-one shot-

-Una ligera advertencia sobre lenguaje soez y comentarios homofóbicos, son unos mercenarios bromeando, no apoyo esta clase de comentarios ni los fomento en la vida real.-

Sin mas disfruten la lectura

Era la víspera de noche buena en la mansión Hellsing, este año los gansos salvajes habían perdido permiso a su jefa para realizar una pequeña reunión por noche buena, fueron sorprendidos gratamente al recibir la aprobación y no solo eso, la misma Sir Integra había dado un presupuesto para su cena.

Los dos representantes de los gansos salvajes se habían quedado sin palabras. Quienes eran el capitán Bernadotte y su mano derecha Müller.

-Sir Integra, le agradecemos que nos de autorización, y me apena solo hacer la cena y no contar con su presencia.

-No hace falta Capitán, de hecho, les concedo que le pidan ayuda a Walter para organizar su cena, el normalmente se encarga de las decoraciones, así que le vendrá bien unas manos extras para decorar.

-Oh, entendemos, ayudaremos a Walter, pero le extendemos la invitación para la cena, nos honraría su presencia.

-Si tengo tiempo libre me verá asistir.

Ambos hombres salieron de la oficina casi reverenciando a Sir Integra.

-Müller, tendremos que olvidarnos de las chicas lindas, aunque ella dice que no vendrá a la cena, está se celebrará en la mansión como tal, así que sería de mala educación traer a esas chicas aquí.

-Ni modo capitán tendremos que conformarnos con ver a la señorita Victoria.

-¡Hey! yo la vi primero, y recibí sus golpes primero, dejen de andar de ofrecidos con Seras.

Se fue riendo Müller haciendo enojar a su capitán, mientras iban caminando a los cuarteles para darle las indicaciones a los demás, algunos tendrían que hacer guardia esta noche, pero tratarían de que todos disfrutarán, esperaban solo que las alimañas de la oscuridad se detuvieran por tan solo una noche, y que realmente fuera una noche buena como tal.

Todos ayudaban en la mansión, solo hacía falta un pedido, las bebidas embriagantes para esta ocasión, Walter estaba muy apurado guiando y dando indicaciones para la cena como con las decoraciones.

Viendo que el capitán y la señorita Victoria estaban desocupados los llamo.

-Capitán Bernadotte, señorita Victoria, falta que alguien vaya a recoger el pedido que mande a encargar, ¿podrían ir ustedes dos?

Ambos aceptaron y subieron a un camión de carga para recoger las bebidas.

Gracias, viejo Walter por darme la oportunidad de estar con mi migonette, era lo que pensaba el francés mientras iba en el camino con Seras.

Noto que Seras traía un suéter algo delgado.

-Seras, ¿no tienes frío?, ¿quieres que encienda la calefacción del camión?

Eso sorprendió un poco a Seras quien se ruborizó un poco.

-No hace falta Capitán, yo no siento frío, ventajas de ser un vampiro supongo.

-Si supongo que es una ventaja, además de la super fuerza.

-A veces me preguntó que vio mi maestro en mi cuando decidió transformarme, si actualmente doy problemas con mi alimentación.

-A no lo sé la mente de tu maestro es muy extraña, actúa bajo su lógica inhumana, pero te diré lo que yo veo.

Noto que había atrapado el interés de la draculina porque está de ver al frente paso a mirarlo directamente a el.

-Yo veo a una joven muy valiente, que no se rinde por más jodida que esté la situación, y ternura en su mirada.

Cómo era posible que un vampiro se ruborizara tanto.

-Gracias capitán se lo agradezco, sus palabras me animaron, normalmente en estas fechas no la paso bien.

-Y eso como es posible, ¿Es por qué ya no puedes ver a tu familia en este momento?

Y ahí el capitán noto que la había cagado, el semblante de Seras se oscureció un poco.

-Si, no puedo ver a mi familia, y no es como que tuviera muchos amigos antes de mi estancia en Hellsing dudo que alguien se hubiera percatado de mi ausencia.

-Por más mal que te lleves con tus padres ellos claramente notarían tu ausencia, si es a lo que te refieres.

Tratando de no arruinarlo más, el capitán trato de manejar la situación con pinzas.

-Ellos eran muy buenos-

¿Eran?, oh no, no me digas que ellos...

-Mis padres fallecieron hace mucho tiempo, mi padre era policía, eso me había inspirado para ser policía como el en el futuro, pero parece que mi destino no lo era, acabe en una rama paramilitar oculta del gobierno, jeje.

-No lo sabia Seras, aun así, creo que tus padres aun estarían animándote a continuar protegiendo a los demás.

-Si, creo que ellos me apoyarían.

Finalmente llegamos al lugar donde recogeríamos el pedido, el ambiente se había vuelto un poco deprimente, debo animarla.

La carga del camión fue rápida con Seras ayudando a cargar las cajas con el dulce elixir embriagante.

No había visto que en las decoraciones de la mansión estuviera algún muérdago, y estando en la tienda noto que había dos adornos de muérdago sin colgar, rápidamente los tomo sin que lo vieran, terminaron de cargar y finalmente partieron del lugar.

De camino a la mansión de nuevo, Pip trato un nuevo tema, pero esta vez sin tratar el tema de la tristeza ni por coincidencia, entendía que en estas fechas muchas personas llegan a desanimarse, deprimirse o incluso suicidarse, omitir el tema no era la solución, pero podría llegar a ser molesto continuar insistiendo en un tema tan delicado.

-¿A quien le diste tu primer beso migonette?-

-¡Capitán! Eso es muy personal-

-¿Y?, nos estamos conociendo, ahora cuéntame-

-Porque me llama migonnete-

-Me puedes llamar Pip en privado migonette, y por favor no desvíes el tema-

En la mansión todo estaba perfectamente decorado, solo faltaban unos pequeños detalles para la cena, pero Walter estaba orgulloso que, a pesar de no haber organizado las cosas con gran antelación, aun así, logro organizar un banquete para los mercenarios.

Me pregunto si Integra aceptará estar en la cena, ¿podrá dejarse disfrutar de la temporada alguna vez de nuevo?...

Mientras tanto en la oficina de Sir Integra, estaba la joven líder muy apurada, parece que el papeleo no perdona, aunque fueran fechas festivas, la muerte no sabe nada del calendario.

- ¿Maestra, acaso querías estar en la cena de los mercenarios?

-No te he convocado en mi oficina Alucard, ¿Qué haces aquí?

-Acaso no puedo venir a ver a mi ama favorita-

-No-

-Ay, que cortante- lo decía en tono sarcástico.

La rubia se molestó y dejo su papeleo de lado.

-Bien Alucard tienes mi atención, ¿Qué es lo que deseas?

-A ti, pero eso es sin importar la fecha en el candelario.

Eso descoloco a la joven por un momento, pero contesto sin darse el lujo de revelar algo en el tono de su voz.

-Algo mas aparte de tus deseos ridículos.

-No son ridículos, tú también me deseas.

-Alucard, si esta conversación no va a ir a ningún lado, por favor retírate ahora.

Este ignoro la petición y paso a inclinarse a ella casi subiéndose a su escritorio para mirarla de mas cerca posible.

-Ven a la cena conmigo, sabes que por mas que adelantes el papeleo no servirá de nada si los demás organismos están de vacaciones por las festividades.

Integra alcanzo a dar un pequeño respingo que intento disimular.

-Vamos, solo una noche, te prometo que te divertirás.

-oh, eso suena a una apuesta, si no me divierto que me darás-

-Lo que tu quieras ama, pero si yo gano, quiero un baile lento contigo-

-Está bien, prepárate para perder tu dotación de sangre por tres días-

-No cantes victoria condesa.

Finalmente, el capitán y Seras llegaron a la mansión, los demás gansos los recibieron como héroes.

-Por fin, ¡alcohol! – dijeron algunos con alegría.

-Ya hacia falta capitán, Walter nos trae como esclavos- se quejó otro ganso mientras ayudaban a bajar las provisiones.

- ¿Qué, yo soy un dictador? - dijo Walter mientras le daba un tic en su ojo derecho y sonreía tranquilamente, esta imagen no combinaba con su tono de voz serio.

Los demás se rieron, parece que por fin se toparon con el límite de la paciencia del mayordomo.

-No señor Walter, no es lo que quise decir- rogo el pobre ganso.

-Acompáñeme por favor-

-No piedad, por favor, usted es muy benevolente-

-Acompáñeme por favor- repitió sonriendo, pero su tono seguía siendo más serio cada vez, hasta que finalmente lo tomo del brazo y lo insto a seguirlo, el ganso solo seguía gritando piedad y ayuda a sus compañeros que ellos simplemente lo ignoraron.

Al final Walter le puso otra tarea al ganso, ya que lo llamo dictador realmente se comportaría como uno. Dejando de lado el drama de su subordinado, Pip busco un lugar para colgar el muérdago, la broma de este tal vez animaría a Seras, hacer que sus subordinados tengan que besarse siempre provocaba risas en el grupo de los gansos, un punto extra seria lograr obtener un beso de Seras.

Había decidido colocar uno en la entrada de la sala principal, cuando se disponía a colocar el segundo en la entrada a la cocina, el segundo muérdago había desaparecido, que extraño.

Llego el tiempo de preparar la trampa, llamo a Seras y le dijo que se escondieran.

- ¿Pero por qué capitán? - este solo sonrió e hizo la señal de silencio, llamo por su radio a Müller y a Ferguson.

Estos dos llegaron y cuando apenas iban a entrar a la sala, Pip salió de su escondite y animado grito-

-¡Muérdago!-

Ambos mercenarios se sorprendieron.

-¡Desgraciado, hijo de perra!-

Inmediatamente le pararon dedo, y comenzaron a acercarse para besarse, Seras quedo sorprendida, es en serio que se besaran.

Y en efecto lo hicieron, fue solo un pico, pero ambos hombres querían beber desinfectante, Pip solo reía, y Seras rio un poco también.

-Capitán, no es necesario ridiculizar a los demás para animarme, yo estoy feliz de poder pasar la noche buena con todos.

Dicho eso ella se acercó y rápidamente le dio un abrazo a Pip, besarlo era muy atrevido, un abrazo estaría bien para comenzar a relacionarse más, y entonces se fue de la sala.

Pip quedo sorprendido, hoy por fin pudo acercarse más a su migonette.

-Capitán, se supone que tiene que besar usted a la chica, no hacer que dos sujetos se besen- dijo Müller irritado.

-Oh realmente estas cosas te excitan capitán, ¿acaso eres gay?

-Que acaso les gusto el beso y no querían tener audiencia.

-¡Eso... queee!

Ambos mercenarios miraron sorprendido al capitán.

-Es broma chicos, esta tarde había hecho a Seras sentirse mal, así que deseaba animarla con una broma.

-Bueno lo aceptamos por que nos cae bien la chica policía, pero por mi que Alucard lo haga cagar de miedo a usted.

Ambos mercenarios se fueron, Pip decidió quitar el muérdago, tal vez lo use para otra ocasión mas adelante.

Finalmente se celebro la cena, incluso Sir Integra asistió acompañada del propio Alucard que se sentó a la mesa con una copa. Los mercenarios hacían reír contando sus payasadas y anécdotas de viajes anteriores, recuerdos agradables de navidades pasadas.

Alucard veía a su ama cuando ella no se daba cuenta, y noto que ella también reía disimuladamente de las anécdotas.

Terminaron la cena, continuaron los chistes malos y las bebidas, afortunadamente no había ningún reporte o avistamiento de alguna alimaña, ¿finalmente tendrían una noche buena, una noche de paz?

Dieron las doce de la noche, se repartieron abrazos y desearon feliz navidad, algunos ya estaban pasados de copa y ya decidían irse a dormir.

Seras deseaba darle un abrazo de navidad al capitán, pero varios de los gansos le estaban dando el abrazo, cuando por fin termino de darle el abrazo a los demás, había perdido de vista al capitán.

-Disculpa Müller, no viste a donde se fue el capitán.

- Creo que se dirigió a los dormitorios por un regalo, podrías ir a encontrarlo.

-Gracias.

Seras fue en dirección, en cierta forma se alegraba que fuera en un lugar mas privado, quería evitar las bromas de los gansos, ella los apreciaba, pero a veces era difícil no sentir vergüenza ante sus comentarios. Se encontró con el capitán justo cuando este salía de su habitación.

- ¿Seras?

-Capitán, quería darle el abrazo de navidad.

-Oh, yo vine por tu regalo.

- ¿Un regalo, para mí?

-Si, ven déjame darte el abrazo.

Ese abrazo se sintió tan reconfortante para ambos, el corazón del capitán late tan tranquilo, si mi corazón latiera estaría acelerado.

Terminaron por separarse, aunque ambos no lo deseaban, querían continuar ese abrazo.

-Migonette, toma este pequeño detalle, feliz navidad.

-Si es una feliz navidad, espero y también lo es para usted.

-Claro que lo es, abre el regalo.

Era un collar con un dije de zafiro pequeño.

-Es hermoso, pero yo no tengo un regalo para usted cap..Pip.

Pip sonrió a la mención de su nombre, en la tarde se negó a llamarlo por su nombre. Mientras la había abrazado Pip había colocado el muérdago en la puerta, así que lo señalo.

-Podrías regalarme un beso.

-Está... bien.

A las sorpresas no paran, ella acepto, Pip la rodeo con sus brazos de nuevo, y entonces la beso delicadamente. La mejor navidad de mi vida hasta ahora.

Integra se había decidido retirar después del abrazo de navidad, había bebido algo, no lo suficiente para estar borracha, pero si para que le diera sueño más fácilmente, debería aprovechar a dormir lo mas que se pudiera.

Estaba por ingresar a su habitación cuando sintió la presencia de su sirviente.

-Que deseas Alucard, ya me retiro a descansar.

-Te divertiste esta noche, no lo niegues.

-Estoy cansada para bailar ahora.

-Reclamare mi baile para otra ocasión, pero por ahora.

Él se acercó rápidamente sin darle tiempo a protestar y este la acorralo contra su puerta y le robo un beso, al tomarla por sorpresa abrió su boca y el aprovecho para profundizar el beso, que trato de prolongarlo el tiempo que mas pudo, finalmente se separaron porque Integra necesitaba respirar.

Aun con la respiración agitada Integra logro articular palabras.

-Y...¿eso porque fue?-

-Hay un muérdago en su puerta ama-

Integra giro para comprobar que era cierto, y efectivamente ahí estaba el estúpido muérdago.

-Quítalo Alucard es una orden-

-Si mi ama, que pase una buena noche, y feliz navidad.

Arrancando el muérdago el desapareció.

-Feliz navidad Alucard.

Espero que te haya gustado este fic sencillito Abril, trate de incluir todo lo de la idea.

Empecé este fic a las 11 de la noche y terminé a las 4am, me sorprendí que hubiera durado tanto escribiendo, en fin dejo de quejarme, espero y pases una bonita noche buena y que todavía alcances aunque sea 1 regalo de santa.

Que pases felices fiestas.