Hola, tal vez ya haya pasado muuuuucho tiempo sobre esta situación jajaja pero yo tenía esto en mente así que lo quise escribir y subirlo por aquí.


Sasuke, hoy se ha ido Naruto a entrenar con el maestro Jiraiya.

Cuando su silueta no la pude ver más me puse muy melancolica, dos de los cuatro hombres más importantes para mi se han ido, pero ¿sabes? también me he alegrado, va a entrenar para hacerse más fuerte, y eso me hace querer esforzarme más en mi entrenamiento con mi maestra Tsunade.

Ambos tenemos que ser fuertes para que esta vez yo también pueda ir con Naruto y traerte de vuelta, por que no le voy a dejar todo el trabajo a él. Es demasiada carga.

Por casualidad me encontré con Kakashi sensei, me dijo que aún era mi maestro y que esto se solucionaría pronto, haciendo referencia a ti. Pero la verdad es que yo veo muy lejos ese pronto. Cuando todo esto comenzó aquel día en el hospital, Kakashi me había dicho que se les pasaría y que en cuestión de días volverían a ser los mismos, pero se había equivocado y no lo culpo. Al parecer esto era inexorable.
Le agradecí por supuesto, pero también le explique sobre mi entrenamiento con Tsunade, es gracioso, por que aunque solo se le puede ver un ojo, lo miré triste. Después de eso sacó su ichaicha y me dijo que yo tenía mucho potencial y habilidades increíbles. Me alegré por esas palabras.

Su afan por notarse 'tranquilo' flaqueó al mencionarlos a Naruto y a ti. Y me di cuenta que estaba siendo dura, tampoco me había puesto a pensar en los sentimientos de Kakashi sensei, el que pensaba o el que sentía. Me sentí egoísta, creyendo que solo me estaba afectando a mí, pero no, Kakashi también los quiere mucho.

Ha pasado 67 días que te fuiste, y yo parezco loca contando los días, lo sé, pero no puedo evitar hacerlo, y han pasado 12 días desde que se fue Naruto. Mi entrenamiento cada vez es más duro pero me esfuerzo cada día para poder luchar con ustedes, espalda con espalda. A veces Tsunade sama se pasa con las 'tareas' -que son de ella- que me encarga, pero gracias a ese tiempo que he podido estar en la torre del Hokage y he podido ver tus datos confidenciales.
Antes no sabía donde vivías exactamente y no me importaba por que te veía todos los días en las misiones; sabía de tu cumpleaños, 23 de julio, y obviamente tu tipo de sangre por si pasaba algún accidente que pudiera ser mortal, pero tu dirección no.
Al terminar el entrenamiento fui a buscar el departamento, lo vi, pero no tuve la valentía para pasar y preguntar, creo que no hubiera podido con tu recuerdo. Solo seguí de largo caminando a ningún rumbo.

Por las noches, desde que te fuiste, he soñado contigo. En mi sueño, que parece más una pesadilla, trato de alcanzarte, te grito y te grito pero pareciera que me he quedado muda y de mi boca no sale ningún sonido, tampoco logro alcanzarte aunque corro lo más que puedo, y entonces me quedo parada viendo como la oscuridad te absorbe y no te veo más.

Una vez soñé que teníamos 9 otra vez, estabamos en la academia y parecía que era tan real. Yo entraba al salón y ahí estabas tú, tan puntual como siempre. Suerte la mía que el lugar al lado tuyo estaba vacío, entonces fui hacía ti y me senté, al verme una sonrisa sutil vi por un momento efímero en tu rostro, pero entonces desperté.

Y no estabas.