Salazar suspiró con alivio y se sentó en su trono, mientras acariciaba lentamente a la serpiente que lo rodeaba por los hombros. Una pequeña sonrisa empezó a formarse en su rostro.

"Eso es bueno, son características que me definen, y algunas otras como la ambición, ser despiadado cuando lo necesito. Quizás pueda verse como algo negativo, pero circunstancias de la vida me llevaron a ser así" dijo la última parte sombríamente.

"¿Eso tiene algo que ver con tu supuesto odio a los hijos de muggles?" preguntó Harry con cautela. No se sentiría cómodo con alguien que profesara la superioridad de la pureza de sangre.

Salazar dejó caer un poco los hombros, la seriedad todavía marcada en sus facciones.

"Creo que sería mejor si te explicara todo. Por favor, presta atención, y no me interrumpas mientras hablo" ordenó con firmeza.

Harry asintió lentamente. Necesitaba saber a qué se refería.

Salazar tomó un buen respiro, y exhaló profundamente, antes de empezar a hablar.

"Godric y yo nos conocimos cerca de los 20 años. Éramos dos jóvenes poderosos, sangre pura, cada uno con sus fortalezas y debilidades. Congeniamos enseguida gracias a nuestra afinidad natural por la magia, y nuestros deseos de aprender más ramas y adquirir más poder. Ser más fuertes. Yo era una persona solitaria, educado en mi casa por mi madre, y nunca tuve mucho contacto con otros jóvenes de mi edad. Por lo que cuando conocí a ese idiota, me sentí conectado. Era algo intelectual, y a la vez algo de competencia. Ambos queríamos superarnos a nosotros mismos, y a la vez ser mejor que el otro, pero en el buen sentido. Nunca hubo animosidad real entre nosotros. Al menos no hasta el final".

"Gryffindor era muy amigo de Rowena. Se habían conocido de más jóvenes, vivían en zonas cercanas. Y al no haber muchos magos en ese tiempo, cuando descubrieron sus similitudes, se hicieron muy cercanos. Era más una hermandad basada en la amistad que otra cosa".

"Rowena y Helga por el contrario, eran amigas desde pequeñas. Sus familias habían sido amigas, por lo que prácticamente habían crecido juntas".

"Así fue que coincidimos los cuatro. En ese momento no había escuela mágica en Gran Bretaña, y cada uno de nosotros era poderoso por derecho propio, y entre los cuatro abarcábamos perfectamente la mayoría de las ramas de la magia. Pero lo que más nos unió fue el deseo de transmitir nuestros conocimientos a magos más jóvenes. Todos sentíamos una pasión por la docencia, y así fue como creamos el Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería".

"Godric era un experto duelista, detestaba la magia utilizada con intención maligna, y era un transfigurador sin igual, por lo que él dictaba las clases de Transfiguración, Duelo, y Defensa contra las Intenciones Oscuras. Helga, como bien dije, amaba la naturaleza, tanto en plantas como en animales, y era un prodigio en la magia medicinal, así que ella se encargaba de Herbología, Cuidado de Criaturas Mágicas y Magia Curativa".

"Yo era el mejor preparando brebajes, era experto en magia ritualista, y no tenía nadie que se me acercara en las artes mentales. Por lo que impartía Pociones, Rituales, y Oclumancia y Legilimancia, aunque esta última materia se enseñaba muy por encima".

"En mi criterio, la mejor era Rowena. Era una erudita, y sabía prácticamente algo de cada tema. Y en los que a ella gustaba, no tenía comparación. Dictaba Encantamientos, Runas Antiguas, Aritmancia y Adivinación".

En ese punto, Harry estaba maravillado por el relato de Salazar, y el vistazo a lo que fue el comienzo del Colegio y escuchaba atentamente.

Luego de esa breve narración, el tono de Slytherin se volvió más nostálgico.

"Decidimos separar a los alumnos en casas, cada una con nuestros apellidos, y que cada una representara algunas de las virtudes nuestras. Al principio cada uno seleccionaba los alumnos en base a ciertas pruebas que hacíamos, pero luego se volvió un trabajo bastante pesado. Por lo que, como te dije antes, encantamos el sombrero para hacerlo independiente y que pudiera elegirlos en las casa en base a lo que podría visualizar en su interior. No sólo podía ver su mente. Lo encantamos de tal forma que pudiera ver la esencia de cada uno. Al día de hoy sigo pensando que después de la fundación del colegio, nuestro mayor logro fue la creación de ese sombrero parlanchín".

"Así empezamos. Cada año venían más y más alumnos. Y de a poco la escuela fue ganando notoriedad, prestigio, fama. No había muchas escuelas mágicas en el mundo, por lo que Hogwarts era reconocido en casi todas partes".

"Poco a poco, nos fuimos acercando más entre nosotros. Godric, al ser un poco más aventurero y no pensar mucho en las consecuencias, se sintió atraído por Helga. Su espíritu libre lo llevó muchas veces a tener confrontaciones con algunas de las especies más peligrosas, y Helga pasó mucho tiempo curándolo y tratando de mediar entre las criaturas y él. Por lo que no fue ninguna sorpresa cuando anunciaron que se juntaron".

"En cambio, Rowena y yo éramos más intelectuales. Obviamente mi sabiduría no estaba tan alta como la de ella, pero creo que pudo ver en mi alguien con quien discutir sobre la mayoría de los temas. Y al no conocernos desde antes, dio lugar a que podamos ir formando una relación especial, basada en el intercambio de ideas, el interés por la magia profunda, y luego de un tiempo, cariño infinito".

"A pesar de que en algún punto quizás pudimos haber formado dos parejas, éramos más camaradas impulsadas por nuestras ansias de impartir conocimientos que de intentar establecer relaciones más afectivas unos con otros. Cerca del colegio se estableció una pequeña comunidad de magos, que a menudo venían a visitar nuestro castillo, y en una de las visitas, hubo una joven que me cautivó profundamente. No era como Helga ni Rowena, ni como nadie que haya conocido. Mi corazón simplemente se enamoró de ella. Quizás su gusto por las serpientes haya algo tenido que ver, en retrospectiva. Decía que eran criaturas incomprendidas".

"Nos conocimos más y más, y tuvimos 2 hijos. Un niño y una niña. Vivimos muy felices por un tiempo, hasta que ella enfermó gravemente, y ni siquiera Helga pudo salvarla. Fue un golpe para mí, pero con la ayuda de los otros 3, y mis hijos, intenté seguir adelante. No voy a negar que estaba orgulloso de mi hijo. Era todo un hombre por derecho propio, y era muy similar a mi en mi juventud, pero a mis ojos, mi hija era especial. Era alguien que me recordaba tanto a la joven de la que me había enamorado, que prácticamente vivía por ella. Mi hijo se había ido a recorrer el mundo, y mi hija se había establecido en la comunidad donde conoció a su pareja".

"Fue en este punto en que la historia se tornó oscura y cambió todo. Al menos para mi. En ese momento tuvo lugar la matanza desinteresada de los muggles a magos y brujas. Fue algo brutal la persecución a toda nuestra especie. Ahí fue cuando tuvimos una reunión entre los cuatro para decidir qué hacer. Propuse que aquellos que tuvieran sangre mágica nacida de muggles vinieran a vivir a nuestro castillo y separarlos de sus familias que no lo fueran, para evitar la posibilidad de que los asesinaran. Fueron días de discusiones. Al final, Godric estaba en contra de esa decisión. Rowena fue el punto de inflexión. Creo que era más cercana a mi idea, pero estaba tan afectada por la partida de su hija, que vio una situación similar con estos niños, y propuso lo que fue por muchos años después el sistema que se empleó. Ocultar el Colegio a los muggles, y establecer un internado donde los niños pasaran la mayor parte de su año escolar acá en lugar de sus casas, y volver solamente durante un tiempo para vacaciones de invierno y verano".

"Fue una solución a medias de lo que propuse y lo que quería Godric. Helga estaba más de acuerdo con esa idea, por lo que se decidió hacer eso" dijo Salazar.

"El segundo evento y este fue el gran causante de mi discordia, por decirlo suavemente, con los muggles." La voz de Salazar temblaba levemente al recordar estas circunstancias. "Los muggles se abalanzaron sobre la comunidad cercana al castillo. De alguna forma se enteraron que estaba totalmente habitado por magos y por brujas, y atacaron sin piedad. Fuimos alertados, y entre los 4 llegamos a socorrer a la mayoría, ofreciendo el castillo como protección, ya que los no mágicos no podrían verlo".

"La mayoría fue evacuada y se encontraba a salvo dentro de las paredes de Hogwarts. Busqué entre todos a mi hija, pero no la encontré, y mi desesperación aumentaba con cada segundo. Ya era de noche, y no pude encontrarla, por lo que me dirigí a la comunidad. En ese momento fue cuando me arrancaron el corazón. En una hoguera, estaban quemando vivos a los magos y brujas que habían capturado. Había muchos gritos, pero yo sólo escuchaba la agonía de mi hija, y los vítores de esas despreciables personas que me arrebataron lo más preciado que tenía en mi vida".

La voz de Salazar pendía de un hilo, y a Harry le dolía en lo más profundo de su ser escuchar la historia.

"Mi rabia, mi odio, todo resurgió cegándome. Quería venganza y matarlos a todos. Y fue lo que hice. Convoqué a Baskil, y entre los dos terminamos con las vidas de todos esos monstruos que cometieron ese acto de horror contra los de nuestra especie. Pero no era por ellos. Fue por los gritos de mi hija que me persiguieron día y noche desde que los escuché hasta mi último día".

"Me dirigí de regreso al castillo, y me escondí directamente aquí abajo. Nunca más estuve en contacto con otra persona. Sólo envié una carta a mi hijo explicándole lo que había sucedido. Sabía que él entendería. Ya era mayor, y ya había hecho su vida lejos de mi. Estaba casi en la finalización de esta Cámara para pasar mis conocimientos a libros, con la esperanza de que alguna vez mis herederos pudieran adquirirlos, y me recluí acá, para terminar con todo. Al final, hice lo que había planeado y me introduje en esta pintura" terminó con la voz casi quebrada de la emoción".

Pasaron unos segundo de silencio, antes que Salazar carraspeara y volviera a su postura normal de estoicismo.

"No estoy orgulloso de lo que hice. Pero nunca me arrepentí. Me quitaron lo último que me quedaba. Que amaba. Y se merecían todo lo que les sucedió. Fue por venganza, lo admito. Pero fue justicia también. No tenía nada en contra de la especie no mágica. Sólo de las que masacraban a los que eran como nosotros. Y en especial esas miserias de seres humanos que no merecían vivir".

Harry estaba atónito. Podía entender el sentimiento. Le habían arrebatado a su familia. Sentía cierta empatía por el fundador. A pesar de no haber conocido a sus padres, el recuerdo del año pasado oyendo a su madre en los últimos momentos de su vida lo llenaba de ira en contra de Voldemort. Si lo tuviera enfrente actuaría igual que Salazar, estaba seguro.

"Yo.. no sé qué decir" dijo Harry con sinceridad después de un gran tiempo.

Salazar relajó un poco su postura.

"Sé que es algo difícil de asimilar. Pero como te digo, yo estaba en paz con mis acciones. Y si hubiera podido llegar antes para protegerla, habría reaccionado de la misma manera para asegurar su vida. Puede sonar despiadado, como dije anteriormente, pero no hay nada más importante que la familia. Recuerda eso".

Harry asintió con la cabeza.

"Entiendo más de lo que crees. Sin importar tus acciones, es un honor para mí ser descendiente tuyo" dijo con solemnidad. Más allá de sus decisiones, Salazar Slytherin era uno de los mejores magos de la historia. Era bueno saber que tenía grandes zapatos que llenar, y pensaba estar a la altura de las circunstancias.

Salazar cambió su expresión a una mirada orgullosa con una leve sonrisa.

"Aún tienes un gran camino que recorrer hacia eso. Pero estoy seguro que entre los dos conseguiremos que vuelvas a llevar grandeza al apellido Slytherin".

Luego volvió a adoptar la máxima seriedad.

"Sin embargo, las revelaciones no terminan ahí" le llamó su atención.

Harry frunció el ceño ante el cambio en el comportamiento del retrato. Y una pequeña voz en su cabeza lo alarmó de que lo próximo que iba a saber no iba a ser de su agrado.

Salazar tomó un respiro mayor del anterior, y cerró los ojos con fuerza. Parecía como si no quisiera decir lo que iba a salir de su boca.

"En tu relato de lo que sucedió en la antesala de la Cámara.." empezó la pintura cuando vio el ceño fruncido de Harry. "Esta es la verdadera Cámara de los Secretos. Acá están todos y cada uno de mis conocimientos, conjeturas, análisis y descubrimientos. Acá están todos mis secretos. La antesala era un lugar para que Baskil pudiera deslizarse libremente" aclaró.

Harry negó con la cabeza con leve diversión.

"No te burles joven, ya quisiera ver yo cuando puedas crear algo de esta magnitud" lo reprendió. "Aunque considerando lo que me has contado de tus primeros años de vida, no dudo que tengas el potencial para hacer algo mucho mejor" terminó con una sonrisa.

Harry no pudo evitar inflar el pecho ante su declaración. Era bueno que alguien se enorgulleciera de lo que él había podido lograr. Aunque una parte de él en su interior susurraba que había sido suerte.

'Ya no más. Me volveré mejor. Más fuerte, más hábil, más inteligente. El mejor' pensó con decisión.

Salazar notó el cambio de expresión, y supo que no iba a ser fácil lo próximo. No estaba seguro, pero entre lo que Harry le había contado, y lo que había oído en la estadía de Riddle, tenía pocas dudas.

"Recuerda no interrumpir niño" dijo logrando que Harry frunciera el ceño levemente, pero no dijo nada más. "En tu relato de lo que sucedió, me llamó la atención el objeto que destruiste con el colmillo, el diario, lo que brotó de él al clavarlo, y la naturaleza de la conexión entre ese objeto y la niña que fue raptada. En el tiempo que Riddle estuvo aquí, investigó varias cosas. Se sumergió en algunas cosas muy desagradables para mi juicio, y eso que yo he visto muchas cosas y no tuve ese sentimiento con facilidad" dijo gravemente.

Luego de una breve pausa, retomó con el discurso.

"¿Sabes lo que es un Horrocrux?" preguntó suavemente y esperando que negara el conocimiento.

"No, nunca he oído esa palabra, y por tu actitud no es algo bueno. La palabra en sí ya me genera escalofríos".

Salazar dio un suspiro de alivio. Realmente deseaba que este joven no tuviera nada que ver con esa magia tan vil.

"Yo que fui una eminencia en el campo de los rituales, sé lo que es. Aunque nunca lo puse en práctica, ni dejé constancia de conocimiento alguno en ningún lado. Como dije, en su tiempo aquí en la Cámara, pasó mucho tiempo investigando muchas de las ramas de las magias, la mayoría viles, oscuras, cuestionables. Al ser un descendiente de mí, tenía acceso a esta parte. Aunque así estaba restringido. La biblioteca no le ofreció el contenido completo, la habitación no estaba disponible, y el laboratorio sólo era accesible a la zona de preparación. El armario con los ingredientes no estaban a su alcance. El cuarto de magia si estaba disponible, allí se podía practicar y realizar los rituales. Para ti, que eres mi Heredero legítimo, todo está disponible".

"Pero volvamos a Riddle. A medida que crecía, fue sumergiéndose más y más en las artes oscuras, hasta que llegó al límite de obsesionarse buscando la inmortalidad. En mis libros no consiguió nada, porque yo no fui capaz de dejar conocimiento de actos tan atroces, así que tuvo que buscarlos en otro lado".

"Fue en un tomo que vi era antiguo, que encontró la referencia a los Horrocruxes. Aparentemente hubo otro mago oscuro entre mi tiempo y el de él que logró realizar el ritual con éxito y conseguir crear uno. Un Horrocrux es la posibilidad, mediante un ritual de preparación, y luego la acción más atroz de todas, de almacenar un fragmento de tu alma dentro de un objeto o un ser vivo. Ese almacenamiento, te previene de morir completamente en caso de que lo hagas, y ata el alma a este plano. Al morir, o no morir en realidad, se crearía un espectro, que vagaría hasta encontrar el almacenamiento y retomar posesión de un cuerpo físico" explicó Salazar, con el disgusto y el rechazo bien marcados en su voz.

"Al contarme sobre lo que pasó cuando intentó asesinarte, y luego lo que pasó en tu primer año, y luego de escuchar sobre el diario, me di cuenta que Riddle no estaba muerto realmente" añadió, mirando por un segundo fijamente a la cicatriz de Harry por un segundo, antes de volver la mirada hacia él.

"¿Crees que ese diario era un Horrocrux?" preguntó Harry, aunque una parte de él ya sabía que la respuesta era afirmativa.

Salazar consideró la respuesta por unos breves segundos.

"Puedo hacer conjeturas. Pero todas las pistas de lo que me has contado me lleva a creer que si. Nunca nadie supo qué pasó esa noche trágica para ti, la posesión de Riddle a tu profesor en el primer año, y cómo el recuerdo de él se iba haciendo más corpóreo a medida que extraía el alma de la estudiante. Y el hecho de que hayas usado el colmillo impregnado de basilisco para destruirlo sólo termina de confirmar que lo era. Debe ser la cosa más letal en la tierra, o una de las cosas más letales, como mínimo. Se necesitaría algo así para destruir algo tan malvado" terminó Salazar sombríamente.

Harry se quedó cavilando ante esta revelación. Era verdad que algo no se sentía bien con el diario cuando él lo usó. Pero a la vez le parecía algo familiar.

"Es bueno que lo haya destruido entonces" declaró Harry. "Así no podrá volver a recuperar su cuerpo físico".

Salazar se movió incómodo en su asiento.

"Dime, ¿qué hiciste con el diario?" preguntó secamente.

"Se lo entregué al director" respondió con simpleza. "Bueno, luego en realidad lo usé para liberar a un elfo doméstico, pero después quedó en posesión de Dumbledore" aclaró al final.

Salazar frunció el ceño.

"¿Liberar a un elfo? ¿Por qué harías algo así?"

"Servía a una familia que lo trataba literalmente como un sirviente, lo maltrataban, lo golpeaban, lo obligaban a castigarse constantemente" respondió con enojo. "Estoy en contra de los matones y de los que se creen superiores. Sea una persona, un elfo o una criatura" dijo enojado.

El retrato hizo una leve mueca, pero la deshizo rápidamente.

"'¿Sabes que los elfos necesitan unirse a un vínculo con un mago o familia para servir, sino sufren y mueren lentamente en agonía?" preguntó Salazar.

Harry abrió los ojos y negó con la cabeza. Esperaba que Dobby estuviera bien.

"¿Has vuelto a ver a ese elfo?".

"No, pero creo que está acá en el castillo trabajando. Puedo llamarlo y asegurarme" respondió Harry.

"Hazlo, sólo tú puedes autorizar a alguien a estar aquí dentro".

"¡Dobby!" exclamó luego.

El elfo se hizo presente al instante, abriendo los ojos mirando con felicidad a Harry.

"¡El Gran Maestro Harry Potter ha llamado a Dobby! exclamó acercándose a él, y abrazando sus piernas. ¿Cómo puede Dobby servir o ayudar al Gran Maestro Harry Potter?".

Harry hizo una mueca al escuchar cómo Dobby lo nombraba. Pero le gustaba el entusiasmo que mostraba.

"Dobby, quiero hacerte una pregunta. ¿Es cierto que los elfos domésticos necesitan estar vinculados a un mago, bruja o una familia para sobrevivir y no sufrir?".

El entusiasmado elfo disminuyó un poco su alegría al oírlo.

"Si Gran Maestro Harry Potter" respondió en voz baja.

"¿Y qué pasó con tu vínculo? ¿Estás unido a alguien o tal vez a la escuela?" interrogó preocupado al ver la reacción de la pequeña criatura.

Dobby bajó la cabeza y respondió sin mirarlo a los ojos.

"Dobby se ha unido al Gran Maestro Harry Potter, pero usted tendría que aceptarlo para ser un vínculo completo" dijo en voz baja apenas audible.

Harry abrió los ojos sorprendido.

"¿Eso es posible Dobby?" preguntó.

"Si Gran Maestro Harry Potter. Así Dobby no sufre tanto y mientras usted esté cerca Dobby puede seguir viviendo" respondió con el mismo susurro. "El Gran Maestro Harry Potter liberó a Dobby. No hay ningún mago más grande que usted y no hay otro a quién Dobby quisiera servir en su lugar" terminó.

"Únete a él. Los elfos son extremadamente útiles, leales, y su magia es muy avanzada a la de los humanos. Aparte así ambos se benefician de la magia del otro" instruyó Salazar.

Harry miró a la pintura y luego a Dobby.

"Dobby, ¿te gustaría que me uniera a ti?" preguntó suavemente.

El elfo levantó la cabeza y sus ojos verdes se llenaron de lágrimas. Otra vez se lanzó a abrazar las piernas de Harry.

"¡El Gran Maestro Harry Potter le pregunta si a Dobby le gustaría que se uniera a él. ¡No habría honor más grande para Dobby!" exclamó emocionado.

Harry sonrió ante el entusiasmo de Dobby.

"Muy bien Dobby, tienes que instruirme porque no sé cómo hacerlo".

El elfo se separó y empezó a balancearse ansiosamente.

"El Gran Maestro Harry Potter tiene que colocar su mano en la cabeza de Dobby, y pronunciar que acepta el vínculo con él" explicó.

"Es muy simple" dijo un poco sorprendido, pensó que iba a ser algo mucho más complicado. "Muy bien, aquí vamos" exclamó. "Yo, Harry James Potter, acepto el vínculo con el elfo doméstico Dobby" dijo solemnemente luego de poner su mano derecha suavemente en la cabeza de la criatura. Un leve resplandor dorado los envolvió a los dos. Cuando se disipó, Harry sintió un leve cosquilleo agradable recorrer su cuerpo. Supuso que era la magia de Dobby uniéndose a él, y sintió que estaba en armonía con la suya. Al mirar al elfo, de alguna manera lo vio mucho más saludable y mejor de lo que estaba.

"Vaya, eso fue agradable. ¿Te sientes mejor Dobby?" preguntó Harry con una sonrisa.

El elfo apenas podía contenerse de la alegría que irradiaba.

"¡Si, la magia del Gran Maestro Harry Potter es muy fuerte y poderosa. Dobby se siente mejor que nunca. ¡El Gran Maestro Harry Potter es el mejor mago de todos!" exclamó con felicidad saltando de un pie a otro.

"Muy bien Dobby, eso es bueno que te sientas bien. Aclaremos unos puntos. Primero, somos amigos Dobby, y quiero que me llames Harry, o Harry Potter, nada de Gran Maestro Harry Potter o Amo Harry" empezó a hablar y al ver que el elfo iba a protestar, lo paró con la palma de la mano. "Es así Dobby, segundo, tienes prohibido castigarte, bajo ninguna circunstancia. Si alguna vez sientes que tienes que hacerlo por alguna razón, primero vienes y me lo dices y lo resolvemos entre los dos. Y tercero, si alguna vez te pido que hagas algo con lo que no te sientes cómodo, me lo dices, ¿está claro?" instruyó con claridad y su voz suave.

Dobby escuchó atentamente antes de que sus ojos volvieran a llenarse de lágrimas y abrazarlo en sus piernas.

"El Maestro Harry Potter es el más grande de todos" dijo entre sollozos.

"Está bien Dobby, lo digo en serio" dijo riéndose.

En ese momento el estómago de Harry dio un gruñido. Se dio cuenta que hacía bastante tiempo que no comía algo. Habían pasado tantas cosas desde la cena de la selección que sentía que había pasado mucho tiempo.

"Eh Dobby, ¿crees que puedes traerme algo para almorzar?" preguntó entre risas.

"Si Maestro Harry Potter, Dobby puede hacer eso" dijo con solemnidad, y luego desapareció con chasquido. Luego de unos instantes, en el escritorio apareció un gran manjar de diversas comidas como para alimentar a varias personas. A Harry se le hizo agua la boca y se dio cuenta que tenía muchísima hambre. Se acercó mejor al escritorio, y comenzó a comer hasta saciarse. Cuando terminó levantó la cabeza, para ver a Salazar que lo miraba con una pequeña sonrisa burlona.

"Puedo ver que estabas un poco hambriento" dijo levemente divertido.

Harry se avergonzó un poco.

"Lo siento, pasó bastante tiempo desde la última vez que comí" dijo bajando la cabeza.

"No bajes la cabeza Heredero, nunca, ante nadie. Siempre la frente en alto" lo reprendió severamente.

Harry alzó la cabeza y asintió con firmeza, adoptando una postura más erguida. Salazar tenía razón. No iba a empequeñecerse ante nadie.

"Eso está mejor" dijo Slytherin, viendo como la comida restante desaparecía dejando todo pulcramente limpio.

"Dobby" llamó nuevamente. Ante la presencia del elfo dijo "¿Podrías traerme mis pertenencias de mi habitación de Gryffindor? Me quedaré aquí de ahora en más".

"Su baúl con todo lo que le pertenece ya está en la habitación Maestro Harry" dijo el elfo haciendo una leve reverencia. "Dobby movió todo luego de que se uniera a él".

Harry hizo una mueca ante la reverencia que hizo. Tendría que trabajar en eso con él y no creía que fuera una tarea sencilla. A veces Dobby podía ser bastante obstinado.

"Gracias Dobby, puedes irte" lo despidió. Con un silencioso chasquido desapareció nuevamente.

"Déjame felicitarte por como trataste a ese elfo. Respeto, autoridad, y una oferta de amistad. Algo inusual en las relaciones entre magos y elfos, pero que podría ser mucho más productivo en su camino juntos" elogió Salazar.

"Es lo que es, un amigo. Y simplemente hice lo que creí correcto" se encogió de hombros Harry, sin darle mucha importancia.

"A veces hacer lo correcto nunca es fácil. Y a veces uno se confunde entre una cosa y otra. Me alegra saber que tienes la capacidad y la sabiduría para inclinarte ante lo que consideras correcto" dijo asintiendo con la cabeza. "Retomemos nuestra conversación, nos hemos alejado" dijo luego.

Harry se acomodó en su asiento, todavía quedaban cosas por descubrir.

"Me dijiste que le entregaste el diario de Riddle a tu director. ¿Te dijo algo cuando lo vio?" preguntó con seriedad.

Harry pensó bastante en la pregunta y trató de recordar su conversación con Dumbledore luego de los sucesos de ese año.

"Le comenté que notaba ciertas similitudes entre él y yo" comenzó lentamente. "Y luego me dijo que esa noche que me atacó, él transfirió algunos de sus poderes sin quererlo. Como la lengua pársel" añadió.

Salazar se rió ante esa exclamación.

"Eso es mentira. La lengua noble de la serpiente es el lenguaje que yo creé por mi afinidad con ellas, para poder comunicarme. No hay tal cosa como transferencias de poderes por una maldición. Si puedes hablar pársel es porque llevas mi sangre" explicó con claridad.

Harry asintió pensando en eso.

"Aunque.." empezó tentativamente Salazar. "...creo que tu director podría haberse acercado a algo" terminó, con un tono demasiado grave para el gusto de Harry.

"¿Qué quieres decir?" preguntó rápidamente.

El retrato lo miró fijamente durante unos segundos.

"Primero respóndeme un par de cuestiones. Primero, ¿confías en tu director?".

Harry iba a responder con rapidez que si, pero se detuvo a pensar en la respuesta. Confiaba en él, pero a la vez, había algo que no le terminaba de cerrar. Había estado en demasiados riesgos en los últimos años y sentía que quizás él podría haber hecho más. Y Harry no quería ahondar mucho en su situación con los Dursley y lo que Dumbledore tenía que ver en eso. Aún así, lo consideraba un gran mago y todavía tenía su confianza.

"Si, a pesar de algunas cuestiones que quizás me puedan llamar la atención, si, tiene mi confianza. Es uno de los mejores magos de los últimos tiempos, y Voldemort siempre le temió" dijo expresando lentamente sus pensamientos.

"Entiendo" dijo simplemente. "Lo siguiente que quiero saber es si tu cicatriz reaccionó de alguna manera cerca de Riddle. Sea como espectro o en su forma incorpórea, o lo que sea en realidad".

Harry nuevamente se detuvo a pensar en lo que le estaba cuestionando.

"El primer año me ardía cuando veía la parte trasera del turbante de Quirrell, que es donde se alojaba Voldemort. Y en mis dos encuentros con lo que era él, me ardió mucho más" respondió a medida que recordaba las sensaciones. "En el segundo año no me ardió de ninguna forma. Pero cuando me enfrenté a la sombra de él, realmente no estaba muy consciente de lo que sucedía, mi mente sólo tenía la idea de salvar a la estudiante, así que quizás si me detenía a pensar un minuto podría haberme dolido. No lo sé realmente" dijo encogiéndose de hombros. "Sí noté cierta familiaridad cuando el diario me tragó y me mostró los sucesos que él quería que viera para ganarme su confianza, pero más allá de eso no. El año pasado no tuve ningún encuentro con ninguna forma de él" continuó con su respuesta. "Y este año tuve un par de sueños mientras dormía en los que él era protagonista y cuando me despertaba me ardía. También hubo un suceso en el verano que uno de sus seguidores convocó su marca, y cuando lo miré directamente me ardió mucho" terminó con el ceño fruncido, pensando en cómo interactuaba su cicatriz con Voldemort.

No le gustaba.

"Además de cuando era niño también tuve pesadillas con una luz verde y el nombre de la maldición asesina y me despertaba también con dolor" añadió al final, recordando esas noches que se despertaba respirando con dificultad en la oscuridad de su armario.

Salazar escuchó atentamente. Ya no tenía dudas. La maldición asesina no dejaba rastros, por lo que su cicatriz no era el resultado de simplemente el contacto de la maldición con su piel. Era algo más.

Miró a Harry seriamente durante un tiempo. El joven empezó a ponerse nervioso bajo el escrutinio del retrato. Había pasado bastante tiempo sin decir nada.

Salazar suspiró pesadamente, antes de enfocar su vista en él, mirándolo casi con lástima.

"Quiero que seas honesto en tu siguiente respuesta. No es negociable, respondas lo que respondas, quiero que lo pienses bien, y yo lo respetaré" dijo con seriedad.

"Está bien" dijo Harry un poco molesto. No entendía a dónde iba con todo eso, y estaba dando muchas vueltas.

"¿Qué prefieres respecto a tu vida? ¿Qué si alguien tiene conocimientos sobre cuestiones relacionadas contigo te lo diga, sin importar lo que sea, o si el conocedor de estas cuestiones considera que lo mejor es que no sepas algunas de ellas para protegerte decida no decírtelo hasta que considere adecuado revelarlo?". Al ver que Harry iba a responder impetuosamente, lo detuvo con una mano en alto. "Te pedí que lo pensaras bien".

Harry cerró la boca al escucharlo. Iba a saltarse a responder que quería saber, pero como dijo, no había pensado bien la pregunta.

Mientras se detuvo a pensar, recordó todas las veces que se enteró de cuestiones que tuvieron que ver con él, y que quizás podría haberse enterado antes. Sus parientes le ocultaron su naturaleza, y él hubiera querido saberlo de alguna forma. La primera información de Voldemort que obtuvo fue a través de Hagrid. No es que no lo apreciara, pero a lo mejor había gente que podría haber sido un poco más clara y agregar más detalles. Cuando Dumbledore le dijo que todavía no estaba listo para saber algunas cosas en la enfermería luego del encuentro con Quirrell, él lo aceptó. Tenía 11 años y quizás no estaba preparado. Pero ahora le gustaría saber.

En segundo año no hubo algo que se haya enterado, salvo lo de los poderes de Voldemort transferido a él, pero Salazar había derribado ese punto, por lo que quizás el director simplemente estaba equivocado.

El año pasado toda la situación de Sirius realmente lo llevó al límite. Entendía que nadie sabía que era inocente, pero el hecho de enterarse de que era su padrino realmente lo enojó. Hubiera preferido que se lo dijeran. Era una cuestión que no se podía cambiar, y no lo informaron al respecto porque consideraron que hacían lo mejor para él y lo protegían. La irritación surgió desde el interior. No tenían derecho a hacer ese juicio. Se dio cuenta que si, prefería que le dijeran las cosas. Entre su dura infancia con sus parientes, y las experiencias de vida que pasó en sus tres años acá, sentía que había adquirido cierta madurez para hacer frente a las cosas. Y si no, tendría que obligarse a hacerlo. Con todo lo que se le avecinaba.

"Prefiero que me digan las cosas. No me gusta que las cuestiones que se desarrollan en torno a mí estén ocultas, sea por los motivos que sean. Si tiene que ver conmigo quiero saber" respondió con seriedad. Salazar necesitaba saber que lo decía en serio.

El retrato asintió conforme con su respuesta.

"Muy bien, me alegra saber eso. Coincido contigo y tu evaluación de que siempre es mejor saber las cosas. Tener los hechos y actuar en consecuencia".

Salazar volvió a tomar aire, cerró los ojos con fuerza, y cuando los abrió miró a Harry con lo que él pensó era una mezcla de enojo y angustia.

"Como te he dicho, Riddle investigó la posibilidad de crear un Horrocrux. Pasó mucho tiempo en este escritorio leyendo libros, muchos libros, sobre las artes oscuras. Ahora somos conscientes de que tuvo éxito en, al menos, lograr uno. Digo al menos, porque siempre murmuraba sobre la posibilidad del plural. Creo que quizás en la biblioteca pudo haber dejado todas sus notas por alguna parte. Estaba convencido que nadie más iba a poder ingresar aquí, por lo que debe haber pensado que iba a estar seguro. Revísalo luego de esta conversación" instruyó Salazar.

"Muy bien, pero ¿qué tiene que ver conmigo?" cuestionó Harry sin ver a lo que quería llegar.

"Estoy haciendo el punto niño, no interrumpas" dijo con molestia.

Harry también se molestó ante la amonestación y la forma en la que lo llamó 'niño', pero esperó a que continuara.

Con una voz un poco más suave, y volviendo a su gesto entre enojado y angustiado, retomó el discurso.

"Destruiste el diario, que se estaba alimentando del alma de la niña capturada, por lo que el espectro de Riddle no era el que estaba intentando volverse corpóreo. Era el Horrocrux, la pieza del alma de Riddle, actuando de manera autónoma para conseguir su cuerpo. Quizás si lo lograba, el espectro de él podía unirse a esa pieza de su alma con cuerpo propio, o quizás iba a seguir como un espectro. Sólo puedo hacer conjeturas al respecto" dijo volviéndose pensativo ante esa posibilidad. "De todas maneras, no sucedió, así que no tiene importancia en este momento".

"El hecho de fracturar el alma, es algo que como te dije anteriormente, desafía la más vil de la magia oscura. Es algo atroz. El alma es la esencia de uno. Es lo que conecta a nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro corazón. Es por eso que esas criaturas oscuras son tan malvadas cuando te succionan el alma, te dejan sin posibilidad de tener vida, y es por eso que la maldición asesina no deja marcas. Separan el alma del cuerpo y la destruyen por completo".

"Si Riddle tuvo éxito o no, en hacer más de uno como estaba obsesionado, de su antinatural miedo a la muerte, su alma debe haber estar totalmente inestable, luego de hacer el último que pudo lograr. Cuando se enfocó en ti, tengo la sospecha que había tenido éxito en hacer más de uno. Me dijiste que la maldición asesina rebotó en lo que creemos ahora fue un ritual de sangre hecho por el sacrificio de tu madre, e impactó en su propio cuerpo".

Cuando llegó a este punto, hizo una pausa de un par de segundos, antes de volver a mirarlo fijamente y con seriedad. Harry se percató que se venía una nueva revelación, y un hundimiento en su pecho crecía con cada palabra que Salazar decía.

Luego de unos segundos, que a Harry le parecieron horas, Salazar se enfocó más, y se lanzó a la conclusión de su discurso.

"Mi teoría es que al impactar en su cuerpo, su alma inestable, producto de más de una fracturación, se produjo una nueva fragmentación del alma. Totalmente involuntaria. Puedo hacer otras conjeturas que quizás Riddle planeaba hacer un Horrocrux con tu asesinato. Es algo totalmente monstruoso pensar que había planeado el asesinato de un bebé para convertirlo en otra parte de su alma".

Volvió a detenerse y tomar aire. Harry se dio cuenta que esta revelación le estaba costando mucho sacarla de su sistema. Vio cómo cerraba los ojos, y al abrirlos nuevamente y enfocarlos en él por completo, pudo ver la angustia completa en sus facciones. Se percató que iba a decirle realmente qué estaba sucediendo. Y una parte de él, quizás la parte más inteligente, o quizás la parte más inconsciente de él, sabía qué era lo que Salazar le iba a decir. Tantos dolores de cicatriz, tantos sueños.

"No.." susurró Harry, queriendo evadir la realidad.

"Lo que estoy tratando de decir Harry, y me está costando mucho más de lo que te imaginas, es que esa parte que se fragmentó del alma de Riddle, se adhirió a lo único vivo en esa habitación. Esa parte se adhirió a ti, generando esa cicatriz, y una conexión única en el mundo y en la historia" completó Salazar. Le dolían las palabras mientras hablaba sobre el susurro de él.

"No, no, no.." volvió a susurrar, implorando que sea algo irreal. Pero en lo más profundo de sí mismo sabía que era cierto.

"Esa parte del alma de Riddle, vive en ti" terminó Salazar.