Hola a todos, este es mi primer fanfiction. La verdad esta historia a escribí hace unos 3 meses pero recién ahora me envalentone para subirla, después de haberla corregido y revisado desde hace semanas.

Sin nada mas que decir, espero que disfruten mi primera historia

Capitulo 1

Royal Woods, Michigan. Son las 9:22am, un sábado de Agosto. La luz de la mañana entra tímidamente en el pequeño cuarto, un cuarto de 4 paredes, una cama, un armario para la ropa y un escritorio con una laptop y otros objetos como revistas, un despertador y algunos útiles escolares, justo arriba de ese escritorio había muchos juguetes que adornaban la repisa de esta habitación, así como un espejo en el medio del escritorio y la repisa, también varios posters, entre ellas el ramake de la nueva película de Ace Savy. La película no fue muy buen recibida por los fans más acérrimos de la franquicia, pero valorada por el ocupante de esta habitación, no por nada tiene el poster pegado en su habitación. Este ocupante, lejos de ser un niño pequeño, es un adolescente maduro y el único hijo varón de la familia Loud: Lincoln Loud, "el hombre del plan" o "Linky" para sus hermanas, se encontraba babeando la almohada en una posición fetal sobre su cama, únicamente con sus calzones puestos.

A sus 17 años, Lincoln parece un adolescente promedio y lo es en realidad, salvo por una abundante cabellera blanca, así como cejas, pelo en pecho, así como pelos… en otras "aéreas" de su cuerpo. Todo su pelo era absolutamente blanco. Características extrañas para alguien en una familia donde abundan las personas rubias y castañas. Esta característica lo haría resaltar bastante de otros chicos de su edad, así como también ligar algunas burlas de gente pesada. Pero para esta altura de su vida, el joven ya estaba curado de espanto en cuanto a su apariencia.

Solo cuando el despertador sobre su escritorio sonó su alarma de las 9:30am, fue cuando el joven abrió sus ojos y, apartando sus blancos mechones de su cabeza, vio el despertador haciendo su alboroto matutino.

- Mmmm…. Mierda.- exclamo para sí mismo, con media cara pegada por la baba en su almohada

Levantándose torpemente, se saco la almohada pegada de su rostro y se dispuso silenciar su alarma. Con un contundente "click" apago su alarma, mientras continuaba parado sin moverse dejando que su cerebro terminara de despertarse para comenzar el día. Con un seño fruncido y una mueca de fastidio, su cabeza giro alrededor de su escritorio, como buscando algo. Pero no podía recordar que. Sus ojos se detuvieron en el espejo de la pared ligeramente cubierto con una capa de polvo y algunas líneas de quebraduras en la parte de abajo.

En joven se vio al espejo, torciendo ligeramente su cabeza para verse la cara. Despeinado, con lagañas, mal aliento y con algo de baba todavía en su cara. En realidad no le dio importancia a todo esto, salvo por la sombra de la barba que asomaba sobre su rostro. En realidad eran pelos tímidos disparejos asomando sobre sus cachetes, mentón y sobre su labio superior, así como su cuello.

- Dios, tengo que afeitarme.- Dijo en voz alta para el mismo, pero descarto la idea rápidamente, simplemente por dos cuestiones, uno: no quería comprar un rastrillo para afeitarse y dos: tampoco valía la pena, porque una de las ventajas de tener pelo banco y una tez de piel más blanca todavía, era que sus pelitos eran prácticamente invisibles a simple vista, solo si le tocaran la cara podrían notar su ligera barba

Como mirando a la nada, Lincoln se puso a divagar en sus pensamientos y volvió a mirar su despertador para ver la hora.

- Son las 9:32, apenas? Porque me levante tan temprano un sábado?.- Pensando en voz alta, alejando el poco rastro de sueño de su cuerpo y ahora si listo para vestirse.

Tomando el pantalón jean largo azul del borde de su cama buscó a tiendas una camisa o algo limpio para variar en su armario. Un camisa de mangas largas fue lo que logro encontrar dentro de su armario y divago en ponérsela o no. Era para eventos o cuando salía con sus amigos, era una prenda informal perfecta para usar en eventos formales pero necesitaba algo para combinarla. Esta vez metió su cabeza dentro de su armario para buscar algo con lo que usar la camisa y después de unos minutos, lo encontró: una camisa de jean perfectamente de su talla. Lincoln le encantaba esta camisa, no solo por ser tan cómoda y libre de usar, sino por el detalle de ser de color naranja, un color bastante llamativo para usar para esta prenda pero era el color perfecto para combinar, tanto para su camisa blanca y sus pantalones de jean azules.

Después de unos minutos de cambiarse, ya casi eran las 9:40am, "El hombre del plan" ya estaba listo para salir de su habitación. Pero faltaba una cosa, llevó su mano a su boca y respiro un poco:

- Necesito lavarme la boca.- dijo con una mueca de asco. Salió de su habitación y noto que algunas de las puertas de las habitaciones de sus hermanas estaban abiertas. Mas precisamente las habitaciones de Leni, Luan y Lily.

Mientras iba para el baño al final del pasillo vio dentro de las habitaciones de sus hermanas, en efecto estaban todas vacías de sus ocupantes, no había rastros de ninguna de ellas. La casa se sentía particularmente vacía después de que algunas de sus hermanas mayores (y menores) se fueron de la casa ya hace algún tiempo. Lincoln sintió una ligera nostalgia de los días de ruido donde estaban todos en la casa y hacían un desastre monumental.

- Como nos debieron odiar los vecinos.- pensó con cariño Lincoln entrando en el baño vacio. Se dirigió al lavabo, abrió el grifo y se lavo la cara y se miro al espejo, cerciorando que estaba todo en orden. Orden….

- "Orden"…. Pensó mentalmente. – Hace tiempo que no tengo en orden ninguna cosa.- Comento con desgano

Agarró su cepillo de dientes, la pasta de dientes y unto la pasta sobre su cepillo. Con movimiento lento y firme comenzó a lavarse. Con la mirada perdida, se vio al espejo mientras se lavaba. Su cansancio volvió a su cuerpo mientras se veía a los ojos a través del espejo.

Si alguien le preguntara si tenía el autoestima bajo, le respondería rápidamente a esa persona que no, no tenía el autoestima bajo, Lincoln simplemente no se gustaba a sí mismo. Perdía las energías cuando se veía a espejo, su cara lo volvía cansado, no le gustaba verse a sí mismo al espejo. Simplemente.

Con el seño fruncido, todavía se cepillaba los dientes. Sin darse cuenta empezó a hacerlo más rápido y fuerte y cuando estaba listo para enjuagarse, escupió la pasta dental de su boca al lavabo y cuando vio lo que escupió noto que había un ligero rastro de sangre. Otra vez se paso muy fuerte el cepillo de dientes sobre su boca, lastimando sus encías. Tomo un poco de agua, hizo un par de gárgaras y escupió sobre el lavabo y se lavo el rostro una vez más. No le dio más importancia a sus encías coloradas.

Listo para salir del baño, se dio una última mirada al espejo. Se miro a la cara y considero afeitarse, tal vez, a la noche. Rápidamente alejo su cara del espejo y comenzó a caminar a la puerta. Al salir del baño se detuvo unos segundos en el pasillo.

- Raro.- Pensó para él. No había ni siquiera ruido en la habitación de sus hermanas. Las que quedaban, obviamente. El hecho de haber menos gente de la que debería haber en su casa puso nostálgico a Lincoln y con la mirada perdida comenzó a moverse de nuevo. Lentamente se desplazaba, sin darse cuenta, se metió en la primera habitación con la puerta abierta que había.

- La habitación de Lori y Leni...- comento para sí mismo. En realidad hace un tiempo que era únicamente de Leni. Lori se había mudado a los 18 años, cuando el tendía unos 12 años. Lori era la mayor de todos y la más mandona y maternal del grupo. Le gustaba decirle a la gente que hacer y que la respetaran por eso. Lori era bastante atractiva y en una casa con 11 mujeres eso era decir bastante, pero curiosamente nunca la vio con muchos chicos alrededor suyo, tal vez porque se puso de novia muy joven con Bobby Santiago y su relación continúo hasta casi terminada su carrera universitaria.

Volviendo a Lori, ella siempre había sido muy buena con eso de ser la jefa y mandar grupos grandes de gente. No por nada había estudiado administración de empresa. Sip, a ella le encanta mandar a las personas y era muy buena para eso y ahora le pagan para eso. Como son las vueltas de la vida. Después de concluir sus estudios volvió a la casa Loud por un tiempo, pero no se quedo por mucho tiempo.

Tenía que sacarle provecho a ese título, un día viendo que su hermana menor Lynn destruía muy seguido sus equipos deportivos, sus bates de madera y aluminio, sus pelotas de soccer y football, sus cascos, sus raquetas de tenis, todo parecía que duraba poco en las manos de la chica. No era que Lynn no cuidaba sus cosas, resulta que la marca que ella usaba para todos sus equipos deportivos "Crisps Atho", tenía mala fama por ser de dudosa calidad pero, por motivos inexplicables, se las arreglaban para ser de las marcas más vendidas del estado. Lori tomo esta oportunidad y se alió a otra marca de material deportivo emergente para que le haga competencia a Crips Atho. Sorprendentemente esta nueva marca, en un año logro desplazar a Crips Atho como la marca más vendida en el mercado.

Obviamente gracias al liderazgo de Lori, una joven de apenas 24 años, que gracias a sus decisiones empresariales y administrativas catapultaron a este nueva empresa a la sima… una lástima que Lincoln olvidara el nombre de la empresa donde su hermana Lori trabajaba.

Recordaba perfectamente el nombre de la otra, porque con Lynn más de una vez hicieron añicos cascos o mascaras de luchas libre mientras tenían esas sesiones de ejercicio cuando más pequeños Esas cosas si se rompían de la nada, Lincoln no sabía porque Lynn gastaba tanto dinero en esa empresa tacaña.

Lincoln volvió a mirar alrededor de la habitación por un momento, estaba llena de vestidos colgados en perchas y también había varias maquinas de cocer y demás productos de modistas. Y el lugar donde alguna vez estaba la cama de Lori, hoy había un gran armario donde su hermana Leni guardaba sus vestidos y demás ropa. Leni en realidad no era el tipo de chica que acaparaba ropa compulsivamente, en realidad ella confecciona ropa y era muy buena en ello. Tenía diseños muy bonitos y llamativos, para todos los estilos y gustos. Y eso que Lincoln no conocía mucho de ropa.

Su hermana Leni, no era una chica muy "despierta" por así decirlo y muchas veces era atolondrada y torpe, pero lo compensaba con su enorme belleza (Lincoln de forma culposa pensaba que era la más atractiva de todas sus hermana, si las comparaban unas con otras, obviamente) así como poseedora de un gran corazón y talento para la ropa. Después de terminar la escuela más de uno se pregunto qué haría la hermosa y despistada Leni, seguir una carrera como su hermana Lori sería poco probable y muy costoso también. Los vestidos parecían una opción poco probable para vivir de eso. Superando todas las exceptivas Leni logró, a sus 23 años, no solo abrir su propio local de ropa en el Centro Comercial de Royad Wood, sino posicionar sus vestidos como los más vendidos en toda la ciudad. Muy popular entre hombres y mujeres. Incluso había comentado querer llevar sus diseños más allá del estado, asociándose con alguna marca de ropa prestigiosa pero posiblemente necesitara a Lori para que la ayude con eso.

Se rio para sí mismo cuando recordó que Leni le confecciono todo un conjunto deportivo de soccer para poder ir a ver a su hermana Lynn cuando esta jugara sus partidos. Lincoln se lo había pedido personalmente, pensó que sería más económico que comprar uno (y de paso, no contribuir con la basura barata de Crips Atho). Su hermana Lynn estaba muy feliz cuando lo vio en las gradas alentándola a ella y a su equipo. Bien vestido para la ocasión. Su equipo había ganado 1 – 0 ese día, obviamente, con gol de ella. Esa noche después del partido, le confesaría a Lincoln que pensaba en él cuando hizo ese gol y se lo dedico completamente a él.

-Qué bueno que Leni logró algo por ella misma.- Lincoln comentó con una sonrisa. Sabiendo que su hermana Leni pudo superarse a sí misma y lograr vivir una vida plena haciendo lo que le gusta.

Lincoln se quedo unos segundos más en la habitación, contemplando un poco los vestidos de su hermana mayor. Cuando salió de su habitación, se encontró con la habitación abierta de Luan. La puerta estaba más abierta que la puerta de Leni, casi invitándolo a pasar.

Y así lo hizo. Camino unos metros y llego a la que alguna vez fue la habitación de Luna y Luan, actualmente solo la habita esta última.

Su hermana Luna, la tercera hija mayor de la familia siempre fue un alma libre. Rebelde y rockera del alma, desde siempre su pasión era la música. No era de extrañarle a nadie que después de la escuela se dedica de lleno a eso. Sus padres mostraron su preocupación y desaprobación cuando les dijo que no pensaba ir a la universidad. Ella quería dedicarse de lleno a su música. Obviamente no se la pasaba encerrada en su casa tocando la guitarra viviendo de mama y papa. Ella trabajaba medio tiempo en una tienda de discos locales, muy cerca de donde Leni tenía su tienda de ropa y los fines de semana daba clases particulares de música. Ella podía tocar perfectamente cualquier instrumento y dar clases particulares a quien estuviera dispuesto.

No paso mucho tiempo hasta que ella formara su propia banda: "The Reckless Louders ". Su concepción fue particular: un día uno de sus estudiantes de guitarra le había comentado que su hermano mayor tocaba la batería y también era un ingeniero asistente para un pequeño estudio de grabación que había sido inaugurado recientemente, ella podría preguntarle un día al respecto, porque su hermano era el que lo llevaba y recogía de la casa Loud para sus clases de guitarra.

Después de un tiempo, Luna conoció personalmente al hermano de su alumno, su nombre era Tommy Erdélyi, un desgarbado baterista de largo pelo enrulado que siempre llevaba puesta unas gafas de sol oscuras a donde quieran que vaya, así como una gastada campera de cuero, sea de día o de noche, haga frio o calor. Con Luna compartían el mismo amor por la música y las bandas de antaño de rock y las del presente. Un tipo particular pero agradable, Luna un día lo invitó a ensayar con ella y Sam en el garaje de esta última.

Por supuesto, Sam Sharp. Se había olvidado de esta última, el amor de secundaria de Luna y su mejor amiga. Un gran bajista y una chica genial, con Luna compartían más que música. Lincoln nunca le importo la obvia atracción entre ambas, Sam era una chica maravillosa y quien mejor que ella para formar parte de la banda de Luna. Con un baterista ya asentado, una bajista y una guitarrista/cantante la banda ya estaba lista.

No paso mucho tiempo hasta que entraran a grabar algo en un estudio, con la ayuda de Tommy se facilitaron muchos las cosas. Resulta que el estudio de grabación donde trabajaba estaba buscando artistas locales para empezar a producir. Hicieron una maqueta de 5 canciones, su hermana había hecho las letras y con los demás hicieron la música. Su pequeña maqueta resulto ser un gran éxito local, agotando todas sus presentaciones locales.

Ese disco, que apenas si era un demo de demostración, le encantaba a Lincoln, muchas veces había ido a sus presentaciones, a veces con su familia, otras con sus amigos. Un día había ido con Lynn al "Arenque Rojo", aquel bar/restorán bastante grande. Para su sorpresa Lynn también le gustaba mucho la música de su hermana Luna, aquella maqueta la escuchaba siempre que salía a trotar o andar en bicicleta. Esa noche fue grandiosa, el público amaba a los Reckless y gracias a que su hermana Lynn ya tenía mayoría de edad podría comprar cervezas dentro de aquel concierto. Con un poco de bochorno pero lleno de felicidad recordó cómo se habían emborrachado después de unas 3 cervezas cada uno, pero Lincoln ya se había dedo cuenta que su hermana Lynn con la primera lata de cerveza ya estaba prácticamente ebria. Pero el también había bebido bastante esa noche, la verdad no recordaba que hicieron después de aquel concierto, lo que si sabía era que a la mañana siguiente su ropa apestaba a alcohol y a cigarro y su cabeza lo estaba matando. Y su hermana tampoco era la excepción, hasta parecía un poco avergonzada de lo que sea que paso esa noche.

-Je…Qué suerte que no había nadie que nos reconociera esa noche. Estoy seguro que hubiera sido una desastre si alguno de nuestros conocidos nos hubiera visto ebrios esa noche.-

Volviendo con Luna y su banda, no paso mucho tiempo hasta que una discografía puso sus ojos en ellos. En una de sus presentaciones, un sujeto que se hacía llamar Tom Souta se dirijo a ellos a la salida de uno de sus conciertos. Les dijo que venía en representación del sello independiente "Electric Fire Record" y les estaba ofreciendo un contrato discográfico por un disco. Sobra decir que Luna estaba en el cielo con esa propuesta y sus compañeros de banda también estaban encantados. El único inconveniente era que este selló tenía su base en Detroit y tenían que ir personalmente para arreglar todo y comenzar a arreglar el contrato.

El resto es historia: Los Reckless viajaron a Detroit para arreglar todo para su nuevo disco. Con la ayuda de Chunk, el utilero y amigo de Luna lograron viajar en su camioneta hasta Detroit, donde se quedaron todo un fin de semana para arreglar todo. Un año después su disco debut homónimo salió: "The Reckless Loud" salió a la venta y fue un éxito de ventas en el chat de música independiente de aquel año. Las redes sociales y páginas como "YouChanel" para subir videoclips fueron de mucha ayuda para darse a conocer por todo el país. Actualmente ella y su banda estaban de gira por el país presentando su nuevo disco

Que loco que ahora mismo Luna este de gira presentando un disco por el país…. A sus 21 años y ya es toda una promesa en la música. Ojala no esté haciendo nada estúpido como muchos de sus compañeros músicos ahí fuera-. Reflexiono Lincoln en silencio posando sus ojos en el pequeño muñeco de madera que se encontraba perfectamente sentado en el respaldo de la cama de su hermana. Era el muñeco de ventrílocuo de su hermana Luan, la actual habitante del cuarto donde Lincoln se encontraba.

El muñeco de Luan, el Sr Cocos, estaba con los ojos cerrados y con la cabeza ligeramente inclinada hacia abajo, como si estuviera reposando, esperando por su dueña para volver a la vida. Un rápido vistazo alrededor de la habitación hicieron que Lincoln se diera cuenta que había miles de artilugios para bromas esparcidos alrededor de la habitación. Desde cojines ruidosos, embases vacios de tarta, flores de broma de todos los tamaños, un armario lleno de trajes para funciones y lo más llamativo de todo: un escritorio lleno con papales perfectamente ordenados que tenían escritos chistes y funciones de rutinas, así como un tablero arriba del escritorio lleno de apuntes para futuras rutinas y una que otra foto de viejas funciones que Luan había dado a lo largo del año.

Luan Loud se tomaba su comedia en serio, una prioridad en su vida, así como comer y respirar era necesario para los seres humano para mantenerse con vida, Luan necesitaba hacer chistes para ella mantenerse con vida. Su hermana Luan… un maravillosa persona, siempre tratando de hacer sonreír a los demás, la segunda artista de la familia, a diferencia de Luna ella si había elegido continuar sus estudios en la universidad. Había estudiado Artes Escénicas, especializándose en Arte Teatral, todo para perfeccionar sus dotes en el stand up y la improvisación en la comedia. Ella ahora mismo era toda una show-woman, que había participado en un sinfín de obras de teatro, show de comedias, no comedia e incluso había ido a programas de tv para hacer monólogos y comentarios con los entrevistadores. Parecía que todos los canales de aire querían conocer a la nueva estrella de la comedia Luan Loud. Aunque Luan prefería tener su propio espacio usando su propio canal de YouChanel como plataforma donde subir todo su material y darse a conocer.

Actualmente tenía millones de seguidores en esa plataforma, esto la catapultó a ser invitada recurrente en los shows de stand up más importantes de todo Michigan. Como en una oportunidad se había presentado en "The Tonight Show de Jiminy Fashon". Era en otro estado, pero habían invitado a toda la familia para ir a ver el show. Una lástima que Lincoln había contraído un resfriado y no podía viajar, para sorpresa y reclamo de su familia, su madre le había dicho que se enfermo por su tonta costumbre de leer comics en calzones incluso con bajas temperaturas. De todas formas ellos iban a volver al día siguiente, pero le había prometido a su hermana sintonizar el show apenas salga ella.

Para sorpresa de Lincoln, Lynn tuvo un esguince de tobillo un día antes del show y se había ofrecido a quedarse con su hermano ese día. Cuando cayó la noche, había comenzado a llover en Royald Wood y la temperatura había bajado considerablemente. A la hora de le presentación de Luan en el show de Jiminy Fashon, Lincoln y Lynn compartieron una manta en el sillón de la casa Loud y habían visto la presentación de Luan acurrucados mutuamente, mientras se reían a carcajadas de los chistes que su hermana estaba diciendo al aire. A la mañana siguiente, ambos todavía se encontraban en el sillón, dormidos y abrazados entre los dos. Tantas risas hicieron que se les drenara la energía y cayeran dormidos

Pese a su aparente éxito, Luan seguía viviendo en la casa Loud, ella decía que no se sentía lista para abandonar el nido. Todavía era bastante joven para independizarse, apenas había cumplido los 20 años, pero Lincoln sabía que tenía los medios para irse cuando quisiera. En el fondo se alegró que no se fuera de la casa como Lori o Luna. Le gustaba su presencia en su casa, aminoraba un poco las cosas para el de cierto modo, ya que después de Lynn, él era el próximo en el grupo en ser "el mayor". Un ejemplo para las más jóvenes, alguien en quien depositar tu confianza si necesitas algo… alguien con valor… alguien….

- …Que sepa qué hacer con su vida….". Murmuro Lincoln para sí mismo mientras se alejaba de la habitación de Luan y se dirigía al pasillo. Lincoln se alegraba del éxito de sus hermanas, de verdad le encantaba como todo en sus vidas les estaba yendo bien y como ellas supieron aprovechar al máximo su plan de vida, por estas y más razones se sentía fatal cuando este sentimiento incomodo lo invadía, aquella sensación que reprimía y negaba con todas las fuerzas de su cuerpo: envidia. Si, Lincoln sentía envidia de sus hermanas mayores, no tanto por sus logros, sino porque ellas desde un principio tenían un plan de vida y ahora estaban viviendo sus vidas sin preocupaciones.

A él siempre lo llamaron: "el hombre del plan", porque siempre tenía una gran agudeza para planificar cosas para resolver todo tipo de situaciones. Y era verdad, todavía tenía el toque para idear planes para muchas situaciones. Pero tantos años de idear planes para pequeñas jugarretas nunca lo prepararon para lo que de verdad había que tener un plan: la vida después de la escuela.

Lincoln a diferencia de sus hermanas no se destacaba por nada en particular, no era gracioso como Luan, no tenía el liderazgo de Lori o la creatividad de Luna o Leni o la fuerza y disciplina de Lynn. El simplemente… no resaltaba en nada, no siquiera entre los hijos menores, donde él se encontraba, resaltaba en algo particular. Lo último que Lincoln recordaba que había hecho de provecho en el último mes fue pasarse "Dark Soulless" en modo Hardcore, después de haber estado practicando meticulosamente el juego por casi un año, consultando guías de internet, gameplays de otros jugadores y cuanto truco podría usar para pasarse el juego.

Mientras caminaba por el pasillo se maldecía a su mismo por desperdiciar tanto tiempo con ese juego, al mismo tiempo que se avergonzaba de sí mismo, porque cuando por fin pudo pasar ese juego se sintió súper feliz, como si hubiera ganado un jodido premio o algo.

Mirando hacia abajo con señal de reproche a sí mismo, salía de la habitación de su hermana y caminaba por el pasillo. Había muchas cuestiones que resolver sobre su vida, estaba a pocos meses de graduarse de la preparatoria y no tenía ni idea que hacer con su vida, simplemente nunca pensó en eso o le dio la debida importancia y ahora estaba en una completa ansiedad por que la vida estaba tocándole la puerta y el no estaba listo todavía. Necesitaba más tiempo o mejor, algún plan que lo sacara de esto pero no podía escapar, lo sabía muy bien. El ya no era un niño, a sus 17 años ya debería tener, al menos, una idea de qué hacer con su vida.

Tontamente se chocó con el borde de la puerta abierta de la habitación de unas de sus hermanas por no estar prestando atención al camino. Se agarro la frente y se palmeo un poco con ligero dolor.

- Ahora sé que siente Leni. ¿Porque esas chicas no cierran sus puertas?. Pensó amargamente.

Estaba por azotar la puerta para cerrarla, cuando se dio cuenta que el interruptor de la luz también estaba abierto. Al entrar para cerrar la luz, se dio cuenta de la gran cantidad de hojas garabateadas que había en la habitación, así como la ingente cantidad de revistas y demás cosas alrededor del cuarto. Casi no reconocía esta habitación, antes estaba llena de cables, maquinas y artilugios extraños de laboratorios, pizarras con complicados estudios científicos. En efecto, ninguna de estas cosas estaban más la habitación desde que una de sus ocupantes se había ido: la pequeña genio Lisa Loud. Todas estas hojas y revistas eran de la pequeña Lily Loud, la actual dueña de esta habitación.

Las dos hermanas menores de la familia: Lisa y Lily, ambas separadas en edad por tan solo 3 años, compartieron los primeros años de sus vidas en esta habitación. Ahora le pertenecía a Lily, que la había llenado de sus dibujos y revistas. Para tener 7 años, la pequeña le encantaba dibujar y leer novelas graficas. Siempre la veía haciendo garabatos y comentando sobre cosas a los comics. Con Lincoln compartían esa afinidad por las revistas y el estaba más que encantando de prestarles sus revistas y enseñarle todo lo que sabía al respecto de comics y videojuegos. Con solo 7 años, la pequeña Lily ya mostraba un interese por las bellas artes y de seguro continuaría eso en un futuro.

- Es bueno que descubra lo que quieren ser cuando joven, así no termina como yo.- Había dicho Lincoln sin tapujos. Odiaría que Lily estuviera en mi lugar.

Pero ¿cómo termino Lily viviendo sola en la habitación? La historia corta-larga: Lisa se había graduado en tiempo record de la escuela primaria de Royald Wood a los 7 años y a los 8 ya tenía su titulo de preparatoria. La más joven del estado en graduarse a esa edad. Y ahora con 10 años se encontraba dando clases de Física Teórica en el Instituto de Tecnología en California. La oportunidad le había llegado cuando se recibió de la preparatoria pero decidió esperar hasta unos años para comenzar a dar clases después del fiasco que había sido su primer intento de emanciparse cuando tenía 4 años.

Lisa estaba más que capacitada para dar clases en tan prestigiosa escuela, alcanzando su maestría en física a los 8 años y su doctorado a los 10 años. Obviamente estaba especializada en otras áreas pero ella siempre se decanto por la rama de la física teórica. Obviamente sus padres no querían que a su corta edad, pese a ser un genio, vaya a vivir sola a otro estado. Por suerte la universidad le consiguió una cómoda casa muy cerca de la universidad para que ella pueda usar a disposición para lo que quiera y como era Lisa obviamente no iba a hacer nada estúpido o a irse a ningún lado sin antes consultarles, más que nada por formalidades. Así que las preocupaciones de sus padres se resolvieron muy rápidamente.

- El único problema son nuestras notas en geometría Liz, desde que te fuiste con Lynn estamos siempre al límite con nuestras tareas y exámenes.- Dijo con algo de gracia y pesar cuando recordaba a su hermana Lisa. Nunca fueron muy unidos si las comparaba con el resto de sus hermanas pero siempre estaba dispuesto a ayudarla en cualquier cosa que necesitara y pese a que Lisa no era muy sociable, a Lincoln le gustaba estar con ella.

- Ojala no esté muy ocupada como para no asistir a la cena de Navidad como el año pasado.- Dijo antes de apagar la luz y cerrar a puerta a sus espaldas.

No era fácil mantener unida a una familia tan grande como la suya, no con todos haciendo sus vidas de manera tan rápida sin mirar atrás. O tal vez era Lincoln el que se encontraba sujeto por voluntad propia al pasado. De todas formas, debía esforzarse para encontrar una solución y hacerle honor a su nombre como "el hombre del plan".

Cruzo el pasillo y siguió derecho hasta su habitación, abrió la puerta y se metió rápidamente. De un sato se sentó en su cama y comenzó a fisgonear entre las sabanas en busca de algo. En efecto, entre los pliegues de las sabanas encontró su celular, Lincoln tenía la mala costumbre de estar despierto hasta tarde en la noche, acostado con su celular haciendo cualquier otra cosa en vez de dormir. Dio un rápido vistazo a lo último que vio en su celular antes de irse a dormir y era un portal de noticias llamado "Infovision", con una nota de una noticia internacional realizada hace unos días, titulada:

"Se recrudece la insurgencia Iraki en medio Oriente. ¿Se abren las heridas de una nueva guerra en Irak?"

Era lo último que había leído justo antes de irse a dormir, Lincoln recordaba haber oído cosas en la TV durante la guerra que se había desatado durante el comienzo de la nueva década, claro el era muy joven para tener conciencia de eso y todas estas noticas nuevas parecían indicar que una continuación a esa guerra parecía una posibilidad a futuro.

Después de leer la noticia miro la hora de su celular y se sobresalto al ver la hora que marcaba su reloj:

- Las 10:30!? Dios, debí haberme quedado tonteando demasiado aquí arriba. Mejor bajo rápido a desayunar.- Rápidamente bloqueo su celular, se lo metió en el bolsillo y corrió escaleras abajo rumbo a la cocina para buscar algo para desayunar.

No empezó muy bien la mañana, pero sus planes para el resto de día no iban a cambiar e iba a sacarle el máximo provecho. Llego al final de las escaleras para encontrar a su hermana Lily sentada en el sofá viendo la televisión con un plato de cereal vacio al lado suyo. La pequeña tenía su clásico vestidito violeta, parecía una combinación entre la ropa que usaba sus hermanas Lucy y Luna, pero diseñado para alguien de su edad. Al notar los ruidos de pisadas en las escaleras ella rápidamente voltea para ver a su hermano Lincoln y lo saluda.

-Hey Linky, por fin despiertas, ¿estabas inconsciente o algo?.- Vocifero la pequeña dirigiéndose a su hermano.

- Buenos días para ti también Lily. Oye, dejaste la luz y la puerta de tu habitación abierta, la cerré para ti. Y también… ¿sabes donde están las chicas? Todas salieron y dejaron sus puertas abiertas, como si vivieran en una carpa o algo.-

-Aaaww, gracias por el favor hermano, las chicas… mmm algunas salieron temprano y otras no lo sé la verdad. Mama está en la cocina y papa creo que se fue al garaje o algo. Tú también… te levantas tarde y después no encuentras a nadie.- Termino de decir la pequeña con una sonrisa de dientes de leche.

- Ah ok, gracias Lily. Voy a ver si quedo algo de cereal.- Dijo despidiéndose de la pequeña yendo a la cocina.

La pequeña solo asintió con la cabeza en señal de afirmación para volver a dirigir sus ojos a la pantalla de televisión.

Ya en la cocina, Lincoln pudo ver a su madre Rita lavando lo que el plato y la el vaso que había usado en el desayuno. Podrían haber sido 13 los ocupantes originales de la casa Loud, pero Rita no iba a lavar más de 13 platos ella sola todos los días, por lo que desarrolló un sistema muy eficiente que les enseñó (por no decir obligó) a sus hijos: cada uno lava sus platos, desde el menor hasta el mayor, sin excusas, sin excepciones. De esta forma todos evitaban ensuciar de más y siempre había platos y cubiertos disponibles. Rita noto a su hijo entrando a la cocina y lo saludo:

- Buenos Días Lincoln, ya era hora que le levantaras hijo. ¿Vas a desayunar algo?- Comento su madre terminando de limpiar su vaso.

- Mmm reo que solo voy a tomarme una taza de café mama.- Respondió Lincoln

- No deberías tomar solo café hijo, tanto café hace mal. Mejor comete una fruta o unas tostadas.-

- Igual es un poco tarde para desayunar mama, además de que las chicas siempre se terminan las frutas antes de que pueda tomar alguna -. Dijo Lincoln preparando la cafetera y sacando su tasa favorita. Había sido un regalo de cumpleaños de sus hermanas y tenía grabado el logo de Ace Savy. De todas formas… ¿cuántas chicas se necesita para comprar una taza de cumpleaños?.

-Y donde están las chicas mamas? Parece que solo esta Lily en la casa-. Comento Lincoln sirviéndose una taza de café negro

- Lynn salió a trotar temprano y Leni y Luan salieron para comprar algo de ropa para la próxima presentación de tu hermana, cielo. Tu padre llevo a las gemelas a lo del Dr. Feinstein para que se hagan los frenillos. No fue nada fácil convencer a tu hermana Lola para que se haga los aparatos dentales, pero era necesario, a su edad Lori también se los hizo y ahora sus dientes su perfectos-. Comento la señora Loud con un dejo de nostalgia

- Le hubieran dicho que ninguna reina de belleza tiene los dientes chuecos, eso hubiera servido mejor-. Comento agudamente su hijo después de haberse llevado un sorbo de café a la boca

- Debo decir que en su momento no se me ocurrió, estábamos muy ocupados tratando de meterla en el auto. Y me sorprendió no haber tenido problema con Lana la verdad, pensé que ella también tendría alguna queja, pero se dejo llevar fácil.- Su madre ya había terminado de limpiar sus cosas y se encontraba ordenando otras cosas de la cocina

- Tiene razón, de a poco la Lana "salvaje" que conocimos se está ablandando un poco. Debe ser por la pubertad, podrías crear que ahora se baña todos los días!?-. Comento el peliblanco con mucha gracia pero no así menos asombrado.

- Tienes razón hijo, tu hermanita está atravesando por una etapa muy importante en su vida. Pero es mejor no hacer ningún comentario y dejar que las cosas sigan su curso.

No eran palabras en el aire, no por nada Rita Loud había criado a 10 niñas. Conocía a la perfección todos los desequilibrios hormonales adolescentes que podrían estar afrontando sus hijas más jóvenes. Sabía que era terreno movedizo y presionar demasiado podría llevar a un desastre. Recordaba las etapas de sus hijas mayores, como se volvían contestonas, malhumoradas, hipersensibles en algunas cosas y en algunos casos: agresivas.

Recordaba cuando su hija Lynn empezó a menstruar, se comportaba como un toro enfurecido, por esos años se había sumado al equipo de Football Americano de la

Escuela como tacleadora y más de una ocasión mando a un pobre niño al hospital.

Y su hija Luna, ella tenía arrancones de creatividad donde intercalaba entre emociones de felicidad y ligera depresión de manera muy rápida, por suerte ella supo canalizar esto gracias a su música.

O tal vez el caso Leni, ella se volvía más despistada y torpe que lo normal y también su sensibilidad estaba a flor de piel. Era capaz de ponerse a llorar por pequeñas cosas, como cuando por accidente piso un caracol.

Lincoln reflexiono lo que su madre le había dicho mientras terminaba su último sorbo de café, su pequeña hermana Lana se estaba volviendo una adolescente y se estaba volviendo más consiente con algunas cuestiones de su femineidad. Ya no era la niña desprolija y sucia de malos modales de hace algunos años. Se había dejado el pelo más largo y ahora lo tenía suelto, se bañaba más seguido así como también variaba un poco mas de ropa. Todavía seguía jugando alegremente con sus animales pero ya no se ensuciaba tanto como antes. Pero eso sí, seguía siendo Lana Loud y se diferenciaba mucho de su muy femenina y "delicada" hermana gemela Lola, que a su corta edad ya había sido elegida Pequeña Miss Michigan hace menos de un año. Aunque su exterior rosa y femenino podría engañar a alguien que no la conociera, Lincoln sabia que dentro de Lola había un dragón que podía salir siempre que algo molestara de sobremanera. El había aprendido eso de mala manera en el pasado.

Pese a sus muy conocidas diferencias ambas en los últimos tiempos se estaban llevando bien, tal vez por el hecho de los cambios de hábitos de Lana y la ocupada agenda de modelaje de Lola que la dejaba exhausta de hacer cualquier cosa, hasta de pelear. Tan jóvenes y con tanto futuro por delante, Lincoln sabía que su hermana Lola iba a seguir una carrera de modelaje en el futuro, podría hasta ayudar a su hermana Leni a alcanzar un lugar en el mundo de la moda. Porque vestidos exóticos y modelaje van da la mano. Y en cuanto a Lana, ella ama los animales y más de una ocasión había comentado querer estudiar para veterinaria en un futuro, tan simple como eso, nada extravagante como sus otras hermanas. Hasta Lincoln consideraba más beneficioso para la comunidad tener una veterinaria en la ciudad que otra rockera o comediante.

- Hijo ¿esta noche vas a salir? -. Rita rápidamente saco a su hijo de sus pensamientos cuando le hizo esa pregunta.

- Eh ¿que..? Ahhh sí, creo que sí. Contesto atorado con el café su hijo adolescente. Su pregunta lo agarro con la guardia baja

- Hijo tienes examen de Historia la próxima semana, no deberías estar estudiando mejor en vez de salir de noche? -. Le reprendió su madre con un tono moderado.

- Tranquila Mama no voy a volver tarde, solo vamos a salir con los chicos al nuevo bar que inauguraron hace poco.

- Eso es otra cosa, no me gusta que bebas Lincoln. Eres muy joven-. Esta vez si su madre se puso firme cuando le dijo eso

- Yo no bebo mama, además que la restricción de edad no me va a dejar comprar alcohol-. Le comento Lincoln. En realidad el no bebía en cantidad, no después de la borrachera con su hermana Lynn, ahora solo tomaba máximo 3 vasos o menos. Solo cerveza, nada de bebidas blancas.

- ¿A qué hora vuelves?.- Rita se resigno a que su hijo saldría esta noche, pero de igual manera confiaba en el, sabía que no haría nada tonto.

- Para eso de las 11, mas tardar a las 12, no vamos a quedarnos mucho tiempo. Lincoln después de decir eso se levanto con su taza y se dirigió al lava manos y procedió a lavar la taza con un poco de jabón y una esponja.

- Ok hijo, pero recuerda tus exámenes, no aflojes ahora Lincoln por favor este es tu ultimo año de escuela, debes dar tu último esfuerzo.

- Ya lo sé mama-. Le contesto un poco indiferente

- Tu ultimo año y después a la universidad, como tus hermanas-. Muy jovial mente le dijo su madre, sin notar el seño fruncido de su hijo que se encontraba dándole la espalda, tallando más fuerte la taza de café.

- Ya lo sé ma-. Poniendo la taza lavada con el resto de tazas y platos limpios

- Me entere que Clyde quiere seguir análisis de sistema cuando se gradué ¿no es grandioso? Igual que su padre Howard-. Comento feliz su madre

- Sip, me conto. Esta bastante entusiasmado por partir, a la vez que muy ansioso por terminar la escuela. No maneja muy bien los cambios.

- Oooh estoy segura que le va a ir bien, te tiene a ti para darle apoyo moral.- Comento su madre muy ligeramente.

- Jee.. si, supongo que sí. Ok, ya termine, creo que voy a ver un rato la televisión. Creo que Lily ya la desocupo-. Dijo Lincoln moviéndose para salir de la cocina.

- Muy bien hijo, yo voy a hacer tiempo hasta que tu padre vuelva y me deje el auto para ir a hacer las compras-. Le contesto su madre saliendo antes que el de la cocina hacia otra habitación.

Saliendo de la cocina, efectivamente, su hermana había dejado el televisor y el sofá disponible. Lincoln miro el reloj de su celular, eran las 11: 45. Tal vez tendría tiempo de encontrar algún episodio repetido de ARGGH! o cualquier otra cosa que distraiga su mente. El día recién había empezado para él y ya se sentía agobiado con su futuro incierto. El era un estudiante promedio, no tenía las mejores calificaciones y tampoco estaba en ningún club o actividad extra curricular, lo único que lo diferenciaba del resto era esa nieve que tenía en su techo. Lo hacía resaltar de los demás y le daba cierta presencia con las damas, aunque no era algo en lo que se pueda regodear ni nada parecido.

Ya sentado en el sofá comenzó a cambiar los canales buscando algo que mirar y después de unos minutos no encontró nada interesante. Antes que apagar la tv e irse a otro lado, tomo el mando de la consola que estaba debajo de la meza de la televisión y la prendió para jugar uno de sus juegos favoritos: "Call of the Brave: Vintage Conflicts". Un popular juego de disparos en primera persona, donde el jugador controla un soldado recluta y lo pone a pelear en conflictos históricos, esta entrega estaba ambientada en la segunda guerra mundial. Prácticamente todo lo que sabía de guerra y de armas, lo sabía jugando este juego, era muy educativo y divertido.

Con la opción de personalizar, Lincoln le dio a su personaje no solo su nombre sino también su tan característico pelo blanco.

El próximo cuarto de hora se la paso jugando al soldado con su videojuego, enfrentándose a implacables hordas de japoneses kamikazes o luchando cuerpo a cuerpo contra soldados del ejército nazi o simplemente recolectando todas las cartas coleccionables que había en el juego. Le daban mucha gracia esas cartas, ya que se trataban de fotos de supuestas novias de soldados vestidas con poca ropa en pose sugerente. De seguro para la época era lo más pornográfico que podías hacer para alguien, hoy en día ni siquiera contaría como desnudo artístico. Riéndose entre dientes y con los ojos bien concentrados en el juego logro olvidar su situación y a sus hermanas por un rato, pero tenía la sensación de estarse olvidando de algo… o de alguien. Esas ridículas fotos lograron alegrarlo un poco y dejo escapar unas palabras que no pasaron desapercibidas para la figura sentada justo al lado suyo.

- Gracias a dios por el porno de internet-. Dijo para sí mismo, creyendo que nadie lo escucharía.

- Un poco extraño considerando que no había internet en esa época-. Dijo secamente la niña sentada al lado suyo.

Lincoln casi tira el mando de su consola por el suelo del susto y su salto fue tan grande que por un minuto creyó que chocó la cabeza contra el techo. Eso sí, lo habían matado en el juego al desprevenirse por un segundo. Se incorporo rápidamente y vio a la figura con una combinación de miedo, sorpresa y enojo. Se trataba de su hermana de 15 años: Lucy Loud, tranquilamente sentada con las piernas cruzadas en el sofá. Por supuesto, era Lucy, se había olvidado de Lucy. Eso era lo que faltaba.

- Lu…Lucy…. ¿…Hace cuanto… como..? Conteniendo su voz para no gritarle, no alcanzo a terminar su oración por que su hermana le contesto rápidamente con una voz monótona.

- Hace unos 15 minutos que me dispuse a verte jugar plácidamente tu escape de la realidad que llamas videojuegos. Pero como siempre, ni te diste cuenta que estaba contigo en la misma habitación-. Le contesta rápidamente sin ningún atisbo de emoción, pero Lincoln pudo notar un dejo de tristeza en su última oración.

- Recomponiéndose un poco, se dio cuenta que gritarle y reclamarle no iba a solucionar nada, así que simplemente tomo el mando de su juego y procedió a continuar donde lo habían matado.

-Ok Lucy, lo siento… estaba demasiado concentrado para notar la presencia de nadie. Podría estrellarse un auto en la sala y no me hubiera dado cuenta-. Dijo Lincoln, ya sentado y retomando la partida, con los ojos alternando entre su hermana y la pantalla. Esto pareció aplacar un poco la tristeza disimulada de Lucy.

- Está bien hermano, ya tengo bien internalizada que mi presencia en esta casa es escasamente notada por los seres terrenales que la habitan…. Pero creía que al menos tú podrías diferenciar cuando estoy o no en el cuarto-. Comento Lucy con su tan característico tono monótono y sombrío, con las piernas cruzadas y sus…. ¿ojos? Puestos en la pantalla. Era difícil darse cuenta si estaba mirando la pantalla con ese flequillo cubriéndole la mitad de la cara.

- Ya te pedí disculpas Luz, de todas formas sabes que pierdo noción de la realidad cuando estoy jugando-. Sujetando firmemente el mando de su consola, tratando de recuperar algo de su concentración.

- No pasa nada Linc, como te digo, estoy resignada a una vida entre las sombras para los meros mortales. De todas formas… ¿que era lo que decías, sobre el internet?-. La voz de Lucy se torno un poco burlona con su última sentencia.

- Es de mala educación escuchar las conversaciones ajenas Luce, mas si están hablando consigo mismos-. Sin mirarla Lincoln atino a decirle eso. –Es una tontería que se me ocurrió nada más-.

- Bueno… considerando que eres el único varón de la casa, tus momentos con el "internet" deben ser privados y alejados de la vista de cualquier mortal curioso que te interrumpa en tales sagrados y comprometedores rituales.- todo eso lo dijo con una ligera sonrisa.

- Ok, ya hiciste esto incomodo. Puedes quedarte Lucy pero no me comentes tonterías, por favor o yo te voy a pedir que te vayas-. Lincoln se puso firme con su hermana y fue lo último que le dijo, volviendo a su juego.

- Descuida Lincoln, no fue me intención incomodarte. Solo quiero ver como segas la vida de jóvenes inocentes en una cruenta matanza, el único pecado de estos jóvenes fue habar creído en su bandera… al menos lo hicieron hasta el final, cuando la paz de la muerte los alcanzó… entre sangre, plomo y hierros candentes-.

Lincoln hizo un pequeño gesto de gracia con las últimas sentencias de Lucy y volvió a su juego. Siempre que parecía terminar una sentencia, Lucy agregaba otra. Ella siempre era muy buena con las palabras. Se diferenciaba mucho de Lisa, ella usaba un lenguaje demasiado técnico para darse a entender a veces, pero Lucy hablaba de manera muy elegante, fluida y suave, dándose a entender perfectamente. Años de estar leyendo esas novelas góticas que tanto le gustaban y libros de poesía de los más variados, la dejaron muy aguda para las palabras y las expresiones… al menos cuando se trata de hablar. Lucy hasta el día de hoy mantiene ese semblante estoico y frio de toda la vida. Casi no cambio nada en todo este tiempo, a sus 15 años sigue siendo bastante igual a la niña sombría de 8 años que alguna vez fue.

Lo que si cambio fue su físico, la pequeña niña gótica ahora era una hermosa muchacha de piel de porcelana con un cabello ligeramente largo pero bien lacio y brillante. Con una altura bastante considerable, Lincoln actualmente era el más alto de la familia ¿quién diría que crecería para ser más alto que sus otras hermanas? Pero Lucy llego a medir lo que media Lori y Leni cuando ellas tenían 18 años, tal vez sería más alta cuando tenga la edad del peliblanco. Lo que también heredó de sus hermanas mayores, era la belleza. Rivalizaba con Leni en cuanto a hermosura y también la genética la beneficio bastante en su cuerpo, como a su hermana Leni. No solo era bonita de rostro, también era de cuerpo.

Lincoln lo sabía pero casi nadie lo notaba, ni quiera los compañeros de escuela de la gótica. Muy posiblemente porque Lucy… bueno, era Lucy y no atraía mucha gente, también por su forma de ser y de vestir: bastante sobria, con ropa holgada y obviamente negra. Una camisa de mangas largas rayada con un vestido negro y una falda que le llegaba un poco más allá de las rodillas y unas medias largas también rayadas. Si se vestiría un poco como los demás, tal vez tendría pretendientes como los tuvieron sus hermanas a esa edad.

Aunque su fuerte no era sobresalir en la belleza como sus hermanas Lola o Leni, Lucy era una habida lectora y entusiasta de la Literatura antigua y poeta innata. Había ganado varios concursos de literatura y había escrito pequeñas columnas para páginas web relacionadas con la poesía y mantenía una gran colección de libros en su modesta habitación. Lucy tenía planes de estudiar literatura o filosofía una vez terminada la preparatoria. Pese a que nunca se lo comento a nadie, ni siquiera a Lincoln, el peliblanco sabía perfectamente que ella tenía en su computadora miles de ensayos y proyectos para futuros libros que tal vez publicaría en un futuro. Lucy podría ser sombría pero era tan vulnerable e insegura como todo ser humano.

Después de un rato jugando Lincoln pudo desbloquear ese logro que tanto ansiaba y juntar todas las tarjetas coleccionables del juego. Siempre ante la atenta mirada de su hermana adolecente, que ahora tenía sus brazos abrazados a sus piernas mirando la guerra por la televisión. Lincoln sabia que en cualquier momento Lucy comentaría algo sobre lo que estaba haciendo en el videojuego. Pero antes que esperar, elogio hablar el.

- Es una guerra Lucy, tienes que hacer lo que tienes que hacer para mantenerte vivo y contener al enemigo. No es un crimen en si quitarle la vida a alguien que amenaza la tuya.

Lucy contemplaba como su hermano en el videojuego ametrallaba sin piedad hasta sacarle las entrañas a un soldado enemigo desde una trinchera. Se asqueaba y sorprendía al mismo tiempo como la tecnología había avanzado a tal nivel que podría recrear casi a la perfección lo que podría ser un asalto armado de un batallón durante la guerra. "Como puede gustarle semejante barbarie" pensó para sí misma antes de contestarla.

- Me sorprende como hoy en día se toma como divertimento los estragos de la guerra hasta el punto de crear simulaciones hiperrealistas para que algunas personas sádicas se diviertan simulando asesinar gente-. Dijo tajantemente sin apartar la mirada de la pantalla

- ¿Ahora soy una especie de sádico? ¿Piensas que soy una persona "malvada"?-. Le respondió su hermano

- Yo no dije eso Lincoln, eres de las personas más maravillosas que conozco-. Dijo rápidamente su hermana, dándose cuenta que lo que dijo pudo haberse mal interpretado. – Simplemente pienso que estos videojuegos pueden pudrirte la cabeza, quien podría encontrar fascinante quitarle la vida alguien tan ligeramente con un arma, e incluso pretender "simular" la experiencia…. Lo encuentro muy retorcido, hasta para mí-. Dijo esto último en voz baja, con un poco de pena por su hermano

- Lucy, es un videojuego. Es completamente irreal y para nada…-lucho por encontrar la palabra adecuada. –"fidedigno"… apenas si contaría como una lección de historia del combate, pero está a años luz de ser una representación real de la guerra. Ni siquiera los personajes muestran ningún dolor cuando mueren.

Su hermana Lucy medito lo que dijo, tal vez tenga razón y su "asco" por este juego estaba exagerado… tal vez incluso ella misma podría ser "sádica" al sentarse a ver como su hermano hacía lo que hacía en el juego. Se tranquilizo y no le contesto hasta pasado unos minutos.

- … no creo que seas malo por gustarte el juego….- Dijo muy por debajo, casi no queriendo ser escuchado. Para su disgusto, Lincoln lo escucho muy bien.

- No pasa nada Lucy, no es que sea "literalmente" peor que un nazi por jugar a un tonto videojuego violento

- YO NO DIJE ESO! – levanto ligeramente su voz y con sus mejillas ruborizadas. –PERO SI…! El juego es tonto y deberías estar haciendo algo más de provecho-. Mirando rápidamente hacia otro lado, sintiendo el calor en sus mejillas.

- Ahora que lo pienso… ¿porque de repente quieres verme jugar? No es que me moleste pero me sorprende que te quedaras tanto tiempo conmigo solo viéndome jugar.

Lucy refunfuño, todavía mirando la chimenea al lado del sofá donde estaba sentada. Se puso derecha y le contesto a Lincoln en su tono monótono de siempre

- Estaba en mi habitación ordenando unas cosas de unos libros cuando necesitaba rápidamente un consejo de una mente sensible sobre algunas… "cuestiones" de un libro y no podría pensar en otro que en ti hermano.-

- Ahh ¿en serio? Entonces no soy tan "sádico" si tengo una mente sensible, eh?-. Le responde en tono burlón con una sonrisa.

Lucy gruño un poco y se mantuvo estoica hasta que Lincoln le volvió a contestar.

- Mmm pero si, estuve jugando demasiado desde hace ya un rato-. Pauso su juego y miro a su hermana a la cara. Ella le devolvía la mirada pero Lincoln podría notar como su flequillo lograba transparentar ligeramente sus ojos. Unos bonitos ojos azules que lo miran entre suplicante y expectante a lo que dijera. - Creo que es hora de apagar esta cosa vieja y ponerme a hacer algo de provecho.

Con el mando de su consola cerro el juego y después a la consola y la televisión. Se dirigió a Lucy, y ya parado con una sonrisa cálida le dijo:

-Vamos a tu cuarto a trabajar en tu libro Lucy.

Ella bajo ligeramente la mirada, no quería que la viera que estaba a punto de derramar unas lágrimas de la alegría por lo que había dicho. Se sentía genial tener a alguien tan considerado como Lincoln en su vida y como era capaz de dejar de hacer algo que estaba haciendo para ir a atenderla a ella. Incuso si era algo como su… ¿"libro"? ¿Cómo sabia el que ella… !?

Lo miro fijamente a los ojos bajo su flequillo, sus ojos tenían una capa de humedad y le dijo con voz entre cortada y una combinación de felicidad y alegría:

- Como…. ¿Cómo sabes de eso?-. Sus mejillas estaban rojas de la vergüenza

-Bueno…-empezó Lincoln-. –Pensaba que era obvio dado que te gusta tanto la poesía y la literatura… además que te la pasas mucho tiempo en la laptop y no creo que sea para ver videos de gatitos por YouChanel

- Te… te lo iba a de...decir-. Admitió Lucy-. –Solo no estaba preparada para revelar tan oscuro secreto de mi intimidad-. Ya se sentía al borde de llanto. ¿Porque era tan difícil decirle a alguien que estaba escribiendo un libro?

- Oscuro estoy seguro que será ese libro, pero ¿malo? Para nada, si es de tu autoría estoy seguro que será increíble-. Dijo Lincoln acercándose a ella y haciendo un gesto para comenzar a moverse para ir a la habitación de Lucy y ver su libro.

Ella vio su gesto y se sujeto firmemente de su brazo y no se animaba a verlo a los ojos. Simplemente fueron escaleras arriba hacia la habitación de Lucy para revisar sus archivos de lo que sería un libro de la autoría de la chica gótica.

Lincoln tomo un respiro de sus pensamientos mientras caminaba con Lucy, en momentos así, no se sentía un inútil y sentía que su tiempo podría valer algo si lo aprovechaba en ayudar a alguna de sus hermanas. "El Hombre del Plan" por fin volvía a él para ayudar a quien más lo necesita, incluso para un proyecto tan importante como era el de Lucy con su libro. Momentos así, olvidaba su ansiedad y concentraba tu atención en lo que de verdad importaba: su familia, sus hermanas y a nunca olvidarse de ellas.

Lincoln ese día solo cumplió parcialmente su objetivo. Pese a que ayudo a Lucy con su libro, si se había olvidado de alguien. Alguien muy importante y especial para él, lo gracioso es que no estaba pensando en ella de manera consciente ese día, solo la rememoraba en situaciones pasadas por que le gusta pensar en todo lo que había vivido con ella. Eso sí, incluso cuando recordaba los logros de sus hermanas, ella lograba colarse de alguna manera en esos recuerdos. Ella ahora mismo estaba entrando en la casa Loud, después de una mañana de salir a trotar por el barrio.

¡Ya llegue! -. Anunciaba su entrada Lynn Loud a la residencia.

Fin del Capítulo 1