Muy bien llegamos al capitulo 7 de esta historia !

Todavía queda bastante por ver

Antes que termine la semana voy a actualizar otra historia. La verdad ya que estoy de vacaciones, tengo el tiempo de sobra para escribir... de verdad descubrí que me gusta mucha hacer jeje

Sin nada mas para decir, disfruten del capitulo

MXRgrunt.


Capitulo 7

Lincoln ahora mismo lamentaba todo lo que hizo en este vida y en su vida pasada, mientras la Van conducía por las calles de Royalwood de noche y la poca gente que había en los alrededores se iba perdiendo en la inmensidad de la noche. Lincoln Loud no daba cuenta de su estúpido error y como toda esta situación podría haberse evitado, pero hete aquí al peli blanco… totalmente indefenso para lo que vendrá a continuación

-¡Responde! ¿Qué hicieron?- gritaba una voz aguda en la parte de atrás de la Van

-¿Acaso no te vasto con lo que paso la ultima vez?- preguntó con algo de sarcasmo pero no con menos enojo la persona que conducía la van

-¡¿Acaso volvieron a salir!? ¡Te dije lo que pasaría si volvían a estar juntos! – gritaba con más fuerza la persona que estaba a la izquierda de Lincoln.

-Cosas malas…. ¡cosas dolorosas!- dijo como respuesta en un tono monótono pero grave la persona que estaba el ultimo asiento de la van.

- ¡Vamos viejo! Un poco de sentido común…- dijo cruzándose de brazos la última de las voces en la parte izquierda de la van.

-Oigan yo…- Lincoln quiso hablar pero fue interrumpido bruscamente.

-¡Cállate!- gritaron todas las voces al mismo tiempo.

Lincoln ahora arrugaba la cara en señal de fastidio y algo de gracia ¿Cómo iba a contestarles si no lo dejaban hablar? Tal vez esperar a que bajen un poco los humos y no lo conviertan en un pretzel humano.

La van ahora conducía rápidamente por la zona residencial, pasaron por un par de casas hasta llegar a destino final: la casa Loud.

La van se estaciono por el garaje reconstruido donde la cortina de garaje fue remplazado por una poderosa aleación de titanio aprueba de golpes y dos pequeñas cámaras de seguridad estaban estacionados en ambos extremos de aquel pequeño garaje, muy posiblemente todo por cortesía de la pequeña genio de la familia, Lisa Loud.

El primer ocupante de la van en bajar fue la hermosa Leni Loud, quien era la conductora del vehículo familiar, seguido después de las gemelas Lana y Lola y Lucy. Lincoln fue el último en bajar o mejor dicho el anteúltimo, por que la persona que estaba a su derecha se precipito un poco y bajo encolerizada por la puerta del asiento del conductor.

-¡Te juro Lincoln no terminamos aquí!- amenazaba la mediana deportista Lynn Loud, quien miraba como Lincoln descendía de la van familiar para cerrar la puerta e ir caminando con cara de fastidio hacia la casa. Lynn se puso a su lado y continuó hablando. - ¡No puedo creer que te vieras con ella Linc! ¿Por qué no me dijiste que ibas a verte con Margo hoy?- inquirió Lynn cerrando los puños y abriéndolos con furia mientras miraba a su hermano.

-¿Por qué debería Lynn? Soy un adulto, puedo manejarme solo- fue lo único que dijo Lincoln adelantándose y dejando a Lynn boquiabierta por unos segundos hasta que ambos por fin entraron a la casa Loud, donde los ánimos no parecieron bajar.

Dentro de la casa Loud el ambiente estaba tenso, todavía con las hermanas Loud hablando entre sí y molestas preguntando que iban hacer y con ambos padres Loud sentados en el sillón consternados y con Rita conteniendo las lagrimas. Lincoln quiso seguir de largo y dirigirse hasta su habitación pero la misma Lana lo evito.

-¡Momento Viejo! ¿A dónde vas? Hay que hablar al respecto.- dijo desafiante la joven Loud señalando con el dedo al grupo familiar. Lincoln empezaba a irritarse.

-Hijo… ¿es verdad lo que nos dijeron tus hermanas? ¿Volviste a ver a Margo?- pregunto en un tono bajo el señor Loud intentando no alterarse o entrar en lagrimas como su esposa.

-¿Cómo se enteraron en primer lugar?- pregunto Lincoln entrecerrando los ojos.

-Aaaghh….. la próxima vez que salgas a escondidas, evita ir al mismo lugar donde no trabaja tu hermana mayor genio.- dijo la princesa Lola con sarcasmo mientras se cruzaba de brazos. Leni estaba justo detrás de él imitando su pose.

Lincoln se sintió como un estúpido ahora mismo, se había olvidado completamente que Leni trabajaba ese día y que los habrá visto in-fraganti y obviamente como es Leni tuvo que ir a contárselo a sus hermanas y padres, el peli blanco se preguntaba si el resto de sus hermanas también sabían sobre esto.

-Linc, ósea… ustedes están ¿volviendo a salir o algo?- pregunto Leni detrás de Lola.

-No, no estoy saliendo con ella- dijo Lincoln con tono de fastidio.

-¿Y por qué te escapaste para verte con ella de nuevo? – dijo Lynn Jr indignada en el umbral de la puerta.

Los restantes miembros de la familia Loud ahora estaban alrededor del sillón de la sala de estar con Lincoln a un costado como centro de la discusión y Lynn y Lana en la puerta de la entrada de la sala de estar.

-Yo no me escape ¿Desde cuándo tengo que reportarme con ustedes cada vez que hago algo?- pregunto Lincoln ya completamente fastidiado y molesto.

-Desde que casi te mueres en el hospital por culpa del psicópata del ex novio de Margo.- dijo Lucy Loud en su tono monótono pero enojada y apretando los dientes

-Lincoln hijo por favor…- dijo Rita Loud a punto de llorar.

-¿Qué? ¡Por favor basta! Ustedes no tienen nada que ver con esto ¿Ok? Ni siquiera entienda la razón de por qué salí con Margo en primer lugar.

-Pero… ¿Cómo sabemos que su ex-novio no va a volver a aparecer?- pregunto la despistada Leni para sorpresa de todos. A veces la torpe Leni tiene grandes momentos de lucidez.

-Porque está preso en otro estado y no va a salir hasta dentro de mucho tiempo- inquirió Lincoln.

-¿Y después de todo lo que te hizo, aun así vuelves con ella?- pregunto Lola con su tono tan agudo y altanero mirando a Lincoln a los ojos.

-¡QUE NO VOLVI CON ELLA!- hablo Lincoln en voz alta haciendo que Lola retrocediera un poco. –Solo... tenía que hablar con ella para terminar de una vez este asunto… ¿saben que nunca pude despedirme de ella, no?- dijo el peliblanco entre enojado y afligido

-Muy bien… ya te despediste de ella… ¡No tienes por qué volver a verla! ¿O me equivoco?- dijo Lynn cruzándose de brazos y confrontando a Lincoln.

Aunque Lincoln estaba molesto con su familia ahora mismo odiaba el hecho de que Lynn tuviera un punto a su favor, técnicamente ya había cerrado este ciclo inconcluso que tenia con Margo e incluso rechazó su propuesta de volver a intentarlo porque incluso él mismo pensaba que no era una buena idea. Ahora mismo el peli blanco estaba de vuelta contra la pared y no podía responder a la pregunta de Lynn sin comprometerse.

-Eso…. eso no…. ¡No les importa! Si salgo o salgo con Margo…- Lincoln ya estaba molesto y empezó a gritar. – No estoy saliendo con ella, pero puede que volvamos a tener una salida como esta en un futuro… sin compromisos.- Lincoln estaba agitado después de hablar tan rápido. – Simplemente no estoy de novio con Margo y no, el asunto con Elliot no va a volver a pasar por que el tipo ya está encerrado. – ahora era Lincoln quien se puso de brazos cruzados alternando la mirada entre sus hermanas y sus padres y por sobre todo Lynn Jr quien lo miraba con incredulidad y con el seño fruncido.

-¡Y por sobre todo les prohíbo a todas ustedes molestar a Margo o recriminarle cualquier cosa!- Lincoln señalo a cada una de las hermanas presentes en ese momento, finalizando con Lynn. –Ella no es culpable de lo que paso y verdaderamente ella también fui víctima… ¡Ya no tengo 11 años para que se estén metiendo en mi vida como antes!- con esto Lincoln se escabullo entre Lola y Lynn para irse directamente por las escalaras hasta su cuarto.

-Lincoln ¡Espera!... – Lynn Jr quería salir corriendo hacia la dirección de Lincoln pero su padre la paró en seco.

-¡JR ESPERA!- Lynn Jr pego tal grito sin proponérselo que hizo sobresaltar a sus hijas, incluso a Rita. –Ahh… Lo siento chicas, pero Jr no sigas a tu hermano, si él dice que no pasa nada… solo podemos esperar lo mejor y confiar en él. Lo mejor es dejarlo solo un rato- fue todo lo que dijo el patriarca Loud para sorpresa de su hija Jr y el resto de sus hermanas.

-Pero Papa… ¡Lincoln está en peligro!- dijo Leni mirando con ojos de cachorro.

-Exacto papa, nos metemos porque no queremos verlo de nuevo en el hospital.- decía Lola poniéndose al lado de Lana quien asentía en afirmación.

-Evitar que la oscuridad alcance a nuestro hermano prematuramente es nuestra prioridad.- decía Lucy recuperando su tono monótono y frio.

-¡Papa! Si Leni no nos decía nada muy posiblemente Lincoln se hubiera confiado y hubiera sido traicionado de nuevo.- escupía Lynn con una mezcla de angustia, miedo y enojo por toda la situación.

- Entiendo su enojo chicas pero su hermano ya esta grande y...- Lynn Sr tenía dudas en su voz pese a su confianza inicial. -... y si él dice que no pasa nada entre ellos y es solo amistad, solo vamos a tener que crearle a Lincoln. - Lynn Sr puso la mano en el hombro de su esposa y parecía ella un poco calmada ante la situación. Las hermanas Loud restantes pese a su hostilidad inicial parecían apaciguarse un poco al menos casi todas.

-¡Esto es una mierda papa! - decía Lynn mientras se alejaba hacia la otra habitación de la planta baja de la casa, presumiblemente la cocina para ir a hacerse un emparedado de mortadela e intentar al menos calmar un poco la rabia que sentía en esos momentos.

Mientras tanto en el piso de arriba se encontraba el único hijo varón de la familia Loud recostado en su cama mirando al techo, la cabeza le dolía y ahora parecía recapacitar un poco en sus acciones de ese día.

- Que estúpido fui al pensar que este día terminaría bien... - Lincoln cerró los ojos e intento dormir, no por que estuviera cansado sino porque quería terminar el día lo más rápido posible.

El celular de Lincoln empezó a sonar, le había entrado un mensaje desde Whorap al reconocer el característico ruido de campanada que le había puesto. Rogaba que no fueran las hermanas que no se encontraban presentes, odiaría lidiar con la intromisión de Lori o Luna, ella podrían ser muy intensas con él cuándo se preocupan.

-Al menos Luan está en la casa de su novio ahora mismo... - decía para sí mismo mientras tomaba el celular de su bolsillo y lo levantaba para ver quién era y para su sorpresa era un mensaje del numero de Margo.

"Hola Linc, llegaste bien a casa? Yo llegue recién". Decía el escueto mensaje que le mandaron.

Lincoln sonrió un poco de la ternura por el mensaje, por un segundo se había olvidado de la cita que tuvo con Margo a la tarde. El mensaje cayó justo a tiempo para devolverle algo de buen humor el peli blanco

"Hola Margo, yo acabo de llegar a casa también..." "Hoy fue una salida muy divertida, me gusto poder volver a hablar contigo después de tanto tiempo". Lincoln tipiaba mientras leía en su mente lo que iba escribiendo.

"Entonces... ¿habrá una segunda cita"? Preguntaba Margo por mensaje. El peli blanco dudo en confirmarle o no pero después de que su familia se pusieran pesados con él le daria la respuesta que quería

"Me gustaría Margo, tal vez podríamos ver una película esta vez. El próximo sábado ¿te parece?" A Lincoln le golpeaba el corazón por la ansiedad de enviar el mensaje, tal vez sea pronto y además no había resuelto aquél asunto con Stella pero sea como sea, el mensaje ya fue enviado. Margo tardo unos segundos en contestar pero cuando lo hizo fue con un mensaje de voz.

-"Me encantaría Linky... tal vez en el centro comercial o podrías venir a mi casa tal vez"- decía Margo en un tono suave y algo juguetón, Lincoln se ruborizo un poco por la obvio insinuación de Margo

-Esta chica no pierde tiempo... - Murmuro Lincoln mientras le tipiaba un mensaje escrito.

-"Mejor en el cine Margo... " - dijo simplemente Lincoln esquivando aquel acercamiento de la pelo naranja.

-"Por supuesto Linc, el sábado al en mall a la misma hora de hoy :) " - terminaba de decir el mensaje de Margo.

"-Genial, nos estamos viendo Margo. Ahora yo me estoy por acostar, tengo sueño y mañana tengo que ir a la escuela" - se despedía Lincoln de la forma más correcta que se le pudo haber ocurrido.

-"Muy bien Linky, descansa"- terminaba de decir Margo al que alguna vez fue su novio quien ahora bajo su celular para respirar hondo y volver a ver el techo de su habitación.

Aunque era temprano Lincoln no tenía ganas de bajar hacia la cocina para comer y ver a su familia por lo que decidió quedarse en su habitación por el resto del día e irse a dormir temprano. Se incorporo sobre la cama y empezó a desvestirse hasta quedar en calzones, como hacia algo de calor no tenía ganas de ponerse su piyama naranja. Una vez en calzones se acostó sobre la cama y se tapo con la sabana únicamente, para sorpresa del peli blanco se quedo dormido casi al instante, después de todo su fatiga también era mental por lo que no era de extrañar que una vez acostado se durmiera casi de inmediato. Recién a las 3am de la mañana se despertó súbitamente entrando en completo entendimiento se la situación en la que se metió.

-Tengo una cita... con mi ex novia... que quiere volver conmigo... - mientras pensaba sobre esto volvió a cerrar los ojos y quedo dormido profundamente de nuevo


A la mañana siguiente/ Escuela Preparatoria de Royalwood.

-Viejo… ¿de verdad hizo eso?- pregunto Clyde tomando algunas cosas de su casillero y cerrándolo gentilmente.

-Sip… no se lo digas a los demás o a cualquier ser humano Clyde. Stella se morirá de vergüenza.- admitía Lincoln al lado de su amigo con la mochila sobre su hombro.

Era casi las 11:50 am en la escuela Preparatoria de Royalwood y la pareja de amigos estaba preparando para ir a la siguiente clase pero antes iba a ser la hora del almuerzo y para no hacer tanto viaje iban ya con sus cosas a la cafetería para ir directo a clases cuanto terminen.

-Ciertamente atraes a todo tipo de chicas Linc…- dijo Clyde sonriendo para su amigo.

-Ni te lo imaginas…. Pero de todas formas ¿has visto a Stella? Parece que estuvo evitándome desde la primera mañana… - dijo mientras ambos se ponían en marcha hacia la cafetería.

-Tal vez los chicos la hayan visto pero como Rusty no vino hoy a clases tal vez Liam y Zach sepan donde esta- dijo Clyde haciéndose a un lado para dejar pasar a un grupo de chicas que venían delante de él.

-Mmm no sé, no creo que sea buena idea preguntarles, tal vez quieran saber por qué la estoy buscando… -dijo Lincoln algo fastidiado.

La mañana había empezado con relativa calma para el peli blanco, con su familia no tocando el asunto con Margo y su salida al centro comercial durante el desayuno y dejando en líneas generales tranquilo a Lincoln. Tal vez con la excepción de Lynn siendo fría con él y no dirigiéndole la palabra en toda la mañana pero ya se le iba pasar o al menos contaba con eso Lincoln. Pero ya en la escuela esperaba encontrarse con Stella para tener alguna charla con ella con respecto a lo que paso durante su salida en aquel bar y estaba seguro que iba a ser incomodo… pero ahora Stella lo había hecho más incomodo porque lo estaba evitando, no contestándole los mensajes o tomándose el bus hacia la escuela con los chicos y ahora no sentándose con el grupo en la cafetería.

-Mmmm tengo una idea… ¿y si le mando un mensaje para pediré que vaya a ayudarme en la sala del club audiovisual?- dijo Clyde tomando su celular y viendo a su amigo.

-¿Y así puedo aparecer yo en tu lugar y confrontarla? Mmm eso es una buena idea Clyde- decía Lincoln felicitando a su amigo.

-Oh... yo pensaba que podría estar presente también pero es mejor a tu modo.- dijo Clyde sonrojándose un poco.

Los dos amigos ya había llegado a la cafetería y tal como esperaban: lleno de gente y bullicioso como siempre.

Hoy no había ningún especial para comer así que solo servían lo usual: estofado o tarta de carne o verduras, algo de puré y jugo o agua para acompañar todo.

Ambos amigos se dirigieron a la fila para esperar su turno para llevarse salgo comer, se pusieron detrás de una chica alta de pelo rojo. Lincoln había tomado una bandeja pero Clyde no.

-Muy bien Linc voy a mandarle mensaje a Stella, estoy seguro que debe andar por los baños o en las escaleras - Clyde tipiaba rápidamente con los pulgares mientras la fila avanzaba.

-Supongo que me saltare el almuerzo si pienso ir a verla ahora. - decía Lincoln a su amigo mientras sostenía la bandeja.

-¿De verdad? Podrías comer rápido e ir a verla.- Clyde le envió el mensaje a Stella y esperaba que contestara rápido.

-Je... si voy rápido después de comer me va a caer mal la tarta... ¿y tu prefieres de carne o verdura?- decía Lincoln ya moviéndose para tomar su turno en el fila.

Clyde no le contesto de inmediato por que recibió un mensaje de confirmación de Stella.

-Genial Linc, ya contestó Stella... dice que ira de inmediato... - Dijo Clyde guardando su celular nuevamente. - Y para contestar a tu pregunta: de verdura, mis papas no quieren que coma tanta carne procesada de la escuela.

-Genial viejo, muchas gracias... - dijo Lincoln sin mirar a Clyde y tomando un plato de la tarta de verdura y un jugo de naranja y poniéndolo todo en la bandeja. El peli blanco se hizo a un lado para la siguiente persona que era Clyde y ese fue el momento en el que el joven moreno se dio cuenta que no llevaba bandeja.

-¡Oh no! ¡No tengo bandeja para la comida! Soy un idiota- decía Clyde golpeándose la cabeza con la palma.

-No te preocupes viejo... como te dije: me iba a saltar el almuerzo.- dijo Lincoln extendiéndole la bandeja a Clyde para que la tomara, cosa que hizo con ligero asombro y felicidad.

-Ahh viejo, gracias...- los ojos de Clyde brillaban por el acto atento se su amigo.

-No lo menciones amigo... Me pongo en marcha, tal vez pueda encontrar a Stella por las escaleras. Te cuento como me fue después. - decía Lincoln poniendo una mano sobre el hombro de Clyde y girar después sobre sus pasos y dirigirse fuera de la cafetería para ir a hablar con Stella.

-¡ Prometo que te lo hare compensar..! - decía Clyde a la distancia mientras veía como se alejaba su amigo fuera de la cafetería.


Stella caminaba tranquilamente por los pasillos de la escuela, a esa hora no había casi nadie porque estaban en la cafetería y podía ir corriendo si lo quería pero no tenía apuros.

-Debe ser importante que Clyde me pidiera ayuda para arreglar el DVD de la sala audiovisual...- pensaba para sí misma mientras avanzaba por los pasillos, tenía que descender hasta el segundo piso y ella estaba en el tercero. No tenia asuntos que hacer ahí, solo estaba ocultándose de cierto chico que la vio totalmente arruinada cuando salieron a un bar el último fin de semana, el mismo chico al que se confesó y después vomito encima y tuvo que estar con ella el resto de lo que pudo haber sido una linda noche.

-... una linda noche... ¡Qué arruine porque soy ESTUPIDA!- Stella freno de la vergüenza para llevarse las manos a la cara y frotarse del bochorno que sentía. Había arruinado una oportunidad perfecta y ahora no podía ni mirar los mensajes de Lincoln por la vergüenza. Después de unos segundos Stella se puso en marcha de nuevo. -Mejor voy a ver que quiere Clyde... - se decía así misma con cara larga esperando que de alguna forma Lincoln mágicamente se olvidara del sábado pasado.

La joven asiática se dirigió hacia las escalera que conectaban los 3 pisos de la preparatoria y empezó a bajarlo a paso rápido, mientras bajaba miraba pero sin ver el espacio que había entre cada escalera y como a veces había gente sentada ahí o apoyada contra las paredes, para desgracia de Stella había una persona justo apoyada contra la pared que bajaba al segundo piso y cuando ella lo noto ya era tarde, lo tenía cara a cara.

Aquel joven de pelo blanco miro a Stella con cierta vergüenza en su rostro, era la primera vez se veían desde el sábado y la verdad no tenía idea de lo que iba a decirle. En cambio Stella hizo un ruidito de sorpresa antes de quedar petrificada mirando a Lincoln en frente suyo, no sabía qué hacer en estos momentos pero pasaba por su cabeza dos opciones: irse corriendo arriba de nuevo o inducirse a sí misma un infarto como los conejos cuando un depredador los acorrala. Lastima para Stella ella no era un conejo y no podía escapar de su destino.

-Stella...- dijo Lincoln moviéndose hacia la chica pero ella simplemente se dio media vuelta e intento subir las escaleras de nuevo pero para su desgracia Lincoln tomo su mano impidiendo que suba un escalón mas. - Stella... por favor, deja de evitarme...- decía apretando un poco la mano de la chica pero ella se resistía a darse vuelta. - Quiero hablar contigo Stella... - decía Lincoln intentando poner derecha a Stella pero no se dejaba.

Por suerte estaban solos en el pasillo por que hubiera sido una escena cómica ver a Lincoln zarandear a Stella y ponerla derecha para que ella lo mirara a él, casi como si Lincoln estuviera desenredando las cuerdas de un muñeco de ventrílocuo gigante. Y después de un poco de resistencia pudo por fin poner a Stella enfrente suyo... o casi porque ella era más alta que él y y una cabeza más bajo que ella.

Stella tenía la cabeza de un costado y los ojos cerrados y se le escapaban un par de lágrimas, entonces Lincoln tomo la decisión de sentarse en los escalones para amenizar las cosas.

Ahora la pareja se encontraba sentada y en un silencio incomodo y Stella no lo veía sino que volteaba su cabeza a la izquierda.

-Me divertí la otra noche sabes... - dijo Lincoln intentando romper el hielo y le pareció que había metido la pata en la elección de palabras.

Stella seguía en silencio pero al menos no parecía llorar más.

-Mmm sabes... ahhh...- Lincoln no sabía que decir y su cabeza pasaban varias imágenes de ayuda sobre que decirle a Stella, así que dijo lo primero que se le vino a la mente al recordar lo que hizo el domingo. -... Podríamos salir tú y yo... como cuando salimos con los chicos pero solos tú y yo...- dijo con mucha naturalidad Lincoln pero al instante abrió los ojos al darse cuenta de lo que hizo.

Stella seguía sin mirarlo pero ahora había aflojado un poco sus músculos y relajado un poco su pose pero retomo un poco el llanto.

-Por qué...?- dijo Stella en un susurro.

-¿Como dices?- pregunto Lincoln mirando sobre el hombro de la chica.

-¿Por qué quieres... salir conmigo...?- decía Stella por fin centrando su mirada pero todavía sin verlo a Lincoln. - Si es por pura condescendencia Lincoln Loud, entonces no... No quiero tu lastima.- dijo Stella mirando a Lincoln e intentando darle una mirada de enojo pero todo lo que vio Lincoln fue tristeza y miedo en sus ojos.

- Stella... somos amigos desde los 12 años... ¿me crees capaz de aprovecharme de ti así? - Lincoln se acerco Stella y puso su mano sobre su hombro, cosa que hizo estremecer a Stella.

-Mmm pero... lo arruine, me puse muy borracha y... - Decía Stella recordando lo que hizo y estaba punto de llorar de la vergüenza pero Lincoln la detuvo.

-Solo recuerdo que dijiste que te gusto... y me besaste... y dime... ¿acaso aparte el rostro? No, correspondí el beso... ¿o no? - dijo Lincoln con un tono suave y tranquillo muy cerca de la oreja de Stella.

Ahora la joven filipina puso una sonrisa tonta y sus ojos lagrimeaban mientras esquivaban los de Lincoln.

-Mmm bueno... si...- admitía un poco tímida Stella pero no menos feliz.

-Pero tratemos de tomar solo agua esta vez, ¿si Stella?- decía con gracia Lincoln y Stella dio un soplo de risa por esto. Aunque todavía Stella no se sentía muy segura al respecto.

-Pero Linc... ¿recuerdas lo que paso después del beso?- dijo por fin mirándolo a los ojos. Lincoln al tener de vuelta tan cerca a Stella podía notar lo bonita que era e incluso lo estilizada y alta que era para tener apenas 17 años.

-Stella no importa lo que paso, te juro que no me importa si me vomi...- Lincoln fue interrumpido por Stella antes de terminar lo que iba a decir.

-¡ESO NO, TONTO! - dijo casi gritándole a la cara de Lincoln y con toda la cara roja de nuevo pero con las lagrimas por fin controladas. - Me refería a que Margo volvió a la ciudad...- al decir esto se puso de brazos cruzados y entrecerró los ojos.

Este comentario tomo por sorpresa a Lincoln, de verdad no se esperaba que saliera a colación Margo en todo esto.

-Si...me acuerdo que me dijiste que la viste por la ciudad...- decía Lincoln de regreso.

-¡No solo eso Linc! La vi... comprando ropa, sonriendo... como si nada hubiera pasado- Stella estaba molesta ahora. - Te apuesto lo que quieras a que volvió a la cuidad para vivir... ¡Después de todo lo que te hizo, esa perra!- se puso de pie y camino unos pasos para calmar su indignación.

Lincoln miraba a su amiga ir y venir hablando pestes de Margo como si fuera los peor del mundo, de cierta forma le hacía acordar a su hermana Lynn en actitud.

-Recuerdas que te dije que estuve hablando con ella... ¿verdad? Con Margo...- Stella volteo para verlo incrédulo al peli blanco y se acerco indignada a su amigo para presionarlo contra la pared.

-¡¿HABLASTE CON MARGO!? ¡Está loco Linc! ¡Por culpa de esa chica casi te matan!- Stella presionaba su nariz contra la de Lincoln y el peli blanco solo se limitaba a arrugar el rostro mientras mirada a su amiga encolerizada.

-Dios Stella... suenas como mi familia anoche... - Lincoln aparto a Stella y se fijo en su bolsillo para tomar su celular y ver la hora.

-Ellos...¿ lo saben? ¿¡Incluso tus hermanas!? Bueno Linc... parece que hace falta más de uno para hacerte entrar en razón- decía Stella volviendo a cruzar los brazos mientras esperaba una respuesta.

Lincoln se fijo en su celular y estaban a punto de ser las 12:20, ósea que iba a terminar el almuerzo e iban a comenzar de nuevo las clases.

-Mira Stella... ya van a ser hora de la próxima clase... ¿podríamos hablar esto en otro momento? Tal vez…¿en una cita tu y yo solos? - decía Lincoln poniéndose cerca de la chica filipina como cuando habían ido al bar.

Lincoln esperaba que de cierta forma esto aplacara la furia de Stella... y para su sorpresa funciono, ella bajo completamente la guardia y volvió a poner carita de vergüenza, pero acompañada de felicidad y mejillas rojas.

-Bueno... podríamos, si- decía Stella con vergüenza. - Pero tienes que explicarme bien todo lo sabes de su regreso ¿sí?- Stella se puso completamente seria de nuevo mientras miraba a Lincoln. -Yo no voy a perdonar a esa chica Linc, no hizo nada para evitar... lo que te hicieron- dijo con dolor esto último mientras ponía sus dos manos sobre los hombros de Lincoln.

-Claro Margo, te contare todo... pero queda entre nosotros dos. Mi familia ya me hizo un problema ayer gigante.- le dijo Lincoln mirando a la joven directo a los ojos. Aunque el peli blanco no sabía qué hacer a continuación no le molestaba esta cercanía que tenia con Stella.

-Gracias Linc... pero quiero saber algo mas...- en esto sonó la campana que daba por finalizado el fin del almuerzo y daba comienzo a la próxima clase, pero Stella ni se inmuto ante esto. - Quiero saber si todavía hay algo entre ustedes dos Linc... - en esto Stella bajando sus manos de los hombros de Lincoln y alejándose unos centímetros del chico pero todavía viéndolo fijo, esperando una respuesta.

Lincoln tenía que ser rápido por que en cualquier momento las escaleras se llenarían de chicos yendo a su próxima clase, así que le dijo una verdad... a medias.

-No hay nada entre nosotros Stella... y no creo que vuelva a ver nada después de todo lo que paso.- decía Lincoln a la joven que lo miraba con cierta intriga

-¿"No crees..."? Ehh... mmm decía Stella analizando y mirando a Lincoln de arriba a abajo. Después de unos segundos le contesto de regreso. -Muy bien Linc... te creo. Sera mejor que nos vayamos a clases... perdón por evitarte Lincoln, solo no sabía qué hacer.- se disculpaba Stella con vergüenza y ambos amigos quedaron en hablarse después para hablar más tranquilos. Pero entonces la joven filipina pregunto algo antes de irse.

-Ahh Linc… una pregunta.- decía mirando de vuelta a Lincoln que estaba a punto de irse. -¿Tu mandaste ese mensaje pidiendo ayuda… no Clyde, verdad?- preguntaba poniendo una sonrisa.

-No, en realidad fue Clyde quien te escribió pero no necesitaba ayuda… Solo quería verte yo, Stella.- decía Lincoln poniendo sonrojada a Stella, quien esperaba que Lincoln no se haya dado cuenta.


Después de despedirse y dirigirse ambos a sus respectivas clases, el peli blanco al menos estaba algo más tranquilo ahora, al menos de momento. Le había dicho a Stella que no había nada con Margo y era verdad... pero estaba seguro que Margo no pensaba de la misma forma.

Lincoln estaba sentado en su pupitre esperando que su maestro el Sr Bolhofner hiciera acto de presencia y comenzara las clases. ¿Quien diría que el viejo gruñón y mal oliente Bolhofner continuaría siendo maestro de Lincoln en el último año de Preparatoria? El peli blanco ciertamente no.

Lincoln tomo su celular y se puso a tontear para hacer tiempo como hacían sus otros compañeros de clases, que hablaban entre ellos o perdían tiempo con sus celulares. En eso un mensaje nuevo le entraba a Lincoln y era de Stella. El albino se sorprendió un poco por el mensaje y lo leyó con atención.

-"Que bueno que no hay nada entre Margo y tu Linc... Yo podría hacerte sentir bien Linc ¿recuerdas lo que dije en el bar? Yo podría hacerte olvidarte de Margo... y más"

Ahora Lincoln estaba ruborizado y con las orejas calientes... no tenía que ser su hermana genio Lisa Loud para darse cuenta lo que quería decir Stella. Lincoln no le contesto de inmediato porque justo llego el Sr Bolhofner con su característico mal humor de siempre y el peli blanco guardo su celular de inmediato.

-"Ciertamente Stella me la está dejando muy fácil en cuanto a mi decisión"...- pensaba para sí mismo con la cara ruborizada y con el corazón latiéndole fuerte.


Más tarde ese mismo día. Casa Loud.

Lincoln volvía de clases cansado como de costumbre a casa y más por todo el carrusel que fue hablar con Stella y no tener nada en el estomago desde el desayuno. Eran las 3pm y muy posiblemente sus hermanas menores todavía no volvían de clases y las otras de seguro estaban trabajando en lo suyo.

El peli blanco se puso en marcha hacia la cocina para servirse un bocadillo o tal vez un vaso de leche. A pesar de estar cerca de fin del año escolar su mente no estaba en el estudio ahora mismo. Al llegar a la cocina saco un cartón de leche del refrigerador y como estaba por la mitad decidió beberlo directamente del cartón en vez de tomar un vaso.

Lincoln se sentó en la mesa de la cocina en soledad mientras bebía su leche y pensaba en sus cosas: el asunto con Margo, el otro asunto con Stella, el pequeño asunto de su futuro incierto... ¿tal vez podría trabajar con su padre por algún periodo de tiempo? O tal vez ayudar a sus hermanas como ayudante o algo... pero si estaba seguro en que ninguno de estos trabajos iba a ser permanente, no podía estar toda la vida con trabajos de miedo tiempo... necesitaba algo mas... estable para sí mismo.

Lincoln seguía sorbiendo del cartón de leche mientras miraba el techo en silencio, ni siquiera había prendido la luz. No sabía qué hacer con su tiempo pero su prioridad ahora era terminarse su leche. Cuando estaba por terminar se dio cuenta que su zapato estaba suelto y en efecto lo estaba por que el cordón estaba suelto, mientras se bajaba un poco para atárselo no se dio cuenta que la puerta de la cocina que conecta el patio se estaba abriendo muy despacio.

Lincoln agachado no había escuchado a la figura que portaba un bate de beisbol que había entrado por la puerta y estaba justo detrás de él, no lo noto de inmediato pero si cuando la figura pego un grito contra él.

-¡ESCOJISTE LA CASA EQUIVOCADA IMBECIL!- gritaba la figura blandiendo su bate como arma y dispuesta a asestarle un golpe al pobre Lincoln, cuya reacción había sido mirar por su hombro y pegar un salto cayendo al piso mientras sus manos seguían en los cordones de sus zapatos, lastimándole la rodilla izquierda.

-¡Auch! Ahhh ¡Carajo! Lynn soy yo, maldita sea...- le gritaba a la figura desde el piso quien ahora lo miraba con ingenuidad al ver el error que había cometido

-¡Oh no Lincoln!- la figura ahora revelada como su hermana Lynn dejo su bate en el piso y fue a auxiliar a su hermano tirado.

-Por dios Lynn... ¿de dónde saliste?- decía Lincoln con dolor en la pierna mientras era levantado torpemente por su hermana Lynn.

-Perdón Linc estaba entrenando afuera y había escuchado ruidos en la cocina y como no pensaba que vendrías hasta las 5 pensé que era un intruso.- decía con gracia y algo de torpeza la deportista Lynn como disculpa a su hermano Lincoln. -Casi te encesto un batazo Linc jaja.- se ría mientras le daba un golpecito en el hombre a Lincoln quien ahora estaba adolorido en el hombro también

Lynn estaba con un conjunto deportivo clásico: un short rojo y una musculosa blanca holgada y sus confiables zapatillas de correr. Lo curioso es que Lynn no estaba usando un sostén deportivo, y sus senos por más pequeños que sean, se transparentaban sobre la ropa y rozaba sus pezones sobre la tela. Lincoln no dejo pasar esto y aparto el cabeza un poco molesto por la situación previa y un poco avergonzado por haber notado a Lynn así.

-¿Vuelves de la escuela Lincoln? - decía la deportista levantando el bate del piso y poniéndoselo en el hombro. Lynn se veía notablemente sucia y con césped sobre el cuerpo, tal vez por haber estado haciendo calentamiento en el suelo del jardín.

-Ahh obvio Lynn... - decía Lincoln todavía algo molesto. - Gracias por no romperme la cabeza por cierto...- dijo irónicamente Lincoln. - ¿Estás sola en casa? - preguntaba de regreso tomando el cartón de leche vacio y tirándolo en el cesto de basura de la cocina.

-Si... tú sabes que soy la única que sigue en la casa cuando todos se van... - decía algo sombría Lynn. - Pero me da más tiempo de entrenar y usar todo el espacio que quiera.- aunque no perdía su semblante orgulloso.

- Mmm creo que recuerdo algo...- decía Lincoln haciéndose el desentendido y se puso a mirar la hora en su celular.

-¡Pero ahora que estas aquí puedes ayudarme a entrenar Linc, vamos! - decía Lynn rodeando el brazo de Lincoln. - Como cuando éramos niños.- decía Lynn poniendo un seño de nostalgia al recordar viejos momentos con su hermano.

-Aaagh Lynn... no tengo ganas, además tengo cosas que hacer.- decía Lincoln sintiendo la transpiración del brazo de Lynn.

-Pfff... cosas de nerds de seguro... vamos Linc, de paso sacas un poco de musculo.- decía Lynn todavía tirando de su hermano y yendo hasta el patio de atrás.

-Lynn, no quiero… además no tengo puesta ropa para entrenar...- se quejaba Lincoln con nulas ganas de hacer ejercicio.

-No hace falta, de todas formas siempre usas la misma ropa para todo- se burlo Lynn soltando a Lincoln una vez que ambos llegaron al patio de atrás, ahora convertido en un gimnasio al aire libre donde Lynn había puesto sus pesas, colchonetas y demás parafernalia de Gimnasio.

-De verdad no perdiste tiempo Lynn... ¿y qué hay que hacer ahora? - decía Lincoln resignado a entrenar con Lynn.

-Genial que preguntes- el entusiasmo de Lynn se mostraba en sus ojos. - Primero vamos a hacer calentamiento con las colchonetas, algunos abdominales y trabajo de pecho, después vamos a usar las pesas de 50 kilos cada una y potenciaremos espalda y hombros y terminaremos un ejercicio triple de: sentadilla, flexiones y salto.- terminaba de decir Lynn con una sonrisa en la cara para ver a Lincoln. Bajo la luz del sol se podía notar más las pecas en el rostro de Lynn y como de su nariz ligeramente chata bajaba una gota de sudor que Lincoln encontraba de alguna forma tierno.

El peli blanco miraba todo el panorama que le había dejado Lynn para hacer y ya estaba cansado con solo escucharlo, pero como no tenía nada mejor que hacer decidió al menos pasar las siguientes horas con su hermana, aprovechando que volvió a hablarle después de estar toda la mañana haciéndole la ley de hielo.

-Muy bien Lynn... Solo déjame sacarme mi camisa.- en esto Lincoln se saco su camisa naranja favorita y quedo solo con su remera holgada blanca. La camisa la dejo a un lado sobre la barra con la que haría pesas después.

-Excelente Linc... empecemos ¿si?- decía Lynn acostándose sobre la colchoneta.

-Ahí vamos...- decía Lincoln haciendo lo mismo que hacia Lynn. Y ambos hermano se dispusieron a hacer ejercicio.

Estar haciendo abdominales seria lo último que recordaría Lincoln de su sesión de ejercicio esa tarde.


El peli blanco había despertado unas 2 horas después de su intento de hacer ejercicio con Lynn y ahora solo miraba una pared blanca y estaba apoyando la cabeza sobre algo cómodo mientras miraba esa pared que pronto se dio cuenta que era en realidad el techo de su sala de estar.

-Por fin despertaste Linc... - decía Lynn al lado suyo.

-Que... ¿Qué paso?.- preguntaba Lincoln mientras levantaba ligeramente la cabeza donde se dio cuenta que estaba descansando sobre los muslos de su hermana. Ahora mismo la pareja de hermanos estaba en el sillón de la sala de estar con Lincoln recostado sobre el sillón y descansando sobre las piernas de Lynn.

-¿Como llegue aquí? - preguntaba queriendo levantarse, pero Lynn no lo dejo irse

-Shh... Tranquilo Linc... calma... te bajo la presión mientras hacíamos pesas y... como que te desmayaste.- decía con gracia Lynn acariciando la frente de su hermano para tranquilizarlo

-De... ¿de verdad? ¿Cuánto tiempo me fui? O mejor dicho... ¿Cuánto tiempo dure? - decía Lincoln mirando acostado a su hermana.

-Y creo que habremos estado 30 minutos... o menos antes que te desmayaras.- decía Lynn a Lincoln con una sonrisa. En otros tiempos Lynn se hubiera reído de lo enclenque que podía llegar a ser Lincoln, pero todo esto lo dejo pasar. - Debo decir Linky... de verdad no aguantaste nada jeje.- se ría Lynn todavía acariciando a Lincoln

-Por supuesto... - en esto Lincoln se ergio un poco y se levanto. - No estoy acostumbrado al esfuerzo físico...- decía mientras se llevaba una mano a su cabeza. Todavía estaba ligeramente mareado.

-Bueno... eso se podría corregir si pasáramos más tiempo juntos... tu sabes, entrenando.- decía Lynn con vergüenza en su mirada y apartando la mirada hacia la ventaba, justo para ver que la Van familiar se estacionaba en el garaje de la casa.

-Mmm oye y a todo esto ¿Qué hora es? - preguntaba Lincoln todavía con algo de jaqueca.

-Ohh creo que son las 5pm.- decía Lynn mirando su reloj/pulsera.

-¿¡Que!? ¿Estuve durmiendo 2 horas? Demonios...- decía mientras se levantaba torpemente del sillón y daba unos pasos hacia adelante

-Cuidado Linc... te desmayaste sobre la barra y te caíste al piso y te golpeaste- decía Lynn intentando tomar a su hermano.

La puerta de la casa Loud se abrió para revelar a los restantes miembros de la familia: los padres Loud, Lily y las gemelas.

-Ahhhggg por fin llegamos...- decía la princesa mientras tiraba sus cosas sobre el sillón.

-Y que lo digas... estoy saturada de tener puesta esta ropa toda el día... creo que voy a ir a cambiarme...- decía Lana subiendo las escaleras, con Lola siguiéndola por atrás.

-¡Llegamos familia!- decía el padre Loud entrando a la casa y con él su esposa y Lily detrás

-Pff... Se hizo eterno el viaje de regreso al asilo...- decía una cansada Rita

-¿El abuelo va a estar bien mami? - preguntaba Lily inocentemente a su madre Rita, quien termino de entrar a la casa pero todavía no termino de cerrar la puerta

-Tranquila cariño, el abuelo va a estar bien. -Terminaba de decir Lynn Sr para tranquilizar a su hija pequeña, mientras tomaba las llaves de la camioneta para irse de nuevo. - Lo siento familia, tengo que volver para chequear como están las cosas en el restaurante, vuelvo para la noche.- de esto Lynn Sr beso a su hija menor en la cabeza y a su esposa en sus labios y se despedía de sus hijos mayores ahora.

-Muy bien papi… si tú lo dices- decia Lily no muy conforme con la respuesta.

-Claro que si cielo. Ahora ve a jugar a tu habitación hasta la hora de la cena. Tu madre quiere encargar pizza- decía Lynn Sr a su hija menor.

-¡Siiiii!- festejaba la pequeña subiendo las escaleras a toda prisa.

-¡Espera! ¿Qué decían del abuelo? ¿Sucedió algo en el asilo?- preguntaba Lincoln terminando de incorporarse para ver mejor a su padre.

-Ohh no paso nada serio hijo, tu madre te puede explicar mejor campeón, yo tengo que irme. Nos vemos.- decía Lynn mientras se ponía su sombrero y acomodaba su corbata de luces de neón que usaba para ir a su restaurante. El padre Loud termino de irse de la casa y su hija Lynn Jr miraba como salía a su trabajo en la van desde la ventana.

Ahora las miradas estaban atentas en Rita quien terminaba de sacarse su abrigo para colgarlo en el perchero al lado de la puerta de entrada.

-Tranquilos chicos, el abuelo está bien.- empezaba Rita para Lincoln y Lynn que les prestaba toda la atención del mundo ahora. –Habíamos recibido una llamada del asilo diciendo que su abuelo se había descompensado y justo había vuelto de recoger a las niñas de la escuela. Ellas insistieron en ir también… así que no pudimos hacer nada…- se disculpaba Rita poniendo cara de gracia por la situación. –Cuando llegamos al asilo el abuelo estaba completamente bien, solo le había bajado la presión.- en esto Rita se volteo hacia su hijo Lincoln. –Ahhh y Linc, tu abuelo quiere saber cuándo iras a verlo, hace mucho no vas a visitarlo. –le reprochaba gentilmente su madre al peli blanco.

-Ahh por supuesto, perdón Ma. Solo que estuve con varias cosas en la cabeza y se me olvido ir a verlo. Ahora estos días voy a ir a verlo.- decía Lincoln relajándose que su abuelo está bien.

-Genial hijo, porque tiene muchas ganas de verte.- en esto Rita se dirigía feliz a la cocina. –¿Por cierto chicos estamos todos? Pensaba encargar una pizza, no tengo muchas ganas de cocinar hoy.- decía Rita volteando a ver a sus hijos.

-Mmm creo que si Mama.- decía Lynn a su madre.

-Definitivamente estamos todos en casa- decía Lincoln con brillo en sus ojos por saber que iba a comer pizza.

-Estamos todos en casa.- decía una voz monótona detrás de los hermanos haciendo que ambos, incluso su madre saltaran del susto.

-Ahhhh ¡Lucy demonios!- gritaba Lincoln a su hermana gótica quien lo miraba a través de su flequillo.

-¡Demonios Luce! ¿De dónde saliste?- le decía Lynn ahora.

-Siempre estuve aquí, incluso antes de que Lincoln llegara a la casa.- decía en su tono monótono de siempre. –Pero como siempre, nadie noto mi presencia.

-Tal vez porque nunca avisas cuando vienes.- decía Lincoln mirando a su hermana y antes de que ella pudiera replicar algo, siguió hablando. -¡Y no! Decir que llegaste por lo bajo y más cuando estamos haciendo algo nosotros no es avisar que llegaste.- le reprochaba Lincoln a su hermana gótica quien parece que se quedo sin palabras ante esto.

-Como sea chicos… estamos todos aquí, solo falta tus hermanas Leni y Luan.- decía Rita tranquilizándose un poco. –Ellas vendrán a la noche así que podremos comer pizza hoy- terminaba de decir Rita ahora si yendo hacia la cocina.

-Muy bien... yo iré a mi habitación a esperar que venga la pizza.- el peli blanco se puso en marcha para ir a su habitación.

-Espera Linc... ahhh... ¿qué tal tu golpe? ¿Te sientes bien? - decía Lynn yendo hacia su hermano.

-Claro Lincoln, te caíste como un muerto de su tumba cuando te desmayaste después de hacer barra.- decía Lucy haciendo que sus hermanos voltearan

-Espera... ¿Viste eso? ¿Por qué no viniste a ayudarme a entrar a Lincoln a la casa? - decía Lynn indignada a la adolescente.

-Lo tenías todo bajo control. Además cargaste a Lincoln su sola sobre tu espalda sin problema. ¿Que hubiera hecho yo de ayuda? - terminaba de decir Lucy a su hermana quien la mirada con ojos confusos

-Bueno... eso... - ahora Lynn no sabía que contestar.

-No importa eso chicas, estoy bien del golpe. Solo me bajo la presión debido a que no estoy acostumbrado al ejercicio físico... tal vez debería ponerme a trabajar más en eso... - en esto Lynn quiso decir algo pero su hermano la detuvo. - Pero no ahora Lynn... tal vez cuando termine el año escolar, no falta mucho de todas formas... en esto Lincoln se puso en marcha dejando a sus dos hermanas atrás, quienes se pusieron a discutir sobre quien tenía que ayudar a quien cuando Lincoln se había desmayado.

Ya en su habitación Lincoln se acostó un poco y decidió aprovechar su tiempo de espera para descansar su mente después de una tarde accidentada con su hermana. Con su celular empezó a ver sus aplicaciones y encontró el calendario y rápidamente anoto:

-Ir al asilo. Abuelo A

De forma escueta y puso la hora para el viernes al medio día. Había decidido que iba a faltar a la escuela para ir a visitarlo a Albert, no importaba el promedio de faltas por que tenía pocas y algunas justificadas así que tenia margen para ir sin problema.

El resto de la tarde/noche Lincoln se quedo en su habitación esperando que pase el tiempo, como siempre. Esperando que pase algo que lo saque de su monotonía y le dé una respuesta o algo que hacer por las siguientes horas.

Solo esperando


Espero hayan disfrutado la lectura!

Si les gusto háganmelo saber en los review!

Sin nada mas pare decir, Nos vemos

MXRgrunt.