The Queen's Gambit no me pertenece.


~Chapel of Love.

Beth estaba acostumbrada a las preguntas intrusivas provenientes de reporteros.

Dudas que abarcaban desde su dieta, lo que llevaba puesto o hasta su fisionomía y la forma en que éstas afectaban su desempeño en el ajedrez.

Simple y llanamente, tonterías.

Su ágil mente estaba siempre lista para soltarles una respuesta mordaz o, en el peor de los casos, desviar la pregunta.

Era sencillo, el dejarse llevar por la irritación que aquellas interrogantes –por las que ningún otro ajedrecista varón se veía acosado– causaban en ella, le permitía contestar con una agudeza tan cortante que a menudo dejaba al entrevistador en silencio.

Sin embargo, esta vez era ella la que permanecía callada.

A la distancia, pero no lo suficientemente lejos como para que ella pudiera ignorarlo, se escuchaba una pegajosa canción de The Dixie Cups.

Spring is here, the sky is blue, whoa-oh-oh
Birds all sing as if they knew.

Los ojos castaños de Benny la observaban desde la incomodidad de una silla de metal –Porque, ¿Brindarle fondos a los mejores jugadores de ajedrez del país? ¡Imposible!– con un desinterés que sólo era traicionado por la forma tan atenta en que la miraba por debajo de aquel horrendo sombrero.

― ¿Señorita Harmon? ―La llamaba un reportero, apuntándola con una grabadora de mano.

― ¿Sí? ―Preguntó ella, clavando su mirada en el hombrecillo con indicios de calvicie para que repitiera su pregunta y evitando a toda costa mirar a aquel hombre cuyo cabello rubio tanto le gustaba.

Bells will ring, the sun will shine, whoa-oh-oh
I'll be his and he'll be mine.

―Después de su victoria contra Borgov y su regreso al país como campeona, ¿Es posible que se dedique a tener una vida normal? ¿Matrimonio, quizá?

Decepcionante. Tanto la pregunta como su reacción a ella. Beth traga saliva, sintiendo el rubor acalambrar levemente sus mejillas y luchando con todas sus fuerzas para no dirigirle una mirada al antiguo co-campeón de los Estados Unidos. Y fallando.

Because we're
Goin' to the chapel and we're
Gonna get married

El reportero carraspea y unos murmullos surgen al final del grupo y Beth, rogando porque nadie notara el segundo extra que tardó su mirada en despegarse de Benny, contesta:

―No.

La visible decepción del reportero no se compara ni un poco con la de Watts, y Beth tiene que hacer su mayor esfuerzo para no rodar los ojos.

―Siguiente pregunta.


Él se acerca a ella –por supuesto que lo hace– cuando los reporteros se han ido y, sin mediar palabra, dice:

―Me gusta tu canción.