Un nuevo capítulo después de una pausa que se prolongo más de lo que me hubiera gustado. La verdad me sorprendió como paso el tiempo desde la última actualización de esta historia, me mantuvo ocupado el trabajo pero también el encierro y la cuarentena te sacan las ganas de hacer cualquier cosa, pero hasta cierto punto siento que todo esto son excusas y perdonen por no actualizar por tanto tiempo.

Sin nada más para decir, disfruten este nuevo capítulo.


Capitulo 3

La casa Loud era un bullicio como de costumbre durante las primeras horas de la mañana del sábado. Pese a que era fin de semana los miembros de la familia Loud se habían levantado temprano para desarrollar sus actividades cotidianas: Lynn y Luna tenían un partido de básquet con sus amigos y ensayo con la banda respectivamente, Leni iba al centro comercial para averiguar alquileres para su nuevo emprendimiento y Lori iba con ella para asesorarla (y de paso asegurarse que nadie se aprovecha de su despistada hermana) Luan tenía una cita con su novio Beni, Lola iba a sus ensayos para futuros certámenes y Lana al refugio de animales como voluntaria, y las dos gemelas iban a ser llevadas por ambos padres Loud que ahora estaban hablando en la cocina.

-Ohh cariño, lamento que Sue te haya hecho pasar ese mal momento cuando fuiste a retirar las cosas de Papa. – dijo Rita Loud ordenando su bolso de salida antes de irse a su trabajo como asistente de dentista en el consultorio dental. –Te digo… no tenía idea que solo podían sacar las pertenencias familiares directos, de saberlo iba a ir yo- le decía a su marido quien estaba apoyado contra el lava manos esperando que la cafetera terminara de preparar su bebida antes de irse también a su trabajo en el restaurante.

-Descuida Cielo, ninguno de nosotros sabia al respecto nada. Hasta pienso que fue toda una artimaña de Sue para no tener que hacer sola el papeleo- decía con ligera molestia esto último Lynn Loud Sr mientras se daba la vuelta para tomar la cafetera y servirse una taza de café caliente. – Las cosas ahora están en el armario vacio al final del pasillo- terminaba de decir esto Lynn Sr para llevarse a la boca un sorbo de café.

-Muchas gracias Cielo, prometo que te lo compensare. Esta noche hare la cena yo y tu podrás descansar cuando vuelvas del restaurante- le decía con una sonrisa Rita a su esposo Lynn mientras se acercaba para darle un beso en los labios antes de continuar. – Muy bien… ahora yo me voy al consultorio, volveré para las 5pm… - decía esto antes de alejarse un poco para levantar la voz y llamar a su hija - ¡Lola, cariño vamos! Te voy a llevar a los ensayos-

-Uuuhh me hiciste acordar… ¡Lana hija! ¡Tu también ven, te llevo al refugio de animales!- exclamaba Lynn Sr para llamar a su hija que estaba en el cuarto de arriba.

Por lo general los padres Loud llevaban a las gemelas los sábados a sus respectivas actividades, porque les quedaban de camino a sus trabajos y obviamente las hijas no tenían ninguna objeción. Las gemelas llegaron una atrás de otra ante la llamada de sus padres y ya estaban listas para irse.

-¡Ya estamos listas, papa y mama!- exclamaban al mismo tiempo las niñas en un tono alegre a ambos padres.

-Muy bien cariño, nos vemos. Yo vuelvo para la noche, te amo- Lynn besaba a su esposa en la mejilla antes de salir por la puerta de atrás con Lana siguiéndolo a sus espaldas.

-Vamos cielo, de paso me cuentas sobre tu nuevo numero para el certamen.- decía una feliz Rita a su hija Lola mientras ambas salían por la puerta de adelante.

El resto de hijas Loud ya se habían ido hace un rato ya de la casa antes que sus padres pero todavía habían quedado las 3 hijas restantes de la familia Loud en la casa: Lisa, Lily y Lucy.

Lisa y Lily estaban en su cuarto compartido, mientras Lisa estaba trabajando en sus cosas por el otro lado Lily todavía estaba durmiendo en su cama en una posición graciosa que Lisa recordaba a la que hacia su gato Clyff cuando dormía.

Mientras tanto la hermana mayor de las 3, la gótica Lucy, estaba aprovechando que la casa estaba en completo silencio y no había mucha gente alrededor para llevar sus artilugios de espiritismo al ático y empezar una pequeña sesión de espiritismo a la luz de una velas rojas como única fuente de iluminación en aquel ático cerrado. La joven gótica ordenaba cada cosa en sus lugar, antes de dibujar una especie de pentagrama con tiza, pero no tan gruesa para poder borrarla después y poner en el medio la foto de su querida bisabuela Harriet antes de sentarse en el medio del pentagrama y las velas. Mientras exhala un poco se puso su característico sombrero purpura de madam Lucy para empezar su nueva sesión espiritista. Relajo un poco el cuerpo y extendió sus brazos al aire.

-Oooh espíritus… por favor, necesitó comunicarme con la difunta bisabuela Harriet… Necesito comunicarme con Harriet, por favor acepten mi pedido- decía al aire Lucy mientras las velas iluminaban el oscuro ático y la demacrada foto de la bisabuela Harriet todavía estaba en el piso.

Después de esperar unos segundos en silencio la gótica volvió a lanzar una petición al aire de nuevo.

-¡Espíritus! Por favor… ¡necesito que el espíritu de Harriet aparezca ahora mismo!- pedía de mala manera la gótica un poco fastidiada.

No hubo respuesta.

-¡MIERDA!- gritaba la gótica arrojando su sombrero espiritista con furia a un rincón. -¿Por qué rayos sigo intentando….?- dijo la gótica levantándose de su lugar para tomar un trapo y borrar el pentagrama improvisado que había dibujado. Desde los 8 años que hacia este tipo de rituales pero los había dejado de hacer desde los 12 porque nunca le dio ningún resultado.

La gótica tomo la foto de a su pariente fallecida y la contempló por unos segundos. El parecido físico de ambas era muy evidente, tal vez por eso sentía la afinidad que sentía con su difunta bisabuela.

-Ohh Harriet… No sé qué hacer, hay una gran incógnita que parece envolver el destino de esta familia… y a ese hombre- decía mirando a la foto antes de volver a ponerla dentro del cuadro donde originalmente estaba. Lucy apagado todas la velas y las guardó dentro de una bolsa de plástica que puso dentro de uno de los baúles que había en el ático.

La joven gótica necesitaba respuestas pero no sabía dónde encontrarla, el único que podía responderle algo era el anciano Seymour pero no podía visitarlo el día de hoy debido a que Sue podría echarla a penas la viera por lo que paso ayer. Iba a dejar pasar un tiempo hasta que aquella enfermera se tranquilizara antes de volver por su cuenta a la casa de retiro para hablar con Seymour.

Lucy abrió la compuerta del ático para poder salir y mientras bajaba las escaleras pudo notar el silencio que había en la casa. Sus hermanas y padres volvieron a dejarla sola.

-Sight…. Espero que las chicas al menos tengan un mejor día que el mío- decía Lucy mientras volvía a cerrar la puerta de ático para guardar la escalera que conducía al ático devuelta hacia arriba.


Parque de Royal Wood. 11AM

El sol iluminaba con intensidad sobre el Parque de Royal Wood, más precisamente sobre la pequeña cancha de baloncesto que fue recientemente inaugurada y, para sorpresa de la alcaldía que decidió colocar aquélla cancha en el parque, cada fin de semana se llenaba de jóvenes entusiastas del básquet para entrenar o jugar un partido amistoso entre amigos, sea de mañana tarde o noche.

Ahora mismo la cancha estaba ocupada por unas 5 chicas que estaban entrenando entre ellas. Una de aquellas chicas resaltaba del resto, era la atlética Lynn Loud Jr, quien encestaba sin ningún problema y capitaneaba el equipo sin ninguna objeción. Ahora mismo había encestado una pelota a casi 3 metros de distancia, para sorpresa de sus amigas.

-Demonios Lynn, eso fue genial- decía Maddie, una chica bajita de cabello pelirrojo anaranjado con anteojos, –Creo que fueron más de 3 metros-

-Je, por supuesto que fueron más de 3 metros – decía con tono altanero Lynn. –Pero ya me aburrí de este calentamiento ¿Dónde estarán los otros chicos para jugar?- le preguntaba a sus amigas mirándolas a cada una.

-Ni idea, ya deberían estar aquí ahora- decía Paula, una joven delgada de cabello rubio.

-Ya deberían estar aquí, por esa razón nos levantamos tan temprano para venir- comentaba Nadia, una chica de cabello oscuro.

-¿Dónde se habrán metido…? Margo, tu sabes de… -preguntaba Lynn a su amiga quien parecía estar distraída mirando hacia otro lado. –¿Margo? ¡OYE MARGO!- le gritaba Lynn a su amiga.

-Ehh ¿Qué?- preguntaba ahora una sonrojada Margo quien estaba distraída mirando hacia las fuentes de agua.

-¿Qué estabas viendo?- preguntaba Lynn mirando hacia donde estaba mirando su amiga. La castaña miro hacia las fuentes de agua para ver que la única persona que estaba ahí era el encargado del mantenimiento del parque, parecía un joven bastante alto que ahora mismo estaba revisando la plomería interna de una de las fuentes. No se veía bien su rostro por que tenia puesta una gorra gris y también tenia puesto un conjunto gris que indicaba que era un empleado municipal.

-¿Estabas mirando a aquel tipo Margo?- preguntaba con algo de gracia Lynn a su amiga.

-¡NO! No seas tonta Lynn… no… so..solo estaba... ahh… queriendo ver si estaba libre la fuerte de agua- decía un poco sonrojada la amiga de Lynn, esperando que la castaña la dejara en paz.

Antes de que Lynn siguiera incomodando a su amiga, hicieron acto de presencia los chicos del otro equipo para jugar el día de hoy. Lynn se volteo para recibir a los 4 chicos que habían llegado.

-Ya era hora que aparecieran… Buenos días - le decía Lynn al chico recién llegado.

-¿Cómo están chicas?- decía el chico ligeramente bajito y con flequillo castaño al grupo. –Perdonen que se nos hiciera tarde, pero no conseguimos a nadie quien quisiera jugar un partido para sumar 5 el día de hoy.- le comentaba con desgano a la joven Loud.

-¡¿Qué!? ¿Y ahora como jugaremos?- preguntaba Maddie al grupo.

-Tal vez podríamos pedirle a alguien por aquí si quiere jugar un partido- decia Paula quien se puso de brazos cruzados al grupo de chicos.

-Bien pensado Paula ¿Pero a quien podremos preguntarle?- decía Lynn ligeramente pensativa.

-¿Qué tal al cuidador?- preguntaba uno de los chicos señalando con la cabeza al hombre que estaba haciendo mantenimiento en las fuentes.

Lynn volteó para ver a aquel sujeto e hizo una sonrisa burlona y se dirigió de nuevo al grupo.

-¡Gran idea Papa Weelie! Margo… ve a preguntarle a cuidador si quiere jugar con nosotros.- le decía con una voz ligeramente burlona a su amiga, quien la miraba incrédula y avergonzada.

-Pee… pero… ¿Por qué yo?... –decía esto último Margo con voz temblorosa.

-Tú eres buena persuadiendo a la gente- decía Lynn. –Ahora ve ¡vamos! Tal vez quiera unírsenos, además… es bastante alto, debe ser bueno jugando- decía mientras volteaba para ver a aquel sujeto que ya parecía haber terminado de revisar la fuente de agua y ahora solo estaba apoyado en ella mirando hacia otra dirección.

-Mu… muy bien, ahí voy… - decía Margo ligeramente sonrojada, dirigiéndose a paso lento hacia aquel hombre.

A diferencia de su amiga Lynn, Margo no era tan descarada ni le gustaba llamar tanto la atención, ambas eran parecidas mas en sus físicos atléticos, pero su contextura era ligeramente mas delgada que su amiga en cuanto a músculos, ya que Lynn presumía un cuerpo bastante ejercitado y tonificado debido a su entrenamiento constante. Pero Margo lo compensaba con ser bastante atractiva y con cuerpo bastante estilizado para ser alguien que solo ve los deportes como un hobbie. Mientras se acercaba, el tipo volteo hacia ella al darse cuenta que estaba dirigiéndose hacia él, pero esto solo hizo que Margo se pusiera más nerviosa. Ella se le había quedado viendo sin que se dé cuenta, porque la verdad le resultaba atractivo y tenía un aura de misterio que la chica no podía explicar pero solo lo hacía más atractivo a sus ojos. La adolescente se puso en frente de aquel sujeto y este se acomodo para verla mejor.

-Dis… disculpa… Oye... –decía con la mirada baja y avergonzada Margo antes de continuar. –Sabes… nos preguntábamos si quisieras jugar con nosotras un partido de básquet… nos hace falta uno más para el equipo contrario- terminaba de decir la chica levantando su mirada para ver a la persona en frente suyo. El sujeto antes de contestarle miró hacia el grupo que ahora lo miraban fijo a él y a Margo antes de volver a posar sus ojo en la chica.

-Básquet ¿eh? Mmm la verdad nunca lo jugué… pero conozco lo básico- le decía con una voz calmada a Margo aquel hombre. Este tipo no parecía ser más grande que Margo y la joven al ver su cara le calculaba tal vez unos veinte años o un poco más.

-Si… si quieres jugar, si no… no pasa nada- decía Margo mirando fijo a aquel muchacho.

-Bueno… Ya arreglé las fuentes, podría jugar un partido antes del almuerzo - le comento rápidamente a Margo. Ella vio al tipo incrédula antes de que se le iluminen los ojos y con una sonrisa le contesto.

-¡Genial! Vamos, te presento a las chicas.- decía Margo conduciendo al joven al grupo. Ambos iban un poco incrédulos por lo que había pasado. Margo por invitar a un chico lindo a jugar un partido con ella y sus amigos y el joven por haber sido invitado a jugar un partido de básquet. Una vez llegaron los dos al grupo, Lynn se puso en frente del nuevo jugador. El tipo se quedo viendo a Lynn un poco sorprendido pero no le dijo nada de inmediato.

-Entonces… ¿vamos a jugar? Si es así, tu juegas con los chicos.- decía Lynn al cuidador señalando al grupo de chicos.

-Muy bien- decía con algo de entusiasmo el joven antes de sacarse la gorra y guardarla en su bolsillo trasero. –¿Juego con ustedes chicos?- preguntaba al grupo de chicos que había venido hace unos minutos atrás

Todos se quedaron sorprendidos al ver a aquel sujeto sin la gorra, no aparentaba ser alguien mucho mayor que ellos pero lo distintivo de él era su frondosa cabellera blanca que escondía debajo de aquella gorra. También su piel era ligeramente blanquecina, casi albino y tenia pecas al igual que Lynn.

-Ahhh… Si, si.. Por supuesto… ponte en el medio amigo- comentaba Papa Weelie saliendo de su asombro al ver a aquel sujeto.

El peli blanco se puso en el medio del grupo de chicos y todos ya estaban formados para jugar contra las chicas.

-Muy bien chicas, como lo practicamos. –decía Lynn al grupo antes de sacar un pase hacia atrás directamente hacia Margo y la chica iba rebotando con la pelota hacia adelante, antes de volver a hacer un pase hacia atrás para pasarle la pelota a otra compañera, quien procedió a hacer lo mismo antes de volver a hacer otro pase.

Ahora todos los chicos estaban fragmentados entre si marcando cada uno a una de las chicas, mientras ellas continuaban haciendo pases rápidos entre ellas desequilibrando a los chicos por sus movimientos.

Cuando Margo tuvo la pelota, rápidamente burlo a Papa Weelie para volver a pasarle la pelota a Paula, quien estaba siendo marcada por Flat Tire pero a quien no tuvo problemas en burlar para dirigirse al aro contrario, quien la estaba esperando el peli blanco pero este no se movía de su posición en el medio. Paula rebotó la pelota unas dos veces antes de llegar al peli blanco para hacer un pase a la derecha para que la pelota sea tomada por Lynn quien intento encestar en el aro.

Rápidamente el peli blanco se volvió rápidamente contra la castaña y logro arrebatarle la pelota antes de que hiciera contacto con la castaña, para sorpresa de la misma y de las chicas.

Con el balón en la mano rápidamente hizo un pase largo para uno de los chicos de su equipo, un joven llamado Travis, que estaba justa dentro del área circular tomara la pelota e intentara encestar desde su posición. El balón rebota sobre el aro y cae al suelo.

-Ahhgg… lo siento chicos- se disculpaba apenado el joven al equipo.

-Descuida, todavía hay tiempo.- decía el peli blanco al joven.

-Pff eso fue suerte, vamos chicas ¡pateemos sus traseros!- decía Lynn a sus amigas de manera enérgica. Cosas que las hizo motivar todavía más.

Las chicas procedieron a volver a su esquema de juego desequilibrante, haciendo la mayor cantidad de pases entre ellas para confundir a los chicos antes de que la pelota la tome Lynn para encestar. Con la pelota en sus manos Lynn intento burlar al peli blanco pero era bastante bueno jugando y su altura y musculatura lo ayudaban bastante. Lynn intentó moverse hacia la izquierda pero la pelota se la volvió a arrebatar de un manotazo el peli blanco quien tomo la pelota una vez elevada por el rebote y procedió a intentar encestar fuera del área. Para sorpresa de todos, el tiro fue certero al aro y logro encestar sin ningún problema.

Todos estaban mirando atónitos como el peli blanco hizo ese tiro desde una posición incómoda y ahora los chicos estaban con una ventaja de 3 puntos a su favor.

-Viejo, genial tiro. – dijo Travis al peli blanco.

-Totalmente, fue un tiro certero- decía Flat Tire al peli blanco.

Lynn salió de su asombro y se digirió al grupo que parecía estaban cantando victoria antes de tiempo.

-Fue suerte nada mas… vamos chicas ¡a ponerse serias!- les gritaba a sus amigas intentando no flaquear ahora.

Ahora era el turno de los chicos de sacar, los 3 atacantes se fueron para adelante con Flat Tire encabezando el ataque y haciendo pases constante entre sus amigos Papa Wheelie y Jason. Pero cuando iban a devolverle el pase a Jason, Margo rápidamente le robo el balón sin ningún problema y le hizo un pase a Lynn. La castaña tomo el balón y decidió atacar por la izquierda y cuando llego dentro del aire se encontró con el peli blanco inamovible en el medio.

Lynn trato de rebotar la pelota entre sus piernas para pasar rápidamente y de paso burlarse un poco de él, pero el peliblanco puso su cuerpo contra el de Lynn haciendo que esta se chocara contra el suyo soltando el balón. Todo el resto del equipo vio atónito como la gran Lynn Loud caía al piso sobre su trasero, pero esto no era falta ya que fue Lynn quien choco contra el peli blanco y el balón seguía en juego. En esto Lincoln tomo el balón, dio dos pasos y devolvió el balón a Jason, quien tardo unos segundos en procesar lo que había visto y este solo dio unos pocos pasos hasta llegar al área y encestar cómodamente. Los chicos ya estaban en ventaja por sobre las chicas.

Lynn se recompuso de su graciosa caída y con un poco de rubor en sus mejillas por la vergüenza, se volteo hacia el peli blanco.

-Oye, eso fue falta…- intentaba protestar Lynn.

-Pero tú fuiste la que choco conmigo, el juego seguía todavía.- le dijo de regreso el peli blanco.

-El tiene razón Lynn… el puso el cuerpo, no fue una falta legitima- dijo Margo intentando tranquilizar a su amiga.

-Claro, ponte de su lado ahora- murmuro para su misma, volviendo a formarse para esperar a que el otro equipo sacara.

El peli blanco se quedo mirando a la joven de pecas que ahora parecía molesta por estar perdiendo y rápidamente pensó un plan que lejos era para tranquilizarla. Se volvió contra Papa Wheelie antes de sacar y le dijo algo al oído y este se lo quedo mirando unos segundos antes de asentir en confirmación y volver a formar.

Cuando ya estaban listos para sacar Papa Wheelie dio dos pasos para adelante, cosa que hizo que las chicas se pusieran en movimiento, pero rápidamente reboto la pelota hacia atrás y el peli blanco se adelantó un paso y tomo la pelota para saltar rápidamente con la pelota para arrojarla apuntando al aro. Las chicas no se esperaban esa jugada y un par de ellas perdieron el equilibrio y cayeron al piso. Lynn miraba como el peli blanco saltaba para arrojar la pelota y dado que estaba contra el sol y ella estaba en el medio, tapo momentáneamente el sol para ella. Para sorpresa de todo el mundo la pelota entro dentro del aro y ahora los chicos ganaban el partido por 7 a 0. Después de salir de su sorpresa, cada uno de los chicos fue a vitorear al peli blanco por semejante habilidad y destreza para hacer algo tan rápido en el momento.

-¡Viejo! Eres el puto amo.- decía Travis a la izquierda del peli blanco quien se veía un poco avergonzado por la atención que estaba recibiendo.

-jeje Gracias… -decía el peli blanco intentando minimizar su Azaña

-Amigo, nunca vi semejante habilidad… solo en la tv ¿Acaso eres un jugador amateur o algo?- le preguntaba Flat Tire.

-Ahhh no no, la verdad que no… pero tengo buena puntería- le dacia de vuelta.

-Tal vez con el tengamos una oportunidad contra las chicas esta vez- decía Papa Wheelie con mirada triunfante. – Esta vez serán ellas las que paguen el almuerzo hoy. – decía con astucia mientras se cruzaba de brazos.

-¿Almuerzo? Esperen… ¿Qué hora es?- preguntaba el peli blanco luciendo un poco preocupado.

Lynn se acercaba al hombre que estaba vestido como trabajador de mantenimiento del parque. Había algo en el que le resultaba extraño y tenía la sospecha que lo había visto en alguno otro lado, pero no lograba ubicarlo bien. Entonces ella contesto a su pregunta, mirando su reloj digital deportivo en su brazo izquierdo.

-Van a ser las 11:40, ya casi vamos jugando como 20 minutos- le contestaba mirando fijo al peli blanco de arriba abajo. Ahora se veía bastante alterado

-¡¿Las 11:40!? Demonios, me distraje demasiado… se supone que tengo que hacer mantenimiento en otro lado. Disculpe chicos, pero tengo que ir- se disculpaba el peli blanco al grupo de jóvenes y estos solo le devolvieron una mirada de incredulidad.

-¿Ya te vas… ? Pero todavía no vamos ni vamos por la mitad del partido – decía una Margo luciendo un poco decepcionada que el joven se estaba yendo antes de tiempo. Cuando se dio cuenta de esto, se sonrojo un poco.

-Vamos viejo, quédate un poco más. Estamos ganando, vamos- suplicaba Papa Wheelie con Jason, Flat Tire y Travis asintiendo conjuntamente en un vano intento por hacer que se quedara.

El peli blanco lamentó tener que irse antes de tiempo, pero lo necesitaban en otro lado y estaba a un buen trecho del lugar donde debía presentarse antes de las 12 del medio día.

-Lo lamento chicos… pero tengo que irme volando, tengo que presentarme en otro trabajo. Perdonen, podemos jugar el próximo fin de semana si gustan.- decía el peli blanco como saludo general y ahora comenzaba a alejarse del lugar. El resto de su equipo tuvo que conformarse a jugar con uno menos y agradecerle por los puntos que tuvieron con él en el equipo, mientras tanto las chicas lucían un poco sorprendidas y algunas decepcionadas y con una sensación de vacío, hasta tristeza en el caso de Margo. Lynn se adelantó un poco e hizo una pregunta que parece que nadie se lo ocurrió hacerla antes.

-¡Oye espera!- le gritaba al peli blanco y este respondió deteniéndose. - ¿Cuál es tu nombre? Como que no te lo preguntamos- decía esto último con algo de gracia. Todos los chicos se miraron entre ellos y se sintieron un poco tontos, en especial Margo, porque no le preguntaron ni su nombre antes de llamarlo a jugar.

-Mi nombre… Ahh... –decía el peli blanco levantando la vista y arrugando la frente, tardo unos segundos en responder. – Lincoln…. mi nombre es Lincoln- dijo su nombre y entonces Lincoln se despidió con un saludo con la mano y se alejo de la cancha de básquet.

Lynn abrió los ojos sorprendida por este nombre "Lincoln", ciertamente era nombre distintivo. Pero por alguna razón a la castaña le sonaba enormemente este nombre y si no fuera tan distraída con las cosas que hay a su alrededor podría relacionar este nombre y ese sujeto con algo que ella juraba haber visto o escuchado.

-Vamos Lynn, sacamos nosotras- decía Nadia sacando del trance a la castaña.

Lynn se despabiló y fue a posicionarse para volver a arrancar el partido y el resto del encuentro, en su mente no paraba de darle vuelta el nombre de este sujeto, juraría que se lo dijeron o escucho hablar de alguien de sus características pero ahora mismo su mente estaba concentrada en el juego… o al menos parcialmente.

-Lincoln…. ¿Quién rayos eres?... –decía en voz baja mientras sostenía el balón y encestaba triunfante en el aro del equipo contrario, para maravilla de sus compañeras y lamentos de los otros.


Centro Comercial Royal Wood. 12:15pm

La pareja de hermanas desde hace media hora estaban ordenando aquel viejo local de zapatos mientras movían estantes, cambiaban de lugar repisas, juntaban cajas y barrían un poco aquel lugar.

-Ahí va la última caja…- decía Lori mientras desarmaba la última caja y la ponían con las otras cajas desarmadas para envolverlas con un cordón de nailon. Mientras hacía esto, su hermana Leni estaba barriendo la parte de adelante del local de zapatos.

Este viejo local era originalmente un local de zapatos que había cerrado sus puertas hace casi un año. Todo este tiempo aquella tienda ubicada en una de las esquinas de la segunda planta del centro comercial llevaba en desuso hasta el día de hoy, cuando por fin Leni Loud consiguió el dinero suficiente para, no solo alquilar la tienda, sino también para poner su propio negocios de ropa y vestidos a medida que tanto había soñado. Contra todo pronóstico e incluso siendo subestimaba hasta por algunos miembros de su familia, la hermosa y despistada Leni estaba dando sus primeros pasos en la vida adulta. Con ayuda de sus hermana mayor Lori, quien era muy buena para todo lo que era financias y administración, pudo alquilar a buen precio su nueva tienda sin que se aprovechen de ella. Mientras Lori acomodaba las cajas a un lado, miro detenidamente el local: estaba sucio y había un ligero eco por lo vacio que estaba, la joven rubia sabia que iban a tener que trabajar duro el día de hoy para dejarlo como nuevo.

-Leni, ya termine con las cajas- le decía a su hermana que todavía seguía barriendo. - ¿Qué falta por hacer ahora? – Leni le contestaba mientras juntaba la basura que había barrido y la ponía dentro de una bolsa grande de basura.

-Ahora… ahora mmmm. – Leni se quedo pensando unos segundos antes de contestar. – Mmm ¡O SI! Podríamos empezar trayendo los vestidos para que la gente los vea, ya terminamos de barrer y tirar las viejas cajas de zapatos- decía muy risueñamente Leni a su hermana Lori, esta le devolvió una mirada de ojos entrecerrados.

-Todavía falta mucho por hacer Leni… Solo mira a tu alrededor ¿En serio quieres una tienda que tenga este amarillo apagado y descascarado en las paredes?- decía con algo de asco apuntando a las paredes del local que les urgía una nueva mano de pintura. Leni miro a su alrededor y con asco se tapo los ojos y con horror exclamo.

-¡Oh por dios! ¡Tienes razón! No puedo ver esta pintura tan horrenda.- gritaba con cierto miedo en su voz mientras se tapaba los ojos.

-Vamos a necesitar renovar y cambiar todo de lugar- decía Lori mientras se movía alrededor de la tienda. – Vamos a tener que re-pintar las paredes, poner espejos, cambiar las cortinas, arreglar el extractor y hacer algo con el baño de atrás- terminaba de decir Lori mientras apuntaba con el dedo a la parte de atrás.

-Tienes razón Lori, y por ello conseguí al indicado para el trabajo- decía recuperando la sonrisa Leni pero todavía con las manos en los ojos.

-¿Llamaste a un plomero? ¿Dónde lo conseguiste?- preguntaba su hermana mientras ponía sus brazos en su cintura viendo a su hermana con las manos todavía en su cara.

- Oh lo vi en un anuncio publicado en la Columba de anuncios de Mall, tu sabes… la que está al lado del puesto de Flippis- terminaba de decir Leni a su hermana. Lori parecía un poco confundida antes de apartar la vista de vuelta a la parte de atrás de la tienda, mientras acotaba lo que acababa de decir Leni.

-¿Quién rayos usa todavía un viejo tablón de anuncios…? ¿Y quién rayos les presta atención?- decía mientras volvía a voltear para ver a Leni. – Como sea, pero Leni… ¿Cuándo viene el sujeto?- preguntaba de vuelta Lori.

-Mmm habíamos hablado por teléfono… me decía que iba a venir para después del medio día.- decía Leni mientras se acercaba a la puerta de la tienda para abrirla con su pierda y dejar entrar un poco de aire. Todavía seguía con sus manos sobre sus ojos. –Ahh mucho mejor…

Lori saco su celular para ver la hora y se dio cuenta que iban a ser las 12:30 dentro de poco, así que la rubia siguió a su hermana para seguir hablándole.

-Pero Leni, prácticamente son las 12:30. ¿A que ahora viene este sujeto?- a esto Lori le siguió agregando preguntas. -¿y cuanto cobra? ¿Vamos a tener que estar nosotras aquí con él? ¿Es un plomero certificado o simplemente es un viejo que arregla cosas…? ¿Y cuál es su nombre?- Lori no paraba de bombardear de preguntas a Leni y parecía que ella no le hacía mucho caso porque ahora estaba afuera de la tienda. Lori se acerca a su hermana para tomarla de sus brazos y quitarle las manos de sus ojos para que la viera.

-Leni ¡concéntrate! – le exigía su hermana mayor ahora mirándose a los ojos cara a cara. -¿Escuchaste lo que acabo de decir?- le preguntaba a su hermana en su característico tono severo/maternal.

-Ehh… algo sobre…¿Cobras? – le contestaba de regreso Leni tratándose de escudarse por que en realidad no estaba escuchando lo que su hermana le decía.

Lori solo hizo una mueca de fastidio mientras le bajaba las manos a Leni para que dejara de tenerlos en la cara, se incorporo un poco y continúo hablando.

-Leni, es en serio… te pudiste en contacto con este sujeto ¿y no le preguntaste por referencias?- decía la hermana mayor a la despistada rubia.

-Tranquila Lori, el me dijo que sabe muy bien sobre baños y cosas así- decía la hermosa rubia con una sonrisa infantil. – Le dije si podía arreglar el baño y el lava manos y de paso le podemos preguntar por el extractor.- terminaba de decir Leni a su hermana.

- Ok Leni… pero deberías decirme cuando llames a alguien por el local, ya sé que es tuyo pero no quiero que alguien se aproveche de ti solo porque les das demasiada confianza- sentencio la hermana mayor.

- Oh tranquila Lori, por el teléfono el sonaba muy amable y cálido- Leni mientras le hablaba a su hermana noto algo por el rabillo del ojo y pudo notar como una figura a la distancia se estaba dirigiendo hacia donde estaban ellas; en eso Leni volteó completamente para ver quién era y sonrió para después volver hacia su hermana mayor. – ¡Mira Lori! Ese debe ser el sujeto.

Lori miro hacia la dirección que le decía su hermana y en efecto un hombre esbelto y considerablemente alto se dirigía hacia ellas. Tenía una caja de herramientas en su mano izquierda y parecía un poco agitado por que caminaba rápido. El sujeto se detuvo a unos metros de las hermanas y recuperando un poco de aire se dirigió a ellas.

-Ahh mil perdones, creo que llegue un poco tarde jeje- se disculpaba el hombre con un poco de gracia ante las hermanas quienes los miraban con una expresión de alegría, por parte de Leni y de extrañeza por parte de Lori. – Perdonen… me llamaron para chequear un problema del baño, Leni me llamo ¿Puede ser ser?- preguntaba el hombre bajando un poco la cabeza ante las hermanas quienes no podían verlo completamente ya que tenía una gorra gris que le ocultaba parte del rostro y la cabeza.

Lori miro al hombre de reojo y pudo tonar que tenía el conjunto de empleado municipal con ese horrendo color gris muerto tan característico. -"Al menos si nos hace algo, ya sabemos a quién llamar" pensaba para sí misma.

-Holaaa- decía risueñamente Leni avanzando un paso por delante de su hermana Lori para dirigirse al hombre. –Yo fui quien te llamo, quería saber si podías encargarte del baño de mi local de ropa- decía con una sonrisa al plomero quien le devolvió una sonrisa igual de cálida.

- Genial ¿este es el local, no? ¿Podrías mostrarme donde es?- terminaba de decir el hombre cuando Leni lo tomo de su brazo libre y lo condujo hacia dentro.

-Ven, es por aquí… Te va a encantar mi local de ropa, es un poco viejo pero estoy segura que podemos remodelarlo antes de fin de mes- decía la rubia conduciendo al hombre hacia dentro de su local dejando a Lori sola en el umbral de la puerta.

El plomero pudo notar que la niña a su lado no estaba mintiendo cuando le decía que necesitaban remodelar el local, el lugar estaba bastante mal estéticamente y se veía abandonando por mucho tiempo. Hasta las cucarachas no les gustaba un lugar tan sombrío.

-Es aquí, aquí está el baño- le decía la joven rubia al hombre mostrándole el baño.

-Muy bien… ¿Qué pasa con el?- decía dejando las herramientas a un lado del lavamanos.

-Bueno… no corre el agua, ni en el lava manos ni en el inodoro… lo cual es el extraño porque los encargados anteriores y los mismos dueños del Mall me dijeron que el agua corre normalmente como en los otros locales.- decía Leni.

-Mmm no me digas… a ver – decía el hombre mientras sacaba una de las herramientas, que era una llave inglesa de esas grandes de color rojo para ponerse a desarmar el lava manos. –Voy a desarmar las tuberías, si veo algo extraño le aviso señorita- decía aquel hombre a la joven al lado suyo.

-Oh llámame Leni, no hay problema. Yo estaré con mi hermana Lori en la parte de adelante.- cuando termino de decir esto dejo solo al hombre quien se puso a trabajar desarmando aquel artilugio.

Ambas hermanas se re-encontraron en la parte de adelante y Lori no se veía nada feliz.

-Muy bien Lori, el plomero va a revisar el baño y pronto nos va a decir que pasa.- decía genuinamente feliz a su hermana.

-Leni, literalmente llamaste a un extraño, de un anuncio random del Mall, para que nos viniera a arreglar el baño y sin consultarme ¡Qué tal si nos hace algo!- decía Lori ligeramente molesta con Leni.

-Estás exagerando Lori, el parece una buena persona… no sé, me inspira confianza.- decía la rubia a la otra rubia.

-¿Cómo sabes eso…? ¿Y cómo se llama, en primer lugar?- preguntaba la hermana mayor.

Leni arrugo los labios y las cejas de forma pensativa mientras meditaba lo que su hermana le estaba preguntando. En realidad nunca le pregunto su nombre, cosa que era despistada hasta para Leni Loud, pero había algo en la voz del hombre que le decía a Leni que era una buena persona y en realidad no tenía nada de que temer.

-¡Por dios Leni! Literalmente no sabes el nombre del sujeto que está en tu local de ropa con nosotras ahora mismo- decía rápidamente intentando no sonar más molesta de lo que estaba.

-Bueno… perdón Lori, se me olvido… pero te juro que es una buena persona, no se… confía en mí por favor- decía la despistada rubia a su hermana Lori con una mirada triste.

-Aaaaah Leni…, no puedes tener tanta confianza a alguien solo porque tiene linda voz- decía mientras revoloteaba los brazos. – Iré a hablar con este sujeto y más le vale decirme quien carajos es- decía Lori indignada ante la imprudencia de su hermana de confiar en un desconocido.

Ya en baño, la joven rubia vio como aquel hombre sostenía el tuvo que conectaba el lava manos con la plomería interna que proporcionaba agua.

-Permiso… amigo- decía Lori Loud cruzándose de brazos intentando sonar lo mas ruda posible ante aquel tipo que a doblaba en tamaño. El plomero la vio unos segundos antes de volver a concentrarse en el tubo, ahora mirando en la parte de adentro, antes de interrumpir a Lori

-Muy bien… creo que ya se cual es el problema- decía el hombre bajando la tubería para ver mejor a la adolecente en frente suyo.

-Sabes, no me gusta que…- dijo antes de parar ante lo que le dijo aquel hombre y arrugar la frente en seña de confusión y asombro. – ¿En serio? ¡Qué rápido!- decía Lori mientras miraba a aquel hombre a la cara y podía notar como aquel sujeto tenia dientes astillado.

-Je.. Gracias, pero como le decía creo saber lo que pasa- el plomero levantó el tubo para mostrarle a la joven rubia el problema. Lori miro dentro de la tubería y pudo notar como una especie de negrura oxidada dentro de aquel tubo.

-Parece como… oxidado- decía la joven rubia al mirar aquel artilugio.

-En efecto, empezó a crecer dentro de las tuberías evitando que el agua pueda correr correctamente. Muy posiblemente la humedad y el tiempo fuera de uso hicieron que las tuberías se oxidaran, haciendo que se pudra el material evitando que circule correctamente.

La joven rubia se pregunto cómo pudo deducirlo tan rápidamente con solo mirar aquel tubo. Tal vez se trataba de un plomero de verdad y no un charlatán después de todo. Un poco atontada, la joven rubia volvió a hablar.

-Perdone… Ahhh ¿podría decirme cuánto costaría arreglar esto?- Lori sabía que no sería un linda respuesta por parte del hombre y semejante descubrimiento por parte del plomero solo la hacían enojarse aun mas. "Con razón nos salió tan barato el local" otra vez pensaba para sí misma.

-Mmm no sabría decirle, la verdad todavía no sabemos el daño que el oxido le pudo causar a las tuberías y muy posiblemente tengamos que comprar nueva plomería y el trabajo para instalarla y demás… yo diría que unos 10 mil dólares tanto la instalación y los materiales – termina a deducir el hombre volviendo a mirar a la joven en frente suyo

Lori si hubiera estado bebiendo algo ahora mismo lo hubiera escupido sin basilar. Recién había adquirido el dinero para alquilar este local con su hermana y ahora necesitaban 10 mil dólares para arreglar la dichosa conexión de agua.

-Ay maldita sea… ¿tanto dinero? - Decía por lo bajo Lori juntando sus brazos contra su pecho angustiada por la noticia. – No tenemos esa cantidad de dinero… supongo que tendremos que prescindir del baño-

El plomero miro a la joven detenidamente y sabia que ambas no tenían el presupuesto para pagar la reparación y él tampoco iba a aprovecharse de dos niñas que están empezando un nuevo negocio. El plomero dejo la tubería dentro del lavamanos y se sacó la gorra gris revelando una cabella totalmente blanca que sorprendió a Lori. "Dios, el tipo es guapo" volvió a pensar para su misma la joven rubia.

-Sabes… ustedes parecen chicas de confianza, yo podía conseguirte la tubería necesaria gratis. Yo podría instalarla y solo tendría que pagarme la instalación, que son solo 5 mil ¿Qué te parece?- decía el joven a la rubia, que solo le devolvía una mirada de poker antes de volver a hablarle

-Ahh.. ¿Qué…? Ahh…- Lori se sonrojo un poco por su respuesta pero se recompuso rápidamente – Es una linda oferta… ¿Por… porque me la está ofreciendo, Señor….?- Lori había bajado la guardia pero alcanzó a preguntarle indirectamente por su nombre pero aquel plomero parece que no lo noto y continuo hablándole.

-No hay ningún problema, sabes… ustedes parecen chicas responsables y puedo decir que de seguro no pueden pagar la cifra original… No tengo problema en conseguirle plomería nueva, después de todo es solo para es este local y la verdad no sería problema Lori- decía aquel sujeto que, sin querer, le había dicho su nombre. Esto último extraño un poco a Lori, quien solo se sonrojo por aquel tipo tan encantador y exótico.

-La.. la verdad no sé qué decir… sabes, le estaba reclamando a mi hermana por que parecía que se estaba tomando mucha confianza con usted… pero no sé, tal vez si tenía razón con usted, pareces una buena persona- decía Lori ante la mirada del hombre de pelo blanco -¡Pero no porque nos des cosas gratis! – Agrego Lori -… No pareces la clase de tipo que se aprovecharía de dos chicas indefensas.- decía con una mirada algo burlona.

-Estoy seguro que tu eres todo menos una chica indefensa- le respondió el peli blanco. –Viniste aquí para preguntarme por el anuncio ¿no?- comentaba alegremente el peli blanco a la muchacha, que había recuperado el rojo en sus mejillas.

-Bueno… si, pero a decir verdad ¿Quién pone un anuncio en el tablero de anuncios del Mall?- comentaba con algo de gracia al joven de pelo blanco mientras lo recorría con la mirada de arriba abajo. Era algo, de complexión atlética y tenía varias pecas alrededor del rostro, y Lori podía notar como tenía un poco de transpiración debajo de los brazos, tal vez por correr hacia aquí.

-Jeje, bueno…. Digamos que soy "Old Shool", además… tu hermana vio mi anuncio, así que tan herrado no estuve- le comento de vuelta el peli blanco.

-Ahhh si, mi hermana Leni puede ser un poco…. "despistada" por así decirlo, es alguien muy sensible sabes, la noticia de la compra de su local de ropa es la noticia más feliz que tuvo después que nuestro abuelo Albert… - Lori se detuvo antes de continuar, dando se cuenta que le estaba comentando cosas que no le incumbían al plomero. Este se la quedo viendo con ligera sorpresa y de sus ojos se podían notar cierta tristeza y nostalgia ante lo insinuado pero rápidamente se tallo los ojos y recupero su semblante alegre de antes.

-Parece que perdieron un ser querido hace poco… ¿no?- preguntaba a la joven rubia.

-Como no tienes idea…-le dijo Lori aparatando la mirada - Mi abuelo Albert… murió hace poco y la verdad todavía lo estamos procesando- decía la joven rubia volviendo a mirar al hombre. Ahora que lo pensaba le resultaba extrañamente familiar.

-Mmm te entiendo, yo también perdí a un ser querido hace poco. Nunca es fácil, pero estoy seguro que no le hubiera gustado vernos llorosos por su partida todo el día… aunque un par de lagrimas son permitidas al principio.- decía tomando su gorra del lavamanos y poniéndosela en el bolsillo del pantalón.

Lori miro al joven delante de ella y estaba segura que lo había visto de algún lado pero antes de que pudiera preguntar algo, su hermana Leni aprecio en el umbral de la puerta para ver qué pasaba.

-Hola chicos, perdonen. Pero se estaban tardando un poco y vine a ver qué estaba pasando – decía Leni mirando a su hermana primero y después a aquel hombre, ahora sin gorra. Leni dejo escapar un poco de aire y noto lo atractivo que era el plomero. Esto hizo que se pusiera un poco roja del bochorno y rápidamente empezó a arreglarse el pelo y cambiar de pose a una más "sensual", tal vez.

-Ohh Leni, si… el plomero aquí ¡EJEM! - Decía Lori un poco molesta recobrando el aire. – Me decía que él puede instalarnos la tubería y solo tenemos que pagarle la instalación.- decía a su hermana Leni quien se veía entre feliz y avergonzada ante la mirada de aquel lindo hombre que, ante los ojos de la despistada rubia, parecía solo tener un par de años mas que ella y su hermana.

-Ohh eso es genial, muchas gracias- decía Leni mientras se acercaba con una sonrisa ante el plomero. – Ves Lori, te dije que era de confianza.- decía mientras abrazaba a aquel hombre para su sorpresa tanto de el cómo de su hermana Lori, quien ahora parecía roja como un tomate.

-¡LENI, ESO NO ES FORMA DE TRATAR ASI A UN EMPLEADO MUNICIPAL!- decía una avergonzada Lori por el gesto de su hermana ante el peliblanco.

-No pasa nada chicas, de verdad. –decía el peli blanco rompiendo el abrazo de Leni. –Le decía a tu hermana que podría conseguir los materiales y solo tendrían que pagarme la instalación, de todas formas… ustedes apenas están comenzando con su emprendimiento, no podría cobrarle de mas.- decía mientas levantaba la caja de herramientas del suelo, mientras Leni volvía a abrazarlo por detrás de nuevo.

-¡AY GRACIAS! GRACIAS, GRACIAS! Usted es el mejor plomero del mundo- decía Leni mientras abrazaba con fuerza al plomero y mientras lo abrazaba, se dio cuenta de algo. –Sabes… no te pregunte tu nombre, el mío es Leni Loud. Mucho gusto- decía Leni de una menara casi infantil e inocente. Lori solo volteo hacia otro lado con una sonrisa mientras se cruzaba de brazos. El plomero se quedo en silencio sopesando una respuesta para la joven que lo estaba abrazando.

-Mi nombre… es verdad, no te dije mi nombre. Es Lincoln, mucho gusto- decía mientras se ponía cara a cara con la rubia que parecía derretirse ante la mirada del peli blanco.

-Lincoln eh… que lindo nombre- decía Leni mientras amenizaba el abrazo mientras soltaba al peli blanco.

-Gracias Leni… bueno, si me llamas en la semana podríamos coordinar bien sobre cuándo podría trabajar aquí con los materiales en mano.- decía Lincoln a la joven rubia que se emociono por el hecho de que tendría que intercambiar número con aquel chico guapo.

-¡POR SUPUESTO! Te paso mi número- decía Leni muy feliz sacando su celular Samsung Galaxy A5, lista para anotar el número.

Lincoln metió la mano dentro de su caja de herramientas para sacar un pequeño celular que ambas hermanas no pasaron por alto. Lori se acerco para ver aquel celular y pudo ver que era un viejo celular táctil Nokia 5230, aquellos que tienen ese pequeño lápiz para escribir.

-Te dicto mi numero- comentaba Lincoln sin notar que ambas hermanas estaban mirando aquel celular descontinuado hace mas de 10 años.

-¿Vas a mandarle un MSN por Messenger acaso, Lincoln? – decía Lori con gracia al ver aquel mini celular.

-Lori no seas grosera, recuerda que papa tenía un celular parecido- decía Leni a su hermana ante la mirada confundida de Lincoln.

-¿Qué tiene de malo mi celular? Es mi primer celular- se defendía Lincoln mirando su celular, que pese a los años se encontraba en perfecto funcionamiento.

-Aaaaww que tierno eres Linc- decía Leni queriendo volver a abrazarlo. –No importa tu celular Linc, te paso mi número y tú me contestas después. ¿Sí?

-Ahh claro, por supuesto- decía Lincoln mientras desbloqueaba el celular para intercambiar números con la rubia.

Después de unos minutos, Lincoln se despedía de ambas hermanas y mientras se alejaba no podía dejar de pensar en que problema tendría su celular.

Ambas hermanas miraban como el peli blanco se alejaba, antes de que Leni se volteara para ver a su hermana para hablarle.

-Ay Lincoln me paso su número ¡no puedo creerlo!- decía súper feliz Leni

-Lo acabas de conocer Leni, relájate… no lo conoces bien.- decía Lori viendo a su hermana.

-Lo sé, pero ahora tengo su número y podemos conocernos. Tal vez podríamos organizar una cita doble contigo y Bobby y salir los 4- decía muy infantilmente su hermana metiéndose dentro del local.

-Mmm ¿no te resulta raro que todavía conserve un celular del 2008? Además… ¿tienes crédito en tu celular para hablarle?- preguntaba a su hermana quien parecía muy distraída contemplando el numero de celular de su nuevo amigo.

-Tal vez, pero solo es un celular. Además lo más importante ya lo tengo –decía con una sonrisa boba a su hermana. –Ojala no pase mucho tiempo hasta que me mande un mensaje y podríamos salir los dos – en ese momento Leni se dio cuenta de algo - ¡AH! Necesito conseguirme el perfecto outfit para cuando ese pase- decía Leni volviendo dentro del local.

Lori solo miro con muchas gracia a su hermana antes de voltear para volver a ver hacia donde se había ido Lincoln. Lori dejo escapar un suspiro y siguió a su hermana devuelta al local de ropa. Todavía tenían muchas cosas que hacer antes de volver a casa.


Agencia de Modelaje Lil Bernadette. 15:00pm

Era otro día mas en la agencia de modelaje juvenil de Royald Wood, donde las futuras misses de América perfeccionaban sus habilidades y creaban nuevas performances para futuros eventos que no tardarían en llegar. Entre la espaciosa sala de eventos, a un lado de las pasarelas, tras bambalinas se encontraban ensayando varias niñas acompañadas por sus madres y algunas por sus aparentes managers.

Cerca del fondo se encontraba una joven Lola Loud, que a sus 13 años era un jovencita con futuro prometedor en la industria y vaya que era alguien con tenacidad y visión para lograrse un nombre en una industria tan voraz como era el modelaje. Pero ahora mismo Lola esta contemplativa, alternando su visión entre sus compañeras y la pasarella oscura y vacía. Tenía puesto su conjunto de maya para danza artística y el pelo recogido con una coleta color rosa y estaba sentada en una silla amarilla, con sus pies cruzados y su semblante parecía estar algo serio. Su mente ahora mismo no estaba en el mismo lugar que su cuerpo.

Lola parecía estar pensativa en cierto asunto, algo que le había quitado un poco su sueño de belleza diario. Era algo estúpido y ella lo sabía, pero había algo muy raro en todo esto

-¿Lisa ya habrá terminado su investigación sobre… aquella foto? Ojala… quiero descubrir de quien se trata así puedo volver a concentrar la mente en el juego- Lola arqueo una ceja por lo último que dijo y se rio para sí misma. –Jeje, ya estoy sonando como Lynn – en eso Lola se levantó de la silla donde estaba y tomo las cintas de colores que iba a usar para su nuevo número. Por lo general ensayaba sus números sola, ya que no tenía nadie que la asesorara o tuviera el tiempo para ayudarla como las madres de sus compañeras.

Miro a su alrededor un poco y mientras se asegurara que tenía el espacio necesario empezó a hacer algunas flexiones esperando poder estirar su cuerpo antes de comenzar a moverse. A pesar de tener 13 años, era una adolecente que en materia de cuerpo no tenía nada que envidiarle a sus hermanas Leni y Lori cuando están estaban en sus 17 y 18 años respectivamente. Tal vez era por el entrenamiento que tenía desde los 7 años (después de Lynn, Lola era la segunda persona en la casa Loud que se mantenía en forma, pero más para ella misma que para el deporte) y el hecho de que la pubertad le estaba sentando muy bien hasta ahora.

Cuando termino de hacer sus ejercicios escuchó como el ruido de la puerta de la parte de atrás del backstage se abría, revelando a una visiblemente molesta Miss Janis la organizadora y directora de la agencia. Detrás de ella venia torpemente un hombre cargando varios cables eléctricos, los cuales cubrían parte de su cuerpo y cara.

-No puedo creerlo… vienes tarde y encima… ¡Apestas a pelos de perro!- le gritaba en su tan característico tono nasal a aquel sujeto que hacia un esfuerzo para sacarse los cables del cuerpo.

-Lo siento señorita… pe… pero, se me hizo algo tarde por mi otro trabajo. Tuve que ir a revisar una conexión electica al refugio para animales y... como que se me fue el tiempo- trataba de decir rápidamente mientras se sacaba el último cable de la cara. Al ponerse derecho se pudo notar un sujeto considerablemente alto pero un poco sucio, y que tenía una gorra arrugada color gris y un poco rota. Lola había volteado para ver el espectáculo y encontró un poco asqueroso a aquel sujeto.

-Escúchame niño… ¡No me importa si fuiste a darle de comer a todo el elenco de los 101 dálmatas… ¡ Dijiste que pera las 14:30pm estarías… y ¡van a ser 15:15! El escenario esta en penumbra total y estas jóvenes son el futuro del modelaje ¡NO PUEDEN DESFILAR A OSCURAS!- terminaba de decir Miss Janis a aquel pobre chico que solo alcanzo a encogerse de hombros cómo repuesta. Janis podía tener una personalidad fuerte y algo agresiva, debido a años de estar renegando con padres estúpidos de modelos malcriadas y la prepotencia general que hay en la industria.

Miss Janis recupero un poco la compostura y después de exhalar un poco volvió a ver al joven.

-Mira… lo siento, ¿de acuerdo? Solo, no me gusta la impuntualidad, si no metes presión en este negocio te llevan por delante como un autobús ¿Comprendes?- le preguntaba al joven mirándolo directamente a los ojos.

-Ahh… Yo… - no alcanzo a contestarle por que de nuevo Miss Jannis lo interrumpió.

-Perfecto- decía Janis con una sonrisa de dientes blancos para continuar. –Ahora que ya está todo saldado cielo, ve a instalar los cables para iluminar el escenario ¿Quieres? Ya te pagamos por adelantado y si quieres que te den referencias para otras funciones, intenta terminar para antes de las 15:30 ¿Si?- terminaba de decir con una sonrisa triunfante.

Lola terminaba su estiramiento mientras se reía en silencio por lo que estaba mirando. A veces Miss Janis podía ser una perra total y a Lola le daba mucha gracia como trataba a algunos incautos que osaran meterse en su camino. Lola iba a voltear para ver hacia otro lado pero se quedo mirando como Miss Janis le quito la gorra a aquel sujeto.

-Y quítate esa cosa… apesta a baba de perro, te digo… La próxima vez que vuelvas de la perrera municipal al menos cámbiate de ropa- terminaba de decirte esto pare devolverle la gorra y retirarse del lugar.

-¿Perrera municipal…? Mmm ¿habrá visto a Lana?- Lola se acomodo un poco para ver mejor a aquel hombre y se quedo sin aire de repente.

Sin la gorra tapándole la cara, se revelaba un hombre joven bastante atractivo. Sus características principales eran unos dientes astillados que sobresalían, unas pecas en el rostro y una frondosa cabellera totalmente blanca, tan blanca que parecía nieve.

Aquel sujeto pareció no darse cuenta que Lola lo estaba mirando y se dispuso a tomar los cables y caminar hacia detrás del escenario para ponerse a instalar los dichosos cables de luz.

Lola parecía Leni cuando le preguntaba por un problema de matemáticas, pero rápidamente su sorpresa cambio a un poco de miedo y su corazón empezó a latir rápidamente. Se alejo un poco y se puso detrás de una columna mientras recobraba el aliento un poco.

-No puede ser… ¿Quién es este sujeto? Por qué se parece tanto a… - no termino de habar consigo misma por que se dio un pequeño pellizco en la mejilla para despabilarse. –¡Auch!… muy bien Lola, primero lo primero… ese tipo, hay que saber quién es ese tipo.- rápidamente se puso a buscar a Miss Janis con la mirada, hasta que la encontró justo a un costado de las cortinas que daban contra el escenario vacío. Estaba escribiendo algo en su block de notas ignorando a las otras niñas.

Lola fue hacia donde estaba Miss Janis para preguntarle sobre aquel hombre.

-Ehh disculpe… Miss Janis- decía Lola por lo bajo a la mujer de mediana edad quien le devolvió una mirada silenciosa ante su llamado de atención. –Hay algo que quiero preguntarle… -terminaba de decir Lola

-Lola querida ¿qué sucede?- preguntaba sin mucho interés a la jovencita al lado suyo.

-Eeemm es sobre… aquel sujeto, el que está instalando los cables- Lola señalo hacia arriba donde estaba conectando los reflectores aquel tipo de peli blanco.

Janis dejo de escribir para prestarle atención a la niña.

-¿El apestoso? ¿Qué pasa con él?- decía sin mucho interés Janis mientras sostenía con ambas manos sus papeles.

-¿Usted sabe quién es?- Ante esta pregunta Miss Janis arqueo la ceja de la confusión, tal vez por el extraño pedido de la joven, cosa que Lola rápidamente empezó a inventar una rápida excusa- ¡Es que…! Ahhh el se ve como un… técnico?... ¡Competente! Y en mi casa tenemos un problema de mal cableado eléctrico… tal vez necesite "información" del joven para contratar sus servicios- terminaba de decir Lola con una sonrisa amplia esperando que Janis se tragara la mentira. Janis solo se froto un poco la barbilla y se volteo un poco para ver la pasarela, ahora completamente iluminada.

-El chico es un contratista… mi madre me paso su número, aparentemente lo saco de un cartel que vio en un poste de luz por el parque… ¡je! ¿Quién rayos sigue pegando avisos en las calles de todas formas?- decía burlonamente Janis por este hecho, pero esto no respondía la pregunta de Lola.

-Ok… pero ¿Cuál es su nombre? ¿Tiene algún número?- preguntaba Lola arqueando el seño.

-Ahhh mmmm la verdad…. Me olvide su nombre querida, lo siento- se disculpaba con la joven quien la miraba un poco molesta pero Janis continuó. –Te pasaría su número… pero la verdad lo tengo agendado en el celular y ahora mismo no lo tengo- se volvió a disculpar con la joven. –Podría pasártelo en otro momento- terminaba de decir Janis

-Ooh está bien Miss Janis en otro momento será- decía Lola para después alejarse. Ahora estaba molesta y si aquella vieja no sabría responderle, ella misma iba a encontrar respuesta.

Lola se escabullo por la parte de atrás del escenario donde se encontraban todo el equipo de iluminación y de escenario. Mientras caminaba pudo notar a la distancia como el escenario ya estaba iluminado correctamente.

-Vaya, ese sujeto trabaja rápido- decía Lola para sí misma.

Siguió dirigiéndose más atrás para ver el andamio que conducía a la parte de arriba del escenario, únicamente el personal autorizado podía acceder y activarlo. Ahora mismo estaba bajo y era señal que aquel sujeto ya había terminado su trabajo y se había ido.

-Aaaag… ¡diablos!- maldecía por lo bajo para correr de vuelta al backstage, esperando alcanzar a aquel sujeto. Al llegar Lola pudo notar desde lejos como aquel tipo salía por la parte de atrás y cerraba la puerta tras de sí.

-Eres escurridizo ¿Eh?- decía Lola dispuesta a salir corriendo para alcanzarlo pero antes que pudiera hacer algo, una voz la llamaba desde el escenario.

-¡Lola cariño! Es tu turno- llamaba la voz de Miss Janis para que Lola vaya a practicar su número.

-Ahh en un minuto… tengo que… ahh ¡Ir a buscar mi lazo!- decía Lola esperando que no sea muy tarde y salió corriendo.

Lola abrió rápido la puerta de la salida de emergencia de atrás y cruzo el hondo pasillo que conducía a la puerta final que daba a la calle. Lola camino unos pasos para notar algo que se encontraba en el piso, brillaba a la vista y era de un color verde musgo. Lola lo levanto para ver que era una especie de tarjeta de invitación, era bastante delgada pero muy vistosa, tenía escrita la fecha de un evento para recaudar fondos para comprarles abrigos a los perros que dormían en la terminal de autobuses. Debajo de todo había un nombre que Lola conocía muy bien, después de todo era la persona que organizaba el evento.

-"Lana Loud"- terminaba de decir Lola, ahora con cara de póquer y con una sensación extraña en su pecho.

"¿Ese tipo es el dueño de esta tarjeta? ¿Por qué tenía esto consigo? Y más importante ¿Conocía a mi hermana?". Eran interrogantes que se hacía Lola mientras retomaba su paso para llegar al final de pasillo y abrir la puerta que conducía a la calle.

Una vez afuera Lola miro para todos lados, esperando encontrar el dueño de la tarjeta y… ¿Qué? Lola se quedo dura unos segundos ¿Había salido corriendo del auditorio para seguir a un extraño? ¿Y qué iba a preguntarle una vez que no encuentre? Eran interrogantes que Lola no se hizo desde un principio y ahora se sentía como una tonta. De todas formas, no encontró a aquel sujeto, Lola miro un poco más allá y pudo notar una parada de autobús en la esquina y un autobús alejándose por la izquierda.

-¡Ese desgraciado!... se fue sin que pueda preguntarle nada…. –decía muy molesta con su voz chillona mientras apretaba a tarjeta que tenía en la mano. Lola levantó la tarjeta para mirarla una vez más.

-Alguien va a tener que responder preguntas cuando llegue a casa…- decía Lola para sí misma para volver rápidamente y rogar al cielo que nadie notara que se había salido del edificio.


"Lynn Table Restaurant" 17:30pm

La música country instrumental amenizaba el ambiente tranquilo del pequeño restaurante, no había muchas personas ahora mismo pero dentro de un par de horas llegaría el momento del día donde la gente concurriría con su familia para una cena nocturna. Sin contar el dueño y los dos meseros, solo había dos personas en el restaurante.

El dueño y chef principal del local: Lynn Loud Sr, estaba revisando el dinero de la caja registradora y hacia cuentas con la calculadora. Estaba revisando el presupuesto del mes para las próximas compras de suministros que su restaurante necesitaba.

-¿Haciendo el conteo de nuevo, eh jefe?- bromeaba el hombre de rasgos asiáticos que se había acercado a Lynn.

-Kotaro, por favor…. No me llames jefe- comentaba de regreso Lynn ante la broma de su amigo. –Y por si quieres saberlo, si… estoy haciendo el conteo de las ganancias de esta semana y lo que vamos a necesitar para la mercadería del resto del mes- decía rápidamente Lynn concentrándose en la cuenta, sin darse cuenta que había hablado muy fuerte.

-Jeje te escucho compañero, no hace falta gritar- decía alegremente Kotaro a su amigo/jefe.

-Ohh lo siento Kotaro… pero nuevamente estamos en números rojos, tendré que recortar parte del dinero de la mercadería para pagarle a ustedes y tendré que poner de lo mío para las compras de fin de mes- decía Lynn mirando a su amigo que ahora estaba de brazos cruzados mirándolo a él. –Pero cambiando de tema ¿Cómo está tu esposa? Dentro de nada ya serás padre primerizo- decía con una sonrisa Lynn a su amigo.

-Me estoy muriendo de miedo y es genial Lynn- decía un Kotaro que de repente parecía muy ansioso y feliz al mismo tiempo. –Es tan surreal todo… hace menos de 4 años estaba terminando de recibirme en gastronomía y ahora… voy a ser papa- decía con una sonrisa mientras sus ojos brillaban-

-Ohh te entiendo perfectamente esa sensación… La tengo cada dos años más o menos- Lynn y Kotaro se reían ante el chiste que acaba de hacer Lynn, pero antes de terminar la risa Lynn pudo notar como a la distancia alguien también había escuchado el chiste y se reía por lo bajo. Esa persona estaba a 3 mesas de distancia de ambos. Lynn sintió algo de vergüenza por un chiste "Debería dejar de hablar tan fuerte" pensaba para sí mismo. Kotaro también noto a aquel hombre.

-Parece que alguien también disfruta de la comedia de un Loud- decía mirando a aquel sujeto que parecía ignorar a la pareja. –Oye Lynn… ¿conoces a ese sujeto?- preguntaba Kotaro señalando con la cabeza a aquel individuo. Lynn dio una rápida mirada a aquel sujeto para volver a ver a su amigo.

-No, nunca lo había visto en mi vida- le decía a su amigo un poco extraño de aquel sujeto. Lynn no estaba acostumbrado a ver a personas albinas como aquel tipo.

-¿En serio mmm? No se… me pareció que tal vez era familiar tuyo. Sabes se parece un poco a tu difunto suegro- le comentaba de regreso Kotaro a Lynn. Lynn solo se limito a mirar incrédulo a su amigo antes de seguir hablando.

-¿Solo porque es Albino? No se parece a nada a Albert…- decía con un dejo de tristeza al recordar a su querido suegro que había perdido la vida recientemente.

Lynn había lamentado mucho la muerte de Albert, no solo porque era su suegro, sino por que llego a amarlo como miembro de su familia y también respetaba mucho a Alfred tanto como padre y como excombatiente. Había pasado por tanto en su vida y también tuvo que criar solo a su hija Rita cuando su esposa Lori había fallecido por cáncer de mama. Lynn volvió a ver a aquel sujeto que parecía estar inmóvil sobre la mesa, de vez en cuando parpadeaba pero casi no se movía, parecía estar de cierta forma pensativo o algo así. Lynn volteó la mirada a la otra persona que se estaba yendo del local ahora mismo, una mujer morena que había ordenado una entrada de papas al horno con pollo al horno.

-Oye Kotaro… ese sujeto… ¿tu lo atendiste? ¿Qué ordeno?- pregunto Lynn tratando de modular su voz para no ser escuchado.

-Ahh si, lo atendí yo… Ordeno solo un café negro- decía Kotaro tranquilamente. –Ohh Lynn, yo voy al baño, si el tipo ese pide la cuenta… cúbreme por favor, ¿Si?- comento Kotaro.

-Por supuesto viejo, ve- decía Lynn viendo como su amigo iba al baño de hombres. Mientras esperaba, Lynn continuó revisando las cuentas esperando de alguna forma organizar bien el dinero para llegar al menos con algo para fin de mes. Después de unos minutos, aquel sujeto le hizo señas a Lynn Loud quien lo miro por el rabillo del ojo, parece que estaba listo para pagar su cuenta.

Lynn le hizo una seña y se levanto de su asiento en el mostrador para caminar hacia aquel sujeto. Al llegar pudo notar que el tipo parecía un empleado municipal de la ciudad y se veía un poco sucio pero lo que más le sorprendió a Lynn era que su amigo Kotaro tenía algo de razón. El tipo que está en frente suyo se parecía mucho a su difunto suegro, nada mes que este tenía una buena cabellera blanca, dientes astillados y una pecas que a Lynn le hacían acordar a sus hijas Lynn Jr y Luna. Se había quedado mirando como un tonto a aquella persona antes de que esta se dirigió a Lynn Sr.

-Estoy listo para pagar Señor Lynn- comentaba el joven al otro hombre en frente suyo.

-Ahh… ¿qué? Ah… - Lynn tuvo una reacción algo graciosa por el comentario del hombre. Lo había llamado por su nombre.

-Perdone… Lynn, ese es su nombre ¿no? Lo dice el cartel del restaurante afuera- comentaba el joven señalando con el pulgar hacia fuera.

-Ahhh si si… Ahh perdone jaja- comentaba Lynn evitando ocultar su vergüenza. –Si si… disculpe me quede…. Pensativo- comentaba Lynn mirando el pedido de aquel joven. Sobre la meza solo había una taza de café a medio tomar, incluso todavía estaba caliente por el vapor que emanaba. –Señor… casi no toco su café… -decía con algo de tristeza porque no había terminado su pedido, aunque sea una taza de café.

-Disculpe… solo quería un poco de café para mantenerme despierto. Ahora tengo mi próximo trabajo, no es nocturno pero termino a las 12am y quisiera dormir cuando llegue a casa- decía con algo de gracia mirando a Lynn directamente a los ojos.

-Ohh en serio… mmm no sabía que los empleados municipales trabajaban tan tarde- decía Lynn tratando de sacar conversación.

-jeje la verdad no, tengo otros trabajos después de este- el peli blanco señalaba su uniforme de empleado municipal. –Ahora para las 7 tengo que ir a instalar un cableado para un espectáculo creo, tocan unas bandas en un lugar llamado "Langosta Roja". –decía el peli blanco de regreso a Lynn.

-¿En serio? Ahh tal vez sea el espectáculo de mi hija mayor Luna Loud, ella tenía uno con su banda esta noche- decía con una sonrisa ante el comentario del hombre.

-Ahh no me diga… ¿Loud dice? Me encontré con varias chicas Loud este día… ¿tal vez hijas suyas?- comentaba volviendo al vista al vaso medio lleno de café. Lynn se sintió algo cohibido por esta pregunta.

-Ahh bueno… jeje tal vez si… tengo… un par de hijas- decía un poco avergonzado Lynn Sr. El amaba a sus hijas y estaba orgullosas de ellas, pero no se sentía cómodo hablar de su numerosa familia con desconocidos por que ya tuvo experiencia con comentarios burlones por su tan "activa" vida como padre.

-Eso es genial, todas parecen tener un gran futuro… muchos proyectos y metas para seguir. Debe muy orgulloso de ellas- decía de regreso aquel tipo volviendo a mirar a Lynn Sr.

Ahora Lynn paso de la vergüenza a la extrañes total, aquel sujeto comentaba sobre sus hijas como si las conociera y parecía que era verdad. Lynn pesaba que tal vez trato con sus hijas mayores Lori y Leni, pero no estaba seguro pero había algo en aquel sujeto que le parecía raro a parte de su apariencia. Lynn no pudo evitarlo y lo pregunto.

-Ahh disculpe…¿nos conocemos de algo? ¿Alguna vez nos vimos antes?- decía con una genuina curiosidad por aquel tipo.

-Mmm la verdad no, esta es la primera vez que nos vemos Lynn… pero creo que nos vamos a volver a ver- en esto se puso de pie para retirase y darle una sonrisa cálida a Lynn, que ahora parecía más confundido y un poco asustado por lo que había dicho. –Ahh se me olvidaba, aquí tiene la cuenta y un propina…- en esto aquel tipo le entrego un sobre ligeramente abultado a Lynn quien lo miraba extrañado antes de tomar tímidamente el sobre de aquel sujeto.

-Ahh muy bien… ¿gracias?- decía Lynn como respuesta corta.

-Tal vez le ayude para reponer la mercadería de su restaurante- comentaba el hombre poniéndose la gorra gris que estaba en su bolsillo trasero.

Lynn miro el sobre y ahora no sabía si devolvérselo o no "¿Este tipo escucho lo que dije?" "¿Por qué este dándome esto?" pensaba Lynn para sí mismo.

-Nos vemos Lynn Loud, un gusto… salúdeme a Lori, Leni y las gemelas- decía como despedida mientras se alejaba para retirarse del local, dejando a un Lynn petrificado con aquel sobre de cartas en la mano. Lynn se quedo parado por un minuto completo, se había quedado rígido procesando lo que aquel sujeto le había dicho.

-Mis hijas…¿qué? De… de donde ¿conoce ustedes a mis…?- Lynn recupero la noción de si mismo volteando para ver a aquel sujeto que ahora se había ido de su local de comida. Lynn se quedo un poco preocupado mientras sostenía el sobre con sus dos manos.

-¿Quién rayos es ese tipo…?- decía para sí mismo mientras miraba a aquel sobre y lo abría para ver su contenido.

Lynn al ver lo que había en el sobre dejo escapar un gemido de sorpresa por lo que vio. Había varios billetes de 100 dólares enrollados cómodamente para entrar dentro del sobre. Más tarde a la noche Lynn contaría ese dinero y en total había unos 5000 dólares ahí, más que suficiente para reponer la mercadería y como fondo de ahorro para el local.

-Pero… pero el café solo valía 5 dólares… ¿Qué…?- decía Lynn tartamudeando y mirando hacia la puerta donde aquel sujeto había salido. Por atrás se abría la puerta del baño de hombres y revelaba a un Kotaro que se ajustaba el cinturón dirigiéndose hacia Lynn.

-Ya volví Lynn ¿de qué me perdí?- decía de regreso Kotaro a su amigo.

Lynn se limito a mirar a su amigo y mesero de su restaurante con una sonrisa de alegría e incredulidad en su cara. No sabía cómo iba a explicarle lo que acababa de pasar con el ultimo cliente mientras él estaba en el baño.


"La Langosta Roja". Primer Piso 19:14pm

-¡VETE AL DIABLO LUNA!- gritaba una chica rubia con un mechón azulado. – ¡Siempre tenemos que hacer lo que quieras!... ¿y Cómo pudiste despedir a Tommy y no decirme nada?- le recriminaba a la joven sentada con su guitarra a un lado mientras fumaba un cigarrillo sentada al borde del escenario.

Luna Loud, la vocalista y guitarrista de la banda principal que iba a tocar esta noche le estaba doliendo la cabeza desde temprano. No solo tuvo que despedir a su baterista con el que grabaron un demo recientemente sino que también ahora con su bajista y novia: Sam Sharp.

-¡Basta Sam!... Ya te lo dije, el decidió por cuenta propia salir… Chunk se va a ocupar de la batería por esta noche hasta que encontremos un nuevo sujeto para la gira…- le decía a la joven rubia parada en frente suyo. Luna intentaba sacar unos acordes con la guitarra pero no podía concentrarse por el dolor del cabeza que tenia y el hecho de que también estaba ligeramente ebria.

-¡No es eso y lo sabes Luna!... Desde hace un tiempo para acá, estas actuando errática y fuera de control… -le recriminaba la joven rubia a la castaña mientras daba vuelta a su alrededor - ¡Te peleas con Tommy, con Tabby, con nuestros organizadores para la gira… ¡que todavía no hacemos!- hacía hincapié en esto último frunciendo el seño. – Y ahora esto… - levantaba la palma de la mano señalándola.

-¿Qué?- decía secamente Luna dejando su guitarra y escupiendo el cigarrillo que tenía en la boca que estaba por terminarse para tomar otro de su bolsillo.

-¡No te hagas la estúpida Luna, estas ebria! Y no sé si drogada también…- escupía lo último recobrando el enojo inicial.

Luna solo hizo una mueca de fastidio por lo que su novia y compañera de banda le decía, aunque tenía razón en parte. Luna había estado tomando vodka y un par de latas de cerveza con algunos amigos antes de ir a la Langosta Roja, pero lo que Sam no sabía era que Luna tenía guardada una bolsa con 5 gramos de cocaína en el bolsillo trasero del estuche de su guitarra electica que estaba guardando para cuando el concierto termine y continuar la fiesta en otro lado.

-¡Dame un respiro Sam! No hay nada de qué preocuparse… estas sobre-reaccionando- le decía de regreso de mala manera Luna antes de levantarse del escenario para caminar hacia la barra del bar que estaba a unos metros de distancia. A parte de las chicas, había un par de personas que eran empleados de aquel restaurante/bar que ahora contaba con su propio escenario para conciertos. El primer piso donde estaban era donde se haría el concierto y donde estaban preparando todo para antes de tocar y ante la vista atenta y nerviosa del barman Luna se acercaba a la barra para pedirle una cerveza o algo más fuerte.

-¿Tienes algo para vender ahora amigo?- preguntaba con voz ronca al joven del otro lado de la barra.

-Ahh bueno… ahora mismo tenemos cerveza nada mas, las otras bebidas todavía no las traen.- comentaba de regreso el joven que no debería tener más de 18 años. Estaba vestido con un conjunto negro y un delantal blanco.

-Dame una cerveza ¿sí?- Le pidió Luna sacando y poniendo un billete arrugado de 20 dólares sobre la mesa de la barra. El barman saco una cerveza de embase color verde oscuro de un litro con una etiqueta que decía "Roca Rodante" y se la entrego a la joven que la tomo casi de inmediato. El mesero iba a poner un vaso de vidrio de cerveza para servirle el trago a Luna pero ella se alejo tomando del pico de la botella antes la mirada atónica del joven.

Sam había vuelto a su lugar conectando su bajo mirando como Luna iba y venía con la botella de cerveza y balbuceaba incoherencias.

-¿Dónde demonios estas Chunk…? Ya casi es hora de actuar y todavía ni hicimos prueba de sonido… ¡Y dónde demonios esta el sonidista de todas formas!- decía esto último mientras sostenía la botella con una mano y parte de su contenido se vertía sobre su ropa. Luna estaba vestida con un conjunto de cuero sintético color violeta oscuro que hacia juego con su maquillaje violeta más claro pero que ahora estaba ligeramente corrido por la transpiración, también tenía una bufanda de seda color rosa muy claro sobre el cuello para resaltar todavía mas su vestimenta.

-Dijo que iba a venir para 19:30… - decía por lo bajo Sam mientras conectaba su amplificador a su bajo e intentaba disimular su enojo tocando unas notas con su bajo.

Luna solo miro por el rabillo del ojo a su amiga mientras divagaba entre tomar la bolsita que estaba dentro de su estuche de guitarra e ir al baño o quedarse a esperar a su baterista para empezar a hacer la prueba de sonido. Luna solo había tomado cocaína 2 veces en su joven vida pero podía sentir ahora mismo el efecto por abstinencia: transpiraba muy seguido, estaba muy ansiosa e irritable y le picaba mucho el cuerpo. Por suerte estaba lo suficientemente ebria como para disimular sus efectos.

Luna se acerco al escenario buscando la funda de su guitarra y rogaba al cielo porque Sam no se diera cuenta cuando metiera la mano para buscar lo otro, pero antes de que Luna siquiera se subiera al escenario una voz estruendosa de hombre con acento británico las llamó por el fondo.

-¡Oigan Señoritas! No empiecen sin mi- decía alegremente el fortachón acercándose al escenario con algunas piezas de batería consigo.

-¡Chunk!- decían al mismo tiempo las dos jóvenes alegremente ante la mirada del baterista. Chunk había puesto algo del equipo sobre el escenario pero todavía faltaba poner más.

-Viejo… por fin apareces. Estaba empezando a preocuparme.- comentaba alegremente Luna de manera astuta caminando hacia su amigo y tomando un bolsa del equipo para ponerlo sobre el escenario.

-Gracias Darling- decía Chunk a la joven mientras tomaba el resto del equipo para subirlo el mismo. –Faltan un par de cosas más, pero ya la van a traer- decía Chunk con una sonrisa a Luna.

-¿Quién…? No me digas que te conseguiste un utilero – decía Luna con una sonrisa mientras se cruzaba de brazos para ver a su amigo

-Ohh no no cariño, mientras venia con mi camioneta, levante a alguien por el camino- decía triunfantemente Chunk a su amiga.

-¿A quién?- preguntaba ahora Sam haciendo que ambos se voltearan a verla.

-A nuestro sonidista- decía mientras volteaba para ver como un joven entraba sosteniendo en sus manos una serie de cables, pedales, algunos equipos de batería y una consola de sonido de considerable tamaño sobre su hombro. El joven hacia un esfuerzo para que no se le cayera todo sobre el piso e hiciera un desastre, caminaba en la dirección donde se había ido Chunk

-Ohh déjame ayudarte compañero…- decía Luna mientras se acercaba al joven y le sacaba las piezas restantes de la betería de Chunk. En esto el joven se acomodo mejor el tablero que tenia debajo del brazo y se saco los cables de la cara para poder ver a la joven en frente suyo.

-Muchas gracias, me estaba ahogando con ellos.- comentaba con una sonrisa de dientes astillados el joven en frente de Luna, quien se limito a mirarlo con los ojos abiertos.

Luna se había perdido en la apariencia del apuesto joven que tenía en frente suyo, pese a que tenía el pelo ligeramente sucio este resplandecía con las luces que el bar disparaba y relucía su frondosa cabellera blanca. El chico en frente suyo tenía dientes saltones a la vista, como de conejo y compartía con ella varias pecas alrededor de su rostro. Luna se había quedado mirando a aquel extraño joven que no parecía ser mayor por algunos años de su hermana Lori, tal vez unos 28 o 29 años pero con la diferencia que este joven le recordaba a cierto ser querido que había muerto recientemente…. Y extrañamente a Luna le parecía muy guapo y atractivo, y se distrajo tanto con este hecho que en realidad no escuchaba las preguntas que el peli blanco le estaba haciendo.

-¡OYE!- levantaba ligeramente la voz el peli blanco para intentar llamar la atención de Luna.

-Ahh perdón… ¿Qué?- decía tontamente Luna sin sacarle los ojos de encima.

-Preguntaba si estaba bien que instalara el equipo atrás del escenario… tu sabes, para que no estuviera a la vista de todos.- comentaba el peli blanco a la joven que ahora parecía confundida y un poco avergonzada de su reacción.

-Ahh si si… jeje disculpa… si puedes, lleva todo a la parte de atrás… Chunk puede ayudarte con todo... Ahh esto- terminaba de decir con una tonta sonrisa mientras el peli blanco le confirmaba con otra sonrisa y se alejaba de la joven yendo hacia el escenario para dejar los cables e instalar la consola.

Luna se quedo mirando al joven alejándose y pudo notar que mientras se alejaba por detrás, el joven era bastante alto y llevaba puesto un uniforme de empleado municipal que parecía estar bastante sucio. Mientras Luna miraba como se alejaba, no sacaba sus ojos del firme trasero de aquel sujeto.

-Mmm parece que no soy tan lesbiana como pensaba- decía para sí misma mientras se recomponía y terminaba la cerveza que tenía en la mano y la dejaba a un costado de la barra del bar.

Chunk guiaba al peli blanco hacia donde debería instalar la maquina y el mismo se dirigía hacia su puesto y armaba la batería. Luna se posiciono en su lugar central con su guitarra conectada al amplificador mientras acomodaba el micrófono en frente suyo y mientras hacía eso, intentaba mirar de reojo a aquel sujeto atractivo que estaba haciendo de sonidista. Luna rara vez se interesaba en hombre, por lo que aquel tipo de verdad había dejado una impresión en ella. Tal vez era por su cabello blanco y rostro muy familiar, pero sentía que había algo en aquel joven que le llamaba la atención y quería conocerlo, tal vez un poco más íntimamente.

Después de media hora ya todo el quipo estaba conectado y el equipo de sonido ya estaba listo y funcionando. Chunk en su batería sonaba muy bien, el bajo de Sam sonaba bien grave y a punto y la guitarra de Luna bien afinada y armónica como le gustaba a ella y pese a que Luna todavía estaba bajo efecto del alcohol ella podía cantar muy bien todavía, después de todo era su fuerte.

Esta noche se iba a presentar la banda "The Reckless Louders", liderado por la carismática Luna Loud y ella estaba segura que iban a romper la noche con su presentación. A pesar que solo tenía un demo y fue porque su anterior baterista Tommy los pudo meter en el estudio donde trabajaba, eran la banda local más popular del condado y Luna iba a explicar esta noche ese potencial. Solo lamentaba haberse peleado con Tommy y haberlo echado de la banda por aquella discusión que tuvieron sobre el rumbo que debería tomar la banda. Luna quería firman con una importante disquera y Tommy quería algo más sencillo e independiente, Luna tenia mas visión por así decirlo y quería vivir la intensa vida de rockstar que siempre quiso… a pesar de que su novia y compañera de banda Sam Sharp parecía que en cualquier momento de alejaría de la banda también y Luna pese a que se hacia la tonta al respecto tenia esa corazonada.

Mientras Luna practicaba ejercicios de respiración para antes de empezar a cantar, pudo escuchar como Chunk llamaba al sonidista.

-Hey Linc viejo, la acústica suena genial… pero ¿ponle un poco de eco al micrófono de Luna, quieres? A ella le gusta que retumbe el edificio cuando tocamos- le decía en voz alta al sonidista quien se rio un poco ante lo que le había dicho, hasta Sam esbozo una sonrisa, pero Luna se sintió un poco avergonzaba.

-¡Oye Chunk viejo, no seas chismoso!- decía Luna ruborizada ligeramente por haber escuchado lo que su amigo baterista le había dicho al peli blanco, aparentemente llamado "Linc".

El peli blanco se esbozo una sonrisa ante el comentario que le hizo Chunk y rápidamente subía y bajaba alguno de los pequeños interruptores de la consola que eran los que estaban conectados al micrófono principal para darle ese efecto de "eco" cuando Luna empezara a cantar.

-Ya está listo chico- decía el peli blanco al grupo. Conformando que había hecho la acción que le recomendó el baterista.

-Gracias Darling- le decía Luna al joven de regreso a través del micrófono, haciendo que la última palabra se oyera varias veces y se apagara después de unos dos segundos. –Muy bien chicos, ya estamos para la prueba de sonido.- decía Luna en lo que la banda ya estaba lista para empezar a practicar un poco antes del show que venía en un par de horas.


Ya eran las 10:00 pm y "La langosta roja" estaba llena de gente. La cartelera del espectáculo consistía en 3 bandas esta noche siendo "The Reckless Louders" la banda principal y la que cerraba la noche y la banda por la que la mayoría había venido esta noche.

Entre la gente presenta había adolescentes con amigos, con sus parejas, algunos entusiastas de la música y una que otra persona mayor amante del rock de la vieja escuela que les atraía las vibras que la banda de Luna al ser una propuesta de Hard Rock bastante movido y pesado. Mientras la gente iba y venía, la primera banda estaba cerrando su set y le hacía pasó a una banda de cover de The Misfits, llamado: "Zombie Powder", a pesar de ser una banda de covers tenían buen equipo y sonaban muy bien, hasta tenían una puesta en escena acorde con el tipo de música que tocan.

Mientras la banda tocaba el primer tema, Luna estaba un poco nerviosa sentada en la barra del bar con su amigo Chunk a su izquierda, quien estaba hablando con una chica rubia, mientras Sam parecía que no se encontraba en ningún lado pero esto no era el motivo de la inquietud de Luna.

-Ahh dios… recién está tocando la segunda banda… falta mucho para que vayamos a tocar nosotros.- decía por lo bajo con las piernas cruzadas firmemente en su asiento, mientras el humo de su cigarrillo se combinaba con el resto que había en el ambiente. –Dios, me pica el cuerpo… si pudiera…- esto último lo dijo un poco más fuerte, cosa que pudo escuchar su amigo Chunk.

-Cariño ¿Te sientes bien? Por que ciertamente verte bien mmm no lo estas- decía Chunk tratando de sonar gracioso ante su joven amiga.

-Ja-Ja Viejo, graciosísimo- Luna dijo con sarcasmo mientras fumaba su cigarrillo. – Es solo que… tú sabes, mi ansiedad a veces me puede conmigo y hoy hay muchas personas aquí.- le dijo Luna a su amigo. En parte era verdad, Luna como todo músico se ponía ansiosa para tocar previo al show…pero como casi todo músico "rockstar" también tenía una adicción que controlar y en este caso particular la ansiedad era por la abstinencia que le provocaba.

-Oh cariño, relájate… Siempre tocas excelente en cada show y no vamos a hacer nada que no conozcas en este show. Lo harás bien- comentaba para tranquilizar a su amiga mientras la otra amiga de Chunk le decía algo al oído a su izquierda.

-Gracias Chunk, me mantengo firme- decía no muy confiada Luna a su amigo quien ahora se puso de pie con su otra amiga.

-Claro que si Luna, nos vemos en el show, me voy con Molly un rato, ella…. Necesita que la guíe al baño- le decía a Luna guiñándole el ojo para después alejarse con su amiga abrazados a otro lado del bar.

Luna se quedo sola mirando el espejo de la barra del bar y su vista se alternaba entre la gente, las botellas y el barman que iba y venía y se reflejaban todos en el espejo y el humo de su cigarrillo. No se dio cuenta cuando habían ocupado el asiento donde había estado Chunk a penas un rato.

-Disculpe ¿me da una cerveza? Por favor- decía la voz calmada al lado suyo.

-Enseguida señor- le contestaba de regreso el barman.

Luna volteo su cabeza para ver que aquel apuesto sonidista estaba al lado suyo. Tenía puesto su uniforme de empleado municipal y ahora que Luna lo tenía cerca, podía notar que estaba sucio de transpiración y con pelos de lo que parecía ser de perro. Luna se puso ansiosa un poco repentinamente pero apago su cigarrillo en uno de los ceniceros de la barra, para voltearse para hablar al peliblanco.

-¿Disfruta la música nuestro nuevo sonidista?- preguntaba Luna tratando de disimular un poco su voz ronca. En esto el peli blanco volteo para verla y le dirigió una sonrisa.

-Hey… hola. Luna Loud me imagino ¿no?- preguntaba el peliblanco mientras tomaba la cerveza que el barman había puesto en frente suyo y le daba un sorbo al vaso de vidrio.

-Mucho gusto cielo… sabes, no me se tu nombre… Chunk no nos dijo que iba a conseguir un sonidista para la banda- decía Luna concentrando su mirada en el peli blanco. Sin notarlo, la abstinencia de Luna había desaparecido, al menos momentáneamente.

-Me llamo Lincoln… y la verdad, no soy sonidista. Conocí a Chunk mientras le instalaba el lavamanos de su casa. Me dijo que era músico y buscaba alguien que manejara el panel de control de la consola… le dije que tengo conocimiento para este tipo de trabajo y… me lo dio- decía alegremente Lincoln ante la historia que le dijo a Luna, por lo que ella se rio un poco y se acerco un poco más al peli blanco.

-Jajaja Ese Chunk… lo que sea para abaratar costos… Y dime "Lincoln"… - al tener prácticamente al peliblanco cara a cara pudo notar más las facciones de su rostro y sentirse… algo rara, no podía explicarlo pero Lincoln le resultaba familiar de cierta forma a parte del parecido físico con su abuelo. "Tal vez era medio albino" pensaba Luna. -… ¿tú y yo no nos hemos visto antes?- mientras esperaba una respuesta le hizo señas al barman para que le trajera una bebida.

-No creo Luna… soy recién llegado a la ciudad. – comento simplemente Lincoln a la joven, un poco incomodo por la proximidad de ella.

-Oh de verdad… ¿de dónde eres Linc?- dijo Luna tomando el vaso de cerveza que le sirvió el barman e incorporándose un poco.

Lincoln miro su vaso de cerveza que se encontraba medio lleno y pensó la pregunta que le había hecho Luna pero por alguna razón por su mente pasaba el recuerdo del café que se había tomado en el restaurante de Lynn. "Debí haberme tomado ese café completo… ahora tengo sueño" pensaba para sí mismo antes de contestarle a Luna.

-Pase un par de años en Latinoamérica… pero la verdad no tengo un lugar fijo para vivir- comentaba Lincoln y le dio un nuevo trago a su cerveza.

-Uuuuh un trotamundos eh… y encima Latinoamérica, de los últimos lugares donde se vive el rock en el mundo- decía Luna mirando al peli blanco. –Mmm ¿puedo preguntar qué te trajo aquí?- comentaba con cierto tono coqueto.

-Bueno… tenía en la mente volver aquí, pero había venido aquí… para ver a alguien que hace mucho no veía- comentaba con cierta nostalgia en su voz.

-Mmm ¿y lograste volver a verlo?- comentaba Luna volteando únicamente para ver su vaso de cerveza, que estaba vacío. Luna le hizo señas para que le barman le trajera algo más fuerte, tenía ganas de tomar un poco de whiskey.

Lincoln aguardo unos segundos antes de responder la pregunta de la chica al lado suyo, él pensaba que era muy linda y atractiva a su manera pese al evidente estado de ebriedad en la que la muchacha se encontraba.

-Si… pude verlo, de cierta forma- Lincoln tomo su cerveza y le dio un buen sorbo, hacia mucho que no tomaba cerveza. –Y tu niña… ¿vives de esto? De la música hablo…- le pregunto Lincoln a Luna.

-El Rock es mi vida viejo… - comentaba mientras se reía de lo que le preguntó Lincoln, como si le hubiera dicho un chiste. –Siempre sentí afinidad por la música… siempre quise estar en una banda… y vivir la vida de la música.- el mesero había llegado con el pedido de Luna: un vaso mediano de vodka con naranja y hielo.- Gracias viejo…- le decía al barman antes de continuar. –Podría decirse que soy una rockstar- decía haciendo una mueca de gracia a Lincoln antes de tomar un trago de su bebida. Esto sorprendió a Lincoln de sobre manera, ver como una chica tan delgada ingería tantos litros de alcohol pesado sin parecer hacerle efecto.

-Bueno… si no era la música, siempre te puedes dedicar a catar vinos o en alguna destilería- Lincoln dijo esto por lo bajo pero Luna lo había escuchado y casi se atragante de la risa por este chiste un poco tonto.

-Jajaja viejo… agradece que mi hermana Luan no esta aquí, la hubieras matado de risa- decía Luna recomponiéndose de la risa. –Seee…. Estoy acostumbrada a sus chistes, todos lo estamos… pero ese fue bueno, casi como si lo hubiera dicho ella.- decía esto terminando de secarse las lagrimas.

-¿Tienes muchas hermanas Luna? – preguntaba Lincoln a la muchacha.

-Sip, tengo 9 hermanas en total… somos 10 en total y solo un baño en la casa ¿te imaginas lo que es compartirlo?- comentaba entrecerrando los ojos mirando a Lincoln.

-Demonios eh… sí que son un buen par- comentaba Lincoln bajando un poco al mirada. Después de unos segundos volvió a hablar. –Yo también tuve una familia, hace mucho tiempo igual, no tan numerosa como la tuya…. Pero perdí contacto con ellos hace mucho tiempo y ahora es algo tarde para volver.- esto último lo dijo en silencio para que Luna no escuchara lo último.

-Nunca es tarde para volver Linc… siempre puedes volver a ver a tus seres queridos… - decía Luna mientras ponía su mano sobre la de Lincoln. Pudo sentir que la mano de Lincoln es más áspera y grande que la de ella.

Lincoln sintió la cálida mano de Luna sobre la suya, pero no le gustaba mucho el hecho que una chica borracha se le este insinuando y mas Luna Loud. Apartó la mano lentamente para que Luna no se sienta rechazada.

-Uhm… ya es algo tarde para mi familia. Ellos ya no están… aquí- decía con un dejo de tristeza y se bebió lo que quedaba de su cerveza. Ya no tenía ganas de tomar más.

-Oh Linc… es horrible… Vengo de una familia numerosa y sé que no podría seguir si algo les pasara algo…- comento Luna juntando sus manos sobre sus rodillas. –Hace poco…. Falleció mi abuelo Albert… estábamos destrozados, no podíamos creer que nuestro enérgico y cariñoso abuelo falleciera tan rápido…-decía Luna con tristeza. –Era de esas personas que piensas que van a vivir toda la vida ¿sabe?- comentaba con la mirada baja, meciendo sus botas de cuero sintético a la medida.

Lincoln se puso tenso al escuchar nombrar a Albert, no era para menos, su nieta Luna lo amaba mucho así como también el resto de sus nietas. Lincoln tenia asuntos sin resolver con Albert y recordarlo ahora mismo y más con alcohol en su sangre y esquivando los avances de su nieta borracha no ayudaban al peli blanco para no emocionarse de mas con la mención del fallecido anciano.

Lincoln respiró un poco para dejar escapar la frustración que empezaba a sentir dentro tuyo y esperaba que la niña al lado suyo no lo notara, esperaba que de alguna forma este demasiado ebria como para poner diferenciar reacciones de personas.

-Linc… oye, sabes una cosa… te pareces mucho a él… a mi abuelo Albert- decía Luna acercándose un poco al peli blanco.

-De… ¿de verdad?- comentaba con un poco de gracia Lincoln, que podía sentir el aliento etílico de Luna.

-Sí, de cierta forma. Ósea… eres bastante albino… y esa cabellera tuya… tan salvaje y única, es genial. Ósea, no piensas mal jaja mi abuelo tenia corte militar y muy prolijo de su vida como marine- decía Luna haciendo un gesto con su mano al aire, haciendo notar sus uñas pintadas de negro. – Pero sabes… Linc, no sé... Siento que te conozco de algún lugar… no sé, como "siento" cierta cercanía entre nosotros ¿no lo crees así?- decía Luna poniéndose más cerca de Lincoln.

-Tal vez ya estuviste bebiendo de mas Luna…- decía Lincoln apartando un poco la cara.

-¿Te incomoda que sea de las mujeres que les gusta dar el primer paso?- Luna se puso lo suficientemente cerca de Lincoln como para abrazarlo y en efecto hizo esto y si no fuera porque Lincoln estuviera sentado, no lo hubiera tenido tan cerca como lo tiene ahora: con la nariz tocándole la barbilla.

Lincoln no podía simplemente apartar la chica de un empujón, no con tantas personas alrededor por que se mal interpretaría y también Luna no estaba siendo muy coherente, estaba muy ebria.

-Perdón Luna… pero estas muy borracha y no me siento cómodo- decía Lincoln apartándose de Luna pero ella no se daba por aludida.

-Vamos Linc, una chica linda se te está ofreciendo… al menos un beso puedes darme- en esto Luna se acerco a Lincoln con la intención de besarlo pero Lincoln no se dejaba.

-Luna, basta…- Lincoln pensó en algo rápido para sacarse a la chica de encima y que ella no se molestara con el.- Mira Luna… te propongo esto, cuando terminemos el show… Ahh, tú y yo podríamos… continuar la fiesta en otro lado, mas privado y ahí podríamos conocernos mejor. Como dices que tenemos cercanía… seria genial- Lincoln dio una sonrisa un poco forzada esperando que Luna se creyera aquel bulo que el peli blanco le acababa de decir.

Luna miro un poco atónita al peli blanco y podía sentir las mejillas calientes. Por su cabeza pasaban mil pensamientos a la vez y se detuvieron en Sam Sharp, su bajista y novia desde la adolescencia. Aun que no le hacía sentir mal lo que quería hacer con Lincoln, consideraba que era una falta de respeto intentar hacer esto en un bar lleno de gente con Sam dando vueltas por ahí. Luna se incorporo en su asiento y se sintió un poco mal por lo que estaba a punto de hacer, desde hace un tiempo que ella y Sam no están pasando por una buena relación pero no era excusa para engañarla… al menos no de manera tan descarada. Luna busco un cigarrillo en su campera de cuero y saco lo que parecía ser el último y se lo llevó a la boca para prenderlo antes de hablarle a Lincoln.

-Muy bien Linc… pero, más te vale que me lleves a un lugar genial para continuar la fiesta.- decía Luna dándole una bocanada al cigarrillo y tirándole el humo de manera juguetona al peli blanco.

Lincoln mientras se aparta el humo de la cara y tosiendo un poco, se dio cuenta que Luna se había puesto de pie para alejarse de la barra del bar.

-Oye… pero ¿A dónde vas?- comentaba Lincoln tosiendo un poco.

-Dentro de poco vamos a tocar, es mejor que vayas para el escenario. Deberías hacer lo mismo, ya que eres nuestro sonidista.- comentaba Luna astutamente y se alejaba meneando la cadera al compas de cada paso.

Lincoln la vio alejarse y perderse en el mar de gente que había mas adelante, se incorporó en su asiento y miro la barra por unos segundos.

-Debería pedirme algo… por que esta será una noche muy larga- se decía a si mismo Lincoln mientras se tocaba la frente, dándose cuenta del problema en el que se metió.


Después de que la última banda tocara su última canción, la banda de Luna tenía unos 15 minutos para prepararse antes de salir. En la parte de atrás del escenario, en el "camarín" de los artistas, una forma bonita de llamar a un cuarto sin ventanas con un sofá e instrumentos de las bandas, ahí se encontraba Luna y Sam preparando su equipo para salir, en un incomodo silencio. Sam miraba su bajo como fuera una pieza de oro pero en realidad quería evitar mirarla a Luna, quien estaba escribiendo el set list que iban a interpretar esta noche.

Mientras Luna terminaba de escribir la última canción, hacia acto de presencia Lincoln quien se acerco a Luna para hablarle.

-Ya esta Lista la consola y el equipo… ya les conecte todo- decía Lincoln a la rockera quien lo miro con una sonrisa alegre.

-Eres el mejor Linc… oye ¿no te gustaría ser nuestro sonidista y utilero de tiempo completo? La vas a pasar muy bien con nosotros- decía Luna acercándose a Lincoln para ponerse cara a cara con él. El peli blanco solo aparto un poco la cara y Sam solo levantó la vista por un segundo para concentrarse de nuevo en su bajo.

-Lo pensara Luna… y… -Lincoln miro a su alrededor y pudo notar que faltaba alguien. -¿…Dónde está Chunk?- preguntaba al aire Lincoln.

-Ni idea, pero será mejor que aparezca porque ya salimos- comentaba Sam secamente sin mirar el peli blanco.

-Es raro que el venga de ultima… -comentaba Luna volteando para ver a Sam.

-Bueno… ustedes lo conocen mejor que yo… iré rápido para ver si lo encuentro- decía Lincoln saliendo rápido de la habitación dejando sola a ambas chicas en un silencio incomodo de nuevo.

Lincoln se puso en una esquina para tener una vista completa del lugar, lo bueno: esta colmado de gente y lo malo: no encontraba a Chunk.

-¿Dónde está este tipo…? – decía para sí mismo Lincoln mirando para todos lados, cuando su vista se detuvo en la puerta del baño del fondo.

Lincoln pudo notar a lo lejos como salía una mujer rubia muy despeinada con un vestido hecho una arruga y mientras esta mujer se ponía de nuevo su campera de cuerpo, atrás aparecía Chunk abrochándose el pantalón y fumando un cigarrillo. Ambos se miraron y comenzaron a reírse por lo bajo, ambos estaban atrás de la multitud y Lincoln pudo notarlo a penas.

-Bueno… al menos lo encontré…- decía el peli blanco.

Lincoln volvió para donde estaban las chicas quienes lo miraron antes de que Luna le preguntara:

-¿Y? ¿Dónde está Chunk?- decía Luna al peli blanco.

-Ahhh… bueno… el esta… ahh- balbuceaba Lincoln sin saber cómo decir correctamente donde estaba su baterista y que estaba haciendo.

-Chunk está aquí cariño- decía triunfantemente el mismo Chunk apareciendo por detrás de Lincoln, sobresaltándolo un poco.

-Por fin, dude… ¿Dónde estabas?- decía Luna tomando su guitarra.

-Ohh estaba en la barra y perdí la noción del tiempo… pero basta de demoras ¡Tiremos abajo este lugar!- decía esto último con mucha convicción y la pareja de chicas tomo sus cosas para salir al escenario. Lincoln fue el último en salir y cuando lo hizo en realidad nunca salió al escenario, solo se puso a un constado para manipular la consola de sonido.

Cuando The Reckless Louders salieron a escena, cada uno se posiciono en sus respectivos lugares con sus instrumentos, ante la mirada atenta del público quienes vitoreaban a la banda. Luna se posiciono delante del micrófono para dirigirse a la audiencia:

-¡Buenas noches Langosta Roja…! ¡Nosotros somos "The Reckless Louders" y tocamos rock and roll!- esto último lo grito de tal forma que hizo emocionar al público. Luna volteó a su izquierda para verlo a Lincoln posicionado y con una sonrisa volvió a dirigirse al público para entonar los primeros acordes de la primera canción de la noche.


Casa Loud. 11pm

Los habitantes de la familia Loud se estaban preparando para dormir después de un largo día de trabajo para la mayoría de la familia. El matrimonio Lynn y Rita estaban en la cama, acostados mirando la televisión. Lynn Sr mientras miraba aquella comedia romántica con su esposa Rita, no paraba de sacarse de la cabeza aquel extraño sujeto que le dejo una más que generosa propina para su restaurante. "¿Ese tipo me conocía de algo?" decía Lynn Sr para sí mismo mientras cerraba los ojos.

En el cuarto contrario estaban las hermanas mayores de la familia: Leni y Lori, quienes estaban en sus respectivas camas acostadas mientras hablaban entre ella… o más bien Leni hablaba y Lori hacia un esfuerzo por no meterle la almohada en la boca para que se callara.

-Ay Lori… ¿tú crees que Lincoln me va a llamar mañana?- preguntaba muy alegremente la rubia entre las sabanas mirando a su hermana.

-Por última vez… no lo sé Leni- decía una muy cansada Lori quien tuvo que soportar a su emocionada hermana hablar del plomero albino con el que se encontraron en e mall.

Por el pasillo se encontraba la habitación vacía de las otras hermanas mayores de la familia: Luna y Luan. Luna ahora mismo estaba tocando con su banda y Luan estaba durmiendo con su novio Benny en la casa del mismo.

En frente de esa habitación se encontraba la habitación compartida de las hermanas Lucy y Lynn. Ambas estaban durmiendo en sus respectivas camas, con Lynn roncando como un oso y Lucy durmiendo sin escuchar nada por los tapones para el odio que se había comprado para cuando su hermana hiciera mucho ruido mientras roncara.

Al lado de esa habitación se encontraba la de las gemelas Lola y Lana, esta ultima estaba durmiendo abrazada con sus animales mascotas y su gemela Lola estaba en su cama mirando aquella tarjera/invitación que se le había caído a aquel extraño sujeto que Lola había visto, de no ser porque había vuelto tarde y estaba muy cansada le hubiera preguntado a su gemela por esta invitación, pero lo haría mañana más tranquila y con energía. Lola guardó aquella tarjeta y se puso su cubre ojos para dormir y se dejo llevar por el sueño sobre su cama.

Por último, en la habitación de las hijas más jóvenes de la familia Loud: Lisa y Lily, la joven Lily dormía plácidamente mientras que la niña genio Lisa Loud estaba despierta y analizando unos datos sobre su computadora.

Lisa reviso los datos que saltaban en la computadora para voltear a su derecha y ver el reloj de mesa que estaba por marcar las 11:05pm

-Es temprano todavía… y esta investigación encomendada por mis unidades fraternales gemelas mayores es un desafío… uno bastante interesante pero difícil…- Lisa se quedo en silencio mirando la pantalla de su computadora antes de volver a hablar. -… Una investigación difícil, por supuesto, pero muy interesante… ¿Quién eres… y que relación tienes con nuestro difundo abuelo?- preguntaba mientras miraba aquella pantalla.

La computadora de Lisa rebelaba dos modelados en 3D, uno armado con el rostro de su difundo abuelo y el otro modelado revelaba aquel rostro escaneado y analizado de la fotografía que le habían proporcionado sus hermanas. Más abajo había una barra color verde que parecía irse cargando con el tiempo mientras miles de líneas de escáner analizaban ambos modelados en buscar de parentescos.

Fin de capitulo 3


Este capítulo fue bastante difícil de escribir la verdad, ojala les haya gustado. Si les interesan, vayan y chequen mis otros fics en especial mi one shot: "LINCOLN ES CANCELADO", cada tanto entro para leerlo y la verdad me gusto mucho lo que salió y estoy seguro que les encantara si no lo vieron todavía.

Sin nada más para decir, nos estamos leyendo.

MXRgrunt