Grojband pertenece a Todd Kauffman y Mark Thornton.


9. Una nube.

Los Kujira eran una familia prestigiosa y glamurosa, una de las familias más ricas de PaceVille bueno la única, eran una familia muy unida, pero todo se fue al caño con el accidente.

El problema con ellos fue que eran dueños de la universidad, invirtieron mucho dinero en ese edificio, pero todo ese dinero se perdió en el fuego, los Kujira quedaron en quiebra y a partir de ahí surgieron los problemas.

Susan Kujira, era la que llevaba el apellido por sangre y quien era dueña de la empresa y la fortuna, ella era la encargada de mantener a su pequeña familia, también estaba casada con Mathew, un hombre de origen humilde, la única condición para que ambos se casaran y se quedaran con la herencia era que tanto el como sus hijos tuvieran solamente el apellido Kujira.

Ambos se amaban demasiado y su amor aumento cuando nacieron sus dos hijos Kin y Kon, los dos amaban a sus hijos con todo el corazón, pero su madre era la que los consentía de todas las maneras y su padre bueno pues el los educaba para que fueran unos caballeros ejemplares. Talvez se preguntarán ¿Qué paso con esta familia? Pues el problema fue que después del accidente el pueblo dudaba de sus acciones, trataron de encontrar explicación al accidente, pero al no encontrar ninguna explicación coherente todos decidieron echarles la culpa a los creadores del edificio.

Las peleas comenzaron ahí, los Kujira entraron en tres modos.

Desesperación.

Ambos se desesperaron en tratar de reubicar el apellido, trataron con nuevos proyectos, pero la falta de presupuesto les afectaba demasiado.

Desconfianza.

Tanto Susan como Mathew, estaban al tanto de cada detalle de la construcción, pero aun así se culpaban el uno al otro sin poder razonar ni dialogar pacíficamente.

Violencia.

Llegamos al ultimo modo, cuando esta familia se destrozo por completo, el primer golpe. Lo sorprendente es que no fue por parte de Mathew si no de Susan.

Paso, pero la violencia no quedo ahí, cuando ella se iba a trabajar el se desquitaba con sus hijos, a veces con golpes, con palabras, o castigándolos.

Los dos chicos estaban en su recamara, Kin escribía algo en un cuaderno mientras que su hermano estaba sentado en la cama viendo el cielo.

-Oye Kin- hablo el más grande.

- ¿Qué ocurre? –

-me gusto volver a tocar la batería, hablo del ensayo de hoy, además la maestra nos enseño mas cosas digo antes solo eran ritmos lentos, pero ahora son fuertes y Puf- el chico hizo un ademan con la mano como si algo explotará.

-Tienes razón, además me caen bien Corey y Laney, siento que nos hacemos amigos también creo. . . - el chico de lentes fue interrumpido por el sonido de un golpe y de un grito.

-ERES UN MALDITO, SIN MI NO SERIAS NADA OISTE NADA- se oyó el grito de su madre.

- TU ERES LA IDIOTA QUE SE LE OCURRIO HACER UNA PUTA UNIVERSIDAD PARA SUS QUERIDOS HIJOS- se escuchó otro grito.

Rápidamente Kin cerro la puerta de la habitación para que no se escuchara más la discusión, vio a su hermano y lo escucho suspirar. El sabia que su hermano tenía un alma sensible y delicada, hacia todo lo posible para que el no escuchara las peleas o golpes, pero cada vez se hacía más difícil ocultar.

-Sabes, me gustaría ser una nube- hablo de repente el más grande – Las nubes son libres de hacer lo que quieran, van a donde sea y pueden ser lo que quieran- dijo el y su hermano se acercó hasta él.

-A mí también, las nubes van acompañadas del viento nunca están solas. - contesto el de lentes.

-Papá dice que es nuestra culpa que perdiéramos dinero- dijo Kon saliendo de su antigua conversación.

-No le hagas caso, solo esta enojado por como lo trata mamá por eso va a terapia, no es la culpa de nadie lo que sucedió, solo fue un accidente- contesto Kin y abrazo a su hermano.

- Recuerdo que papá y mamá se querían, que no había peleas ni golpes- dijo con melancolía.

-Yo también recuerdo esos tiempos- contesto su hermano.

Me gustaría retroceder el tiempo, para evitar lo que paso, pero a veces pienso si afectaría en nuestro encuentro seria lo mismo muchos dicen que él hubiera no existe, pero y si hubiera corregido lo que hice mal, si me hubiera atrevido, si hubiera hablado, si me hubiera animado, ¿Qué pasaría? Aunque . . . ahora sabemos que no estamos solos que no soy el único que, entre millones, millones, millones de almas caminando en este lugar llamado Tierra, tu camino se cruzó con el mío, que la llama del fuego quemo una mitad de mí, pero ahora estas ahí y reviviste lo que alguna vez se quemó, plantaste una flor en mi corazón que jamás se marchitara, susurraste palabras que jamás pensé que escucharía, por eso...


Esta serie se actualiza Jueves,Viernes y Sábados

te quiero mucho gracias por leer .