Sí, me tardé más de lo necesario en postear esto. Pero vengo con una buena excusa, tuve problemas con el internet, varios días sin. Cunado vinieron a arreglarlo, les tomó tres días mas en solucionar. Pero aquí estoy de vuelta. Prepárense para un mundo de frustración ;)

CAPITULO 16.

Vacío.

Había un vacío en su cuerpo, en sus brazos, en su alma.

La experiencia que Sakura vivió esos siete días en un futuro posible la cambió, sacudió todo lo que creía saber de sí misma. Sakura fue una niña llena de sueños, una adolescente llena de ilusiones, una mujer joven repleta de expectativas. Luego de esos siete días se había dado cuenta de lo pequeños que habían sido sus sueños, de lo poco informados, de lo tonta que fue por años al esperar afecto de alguien que solo se lo dio a migajas. El darse cuenta que siempre tuvo todo lo que siempre quiso frente a sus ojos, al alcance de sus manos…nunca pensó en tomarlo, ni siquiera por un segundo lo consideró, no a él.

Pero como podía ella siquiera pensar, sin haber vivido esa experiencia, que Kakashi Hatake, de entre todos los hombres sería quién le daría todo y más de lo que alguna vez soñó. Kakashi, a sus ojos solo era su capitán, su sensei, desde unos años atrás su Hokage. Lo tenía en alta estima, después de Naruto, Kakashi era con quién se sentía más segura, porque ella sabía que él daría su vida por la de ella en un segundo y sin dudar.

El hombre tenía sus peculiaridades, con una tendencia ligeramente excéntrica, su fanatismo por los libros Icha Icha rayaba en el ridículo a veces, y para ser un hombre tan serio podía ser muy gracioso cuando quería. Pero ella lo admiraba, desde que era una niña lo hacía. Porque era un hombre poderoso, inteligente, capaz de causar mucho daño si quería, pero era gentil, afectuoso, considerado, leal.

Los primeros días luego de volver del futuro para Sakura fueron los peores. Esa mañana al despertar en el departamento en el que vivía sola, al que se había mudado luego de volver de aquel fallido viaje con Sasuke, tenía que ser hasta ahora el peor momento de su vida. Todavía podía verlos al cerrar sus ojos, la hermosa sonrisa de Kenta, escuchar la preciosa risa de Sayuri.

Y aunque en un nivel intelectual sabía que todavía podría conocerlos en el futuro, ahora se sentía como una madre con los brazos vacíos. Kakashi quería esa vida con ella tanto o quizás más que ella. Pudo sentirlo en cada latido de su corazón esa última noche cuando envolvió a toda su familia en sus brazos… pero por alguna razón se lo estaba negando no solo a ella sino a sí mismo.

Sakura pasó un par de días sin ir al trabajo, solo acostada en su cama sin moverse, cerrando los ojos para verlos, durmiendo para soñar con ellos. Pero sabía que tenía que seguir viviendo, si quería esa vida tenía que vivir y alcanzarla. Así que luego de tres días de algo que solo podía describir como luto, se puso de pie y con mucho esfuerzo y poco ánimo fue a trabajar, incluso intentó contactar a Kakashi sin obtener respuesta, intentó visitarlo en su trabajo pero Shizune o Shikamaru le decían que estaba muy ocupado o no estaba. Era obvio que la estaba evitando, pero eso no iba a detenerla.

Llegó el día del festival de las luces e intentó abordarlo allí, luego de verlo ejecutar la ceremonia del encendido de la primera vela, intentó acercarse. Varias personas del consejo lo rodeaban. Ella lo miraba fijamente mientras se acercaba sigilosa, sus miradas se encontraron, sin dejar de mirarla respondió algo que le decía un hombre a su derecha. El corazón de Sakura latía sin control, tal vez lograría hablar con él…pero entonces el Hokage se dio la vuelta y le dio la espalda por completo, en un movimiento que solo hubiese esperado de Sasuke. Sakura frunció el ceño y no le importaba ya si hacía una escena, comenzó a caminar hacia la espalda del hombre con paso firme y a pocos metros dos guardias Anbu se cruzaron en su camino. Los dos hombres enmascarados no dijeron ni una palabra pero era evidente que la única persona que no podía acercarse a Kakashi era ella.

"¿Les pidió que no me dejaran acercarme a él?" preguntó Sakura en un murmullo irritado a los hombres sin obtener respuesta alguna. Por un segundo consideró llamarlo a gritos que le explicara delante de toda esta gente porque ella no podía acercarse a él. Pero se negaba a perder su dignidad haciendo algo como eso, había muchas personas alrededor.

"Sakura-chan" escuchó el grito alegre en la voz de Naruto y se volteó para mirar en su dirección encontrandose con la gran sonrisa de su amigo y compañero saludándola con un brazo en el aire, mientras con la otra mano sostenía la mano de Hinata. La atención de Sakura volvió hacia los Anbu, pero ya no estaban, comenzó a mirar a su alrededor y Kakashi tampoco estaba. Quiso correr y tratar de conseguirlo pero ya Naruto y Hinata estaban junto a ella "Sakura-chan tenía días sin verte. Te fui a buscar al hospital el otro día y me dijeron que estabas enferma ¿Cómo te sientes?"

"Ya mucho mejor, solo estaba agotada ¿Cómo están ustedes?" justo después de preguntar, Sakura recordó al pequeño Boruto y la linda Himawari.

"Muy bien, de hecho queremos hablar contigo. Por eso te estaba buscando hace unos días" respondió Naruto, Hinata la miraba con una sonrisa tímida.

"¿Quieres cenar con nosotros? Tenemos noticias que compartir contigo" agregó Hinata y Sakura pestañeó un par de veces. Se contuvo de dirigir su mirada al estómago de Hinata. Antes de responder dio otra mirada alrededor, al asegurarse de que Kakashi había huido exitosamente, aceptó la invitación de sus amigos.

No le extrañó ni un poco el encontrarse sentada en Ichiraku Ramen con Naruto y Hinata. Para Naruto simplemente no había otra opción para comer que esta. Sakura estaba ansiosa, creía saber cuál era la noticia que iban a compartir con ella y si era cierto, su futuro también podría desenvolverse como esperaba. Luego de ordenar su comida Naruto y Hinata se miraron.

"Sakura, aunque tú y Naruto no llevan la misma sangre son familia y por eso es importante para nosotros que seas una de las primeras en saber esta noticia" comenzó Hinata. Sakura miró a Naruto quien la miraba de vuelta con una gran sonrisa asintiendo a cada palabra de Hinata "Naruto y yo vamos a tener un bebé" dijo Hinata con una linda sonrisa y Sakura se puso de pie dando un grito de alegría.

"Lo sabía" gritó Sakura. Llamando la atención de todos alrededor, causándole un sonrojo.

"¿Lo sabías?" preguntaron Naruto y Hinata al mismo tiempo cuando Sakura tomó asiento de nuevo.

"Eh … no bueno…eh...no lo sabía de saber. Más bien lo sospechaba" trató de arreglar. La verdad era que antes de su pequeña excursión en el tiempo no había sospechado nada. Hinata solía usar esas chaquetas anchas.

"¿Desde cuándo?" preguntó Hinata en un susurro.

"Desde el momento que me dijeron que querían compartir una noticia conmigo" respondió rápidamente con una gran sonrisa. Sus amigos se veían tan felices. Su modo doctora se apoderó de ella y comenzó a hacer preguntas que tenían a Naruto confundido pero Hinata entendía a la perfección. Aprendió que Hinata tenía 4 meses y medio de embarazo y no habían planeado ocultarlo por tanto tiempo, pero nadie se daba cuenta, y Naruto había estado en misiones así que decidieron esperar. Solo el clan Hyuga estaba enterado.

Sakura volvió a su casa esa noche llena de esperanzas. Naruto y Hinata tendrían a Boruto y en un futuro a Himawari. Ella y Kakashi podrían tener su familia.

Ella cerró los ojos, respiró profundo y trajo al frente de su mente el rostro hermoso y sonriente de Kenta. Cuanto daría por ahora tener frente a ella esos hermosos ojos verdes mirándola inquisitivamente, mientras sus manitas sostenían su cara. Unos suaves golpes en la puerta la hicieron salir de su meditación. Soltó un largo suspiro y se puso de pie para ver quién la buscaba. Al abrir la puerta se sorprendió de ver a Maki-chan más pequeña que la última vez que la vio.

"Sakura sensei" dijo la niña con voz tímida. Sakura la invitó a pasar. Se sentaron una frente a la otra.

"Te vi allá. En el futuro" dijo Sakura rompiendo el silencio. La chica se sonrojó "Me mostraste algo que no hubiese visto por mí misma. Pero no puedo tenerlo…"

"Todo lo que viste puedes alcanzarlo, Sakura sensei" le interrumpió la chica.

"Lo que viví esos días no puedo alcanzarlo sola. Kaka…Kakashi no lo quiere" decirlo en voz alta le dolía en el pecho, agrandaba el vacío que arrastraba desde hace días. Aunque se había llenado de esperanzas al recibir la noticia de Naruto y Hinata, ahora la imagen de Kakashi dándole la espalda, obligándola a mantenerse alejada, le recordaba la situación en la que realmente estaba. Una lágrima recorrió el rostro de Sakura y la expresión de Maki fue de sorpresa.

"Sakura sensei…pero…" la chica la miraba confundida y esa expresión hizo que Sakura se pusiera en alerta, había algo que esta niña no estaba diciendo.

"¿Pero qué?"

"Ese futuro…yo lo vi en él. Tal vez él no lo sabía, pero lo quería…Alguna vez pensó en tener ese futuro" dijo la chica con el ceño fruncido.

"No entiendo ¿a qué te refieres?" preguntó Sakura, con muchas ganas de tomar por los hombros a esta muchacha y sacudirla hasta obtener respuestas. Conteniéndose porque probablemente no sería la forma más efectiva y rápida de obtenerlas.

"Yo no invento posibles futuros, los caminos están ahí. Así como cuando decidimos que desayunar por las mañanas, escogemos entre lo que es posible. No podemos comer algo que simplemente no existe" explicó la niña y aunque Sakura entendía lo que le decía, estaba llena de preguntas "Con las relaciones es igual, no puedo mostrar el futuro de una relación que no es posible, por ejemplo entre una persona viva y una persona muerta, es imposible. Pero incluso, no existe un camino entre cada persona viva que se conoce, tiene que haber algo de posibilidad, tienen que existir decisiones que puedan llevar a esas personas a estar juntas. Es difícil de explicar cómo lo veo, hay mucho de intuición en ello. Y sí el camino es realmente fuerte, factible…hay un fino hilo que puedo ver uniendo a esas dos personas…yo vi ese hilo entre ustedes dos y la posibilidad de su relación, venía de él. Por eso no entiendo…" Sakura sacudió su cabeza ligeramente, era mucha información junta y necesitaba entender.

"Te vi en el futuro, me dijiste que ese viaje era como una pregunta hipotética, tu podías mostrarnos qué pasaría sí ¿Me estás diciendo que en nuestro caso, la pregunta hipotética vino de él?" preguntó Sakura dando forma a la información que estaba recibiendo. La chica asintió.

"No estoy diciendo que el Hokage alguna vez pensó en qué pasaría si se casaba contigo. Tal vez solo pensaba que si se casaría con alguien lo haría con alguien como tú, y lo pensó de forma platónica, esa parte no la sé. Pero ese hilo…ese camino está abierto. Viene de él, yo lo vi ese día que comimos juntos" explicó la chica.

"¿Pero sabías que nos casaríamos si tomábamos ese camino?" preguntó Sakura un poco confundida, porque sí tal vez Kakashi la admiraba como ella lo admiraba a él. Y ahora podía admitir que, de entre todos los hombres que conoce, Kakashi siempre le pareció un buen partido. Aunque jamás se imaginó a sí misma con él. Maki asintió.

"Hay una conexión entre ustedes. Y era claro que la ignoraban y la seguirían ignorando por siempre si no intervenía. Pero no debí hacerlo. Yo solo quería ayudarlos, mostrarles la posibilidad. Solo soy una niña tonta que empeoró las cosas. Lo siento mucho, Sakura sensei" dijo la niña haciendo una reverencia. Sakura soltó un suspiro y se acercó a la chica, sintiendo que esto era como un deja vu.

"Ya hicimos esto en el futuro. No tienes que disculparte. Tienes razón, sin ti no hubiese visto ese camino, nunca hubiese podido imaginar a Kakashi como mi esposo. Nunca hubiese imaginado que podría tener hijos con él...Esos siete días con esos niños, no hubiese sido posibles sin ti"

"Todavía puedes tener a tus hijos, Sakura sensei" dijo la chica con seguridad, y sin embargo no reconfortó el alma vacía de Sakura.

Luego de que Maki chan dejará su departamento, Sakura salió a caminar, se sentía como un animal en una jaula, caminando de un lado al otro en un espacio tan pequeño. Por un momento pensó en ir a ver a Kakashi, decirle todo lo que Maki le había dicho. Pero tal vez él no le creería, para la forma en la que estaba actuando, no le extrañaría si era detenida por guardias Anbu nuevamente. Y no estaba de humor para su comportamiento estúpido, terminaría atacando al Hokage y estaba segura que no luciría bien en sus archivos.

Le costaba asimilar lo que Maki le había contado. Quién tenía abierto ese camino en su vida era Kakashi, ella era una opción para él, eso fue lo que entendió. Aunque ella nunca lo hubiese considerado a él de esa forma, él tal vez sin saberlo sí la había considerado a ella. Entonces porque ahora la rechazaba tan fervientemente.

Sakura caminó sin dirección alguna, evitando las calles concurridas por visitantes del festival. Hasta que se encontró en una intersección que sabía la llevaría la casa a la que pronto se mudarían la Sakura y el Kakashi del futuro, sus pies comenzaron a caminar hacia ese lugar. Desde una calle de distancia podía ver que la gran casa no existía y un nudo comenzó a formarse en su garganta. Nunca decidió los colores a usar en la cocina, nunca decoraría las habitaciones de sus hijos…No, no podía seguir pensando así, todavía era posible. Aún faltaba cerca de dos meses para la fecha en la que Kenta sería concebido. Todavía tenía tiempo para convencer a Kakashi.

No fue difícil identificar el lugar exacto donde su casa estaría en el futuro. Había una casa pequeña en el lugar. Que se veía aún más pequeña con todo el espacio libre que la rodeaba. La casa lucía vacía. Sakura decidió que si había caminado hasta este sitio, necesitaba ver la vista que había tenido desde aquel mirador tan hermoso que habían construido para ellos.

Sakura rodeó la pequeña casa y de alguna forma no se sorprendió al encontrar a Kakashi de pie a solas, en la oscuridad, disfrutando la vista de la aldea. Aunque él si parecía sorprendido, cuando menos un poco. No que él tuvo una gran reacción, pero la tensión en su espalda al escuchar como ella se acercaba era evidente.

Sakura dejo de caminar cuando estuvo de pie justo a su lado. Igual que la vez anterior que estuvo en este lugar, podía ver toda la aldea. Era una noche fresca, la aldea lucía viva y feliz, con el festival llevándose a cabo esa noche. Sakura recordó como lo habían disfrutado juntos, en el futuro, con sus hijos. Respiró profundo para poder ajustarse al dolor profundo y muy físico que sintió en el pecho al recordar lo que ya no tenía.

Tenía días queriendo tener esta oportunidad, de hablar con él, de estar a solas y poder hablar de sus futuro juntos. Pero justo ahora, no sabía por dónde empezar, justo ahora Sakura sentía que sí Kakashi hablaba probablemente le rompería el corazón, así que se mantuvo en silencio. Se prometió a sí misma que solo sería por un minuto.

El minuto pasó y Sakura lo miró de reojo, Kakashi todavía lucía tenso y serio, mirando al frente. Aunque ella estaba segura que todos sus sentidos estaban concentrados en ella. Sakura encontró que no sabía que decir, por dónde empezar. Fijó su mirada en la cara de piedra de Kakashi en el muro de los Hokages y decidió hablar con ese Kakashi, para todo propósito, en este momento eran como la misma cosa.

"Tus guardias Anbu no me dejan acercarme a ti" decidió empezar por ahí, alargando lo inevitable.

"Estas cerca de mí en este momento y no hay ningún Anbu deteniéndote" fue la respuesta que recibió. Ella frunció el ceño.

"¿Por qué?"

"Porque no hay ningún Anbu siguiéndome en este momento" respondió el Hokage a lo bajo.

"No Kakashi, porque les diste esa orden. Tu y yo necesitamos hablar…"

"No Sakura, no hay nada de qué hablar" respondió, el cansancio en su voz era evidente y Sakura lo miró por primera vez y realmente lo miró. Habían ojeras debajo de sus ojos, lucía cansado, sin ánimo. Si no estuvieran en la situación en la que estaban, hubiese sugerido un chequeo médico. Pero a pesar de todo, no pudo sentir simpatía por lo que sea que estaba pasando, porque él era quién los tenía en esta situación. No estaban justo ahora juntos, felices, planificando su futuro…por su culpa.

"¿Cómo puedes decir eso? Tengo simplemente que aceptar que nuestros hijos nunca van a existir" Sakura lo miraba fijamente, aun cuando él no la miraba a ella y Kakashi había cerrado los ojos brevemente como si hubiese recibido un golpe al escuchar la última oración "No lo entiendo. Tú los amas, yo sé que sí" ya el nudo en la garganta de Sakura dificultaba las palabras.

"No puedo ser el padre de tus hijos, Sakura. Lo entenderás más adelante" y con esas palabras lo hizo, Kakashi le rompió el corazón, nunca en toda su vida había sentido algo como esto. Fue peor que cualquier ataque físico, las lágrimas comenzaron a correr por su rostro.

"Tú…tú no entiendes" Comenzó a decir Sakura limpiando la lágrimas de su rostro y poniéndose de pie frente a él, él no quería mirarla, pero ella no iba a permitir que él no viera lo que estaba haciendo. Pero Kakashi volteó el rostro aun evitando mirarla. Sakura se acercó y con ambas manos lo empujó en el pecho, no tan fuerte como para tumbarlo, pero si lo suficientemente fuerte como para que doliera y consiguió lo que buscaba, Kakashi la miró y no dejó de mirarla "Ya yo soy la madre de esos niños. Tú…tú los estas asesinando, no les estas permitiendo vivir" Sakura lloraba sin control y no le importaba "Tengo los brazos vacíos, Kakashi. Ya no soy la misma persona de antes. Ahora soy una madre sin sus hijos. Todo el tiempo tengo que recordarme a mí misma que no han muerto, que todavía pueden vivir, que todavía puedo tenerlos en mis brazos otra vez. Así que no me digas que lo voy a entender luego. Si persistes con esto…nunca…te…voy…a…perdonar" y esas cinco últimas palabras fueron acentuadas con un empujón al pecho de Kakashi, quién por pura agilidad física no se cayó al piso con el último golpe.

Sakura no entendía esta conversación. Ella podía ver en la mirada de Kakashi que él estaba tan destrozado o más que ella ¿Por qué no quería tener a esos niños con ella? ¿Por qué no la quería a ella? Con ese último pensamiento los ojos de Sakura se abrieron como platos. Él no la quería a ella. Sakura se alejó varios pasos de él sintiéndose como si la hubiesen golpeado en el estómago. Ella se había enamorado de él, pero él… Una de las manos de Sakura se posó en su pecho, como tratando de contener tanta decepción. Con la otra mano limpió las lágrimas de su rostro y frunció el ceño y se concentró en una solución.

"Hay formas, nuevas tecnologías, aún es experimental pero alguien como yo o Tsunade sama podríamos hacerlo, es posible…No te necesito a ti, solo necesito tú…Solo debes hacer una donación, yo arreglaré todo para irme de la aldea" Sakura ya estaba más pensando en voz alta que conversando con él. Cuando ella lo amenazó la última noche que estuvieron en el futuro, sobre tener esos niños sin él, realmente no pensó que sería necesario. Pero ella tendría esos niños con o sin él.

"Eres una kunoichi de élite, no puedes simplemente dejar la aldea ¿Pretendes volverte un ninja renegado?" La voz de Kakashi sonaba amenazadora, peligrosa, nunca en toda su vida Sakura había escuchado ese tono de voz dirigido a ella. Sakura lo miró, estaba totalmente tenso, con el ceño fruncido, mirándola fijamente.

"Eres el maldito Hokage. Envíame indefinidamente a Suna, a cualquier otra aldea. Hazlo legal, no me importa. Yo voy a tener a mis hijos con o sin ti. Y sí me voy de la aldea es para no causarte problemas, Hokage sama" dijo lo último con tono sarcástico y Kakashi se estremeció visiblemente.

"Sakura, no voy a permitir que arruines tu vida por un sueño muy vívido. Aún puedes tener hijos, con otra persona"

"No era un sueño y lo sabes muy bien. Tú estás arruinando mi vida, al vida de nuestros hijos" Sakura decidió ignorar lo último que dijo. Cada palabra que salía de la boca de Kakashi la lastimaba "No puedo seguir hablando contigo. No ahora" Sakura limpió las lágrimas rebeldes que seguían escapando de sus ojos y comenzó a alejarse, a varios pasos de distancia se detuvo y dándole la espalda agregó "Deberías hablar con Maki-chan. Me dijo cosas muy interesantes…y te sugiero que elimines esa orden que no me permite acercarme a ti, porque haré una escena en algún lugar público y no te va a gustar" Sakura no volteó a mirarlo y caminó de vuelta a su departamento.

Sakura estaba llegando a la conclusión que había algo en ella, algo que repelía a los hombres que se acercaban mucho a ella. Tal vez era muy ruda, tal vez no era lo suficientemente femenina, tal vez cuando la veían romper paredes con los puños les parecía sensual y atractivo pero en realidad querían una mujer que no tuviese la fuerza ni para abrir un frasco, tal vez había algo en su personalidad que ella misma no podía ver que a los hombre no les gustaba. La única verdad que para este momento entendía era que no era suficiente para ellos, no fue suficiente para Sasuke y al parecer no es suficiente para Kakashi.

En esa pequeña excursión al futuro ella había decidido que él era el hombre de su vida. Él por su parte, al parecer se dio cuenta que ella no era lo que él quería. Pero sus hijos todavía podían existir. Serían solo de ella. Sí él no quería ser parte de la vida de Kenta y Sayuri, no era necesario que lo hiciera, ella era completamente capaz de criar a sus dos hijos sola.

Al día siguiente, Sakura simplemente no se pudo parar de la cama cuando la alarma sonó. Lo que sea que haya sentido cuando Sasuke y ella terminaron no se acercaba ni un poco a esto. Y la peor parte era que ni siquiera podía decir que había terminado con Kakashi, como terminas algo que ni siquiera había empezado. Apenas y logró dormir unos minutos en la noche. Cuando finalmente su cuerpo la obligó a pararse de la cama para atender sus necesidades fisiológicas, la Sakura que se reflejaba en el espejo del baño no era la misma de hace un mes. No sé reconocía a sí misma. Estaba más delgada y sí probablemente tenía que aceptar que apenas y comía desde que volvió de ese viaje. Pero tenía que dejar de hacer eso, obligarse a comer sanamente. Su cuerpo tenía que estar en óptimas condiciones.

Agradeció a Dios o quién sea que le dio la gran idea Tsunade sama de tomarse unas cortas vacaciones, porque si estuviese en la aldea en este momento, Sakura no podría salirse con la suya faltando al trabajo tan seguido. Sin embargo decidió que este sería el último día que lo haría. Tenía que retomar sus rutinas, volver a su entrenamiento, trabajar cada día.

Comenzó por tomar una ducha, lavar su cabello. Al salir del baño dio un vistazo alrededor de su pequeño departamento y notó lo desordenado que estaba, así que comenzó a recoger, lavó la ropa sucia, cambió las sabanas de la cama, limpió la cocina y cuando estaba satisfecha con todo el aseo de su hogar decidió salir a comprar comida, apenas y habían cosas en su alacena y en su nevera no había nada más que agua, una manzana podrida y algo en estado de descomposición que no estaba segura que era o había sido.

En el supermercado se concentró solo en productos naturales, cero comida chatarra o químicos. Tenía dos meses para que su cuerpo estuviese en su más óptima condición, listo para llevar a cabo un embarazo. Salió del establecimiento con más bolsas de las que una mujer común hubiese sido capaz de cargar, pero con un poco de control de chakra en sus brazos no era un reto para ella, y su casa estaba cerca…

"Puedo ayudarte con eso" el tono de voz profundo y serio era muy familiar para ella. Dirigió su mirada hacia el sonido.

"Sasuke kun" murmuró sorprendida.

Nota del Autor: Necesitabamos ubicar a Sakura en su nueva y poco satisfactoria realidad. En el próximo capítulo estaremos con Kakashi nuevamente, desde ya preparándome con la botella de vino para un mundo de depresión jajaja.

A Sakura quise mostrarla aquí en sus dos extremos, deprimida pero optimista, recordándose a cada momento que necesita vivir y seguir adelante para alcanzar el futuro que quiere, espero haberlo logrado. Saludos