Cielo purpura, bastante diferente al cielo azul que miro toda su vida, eso era lo que miraba Naruto Uzumaki de diecisiete años de edad desde la rama de un árbol, era bastante extraño para el mirar tal cosa, pero no pudo negar que tenía su encanto.

Nunca se imaginó que viviría una vez más, él había muerto y lo recordó muy claramente, morir por muerte natural, en su casa, al lado de toda su familia, de sus hijos y familiares.

Esperaba que su alma llegara al mundo puro, pero en cambia su alma nunca llego a tal lugar.

En cambio, su conciencia había despertado cuando tenía cinco años en este extraño mundo, un mundo totalmente desconocido y muy diferente del que alguna vez vivió, con seres de los que nunca pensó que existieran, seres mitológicos, como dioses, semidioses, dragones, ángeles y demonios.

Demonios, criaturas de pecado y mal, criaturas que se alimentaban y disfrutaban haciendo el mal, seres poderosos que podían corromper el alma de cualquier humano, monstruos que bebían y comían carne huma.

Eso fue lo primero que pensó que eran estos misteriosos seres, aunque tal vez la mitad de esas cosas eran verdad, se enteró en estos años como funcionaba esta sociedad demoniaca, una sociedad que se regía por la pureza de sangre y que valoraba el poder sobre todo lo demás. También encontró que tenían una historia bastante violenta con sus enemigos naturales, los ángeles.

Aun así, había renacido en una era de relativa paz, ya que según lo que había investigado sobre los demonios, no hace mucho tiempo paro la primera gran guerra.

Guerra donde se enfrentaron tres bandos, los demonios guiados por sus líderes los satanes, siendo estos cuatro demonios de gran poder, Lucifer, Belcebú, leviatán y Amadeus. Contra su enemigo jurado, el dios bíblico, dicho ser de gran poder si lo decía el mismo, con la capacidad de crear ángeles de luz de gran poder que le podían hacer frente a cualquier demonio, aunque el tercer bando era un poco más problemático, también eran ángeles, pero ángeles que cayeron de la gracia de dios, su creador, ellos se bautizaron a sí mismos como la facción de los caídos.

Todo se convirtió en una guerra de desgaste, más que todo para los demonios y los ángeles caídos, su enemigo en el cielo tenía el mismo poder de la creación, no importaba lo fuertes que fueran los demonios o los ángeles caídos, las hordas infinitas en el cielo lideraban el ataque a ambos bandos. Además, estaban los arcángeles, seres hechos exclusivamente para combatir a los demonios de alto nivel. A pesar de que duro siglos la batalla, los demonios y los ángeles caídos se estaban reduciendo poco a poco.

Pero, un día la suerte brillo para estos dos bandos, un día el cielo dejo de mandar sus hordas infinitas, dejando un cese al fuego entre las tres facciones, no se sabía el porqué, pero, aun así, los demonios ni los ángeles caídos no podían seguir luchando.

Las pérdidas para los demonios fueron muchas, la muerte de los cuatro satanes originales fue un duro golpe para los demonios, de los 72 clanes demoníacos que alguna vez existieron quedaban alrededor 34 clanes, aunque también quedaban algunos clanes que no pertenecían a los 72, los clanes de demonios extra.

Los demonios estaban bastante obsesionados con el poder y el linaje de sangre, eso fue lo primero que aprendió sobre estos seres, repudiaban a demonios que no pertenecían a ninguno de los 72 pilares.

Obviamente esta forma de pensar de los demonios choco bastante con su perspectiva sobre la vida y su humanidad. Él no era un demonio en esencia, solo su cuerpo lo era, y tampoco estaba tratando con humanos, estaba tratando con seres que llevaban la maldad en su naturaleza, para él era muy duro toda esta situación, pero, se mentalizo que tendría como tratar con estos seres toda su vida.

El régimen de demonios que gobernaba actualmente el inframundo eran los herederos de los satanes originales. Estos herederos de verdad eran una molestia, imponían leyes absurdas y oprimían a los clanes sobrevivientes de la gran guerra y a muchos otros demonios que no pertenecían a ningún clan. Además, había escuchado rumores sobre estos herederos, pensaba reiniciar la guerra una vez más la contra el dios bíblico y los ángeles caídos. Como si no fuera suficiente de que todavía que todavía quedaran menos de los 72 clanes demoniacos, querían seguir una guerra que los llevaría a la extinción.

Bueno, esos eran solo rumores, que corrían entre los nobles del inframundo.

En esta segunda vida había nacido como un demonio de clase alta, en uno de los clanes más prestigiosos del inframundo superando en poder político a otros clanes demoniacos, como los Vapula o los Gremory. Nació como heredero del clan Agares, el clan del Gran Archi Duque, clan que estaba encargado de mediar las relaciones entre los satanes y los 72 pilares demoniacos y los clanes extra demoniacos.

Otra cosa que los sorprendió mucho era la longevidad de los demonios y de algunas otras razas sobrenaturales, se decía que un demonio podía llegar a vivir unos diez mil años, así que no se comparaba en nada con la vida de un humano promedio que vivía alrededor de ochenta años.

"Creo que ya va siendo hora" Murmuro Naruto, mientras comenzaba a saltar de rama en rama en el bosque que se encontraba. Su chakra seguía intacto, todavía podía sentir su poderoso chakra recorrer todo su cuerpo, ya había intentado acceder a su modo Rikuudo y lo había logrado, aunque esta vez ya no era tan luminoso como antes, ya no tenía a Kurama sellado en su interior. A pesar de que no tenía su amigo todavía seguía siendo muy fuerte.

Además, podía sentir este poder demoniaco con el que había nacido, un poder bastante flexible en su opinión, era solo cuestión de voluntad, de esos se trataba como manipular ese poder. Ya tenía bastante experiencia utilizando océanos de chakra, y eso fue una gran ventaja, as que fue bastante sencillo dominarlo también con una cantidad considerable de ejercicio físico. Aunque seguía siendo una cantidad enorme.

Otra cosa, es su apariencia física, tenía la misma apariencia física de su vida pasada, cabello tan rubio como el sol, ojos azules como los de un océano, y sus peculiares marcas simétricas en las mejillas. Al parecer su chakra había moldeado su cuerpo como en su mundo, por alguna razón, no sabía el por qué.

Ahora era su deber vestir como un noble y con ropa digan de un heredero de una gran casa del inframundo. Su atuendo consistía en un abrigo abierto que le llegaba hasta sus rodillas, una camisa azul oscura que estaba arreglada dentro de unos pantalones oscuros, que se parecían mucho a los que solían utilizar los ANBU, en sus pies llevaba unas botas donde se introducían sus pantalones. Sus padres no permitían que utilizara el naranja en su ropa, su madre decía que era un color demasiado escandaloso, y que solo debería utilizar los colores distintivos de su clan, que eran el azul oscuro y el verde claro.

Saliendo del bosque a gran velocidad corrió hasta que llego a una gran finca, un castillo se podía mirar en el fondo, ese era su destino. Podía utilizar un hechizo para llegar al castillo más rápido, como un círculo mágico, pero el siempre prefirió correr, era más saludable.

Una gran construcción se podía mirar a lo lejos en el territorio Agares. Su casa antigua no se podía comparar, hasta ahora se estaba acostumbrando a este nuevo tipo de vida de ser un noble. Y el castillo en el que vivía en esta vida era simplemente increíble, su diseño era extravagante. La estructura hacia podía tener una altura de cincuenta metros, grandes fortificaciones en forma de torres se unían a una estructura más grande, el techo del centro estaba en forma de punta mientras las torres que se unían tenían pequeñas terrazas que se bordeaban en forma de cuadro dándole a este una apariencia exótica.

Su frente tenía un enorme jardín donde había muchas especies de flores que el apenas estaba conociendo y que solo se daban en el inframundo, además su entrada estaba alineada por árboles.

Distinguió una figura femenina en la entrada del castillo, se acercó y le sonrió.

Aria era un demonio de clase media que servía a la rama principal del clan Agares, su apariencia física era hermosa como cualquier demonio femenino que residía en el inframundo, con cabello largo azul y ondulado estaba sujeto hacia atrás con una diadema que se adapta a su uniforme de mucama, sus ojos azul oscuro hacían darle una apariencia exótica, su pecho era bastante grande rondaba la copa C y sus demás curvas estaban ocultas con su uniforme. A pesar de no tener apellido de ningún clan prominente. Había nacido con un poder demoniaco decente, se podría decir que su poder estaba un poco más allá de la clase alta. Gracias a eso, fue reclutada por el jefe del clan Agares para que fuera la jefe de las sirvientas y guardián del Heredero.

"Naruto-sama, veo que has vuelto, tu padre requiere de tu presencia en su oficina" dijo Aria, mientras se inclinaba respetuosamente ante la presencia del heredero.

Naruto sonrió cuando miro a Aria, algo que se había detallado de las mujeres del inframundo, era que podían ser, como podría decirlo, bastante generosas, muchos demonios femeninos estaban muy bien dotadas con cuerpos generosos y caras bonitas. Las mujeres de su mundo matarían por tener un cuerpo así, cuerpos esbeltos por el que cualquier hombre humano mataría solo para pasar una buena noche.

"Hola Aria, te he dicho que cuando estemos solos puedes llamarme Naruto, solo Naruto" Dijo Naruto mientras se rascaba una mejilla, sabía que la criada se estaba comportado de forma respetuosa por su estatus, estaba acostumbrado que lo llamaran Hokage-sama o Naruto-sama en su anterior vida cuando era Hokage, pero esto le mordía el culo, Aria era una de las doncellas que lo había cuidado desde que era pequeño y no le gustaba que ella se inclinara cada vez que lo mirara o lo llamara de forma tan formal.

"Pero Naruto-sama, no puedo… no puedo faltarte al respeto de tal manera" dijo Aria, su amo era muy extraño, demasiado extraño, era demasiado amable con ella, un simple demonio de clase media que solo servía al clan Agares. A pesar de que fue enseñado por tutores personales que le enseñaban su posición como heredero del clan Agares, él se negó a seguir algunos tipos de enseñanzas donde el demonio noble muchas veces abusaba de su posición.

"Esto lo habíamos hablado antes, deberías relajarte un poco, o… ¿acaso mi padre te ha presionado de alguna manera?" murmuro Naruto, mientras la miraba.

"¡No de ninguna manera!" exclamo Aria, "Solo, me podría meter en problemas si alguien me escucha, si me dirijo hacia usted de tal forma" Estaba un poco nerviosa, los demonios nobles en algunos casos eran extremistas cuando se trataba de su orgullo, y llamarlo de una forma tan personal, era quebrar esa regla invisible que existía para los de su clase.

Aunque llevaba mucho tiempo trabajando para el clan Agares. Ella había ayudado a cuidar a su joven amo desde que apenas podía caminar y ella lo había visto crecer. Él no era como la mayoría de jóvenes herederos, él siempre fue diferente en muchos aspectos y eso le gusto. Sabia como actuaban los demonios de clase alta, siempre se enaltecían de sí mismos, y mandaban miradas frías a demonios de clase media y baja. Pero su joven amo era diferente, la trataba con mucho respeto y era muy amable desde que era pequeño, alguna vez escucho que ese comportamiento solo se podía mirar en el clan Gremory, donde se decía que trataban y cuidaban a sus sirvientes.

Naruto suspiro ante la respuesta, los demonios de clase media y baja tenían muy arraigadas esas costumbres, no la podía culpar, pero todavía le quedaba una vida para hacer algo con los demonios de clase media y baja.

Naruto solo sonrió mientras agitaba las manos en forma de calma "Tranquila, no te pasara nada conmigo aquí. Es más, cuando me vuelva jefe del clan Agares me voy a deshacer de algunas leyes estúpidas que rigen nuestro clan"

Aria suspiro, pero luego sonrió, definitivamente no pudo haber tenido mejor amo, algo le decía que pronto iba a ver un gran cambio en el inframundo.

"Entonces, las damas primero" dijo Naruto mientras abría la puerta y le hacia una seña para que entrara la criada al castillo.

"Estas haciendo esto a propósito, ¿Cierto?" dijo Aria resignada, mientras le seguía la corriente a su joven amo, no es como si se pudiera negar.

"Quien sabe" dijo Naruto, mientras le guiñaba un ojo y la mandaba seguir detrás de él.

Caminaron por los grandes pasillos, muchos criados que estaban haciendo aseo en el castillo se inclinaron y sonrieron cuando lo vieron pasar. Para nadie era un secreto que el joven heredero del clan Agares era muy amable con todos, y no tendía a discriminar a las demás clases sociales. En cambio, otros nobles demonios de clase alta no estaban muy contentos con su comportamiento. Naruto al parecer a su corta edad estaba en una etapa rebelde, donde muchas veces se negaba a ser influenciado por viejas costumbres.

Llegaron a unas puertas dobles. Naruto conocía este castillo como la palma de su mano, esta era la gran oficina del Archi Duque del inframundo, su padre estaba en esta habitación.

"Me retiro Naruto-sama, voy a seguir con mis deberes" Aria se inclinó de nuevo y se retiró.

"Está bien, pero no te exijas mucho" dijo Naruto mientras la despedía y entraba a la habitación.

Naruto miro un hombre detrás de un gran escritorio. Hay estaba, el hombre que se hacía llamar su padre en esta realidad, Lord Agares. Su apariencia física era la de un hombre mayor de treinta años, con cabello rubio rubio-verde, atado en una cola, sus ojos verde-azulado lo miraron, era guapo, para los estándares de una mujer adulta. Todos los demonios podían cambiar su apariencia física, pero su padre nunca hizo eso, siempre dejo que el tiempo cambiara sus rasgos naturalmente. Al parecer su viejo no era muy vanidoso, pero de todos modos le gustaba verse muy bien. Su madre al contrario era muy vanidosa como cualquier mujer, ella era bastante hermosa, pero en estos momentos se encontraba en una reunión de negocios con otro clan demoniaco.

'Sus padres' pensó Naruto, le causaba un poco de gracia, él nunca tuvo padres, era extraño para él tal afirmación, aun así, sus 'padres', no sabían que el alma de su verdadero hijo había sido suplantada por un hombre que murió en otra realidad. De todos modos, no era culpa suya, ni él había causado esto por voluntad propia.

"De nuevo… vuelves a eludir tus clases, ¿Porque haces esto tan difícil Naruto?" Lord Agares, mientras seguía firmando archivos.

"No lo estoy haciendo difícil, solo es aburrido..." respondió Naruto mientras se sentaba en frente del escritorio.

"¿Aburrido dices? Tu eres el próximo jefe del clan Agares, deberías tomar más responsabilidad sobre lo que haces ahora, el futuro del clan dependerá de ti y de tus acciones y no tolerare que pongas en vergüenza nuestro clan" dijo lord Agares mientras levanta la mirada de los documentos y miraba a Naruto.

Naruto suspiro, "No hace falta ser un genio para mirar el panorama general del inframundo padre. Hay muchos clanes que se están recuperando de la última guerra y no somos la excepción. La economía del inframundo esta por los suelos y los herederos de los Maou quieren seguir la guerra contra el dios bíblico. Me preocupo por el clan, pero prefiero entrenar mis poderes en vez de perder el tiempo recibiendo charlas de un montón de idiotas. No se sabe cuándo o como pueda iniciar otra guerra y es mejor estar preparado. "

Lord Agares solo miro a su hijo Naruto, un extraño nombre que le había puesto su esposa, aun así, no estuvo en contra. Cuando nació su hijo supo que algo había cambiado, había nacido con anormales cantidades de energía demoniaca. Lo había mantenido en secreto el poder con el que había nacido de los demás clanes incluso de los satanes, no quería que se involucraran en los asuntos de su clan y menos si era su hijo el que estaba en juego, supo que era un prodigio a su corta edad, dominando a la perfección su poder demoniaco que con el tiempo podría superar a los satanes. Además, cuando se trataba de ser directo, el joven no tenía miedo de expresar sus pensamientos y hablar con franqueza, eso podría traer problemas, pero fue refrescante hablar con su hijo así.

Lord Agares no refuto la afirmación de Naruto, el joven demonio no era estúpido. El inframundo apenas se estaba recuperando desde la guerra, había muchas zonas destruidas desde la última guerra, muchas tierras de los clanes demoniacos estaban sufriendo las secuelas, y con los satanes presionando de nuevo a iniciar de nuevo una guerra estaban incitando a que los clanes se levantaran a hacer un golpe de estado. Él también lo sabía, si reanudaran la guerra seguramente vendría la destrucción de los demonios.

"No te confíes, debes saber que la política también es importante, nuestro clan esta encargada de mediar relaciones entre los demás clanes. Tu como cualquier otro demonio de clase alta debes saberlo" lord Agares comento mientras seguía firmando pápeles. "Eres fuerte para tu edad, pero deberías tomarte en serio la política"

"Me la tomo en serio, pero escucharlos hablar sobre quien tiene más riquezas es absurdo, charlas sin sentido de quien es más rico es estúpido. Deberían preocuparse más por el estado del inframundo, todo va en debacle" dijo Naruto mientras se acomoda mejor en su sillón, esas charlas informativas sobre como funcionaban los demonios siempre lo molestaban.

"Si lo dices así, deberías comenzar a adquirir experiencia desde ahora, me gustaría que te encargaras de mediar relaciones entre los clanes de demonios extra. Vas a ir y entablar charlas con los jefes de dichas casas, y miraras como están sus propiedades. Los satanes quieren saber cuál es el estado de sus terrenos" dijo lord Agares.

"Acaso no es suficiente que ejerzan presión sobre los pilares restantes y van a poner su mira en los demonios extra, ¿Hasta dónde puede llegar la dictadura de estos idiotas?" dijo Naruto como si se estuviera preguntando así mismo. No era nada malo adquirir 'experiencia', pero le preocupan los demonios extra, no eran tan ricos como los clanes de los 72, así que ¿Cuál era el curso de acción de los herederos?, acaso no tenía suficiente fastidiando a los pilares restantes, como para seguir con los demonios extra.

Lord Agares frunció el ceño ante la respuesta de Naruto, "Esos idiotas como tú llamas son importantes para el inframundo, según lo que hable con el heredero de la casa Beelzebub, quieren darles tierras de clanes que fueron destruidos por la gran guerra. Cuando llegues a dichas casas tienes que darles este mensaje explícitamente y es una orden de arriba, 'la Familia de Maou los quieren ayudar'"

"Se quieren llenar de compasión? No me lo esperaba… pero, ¿Por qué?, esas tierras no son fértiles por la guerra, ¿Cuál es el punto de hacer eso? " pregunto Naruto.

"Tal vez, puede ser una forma de asegurar su dominio sobre esos clanes y reafirmar su lealtad hacia ellos, quieren formar aliados si surge una posible guerra civil" lord Agares levanto de nuevo la mirada para mirar a Naruto.

"Que astutos, pero yo te pregunto a ti padre, si surgiera dicha guerra, ¿De qué lado estarías?, sé que has estado hablando con Zekram Beal sin consentimientos de los Maou, y tengo una idea revolucionaria en todo esto que incluye a ese tipo" Era una pregunta un poco peligrosa, si él fuera sincero. Otro clan que no le agradaba mucho eran los Beal. Con el título de Gran Rey del inframundo eran muy parecidos a las familias de los Maou. Hablaban cada vez que tenía oportunidad sobre como el poder lo era todo y debería clasificarse a otros. Dominaban un poder parecido al de sus Gudōdama. El poder de la destrucción; todo lo que tocaba se volvía polvo, pero esto podría variar según el talento del usuario. Se creían especiales más que los demás clanes por tener tal habilidad. El clan Bael también había reclamado el derecho a ser llamada Maou por su singular poder, pero obviamente la familia de los Maou no iba permitir tal cosa.

Lord Agares sabia a que se estaba refiriendo, para él no era un secreto en absoluto que algunos líderes de clanes demoniacos estaban hablando en secreto sobre un posible levantamiento contra los Maou, y el que lideraba tal acción era Zekram Bael, "No lo sé todavía, hay muchas implicaciones si nuestra casa se involucra en una guerra con los Maou, por ejemplo; ¿Qué tipo de gobierno se levantara? y, ¿Qué papel tendrá nuestro clan en ese gobierno?"

"Tal vez, el mismo que está ejerciendo el clan Agares en estos momentos, aun así, estamos hablando de Zekram Bael. El tipo es igual de codicioso que los herederos de los Maou, los dos sabemos que ese tipo quiere más poder político sobre las demás casas, y una guerra civil seria perfecto para lograr eso, y si él es el que lidera el golpe de estado puede lograrlo, pero para eso tendrá que tener el apoyo de las demás casas" dijo Naruto, ya había liderado Konoha en el pasado, y había mirado ese tipo de problemas en el pasado con los anteriores Hokages, fue lo mismo cuando el clan Uchiha se quiso levantar y revelarse contra el gobierno del tercer Hokage, pero sus acciones detrás de eso eran diferentes y más violentas, también habían otras cosas que impulsan una guerra civil además de ideales y supervivencia "Entonces no has elegido bando aun" murmuro Naruto como una afirmación.

"En efecto, pongo al clan Agares antes que los demás, me inclinaría por el bando ganador, pero, ¿Tú qué harías Naruto si estuvieras en mi posición?" lord Agares pregunto con una sonrisa, quería escuchar la respuesta de Naruto, lo estaba poniendo a prueba. Él ya había elegido un bando.

Lord Agares, encontró a su hijo singular y muy diferente a la mayoría de los demonios, desde que era pequeño, era muy amigable con los demonios de clase baja y los trataba con respeto. Su hijo tenía un gran poder, pero nunca se jacto de ello enfrente de los demás. Si se ponía a pensar, su hijo era bastante humilde, rara vez había encontrado un comportamiento así, tal vez había una minoría de demonios que se comportaran como lo hacía Naruto, y lo peor de todo es que siempre odio la discriminación y el trato con los demonios de clase baja, eso no le molesto a él en absoluto Naruto era un digno sucesor de su casa ya que sabía cómo tratar a otros demonios independientemente de su rango, cosa que era muy importante como futuro Archi Duque del inframundo.

Pero si surgía una guerra muchos demonios de clase baja morirían y mucha sangre se derramaría por ese hecho, sabía que su hijo de alguna forma se iba involucrar.

Si a Naruto le hubieran preguntado eso a su yo pasado de diecisiete años, tal vez diría que liderar un golpe de estado contra los Maou, pero ya había sido Hokage y sabía que cada acción tenía unas consecuencias. Si el clan Agares lidera un golpe de estado tal vez podrían ganar si influyeran a los demás clanes a que los ayudaran a liderar una revuelta, pero en estos momentos su clan era un mediador, y todavía hay muchos clanes demoniacos que están a favor de los herederos de los Maou. Así que no podía decidir, el inframundo estaría dividido. El clan Bael ya se está moviendo, ya estaba hablando con los líderes de las demás casas. Ellos tenían la ventaja aquí, así que el nunca tendía hacer esto, pero podría funcionar.

"Ayudar a Zekram Bael con su revuelta, pero con unas condiciones sobre el nuevo gobierno por supuesto. Primero que nada; nuestro clan debe tener un gran poder político en este nuevo gobierno, además de que las decisiones que tomen los Bael deben de tener nuestro consentimiento primero, ya que seriamos las dos casas más poderosas del inframundo" este tipo de pensamiento lo había aprendido en sus largos años de experiencia como Hokage. Pensar analíticamente la situación antes de actuar era algo que aprendió con la ayuda de uno de sus mejore amigos, Shikamuru Nara

Lord Agares solo sonrió "Esa es tu respuesta entonces… entonces debes saber que ya elegí un bando, ya hablé con Zekram y algunas condiciones sobre este nuevo gobierno, sé que si seguimos con las acciones de los Maou vamos a perecer. Así que decidí unirme a su lucha. También le hable sobre ti y tu poder, también debes saber que hay otros herederos con gran poder al igual que tú que provienen de familias nobles, pero es un secreto que pocos sabemos, contigo serian cinco demonios de gran poder que podrían decidir el destino del inframundo"

"¿Otros cuatro? ¿De qué casas provienen?" esto despertó la curiosidad de Naruto. Si hay más demonios de gran poder, serian interesantes conocerlos, ¿se comportaría como la mayoría de noble idiota? ¿o no? Había conocido a unos cuantos jóvenes demonios de su edad, pero su comportamiento tiende a ser como los de un niño privilegiado que hacia lo se le daba la gana solo por ser un demonio de clase alta. Esto lo llevo a dejar de asistir a las reuniones donde hubiera jóvenes demonios que ya había conocido.

"Gremory, Ashtaroth, Sitri y Glasya Labolas. Son jóvenes competentes al igual que tu"

"Muy interesante, si Zekram Bael tiene sus ojos puestos en ellos deben ser sus cartas de triunfo" dijo Naruto algo interesado en estos hechos.

"También debes saber que hay otro demonio de gran poder que está directamente afiliado con las familias de los Maou, pertenece al linaje del lucifer. Es de la casa extra Lucifuge, ella es la siguiente heredera de la casa Lucifuge, pero su poder es la que la hace destacar, incluso se dice que está al mismo nivel que los herederos de los Maou o incluso más"

"Entonces ella es un obstáculo para este golpe de estado" dijo Naruto lo más ovio, pero luego dijo con una sonrisa, "Seguramente Zekram está preocupado por esta chica, los Lucifuge no son un clan que se doblegue tan fácil" Era bien sabido que las familias directamente relacionadas con el lucifer tenían gran influencia sobre las demás casas. Son seis clanes directamente relacionadas con el lucifer, pero el clan Lucifuge eran los que tenían más poder político de las seis, incluso más poder político que su casa y la casa del Gran Rey en estos momentos. Esta casa sería un gran problema si se inicia una guerra.

"Entonces… ¿Cuántos clanes hay actualmente a nuestro favor?" pregunto Naruto con intriga.

"Actualmente hay nueve clanes que están aliados para un golpe de estado. Hasta ahora no hay ningún clan de demonios extra que apoye nuestro golpe de estado, así que, si los contamos a todos los clanes, estamos tres a uno"

"Son pocos, muy pocos, a menos de que haya más de la mitad de los clanes a nuestro favor, se podría iniciar una guerra. Además, los clanes extra van a ser un problema grande si están aliado con las familias de los Maou" Naruto hablo mientras analizaba la información sobre la mesa. Puede que los que se quieren revolucionar tengan demonios de mucho poder, pero si hay pocos clanes que quieren un golpe de estado, no va a ser nada viable hacer una guerra, ya que si la facción que se levanta gana, hay muchas probabilidades de que se inicie otra guerra contra los clanes que se levantaron, los números eran importantes en este punto, al final del día, los demonios se llevarían a la extinción ellos mismos solo por decidir quien tenía derecho a gobernar.

"En efecto, y ahí es donde vas tú vas a entrar Naruto. Como te dije, los satanes tienen puestos los ojos en los clanes extra en estos momentos, y quieren reafirmar su lealtad aún más. Tienes que hacer que se pongan de nuestro lado, ellos siguen siendo muy importantes para este golpe de estado. Entablaras conversaciones con sus jefes y convéncelos de que se nos unan"

Naruto lo miro por un minuto completo, no esperaba que este viejo demonio le digiera algo así, ciertamente lo sorprendió, aun así, quería hacer una pregunta "¿Porque no lo haces tú mismo?, digo, eres el Gran Duque del inframundo, los jefes de esos clanes te tienen respeto por tu posición como Archi Duque…"

"Podría hacerlo, pero no quiero que mis intenciones sean ovias a los ojos de esos clanes extra y las familias de los Maou, además estoy ocupado con los demás clanes, necesitamos obtener más aliados para cuando inicie esta revuelta "

Naruto acepto su respuesta, esta nueva vida le estaba dando un dolor de cabeza con todo esto. Nunca promovería una guerra, pero ahora lidiaba con demonios y no con humanos, a pesar de su maldad natural tampoco quería que se extinguieran, este era su nuevo hogar, seria problemático que se extinguieran sin el haber intervenido. Así que tendría que seguir este juego en el que se había metido.

"Bien, ¿cuándo empiezo?"

"Desde mañana, viajara a sus respectivos territorios, harás lo que nos encomendaron los Maou, pero persuádelos, si es necesario promételes cosas en el futuro, como las tierras de clanes extintos, así podremos asegurar su lealtad" lord Agares dijo con una sonrisa, saco una carpeta de su escritorio y se la entregó a Naruto, "Estas son las familias, deberías comenzar con los Belphegor, después con los Abbadon y la casa Pheles. Concéntrate en esos clanes y después veremos cómo reaccionan ante la propuesta, yo me encargare de hablar con Zekram a los demás clanes para que se nos unan"

Naruto miro la carpeta y se levantó, luego hablo, "Entonces empecemos, voy a alistar todo para mañana, creo que va a ser un día largo" Después de pronunciar esas palabras Naruto se retiró dejando al líder del clan Agares en su oficina.