La verdad es justo lo que me imaginé al saber el final de la pareja -corazón roto- pensé si valía la pena hacerlo y sorpresa, me e topado ya fics de este tipo que cuentan su visión, acá la mía.

Hola linduras. En serio muchas gracias aquienes han leído mis demás fics de la pareja "Pecados", "Celos sabor a Pina" y "Suegros" ya no estoy en el fandom pero últimamente e estado consumiendo mucho contenido de Louis y Juno por eso seguiré publicando.

Aviso: Lemon, Ooc, JunoxLouisxAzuki (siento me pase de basura con Azuki y ella me cae bien...).

Beastars es propiedad de Patu Itagaki, solo la historia me pertecene.

.

.

.

AGRIA FANTASÍA (JunoxLouisxAzuki)

Se movía de una forma tan calculadora hasta para esos momentos, como si sus caderas tuvieran un número exacto el cual cumplir en cada acto.

Sus caricias dejaban escarcha en lo largo que tocaban, esos ojos mostraban placer pero no se veía precisamente como el placer se refleja... Azuki era un caso único.

Aún con esos factores a alguno le parecería fascinante esa manera que parecía mantener el control total a pesar del escenario en su cuerpo.

—¡Aah!, ¡ah!, ¡aah!.

Cada gemido poseía la cantidad necesaria de sensualidad, como si existiera un instructivo preciso para eso, su figura se exponía como una obra maestra con encanto. Era tan bella a pesar de ser una dama fría.

Como un hielo ardiente que enamoraría o al menos excitaría.

Por otro lado a Louis le irritaba tanto.

¿Por qué maldita sea debía ser su contrario?.

—¡Arg!.

Se mordió el labio inferior intentando no se escuchase su gruñido de frustración, sujetando la fina cadera contraria, las sabanas de seda blancas se estrujaban por el ajetreo de sus cuerpos en la habitación, hoy era una de esas noches que al estar la cierva roja en días fértiles debían intentar procrear al futuro heredero del legado de Oguma.

—Azuki.

La llamo deteniendo las estocadas un momento con una guerra interna que lo atormentaba como en cada ocasión anterior.

—¿Si?.

La dama intento regular su respiración observando a nueva cuenta analíticamente a su esposo.

Louis trago saliva, detestaba tanto esta salida cobarde y enfermiza que siempre era su ultimo escape.

—Rasguña.

Le susurro tan bajo que se podría decir fue una súplica.

—Aah.

Un leve jadeo por un rasguño tan pequeño que parecería una cosquilla.

—Más fuerte, ¿verdad?.

No necesitaba respuesta, Azuki no entendía al cien por ciento lo que su compañero pensaba en ese momento, solo sabía que...

—¡AAH!.

Siempre las estocadas aumentaban de velocidad cuando lo rasguñaba con la mayor de sus fuerzas.

¡No es suficiente! Pensó Louis.

Ni ese pequeño intento de rasguño insertándose a como podía en su piel.

—¡Aahh!.

Unos pequeños hilos de sangres se apoderaban de su espalda, provocando su mente viajara a un mundo donde un pelaje color chocolate se erizaba y maltrataba con excitación.

—¡Aaah, aahm!.

¡Pero maldita sea no era suficiente!.

Ese tacto era muy débil, ni poniendo su mayor esfuerzo su esposa podría igualar el filo de las garras que invaden su cuerpo en el mundo de los sueños.

—¡Muérdeme!.

Esta vez exigió fuera de si aumentando el ritmo, solo necesitaba un poco más y ella estaría aquí... Si un poco y ella vendría a él como las pasadas noches... Por favor.

—¡AAH!.

Ahora fue Louis quien grito complacido por la mordida en su cuello.

La parte no sangró pero el efecto funciono ya que.

—¡AAHHH!, ¡AAAAHM!, ¡AAAHH!.

El sensual diablo canino fue invocado y ya sus desesperados deseos le traían esa ilusión del monumento de hembra bajo suyo viéndolo con la mayor excitación.

—¡Ahh Louis!.

Sus tentadores labios eran lamidos con hambre luciendo los colmillos letales.

El ciervo apretó tanto sus ojos para que no fuera a escapar el pecado que anhela.

La sonrisa que huye de él a diario acariciaba su rostro y Juno, su Juno se convulsionaba de placer enrollando sus piernas atrapando su delgada cadera.

—¡Louis senpai aaah!.

Acaricio sus senos hermosos y los besos trataron con devoción su cuello.

—¡Aaah Louis aah!.

Sus gritos poseían un realismo aterrador y bendito que lo esclavizaban.

Juno domino el ritmo de sus caderas chocando aumentándolo y abrazando su espalda solo para esta vez dejarle verdaderos rasguños que humedecieron sus bellísimas garras.

—¡Aahm por favor más fuerte!.

El sonrojo se reía burlón del orgulloso Beastar, pero que podía importarle si a cambio de un poco de humillación podía tener la dicha de ver un brillo entre seductor y asesino en Juno con esas palabras.

—¡Aaam!.

Se mordió a mayor profundidad el labio inferior provocándose él solo el sangrar debido que las nuevas mordidas con rasguños de la loba hicieron la misma reacción en su pecho.

—Aaahm...

Las lamidas en la zona dañada daban unos malditos toques eléctricos que enloquecían en aumento al ojos cafés.

¡Juno cuanto te amo!.

Porque si la amaba.

Amaba esos ojos morados en frenesí, amaba sus curvas hermosas rozándose con rudeza en su cuerpo, amaba las garras que sujetaron su cabeza y la atrajeron a unirse en un beso que gritaba deseo. Esos colmillos rozándose abrumadoramente a sus delgados labios toscamente, en un muy exquisito y hambriento beso que invitaba a las estocadas a continuar.

—¡AAAHM!.

Se sentía tan real, sus brazos retorciéndose buscando en donde sujetarse y eligiendo sus astas, sus senos saltando en su rostro y aprovechando a besarlos con gula, su sabor maldita sea su rico sabor delicioso, esas piernas largas que lo apresaban son tan bonitas como el resto de ella.

—¡Aaah Louis senpai aaah mi Louis senpai!, ¡AAH!.

Quería pensar que tenía tan tatuada a Juno en su alma que así sería.

—¡Aaah Juno aah Juno, Juno aaahm!.

La mezcla de mujer fatal y un tinte de niña enamorada que vibraba con cada toque.

La Juno bajo suyo se hartó de esa posición y aprovechando el sujetar las imponentes astas lo jalo asiéndolo rodar y quedar sobre él.

—¡Aaaah!.

La sonrisa de Louis se incrementó por la fuerza en su ex compañera de escuela, pero sobretodo por el espectáculo de la hembra montándolo con tanta soberanía.

Si e de ser sometido que sea siempre por esas caderas tenaces por favor.

Le rogó a alguna identidad el Beastar.

—¡Aaaah Louis quiero sentirte más adentro senpai aaah!.

Sus orejas se agitaron captando más orden que petición en esas palabras, excitándose de sobremanera con eso y por la visión de sus senos con la espalda canina arqueándose al ritmo de sus estocadas.

—¡AAAHM!.

Sujeto sus caderas casi rasguñando para mejorar el trote.

Las fuerzas se agotaban por tanto esfuerzo con el vaivén matador pero justo todo eso le provocaba más excitación, quería que Juno estuviera complacida, necesitaba que ella le sonriera y soñara con él hoy.

Por favor siénteme, Juno.

Suplico en lo más profundo de su corazón semejante absurdo...

—¡Aahm Louis aah!.

¡NO! No quería razonar, no quería pensar en lo lógico, no quería despertar aún.

—¡AAAH!.

Su loba lo volvió a morder y ahora siendo él el que vibraba feliz, su cuello sangrando así como su pecho, más lamidas que lo estremecían y unos besos que se intercalaban con chupadas sobre el daño.

—¡Aahm!, ¿Quieres comerme?.

Pregunto con añoro como si no fuera un tema aterrador para su sociedad viniendo de un herbívoro a un carnívoro.

Juno dejo las lamidas para susurrarle al cuello en un tono que erizo demasiado su pelaje café.

—Ya lo estoy aah asiendo aashm Louis.

Logro decir sin dejar el tronar de sus caderas en un tono que termino con su poco control volcando sus últimas energías en más estocadas toscas que a su vez enloquecieron a la Juno invocada sujetándose con más fuerzas de sus astas.

—¡LOUIS AAH LOUIS AAH!.

Su Juno dijo algo más que no comprendió en esos últimos momentos pero no le importo, solo quiso mantener un segundo más la ilusión con.

—¡TE AMO!.

Le grito a su anhelo que sintió le dio una sonrisa de dientes afilados antes de recibir su orgasmo y atraerlo agotado a obtener el suyo.

—Yo también te amo mucho.

Fue como la más dulce caricia escuchar eso luego de tantos codiciado maltrato que feliz luciría los siguientes días.

Juno se dejó caer agotada sobre él buscando rápido el abrazarlo, el peso era mucho para el delgado ciervo rojo pero fue otra cosa que no le importo intentando regular su respiración y corresponder ese abrazo, aún se mantenía dentro suyo y así quería quedarse por siempre.

—Aah.

Ese fue más que otra cosa un quejido de su compañía.

Pero no.

No la soltaría, quería acariciar su cabeza, besar su frente y llenarla de cariño que sus ojos tristes en el tren merecían.

Sus brazos se negaban a soltarla a pesar que se movía incómoda.

No.

Por favor quedate más tiempo.

Aún no te hago lo suficiente feliz luego de herir tus sentimientos.

—Louis no puedo respirar.

Seguía luchando para que esa voz sonara como la tierna e irritante revoltosa de Juno.

Solo un según más por favor.

Imploró sin abrir los ojos.

Pero termino por ceder en soltar a la hembra y salir de ella con cuidado resignado, percatándose que no eran tan profundas las marcas como su cruel imaginación tramposa le hizo sentir.

Sin embargo su piel aún ardía con pequeñas gotas de sangre que en su anhelo por los residuos de la alucinación estaba cerca de tener otra erección necesitada, pero una pequeña parte de sentido común le gritaba ya dejar descansar a la dama.

En su lugar solo rodo a atrapar en un abrazo cariñoso a la hembra aún con una pizca de negación en sus sentidos.

—Te amo.

Louis volvió a confesar dando pequeños besos a su compañía.

—Te amo.

Ese cuello era muy delgado pero su mente calculadora hizo de todo para que cuadrara con el de Juno, sus hombros y mentón también debían cumplir con eso.

—¿Louis?.

Más besos, pequeños y tiernos a diferencia de los pasados.

Besos que con timidez y tristeza decían lo siento.

Sabía que ni con todos los besos del mundo recompensaría a Juno, así como ni todos los te amos recompensarían el no haberle dicho un mísero uno al menos una vez... Pero se la imaginaba alegremente moviendo su cola, con un adorable sonrojo exagerado y todas las emociones que como libro abierto mostraba para él.

"Juno eres tan linda".

Fue el ultimo pensamiento antes de romperse la fantasía así como desvanecerse la sonrisa calmada y sumisa del ciervo Beastar.

—Creo que esta vez sera la buena.

Azuki se encontraba tan descolocada con su pelaje despeinado y mirada que se esforzaba en seguir manteniéndose neutral, ignorando a toda costa esa confesión amorosa que sabía no iba realmente dirigida a ella.

Y Louis cayo al observarla en cuenta que en esta ocasión tal vez se le fue un poco la mano.

—Azuki yo...

La mencionada no lo dejo terminar sin cambiar su expresión.

—Descuida, lo importante es que tengamos un heredero.

Se cubrió con la sabana dándose la vuelta cansada.

—No es de importancia los métodos.

Louis se sentó en la cama pasando a sujetandose las astas. ¡Diablos! Su mente si que había mejorado en fantasear con Juno, sus expresiones eran más sensuales y su piel exquisita se asemejaban al realismo puro, pero debía calmarse.

Estuvo a nada de morder de la misma forma a Azuki y pudo hacerle daño como con ese ritmo tan pesado.

Aunque... No era a Azuki a quien quería morder.

Era a Juno, su Juno a quien quería decorar de marcas que no siendo de la misma calidad de sus colmillos dijeran lo mucho que la deseaban y ambos tuvieran una parte que tocar en el día para recordarse eso.

El ciervo rojo suspiro al estar tocando el pobre intento de Azuki de mordida en su pecho.

Definitivamente no era hecha por un carnívoro y mucho menos de Juno, que se la imaginaba marcándolo como su juguete de morder a diario.

Pero si no vive en ese panorama en el ahora es solo por su misma causa.

El no elegirla a ella en lugar que a un compromiso de papel.

El dolor no había dejado a su corazón desde entonces.

Ya llevaba unos años casado con Azuki y como una maldición el heredero del conglomerado no venía a ellos, como si el castigo por herir a esa loba fuera seguir en esta miseria enfermiza de fantasear patéticamente con su perdido amor al hacerle sin ánimos el supuesto amor a su pareja. Azuki no lo amaba, ambos lo sabían, pero claro que esto era incomodo e injusto para ella.

Lo bueno que no podía saber de esas guerras en la mente de su esposo.

Y con esos pensamientos agrios Louis volvió a acostarse dándole también la espalda a su cónyuge. El mejor escape a todo ese dolor solo de que las fantasías no eran reales era el dormir y quizás soñar con la loba sensual con cosas de niña riendo y siguiendo su ritmo para bailar en una calle peligrosa en la noche o en el teatro de su antigua escuela.

Si.

Eso quería.

Soñar que la abrazaba y la siguió cuando bajo del tren, soñar que se enfrentó al mundo por su amor y la besa a diario perdiéndose en sus colmillos abrumadores que para siempre lo marcaron.

—¿Juno?.

Se preguntó para si Azuki habiendo hablado lo suficientemente suave para que su contraparte no la oyera.

La cierva roja escucho como en medio del bestialismo donde parecía se mordía el labio balbuceando para no dejar salir tantas palabras en una aparente conversación con la nada el presidente del Conglomerado de Cuernos dijo el susodicho nombre.

Él siempre actuaba extraño en esos momentos, no dejaba de asustarla lo rápido que la hacía cambiar de posición poniéndola sobre suyo y como se mantenía ausente así como poseído.

No sabía quien sería Juno pero al menos ya tenía una idea de en quien piensa su compañero cuando pierde el control con unas mordidas y rasguños.

¿Con que loco la vinieron a casar sus padres?.

Fue lo ultimo que pensó antes de comenzar a dejarse noquear de cansancio.

Realmente no importaba si Louis estaba pensando en otra o incluso en machos.

Al quedar embarazada hasta podrían dormir en cuartos separados.

—Lo siento Juno...

Ese balbuceo lastimero proveniente de los labios de Louis abrazando una almohada con las orejas bajadas logro despertarla.

Bien ahora hasta sabia que soñaba con esa tal Juno, quizás lo mejor sería empezar lo de los cuartos ahora.

(Fin)

.

.

.

Gracias por leer. Esta pareja me saca de mi zona, y ni siquiera me puedo ir a lo tierno de ellos porque siempre termino en resultados sexuales lol.

Nos vemos/leemos.