DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: todos los personajes le pertenecen a Kishimoto.


Hinata se encontraba entrenando en el jardín del complejo Hyūga. Ella pausó un momento sus movimientos para tomar una bocanada de aire, luego exhaló placenteramente.

—Hinata-sama.

Ella de inmediato reconoció la voz de quien le llamó y se volvió hacia aquella persona—. N-neji-nisan...

—Hoy entrenará conmigo —mencionó Neji Hyūga en cuanto Hinata fijó su vista en él.

Hinata se sorprendió—. ¿Eh?, pero si a partir de hoy debo de practicar Senbon Kumite.

—Lo sé —Neji la contempló parco—. El Senbon Kumite es un evento muy importante que ha sido transmitido de generación en generación, es un jutsu muy importante que debe ser transmitido a los descendientes de la familia principal y debe de practicarse todos los días hasta que cumplan los trece años de edad.

Hinata asintió—. Por eso mismo hoy voy a entrenar con mi padre...

—Hiashi-sama tuvo que salir a resolver unos asuntos con Hanabi-sama —respondió Neji de inmediato—, tardará al menos un mes en regresar... así que me encargó que yo fuera su oponente.

—No puede ser... —murmuró Hinata ligeramente triste.

—¿Le desagrada la idea? —Neji lo supuso.

Hinata se sintió intimidada—. N-no... no quise decir...

Neji entonces se puso en posición para iniciar—. Comencemos...

—¡S-sí! —Hinata estuvo de acuerdo.

Inmediatamente las venas al rededor de los ojos de ambos, se mostraron al descubierto obra de la activación del Byakugan.

—¡Hoja uno! —Neji gritó.

—¡Sí! —Hinata se abalanzó hacia él, con decisión, comenzando entre ambos un baile de agilidad, sus cuerpo se movían de un lado a otro en perfecta sincronía, esquivando y bloqueando cada golpe de palma que trataban acertar. Rápidamente Neji encontraría una grieta en la defensa de Hinata...

Hinata miró con temor la mano de Neji, la cual se había detenido a tan solo centímetros de su rostro. Entonces Neji retrocedió, y ella jadeó con alivio.

—¡Hoja dos! —Neji no tenía ninguna intención de darle siquiera un segundo de descanso.

—¡Si! —Hinata de nuevo se enfrascó con él.

Después de un momento, Neji dijo—: ¡Hoja tres!

—¡Sí! —gritó Hinata con coraje, no obstante, fue derribada de un golpe.

—¡Hoja cuatro! —Neji sabía que podría continuar.

Hinata se levantó, impulsándose hacia él—. ¡S-sí...!

—¡Hoja cinco! —Neji quería que Hinata lo dejara todo en el entrenamiento.

—¡Sí!

—¡Hoja seis!

—¡Sí! —Hinata volvió a ser derribada pero rápidamente se levantó.

—¡Hoja siete!

—¡Sí!

El día poco a poco se fue convirtiendo en noche, pero eso no era impedimento para seguir con el extenuante entrenamiento.

—¡Hoja 65!

—¡Sí!

—¡Hoja 66!

Las horas fueron pasando sin que Neji decidiera ponerle fin al "entrenamiento". Cuando amaneció, Hinata acababa de ser derribada por Neji por décima vez.

—Hemos terminado por ahora, puede descansar tres horas, la esperaré aquí para seguir —habló Neji, como habitualmente lo hacía.

—S-sí... —Hinata se puso de pie con dificultad, sentía dolor en cada centímetro de su cuerpo—. Iré a desayunar, ¿no me acompañas, Neji-nisan?

—No —respondió Neji.

—No vas a...

—No se preocupe, Hinata-sama —Neji no la dejó terminar.

—B-bien... —Hinata se dio la vuelta.

Una vez que ella dejó de estar cercas de él, alzó el rostro al cielo. «Perdóneme Hinata-sama, pero debo exigirle más, para hacerle fuerte, como lo prometí cuando éramos niños».

3 horas más tarde apareció hinata, se notaba extremadamente feliz, como pocas veces Neji la había visto.

—Empecemos —Neji mencionó.

—¡Sí! —respondió Hinata con entusiasmo.

Luego de 7 horas continuas de entrenamiento comenzó anochecer.

—¡Hoja 338! —Neji notó un descuido de Hinata—. ¿Qué ocurre? ¡El flujo de su chakra está dispersado! —la regañó.

—¡Sí! —Hinata intentó corregirlo.

—¡Está demasiado preocupada por los jutsus uno a uno! ¡pero si se preocupa por la exactitud del mismo, empeorará el flujo del cuerpo, entonces esto no le servirá de nada! —Neji señaló sus errores durante el tiempo que aceleraba más sus ataques para presionarla.

—¡Sí! —Hinata respondió, intentando seguir sus consejos.

—Además, ¿de verdad va a escuchar lo que digo? —Neji le cuestionó molesto—, ¡axila ¡codo! —conectó con las palmas de sus manos las partes de su cuerpo que mencionó, por último conectó con el pie la parte trasera de su rodilla para derribarla al suelo.

Hinata gimió de dolor mientras mantenía las manos en la tierra para evitar caer de bruces completamente.

Neji se cruzó de brazos molesto—. Parece que estoy malgastando mi tiempo estando aquí.

—Lo siento, Neji-nisan... —Hinata cerró los ojos, lamentándose lo inoperante que era.

—¡Levántese! ¡No pienso seguir perdiendo mi tiempo! —Neji le exigió.

—¡S-si! —Hinata hizo un esfuerzo sobrehumano para ponerse de pie, sentía su vista cansada, pero no importaba, tenía que ponerse de pie.

—¡Hoja 339! —Neji se arrojó hacia ella.

Hinata logró bloquearle cuatro de sus primeros golpes, pero el siguiente fue imposible de bloquear y golpeó su pecho, haciéndola retroceder varios pasos.

—¡Jukēnpo! —Neji pasó a la siguiente fase del jutsu, comenzando a abrumar a Hinata—. ¡Ocho Tigramas! ¡dos palmas! ¡cuatro palmas! ¡ocho palmas! ¡16 palmas! ¡32 palmas! ¡64 palmas!

La vista de Hinata se volvió borrosa y su cuerpo no respondía, entonces colapsó sobre el suelo...

—¿Hinata-sama...? —Neji la observó preocupado, sintiendo una fuerte opresión en el pecho—. ¡H-hinata-Sama! ¡HINATA-SAMA! —corrió hacia ella y se agachó en cuclillas para estar a su alcance. La tomó en sus brazos, acunándola y se apresuró a llevarla a su habitación.

En el momento que llegó, la depositó delicadamente en su cama. Sabía que no iba a morir, pues respiraba, además de que su chakra no tenía irregularidades, sin embargo no evitaba que se preocupara por ella, necesitaba que un doctor le confirmara que ella estaría bien, así también él lo estaría.

—Lo siento... —Neji susurró mientas ella permanecía aún inconsciente, luego se dio la vuelta para salir de allí e ir por el mejor doctor de Konoha.


Mientras el doctor hacía su trabajo en la habitación de Hinata, Neji permanecía afuera. No se movería a ningún lado hasta oír que ella estaría bien.

—Hinata-sama... —susurró, observando todo lo que sucedía en su habitación con el Byakugan.

Pasaron los minutos y después las horas hasta que los rayos del sol comenzaron a filtrarse a través de las ventanas del complejo Hyūga. Después de un par de minutos el doctor salió de la habitación.

Neji, completamente parco, preguntó—: ¿Cómo se encuentra?

—Solo se trata de la vista cansada, parece que repentinamente se sobre esforzó —respondió el doctor.

—¿Y se curará? —indagó Neji.

—Por supuesto, el Byakugan, es un legado muy fuerte, hay que darle un poco de descanso y se recuperará pronto.

Neji se sintió en paz al saber que Hinata estaría bien—. Puede irse ya, yo me encargaré de que nadie la moleste para que pueda descansar lo mejor posible —le ordenó.

El doctor asintió.

Inmediatamente de que se fuera, Neji activó el Byakugan para mirar como estaba Hinata. Ella estaba asustada intentando quitarse los vendajes que el doctor le puso en los ojos... Cual ninja se movió tan rápido que en segundos llegó a su habitación. Tocó 3 veces.

—Neji-nisan, ¿eres tú...? —Hinata preguntó desde adentro de su habitación.

—Sí —respondió Neji.

—Pasa —Hinata le pidió, se había calmado gracias a su presencia.

Neji abrió la puerta y pasó como ella le pidió—. ¿Se encuentra bien, Hinata-sama? —le preguntó.

—Neji-Nisan, mis ojos, están vendados y no los puedo abrir... —Hinata expresó sin saber qué sucedía.

—Lamento decirle que ha perdido la vista temporalmente debido al uso excesivo del Byakugan —informó Neji.

—¿Por cuánto tiempo no podré ver, Neji-nisan? —Hinata preguntó con esperanza de volver a ver pronto.

—El doctor vendrá cada tres días para examinarla y dictaminar el tiempo de sanación con más exactitud —Neji se dio la vuelta para marcharse y dijo sobre su hombro—. No se vaya a quitar los vendajes.

—Neji-nisan, ¿te vas...? —Hinata le cuestionó.

—Sí —Neji contestó sin voltear.

—P-pero yo no puedo ve...

—Usted, ya no es una niña, puede cuidarse sola, incluso si no ve —Neji la interrumpió, luego salió de la habitación. Se recargó en una pared con los brazos cruzados y cerró los ojos.

3 días después.

Neji Hyūga regresaba al complejo Hyūga después de ir a comprar vendas nuevas para los ojos de Hinata. Al caminar bajo un puente, escuchó a alguien lamentablemente conocido, llamarle.

—¡Hey Neji! —Naruto junto a Sakura bajó de un salto de arriba del puente y ahora estaba en frente de Neji—. ¡Hola! —sonrió.

—Perdona, Neji-san, ¿sabe algo sobre Hinata? —Sakura le preguntó.

—Hace como dos o tres días que no sabemos de ella —Naruto agregó.

—Debe saber algo de ella... ¿verdad Neji-san? —Sakura esperaba que así fuera.

—No soy el guardaespaldas de Hinata-sama —sólo respondió Neji.

La cara de Naruto se deformó de ira—. ¡N-nadie está diciendo que lo seas! ¡Solo te preguntamos si sabes que le sucedió!

La mirada de Neji se endureció—. ¿Y por qué debo responderles?.

Ante eso la ira de Naruto aumentó—. ¡Cierto, tienes razón, tienes razón! ¡Vamos, Sakura-chan, iremos directo a la casa de Hinata! —soltó y fijó su vista hacia allá. Sakura estuvo de acuerdo con él y comenzó a seguirlo.

Neji apretó los dientes, tragándose su orgullo—. ¡No lo hagan! ¡Hinata-sama esta en reposo! —exclamó, llamando la atención de ambos.

—¿En reposo? —indagó Sakura.

—¿Acaso está enferma? —preguntó Naruto.

—Ahora que recuerdo, la última vez que la vi me dijo que estaba entrenando con Neji-nisan en su casa... —Sakura mencionó.

—Quiere decir... —Naruto tuvo un breve recuerdo de Neji golpeando a Hinata en los exámenes Shunnin y lo peor pasó por su mente— ¿Fuiste tú quien hirió a Hinata?

Neji inclinó la cabeza y cerró los ojos, molesto consigo mismo por lo que respondería—. Se debió a su escasa habilidad, no fue mi culpa.

—¡Hey!... —A Naruto no le agradó su respuesta, ¡Hinata no era débil!. Y antes de que dijera una locura intervino Sakura, tapándole la boca.

—¡Espera, Naruto! —Sakura lo arrojó hacia atrás y se volvió hacia Neji—. ¡Neji-san, tampoco debería hablar así! —señaló. Luego suspiró ante lo que significaba que Hinata estuviera en reposo—, oh, pero entonces será imposible lo del castillo de fuegos artificiales... —mencionó sintiéndose mal por Hinata, ella se veía tan entusiasmada.

—¿Castillo de fuegos artificiales? —Neji preguntó curioso.

—¿Qué ocurre, no lo sabías? —Naruto se burló—. A finales de la semana que viene habrá un castillo de fuegos artificiales en honor a Tsunade-Bachan. Y además, ese día tengo una cita con Sakura-chan... —se rió enérgicamente.

Sakura se enojó y rápidamente le dio un codazo en el estómago—. ¿Quién dijo que iría a una cita contigo? —le cuestionó despectivamente. Luego se volvió una vez más hacia Neji—. Hinata tenía la ilusión de acompañarnos...

—Qué absurdo —soltó Neji y los pasó a ambos, mientras se alejaba escuchó a Naruto hablar sobre él:

—Este tipo jamás se ha preocupado por los sentimientos ajenos.

«¿Cómo lo sabes, Naruto? No puedes leer mi mente», Neji pensó, apresurando el pasó. Después de unos minutos llegó a su destino. Hinata tenía una venda alrededor de sus ojos mientras caminaba por el pasillo hacia la sala de estar, su delicada mano acariciaba la pared del lugar para evitar salirse del camino.

—Hinata-sama... —susurró, siguiéndola.

Hinata se sentó sobre sus rodillas cercas de la mesita de té y Neji hizo lo mismo. Ella deslizó una mano sobre la madera, intentando encontrar un vaso, Neji inmediatamente se lo arrimó para que lo encontrara, Hinata deslizó la otra mano para buscar la jarra de té, de nuevo Neji la ayudó. Entonces Hinata comenzó a servirse el té en el vaso, cuando lo llenó dejó la jarra en la mesita y comenzó a beber del vaso.

—¿Hay alguien ahí? —preguntó Hinata, sintiendo una presencia.

Nadie respondió.

—Creo que lo imaginé... —Hinata volvió a beber té. Un momento después se lo terminó y se puso de pie, con las manos extendidas llegó a la pared más cercana y la usó como su guía hacia su habitación.

Neji la siguió.

Más tarde en la habitación de Hinata.

—Parece que todavía tardará algo de tiempo... —mencionó el doctor luego de examinar sus ojos.

—E-este... ¿aproximadamente cuánto? —Hinata preguntó.

—No hay prisa, lo más importante es tener paciencia —respondió.

—Claro... —Hinata expresó decaída, había esperado buenas noticias.

El doctor salió de la habitación y se dirigió hacia la salida de la casa. Neji permaneció ahí durante el tiempo que abandonó el sitio. Desde allí Usó el Byakugan para ver que hacía Hinata, de inmediato sintió una fuerte opresión en el pecho, ella estaba acurrucada, llorando. Subió por las escaleras y antes de tocar la puerta, se detuvo...

—No podré ir, quería con todo mi corazón hacerlo para estar con él, esta era mi oportunidad y la arruiné —Hinata mencionó, sollozando.

«Hinata-sama... tan importante es para usted», Neji pensó. «Irá al castillo de fuegos artificiales, encontraré la forma de que lo haga» corrió y saltó desde una ventana, con intenciones de alcanzar al doctor.

—¡Espere, doctor, por favor! —Neji lo llamó cuando estuvo detrás del hombre.

—¿Que puedo hacer por ti, joven? —el doctor, preguntó.

—¡Hinata-sama debe recuperar la vista para el fin de semana! ¡Ella tiene mucho interés en ver el castillo de fuegos artificiales!. ¡Quiero hacer lo que sea necesario para conseguirlo! —expresó Neji con desesperación.

—Lo siento muchacho, pero por mucho que quieras... —el doctor se detuvo en el instante que recordó algo que podría servir—. Si tuviéramos hierba colirio...

—Hierba colirio... ¿qué es eso? —Neji lo miró de manera inquisitiva.

—Una planta medicinal muy rara, se dice que es un remedio especial contra la vista cansada. La hierba colirio crece en muy pocos lugares, de ahí que sea un remedio tan poco común. Bueno... creo que alguien dijo que la vio en el "valle del juicio".

—¿Valle del juicio? —Neji iría si no había otra opción para regresarle la vista.

—Hey, hey... ¿no estarás pensando en ir? En el valle del juicio se perderían hasta los jōnin. Si vas, no podrías volver. Si dejas todo a su curso, se curará pronto. En una semana se le habrá pasado —recomendó el doctor, luego siguió su camino.

—¡¿Una semana!? —Neji sabía que sería demasiado tarde, Hinata no se curaría a tiempo para ir a el castillo de fuegos artificiales, faltaba solamente un día. Tenía que ir al valle del juicio a buscar la planta colirio. Estaba al tanto de lo peligroso que podría hacer, sin embargo, no le importaba, estaba dispuesto a todo con tal de que Hinata estuviera bien, y si era necesario, incluso moriría por ello. Ese día al anochecer y sin que nadie se diera cuenta abandonó Konoha.

Al día siguiente cuando regresó al complejo Hyuga, no pudo evitar que un par de lágrimas corrieran por sus mejillas mientras permanecía a fuera de la habitación de Hinata. Le había fallado.

Más tarde después, Neji escuchó ruidos desde abajo, de inmediato activó el Byakugan y pudo ver a un ninja enmascarado, intentar forzar la puerta para entrar. En segundos llegó allí, el Ninja ya había entrado, pero al verse descubierto corrió.

Neji fue tras él, con el Byakugan activado. De repente el ninja se detuvo al verse acorralado en un callejón de la ciudad.

—Quítate la máscara —Neji le exigió.

El ninja lo obedeció.

—Lee —Neji dijo, en el momento que pudo observar sus cejotas y corte de pelo único—. Qué hacías hace un momento, mejor dilo de una vez.

—Y-yo solo estaba practicando como entrar a lugares extremadamente vigilados y que mejor lugar que la casa de Hinata —Lee rió con nerviosismo.

Neji se dio la vuelta y dijo sobre su hombro—. No lo vuelvas a hacer, en varias ocasiones te tuve al alcance para matarte, pero no lo hice porque quería saber porque lo hiciste —dicho eso se fue, dejando a Lee completamente pálido, al saber que pudo morir solo por hacerle un favor a Naruto y Sakura.

Cuando Neji regresó al complejo Hyūga, notó a Hinata mucho mejor de lo que había estado los últimos 4 días, ella estaba sentada a fuera de la sala de estar, sentada en uno de los escalones que daban paso a la entrada del lugar.

Neji escuchó pasos que se acercaban y se movió velozmente, entrando a la sala de estar. De espaldas a Hinata se recargó contra la pared de ahí, listo para reaccionar en segundos si Hinata necesitaba de él. No obstante, los pasos que escuchó no se dirigían directamente al complejo Hyūga, solo eran de una persona que pasaba por allí.

Durante varias horas seguidas se quedó allí cuidando de Hinata quien aún seguía en el mismo lugar sentada y, eso comenzaba a preocuparle, ya que suponía que faltaba poco para la media noche ¿acaso se quedaría allí hasta el amanecer?. En ese instante una lluvia de explosiones comenzó a cubrir el cielo oscuro y Neji Hyūga pudo saber el porqué Hinata se había mantenido allí, ella quería presenciar de cualquier forma los fuegos artificiales. Él se movió silenciosamente y se sentó a su lado. Rápidamente notó que ella estaba sonriendo.

«Hinata-sama, es un honor presenciar con usted este momento, incluso si no lo sabe», Neji pensó, felizmente.

«Gracias por acompañarme Neji-nisan»

FIN


Notas: Yembi! lo siento por tardar tanto, quería terminar este One-shot para tu cumpleaños pero no lo conseguí, espero que te guste esto! _

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