Después de ver el final de Trollhunters Rise of the titans, traigo esta historia siendo mi visión de lo que podría haber sido el final de la franquicia.

Tales of Arcadia no me pertenece. Espero que este final pueda ser su agrado.


- Por favor, Tobs. -Suplicó Jim, mientras veía a la calle, esperando ver venir a Toby.

Al no haber ninguna señal de que su amigo apareciera, Jim bajó la mirada, dando un suspiro de decepción.

Resignado, el Cazatroles se dispuso a levantar la basura esparcida frente a su cochera, sintiendo que a pesar de sus esfuerzos, había fallado en en intentar salvar Toby.

Sus pensamientos fueron cortados de repente, al escuchar el sonido distintivo de la campana de una bicicleta. Jim se quedó tiezo ante ese sonido, pero antes de que pudiera reaccionar, sintió como unos brazos lo envolvían y lo levantaban del suelo.

- ¡JIMBO!

Jim sintió un gran peso salírsele de encima. Era Toby, estaba aquí, vivo, y no paraba de sacudirlo y agitarlo con alegría.

- ¡JIM! ¡JIM! ¡JIM!

- ¡¿Toby?! - Jim logró voltearse y verlo con sus propios ojos, antes de lanzarse hacia él, con lágrimas de felicidad en los ojos. - ¡TOBS!

- ¡JIMBO!

Ambos amigos se abrazaron con fuerzas, sin poder parar de reír y llorar a la vez. Luego de un rato, el primero en separarse fue Toby.

- Toby... yo...

- ¡Amigo! ¡Que loco! - Interrumpió Toby. -¡Pensé que había muerto aplastado por ese camión!

Jim se quedó sin aliento ante este comentario.

- ¿Qué acabas de...

- ¡Quiero decir! De repente estaba en una Arcadia apocalíptica, luchando junto a tí, Clara, Blinky, AAARRRGGHH, Aja, Krel, Varvatos, Douxie - Toby contaba con sus dedos cada nombre. -, contra un monstruo gigante de lava. Conduje el camión de Stuart para evitar que Bellroc usara su magia. Sentí que me orinaba en los pantalones cuando esa cosa se me caía encima. Y cuando cerré los ojos. ¡Puff! Estoy devuelta en mi cuarto, sin ningún rastro de Chomsky, y todo Arcadia parece normal, ¡como si una enorme piedra brillante del tamaño de una montaña nunca hubiera salido de abajo! ¿Qué crees que habrá pasado Jim... - El gordito enarcó una ceja al ver la expresión desconcertada de su amigo. - ¿Jim?

El Cazatroles había quedado paralizado cuando escuchó a su compañero mencionar lo de morir aplastado. Pasaron unos segundos en los que Jim no dejaba de mirar a Toby con la vista en shock antes de que finalmente pudiera hablar.

- Toby... ¿Recuerdas todo eso?

Antes de que Toby pudiera responder. Se escuchó el sonido de una bici cayendo y una voz conocida lo llamaba.

- ¡TOBY!

Los dos amigos voltearon hacia la dirección en la que provino esa voz, y vieron a Clara, quien corrió directamente hacia Toby.

- ¡Estas vivo! - Ella le dio un corto pero fuerte abrazo, antes de retroceder y mirarlo con lágrimas en los ojos.

- Je Je Je Je Si. A mí también me alegra estar vivo, Nuñez. - Respondió un poco incómodo el gordito.

El corazón de Jim latía con fuerza. Miraba a la chica que estaba junto a su mejor amigo, a quien la última vez que había visto llevaba el cabello atado y con un gran mechón blanco, pero ahora, su cabello estaba como lo tenía antes, con un pequeño mechón azul.

Lentamente, Clara fue volteando su mirada hacia Jim, dándole una tierna sonrisa y ojos llenos de lágrimas, que no mostraban otra cosa que no fuera preocupación, gran felicidad, cariño, y un profundo amor. Cosas que el Cazatroles no esperaba ver. Estaba sin palabras, anhelando que esto fuera verdad, que no fuera un sueño, antes de soltar un suave susurro.

- ¿Clara?...

- Jim...

Clara no perdió el tiempo y se lanzó directamente hacia Jim, quien la recibió con los brazos abiertos, envolviéndola en un fuerte abrazo en el que soltó todo el miedo y la angustia que había estado conteniendo. Ninguno daba señales de querer apartarse. Solo cuando finalmente se apartaron un poco y se miraron mutuamente con cariño, Toby pudo hablar.

- Oigan, no entiendo qué está pasando. ¿Detuvimos a Bellroc? ¿Qué pasó con Arcadia? ¿Dónde están los otros?

- Si, si, Tobs. - A Jim le costaba hablar mientras lloraba. - ¡Lo hicimos! Lo hiciste. Lograste bloquear la magia de Bellroc para que pudiera vencerlo y luego... - La cara de Jim cayó al recordar lo que pasó. - Luego moriste. - Clara colocó una mano en su hombro para consolarlo.

- ¡¿De verdad morí?! - Exclamó Toby, alarmado. - Pero... ¿Cómo es que estoy aquí?

- Por la piedra del tiempo. - Responde Clara.

- ¿La piedra del tiempo?

- Si, Tobs. - Continuó Jim. - La cronoesfera, resultó que contenía la piedra del tiempo. Así que la uní al amuleto y la usé para retroceder el tiempo.

- ¡¿Retrocediste el tiempo?!

- ¡Tenía que hacerlo, Tobs! - Jim lloraba desconsoladamente, Clara y Toby lo miraban con preocupación. - ¡Salvamos al mundo! ¡Pero a qué costo! Ya habíamos perdido tanto, y cuando tú... cuando tú... Si había algo que podía hacer para al menos arreglarlo, yo...

- Jim. - Toby colocó una mano sobre su hombro, interrumpiéndolo antes de que pudiera seguir dando explicaciones. - Gracias. - Le regaló una hermosa sonrisa, a la cual Jim respondió.

- Nosotros dos. Al final.

- Al final. - Toby le dio un cálido abrazo, mientras Clara observaba la escena con ternura en su mirada.

Después de unos momentos se apartaron. Jim se secó las lágrimas mientras Toby se acomodaba.

- Así que. Viaje en el tiempo, ¿eh?. ¡Eso es fabuloso! ¡Imagina todo lo que podemos hacer! ¡Los lugares que podemos visitar! - Toby no paraba de hablar con emoción. - Owwwwwwww... Ahora sí podré hacer la mejor película de todos los tiempos. DJ KLEB: EL VIAJERO DEL TIEMPO. ¡Vamos a arrasar en la taquilla!

Clara y Jim rieron por las tonterías de su amigo.

- Pero... - Habló Jim. - No lo entiendo. Creí... que sólo yo conservaría todos mis recuerdos. ¿Cómo es que ustedes también lo recuerdan?

Clara volteó lentamente a Jim, dándole una sonrisa tierna mientras colocaba gentilmente su mano derecha sobre la mejilla de su novio.

- No lo sé. - Susurró Clara. - Pero no me importa. - La mirada de Jim mostraba que estaba más que de acuerdo con ella.

Los dos se dejaron llevar y unieron sus labios en un tierno beso, mientras Toby, sintiendo que no quería interrumpir, se alejó un poco con la vista incómoda hacia a sus amigos, que parecían no tener prisa por separarse.


- ¡Seklos y Gaylen!

- ¡¿Qué ha pasado?!

- ¡¿Dónde están los otros?!

- ¡¿Y mi Steve?!

- Espera... estamos en...

Fueron las palabras exasperadas que producían los hermanos, Aja y Krel Tarron.

- Akiridion-5. - Terminó Aja la frase de su hermano.

Los dos contemplaban la gran vista de su planeta natal. Un planeta que, estaba muy lejos del mundo en el que recordaban estar hace sólo un instante.

- Oh, kleb. ¿Qué acaba de...

- ¡Aja! ¡Krel! - Los hermanos voltearon hacia la gran voz que los llamaba.

- ¡Varvatos! - Exclamaron los hermanos.

El mencionado gigante azul se acercó a los hermanos y los levantó a ambos en un fuerte abrazo, mientras soltaba una carcajada.

- ¡Varvatos Vex se alegra tanto de ver que están bien, su majestad! - Bajó a ambos hermanos.

- ¿Estamos en casa? - Krel mostró su confusión. - ¿Qué no acabamos de estar en la tierra?

- Varvatos está tan confundido como tú. Recuerda haber estado en la tierra durante la más GLORIOSA y espectacular batalla en la que jamás halla participado.

- También lo recuerdo. - Continúo Aja. Su expresión era pensativa, pero luego de un momento cambió, por una de total asombro. - ¡Jim lo hizo! - Sus compañeros la miraron con curiosidad.

- ¿Jim? - Krel la miró con una ceja levantada.

- Recuerda, hermanito. Logró acabar con Bellroc con la ayuda de Toby.

- Pero Toby no lo logró... - Krel bajo la mirada.

- Su muerte fue, GLORIOSA. - Exclamó Varvatos, ganándose una mirada de Krel.

- ¡Pero Jim encontró la piedra del tiempo y la usó para volver atrás en el tiempo! - Recordó Aja.

- ¡Es verdad! - La cara de Krel se animó. - Pero espera, eso significa. ¿Qué estamos en el pasado? ¿Cómo es que recordamos todo eso? ¿No se suponía que Jim sería el único que recordaría lo que pasó? O... ¿lo que pasará?

Antes de que cualquiera de ellos pudiera pensar en una explicación, una voz llamó su atención.

- Ahí están.

Los tres se congelaron ante el sonido de esa voz familiar, y voltearon a la dirección de la que provenía, para encontrarse a dos personas que nunca imaginaron que volverían a ver. Caminando hacia ellos, veían venir al rey Fialkov y a la reina Coranda.

- Aja. Krel. Los estuvimos buscando niños. - Pronunció la reina, la madre de los hermanos.

- ¿Se puede saber en dónde han estad... -

- ¡MAMA! ¡PAPA! - Los hermanos Tarron no perdieron el tiempo y corrieron hacia sus padres, estrellándose contra ellos y los envolvieron a cada uno en un fuerte abrazo.

Los reyes estaban confundidos mientras mantenían a sus hijos que no paraban de llorar, diciéndoles lo mucho que los habían extrañado.

- ¿Está todo -

- ¡MI REINA! ¡MI REY! - Varvatos envolvió a los cuatro y los levantó en un fuerte abrazo, para desconcierto del rey y la reina.

- ¡Varvatos! ¡Bájanos! ¡Ahora! - Demandó el rey.

El gigante azul dio una carcajada antes de soltarlos y responder con todo gusto.

- Como lo ordene. Mi rey.

Los hermanos finalmente se animaron a soltar a sus padres.

- ¡No tienen idea de todo lo que ha pasado! - Exclamó Aja, con evidente felicidad.

- ¿Pasado? ¿Qué ha pasado? - Respondió con preocupación su madre.

- ¡Viajamos a la tierra!

- ¡Conocimos muchos amigos!

- Es muy anticuada, ¡pero la música es genial!

- ¡Peleamos muchas batallas!

- ¡Evitamos un apocalipsis!

- ¡Me enamoré de alguien y fuimos padres!

- ¡Fue glorioso!

Aja, Krel y Varvatos no paraban de hablar los tres al mismo tiempo, confundiendo todavía más a los reyes.

- ¡Esperen! ¡Esperen! - Los interrumpió el rey. - Que fueron a, ¿dónde? - Preguntó por lo único que alcanzó a entender.

- Dennos un momento. - Aja tomó a Krel y Varvatos, y los alejó unos metros de sus padres para poder hablar en privado.

- Ellos no parecen recordar nada de lo que ha pasado. - Comentó Krel.

- De lo que pasará, hermanito. Recuerda, Jim nos hizo volver atrás en el tiempo. - Dio una sonrisa Aja.

- Y de nuevo. ¿No se suponía que sólo él recordaría todo? - Krel estaba impaciente por tener una explicación.

- Eso no es lo que importa, Krel. Lo importante es, que estamos aquí. Mamá y papá están aquí con nosotros. Pero esta vez, podemos ayudar a que las cosas sean mejores. Para nosotros. Y nuestros amigos. - Aja tenía una mirada de determinación en su rostro.

- Supongo que Jim no tendrá que hacer todo el sólo después de todo. - Krel sonrió.

- Entonces, Varvatos Vex de nuevo tendrá que proteger a los príncipes, enfrentar numerosos peligros, luchar contra oponentes formidables, – El gigante azul se emocionaba cada vez más - y así, poder volver a ganarse el corazón, de la hermosa Nancy Domzalski – Mostraba una sonrisa brillante. - ¡Varvatos acepta este reto! ¡Glorioso!.

Krel lo miraba con cara de "¿Hablas en serio?", mientras que Aja contuvo la risa. Los tres se acercaron nuevamente al rey y a la reina.

- Hay varias cosas que debemos hacer, mamá, papá. - Habló Aja, decidida. - Pero primero. ¿Creen que podríamos ir a la Tierra? Hay unos amigos que quisiéramos presentarles.


- ¡ARCHIE! - Douxie se encontraba en el café donde trabajaba, abrazando a su muy querido amigo familiar. - ¡Como te adoro pequeño dragón!

- ¡Douxie! ¡¿Qué haces?! - Se quejó el gato en los brazos del mago.

- Ah, vamos Arch. - Douxie frotaba su cara contra la de Archie. - Yo sé que te gustan las caricias.

- ¡No es cierto! - El gato logró zafarse del agarre, transformándose en un dragón, quedando flotando en frente de Douxie.

- Ay, por mi madre, claro que si - El mago empezó a rascarle detrás de las orejas mientras seguía hablandole al gato. - Yo se que te gustan. ¿Verdad que si? ¿Verdad que si? ¿Verdad que si? ¿Verdad que si? ¿Eh?

Archie no pudo resistirlo, se dejó rascar las orejas, disfrutando de las caricias de su mago fimiliar.

- Purrrr... - Soltó involuntariamente un ronroneo, que lo hizo reaccionar. - ¡Ya basta! - El dragón anteojudo voló lejos del alcance de su compañero, aterrizando sobre una mesa. - ¿Qué rayos te sucede Douxie?

- No me sucede nada. - Douxie hizo un gesto de relajo, abriendo los brazos. - ¡Es un gran día! El sol brilla. El mundo no se termina. - Dio una risa por ese comentario, ganándose una mirada curiosa de Archie. - Oye Arch. ¿Por qué no salimos y visitamos a Carlo Magno? ¿Qué dices amigo?

- ¡¿Carlo Magno, el Devorador?! - Archie lo miró con pánico. - ¡¿Acaso estás loco?! ¡Es un dragón temible y sanguinario!

- Ah, ah, ah, ah, ah. Nop. - Douxie negó con las manos. - Es un dragón amable y hospitalario, que disfruta de hacer pasteles de vayas de sangre. Y además es tu padre y lo amas, ¿no?

- ¡¿Qué?! - El familiar lo miró, aterrado. - Cómo... Yo... Tú... ¡¿Cómo sabes eso?!

- Arch. - Douxie se acercó a su amigo. - Tenemos mucho de que hablar. - Volteó su vista hacia la ventana. - Y hay amigos a los que espero que pronto conozcas. - Sabiendo que Jim lo había logrado, y para sorpresa de todos, no iba a estar sólo.


Jim, Toby y Clara, se encontraban ahora bajo el puente del canal de Arcadia, el mismo puente en el que habían vivido grandes batallas. Los tres observaban con desconcierto la pila de escombros de roca que yacía frente a ellos.

- Esos... ¿Esos son...

- Los restos de Kanjigar. - Jim interrumpió a Toby.

Tan pronto como terminó de hablar, los tres vieron con asombro como una luz azul empezaba a emanar desde los escombros. Sabían muy bien de qué era esa luz. Jim volveó a ver a Clara y Toby, que le asintieron para que se acercara a la pila. Lentamente, el Cazatroles se agachó, y empezó a mover las rocas, buscando el amuleto, pero antes de que moviera la última piedra, un sonido familiar captó su atención.

Voltearon hacia la derecha, en la pared bajo el puente, vieron la forma distintiba de un portal formándose con un horngazel, que al abrirse reveló, la inconfundible forma de Blinky.

- ¡Maese! ¡Jim!

- ¡Blinky! - Jim dejó lo que estaba haciendo y corrió hacia el trol.

Blinky cortó la distancia y recibió al joven con los brazos abiertos, soltando una carcajada.

- ¡Lo lograste! ¡Mi muchacho! ¡Lo lograste!

Antes de que Toby o Clara pudieran unirse al abrazo, una segunda figura emergió desde la puerta hacia Mercadotrol.

- ¡Copiloto! - El gigante AAARRRGGHH, pasó a toda velocidad, empujando por accidente a Blinky y Jim, tomó a Toby en sus brazos, y terminó rodando con él por todo el suelo.

AAARRRGGHH no paraba de rodar, y terminó derribando tanto a Blinky como Jim, haciendo que ahora ellos se unieran al abrazo. Los cuatro se rieron de esto. Clara observó la escena con diversión, hasta que finalmente también se unió al abrazo, ahora los cinco estaban en el suelo, todos llorando de felicidad y/o riendo.

Después de un rato Blinky se levantó, Jim ayudó a Clara a pararse, y AAARRRGGHH seguía sin solar a Toby.

- Copiloto...

- Esta bien, copiloto. - Decía un poco dolorido Toby, pero feliz de estar con su amigo trol. - Ya todo esta bien. - Esto hizo que AAARRRGGHH por fin lo soltara.

- Esto significa... - Comenzó Jim. - ¿Que ustedes también recuerdan todo?

- ¿Que si recuerdo haber presenciado un apocalipsis mágico, y a un valiente y heroico joven que estuvo dispuesto a llevar una gran carga por sí solo, con tal de obtener una oportunidad de que las cosas pudieran ser mejores? ¡Gran Gronka Morka! ¡Por supuesto que lo recuerdo! - Respondió Blinky.

- Recordar. - Dijo AAARRRGGHH.

- ¿Eso quiere decir que todo el mundo lo sabe? - Preguntó con asombro, Jim.

- Lo dudo, Maese Jim. Aparte de Aarghaumont y yo, nadie en Mercadotrol parecía tener algún conocimiento de las batallas en las que hemos participado.

- Nadie recordar. - Estuvo de acuerdo el kubrera.

- Nana tampoco sabe nada. - Comentó Toby. - Su memoria no es la mejor, ¡pero créeme! Ella recordaría haber visto trolls, nomos, aliens, y un monstruo de lava del tamaño de una montaña.

- Mis papás tampoco saben nada. - Comentó Clara.

Jim se dio la vuelta, observando los restos de Kanjigar en donde aún reposabe el amuleto de Merlín, reflexionando.

- Se suponía que esta debía ser sólo mi carga. "Sólo el Cazatroles lo sabrá". Eso es lo que Nari dijo.

- Tal vez no debía ser sólo tuya. - Comentó Clara, luego de reflexionar.

- ¿A qué te refieres? - Preguntó desconsertado, Jim.

- Piensen en esto. Jim no pudo liberar a Excalibur él solo. - Decía la chica. - Nos necesitó a todos nosotros para lograrlo.

- Por Deya. - Exclamó Blinky. - ¡Tienes razón! Bella Clara.

- ¡Es cierto! A nosotros. - Toby hizo un señalo a Clara, Blinky, AAARRRGGHH y él mismo. - Y Aja, Krel, Varvatos...

- ¡Y a Douxie! - Terminó Clara. - Ellos deben recordar al igual que nosotros. ¿No lo ves Jim? Tú eres el Cazatroles que porta el amuleto. Pero no significa que tengas que pelear tú solo. Nos tienes a todos nosotros. - Ella tomó su mano. - Somos un equipo. - Le dio una dulce sonrisa.

- Es verdad. Maese Jim. - Blinky colocó una mano sobre su hombro.

- Equipo. - Se acercó AAARRRGGHH.

Jim estaba más que conmovido por las palabras de su novia y sus amigos.

- Tú lo dijiste, Jimbo. - Su mejor amigo le ofreció su puño. - No Cazatroles.

- Cazadores de Troles. - Jim y Toby chocaron puños.

Después del conmovedor momento, los cinco se apartaron un poco.

- Y ahora. ¿Qué sigue? - Preguntó Toby.

Se escuchó nuevamente un ruido proviniendo de las rocas, al mismo tiempo que se veía brillando la luz azul. Jim volvió a acercarse nuevamente, esta vez no con dudas, sino con decisión.

Removió el último escombro, revelando la fuente de ese resplandor. Se dio la vuelta hacia sus amigos, mostrando en su mano el amuleto del Cazatroles de Merlín.

Clara y los demás vieron a Jim con confianza, quien pronunció:

- Tenemos trabajo que hacer.


- ¡Vamos! ¡Tobs!

Jim y Toby se encontraban en la escuela, durante la clase de gimnasia. Toby luchaba por subir la cuerda mientras que Jim lo alentaba.

El Cazatroles volteó la mirada cuando una risa llamó su atención y vio a su novia, sentada en las escaleras junto Darci y Shannon, viendo el celular. Jim sabia bien lo que debía hacer a continuación.

Se acercó a las tres chicas y saludó.

- Así que... La obra escolar, ¿eh? He oído que están haciendo pruebas.

- Inténtalo, Romeo. - Clara le entregó a Jim un poster de la obra, y luego procedió a darle un beso en la mejilla, para sorpresa de sus amigas. Ambos se vieron con ternura antes de que Clara se alejara con las chicas.

- ¡Jimbo! - Jim se dio la vuelta.

Toby había logrado subir hasta la campana. Se lo veía muy feliz por haber logrado esa hazaña. El entrenador Lawrence estaba sorprendido pero no paraba de felicitarlo.

Jim se acercó a su mejor amigo, justo cuando había terminado de bajar la cuerda.

- Tú y Clara parecen estar adaptándose muy bien, ¿Eh, Romeo? - Toby le dio una sonrisa descarada, haciendo sonrojar al Cazatroles.

- Estamos bien. - Jim se encogió de hombros, pero se notaba su felicidad. - Y parece que Darci tampoco recuerda nada. Lo siento, Tobs, pero creo que tendrás que volver a invitarla a salir. - Jim se sintió un poco mal por su amigo. Él aún tenía a Clara, pero Darci ya no recordaba a Toby.

- No te preocupes, amigo. - Aseguró Toby. - Esta vez tengo la ventaja. Sólo espera. Dentro de muy poco, ella y yo estaremos juntos de nuevo. - Se lo veía con mucha confianza.

Jim no dudaba que eso pasaría.


- Romeo y Julieta. Nunca pareció mostrar mucho interés en el teatro. Joven Atlas.

Jim se encontraba en la oficina de quien había pasado de ser un enemigo mortal a ser el gran amor de su madre, y un aliado y amigo para él.

- ¡Si! No lo sé. Algo me dice que esto valdrá la pena. - Respondió Jim, mientras veía por la ventana de la oficina.

A través de la ventana, vio a Clara caminando con sus amigas, Mary y Shannon. Al verlo, clara le lanzó una dulce sonrisa, que Jim respondió con gusto.

- ¡De todos modos! - Jim se encogió de hombros. - Quería venir a preguntarle si vendría a cenar.

- ¿Cenar? - Preguntó Strickler.

- Me gustaría presentarle a mi madre.

El cambiante se mostró algo sorprendido por esto. Pero aceptó con gusto la oferta de su estudiante.


Jim y Toby se encontraban en el patio de la escuela, saliendo con sus bicicletas. Entonces vieron algo que era muy común en esos días. A Steve encerrando a Eli en un casillero.

Al ver a Steve, Toby no pudo resistirlo y le hizo un gesto a Jim. El gordito se acaricio el estómago y miró descaradamente al rubio. El Cazatroles empezó a luchar por contener la risa, dándose cuenta de a lo que se refería su mejor amigo.

Ambos chicos veían al matón pavonearse mientras se contenían. No habían tenido tiempo de asimilar la experiencia de que Steve fuera padre y ahora sentían cómo esa imagen se les venía a la mente.

- ¡Oigan! ¡¿Qué miran tontos?! - Steve se dio cuenta de que lo miraban y parecían reirse.

Ninguno de los dos le contesto.

- ¿Qué? ¿Se están burlando de mí, nerds? - Steve trataba de insultarlos. Pero se desconsertó al ver que no parecían en lo más mínimo intimidados por él.

Tanto Jim y Toby empezaron a soltar pequeñas risas. A pesar de que Steve se veía más enfadado no dejaban de imaginarlo con su enorme barriga.

- ¡¿De qué se ríen?! - El rubio se enfadaba cada vez más. - ¡¿Se ríen de mí?! - Apretó sus puños. - ¡Más vale que se disculpen sino quieren que los envíe a llorar con sus mamis!

Eso fue todo.

Los dos amigos ya no pudieron contenerse.

- Mami. - Soltó Toby, antes de desplomarse al suelo y reírse.

Jim se sostuvo sobre su bicicleta, riéndose.

En este punto, habían captado la atención de todos en el patio. La confusión estaba presente en el rostro de la gente, y el desconsierto en el rostro de Steve. A pesar de que el rubio los seguía amenazando y gritándoles, estos sólo lo ignoraban y continuaban riéndose.

Clara estaba con sus amigas, observando las tonterías de su novio y su amigo. Rodó los ojos por la escena que estaba viendo, pero rápidamente se llevó la mano a la boca. Ella misma estaba aguantando su propia risa.


- Soy James Lake Jr. Estoy aquí para el papel de Romeo.

Jim estaba sobre el escenario en el auditorio. Esta vez, sin ninguna armadura de Cazatroles. Sólo su ropa habitual.

- Adelante, señor Lake. - Dijo la señorita Janeth.

Eli se levantó de su asiento y le dio a Jim su espada falsa. Jim la tomó y luego dio un susmiro, mi rando a Clara, sentada en la primera fila, quien le asintió con una sonrisa.

- El destino...


La escena, poco a poco cambia del escenario de la escuela, a la cima del lugar donde Jim y Clara habían tenido su baile. Se escucha la voz de fondo de Jim.

El destino, es un regalo.

La escena muestra a Jim al borde, viendo la ciudad de Arcadia. Es de noche, y él está con su armadura de Cazatroles habitual.

Algunos pasan sus vidas enteras.

La escena muestra a Toby, apareciendo a la derecha de Jim, y a Clara a su izquiera. Ambos lucen sus armaduras.

Viviendo una existencia de desesperación tranquila.

AAARRRGGHH camina y se coloca al lado de Toby, mientras que Blinky se coloca al lado de Clara.

Sin saber nunca la verdad. Que lo que se siente como una carga sobre nuestros hombros.

Aja y Krel caminan hacia adelante y se colocan al lado de Toby. Ambos están en su forma akiridiana.

Es en realidad el sentido de propósito, que nos eleva a mayores alturas.

Varvatos Vex aparece y se coloca al lado de Aja y Krel, mientras que Douxie camina hasta estar al lado de Blinky, con Archie en sus hombros.

Nunca olvides que el miedo, no es más que el precursor del valor.

Los nueve contemplan la vista de lo que es la ciudad de Arcadia, el centro del universo. La ciudad de innumerables encuentros. Todos tienen miradas de determinación en sus rostros.

Que luchar y triunfar ante el miedo, es lo que significa. Ser un héroe.

Estos son los Guardianes de Arcadia. Todos se miran y se asienten. Sonrisas de confianzas están en sus miradas. Sobre todo en su lider, en medio de ellos.

Cada uno hace algo diferente. Aja y Krel despliegan sus serretas, al igual que Varvatos, quien lanza una carcajada. Toby despliega su martillo mientras AAARRRGGHH ruge. Blinky choca todos sus puños con sus manos, Clara y Douxie preparan su magia en sus manos.

No pienses.

Jim observa el amuleto que hizo posible todo este viaje. Espera que no tenga la necesidad de volver a utilizarlo, pero ha aprendido que debe estar listo para todo, incluso para la derrota.

Pero no está dispuesto a perder. Mucho menos, no con sus amigos a su lado.

Jim desenvaina su espada, y la escena termina con los nueve saltando hacia la pantalla.

Conviértete.