Buenas noches, les traigo un nuevo fanfic y un nuevo One Shot. La idea se me ocurrió navegando en internet y me base en una tira del ilustrador "Sephico" (creo que así se escribe). Es un fic cortito, menos de 6000 palabras.

Sin nada mas para decir.

Disfruten el nuevo One-Shot


Aquí es Imposible el Tiempo

-¿… llegare al otro lado?- murmuraba para sí mismo con forme se movía, casi sin darse cuenta. Desde hacía un tiempo para acá se movía por inercita en vez de un impulso genuino para desplazarse … pero ¿hacia dónde exactamente?

La única imagen en frente suyo era aquel material quebradizo que tanto daño le hacía al pisarlo, de cierta forma le hacía recordar a una material símil a las raíces de los arboles cuando estas se enroscan entre ellas y se extienden mas allá del árbol. Aquel material enroscado era de un color amarillento.

-¿Qué rayos es un árbol de todas formas? – preguntaba a nadie con la cabeza agachada solo mirando sus pies sucios y desnudos caminar a paso lento.

Desde que tiene conciencia de si mismo se encontraba vagando en ese extraño paramo desolado, aunque tenia en su memoria extrañas imágenes de objetos o lo que parecían ser seres parecidos a él y hasta el nombre de cómo identificarlos, pero a parte de eso no podía recordar nada mas. Quien era, como había llegado aquí o que era este lugar. A parte de las imágenes que tenia en su cabeza, no recordaba estar en algún otro lugar.

Mientras caminaba se frotaba la cabeza y se rascaba su cuerpo denudo que era pálido como el cielo y de no haber sido por un arranque de curiosidad que lo llevo a arrancarse un mechón de pelo de su cabeza, no sabría que todo su pelo era de color blanco.

A medida que avanzaba se extendía esta extraña sensación de vacío tanto dentro de si mismo como en el lugar donde se encontraba. Se detuvo en seco y levantó la vista después de horas de haber estado en la misma posición, se sentía entumecido y ligeramente adolorido. Volteó para todos lados y como siempre: nada, no había absolutamente nada a la vista. Lo único que podía ver era aquel material que servía como "suelo" donde parearse y que se extendía hasta donde alcanzaba la vista y se perdía en un horizonte de nada absoluta.

Se sentía agotado pero tenia que moverse, necesitaba moverse aquí, después de todo caminar era a única cosa que podía hacer para mantener la mente ocupada.

-Tal vez si camino un poco mas… pueda llegar al montículo que deje hace un rato.- decía para si mismo mientras se tallaba los ojos para retomar su camino. Había hecho un montículo con el material del suelo y sorprendentemente era bastante quebradizo y se podía sacar con facilidad. Había sacado un buen par y lo coloco parado sobre el suelo. Al no haber viento, no iba a correr riesgo de que lo tire.

-¿Qué rayos es "viento" de todas formas…?- hablaba consigo mismo de nuevo. - ¿Por qué digo "rayos"… que significara todo esto?- hablaba de nuevo con un tono de confusión pero se sentía un poco alegre por que esperaba poder poner a prueba una suposición suya: si seguía caminando derecho, eventualmente iba a encontrarse con aquel montículo que hizo y confirmar que estaba dentro de una especie de "bucle infinito", desplazándose infinitamente sin descanso,.

-¿Me pregunto como llegue a esta conclusión?- decía en voz alta mientras caminaba y miraba al horizonte.

Caminar le gustaba, le hacia sentir bien pero era cansador. Necesitaba tomarse un tiempo para descansar antes de continuar y probar su pequeña teoría. Muy en el fondo no quería que esto se haga realidad ya que no quería llegar y descubrir que simplemente volvió al mismo lugar donde había estado moviéndose desde hace muchos días. Pero era difícil de saber esto ultimo, en este extraño lugar no existían conceptos como noche o día ( y no era que tampoco supiera lo que significa estas palabras, solo las conocía y ya) Solo había aquel material extraño en el piso de un color amarillento y lo que era "el cielo" por así decirlo, era una mancha infinita de color blanco desprovista de absolutamente nada. Todo era blanco arriba y amarillo abajo, amarillo y crujiente.

-Paso un tiempo desde la ultima vez que escuche ese sonido… -decía mientras miraba hacia arriba, sin dejar de caminar.

Cada cierto tiempo se podía escuchar un sonido extraño que emanaba por todo el lugar y la mejor forma de describirlo era una especie de sonido de vacío como de esos que aparecen cuando te pones un vaso dentro del odio pero amplificado por 100%. No era molesto pero si era extraño por que aparecía de la nada y se iba casi tan rápido como vino.

-Mmmm ¿Qué rayos es un vas…?- no termino de decir la palabra vaso por que pudo sentir otro sonido a la distancia. El sonido distintivo del suelo quebrándose a distancia, como si lo estuvieran golpeando con algo fuerte.

-¿Hay alguien mas aquí?- decía mirando para todos lados esperando buscar la fuente de aquel sonido. Entonces lo divisó: se encontraba a su izquierda y venia a un velocidad considerable y hacia desastre al rebotar sobre el suelo.

-¿Qué es esa cosa?- decía para si mismo mientras forzaba la vista para ver mejor aquella cosa y pudo notarla mejor. Parecía ser una especie de esfera color verde que rebotaba sin parar para desplazarse y mientras lo hacia, rompía el quebradizo suelo sobre si mismo.

Al joven de pelo blanco le empezaba a invadir un miedo profundo con forme veía esa cosa acercarse, no esperaba encontrarse a nadie… o nada pero ahora que veía que de verdad había algo mas a parte de el en aquel lugar y que esta cosa se dirigía hacia el lo llenaba de un miedo indescriptible. Hubiera salido corriendo pero no podía por dos motivos:

Uno: estaba cansado y no iba a ir muy lejos tampoco por que el suelo si se le aplicaba mucho peso iba a romperse hundiéndole los pies y haciéndolo caer y lastimándolo de seriedad.

Dos: estaba paralizado viendo a esa cosa rebotar de arriba abajo, mientras se dirigía hacia el.

No podía moverse y tampoco podía ver su expresión de terror en su rostro, que tenia algunas pecas en sus mejilla, así como tampoco notar el sonido de su corazón latir con fuerza dentro de su pecho.

Aquella esfera ya estaba a unos 5 metros donde el estaba y detrás de ella había varios agujeros que marcaban un camino en línea recta producto de los rebotes. La esfera verde se detuvo y parecía que lo estaba viendo directamente a el.

Sentía que se iba a desmayar de la impresión al tener tan cerca a aquella cosa y tenia el impulso de salir corriendo pero había un pequeño detalle: aquella esfera parecía no tener ningún rasgo característico. Era una simple masa esférica de color verde, parecía un pelota de pequeño tamaño que algún vez tuvo entre sus manos. Esto ultimo no sabia como explicarlo

-¿En que estoy pensando… ?- pensaba para si mismo por primera vez en mucho tiempo. –No entiendo ni mis propios pensamientos.- decía sin darse cuenta que empezó a moverse hacia aquella cosa. Caminó ligeramente hacia aquella esfera y se detuvo al tenerla a un metro suyo.

Del miedo paso a la intriga y a la curiosidad mas infantil al ponerse a rodear aquella cosa. Era una pelota en efecto pero con la distancia de tener abajo suyo restos incrustados de aquel suelo quebradizo color amarillo y como esta pelota parecía de cierta forma vibrar ligeramente, tal vez por su presencia.

Miro mas allá de la pelota por el comino donde la había visto venir y vio un montón de agujeros que se extendían hasta el horizonte y perderse en la lejanía.

-¿Acaso estuvo… rebotando todo el camino hasta aquí?- decía el peli blanco volteando a ver esa cosa y por primera vez pudo notar que se encontraba completamente desnudo. Tampoco recordaba tener algo de ropa alguna vez pero tenia la vaga noción que el no tener nada "puesto" se llamaba denudes. Este hecho le dio una sensación extraña y se avergonzó un poco y se cubrió la parte baja con su mano, cubriendo sus genitales.

Aquella pelota no se movía para nada desde que había frenado pero si parecía hacer un movimiento de vibración, como si tener a otro ser vivo en frente suyo lo desconcertara de igual forma y había dejado de moverse por el pánico. El peli blanco se acercó a aquella cosa y le puso la cara para verlo mejor.

Después de uno segundos mirando aquella esfera nada parecía fuera de lo común y se terminó por aburrir un poco. Solo faltaba tocar aquella cosa para saber su textura que, a simple vista, parecía mas suave que el suelo donde rebotaba.

Apenas puso un dedo sobre aquella esfera, esta empezó a emitir un sonido extraño mientras se movía impaciente sobre su lugar, como si de un ataque de ansiedad se tratara. Apenas vio a esa cosa moverse se disparo de nuevo su miedo instintivo y se hecho hacia atrás de un salto rápido, haciendo agrietar el suelo sobre sus pies. Y en un minuto a otro, la esfera que estaba vibrando, empezó a rodar a toda velocidad alejándose del peliblanco y dejando una marca de depresión en el suelo bastante pronunciada, hasta perderse en el horizonte.

Ahora el peli blanco estaba confundido y un poco extrañado de aquella extraña cosa que así como apareció se fue de una forma muy extraña. Se incorporo un poco y se puso a continuar su camino.

-Al menos no soy el único ser en este lugar.- pensaba para si mismo por segunda vez.

Aquel encuentro con la pelota verde lo había motivado de cierta forma para continuar con su camino. Ahora se movilizaba a paso constante y trataba de no hundirse en en el suelo si pisaba demasiado fuerte aunque era poco probable esto ya que solo se iba a hundir si ejercía mucha presión en el suelo. Mientras caminaba un pedazo del suelo se incrusto en su pie, lastimándolo.

-¡AUCH!- grito del dolor mientras levantaba su pie para ver que pasaba y en efecto tenia clavado un pedazo de suelo en la planta de si pie.- ¿Qué materia de mierda es este?- insultaba mientras se arrancaba del pie aquel fragmento puntiagudo. Al arrojar ese fragmento se detuvo a contemplar el paisaje nuevamente: completamente vacío y desprovisto de vida, únicamente el y la pelota verde. Lo único que había era aquel suelo de material extraño con forma ramificada que era bastante frágil.

El peliblanco al agacharse sobe sus rodillas tomo un fragmento de suelo que estaba roto y se lo llevo a la nariz. Tenia un olor… raro, pero olor al fin y al cabo y su textura era seca y se quebraba con los dedos. Volvió a tomar un pedazo un poquito mas grande y en vez de olerlo se lo llevo a la boca para darle una mordida fuerte. Se sorprendió a su mismo al darse cuenta que tenia sabor, uno muy extraño y lavado pero sabor. Al masticarlo un poco pudo sentir como el material se iba ablandando en su boca hasta deshacerse lo suficiente para ser tragado como alimento.

-No sabia que esto podía comerse…- dijo el peliblanco sosteniendo la parte que había arrancado del piso que ahora tenia una mordida pronunciada. Mientras saboreaba aquel extraño sabor, no se dio cuenta que tenia hambre y decidió darle otra mordida y después otra y otra mordida hasta terminar con el material que tenia. Ahora el peli blanco ya estaba lleno y tenia una sensación de bienestar que no sentía desde … bueno, nunca o al menos no podía recordar o tenia noción de haberla experimentado antes.

-Tal vez pueda llevarme un pedazo más para el camino.- en esto peli blanco saco otro pedazo de suelo y se lo llevo consigo mientras caminaba sin rumbo de nuevo.

El pedazo de suelo que había recogido ahora ya se le había terminado pero no lo alteraba, después de todo tenia mucha mas cantidad de donde recoger si se le antojara un poco mas. Mientras seguía su camino no se dio cuenta con su estomago ahora estaba ligeramente abultado, mas en la parte de la barriga, tal vez por estar comiendo parte del suelo. Algo más captó la atención del peli blanco y era el distintivo sonido de vacío que aparecía cada cierto tiempo.

-Mmm tal vez ya llevo bastante tiempo caminando… esta es la segunda vez que aparece el sonido.- el peli blanco se rascaba la nariz mientras decía esto y cuando termino pudo visualizar algo que se asomaba en el horizontes

- ¿La pelota nuevamente?... ¡o tal vez mi montículo!- decía mientras exclamaba de alegría para adelantarse rápidamente con cuidado hacia aquella figura. Pero rápidamente iba frenando mientras aquella silueta empezaba a tomar forma y ahora la confusión y el miedo se hicieron palpables de nuevo.

Frente suyo a unos 10 metros había dos formas que no podía descifrar: una de ellas era una forma amorfa y alargada que recordaba a un pequeño gusano y estaba sentado en una cosa parecida a la pelota verde pero color naranja y cuadrada.

El peli blanco empezaba a acercarse lentamente por atrás a aquellas dos criaturas y empezaba a sentir un poco de calambres en su estomago pero no le dio importancia. Al estar a un metro y medio decidió rodear a aquella cosa que parecía no moverse pero estaba perfectamente encorvada y sentada en el cubo anaranjado. Parecía que tampoco tenían rasgos característicos y solo se limitaban a existir simplemente.

Entonces el peli blanco hizo algo que no se le había pasado por la cabeza cuando había encontrado a aquella pelota verde: hablar.

-Ahhh ¿hola?... –empezaba a decir el peli blanco. - ¿Quién eres ?.- decía en un tono algo inocente pero mirando fijamente a la peculiar criatura quien al escucharlo, levanto un poco su cuerpo alargado pero inmediatamente lo volvió a bajar.

-Hola.- dijo un voz que sonaba avejentada y cansada.

El peliblanco solo alcanzo a soltar un pequeño susto y caer sobre su trasero y astillárselo sobre el suelo quebradizo. Esto lo hizo quejarse del dolor y mientras se intentaba recomponer, aquella voz seguida hablando.

-Cuidado, te puedes lastimar. –decía la voz solemnemente. El peli blanco de vuelta de pie se quedo viendo a la criatura antes de contestarle.

-Puedes… hablar.- decía mirando fijo a aquella cosa.

-Claro que puedo ¿Por qué no podría?- le preguntaba de regreso como cuestionándolo.

-Bueno…-ahora no tenia palabras para contestarlo y se ruborizo un poco de la vergüenza. –Ahhh bueno… no tienes boca.- decía el peli blanco.

-Eso es verdad, no tengo.- dijo simplemente levantando su cuerpo de su asiento improvisado. –Pero aun así tengo la capacidad de hablar y ser escuchado.- le contesto en un tono alegre. –Ser escuchado por otra persona es un placer que pocos pueden darse por estos lares, si no te diste cuenta, no hay muchas personas por aquí.- decía sonando algo cansado.

El peli banco sopeso esto que acababa de escuchar de la extraña criatura y frunció un poco el seño mientras bajaba la mirada. Mientras hacia esto se miraba sus pies desnudos que estaban un poco lastimados por tanto pisar aquel suelo quebradizo, para después volver a ver al extraño ser que estaba sentado en frente suyo.

-¿Por qué estas sentado solo aquí?.- le decía a la criatura que seguía encorvada en su asiento. No le contesto de inmediato solo se limito a agitar ligeramente su cuerpo de arriba y abajo.

-Me duele el cuerpo de tanto caminar y decidí parar aquí por un rato.- le contestaba de regreso al peli blanco.

-Y… ¿sobre que estas sentado?- el peli blanco señalaba con la cabeza al extraño cubo naranja que el gusano usaba como asiento.

-Oh, el es mi amigo.- decía en un tono jovial.

-¿Tu amigo?- preguntaba extrañado. -¿Acaso puede hablarte?

-No seas ridículo, no puede hablar.- decía en tono burlón al peli blanco. –Pero es un buen oyente y muy cómodo como asiento.- decía en un tono algo cansado a la pregunta del peli blanco.

-Me hace acordar a una pelota verde que me encontré no muy lejos de aquí.- decía el joven mirando fijo al cubo naranja sin darse cuenta que la criatura que estaba sentada sobre el cubo, volvió a levantar su cuerpo para quedarse erguido y mirar al joven fijamente.

-¿La pelota verde? ¿¡Encontraste a la pelota verde!?- decía levantando la voz haciendo que el peli blanco pegue un saltito del susto. -¿Dónde la viste?- al preguntar esto casi parecía que se había levantado de su extraño asiento haciendo que aquel cubo naranja empezara a arrastrarse lentamente, dejando una pequeña estela de humedad detrás.

-Ahh… Oye…tu asiento se esta yendo… -decía lentamente sin pestañar el peli blanco a la criatura, quien volteo para ver a su asiento escapista y rápidamente se sentó fuertemente sobre aquel cubo, que se hundió en una vibración extraña.

-Lo siento por eso, si no me siento sobre el se va escapar.- comentaba el gusano sentado de vuelta sobre la cosa naranja. –Entonces… decías que encontraste a la pelota verde ¿donde?- volvía a preguntar pero esta vez mas calmadamente.

-Ahh… creo que… por esa dirección.- el peli blanco apuntaba con su dedo hacia el lugar por donde había venido antes de encontrar a aquel gusano. –Pero no se para que dirección se fue… iba revotando y dejaba un rastro de destrucción a su paso, pero se fue redando cuando lo toque.- decía un poco avergonzado.

-Mmm si, es una criatura un poco tímida. Le gusta ir rebotando a donde quiera que va, es como su pasatiempo. –comentaba el gusano riendo un poco. –Hace mucho que no lo veo… solía pasar dos veces por aquí y se quedaba con nosotros un tiempo. –terminaba de decir con un dejo de tristeza en su voz.

-¿Y por que no van juntos?- comentaba el peli blanco. Empezaba a sentir un rugido extraño en su estomago.

-Es muy rápido para mi, soy muy viejo para seguirle el paso. – dio el gusano escuchando el ruido que hizo la barriga del joven. –Además… si me paro, mi asiento va a salir disparado y no voy a poder alcanzarlo.- terminaba de decir.

-¿Hace mucho… que esas aquí…?- comentaba el peli blanco sosteniéndose la barriga después de sentir un pequeño calambre.

-Mmm hace mucho.- dijo en un tono cansado. –Hace tanto tiempo que estoy aquí que me olvide hace cuanto estoy sentado en este lugar… me entretengo pensando en la cantidad de tiempo que llevo aquí.- decía con algo de gracia al muchacho. –Por cierto… te duele el estomago ¿verdad?.

-Ahh si… ahora que lo dieces si. –comentaba agarrándose mas el estomago. –No se por que estoy con estos ruidos en el estomago… -el peli blanco ahora estaba algo incomodo por estos ruidos.

-¿… No habrás comido lo que hay en el piso, no?- decía en tono lento el gusano.

El peli blanco ahora lo veía algo preocupado, volvió a mirar aquel extraño piso enroscado y quebradizo que se astillaba en sus pies y se preocupó por lo que le podría decir la criatura si le daba una respuesta positiva.

-Si… si, la verdad que si. Comí un poco… ¿Por qué lo mencionas?- decía el peli blanco mirando fijo a al gusano, quien guardo silencio por unos segundos que se le hicieron eternos antes de responderle.

-Mmm me lo temía…- dijo simplemente antes de cambiar de tema. -¿Te diriges a algún lugar?- le pregunto al peli blanco mirándolo de fente

-Ahh, pero… no me… -el peli blanco sentía un ligera jaqueca ahora y decidió preguntarle a la criatura su interrogante. –Si… la verdad que si. Quiero ver si puedo dar la vuelta y encontrarme con un montículo que hice y deje parado… quiero ver si lo puedo encontrar. –dijo con algo de esfuerzo aguantando el dolor de estomago.

-Tal vez deberías apresurarte pequeño… no creo que te quede mucho tiempo. – decía aquel gusano bajando su cuerpo y encorvándose en el proceso. –Yo voy a continuar con lo mío, tal vez si tenga suerte pueda recordar hace cuanto tiempo estoy aquí. –fue lo ultimo que dijo antes de ponerse en una posición incomoda para el peli blanco y no volvió a decir nada mas, no importa si el muchacho le empezara a hablar de nuevo y ya sin muchas ganas de hablar el peli blanco retomo su camino alejándose de esos dos seres extraños.


Había caminado tanto que había perdido al gusano y al cubo naranja de vista en el horizonte, pero no sabia donde se encontraba ahora… no es que hubiera estado en ningún lugar para empezar. Lo único constante era el dolor de estomago cada vez mas agudo que le impedía caminar bien. Su barriga ahora estaba un poco mas hinchada que antes. No hacia calor pero el peli blanco estaba sudando considerablemente .

-Ahhh…. Ahhh… -jadeaba sin decoro alguno, después de todo no había nadie quien lo escuche. –Me duele… mucho el estomago… - decía levemente sintiendo sus pies mas cansados. –Creo que estoy muy lejos desde que vi al gusano… me pregunto si podre llegar a dar la vuelta… -comentaba con vista firme al frente.

Cada paso que daba ignoraba que se estaba clavando pedazos del piso en los pies, por que se lamentaba mas por el dolor de estomago. Su vista se tornada mas nublada y la cabeza ahora le dolía bastante. El peli blanco se detuvo frotándose la barriga y no podía caminar mas, por lo que se sentó en el piso para después acostarse sobre aquel suelo amarillento.

-Ahhh…. Ahhh… creo que… nunca voy a llegar del otro lado. –decía el peli blanco mas pálido que antes mirando el cielo. Miro un poco a su izquierda y pudo ver algo que había en el horizontes. No se estaba dirigiendo a el, sino que estaba parado firmemente sin moverse. Los ojos del joven se iluminaron un poco ante esa vista y con un poco de energía renovada se puso de pie y se dirigió a esa cosa que veía a su izquierda.

A paso firme empezó a dirigirse a lo que veían sus ojos con la esperanza de que podría ser aquel montículo que había hecho hace mucho tiempo para saber si había caminado completamente aquella tierra. Pero antes dar un paso mas un fuerte dolor de estomago lo hizo frenar y poner sus manos sobre su abdomen y vomitar una extraña mescla de bilis y lo que había comido.

El peli blanco vio con horror lo que había expulsado de su cuerpo, era aquel material del piso pero totalmente arrugado e hinchado y había perdido el color amarillo y ahora era completamente blanco, parecía que no se había terminado de disolver dentro de su cuerpo y este no pudo asimilarlo y decidió expulsarlo por la fuerza. Levantó la vista por ultima vez hacia el horizonte y se recostó en posición fetal en el piso. El dolor de estomago había pasado pero se encontraba muy débil para seguir.

-Ahhhhh…- dijo secamente mirando hacia el cielo. –Parece que… no voy a llegar al otro lado… -decía mirando aquel cielo blanco desprovisto de nada.

Mientras contemplaba la nada misma sintió un ruido que sacudió completamente aquel extraño paramo donde estaba y entonces lo vio: el cielo comenzaba a "abrirse".

-¿Qué…. ? ¿Qué esta … ?... –el suelo empezaba a abrirse en una forma circular desde ambos extremos y mientras se levantaba dejaba un rastro de material desconocido que estaba pegado entre el cielo y el lugar donde se levantaba y mientras ese cielo blanco se movía para arriba, era remplazado para una vista totalmente diferente: un color celeste claro remplazaba ese blanco monótono que antes era el cielo, pero lo que mas llamo la atención del peli blanco, que seguía en el piso, era que una extraña brisa se metió e invadió las tierras cuando ese cielo fue abierto, produciéndole una extraña sensación fría pero muy reconfortante para el peli blanco y por primera vez experimento lo que era el viento. Fue tanto su estupor que no se dio cuenta que algunas partes del suelo se agrietaron alrededor suyo.

-Este… este ¿es el fin?- comentaba mientras veía aquella escena incapaz de procesarla debidamente, pero todavía no terminaba.

El cielo de repente había parado de abrirse y se había detenido en seco y ahora estaba una parte blanca y otra parte celeste y de esa parte celeste un objeto se asomo ante la mirada aterrada del peli blanco. Ese objeto extraño se parecía al gusano que había encontrado anteriormente pero mucho mas grande y con un gran agujero en su cabeza y a penas se asomo empezó a verter un extraño liquido humeante que generaba vapor y aumentaba la temperatura a su paso.

El agua caía desde el cielo abierto como una cascada inundando completamente aquella tierra y levantando el suelo y haciéndolo blando. El peli blanco a apenas pudo procesar lo que estaba pasando cuando el pedazo de suelo donde estaba se desprendió y empezaba a moverse sobre el agua con el arriba, como una especie de canoa improvisada. Del agua hirviendo salía un vapor que empezaba a remplazar el poco aire que había por una emanación de calor hirviendo que consumía todo a su paso. El peli blanco vio desde su pequeña fragata como flotaba en aquel mar compuesto por agua hirviendo y lo que alguna vez fue el suelo duro ahora estaba blanco y pegajoso.

En un impulso metió la mano para tomar un poco del suelo que se había fragmentado y ahora parecía una larga línea arrugada color blanquecina pero se arrepintió al instante cuando el agua le quemo completamente la mano y la saco rápidamente.

-Ahhhh, esto duele.- comentaba a los gritos mirando a su mano totalmente roja. El peli blanco bajo su mirada y se puso a ver como su pequeño barquito empezaba a disolverse como el resto del suelo y era cuestión de tiempo para que el se sumergiera en aquel mar hirviendo que se había tragado completamente aquella tierra desolada .

-De verdad… aquí se termina todo. –dijo recostándose a mirar el cielo que volvía a cerrarse, al mismo que tiempo que los vapores hirvientes empezaban a consumir el poco aire que quedaba. – Bien… - fue lo ultimo que alcanzo a decir el peli blanco tosiendo sus ultimas palabras al inhalar aquel vapor humeante y de a poco su cuerpo iba sumergiéndose en aquellas aguas calientes que consumían y disolvían todo, incluso a el.

Fin


Ojala hayan disfrutado el nuevo fic, la verdad me gusto hacerlo por que fue mas una experimentación y simple escritura sin mucha planeación. Si les gusto pueden ver mis otros fics y One-Shots, espero estar actualizando al menos una vez mas antes de que terminen las vacaciones de invierno.

Sin nada mas para decir. Nos vemos

MXRgrunt


Epílogo

Mientras se retorcía no podía encontrar una posición para quedarse cómodo y poder tranquilizar el creciente dolor que tenia en sus entrañas. Ya ni acostarse en un posición fetal lo dejaba tranquilo para poder concentrarse en dormir, tampoco ayudaba a que la mitad de su cama estuviera ocupada por un sorpresivo intruso que había aparecido a mitad de la noche. Pero el peli blanco ya no aguantaba mas.

-!MIERDA!- decía apretando los dientes y saliendo disparado de su cama, haciendo que el colchón diera un brinco expulsando graciosamente al otro ocupante. Mientras tanto el joven salió disparado de su habitación y se dirigió a toda prisa al baño que se encontraba al fina del pasillo.

El montículo de la cama ahora se encontraba tirado en el suelo y de no haber sido por que tenia un sueño muy pesado se hubiera dado cuenta que fue expulsada de la cama de un rebote, pero no tardo mucho tiempo en darse cuenta de esto.

-!AUCH! oye... ¿Qué hiciste...?- se quejaba aquella voz aguda mientras se levantaba a tiendas del suelo y manoteaba el respaldo de la cama para incorporarse sobre la misma. Tenia enredada entre las piernas las sabanas de la cama y sobre todo en su pie izquierdo, tal vez por el hecho de no tener nada de ropa de la cintura para abajo salvo su ropa interior para dormir, ayudaron a que se le hiciera un nudo con las sabanas.

Aquel montículo se apoyo en una posición extendida sobre la cama y un poco desorientada vio la puerta de la habitación abierta y se dio cuenta que el dueño de la habitación que había usurpado ya no se encontraba. Al menos por ahora. "¿Donde rayos se fue?" pensaba para si misma mientras se desenredaba la sabana de su pie izquierdo

El característico ruido del agua corriendo del baño la sacaron de la duda y en el umbral de la puerta apareció el dueño de la habitación, ahora visiblemente mas estable y a gusto. En esto aquel chico prendió la luz y cerro la puerta detrás de si, todo para que ambos individuos se vieran a cara a cara.

-¿Que haces despierta todavía?- preguntaba el peli blanco a la joven que lo miraba entre confundida y molesta. La luz podía revelar que aquella joven tenia pecas en su rostro, su cabello era castaño ligeramente enrulado y la única prenda que tenia era su camisa para dormir de basquet sin mangas que le quedaba grande, debajo no tenia ningún sujetador ni nada.

-¿Como que hago despier...?- no termino de decir por que la indignación la invadió de repente. -!Me tirarte de la cama apestoso!- le recriminaba al peli blanco en frente suyo. Este solo tenia puesto su pijama para dormir color naranja y una musculosa blanca. Este chico tenia una abundante cabellera blanca y pecas en el rostro al igual que la chica sobre la cama

-Oohh... lo siento Lynn.- se disculpaba el peli blanco a Lynn. -Perdón, tenia que ir corriendo al baño. Me estuvo doliendo el estomago toda la madrugada y por fin ya estaba listo para sacarlo todo.- decía el joven mientras se aproximaba a a su cama con la intención de volver a acostarse.

-Seee... pude notarlo. Te retorcías como un gusano Lincoln. No me dejabas dormir.- dijo sonando entre seria y bromista la chica al joven peli blanco, quien le dejaba un espacio para que entrara a la cama. -Tal vez sea por esos horrendos fideos instantáneos que te gusta comer.- decía de regreso Lynn.

-Oye... no saben tan mal.- le decía Lincoln metiéndose a la cama

-Son literalmente cáncer Lincoln.- decía Lynn quien tomaba la sabana para envolver a los dos. -No tengo que ser Lisa para que te diga los peligros de comer esas asquerosas comidas instantáneas, yo siendo deportistas se que no hay que comer esas cosas. -ahora regañaba a Lincoln por su imprudencia. -Esas cosas se quedan en tu estomago incluso horas y no se pueden digerir bien y tantos conservantes y sintéticos terminan haciéndote daño a largo plazo.- terminaba de decir Lynn reprochando a Lincoln.

-Bueno... solo tenia para comer eso.- se disculpaba Lincoln. -Solo me comí el de camarón y creo que me cayo un poco mal. Hasta creo que tuve un sueño un poco extraño. - ambos jóvenes ahora estaban tapados mientras compartían la cama en aquel pequeño cuarto. Pero faltaba algo todavía.

-Ahh Linc...- decía Lynn

-Si, ya se.- en esto Lincoln se puso de pie para apagar la luz y volver rápidamente a acostarse con Lynn.

-Oye... ¿repíteme por que estas aquí?- decía Lincoln a su hermana Lynn a su izquierda.

-Ya te lo dije apestoso... Me pelee con Lucy y por esta noche voy a dormir aquí ¿No te alegra tener a tu hermana favorita contigo haciéndote compañía?- decía Lynn en un tono altanero a su hermano.

-Ohh ¿estaba Leni aquí? No me di cuenta.- bromeaba Lincoln a su hermana quien indignada tomo su almohada y se la puso en la boca a su hermano.

-¿A si? Come plumas apestoso.- ahora ambos hermanos se pusieron a jugar de manos y pegándose con las almohadas y después de unos minutos ambos ya habían quemado suficiente energía para volver a irse a dormir.

Después de unos 15 minutos de silencio en la oscuridad Lincoln pudo sentir la mano de Lynn poniéndose sobre su cintura mientras escuchaba a la castaña murmurarle al odio.

-Linc...- susurraba a Lincoln en la oscuridad de su habitación.

-Lynn... - decía Lincoln con los ojos cerrados.

-!Yo soy tu hermana favorita!- decía Lynn pero no en un tono de pregunta mas bien en un tono de afirmación silenciosa. Pero mas que afirmación, sonaba mas como una suplicaba, como una pregunta encubierta para poner a prueba a su hermano. Lincoln solo dejo escapar un poco de aire y extendió su mano derecha para acariciar el costado izquierdo de la cabeza de Lynn para tranquilizarla.

-Claro que lo eres Lynn, lo de recién fue una broma- decía Lincoln en un tono suave para tranquilizar a su hermana.

-Mmm.- Lynn se dejaba acicalar por su hermano y dado que estaban a oscuras y Lincoln le daba la espalda, podía darse el lujo de poner una sonrisa tonta en su rostro. -Claro que lo soy...- terminaba de decir para poner su cabeza sobre el hombro de su hermano.

Después de unos minutos Lincoln y Lynn se encontraban profundamente dormidos con Lynn abrazando torpemente a Lincoln por detrás pero a ninguno parecía molestarle la cercanía que ambos compartían.


Ahora si, Fin definitivo. Ojala se hayan dado cuenta de que es la referencia del paisaje donde se encontraba el peli blanco vagando, así como los extraños seres con los que se encontró.

Espero que hayan disfrutado esta pequeña lectura.

Nos estamos viendo.

MXRgrunt