Este fic está escrito por dos autoras que piden piedad, porque lo suyo no es lo fluff, pero hicieron el intento. Esperamos que lo disfruten.

Para los que vienen de la página de facebook (sí, ustedes): Holi, adivinen quiénes somos (ahre). Al fin va a haber algo escrito por nosotras después de tanto tiempo diciendo que lo haríamos, jajaja.

Para los que no saben de qué hablamos, los invitamos a conocer la página en español de FB / eldetectiveyelladron.

Esta historia también está siendo publicada en Ao3 (bajo los seudónimos de Iridescent_Buttefly y DanaLeeWatson) y Wattpad (bajo el seudónimo DanaLeeWatson). Debido a que no podemos poner la co-creación aquí ni en Wattpad, son subidas individualmente por una de las dos autoras en estas plataformas (que, en el caso de FF, me corresponde a mí).

Aclaración / Advertencia: En la mayoría de este fic nos referiremos a Shinichi con su nombre, a pesar de que sea Conan en ese momento. Solo usaremos Conan cuando interactúe con una persona que no sepa su verdadera identidad o tenga que actuar como el niño que se supone que es. Esperamos que no sea muy confuso…

Este fic participa en el #Flufftober 2021 de #EsDeFanfics en Facebook.

Palabras: 957.


Día 1: Contacto visual.

Shinichi realmente debería aprender que, con su cuerpo de niño, perseguir gente y patear proyectiles con ayuda de sus zapatos, lo desgastaba físicamente más rápido que si lo hiciera en su cuerpo adulto.

La agencia estaba vacía a excepción de él. Ran había sido arrastrada por Sonoko al atraco de KID que sería esa noche, pero al sentirse tan cansado, no tenía energía para querer asistir y perseguir al ladrón, por lo que, con una inesperada alianza con Sonoko, ambos convencieron a Ran de que estaría bien al quedarse solo en la agencia sin supervisión, ya que Kogoro había quedado atrapado en el papeleo del último caso y no volvería pronto. Sin embargo, Shinichi dudaba de que lo vería en algún momento de la noche, ya que, aprovechando que Ran no estará, probablemente el viejo se iría a jugar Mahjong o a beber, o ambos.

Y así terminó en el sofá de la agencia de detectives contemplando el techo sin hacer nada durante un tiempo. Tal vez sí debió ir con Ran…

Su cuerpo se disparó hacia arriba y se sentó en el sofá, manteniendo su mirada fija en la televisión. Su nuca cosquilleaba al sentirse observado, pero realmente no quería mirar en esa dirección, simplemente sabía quién era. Ah, maldita sea, estaba en un aprieto.

Shinichi no era de los que huían, pero esta situación lo ameritaba. Así que, con eso en mente, se lanzó fuera del sofá y corrió a la puerta de la agencia para poder salir a la escalera y subir al departamento. Lástima que hubiera alguien bloqueando su salida, por lo que no tuvo más opción que detenerse en seco cuando vio blanco, pero Shinichi se negó obstinadamente a mirarlo a la cara.

—¿Te vas tan pronto, Tantei-kun~?

Shinichi reprimió un escalofrío y miró a cualquier otra parte, menos al ladrón que tenía enfrente. Maldijo en su mente cuando dicho ladrón comenzó a acercarse, por lo que retrocedió tantos pasos como el otro daba al avanzar hacia él. Sin embargo, al estar tan centrado en no mirar la figura que se acercaba, no se dio cuenta hacia dónde se dirigía hasta que chocó con el mueble y volvió a maldecir internamente. Ya no tenía a dónde ir con el otro tan cerca, así que mantuvo su vista en cualquier otra parte.

Por supuesto que debió haber esperado que KID se agachara justo en su línea de visión para que no pudiera seguir ignorándolo, especialmente teniéndolo tan cerca. Shinichi se pegó al mueble bruscamente por el inesperado movimiento.

—Ahora, ahora, ¿por qué pareces tan asustado, Tantei-kun~? ¿Tendrá eso algo que ver con que no asististe a mi atraco?

Oh, Dios, ¿por qué KID se acercó tanto? ¿Este idiota no conocía sobre el espacio personal?

—Co-nan-kun~ —canturreo el ladrón con la voz de Ran. ¿Era en serio? ¿Realmente iba a recurrir a ese truco tan viejo?

Levantó la vista para darle un pedazo de su mente, pero se congeló cuando hicieron contacto visual. Shinichi no esperaba toparse con la mirada del ladrón sin ningún tipo de restricción y entró en pánico rápidamente, así que, impulsivamente, se lanzó hacia adelante, cubriendo con sus manos los ojos del ladrón y desvió la mirada casi al mismo tiempo. Podía sentir cómo el calor subía a sus mejillas, especialmente cuando KID soltó un ruido sorprendido y confuso por su acción.

Está bien, así que tal vez el agotamiento no fue el único motivo por el que no asistió al atraco.

—¡¿Qué estás haciendo?! —exigió Shinichi alarmado. Sus sentimientos recién descubiertos hacia KID no tenían nada que ver con lo alterado que se sentía. Nop, nada. Era solo la imprudencia del estúpido ladrón al mostrarle su cara de manera repentina lo que le hacía sentir así. Sí, eso era todo.

—Qué atrevido, pequeño detective. ¿No deberíamos tener una cita antes de pasar a segunda base? —preguntó con un tono burlón.

—¡Deja de bromear!

—No hay nadie más aquí, Tantei-kun —dijo en voz baja y suave, mientras lo agarraba gentilmente de las muñecas y alejaba las manos de su rostro.

Shinichi inmediatamente cerro los ojos, a pesar de que no estaba mirando en su dirección.

—Tantei-kun —llamó, pero Shinichi negó con la cabeza.

—No.

—Meitantei...

—¿Por qué lo estás haciendo? —preguntó débilmente manteniendo obstinadamente sus ojos cerrados. Y es por eso que no pudo ver la pequeña sonrisa de KID.

—Me pregunto también lo mismo —contestó KID con ligero humor—, pero se podría decir que tome una decisión. Está bien mirar, detective.

Shinichi estaba en un dilema. Podría solo abrir los ojos y mirar o negarse absolutamente a hacerlo. Pero... ¿no había esperado este momento? Sin embargo, no de esta manera. Nunca. Y, aun así, podía sentir su resolución desmoronarse. Finalmente, apretó los ojos y, soltando un suspiro, los abrió.

El zafiro volvió a chocar con el índigo.

Shinichi se había percatado antes del color, a pesar de su esfuerzo por no hacerlo, pero viéndolo ahora, no pudo evitar pensar que de alguna manera le convenía al ladrón. Índigo, un color azul medianoche profundo con el que algunos describirían a la persona como misteriosa. Sí, bastante conveniente.

KID se mantuvo en silencio mientras Shinichi inspeccionaba su rostro, por eso se sorprendieron cuando escucharon el sonido de pasos. Sin mucho tiempo, KID se inclinó hacia adelante y le susurró algo al oído, luego se levantó y no pudo seguir más sus movimientos, porque Kogoro entró a la agencia. Shinichi lo miró ligeramente alarmado, pero el detective más viejo no pareció darse cuenta.

—¿Estás enfermo, niño? —preguntó Kogoro sin saludar, al notar su rostro rojo.

Shinichi no respondió, solo pasó a su lado y subió rápidamente al apartamento. Kogoro solo lo observó extrañado.

—…Mocoso —resopló Kogoro y lo siguió al apartamento.


Dan: ¿Crees que moriremos? Digo, yo también estoy escribiendo mi participación individual y aparte mis clases ...

Ceri:… ¿Si te acuerdas que estoy literalmente en medio de mi primer periodo de pruebas, cierto? * gritos en español * Vamos a morir…

Dan: Ah sí, también está eso. Tal vez debamos cambiar el nombre a "Nicksa y Dan sufriendo por hacer un proyecto juntas que prometieron hace años".

Ceri: Han pasado 84 años… ¿Por qué elegimos un desafío mensual para esto?

Dan: En fin, que se la va a hacer. Créannos cuando les decimos que lo nuestro no es lo Fluff, este capítulo y los demás repentinamente toman desvíos angustiosos que no controlamos.

Ceri:… De los que generalmente tengo la culpa, jaja. ¡Gracias por leer!

Dan: ¡Nos vemos mañana!

Los comentarios, sigue y / o favoritos son apreciados 3 ¡Nos vemos!

PD: Jaja… Si alguno de los seguidores de mi historia (saben cuál), que está bastante en pausa en este momento, ve esto: ¡hola! * huye * Ok, no. Sí, sí, tengo muchos seudónimos * guiño * y también tal vez explique mi larga ausencia en alguna parte, quién sabe (los amoo, no me maten, por favor).