Disclaimer: Harry Potter y todos sus personajes le pertenecen a la encantadora J.K Rowling.


Hola, les traigo mi primera (espero qué no la ultima) historia para el reto Fictober 2021 organizado por la página de Facebook "El enigma del Kelpie".

Se suponia que esto tenia que publicarlo el primero de octubre, pero aca donde vivo son 12:20 am del 02/10, asi que supongo que vale. XD


Dia 1. Niebla.

Los últimos rayos del sol cubrieron de forma cálida su piel expuesta.

Hermione se encontraba sentada con las piernas cruzadas sobre la hierba de los jardines exteriores del castillo. Soplaba un viento fresco que hacia que su cabello se levantara suavemente.

Levanto la mirada del libro que descansaba en su regazo y a lo lejos divisó a un par de alumnos sonriéndose mientras se levantaba en dirección al castillo. Pronto oscurecería y ella tambien tendría que marcharse a la calidez de su sala común.

Tomando un largo suspiro aprecio como el cielo iba adquiriendo tonos rosas y naranja. Esos colores siempre lograban tranquilizarla. Cerrando su libro, se levanto limpiando los restos de hierba en su falda.

Estaba por darse media vuelta cuando noto una figura caminando por el borde de los arboles del bosque prohibido. Entrecerró los ojos preguntándose quien podría ser. Era claramente un alumno, pero a la distancia que se encontraba no logro reconocerlo. Cuando comenzaba a parecerle familiar su caminar, la figura dio un rápido vistazo hacia atrás dejando al descubierto su rostro.

Era Draco Malfoy.

Ella se quedo muy quieta mientras miraba como Malfoy continuaba su camino. Se detuvo un instante antes de perderse en la oscuridad de los arboles.

¿Estaba viendo bien? Se pregunto Hermione.

Malfoy acababa de entrar directo al Bosque Prohibido, y más allá de que el hecho en sí, era extraño, por no mencionar peligroso, a Hermione eso le angustio de una forma inquietante. De pronto la tranquilidad que habia sentido un minuto antes, se evaporo.

Ese fue el primer signo de que algo no andaba bien. Por primera vez, se preguntó si no estaría soñando. Buscando la forma de quitarse la sensación, levanto la mirada al cielo, dándose cuenta ahora que el sol ya se habia ocultado por completo dejando al cielo en un tono azul muy oscuro.

No ayudó.

Cuando dirigió de nuevo su vista al punto por donde Malfoy se habia perdido, la preocupación volvió con mas fuerza.

Sacudiendo la cabeza, se encamino con paso firme hacia los arboles por donde Malfoy se habia perdido. Estaba decidida a exigirle una buena explicación al rubio.

Ella era una prefecta, era normal que estuviera preocupada al ver a un alumno entrar directo a los peligros del bosque prohibido. Aun si esté, era Draco Malfoy.

Al llegar al borde, saco su varita murmurado un rápido lumos.

—Malfoy —llamo con voz firme.

No hubo respuesta. Hermione frunció el ceño con molestia. ¿Dónde rayos se habia metido el rubio? Era difícil saber que dirección habia tomado Malfoy, así que camino siguiendo su instinto.

Después de lo que le pareció una eternidad, llego a un pequeño claro. Al principio no noto nada raro pero no paso mucho antes de qué una densa niebla la rodeara.

La urgencia por encontrar a Malfoy aumento. Seguía picando en su pecho esa extraña sensación de preocupación. La hacia sentir confundida. ¿Esto era un sueño?

—Viniste —una voz susurro atrás de ella.

Se sobresalto al reconocer la voz. Habia encontrado a Malfoy.

Se giro hacia él, encontrándolo a centímetros de su rostro. Bajando su varita, parpadeo varias veces por la cercanía del rubio.

—Malfoy… ¿Qué estas haciendo aquí? —pregunto cuando se recompuso de la sorpresa.

A penas lograba ver su rostro. La única luz provenía de su varita pero a su alrededor seguía estando muy oscuro.

Su intención era parecer severa pero cuando miro directo en el gris de sus ojos, su propia mirada se suavizo un poco. La mirada en Malfoy era infinitamente triste. No era una expresión que hubiese visto antes en él, pero estaba segura que así debía lucir cuando se sentía triste.

—Viniste —repitió de nuevo con suavidad.

—Yo… —se detuvo al ver la mano del rubio subir y detenerse en su mejilla.

Contuvo el aliento sintiendo los dedos fríos de Malfoy recorrer su piel.

¿Qué sucedía con Malfoy? Peor aún, ¿Por qué le estaba permitiendo que la tocara?

De pronto, Hermione quiso preguntarle muchas cosas.

Siempre habia sido muy curiosa, queriendo encontrarle respuesta a todo. Hermione pensó que era normal que sintiera curiosidad por la actitud del rubio en las ultimas semanas. Después de todo no estaba acostumbrada a verlo caminar como un fantasma por toda la escuela.

—¿Te sucede algo, Malfoy? —pregunto con timidez. Y ella no pudo evitar sentirse como una estúpida.

Hermione se tenso cuando él rubio lentamente se inclino en dirección a su oído.

—Nada esta bien, Hermione —dijo él. Su aliento chocando contra su piel. La conmoción la golpeo al escucharlo decir su nombre.

Sintió escalofríos cuando las palabras salieron de sus labios. Quiso separarse para mirarlo a los ojos. Pero él no habia terminado de hablar.

—Despierta —susurró con un tono frio. Uno que ella conocía mejor.

Fue cruel. Y a pesar de estar acostumbrada a sus ataques, dolió. Hermione se alejo de su toque de forma brusca esperando ver desprecio en sus ojos. Pero él ya no estaba. Eso la desconcertó por completo. Cerro los ojos con fuerza deseando que cuando los abriera, lo encontraría de nuevo frente a ella.

—Hermione —dijo una voz a la distancia.

Hermione.

—Despierta, Hermione —escucho de nuevo. Esta vez reconoció a la voz, era Ron.

Abrió los ojos de golpe, encontrándo a Ron frente a ella con una sonrisa. Desorientada se sentó. Mirando a su alrededor se dio cuenta que estaba en un sillón de la sala común. Estaba casi vacía.

Un sueño. Solo habia sido un sueño. Uno muy extraño. Y aun así, a pesar de lo extraño que habia sido, se sintió increíblemente triste y vacía.