Shadowman Luffy.

Capítulo 3. Entra el gran espadachín, Roronoa Zoro. El Poder del Capitán Marino Morgan. No todos los sueños se cumplen.

Mientras veía como no cambiaba el horizonte en absoluto por varias horas, Luffy se aburrió. Y un Luffy aburrido tiene ideas de bombero. Ya había escuchado a los pájaros y a los animales marinos hacer sus ruidos y estaba cansado. Necesitaba acción.

"Entonces Coby, Alvida mencionó una isla del tesoro. ¿Sabes dónde se encuentra? ¡Seguro que tiene muchas cosas bonitas para que otros las tomen!" Preguntó un más que interesado Luffy, cuyos ojos parecían transformarse en estrellas doradas. Lo cierto es que no solía

"Sí, sé dónde se encuentra. Es la isla donde Alvida guardaba el resultado de todas sus capturas y conquistas, pero es escarpada y difícil de llegar y nunca podríamos coger ni un 1% con esta barca. Es imposible" dijo Coby ominosamente solo para ver a Luffy deleitarse con el sonido de una aventura.

"No te preocupes. Tengo eso solucionado. ¿Sabes dónde está?" Realmente estaba interesado en saquear todo lo valioso de Alvida.

"Sí, es la Isla Goat. Está cerca de la costa de Villa Foosha. Un pequeño pueblo al otro lado del Reino de Goa. No es muy difícil de localizar y no tiene muchos piratas por medio, creo que solo tiene una guarnición de diez hombres que va rotando con la tripulación principal" comentó Coby encogiéndose de hombros. Al menos, no sería él quien hiciera el saqueo.

Luffy parecía que le había tocado la lotería dragón celestial y con varios boletos ganadores pero más allá de saberse ganador de dicha lotería, no dio más indicaciones de ello.

Para Coby en cambio, fue una buena apertura de ojos al ver que había abierto la boca en cuanto a la localización de una isla llena de dinero para un pirata en lugar de hacerlo para los marines del East Blue. Maldijo un poco, antes de encogerse de hombros. Seguramente no tenía un barco con el que saquear el oro, por lo que podría contárselo a los marines siempre y cuando llegasen antes de que lo hiciese Luffy.

No prestó atención a lo que Luffy había insinuado levemente, decidido a mantener la ubicación de las otras dos islas en silencio llegando incluso a ir en contra del hombre que le había salvado de la esclavitud en el barco de Alvida.

Parecía que podría interrogar a este pirata sin que se diese cuenta lo más mínimo. No es como si se fuese a enfadar o pudiese superar el interrogatorio, ¿no? "Entonces Luffy-san, ¿eres un capitán? Tendrás ya una enorme tripulación de rufianes sobre los que comandar, ¿no?"

Había un poco de burla implícita en el tono de Coby que no gustó mucho a Luffy, pero a cambio de dejar que lo tomase por tonto el propio Luffy dejaría que Coby tuviese su risa ahora. Descubriría su estupidez más tarde cuando no pudiese hacer nada.

"Si ahora estoy solo, pero pronto conseguiré una tripulación grande y fuerte que me permita enfrentarme a ese hombre" comentó Luffy con cierta pasión. No estaba equivocado. Simplemente no le iba a decir todo. Parecía ser alguien que no podría manejar la presión si lo dejasen como única opción.

"Estoy seguro, Luffy-san" Luffy acompañó su entusiasmo con una canción tarareada que Coby no conocía y que no quiso aprender. Algo sobre el sake de alguien e ir a entregarlo. Sus manos se estrecharon en dos puños al saber que era una canción que también cantaban Alvida y sus cohortes.

Dejaría que se lo creyese todo y luego le dejaría sin nada. Había sido algo tonto de Coby renunciar a una ubicación de una isla segura. Sobre todo porque Luffy podía parecer débil por ser un peace main, pero era el doble de agudo que muchos entes en el mar. Y más fuerte que la mayoría.

"Bueno Coby, ¿crees que falta mucho para la Isla Yotsuba?" preguntó Luffy con cierta felicidad. Cada vez estaba más cerca de empezar a reclutar adecuadamente. No es que no estuviese contento. Simplemente quería más. Quería todo Y todo no podrían proporcionarle aquí en el East Blue. Iba a necesitar irse al Grand Line para satisfacerse, pese a que sabía que al menos obtendría de tres a diez miembros en este mar.

Con eso ya podría entrar en Grand Line. Necesitaría al menos un navegante y un médico en su tripulación antes de entrar en el cementerio de piratas, pero estaría bien. Siempre lo había estado incluso cuando hizo tonterías que podrían haberle visto muerto.

Al ver que Coby no respondía, Luffy fue a preguntarle de nuevo pero un escueto "no molestes al navegante" lo calló . Mocoso. Al menos podría responder cuando le hacían una pregunta. Después de todo, Luffy le había salvado de una vida de esclavitud y sin embargo. Se decidió a encontrar un mejor aprendiz para su abuelo y a hacer sus propios cálculos.

Estimó que le quedaban al menos dos horas y media para llegar y se decidió a relajarse en el bauprés del pequeño bote. Coby no le daría más conversación y estaba algo aburrido. Empezó a pensar en los peligros del East Blue y cómo sortearlos, pero al cabo de un tiempo le aburrió y descubrió que le faltaba alguien para actuar de caja de resonancia.

En cambio, pensó en las posiciones que tenía que rellenar para su barco. Necesitaría un espadachín adecuado, no podía luchar él todas las peleas. Necesitaría también un navegante y un oficial de derrota. Una persona con conocimientos generales del Grand Line y un cocinero para el barco. O más bien unos cuantos. Tenía un barco con mucha gente a la que alimentar.

También necesitaría un médico. Una persona confiable para los viajes largos y accidentados, pues sabía que si alguien se metería en futuros líos serían él y su tripulación. Necesitaría también un Carpintero Naval para reparar su barco mientras navegaban, un Francotirador para los futuros duelos y que cumpliese las funciones de Artillero y Maestro de Armas.

Un timonel que conociese su barco de cabo a rabo, un vigía para la cofa y un intendente que conociese la carga del barco y sus gastos. Pero lo más importante era alguien que amenizara el viaje. Un músico que fuese capaz de interpretar los deseos y los sueños de la tripulación y transformarlos en canciones.

Sí, iba a necesitar mucha gente.

Luego recapitulando sobre su pelea con Alvida recordó algo que dijo al final.

"Coby, ¿sabes quién es Roronoa Zoro y por qué Alvida le tiene tanto miedo?" preguntó Luffy con incertidumbre. El nombre le sonaba, aunque no sabía ahora de qué. Coby en cambio lo miró como si no fuese más que una mancha en sus zapatos.

"¿No sabes quién es Roronoa Zoro? ¿Dónde has estado los últimos dos años?" Luffy le miró. Habían sido dos años ajetreados y no había tenido mucho tiempo para leer los periódicos. No era culpa suya, aunque había estado algo descuidado. Le daría eso al menos, pero esperaba más gratitud de su parte.

Para no enfadarse con el mocoso, hizo un puchero infantil ganado a su vez un suspiro de derrota de Coby y una sonrisa de suficiencia.

"De los grandes peligros del East Blue, el más temido por los delincuentes es Roronoa Zoro, el Cazador de Piratas. Se dice que es una bestia sedienta de sangre que solo vive para cazar y matar a sus enemigos y que corta a todo aquel que se le pone por delante, un demonio con forma humana. Hasta hace poco se creía que era imparable para todos, hasta que fue valientemente detenido por la rama 153 de la marina en Shells Town"

"Conque Roronoa Zoro, ¿eh?" se preguntó Luffy. Se sentía como alguien digno de estar en su tripulación.

Decidido, se levantó sobre el bauprés, su altura de 2,10 elevándose fácilmente por encima del mástil del bote y se encargó de otear el horizonte, esperando al momento en que entrarían en el puerto comercial de Shells Town.

Al cabo de dos horas, la ciudad y la isla fueron ampliándose en el horizonte y Luffy sonrió. Ya era hora de obtener a un primer miembro de la tripulación. Cuando media hora más tarde entraron en el puerto, se sorprendieron de ver tan poca actividad en una ciudad principalmente comercial.

Luego de atracar, chocaron con el capitán del puerto, acompañado de un niño de piel oscura que lo seguía con la cabeza baja e hizo a Luffy fruncir el ceño y querer empalar al hombre de inmediato para el desconcierto de Coby, que de nuevo, no entendía absolutamente nada. Notando la agresividad, el hombre hizo valer su posición, con el fin de mediar en la mal oculta agresividad de Luffy.

"Yo soy John Cook, capitán de este puerto. Exijo saber vuestro nombre y la tarifa de atraque de 500 belly por poner un pie en este puerto". Parecía darse mucha importancia, pero de nuevo, todos los capitanes de puerto que Luffy había conocido, se dedicaban a dársela. Por suerte, sabía cómo tratarlos.

Sacando mil belly de la bolsa, los puso en la mano del hombre, al tiempo en que su compañero abría los ojos con asombro.

"¿Qué tal si te doy mil belly y olvidamos los nombres?" La retórica de Luffy era algo carismática y el capitán miró a todos lados, antes de coger el dinero y guardarlo para sí. Sacando doscientos belly más para el niño, Luffy pasó adelante con Coby mirando a ambos por el claro soborno, totalmente ilegal.

Cuando él fuese marino estos sobornos se acabarían.

"¡Qué tenga un gran día, señor Smith!" proclamó alegremente el hombrecillo despreciable con una gran sonrisa que asqueó a Luffy.

Este extendió una mano, pero por dentro sabía que debía corregir ese error. Continuó andando hasta que llegó a la calle principal de la ciudad, donde parecía que se estaba celebrando un mercado, a juzgar por la cantidad de personas que se estaban reuniendo en los puestos.

Haciéndose eco del calor popular Luffy paseó hablando alegremente con todos, para el asombro de Coby que lo miraba como si fuese el diablo, siendo él incapaz de unirse al jolgorio y chasqueando ante las infracciones cometidas por el moreno, poniendo los brazos en jarras cada vez que veía como se cometía un delito por parte de Luffy.

"Oye Luffy-san. No creo que sea buena idea pedirle que sea tu nakama" dijo un tímido Coby mientras que volvía a encogerse.

"No se lo voy a pedir directamente. Primero he de ver si es un buen chico" Luffy era más confiable para esto.

"¡ESTÁ EN LA CÁRCEL PORQUE NO LO ES!" gritó Coby con cierta rabia impulsiva. Inmediatamente se sintió mal al atraer un montón de atención negativa de los lugareños.

Llegando a un puesto con fruta, tomó una pera y le dio un gran mordisco, antes de soltar 100 belly a un vendedor bastante complacido y que sonreía amablemente. Luego le compró una pera a Coby quien pareció ojearla, antes de tirarla al suelo. "No quiero comida de un pirata"

Luffy quedó disgustado con esta acción, recogiendo la pera del suelo y yendo a lavarla con una fuente cercana. En secreto, sabía que no recomendaría a Coby para ser entrenado por cierto marine de su conocimiento. Coby no lo merecía.

"Hola, ¿sabes dónde puedo encontrar a Zoro?" preguntó a la multitud quienes empezaron a saltar hacia atrás para dar grandes rodeos y evitarlos por completo. Nadie sensato haría esa pregunta. No con los muchos espías y chivatos repartidos entre la población.

Al ver que no obtenía respuestas, Luffy suspiró solo para marchar camino arriba ante el consejo susurrado de Coby de no "mencionar" nada relacionado con Zoro mientras estuviese en la ciudad. "Vamos a la base, quieres unirte a los marines, ¿no?"

"Sí, pero aún no estoy preparado emocionalmente. Escuché que esta base está dirigida por el Capitán Morgan" inmediatamente, las personas empezaron a saltar y a esconderse encima o detrás de los muros e incluso debajo de los puestos.

"¡Parece que el nombre de Morgan es tan temido por estos lares como es el de Zoro!" dijo Luffy, riéndose del desconcierto de Coby quien parecía demasiado conmocionado para decir nada. No sabía cómo manejar la idea de que las personas debían de estar agradecidas por la protección.

¡Qué ciudad tan entretenida!" río Luffy mientras que avanzaba de nuevo por el camino principal y hacia la base, secretamente complacido con el obvio temor que provocaba el nombre de Morgan, sin duda, uno de sus muchos capitanes corruptos.

Finalmente Coby se dignó a hablarle y le hizo una pregunta clave. "Entiendo que teman a Zoro que no es más que un delincuente y cazarrecompensas pero, ¿por qué harían lo mismo con el Capitán Morgan? Esto es muy turbio y debo investigarlo por el bien de la reputación de Morgan" se dijo a sí mismo mientras que levantaba el brazo y la nariz en una posición decidida y resolutiva.

"¿Quizás sea un mal chico?" preguntó Luffy, ganado un sonrojo de rabia del chico regordete y pelo inusual. Luego se decidió a explicarlo como si Luffy no fuese muy listo o careciese de sentido común.

"Eso es imposible, después de todo es un Capitán de la Marina" parecía satisfecho con la explicación perdiéndose así el rodamiento de ojos del adolescente mayor y el suspiro de decepción que emanaba de este. Casi no merecía la pena el esfuerzo de haberle salvado. Casi. Por fin habían llegado a la base y esto le dio diferentes opciones a Coby y a Luffy, con este último riéndose burlonamente de la forma de tambor de la base.

Coby en cambio, quedó obnubilado con la vista de la base en todo momento, lo que le impidió ver como Luffy se subía encima de un muro. En su lugar, él se echó a llorar por la emoción.

"No lo puedo terminar de creer. Por fin y tras dos largos años de angustia y temor estoy aquí. La emoción me embarga de tal forma que incluso me tiemblan las piernas. No puedo dar un paso más" se dijo así mismo el adolescente regordete.

Luego recordando a su salvador, se recordó a sí mismo dándole una advertencia. "En esta etapa del camino nos separamos y conmigo agradecido. Así que te entrego esta advertencia. Da la media vuelta y huye pirata y no lanzaré el poder de la marina sobre ti y tal vez te tenga piedad cuando sea almirante y te deje marchar"

Lástima que su amenaza permaneciera sin escuchar, puesto que Luffy ya estaba por encima del muro, oteando en busca de Zoro e inconsciente a todas las amenazas propagadas por Coby quien miraba con ira y odio la espalda de Luffy, encaramada al muro con facilidad.

"A ver, a ver. ¿Dónde estará ese demonio?"

"No lo tendrán aquí, estará en una celda bajo tierra y aislada de todo ser vivo".

"¡AH! ¡Ahí está!" gritó Luffy antes de salir corriendo hacia otro muro en donde podría ojear mejor el lugar en el que se hallaba Zoro. Coby le siguió a regañadientes.

Cuando Coby apareció a su lado para regañarlo por mentir se dio cuenta enseguida que Luffy no mentía. En medio del patio y en una cruz para mortificarlo bajo el sol de primavera yacía uno de los hombres más intimidantes que Luffy había conocido. A su lado, pudo escuchar a Coby temblar ante la simple vista de él.

"Bandana verde, Haramaki… no hay duda. Es él. El demonio cazador de piratas: Roronoa Zoro" Realmente había temor en la voz de Coby, que tartamudeaba al encontrarse cara a cara con el temido cazarrecompensas.

"Bueno, si lo desatamos podrá salir, ¿no?" preguntó Luffy. Era lo más lógico del mundo.

"¡No digas tonterías! ¡¿Qué crees que nos hará si lo liberamos?!" Luffy se rio de nuevo, él es divertido de burlar. "¡Estoy seguro de que te matará, Luffy-san!"

"No te preocupes, soy fuerte" respondió Luffy desmereciendo la preocupación de Coby.

'¿Qué demonios le pasa a este tipo?' se preguntó Coby casi llorando de frustración.

"¡Eh! ¡Vosotros dos!"

Ambos volvieron para responder al condenado, pero este fue más rápido.

"¡Sois una molestia!" dijo cabreando severamente a Coby que fue a responderle. "¡Largaos!" y esa pareció ser su última palabra al respecto.

"Luffy-san si le pides que sea tu nakama sin importar cuántas vidas tengas él…" y sus siguientes palabras fueron cortadas por la llegada de una escalera portátil por el que llegó una niña que les mandó callar para la incredulidad de Luffy y Coby.

Tras mirar para todos los lados, la niña sacó una cuerda por la que descendió hasta el patio de la base marina y hasta plantarse delante del temido Roronoa Zoro.

"¡Es peligrosa Luffy-san. ¡La matarán! ¡Detenla Luffy-san!" Tanto la niña como Zoro y Luffy lo ignoraron. Luffy quería ver lo que pasaba.

"¿Qué pasa?" preguntó el hombre de pelo verde.

"Tienes hambre, ¿verdad? Te preparé unos onigiris" dijo la niña agradablemente. Luffy supo enseguida que algo había pasado para que la niña arriesgase su vida por el cazarrecompensas.

"Te matarán niña. Vete"

"Pero no has comido nada, ¿verdad oni-chan?"

"Toma, es la primera vez que los hago, pero los hice con mucho amor" Eso enterneció el corazón de los tres hombres ahí. Luffy podía decir que se había esforzado mucho, aunque por el olor los había hecho con azúcar y no con sal. Realmente la niña los había hecho con el corazón y no con la receta.

"No tengo hambre" dijo Zoro, tratando de alejar a la niña de su destino. "Eres una molestia, ¡vete a casa!" nada parecía mover a la niña del patio de ejecuciones y Luffy se sintió preparado para intervenir y sacar a la niña.

"Pero…"

"¡Dije que no! ¡Te golpearé!" amenazó Zoro, lástima que la niña no se rindiese.

Justo cuando iba a decir algo más fue interrumpido por una voz nasal y que inmediatamente molestó a Luffy por el tono.

"Así que ahora molestas niños" dijo la voz perteneciente a un adolescente tardío y que vestía un repelente traje morado. Iba acompañado por dos marines que ejercían de guardaespaldas y que llevaban la misma sonrisa arrogante que el rubio.

"Parece que aún tienes mucha energía, Roronoa Zoro" dijo el rubio.

A Luffy sin embargo le asqueó. "Apareció otro tipo raro" dijo con desdén. A Coby sin embargo le preocupaba otra cosa.

"Qué bien. Ahora que la marina está aquí, la niña estará a salvo" dijo aliviado sin percatarse de la mirada desdeñosa que Luffy le estaba dando.

"Vaya, esos onigiris lucen deliciosos" dijo el rubio, tendiendo una mano hacia el paquete que llevaba la niña en la mano y cogiendo uno que se llevó a la boca. Tras unas cuantas mordidas, empezó a escupirlo en voz alta.

"¡NO!" dijo la niña tratando de quitárselos

"¡Puaj! ¡Blegh! ¡Qué asqueroso! ¡Están llenos de azúcar! ¡Necesitan sal! ¡Sal!" volvió a decir el rubio mientras regañaba a la niña.

"Pero pensé que sabrían mejor con azúcar" la niña era la imagen de la tristeza

El niñato le quitó también el otro onigiri y lo lanzó contra el suelo, pisoteándolo con fuerza.

"Qué terrible" dijo Coby. Parecía que por fin estaba entendiendo.

"Las hice con mucho amor" dijo la niña cuando el rubio levantó el pie del suelo y se llevó una de sus manos a la cabeza.

"No has leído este anuncio, ¿verdad?" preguntó el rubio, llevándose una mano al interior de la chaqueta y sacando lo que parecía una hoja de papel común y corriente. "Este es el último anuncio de mi padre" dijo, antes de leer su contenido.

"Aquellos que ayuden a un criminal de propia voluntad serán ejecutados junto con el criminal" La medida asombró a Coby, quien miró al enfadado Luffy con mucho temor. "Morgan, Capitán de la Marina" terminó el rubio.

"Mocosa, ¿conoces a mi padre?" preguntó el rubio ante la exclamación de temor de la niña.

"¿Padre?" preguntó Luffy. Cada vez le gustaba menos lo que pasaba aquí.

"¿Ese es el hijo del Capitán Morgan?" se preguntó Coby. Estaba desilusionado con lo que estaba viendo.

"Oye, lanza a la mocosa" le dijo el rubio a un marine, quien se atemorizó ante lo que le pedían. Al ver que no le respondía, tomó al marine del cuello y lo amenazó.

"¡Te dije que la aventaras de aquí! ¿Te atreves a desobedecer mis órdenes? ¿O quieres que se lo diga a mi padre?" el propio Luffy tuvo que cerrar los puños con cabreo. Este tipo era una de las razones por las que no había querido unirse a los marines.

Finalmente el marine se movió hacia la niña y la recogió a modo de princesa. "Siento tener que lastimarte. Hazte una bola" le dijo el marine a la niña. No deseaba que se hiciese daño alguno cuando la niña le obedeció y la mandó por encima del muro.

Cuando Coby pensó que se golpearía contra el suelo, Luffy saltó del muro y la recogió al aire, evitando con su cuerpo que se golpeara contra el suelo. Enseguida el adolescente de pelo rosa bajó de su posición en el muro para comprobar a la niña, a pesar de que no parecía necesitarlo en absoluto.

"Está bien, ¿Luffy-san? No se encuentra herida, ¿verdad?" Luffy se la pasó a Coby. Había algo más importante que hacer. "Qué tipo más horrible"

"Gracias" les dijo a los dos adolescentes una muy agradecida niña. Mientras Coby la atendía, Luffy volvió a subir. Quería ver como acaba esto.

"¡Maldito bastardo!" exclamó Zoro contra el rubio ufano, quien tan solo se rio con una voz que Luffy había empezado a odiar.

El rubio solo pudo reír ante esto. Estaba orgulloso de lo que hacía. "Eres muy persistente en estar vivo"

"Sí, sobreviviré todo el mes" respondió Zoro con orgullo.

"Bueno, sigue esforzándote" dijo mientras que le ponía una mano en el hombro y se marchaba riéndose del esfuerzo y la voluntad de Zoro, algo que Luffy reconoció.

"Solo faltan diez días" dijo Zoro.

"Espero que sobrevivas hasta entonces" dijo el rubio mientras que continuaba andando y dándole la espalda.

Al momento de marcharse, Luffy saltó al patio y se colocó justo delante de Zoro.

"¿Eres un chico malo?

"¿Aún sigues aquí? Pensé que te había dicho que te largaras"

"Mira que ser humillado públicamente. ¿De verdad eres fuerte?"

"¡No te metas en mis asuntos!"

"Yo hubiese escapado en tres días"

"Tú y yo somos diferentes. Demostraré que puedo sobrevivir el mes ¡lo juro!"

"Qué tipo más testarudo" reconoció Luffy.

Cuando Luffy se iba a marchar, Zoro le interrumpió.

"¡Espera un momento! ¿Podrías darme eso?" dijo Zoro, señalando el onigiri caído.

"¿Piensas comer esto? Está lleno de tierra" dijo, cogiéndolo del suelo.

"¡Cállate y dámelo!"

Cuando Luffy se lo tendió, Zoro tosió un poco.

"Nada nuevo"

"Estaba delicioso" dijo finalmente, para el asombro y comprensión de Luffy.

"Gracias por la comida"

Más tarde en la ciudad.

"¿De verdad?" Preguntó la niña a Luffy quien le sonreía.

"Sí, se lo comió todo"

"Qué felicidad" dijo la niña.

"Entonces, ¿Zoro no es un demonio?" preguntó un arrepentido Coby que miraba hacia todas partes menos a Luffy y a la niña.

"¡No es verdad! Está preso por nuestra culpa"

"¿De qué hablas?"

"Es culpa de Helmeppo" Cuando los dos adolescentes le miraron, la niña siguió con su historia.

Al parecer el hijo del Capitán Morgan, Helmeppo tenía un lobo mascota que solía azuzar contra la población. Un día, Helmeppo, su mascota y sus marines entraron en el restaurante, asustando a los otros clientes y exigiendo la comida que estos tenían en los platos. Cuando la niña trató de alejar al lobo, este le atacó hasta que fue ensartado por Roronoa, quien comía en el restaurante.

Cuando Helmeppo iba a ser ejecutado como su mascota, hizo un trato con Zoro. A cambio de salvar la vida de la niña y la de la madre, Zoro sería capturado por un mes y si sobrevivía salvaría ambas vidas.

"Han pasado tres semanas y Zoro aún no se rinde. Todo por nuestras dos vidas" dijo con pena.

"Helmeppo patea y golpea a oni-chan mientras está atado. Yo…yo…" dijo sollozando.

"Ahora entiendo" dijo Coby. Luffy en cambio miraba serio hacia el patio de ejecuciones. Parecía que quería ir hacia atrás y patear la mierda vida de Helmeppo y no era para menos. Lo que hacía eran acciones de alguien sin honor ni valor. Incluso Coby notó como su adoración a la marina se tambaleaba un poco.

Finalmente, dejaron su puesto actual y se dirigieron al restaurante de comidas de la niña, Rika, para comer algo y alejarse de la suciedad de esta rama de la marina cuando escucharon un ruido de cosas rompiéndose.

"¡Tengo hambre! ¡Todos comeremos aquí gratis!" dijo la voz forzada de Helmeppo quien se sentó en una mesa tras tirar la vajilla anteriormente puesta en ella. Todos los clientes retrocedieron asustados, excepto la joven de pelo azul y muy voluptuosa, vestida con camisa blanca, cazadora de cuero negro, unos pantalones negros y botas de cuero del mismo color. Esta se mantenía para sí misma, mientras comía con tranquilidad.

También una joven pelirroja quien daba la espalda a Helmeppo y a todo aquel que entrase al restaurante. En todo caso, no pareció ver ninguna de las dos mientras se centraba en la buena mujer que actuaba como camarera y cocinera en el modesto restaurante.

"Hihehehehe"

Tras ver que nadie se reía con él se dedicó a pedir.

"Oye, tráeme algo de sake. ¿Por qué demonios tardas tanto? ¡Te dije que te dieras prisa!"

Tras verle servido el sake se dedicó a mirar con desdén y lujuria tanto a la madre como a la hija.

"¡Ah, es verdad! Estoy cansado de esperar así que ejecutaré a Zoro mañana a primera hora. Estáis todos invitados" dijo entre sorbos de su sake.

Luffy no pudo contenerse más y fue a darle un puñetazo, aunque fue retenido por Coby. Justo cuando se liberó y fue a dárselo, fue interrumpido por la chica de pelo azul que miraba a Helmeppo con rabia y asco, quien le dio un golpe con el Kojiri en la garganta, levantándose un par de palmos de su silla.

"¿Quién se atreve? ¿Quién eres tú? ¿No sabes quién soy? ¡Serás ejecutada, igual que Roronoa!" dijo el bastardo rubio, dirigiéndose a la mujer que había desenvainado su katana. Cuando los dos marines que lo acompañaban fueron a desenvainar sus armas, una warhammer, apareció al lado de la cabeza de Helmeppo, quien solo pudo sacar un murmullo asustado.

"Creo que es hora de que te calles, bastardo" Esta era la voz de Luffy, colocando a Ghal Maraz en la sien del niñato rubio. Los marines dejaron caer sus armas al suelo. Luffy sostuvo al rubio frente a él y empezó a golpearlo con el mango del martillo en repetidas ocasiones, hasta que el rubio empezó a pedir piedad.

No funcionó.

"Este tipo es basura" dijo Luffy mientras trataba de soltarse de Coby, quien lo tenía agarrado con fuerza y sin querer soltarlo.

"Que me sueltes" dijo con frustración. Podía liberarse por su cuenta pero Coby era amigo. A menos que hiciese algo estúpido.

"Me golpeaste. Pero yo soy el hijo del Capitán Morgan"

"¡Y eso qué!"

"Si mi padre se entera, serás ejecutado"

"¡Ven y ejecútame tú!" realmente estaba molesto con el niñato.

"Luffy-san detente, ¿o es que quieres tener a la marina como enemigo?"

"¡Soy un pirata, por supuesto que la marina es mi enemiga! ¡Además, ya lo he decidido! ¡Zoro será mi nakama!"

La chica de pelo azul miró a Luffy con las cejas levantadas en un gesto de asombro y salió corriendo tras Luffy cuando este dejó el restaurante. Realmente quería ver que haría por Zoro. Ninguno de ellos vio a la chica de pelo naranja colarse por la puerta aprovechando la conmoción y marchándose sin pagar.

Mientras tanto, en la base marina.

"Yo soy genial… yo soy grande"

"¡Hai, así es Capitán Morgan!" exclamó un joven marine.

"Pero aun así, no me han mandado muchos tributos"

"El problema es que los ingresos del pueblo han disminuido con los años, señor" dijo el atemorizado marine.

"No, el problema es que no me respetan lo suficiente, ¿no es así?"

Cuando el marine fue a responderle, fue interrumpido por la figura de Helmeppo corriendo hacia su padre.

"¡Padre!"

¿Hum?" realmente es parco en palabras.

"¡Quiero que mates a alguien!" dijo Helmeppo, llevándose la mano a la cara.

En el patio de ejecuciones.

Se podía ver a Zoro sufriendo su martirio autoinfligido, recordando viejos tiempos.

"Hice una promesa" se dijo a sí mismo. "No puedo morir en un lugar como este" comentó mientras forcejeaba contra las cuerdas.

Cuando salió de su ensoñación vio a una sombra delante suyo. Al elevar la mirada, volvió a ver a Luffy delante de él.

"¿De nuevo tú? Debes de tener mucho tiempo libre"

"Te desataré, pero tendrás que convertirte en mi nakama"

"¿Nakama? ¿Eres un pirata?"

"Sí, estoy buscando nakamas para mi banda pirata"

"¡Me rehúso! ¿Quieres a alguien como yo en tu banda? ¡Qué estupidez" dijo apartando la mirada de Luffy.

"¿Qué tiene de malo ser un pirata?"

"Los piratas son basura. ¿Por qué querría ser uno?"

"Eso no importa. Ya eres conocido como un malvado cazador de piratas"

"No me importa lo que la gente diga. Jamás me he arrepentido de lo que he hecho. De alguna manera sobreviviré y haré lo que quiero hacer"

Luffy se decidió a cortar la mierda. "Eso harías si el rubio fuese a mantener su promesa. Acaba de anunciar ante un restaurante lleno de testigos que te ejecutaría mañana. Ya he decidido que te convertirás en mi nakama"

"¡No decidas eso tú solo!" le regañó Zoro. Luffy tendría que estar de acuerdo, pero Zoro era demasiado bueno como para dejarlo pasar.

"Usas una katana, ¿verdad?"

"Sí, pero ese idiota las tiene en su habitación. Hijo idiota"

"Yo las recuperaré por ti"

"¿Qué?"

"Yo recuperaré tu katana y a cambio, serás mi nakama"

"¡No seas cabezón!"

Dicho esto, Luffy salió corriendo en dirección contraria a la base, antes de darse la vuelta, correr y empezar a volar con unas alas negras por encima del muro, para el asombro de los tres testigos allí presentes.

"¿Acaso piensa atacar la base él solo? ¿Qué demonios es ese tipo?" se preguntaban todos.

En lo alto de la base.

Se podía ver a los marines tirando de una tremenda estatua.

Tanto el capitán Morgan como su hijo se hallaban también ahí, viendo cómo se desarrollaba el izado de la estatua de Morgan.

"Bien, deténganse. Levanten la estatua de un solo movimiento" gritó Morgan a los marines que se afanaban por mantener la estatua fuera del más pequeño de los golpes.

Helmeppo aprovechó para intervenir.

"Papi, ¿por qué no me ayudas a vengarme? Ese tipo me golpeó con el mango de un warhammer. Ni siquiera tú me has golpeado en el rostro"

"La razón por la que no te he golpeado…" comenzó Morgan, dándole la espalda a su hijo. "¿Sabes cuál es?"

"¿Eh? Porque soy tu hijo"

"Eso es…" dijo, antes de volverse y golpearle fuertemente en el mismo lugar donde Luffy le había golpeado antes "…no vales un solo golpe" le dijo, acariciándose el hacha firmemente.

"Soy yo el que manda, hijo idiota" terminó, mostrando a su hijo su mandíbula de metal con la palabra "Möwe" grabada en ella.

"No te confundas… el único grande aquí soy yo, tu padre" dijo mientras que lo sostenía por la cabeza del hacha.

"Parece que hubo un intruso en el campo de ejecución"

"Ya me hice cargo de esa niña" dijo Helmeppo. Su lección había sido suficiente.

"Ah, ¿la has matado?"

"No, la lancé por encima de la valla, estoy segura de que se hizo mucho daño"

"Oye tú" dijo señalando a un marine de piel oscura. "Vete al pueblo y acaba el trabajo"

"Pero… solo es una niña, aunque sea una orden suya…"

"No importa si es una niña. Si desobedecen mis órdenes, son traidores" comentó mientras se acercaba al marine levantando el hacha.

"Y sin embargo, no puedo" no llegó a decir más, como el canto del hacha le golpeó en la cabeza, dejándolo inconsciente. "¡Stewie!" gritaron un par de marines.

"No tenías que hacer eso" dijo Helmeppo, aún asustado del hecho injusto.

"Me convertí en Capitán gracias a este brazo" dijo, enseñando su hacha por todo el lugar mediante una rotación sobre sí mismo.

"¡Escuchen, los títulos lo son todo en este mundo! Soy el mejor capitán de esta base, lo que significa que soy el más grande. Es por eso por lo que todo lo que yo hago es correcto. No es así, ¿cabrones?"

"¡Hai, sí señor!"

"Después me haré cargo de esa niña. Miren esto, por fin después de muchos meses, la estatua está terminada. Este es el símbolo de mi grandeza, vamos, levántenla"

"Pónganla en el punto más alto, para que todos vean mi grandeza"

En el patio.

"Qué raro. No hay nadie, debo de encontrar al hijo idiota para encontrar la espada de Zoro"

Cuando miraba a todos lados, pudo oír un profundo ruido como de una campana siendo golpeada por un mazo, por lo que miró arriba, de donde provenía el ruido.

Sonrió, pues ya sabía a dónde dirigirse. "Iré a ver: Kage no De" y formando unas alas con su sombra, salió volando hacia arriba, mientras transformaba su sombra en dos alas.

En lo alto de la base.

El soldado que había golpeado la estatua con la cúpula estaba aterrado. No era para menos, ya que tenía al capitán Morgan respirando en el cuello.

"La golpeaste, ¿no?"

"¡Lo siento señor, fui descuidado!"

"Dije que esta estatua representa mi grandeza. Un solo rasguño es un ataque en mi contra"

Cuando fue a levantar el hacha para terminar con la vida del marine, fue interrumpido por una voz.

"¡Aún no sé controlar esto!" dijo, sujetándose con las cuerdas de la estatua y tirándola abajo para la gran conmoción de Morgan y los marinos.

Todos vieron lentamente como la mitad superior de la estatua se desprendía del todo y caía hacia abajo.

"Lo siento" dijo Luffy mientras se inclinaba, tal y como le había enseñado la camarera de su pueblo.

"¡Captúrenlo! ¡Yo lo mataré!"

"¡Sí, enseguida!" gritaron los marines.

"¡Padre, es él el tipo que me golpeó!" dijo el rubio, señalando a Luffy.

"¡Ah! ¡Eres tú! ¡Te estaba buscando! ¡Te vienes conmigo! Necesito que me entregues algo" dijo Luffy mientras lo tomaba de rehén y echaba a andar por el pasillo oscurecido y fundiéndose con las sombras.

"¡Helmeppo-sama!"

"¡Tras él, que no escape!" gritó Morgan. Realmente quería hacerle pagar por la destrucción de la estatua.

"¡Capitán, hay alguien en el campo de ejecución!"

"Los traidores siguen apareciendo"

En el interior de la base.

Una chica pelirroja familiar pudo ser vista en los pasillos que recorrían la base. Esta, estaba forzando una de las puertas en la base. Pero mientras se escondía de los marines, estos estaban persiguiendo a un chico moreno con abrigo de capitán y sombrero de paja. No estaba demasiado preocupada por eso, en su lugar escogiendo esconderse cuando fuese necesario.

Mientras tanto…

"¿Dónde está la katana de Zoro?" dijo Luffy mientras arrastraba al mocoso.

"¡Te lo diré, te lo diré, pero deja de arrastrarme!"

"Bien, habla"

"¡Están en la habitación. La acabamos de pasar!"

"¿Por qué no lo has dicho antes?"

"No sabía que buscabas"

Luffy lo miró antes de aceptar y darse media vuelta, solo para encontrarse con un puñado de marines.

"Deja a Helmeppo-sama y entrégate" dijo uno de los marines. Lástima que Luffy no hiciera caso a la marina.

"No quiero. Si queréis disparar, hacedlo" comentó al tiempo que ponía a Helmeppo como escudo ante él. Luego cargó contra los marines, quienes tuvieron que levantar las armas para no disparar accidentalmente a través de Helmeppo.

"¡No lo hagan!" exclamó el rubio al ver que se le usaba como escudo y ariete.

En el patio de ejecuciones…

El chico de pelo rosa de antes trataba de soltar a Zoro de sus ataduras.

"Huye, Zoro-san"

"Serás asesinado si haces esto" dijo Zoro. No quería que más inocentes fuesen asesinados por su culpa.

"No soporto ver a estos marines. Yo quiero ser un buen marine"

"¡No voy a huir! ¡Solo quedan 10 días!"

"No te queda nada. Helmeppo ha admitido que te ejecutará mañana. Por eso Luffy-san y esa chica lo golpearon profundamente. Nunca tuvo la intención de mantener su promesa"

"Ese idiota cabezón"

"Ahora Luffy-san está siendo perseguido por los marines. No te estoy pidiendo que te conviertas en pirata, pero por favor… ayuda a Luffy-san" Quedó Zoro sin decir nada, obcecado en el futuro inmediato si conseguían liberarle.

"Zoro-san, tú eres el único que puede ayudar a Luffy-san y Luffy-san es el único que puede ayudar a Zoro-san"

"¡Detente!" dijeron los marines mientras apuntaban sus armas a Zoro y a Coby.

"Vosotros seréis ejecutados en este momento por traición" comentó Morgan mientras les apuntaba con el hacha.

"Es gracioso, ¿acaso vosotros y el chico con el sombrero de paja estáis intentando una rebelión?"

"Yo siempre he luchado en mis batallas solo. No como tú, que te escondes detrás de tus soldados"

"Roronoa Zoro, no me subestimes. Tus habilidades no son nada comparadas con mi fuerza"

"¡Apunten!"

'Yo, no puedo morir en un lugar como este' se dijo Zoro a sí mismo.

"¡Fuego!"

En la base.

Por fin Luffy entró en la habitación y no pudo ver nada por un momento. Levantó a Helmeppo para preguntarle, pero este se había desmayado. Finalmente las localizó en una esquina de la habitación, pero eran tres espadas y no una. Encogiéndose de hombros, se las sujetó a la espalda y se iba a marchar cuando escuchó ruido en el patio de ejecuciones.

Asomándose a la ventana, vio que los marines tenían rodeados a Coby y a Zoro. Era hora de intervenir.

"¡Apunten!"

"Kage no Suteppu"

Lo siguiente que pudo ver fue como los marines le apuntaban a él con sus armas y le disparaban.

Sólo había una técnica que hacer. Aunque había prometido no revelarla demasiado pronto, no tuvo más remedio que hacerlo. Estaba seguro de que su hermano se lo disculpará. Al menos, no revelaría las técnicas de su abuelo.

"¡Fuego!"

"Doppelman"

Y extendió los brazos hacia los lados, en formación defensiva.

Justo para ver como su sombra salía de su lugar habitual y recibía todas las balas. Con la boca abierta. Solo para dispararlas de vuelta hacia los desprevenidos marines, quienes empezaron a correr.

"¡Imposible!"

"¿Veis? ¡No funcionó!" exclamó contento "¡Ya os lo dije! ¡Soy fuerte! ¿Verdad?" esto dejó estupefactos tanto a los marines como a Coby, Zoro y la chica de pelo azul que miraba desde lo alto del muro, apunto de haber bajado a salvar a su amigo. No lo necesitó aunque sintió que debía de presentarse a su antiguo amigo de la infancia.

"¿Qué demonios eres?" preguntó Zoro con asombro. Realmente necesitaba dejar de preguntar tanto y empezar a actuar.

"Yo soy Monkey D Luffy. El hombre que se convertirá en el Rey de los piratas" exclamó, la convicción presente en su voz.