Todos los personajes que aparecen en este fics son propiedad exclusiva de Rumiko Takahashi, pero teniendo en cuenta que no voy a sacar ningún bien económico con esto solo lo hago pura diversión.

Éste último capítulo Cree en nosotros una vez más, se lo dedicó la página Facebook del Mundo Fanfics Inuyaha y Ranma quiero agradecerle qué me lo este promocionando y publicando y poder ser parte del Mundo Fanfics Inuyaha y Ranma, gracias y también quiero agradecerle a Mamá Nodoka y Ranma Fanfics Por Siempre, aunque sea una vez, me lo allá promocionado y publicado gracias ellos también.

Siento mucho por la tardanza del último capítulo del gran final, lo qué pasa amigos míos, a mí no me gustó mucho el final del capítulo y lo tuve que reiniciar de nuevo, cuando yo leí el capítulo siento que le faltó algo más más dramá, romance, suspenso y mucha acción y por otra parte está vez les di un final feliz a las otras prometidas de Ranma cómo me lo sugerío mí amigo Manu les di dos de tres prometidas su final feliz, acepto Shampoo ella me sigue cayendo mal, yo la case con un hombre que ella no amá es mucho mejor que mandarla un manicomio o amenazarla.

Yo lo iba subir el día 5 de marzo, pero vi el calendario, el día 11 de marzo cumplo cuatro meses, la primera publicación el día 11 de noviembre del año pasado y que mejor cerrar el último capítulo ése mismo día.

Este capítulo está un poco más largo de lo normal, disfruten el último capítulo, gracias nuevamente.

Cree en mí una vez más.


"¿A dónde voy a ir con este tobillo?". -pensó la chica cabellos azulados.

Ella se había detenido en un cruce de dos caminos, con sus ojos indecisos, Akane había dirigido su mirada a los dos caminos que tenía por delante de ella a la derecha para huir de casa, a la izquierda para ir hacia su casa.

Mí cuerpo se empezó a mover mucho antes de que su cabeza se hubiera decidido. La lluvia se había detenido por fin en el suelo, sin embargo, el aire se había vuelto más frío. Se estremeció y automáticamente sus manos se apretaron alrededor de sus brazos, sintiendo la humedad de su suéter amarillo, que ahora era más bien de color arena.

"Disculpe, señora, ¿podría decirme qué hora es?". -preguntó a una señora que pasaba con pesadas bolsas de compras.

"Las 6:30 AM". -respondió la señora, ella estaba mirando a la chica mojada que tenía delante de ella, y que podría tener la misma edad que su hija.

Akane se inclinó en señal de agradecimiento.

"Todavía es temprano, sí me doy prisa puedo incluso darme un baño caliente antes de ir a la escuela". -pensó la chica cabellos azulados, mientras se apresuraba, con su tobillo que le recordaba que no debía correr.

La idea de irse de su casa o de irse lejos, le parecía ahora tan estúpido. Nunca tendría el valor de separarse de su padre y de sus hermanas, y quizás, ni siquiera de ese idiota.

"¿Qué voluntad tan lábil?". -se burló su voz interior cómo sí fuera Pepe Grillo, haciéndose mofa de su falta de agallas, hiriendo cruelmente su orgullo por su falta de valor.

Ante aquel "te amo" que había parecido más una súplica que una declaración, la muchachita había salido corriendo. Porque es más difícil no creerle, a pesar todos los insultos, las humillaciones, los malos entendidos por no aclarar las cosas a tiempo y sus constante rechazos hacia ella.

Él siempre me hacía sentirme menos de mí misma más de alguna ocasión él siempre se burlaba de mí delante de otras chicas haciéndome sentirme ofendida y humillada en cualquier situación con sus palabras hirientes o comparaciones con las otras prometidas.

Ranma siempre había negó todo lo que había dicho en China que la amaba, ése maldito cretino de su ex, aquel día de nuestra boda fallida cuando le pregunté sí me amaba, él lo negó todo como un verdadero cobarde, el maldito imbécil se había retratado lo qué había dicho en Jusenkyo que la amaba, ése día nosotros dos podríamos haber aprovechado para crear algo juntos pero, él maldito mujeriego jamás a podido ser claro con sus sentimientos y darme mí lugar y alguien tan orgullosa como es Akane

A la joven le dolía el doble de dolor, ese día de su boda.

Fue lo peor día y lo más horrible para ella que pudiera existir en toda su vida.

Que le había hecho el chico de la trenza para herirla su propia boda.

Ella nuevamente desafió a su orgullo y su conciencia una vez más.

Ella volvió acallar sus sentimientos de nuevo por no salir herida.

Ella intentó concentrarse más el paisaje familiar de un árbol tras otro y una lámpara tras otra qué la llevaría de vuelta a casa.

Empujó la pesada puerta de madera oscura y se detuvo a observar el kanji negro del letrero del dojo Tendo. Los ideogramas cargados de responsabilidad cayeron como rocas sobre sus hombros, recordándole a su madre y su hermosa caligrafía.

El ruido de los platos provenía de la cocina Kasumi debía estar ya trabajando, preparando un sabroso desayuno. Lentamente, cerró la puerta tras de sí, un bombardeo de preguntas la abrumaría si se presentaba así, y sabía que no podía mentir a su hermana mayor. Había botellas vacías de sake esparcidas por la mesa del salón, señal de que los hombres de la casa habían estado celebrando mucho la noche anterior.

Su padre debía de estar muy contento por el regreso de su amigo, pensó con una nota de afecto.

Se metió rápidamente en el cuarto de baño y se sumergió en el vapor que hacía la habitación borrosa y silenciosa. Se quitó la ropa, que la lluvia había dejado ajustada y pegajosa, y tras enjuagarse rápidamente, se metió en la bañera.

Un escalofrío de placer le recorrió la columna vertebral y con la cabeza apoyada en el borde se dejó mimar por el agua, relajándose por completo. Su tobillo había empezado a doler; ella levantó su pierna izquierda fuera del agua y la analizó con los ojos, juzgando que no estaba tan hinchada después de todo.

Unos días y podría empezar a entrenar de nuevo, pero esta vez lo haría sola porque después de lo que le había dicho ya no estaba segura de poder mirarlo a la cara sin morir de vergüenza.

Ella le oyó repetir una y otra vez.

"Un te amo"

Se sumergió completamente ocultando su rostro bajo la superficie del agua.

"Yo también te quiero Ranma, pero no va a ser fácil ¿Esta vez?"


Él entró en la casa en ese mismo momento y Kasumi dejó caer la cuchara que estaba usando para llenar los tazones de arroz.

"¡Ranma, eres tú!". -dijo ella, caminando hacia él.

Ella lo abrazó con fuerza y él se sonrojó como solía hacerlo, sin estar acostumbrado a los halagos.

"Um, Kasumi ¿has visto a Akane?". -murmuró avergonzado mientras huía de sus brazos.

"¡Pero yo pensé que ella estaba contigo! Yo no la he visto desde anoche". -dijo la dulce Kasumi.

Ranma estaba a punto de inventar una excusa, pero fue nuevamente presionado, esta vez con más fuerza, por dos brazos que lo hicieron respirar con dificultad.

"¡Raaaanmaaaa, bienvenido!". -gritó el jefe de familia llorando a mares.

"Um, tío Soun, eso duele".

"Pero sí estás empapado hijo mío, ve a darte un buen baño caliente ahora mismo". -su tío se lo ordenó.

Ranma asintió sin pestañear.

"Vaya un baño caliente. Sí mí tío Soun sabe que Akane se ha ido a quién sabe dónde, me matará". -pensó mientras subía las escaleras.

En el piso de arriba, sus pasos le llevaron automáticamente a la habitación de la chica. Frente a la puerta cerrada, Ranma miró el pato roto, que había sido recompuesto con un poco de pegamento pero que no había logrado ocultar el corte.

"Me pregunto qué ha pasado durante mi ausencia. ¿Sufriste mucho Akane?". -pensó, pasando su dedo por la herida abierta en el nombre de la chica.

"Tengo que darme prisa y luego tengo que salir a buscarla". -se dijo a sí misma con firmeza, abriendo de golpe la puerta del baño.

Pero Akane estaba allí, con el pelo mojado, los ojos muy abiertos con una toalla color crema envolviendo su cuerpo, bañada en una nube de vapor.

Ellos se miraron por un momento, agitados únicamente por el calor que sentían en sus mejillas.

"Ak...Akane pero, ¿qué estás haciendo aquí? Yo pensé que con este tobillo no llegaría muy lejos, lo siento mucho". -murmuró Ranma mirando a la chica, su corazón comenzó a latir furiosamente sonrojado inmediatamente apartó la vista, mirándo los pies y notando la hinchazón en la piel blanca de la chica.

"No es tu culpa". -cortó ella estaba nerviosa y sonrojada y dando un paso hacia la puerta olvidando que el exceso de peso no se esperaba, en el lado izquierdo de su cuerpo.

Todo ocurrió en cuestión de segundos. Su tobillo se dobló dolorosamente, haciéndole perder el equilibrio pero antes de que se encontrara tirada en el suelo las manos de Ranma lo tomó de la cintura sosteniéndola rápidamente para evitar que cayera por el impacto.

Su contacto siempre la hacía gemir y él lo había notado cada vez más, se esforzaba por no sonreír como un tonto.

Bajo esa suave toalla, casi podía sentir su piel y su embriagador aroma que llegaba a sus fosas nasales le hacía entrar en trance.

Por un lado esperaba que Akane se apartara rápidamente y le diera una bofetada, pero por otro deseaba tener el valor de abrazarla. En su lugar, ella levantó la vista, plantando sus grandes ojos en él y dio el más mínimo paso adelante para equilibrarse reduciendo la distancia entre sus cuerpos. Mientras Akane se limpiaba unas gotas de agua en los labios que habían resbalado de las puntas de su pelo, Ranma sintió que se desbordaba.

"Tengo que mantener la calma". -pensó nervioso sonrojado, mientras su corazón latía tan rápido que temía que ella también lo oyera.

"Tu-tum. Tu-tum"

De repente dio un paso atrás, alejándose de aquel cuerpo sensual y de aquella cintura que no era ni de lejos tan ancha como decía.

"Lo, siento, tengo que irme". -murmuró nervioso así cerrando apresuradamente la puerta y se apoyó en la puerta él estaba sonrojado y suspirando se miró sus manos, sorprendido estaban temblando.

"¿Qué demonios me está pasando?". -se dijo Ranma así mismo y él se apartó de la puerta y corrió hacia el tejado de la casa.

Necesitaba aire.

Al quedarse repentinamente sola, Akane sacudió ligeramente la cabeza mientras una sonrisa traviesa afloraba en sus labios.


La Tendo más joven ella está mirando cómo su aliento escapaba de su boca y cómo se convertía en una pequeña nube de vapor. Con sus pasos de cautela, ella se dirigía hacia la preparatoria Furinkan como ella lo hacía cada mañana. Dentro de un mes serían las vacaciones de Navidad, algunos de ellos se lo van a pasar con alguien que no fuera Ranma y Shinnosuke él había dejado una nota en su habitación, había otro trozo de papel, por está vez, sabía a una despedida definitiva.

Voy a volver a Ryugenzawa es

mejor así yo te de deseo

que seas muy feliz

Shinnosuke

Ella lo sentía por él, era un buen chico y un buen amigo, que la había salvado la vida cuando era una niña, pero ambos buscaban algo del otro que no estaban dispuestos a dar.

"Hace mucho frío hoy, ¿no? Marimacho". -había preguntado él chico de la trenza el llegó derepente.

Esa pregunta la tomó por sorpresa, acostumbrada ya a la soledad que la había desgastado esos meses.

"Sí, cada día hace más frío tonto". -contestó ella, la misma manera qué él cómo los viejos tiempos.

Ella estaba viéndo bajar de un salto de la reja de acero.

Las palabras sobre el tiempo eran sólo palabras de discurso. Diálogos de aquellos que no saben qué decir o que desearían poder decir más palabras, pero no tienen el valor de decirla y sin embargo, darle una segunda oportunidades parecía lo correcto en ése momento. Porque, a pesar de todos los rencores y los malos entendidos, ella todavía lo quería. Ella quería creer en él una vez más, los corazones de ambos jóvenes en ciertos momentos, parecían latir al mismo tiempo.

Ella detuvo su paso con determinación y se giró para mirarlo a él, con sus ojos y sus labios temblorosos.

"Bien, ¿vamos a darle otra segunda oportunidad?". -pensando nerviosamente la chica.

Ranma la miró de reojo bastante atemorizado se puso inmediatamente a la defensiva convencido de que esa chica, tan bonita como violenta, ¿habría venido para acabar con él? Ella estaba dispuesta a luchar de nuevo con él quizás estaba tan enfadada por lo sucedido que todo terminaría ¿lo había arruinado todo? Cómo siempre él se preguntaba una y otra vez intentando disimular su temor al mirarla a los ojos.

"¿Qué pasa Akane?". -preguntó el chico algo nervioso intentando cubrir su temor bajando un poco la guardia.

"Ranma". -su nombre salió como la parte más terminal de un gran suspiro.

"¡Ah, Ran-Chan cariño sí es verdad, has vuelto!". -su amiga de la infancia lo había gritado por la emoción de verlo de nuevo.

"¡Aiya, Shampoo estar muy feliz de ver Airen de nuevo!". -había gritado con su irritante vocecita chillona meloso de la Chinita .

"¡Jo jo jo. Yo sabía que volverías a mí, mí amado Ranma!". -su loca risa se escuchaba por toda la área y detrás de ella dejando pétalos negros en todo su camino.

Ranma cerró los ojos, rezando a Kami, para que sus oídos le jugaran una mala pasada. Ranma sabía muy bien a quién pertenecían esas tres voces, incluso antes de darse la vuelta para mirarla a sus tres autoproclamadas prometidas que corrían hacia él.

"Rayos…otra vez estoy en problemas por culpa de esas tres locas". -pensó el chico apretó sus labios y sin pensarlo dos veces, de repente un valor inundo su cuerpo haciéndole caminar a paso decidido para acercarse a su ex-prometida.

Akane lo miró confusa, no entendiendo esa mirada tan decidida que iluminaba los ojos azules de Ranma.

"Nos vamos". -había dicho él joven de la ropa china.

Ella derepente sintió cómo Ranma rodeaba con sus brazos la cintura de Akane, comenzó a arrastrarla lo había levantándo como sí fuera un saco de patatas y se la hecho sobre sus hombros cómo un costal.

"¡Ranma idiota! ¿Qué estás haciendo animal? ¡Abájame ahora mismo! No soy tú maldita saco de patatas baboso, entiende yo puedo andar yo solita me duele el tobillo baboso". -gritaba a Akane furiosa.

Ella estaba pataleando dándole golpes en su espalda a su ex-prometido por mientras era arrastrada como sí fuera un gran bulto de saco.

"No te preocupes marimacha, no te va a pasar nada deja de moverte, haces qué estés mucho más pesada de lo normal". -respondió juguetón mientras él chico de la trenza estaba esquivando una de las miniespatulas de su amiga Ukyo, que se clavó en el tronco de un árbol, quería huir lo más rápido que pudo de sus acosadoras prometidas.

"¡Ranma idiota! ¿Cómo te atreves? Decime eso. ¡Vete al diablo grandísimo animal! Bajame ahora mismo". -gruñó Akane, una pequeña vena comenzaba a palpitar en su sien y todo su cuerpo estaba rígido.

"No te enojes Marimacho Así y toda gordita me gustas igual". -dijo afectuosamente y le gruño un ojo alejarse de sus acosadoras pretendientes.

"¡Suelta a Akane ahora mismo Ran-Chan! ¿Yo soy? ¡Tú prometida linda!". -gritaba Ukyo celosa y lanzando sus miniespatulas y así ellos poder separar a la pareja que tenía enfrente de ella.

"¡Airen! ¿Que heces con chica violenta del mazo? ¿A dónde creer que llevar a chica fea?". -gritó Shampoo tras salir del shock.

"Querido Ranma, ¿por qué huyes de mí? ¡Jo jo jo!" -gritaba la rosa negra con una risa maníaca, qué daba un escalofrío todo su cuerpo.

"¡Déjanos en paz!". -les contestó el chico de la ropa chinas a sus locas prometidas y así saliendo a toda velocidad del lugar donde estaban.

"¡Ran-Chan!".

"¡Airen!".

"¡Ranma mí amor!".

"¡Espéranos!" -gritaron todas las prometidas a la vez en un coro y las tres chicas se miraron entre sí, para luego salir como alma que lleva el diablo tras el objeto de su obsesión.

"¡Llegaremos tarde a la escuela, tonto!". -volvió a quejarse Akane.

"La escuela puede esperar hoy, boba". -contestó guiñando un ojo y la abrazó más fuerte a él, en parte porque no quería que se hiciera daño y a la otra parte porque, a él le gustaba tenerla en sus hombros o en sus brazos.

Akane había cerró la boca y bajó la cabeza para que él no pudiera ver lo sonrojaba que se había puesto, Akane ya se había rendido en sus protestas, simplemente se había dejado caer sobre el hombro del muchacho y se dejaba llevar a donde el decidiera, total, no serviría de nada pelear.

Era una escena que Ranma no quería que terminara como todas las otras veces, Akane no tenía que enojarse con él, ya no. Intentó dejar atrás a las otras chicas, que lanzaba sus espátulas, palos de gimnasia, sus Bonbori qué volaban, a su dirección a ellos, cada uno de las chicas trataba de detenerlo, era un verdadero caos desde qué llego él chico Saotome de nuevo a la ciudad.

Ranma corría con toda lo que le daban sus pies haciendo gala cómo el artista marcial qué era y saltando de altura en altura, cómo todo un artista marcial su agilidad y fuerza mientras saltaba de tejado en tejado esquivando las armas de las chicas.

Pero Shampoo, Ukyo y Kodachi, el trío de las locas no pensaba lo mismo ellas se negaba a soltar a su presa, sobre todo ahora que se había atrevido a aparecer de nuevo en la ciudad.

Pero sus sonrisas y palabras tranquilizadoras no fueron suficientes para la chica, que se soltó de repente, y exclamó exasperada.

"¡Te he dicho que me bajes! No quiero meterme en sus peleas". -dijo la muchacha dirigiéndole con una fiereza capaz de congelar al mismísimo infierno a su ex-prometido.

De mala gana, Ranma detuvo su huida y la depositó en el tejado de una gran casa rodeada de un hermoso y cuidado jardín. Los árboles perfectamente recortados daban armonía a todo el entorno y el estanque koi junto al jardín de rocas completaba lo que se consideraba el jardín más bonito de todo Nerima. Ni siquiera la familia Tendo tenía un jardín comparable a éste por su tamaño y belleza.

Mientras tanto, Ukyo, Shampoo y Kodachi aprovecharon para unirse a ellos.

Shampoo avanzó en su dirección, balanceándose como una diva de cine de Hollywood, con una mano se sacudió su larga cabellera púrpura detrás de ella y comenzó con un tono de voz meloso.

"Airen, dime, ¿cuánto me has echado de menos a Shampoo?". -preguntó ella con una dulce, tono de voz pegadiza.

"¡De qué demonios estás hablando loca! ¡Mí Ran-Chan sólo pensó en mí, sin duda alguna, no en una gata resbalosa cualquiera como tú!". -gritó Ukyo impidiéndole el paso a la chica mitad gato.

"¡Jo, jo, jo, pobres pueblerinas ilusas! Diles amor mío, mientras te fuiste lo único que hiciste fue suspirar por mí, jo, jo, jo". -se rió la rosa negra mirando de forma con desprecio las otras chicas.

Las tres chicas se miraron entre sí. Su aura de batalla se elevó y era cada vez mayor y más aterradora, tanto que Ranma tuvo que protegerse los ojos con la mano para no quedar cegado por esa intensidad.

"¡Bien, sí es así!". -gruñó la amazona acercándose rápidamente hacia Kodachi y así lanzándose sobre Kodachi con sus dos Bonbori con las dos manos y las piernas extendidas en posición de pelea cómo sí fuera la mejor peleadora amazónica de su generación.

"Jo, jo, jo, ¡qué violenta y nada elegante!". -la rosa negra esquivó el golpe y fue Ukyo quien acabó en el suelo.

Ukyo se puso rápidamente en pie y se lanzó furiosamente contra la chinita empuñando su enorme espátula de Okonomiyaki.

El pobre chico recibió espatulazos, golpes con listones y bombaris tratando de parar la pelea sin poder lograrlo, hasta que se hartó de la situación.

"¡Basta ya! Chicas deténganse ahora mismo no hay necesidad de comportarse así en lo absoluto". -trató Ranma, de detenerlas a las chicas sín éxito alguno.

Las chicas hicieron caso, estando agitadas, aunque la pelea había sido corta.

Kodachi había aprovechado la conmoción ignorando sus palabras para aferrarse a su amado Ranma, ella se lanzo a abrazar al chico, sacando su listón enredándoselo en el cuello asfixiándolo como siempre lo hace, ella se tiró a su cuello para acercar sus labios con los de él, pero en menos de un minuto las otras dos chicas echaron chispas ya estaban allí tratando de apartarla sín importarles que al hacerlo se arriesgaban a estrangularlo con la cinta de gimnasia.

"¡Suéltalo loca, Ran-Chan, dile a estas, brujas la verdad!". -suplicó Ukyo.

"¡Sí, díselo a ellas, mí amor!". -respondió la rosa negra.

"¡Así es Airen! ¿A quién has extrañado más a mí?". -dijo Shampoo una voz coqueta.

"Agh, agh, cof, cof no puedo, resp...pirar". -dijo Ranma sólo consiguió toser.

Akane miraba aburrida esta pequeña obra.

"Esto sería la misma rutina, una y otra vez, día tras día, semana tras semana, mes tras mes, incluso por años sín pausa ni tregua, por todo la eternidad". -pensó mientras cerraba los ojos con frustración quería perderlos de vista.

"Ranma me voy a la escuela. Diviértete con tus amiguitas". -gritó Akane con una furiosa mirada qué ella le había dado a su ex.

"No Akane, espera...ayuda...me...cof, cof, agh". -suplicaba Ranma, ya estaba poniendo morado.

Ella lo ignoró, como ella podía hacerlo y ella le dió la espalda a ese pequeño grupo.

Sacando fuerza interior el chico de la trenza logro sacarse el listón rompiéndolo él joven Saotome se tallo su cuello mientras cruzaba sus brazos alrededor del cuello.

"Huy, que salvaje mi vida". -dijo fascinada Kodachi.

Ranma ya estaba harto de las insistentes jóvenes. Tenia claro que una de las razones de sus peleas con Akane fueron las entrometidas chicas qué todas ellas tenía un derecho sobre mí ¿y de quien era el culpable? Suya por supuesto, siempre suya.

Suya por negarla siempre por no aclararles nada a las otras chicas qué no estaba aceptando sus sentimientos y mucho menos correspondiéndolos por insultarla y dejar que sus otras prometidas la despreciaran, por rechazar todos y cada uno de una forma horrible y humillante cuando Akane era su prometida sí ahora Akane no quería saber más de él se lo tenía merecido de todas parte era su culpa lo que había pasado a penas hace unos horas atrás en el parque él joven Saotome detenía todas sus acciones de aclarar lo que sentía por Akane a las otras chicas.

Mientras no hablaran no podía decir nada aun.

Las tres chicas volvieron a pelearse de nuevo por el chico.

Lo único que Ranma quería era salir de ahí...con su ex-prometida para poder hablar mejor y aclarar todo pero lo que Ranma escuchó fue un.

"¡STRAPP!"

El sonido de su uniforme rasgándose y su mochila cayendo con un ruido sordo al tejado la dejó aturdida por un momento. Inmediatamente giró la cabeza, tratando de identificar quién se había atrevido a atacarla así.

"Ups, lo siento Akane no era a tí a quien, yo quería golpear". -se justificó Ukyo con una alegre sonrisa.

Ukyo había pronunciado esas palabras con ligereza, como sí en todas sus peleas, yo fuera, sólo una espectadora inútil y débil. Y no una posible rival de lucha.

Todas esas chicas me miran como sí fuera un adorno de porcelana, que su ex-prometido se veía obligado a llevar por la promesa hecha por sus estúpidos padres, para unir las dos escuelas como uno sola escuela, como se habían planeado hace ya mucho años atrás una de esas tontas locuras de sus propios padres muchos años atrás.

La chica puso los ojos en los trozos de su falda que habían sido alcanzado por la pelea con la herramienta de Ukyo y la chica cabellos azulados ella se sintió profundamente ofendida, sus libros había sido esparcidos por el techo con algunas páginas dobladas y sucias que parecían estar observándola burlándose de ella hiriendo su maldito orgullo en la espera de su reacción.

Quería estar por encima de la situación de la pelea y sus tres rivales ellas tres estaban ignorándola cómo siempre lo hacen y está vez no podía soportarlo más ella también era una artista marcial de la escuela de la lucha libre Tendo Todo Vale. Desde lo más profundo de su estómago sintió que la rabia subía por su cuerpo, su aura de combate de elevo hasta, los cielos iluminando toda Nerima en un sólo instante todos se quedaron congelados en sus sitios en absoluto silencio.

Las personas que paseaban por Nerima en ese mismo momento los habitantes de Nerima, todos ellos pasaron días comentando el extraño fulgor azulado que resplandecía en una de las casas de la zona.

Akane no tuvo de otra más que sacar su adorado mazo a la batalla.

Ranma estaba sudando frío completamente paralizado de pies a cabeza parece, cómo sí fuera un chihuahueño asustadizo cuando haces una travesura y tú dueña té descubre y luego té regaña, cuando haces algo malo.

Pará el chico Saotome era pocas veces que Ranma miraba a su ex-prometida enojarse de esa manera la chica estaba rodeada de una aura aterradora, el chico de la trenza trago saliva él estaba asustado estaba temblando de miedo, él muchacho de la ropa china él estaba mirando, por sus propios ojos la aura de batalla de su "ex" era tres veces más grande de lo normal qué iluminó los cielos de Nerima, incluyendo toda la área donde estában y con el duro carácter multiplicado por mil, para el chico de la trenza no era ninguna novedad por su mal carácter de su ex-prometida, tampoco era normal que su ex-prometida sacará su señor mazo a la pelea.

Cuando su ex-prometida saca su infernal señor mazo es porque ella está furiosa con él o cuando estoy haciendo cosas estúpidas con ella.

Las tres rivales ellas estaban listas para el ataque de la chica y Akane estaba lista para explotar por su boca con un grito de guerra de batalla, cómo sí fuera un dios descendiendo de los mismos cielos, que le robaría todo el aliento de sus pulmones con su ira multiplicado a mil con su fiel mazo en la mano estaba listo pará la pelea cómo estuviera escupiendo fuego en la boca y Akane empezó a contar hasta tres en la mente.

"Uno, dos y". -pero este nunca llego.

"¡Es Akane!". -la voz de Ranma llegó tan inesperada como el frío que hacía todo Nerima.

"¿Qué?". -preguntaron las tres al mismo tiempo, mientras la "candidata" cerraba lentamente la boca de forma interrogativa.

"¿Qué dices mi amor? No lo entiendo". -preguntó Kodachi.

"¡Sí Ranma explícate mejor!". -continuó Ukyo.

"¡Esto es la respuesta a lo que me preguntaste Shampoo!" -respondió Ranma.

Shampoo agarró sus manos.

"Pero, Airen ¿qué estás diciendo? Tú no puedes extrañar chica fea. Tus padres rompieron el compromiso ya no es necesario decir mentiras, sabes qué eso ser muy feo y además, chica violenta no te quiere en absoluto, ¡sólo te estás engañando a tí mismo!". -presionó la chica China acercando su rostro al de él, de manera amenazante su voz flaqueó cuando Ranma la empujó suavemente.

"Eso no es cierto". -dijo Akane con un susurro, llevadas casi por el viento, que convirtieron a Akane en la protagonista absoluta de la escena.

Ahora mismo tres de los seis ojos la miraban fijamente, silenciosos y fríos.

"¿Qué es lo que no es cierto, Akane Tendo?". -preguntó Kodachi desafiante. Una de sus sonrisas sarcásticas había aparecido en su boca.

Akane apartó la mirada de aquellas caras duras, contraídas por unos celos que le comían las entrañas, y las colocó en la espalda de Ranma. En esa luz azul que llenaba sus ojos, aparecieron de repente muchas pequeñas imágenes, como fotos instantáneas de que representaban todos los momentos que ella y el chico de la trenza habían pasado juntos en esos últimos años. Estaba a sólo dos metros y seguía de espaldas a ella. Sí él se hubiera girado para mirarla, ella no habría podido decirlo.

"Que no es cierto, ¿que no lo quiera? Yo sí lo quiero a ese tonto". -comentó Akane la chica estaba sonrojada furiosamente de vergüenza.

Nadie dijo nada, incluso el único pájaro que había cantado valientemente su melodía a pesar del intenso frío había dejado de hacer oír su voz.

Tal fue la conmoción que Akane había causado en el corazón de todos.

"¡No lo puedo creer! ¡Estás fingiendo!". -gritó Shampoo molesta, recuperándose de su momento de desconcierto.

"Ranma, no devuelve sus sentimientos ¿verdad? Quiero qué lo digas, Ran-Chan qué no sientes nada por ella". -preguntó Ukyo con la seriedad del joven con la esperanza qué lo niegue todo cómo siempre lo hace, pero está vez Ukyo se había dado cuenta de que está vez no era ninguna broma.

Ranma estaba paralizado él había retrocedido un par de pasos atrás, ¿qué hacer? ¿Qué decir? Sí yo admitía lo que había dicho su amiga de la infancia era verdad corría el riesgo de que quisieran atacar a Akane, pero sí la negaba está vez, Akane no me lo va perdonar jamás, ella sería capaz de romper cualquier lazo que en cualquier sentido pudiera unirlo a él.

Era muy simple, la iba a perder. Una parte de él siempre había esperado de ello, y la otra parte siempre había temido, y después de la bofetada del día anterior, finalmente había renunciado a todo posibilidad de estar con ella.

Y en lugar de eso ahora ella se lo dijo con todas las letras que lo quería a él estaba tan feliz, eso fue tan repentino, todo estaba sucediendo con demasiada rapidez, él joven aún sentía escalofrío de precaución en la piel, Ranma aun no comprendía como había sucedido todo aquello, lo único que él sabía era qué ella lo quería a él delante de todo el mundo sus sentimientos de chica.

Él ya estaba harto de eso, lo único que pudo hacer fue levantar la cabeza y mirar a los ojos de aquellas chicas que le exigían una respuesta sincera y clara.

"Habla Ranma, ¿por qué no lo niegas? ¿Por qué no lo niegas como siempre lo haces?". -pensó Shampoo con un nudo en la garganta.

Shampoo sabía que mientras, más presionara a Ranma más insultos diría él, pero en cuanto se encontró con aquellos ojos azules que ella tanto amaba, eran firmes y decididos como nunca antes los había visto, todas sus preguntas tuvieron una dolorosa respuesta.

La verdad salió a la luz, que nunca quiso saber las chicas y estaban escrita en ese simple silencio del chico, que ellas tres amaban del joven de la trenza, con esa simple mirada de alguien, que finalmente había decidido no negar más sus sentimientos más.

"Ran-Chan". -murmuró Ukyo con tristeza.

El resto ocurrió en un instante.

Shampoo corrió en dirección a Akane, porque las amazonas nunca pierden y los rivales deben ser eliminados, pero Ranma que se esperaba todo de ellas, él ya estaba detrás de ella bloqueando con sus dos brazos antes de que pudiera golpear su razón de vivir.

"¡Suéltame!". -la chica china se liberó del fuerte agarre del chico, con lágrimas de sus ojos de carmesí, en un sólo instante desapareció de la vista.


Había pasado una semana después, cuando el Café Gato hubo llantos, amenazas, chantaje, gritos, súplicas y una pelea con las dos guerras amazonas y un Chino.

Shampoo no le quedó de otra de aceptar su derrota con aquella chiquilla violenta destructor de cocinas, pará Shampoo era tan poca cosa la chica del mazo que le quitó su premio y su Airen.

Habían pasado algunos días después, cuando las tres amazonas Shampoo, su bisabuela Cologne y Mousse habían desaparecido durante la noche de Nerima, el chico pato por una extraña razón él estaba lo más feliz del mundo.

Mousse había vencido en un combate a Shampoo accidentalmente cuando estaba defendiendo el honor de su amada Shampoo, él chico miope había intentado atacar al guerrero Saotome sin poder darle ni un sólo de sus golpes, el chico de la túnica blanca, él ya estaba harto y enfurecido por no darle ni un sólo golpe, con una gran agilidad como el maestro de las armas ocultas comenzó a sacar de sus largas mangas de la túnica blanca, una serie de objetos explosivos, rápidamente el local se llenó de humo, por la falta de visibilidad y así el chico pato aprovechó pará poder dárle una patada de lleno en su rostro de su odiado rival.

Pero afortunadamente él chico de la trenza sólo esquivó el ataque y eso fue el motivo qué hizo qué Mousse perdiera la estabilidad de la ataque sólo escuchó la voz de su amada Shampoo dar un pequeño grito de un sólo golpe de una patada, le diera de lleno de su hermoso rostro, ella quedó inconsciente durante algunos minutos, hasta que la chica abrió pesadamente sus ojos carmesí, ella estaba observando detenidamente el lugar, aun estaba confundida lo qué había pasado aquí.

Al parecer ella se encontraba recostada en la habitación del local.

Ella había girado un poco su rostro encontrándose con él culpable la mirada de Mousse estaba lleno de preocupación y vergüenza. Todo el cuerpo de la chica se estremeció, por alguna extraña razón acababa de tener un mal presagio, así cómo dictan nuestra leyes de la tribu amazónica de Joketsuzoku, él hombre que me venciera de un combate, estoy obligada casarme con él así cómo nos rigen en la sagrada leyes de la tribu amazónica de Joketsuzoku en China.

La tranquilidad del pequeño local se vio interrumpida por un fuerte grito lleno de terror, rabia, frustración y llanto los gritós de la pequeña amazona se escucharon sin problemas por toda el restaurant y probablemente también por toda la calle y luego unos minutos después de eso.

Sólo se escucharon una gran variedad de insultos fuertes gritos aterradores golpes, suplicas y profundos quejidos de dolor y eso sonaba como sí fuera una verdadera masacre estuviera ocurriendo que tendría una sola víctima y que todos sabían muy bien quien seria su víctima y el siguiente día se casaron.

Él joven chino el sera paciente hasta que su amada Shampoo aprenda amarlo, así cómo él lo amá a ella, había pasado algunas días después habíamos decidido irnos de Japón durante la noche, ya no teníamos nada qué hacer aquí y así nosotros tres volvimos a la tribu de Joketsuzoku amazónica en China.

Ellas habían fracasado por no tener al chico más fuerte del mundo entero y sus descendencia más fuerte para la tribu no le quedó de otra quedarse con un hombre qué ella no amá cómo su marido, así cómo marca las leyes de la tribu amazónica de Joketsuzoku.


Algo húmedo tocó la mejilla de Ukyo y ella giró los ojos de manera instantánea, pero no era de lluvia esa gota de agua había mojado su cara.

"No creas que esto termina así Ranma, jo, jo, jo". -gritó Kodachi, derramando pétalos negros por todas partes mientras desaparecía riendo como una loca demente.


Kodachi fue la más difícil deshacer, ella siempre se acercaba a él con obsequios y los mejores chef del mundo entero para su paladar de su querido Ranma, pero Ranma siempre rechazaba de manera de fastidio todos los obsequios de la loca de Kodachi, él joven Saotome, ya estaba harto de sus acosamiennto y sus hostigamiento de la demente de Kodachi, él chico de la trenza le pidió ayuda a Nabiki por una buena suma de yenes para quitársela encima la loca esa y para Nabiki Tendo nada era difícil pará ella cuando se trata de dinero y mercancía, Nabiki le había consiguió una cita con alguien más a Kodachi y no era nada más y nada menos que Ryu Kumon y de ese mismo día de la cita, ellos parecían sospechosamente cercanos y Kodachi sospechosamente feliz pasaron algunas meses después y ellos se casaron y viajaron por todo el mundo.


Al final sólo quedó Ukyo.

Ranma se colocó frente a Akane, listo para defenderla de cualquier otro ataque.

Miró a Ukyo y para su sorpresa, vió que el rostro de su amiga de la infancia se deshacía en una sonrisa tan dulce como triste.

"En el fondo yo, siempre lo supe". -murmuró con la voz quebrada.

"¡Gracias, Ucchan!". -y en un segundo la chica del Okonomiyaki desapareció también, dejando a la pareja sólos.


Ukyo salió corriendo sin rumbo fijo, ella se adentró en un bosque llorando y ella se perdió.

Ryoga había ido a buscar Akari a su granja y darle la buena noticia que se ¿había curado de su maldicion? Cuando estaba llegando la granja de Akari, fue cuando Ryoga se detuvo de golpe él chico perdido miró hacia uno de los árboles de la granja y él chico perdido vió a un sujeto de rodillas frente a Akari, su novia tenía un hermoso vestido que le parecía más adorable de lo que recordaba, Ryoga no pudo oír lo que le dijo aquel chico, pero escuchó claramente a Akari gritar "¡Sí me quiero casar contigo!" Ése chico le propuso matrimonio a su novia Akari, el mundo de Hibiki se derrumbó mientras Akari besaba apasionadamente aquel chico, ella lo había dejado por un entrenador porcino de su pueblo.

Ryoga no lo resistió más y salió huyendo gritando mientras corría por lo visto, el destino estaba en su contra primero Akane y luego su novia Akari, su destino no quería que él estuviera al lado de alguna de las dos y así fue como el chico eternamente perdido, corrió, corrió y corrió como nunca antes lo había hecho durante horas y fue a parar al bosque y cuando supo que estaba lejos, comenzó a llorar amargamente, desahogando su dolor, sentia que su corazón ya no podía ser reparado nunca mas.

Una vez qué se había calmado de su dolor empezó a caminar por el bosque y él chico perdido se había perdido como siempre, cuando Ryoga había pasado cercas de un río fue cuando la vió llorando una muchacha y ella tenía el mismo dolor que él tenía y él chico eternamente perdido la rescató y Ukyo le contó a Ryoga todo lo que había pasado él joven de la banana, de una forma de otra ya lo sabía él sentía el mismo dolor que la chica por su ex-novia Akari y su amor platónico de su dulce Akane.

Y para olvidarse de Ranma, Ukyo lo acompañaba a Ryoga por un tiempo en su entrenamiento y en sus peleas en los torneos, por mientras ella vendía sus deliciosos okonomiyaki todo Japón y dejando su fiel empleado Konatsu como gerente general de su restaurante Okonomiyaki Ucchan's y así naciendo entre ellos un nuevo romance entre ellos y así curando su dolor de ambos y todavía ellos no han encontrado el camino de regreso a Nerima, o tal vez no quieran encontrarlo, cómo dice el refrán un clavo saca otro clavo.


Sus piernas se habían vuelto débiles de repente y Akane sintió la necesidad de sentarse. Las bolas de algodón habían comenzado a descender lentamente del cielo blanco, añadiendo una nueva sorpresa a la mañana ya llena de revelaciones. Se encontraron envueltos en un silencio encantado que sólo la magia de la nieve podía proporcionar.

Ranma se inclinó y se sentó frente a ella, cruzando las piernas, su aliento entrelazando nubes de vapor con el de ella.

"Lo siento, siempre es mi culpa". -expresó él chico jugando con un trozo de tela de la falda de la chica.

"¿De verdad, Ranma?". -preguntó Akane.

"Sí, claro que lo siento". -respondió Ranma confundido por la pregunta de la chica cabellos azulados.

"No antes, cuando gritaste mí nombre...¿realmente me extrañaste? Bobo". -respondió Akane con una gran sonrisa en sus labios la joven bajó un poco su mirada para evitar que Ranma notará el leve sonrojo que comenzaba a adueñarse de sus mejillas.

Ranma se sonrojó furiosamente el también y se contuvo su respiración.

Todo el tiempo él joven Saotome al ver a la chica tan cerca y con un leve matiz rojo en sus mejillas empezó a ponerse nervioso.

"De demonios ella se ve tan linda con las mejillas sonrojadas". -había pensado Ranma.

Él chico de la ropa chinas el joven estaba sonrojó el quería responder, lo que pensaba no siempre coincidía con lo que decía.

"¡Yo no sé de que demonios estás hablando marimacha! ¡Yo sólo lo había dicho para que se fueran! No te lo has creído, ¿verdad? Marimacho". -tartamudeó Ranma tratando de disimular el rubor en sus mejillas desviando la mirada a un costado para ocultar su mentira, mordiéndose su lengua inmediatamente.

Akane miró enfurecida al muchacho el sólo lo provocaba unos profundos deseos de mandarlo a volar hasta el otro extremo de la ciudad ella emitió un sonido de irritación con la boca cerrada ella agarró de forma instantánea uno de sus libros más grandes para lanzárselo.

"¡Tú estás a siendo el mismo estúpido de siempre!". -gritaba Akane ella estaba presionando con tanta fuerza sus libros de sus nudillos se pusieron blancos ella estaba furiosa con él.

Ranma sujetó sus muñecas con sus manos haciéndose más cercano.

"¡Sólo bromeaba marimacho!". -confesó, él chico de la trenza mostrando una de sus habituales sonrisas arrogantes pero tan malditamente sexys.

Ella respiró con dificultad y el libro resbaló, cayendo de los tejados con un ruido sordo ella se encontró aproximada con las manos de él rodeando su muñeca, sus ojos azules qué tanto les gustaba estaban fijos en los de ella. Ella se había mordido el labio nerviosamente, agravando la situación.

Ranma siguió su gesto y comenzó a estudiarla en silencio, no pudo evitar sonreír disfrutando de este momento de paz y tranquilidad. Él miró de cerca, el rostro de Akane era porcelana pálida por el frío, pero sus mejillas estaban sonrojadas y sonrosadas por el frío, sus labios de un rojo oscuro y profundo por el frío, su nariz, pequeña y delicada, sus ojos que lo hechizaban.

Los copos de nieve salpicaban su cabello azulado oscuro como sí fuera una corona congelada y se había aferrado como cristales a los mechones que cubrían su hermoso rostro su aliento quedó atrapado en su garganta y maldiciendose así mismo su poco linda prometida después de todo y con el frío le hacía ver más hermosa en ese mismo momento pensó que su ex-prometida era una de las chicas más hermosas que había conocido en su vida.

Él nunca antes había podido estar tan cerca de mí Akane a solas durante tanto tiempo, sin que nadie les molestara o interfiriera en su intimidad en ese mismo momento que parecía tan perfecto y mágico Ranma había tomado una decisión, había tomado sus manos de la chica.

Akane sintió con un escalofrío que las manos de él se había deslizado desde su muñeca hasta rodear la suya.

Serio en su rostro, la miraba con ojos alegres que brillaban con una luz extraña, sus mejillas ligeramente sonrojadas.

Ella nunca lo había visto así.

Sintió que se ponía rígido por la tensión y, al ver que se acercaba más y más, por fin lo comprendió ella.

Ella estaba aterrada con el corazón palpitante comenzó a murmurar algo incomprensible.

"No Akane, no le pegues no voy a esperar más". -fue su respuesta decisiva a sus dudas de la muchacha.

Su cara estaba ahora tan cerca que ella podía sentir el calor de su aliento.

"SÍ no quieres puedes detenerme...tú ya sabes cómo". -susurró irónicamente, haciéndola caer en el abismo Ranma había tomado esta vez a su prometida de los hombros para acercarla a él.

Pero esta vez, Akane no lo detuvo. Cerró los ojos y esperó ese beso con el que había fantaseado tantas veces y que finalmente llegó, conmocionando su alma.

Él joven era un inexperto se acercó bruscamente a la chica, por sí algo llegaba a ocurrir como era de costumbre prefirió acercar sus labios a los de ella rápidamente, sus labios se apoderaron de los de Akane al inicio torpe pero al final dulce y cariñoso con la misma pasión con la cual habían discutido anteriormente todo era perfecto, era ahí dónde quería estar siempre.

Él muchacho exactamente el no sabía como debía besar a una chica, pero el pretendía demostrarle con ese beso todo aquello que no sabía como expresar con palabras. Necesitaba que ella se diera cuenta de sus sentimientos, que ella le creyera en él una vez más todo lo que su corazón albergaba hace mucho tiempo atrás cuando ella lo conoció por primera vez.

Lo último que Akane vio antes de que Ranma la besara, fue su mirada totalmente decidida, ella no supo muy bien como paso todo de un momento a otro los labios de Ranma estaban sobre los suyos fue un beso tímido moviéndose de forma inexperta y algo brusca.

Era su primera vez entre dos adolescentes, era cómo aquella vez que Ranma casi la había besado en el dojo hacía tanto tiempo atrás, segundo a segundo una ráfaga de calor comenzó a recorrerla por completo sus labios eran ásperos pero cálidos, tanto que consiguieron calentarla por completo, a pesar del frío al sentir el calor de los labios de Ranma todo su cuerpo se paralizó.

Las manos de Akane comenzaron a temblar de hecho ella no podía identificar ninguna parte de su cuerpo que no estuviera temblando constantemente por la extrema excitación como una hoja de otoño había recorrido su espalda y su estómago.

Todo a su alrededor había desaparecido, ella estaba perdida en la intensidad del beso. Con cada movimiento de sus labios, él parecía decirle que no la dejaría escapar y que ella tampoco escaparía de sus sentimientos...parecía decirle que había llegado la hora en que por fin dejarían su orgullo aun lado.

Sin pensarlo más se dejó llevar, correspondiéndole con la misma pasión y fuerza que él estaba entregándole. Sin dejar de besarlo tímidamente, levantó una mano de las azulejas y empezó a acariciarle la nuca, pasándole la mano por el pelo mientras lo hacía le oyó soltar un fuerte suspiro subió sus brazos para rodear con ellos su cuello, atrayéndolo aún más contra sí. Los labios de Ranma eran tan cálidos.

Su esencia la envolvía loca y la hacia estremecerse por completo entre sus brazos. Lentamente comenzó a mover sus labios de forma más suave, casi como una breve caricia llena de ternura ella estaba dispuesta a separarse de él y tomar un enorme respiro.

los labios de Akane era lo mejor que había probado

Pero Ranma no era de la misma opinión en absoluto. La tomó de la cintura y le puso una mano detrás de la cabeza, en su pelo, atrayéndola aún más hacia él. Y comenzó a besarla y respondió de la misma manera suavemente le dio algunos pequeños besos que le supo mejor que los helados de fresa que tanto había disfrutado sus labios eran rígido con firmeza y luego con más fiereza, los labios de Akane era lo mejor que había probado.

Es cómo en ése mismo momento lo hubiera estado esperando toda la vida besar Akane.

Sus respiraciones eran cada vez más cortas, como una de sus peleas en el gimnasio un día cualquier otro.

Pero esto no era un entrenamiento y Ranma, en un momento de lucidez, pensó que todo estaba sucediendo demasiado rápido.

Ella le siguió con la mirada y sintió con su cuerpo la mano de él descendiendo desde su hombro hasta su costado mientras una punzada de placer la atravesaba.

Ranma la empujó lentamente hacia atrás antes de separarse y la abrazó de forma protectora, como sí no quisiera dejarla ir nunca.

Por un momento Akane pudo ver los copos de nieve cayendo de forma perpendicular desde el cielo, pero sólo fue un instante porque su rostro ya estaba sobre ella, aún buscándola. Sus labios empezaron a pasar de su boca a su nariz, a sus mejillas y finalmente a su cuello, haciéndola estremecer.

Los ojos de la chica aún seguían cerrados.

Ranma estaba acariciando con delicadeza sus mejillas, se veía tan dócil, tan entregada sólo suya.

"Akane te amo". -susurró observándola con adoración.

Akane abrió despacio sus ojos. Los inmensos ojos azules del chico parecían penetrar en su alma, llenando de calidez su corazón, haciéndolo palpitar más intensamente.

"Yo también Ranma". -susurró casi en un suspiró, despacio deslizó una de sus manos hacia las mejillas del chico para acariciarlas con dulzura mirándolo a los ojos azules.


"Ranma Saotome". -dijo la profesora Hinako.

"Hoy está ausente otra vez, profesora". -dijo Daisuke mirando el escritorio vacío de su amigo.

La profesora Hinako afirmó con la cabeza y continuó pasando lista.

"Akane Tendo". -había dicho la profesora Hinako.

Un gran silencio.

Todos los compañeros se volvieron para mirar el escritorio vacío de Akane.

"Qué extraño nunca está ausente". -susurró Sayuri.


Akane Tendo caminaba hacia su casa, dejando huellas a su paso en la nieve fresca en su rostro había una expresión ligeramente culpable de ausencia escolar y una sonrisa que ocultaba su felicidad por haber pasado el tiempo de mejor manera. Sus mejillas se tiñeron de rojo escarlata al pensar en cómo había pasado la mañana. Nunca había imaginado que debajo de ese chico tímido y torpe pudiera haber un novio tan atrevido.

Ranma le había preguntado si podía ir sola a su casa porque él había recordado que tenía algo urgente que hacer.

Akane se había sorprendido un poco pero no se había ofendido. Estaba demasiado emocionada para enfadarse con él.

Subió a su habitación, tiró la carpeta sobre el escritorio y algo cayó en el suelo después de dar vueltas en el aire un trozo de papel.

¿Otra vez?

Lo miró, tan pequeño y amenazante.

A contra luz pudo ver los signos de su mala letra y ella lo reconoció sus letras.

Era de Ranma.

Su corazón comenzó a latir rápidamente mientras su rostro, que había estado radiante hace un momento, se oscurecía.

Al principio pensó en no leerlo e ir a buscar a Ranma de inmediato, pero su curiosidad fue más fuerte y con manos inseguras lo recogió del suelo y lo abrió.

Sin embargo, antes de leerlo, echó un último vistazo por la ventana al jardín cubierto de nieve para capturar por siempre en su mente lo que había sucedido el día de hoy, la primera nieve de éste año, su primer beso de verdad de Ranma Saotome.

Ella se armó de valor.

"Después de todo sólo era una frase". -pensó mientras la abría.

Ella lo leyó e inmediatamente una gota cayó sobre el papel, manchando un poco la tinta negra.

Y otro más acabó mojando el suelo, acompañado de otro más.

Pero a veces las mujeres pueden llorar al mismo tiempo que se sonríe.

¿Cree en mí una vez más te quieres casar

conmigo cuando terminemos

la escuela Akane Tendo

tú bobo prometido?

Ranma Saotome

EL FIN


Hemos llegado otro capítulo más, un final que a mí me hubiera gustado tener de Ranma y Akane, no saben todos ustedes lo que estoy sintiendo en este mismo momento, yo siento un nudo en la garganta tener que terminar está historia porque nuestra tía Rumiko nunca quiso terminar la obra de Ranma½ ella misma no quiso darnos un final feliz de Ranma y Akane y eso me pone muy triste.

Me gustaría mucho a agradecer los que me siguieron desde el capítulo uno hasta el capítulo quince gracias por sus comentarios y su paciencia y con la esperanza de que el mío no sea un adiós definitivo, sí no un hasta luego porque, hay muchas historias que contar, siempre habrá nuevos historias de Ranma y Akane, ni crean que se van deshacer de mí fácilmente, un día voy a volver de nuevo, con nuevas historias de Ranma y Akane.


Comentarios del capítulo trece por accidentalmente borré y más abajo los comentarios del capítulo catorce gracias.

Hola Bayby Face: Gracias por tus comentarios creo que ya diste cuenta lo que iba a pasar del capítulo once "La conquista de Shinnosuke" él se dejó engañar por el maestro Happosai el amor lo hace cometer locuras, saludos.

Hola Arianne Luna: Gracias por tus comentarios sí lo voy a terminar hasta el final, saludos.

Hola Benani0125: Gracias por tus comentarios pura maldad pura, sí estás en lo correcto, Ranma nunca dejó su orgullo aun lado él nunca puso las cosas muy claras una relación es de dos personas y no de una persona, Shinnosuke no tiene toda la culpa por dejarse engañar por el maestro Happosai, él lo único que él quería era ganarse el corazón de Akane pero no de base de mentiras engaños de la brujería esperemos que Shinnosuke se arrepiente de sus actos el siguiente capítulo, saludos.

Hola Erlyn Ortiz: Gracias por tus comentarios, muy pronto los descubrirás el siguiente capítulo que va a pasar, saludos.

Hola amiga Elsa2082: Siento mucho lastimarte de esa manera tus sentimientos amiga Elsa, yo sí le rompí el corazón a Ranma el día de los enamorados en San Valentín, es por eso lo más emocionante de mis historias la drama y del suspenso que va a pasar el siguiente capítulo, Shinnosuke se dejó engañar por el maestro Happosai el amor aveces les hace cometer locuras lo único que Shinnosuke quería era ganarse el corazón de Akane, nosotros esperemos que Shinnosuke se arrepiente de sus actos el siguiente capítulo, saludos.

Hola Melina Soledad Aldacourrou: Gracias por tus comentarios me da mucho gusto que te haya gustado la historia me hayas encontrado por casualidad gracias, saludos.

Hola Manu: Primero que nada espero que tú compañero éste bien de salud y lo segundo siempre leo todos tus comentarios que ustedes me mandas, no Manu, al final Akane no se va irse, Akane al final se da cuenta, que ella no sería capaz dejar a su familia, hace poco he leído tres fics que las otras prometidas de Ranma son las protagonista principales para que se case Ranma con Shampoo y Ukyo, incluso hacen un un trío (Dos prometidas un amor, Ranma y Shampoo: NUEVOS SENTIMIENTOS y Mi noche con Ranma es mi final féliz) en el mundo fics hay personas que son fans Shampoo y Ukyo uno es libre de escribir lo que quieras, yo les deseo mucha suerte su primer publicación de tú fics en marzo, saludos.

Hola D-Infinity: Yo creo que sí me equivoque el tiempo y la distancia, había buscado el mapa de Google la distancia de Nerima a Nagasaki caminando son nueve días y no se cuanto tiempo haces de barcos de Japón a China, soy muy malo en geografía, soy peor que Ryoga mí mala orientación, pero el mundo fics y el mundo de Ranma todo es posible llegar un día para el otro, tal vez se encuentron con Goku y le enseñó usar la transportación de un lugar a otro, Shinnosuke es parte de la drama no todo es su culpa de él, él sólo se dejó influenciar por el maestro Happosai lo único que quería Shinnosuke era ganarse el corazón de Akane a veces el amor hace cometer locuras, el siguiente capítulo me voy a asegurar que Ranma le de una buena paliza, el siguiente capítulo ya veremos qué va a pasar con Ranma y Akane, saludos.

Hola Guest: Todos los comentarios son bienvenidos sean buenos o malos, a mí no me molesta sus comentarios que Manu me hace, Manu tiene una visión muy diferente a nosotros, el quiere que le de protagonismo a las otras prometidas de Ranma, hay personas que ya lo hacen como Dos prometidas un amor, Ranma y Shampoo: NUEVOS SENTIMIENTOS y Mi noche con Ranma es mi final féliz, pero Manu el quiere más, Manu y su compañero ellos dos van a hacer su primer fics en marzo y ellos dos van escribir su propio final y a lo mejor ellos dos van a dar oportunidades a las otras chicas, cuando ellos dos publiquen su primer fics en marzo, Guest espero qué no seas muy duro con los comentarios o comentarios ofensivos hirientes, a veces la autocrítica es bueno para mejorar sin groserías, como un ejemplo, yo no soy un escritor como lo estoy pensando lo estoy escribiendo nunca publicó algo que no puedo terminarlo hasta que tenga un final completo y luego lo público yo siempre buscó sus aprobación que sí lo estoy haciendo bien o mal, sí ustedes piensan que yo estoy haciendo un buen trabajo o mal trabajo, yo la mera verdad sí les deseos que les vayan bien a Manu con su nuevo fics, saludos Guest.

Hola Condesa sangrienta: Gracias por tus comentarios me da mucho gusto que te allá gustado la historia, yo siempre había dicho mí amiga Elsa los fics qué yo hago son más como una telenovela de Televisa que una historia de fics, que tiene de todo romance, drama suspenso y acción, tienes razón Shinnosuke es el pretendiente más fuerte pará ganarse el corazón de Akane, cuando vi el ova El dragon de las 7 cabezas y se me ocurrió porque no darle celos con Shinnosuke y yo empecé a buscar otros fics de Shinnosuke, pará poder darme algunas ideas pará empezar escribir los primeros capítulos, es cómo aquella película que vi El hombre que inventó la Navidad, yo hice lo mismo poco a poco empecé armarlo como un rompe cabezas y darle un protagonismo principal y saber que papel iba jugar Shinnosuke como el bueno o el villano, tienes razón cómo no se ocurrió Mousse llorando por las esquinas por Ranma, ya estamos los últimos capítulos para saber el desenlace que va a pasar con Ranma y Akane, saludos.


Comentarios del capítulo catorce.

Hola Arianne Luna: Gracias por seguirme está el último capítulo, yo siempre cumplo mis promesas hasta el final siempre, saludos.

Hola Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma: Gracias Mundo Fanfics Inuyasha y Ranma por los comentarios ja, ja, ja, tienes razón casi vuela la ciudad es como aquel refrán (el que mucho se ausenta pronto deja de hacer falta el cabello, la mujer y la escopeta a nadie se le presta) Ranma es el único culpable y su maldito orgullo nunca lo dejo aun lado, luego no se queje sí la baja la novia, Shinnosuke lo único que quería era ganarse el corazón de Akane y él no midió las consecuencias de sus actos, yo quiero agradecerle por promocionarme y por dejarme ser parte del Mundo Fanfics Inuyaha y Ranma gracias, yo también les mando muchos saludos.

Hola Erlyn Ortiz: Gracias lo hago con mucho gusto para poder darle un final feliz a Ranma y Akane, saludos.

Hola D-Infinity: Gracias por tú opinión, la mera verdad, yo me guíe en los otros fics cuando Ranma se va a China buscar su cura había pasado un mes para volver a Nerima aunque no lo haya puesto, puede ser que ellos hayan entrado un torneo de las artes marciales y con eso pegaron sus boletos de avión a Nerima, el mundo fics y el mundo de Ranma todo es posible, la próxima vez voy checar esos detalles, me alegro al menos aunque sea poquito hice algo bien en la pelea de Shinnosuke y Ranma, espero que te guste el final y me des un opinión al respecto, saludos.

Hola amiga Elsa2082: Gracias por tus comentarios el día de hoy todo se va solucionar y vivirán felices para siempre, tú también cuidate, saludos.

Hola Bayby Face: así es, al final se solucionará y vivirán felices para siempre, saludos.

Hola Manu: Que bueno que tú compañero ya éste bien de salud y me alegro que en este mes publiquén su primera historia ustedes dos, ustedes dos tienen una visión muy diferente a nosotros, que somos más fieles a Ranma y Akane, incluso éste mundo fics todo es posible sí ustedes quieren poner con quien se va a casar Ranma ya sea con Shampoo, Ukyo o cualquier otra chica lo pueden poner ya sea un universo alternativo, un enel, un crossovers, un harem o un fandom cualquiera que sea su final de los personajes, les deseo muchas de las suerte del mundo, claro que sí fue muy triste lo que le paso a Kikyo, sabes Manu yo quería que se quedara Inuyaha con Kikyo de vez con Kagome a mí me cai mal Kagome y nuestra linda Kikyo sufrió mucho y eso quiere decir que al final Ranma se queda con Akane igual como Inuyaha y Kagome, oh qué bien ya tienes el nombre del título de tú fics, la mera verdad no se cómo eliminar mensajes no deseados apenas que les preguntes alguien más, yo no se sí Alexandraaa417 ella puede saber algo, te deseo mucha suerte tú fics La Herencia Saotome que tengas muchos seguidores y buenos comentarios te mando saludos.

Hola Guest: Gracias por tus comentarios que bueno que te allá gustado, intentó hacerlo bien las cosa y darle un final feliz a Ranma y Akane, saludos.

Hola Hikari: Gracias por tus comentarios así es le rompí el corazón a Ranma el día de los enamorados por idiota muy cobarde huyó debés quedarse a luchar por su mujer como dice aquel refrán el que mucho se ausenta pronto deja de hacer falta, al final todo se va salir bien y vivirán felices para siempre, saludos.


No es una despedida tampoco

un adiós definitivo sólo

es un hasta luego

amigos míos.