Buenas noches.

FELICES FIESTAS, antes que nada.

No estoy muerto, la verdad entre el trabajo y mi vida normal no encontraba tiempo ni ganas para escribir otra historia. Se me ocurrió retomar el ritmo del perfil subiendo este nueva historia, quiero actualizar las otras historias antes que termine el año también.

Consideren esto como regalo de navidad ! Ojalan disfruten la lectura y no se olviden de ver las otras historias si les gusto esta.

Sin nada mas para decir, disfruten la historia


Capitulo 1

La doctora Mary López estaba tomándose un café en su estudio personal de psicología, ubicado en un edifico de oficina diseñado para consultoría particulares como la suya. A sus 34 años eran una mujer que prácticamente vivía únicamente para su trabajo, al punto de haber descuidado la parte más social de su vida, pero esto era algo que la tenía sin cuidado

Mientras sorbía un poco su café, se fijo en el reloj la hora: iban a ser las 17:05 pm, lo cual significaba que él iba a venir. Mary dejo escapar un suspiro de fastidio, atender a sus pacientes nunca le resultaba un problema o inconveniente, después de todo ellos le pagaban sus gastos. Pero este paciente era particular, alguien difícil de tratar al punto de exasperar por completo y lo peor era que no se trataba de un paciente nuevo o particularmente difícil o con algún trastorno mental severo... simplemente era alguien denso y bastante hipocondríaco cuando se trataba de sus problemas personales, los cuales por experiencia siempre se trataba de nimiedades o cosas simples que solamente sacaba fuera de contexto.

La puerta de su consultorio sonó con dos ligeros golpes, anunciando la llegada del nuevo paciente. Mary termino su café, dejo la taza al lado izquierdo del escritorio y contesto a esos golpes.

-Adelante. - dijo con una voz firme.

La puerta se abrió revelando a un joven adolescente de no menos de 17 años. Moreno y de amplios anteojos y apariencia de "geek" incomodo. Su rostro reflejaba nerviosismo y una ligera inquietud en sus ojos que Mary no paso desapercibido.

-Buenos días Doctora López.- comento como saludo formal a Mary.

-Buenos Días Clyde.- decía López de regreso al joven recién llegado.

Clyde se acerco tímidamente ante el escritorio de Mary López. Al principio ella encontraba esto adorable pero con forme pasaron los años se volvió algo un poco irritable. Clyde viene al consultorio de López desde los 10 años y todavía no podía acostumbrarse a la presencia de la misma, como si todavía desconfiando de ella

Ciertamente Clyde era alguien inseguro, un niño hipocondriaco devenido en un adolescente hipocondriaco y muy inepto socialmente. Incluso no variaba mucho su vestimenta o su apariencia en todos estos años, todavía tenia aquel afro prominente, aquellos anteojos redondos gigantes, su pulcra camisa a rayas y sus mocasines italianos finamente lustrados color ébano que sus padres le habían regalado hace tantos años y él cuidaba con devoción.

López se reincorporó sobre su asiento y adquirió un gesto solemne para invitar al joven a tomar asiento en frente de ella para iniciar la conversación. Extrañamente Clyde se veía visualmente afligido, más de lo usual... tal vez vendría con algún nuevo problema imaginario que el chico saco de proporción que Lopez conocía muy bien. Clyde tomo asiento y bajo la mirada antes de digiriese a Mary, quien lo miraba impaciente. Pasaron unos segundos antes de la doctora rompiera el silencio.

-Entonces... - empezó Mary. -¿Como estuvo tu semana Clyde?- decía Mary con una voz firme pero relajada. Clyde tardo unos segundos en contestar.

-Mmm bien... supongo.- decía Clyde apoyándose sobre el despacho de la doctora mirando hacia su rostro con cara de nada.

-Ohh ¿de verdad? Porque no parecías "bien" cuando me hablabas por teléfono ayer a la tarde y suplicabas verme hoy.- comentaba López ocultando muy bien su fastidio en su voz.

Era común que Clyde en momentos de ansiedad llamara a Mary a todas horas... muy común a decir verdad, tanto que Mary tuvo que hablar con Clyde y con sus padres para poner límites a los horarios de llamada.

-Mmm bueno... si... pero.. Pero la verdad es que... ahh..- Clyde se volvió a poner nervioso y tartamudeaba muy fácil. - Es que... usted sabe... no sé como... como...-decía con un nudo en la garganta esforzándose en escupir su última sentencia. -... afrontar... lo de... - a esto último Mary lo interrumpió deliberadamente intentando contestar a esto último.

-Es sobre tu amigo ¿verdad?- decía esto último con solemnidad, pero nuevamente hacia un trabajo increíble en ocultar su fastidio por el asunto. Clyde siempre daba vueltas alrededor de trivialidades, haciéndose mala sangre por pequeñeces.

-Si... pero Doctora López no... - Clyde le contestaba a López intentando retomar lo que estaba diciendo.

-Clyde... ¿Cuántas veces estuvimos hablando de esto? - preguntaba López al chico.

-Pero... Doctora... - continuaba Clyde.

-¿Cuantas Clyde? - insistía con voz firme López.

Clyde se rindió y guardo silencio por unos segundos antes de contestar.

-Con esta... 7 sesiones... - decía Clyde sonando derrotado.

-7 sesiones... 1 sesión por semana... el mes tiene 4 semanas... porque lo que llevamos casi dos meses revoloteando sobre el mismo tema Clyde. - decía López intentando mirar al chico a los ojos pero este hacia un esfuerzo por no mirarla.

-Usted no lo entiende... - decía Clyde en voz baja pero perfectamente audible para López.

-Lo entiendo perfectamente Clyde... mira, si no me importaba te seguiría el juego y te haría venir interminablemente para seguir sacándole dinero a tus padres... - decía un poco duro esto último. -... pero no sería profesional de mi parte hacer eso... Yo estoy para ayudarte Clyde... - comentaba López haciendo sentir un poquito mejor al adolecente en frente suyo.

Mary volvió a recargarse contra su escritorio y se acomodo sus gafas redondas, estas se enganchaba con su pelo enrulado que le caía sobre los hombros.

-Muy bien Clyde... ¿estuviste trabajando en lo tuyo esta semana?- Le pregunto tranquilamente a Clyde estudiando la reacción del joven.

A sus 16 años Clyde estaba a nada de recibirse de la escuela preparatoria y estaba listo para iniciar sus estudios universitarios en Contaduría, igual que su padre Harold.

-Si... si, estuve atento a las inscripciones y el examen comenzará el Febrero del próximo año... si me va bien, para marzo estaré entrando en la universidad. - decía esto con una pequeña sonrisa en su rostro pero por su tono y semblante no parecía estar feliz para nada.

-Eso es genial Clyde, tus notas son excelentes vas a entrar sin problema a la universidad.- le respondía de regreso López

- Tal vez si... - decía Clyde sin mucho ánimo.

Mary estaba empezando a impacientarse, ya llevaban casi 7 sesiones como estas en la que Clyde parece que usa toda su energía mental para autoflajelarse y no concentrarse en lo que de verdad importa.

Pasaron unos segundos en silencio y hasta que se hizo un minuto, Mary se dispuso a hablar de nuevo.

- ¿Algo mas en lo que quieras hablar Clyde? - decía la mujer al joven

-Bueno...- decía Clyde ligeramente ansioso.

- Pero que no sea de eso- dijo frunciendo un poco en seño

-Pero ¿por qué no?- Clyde levanto un poco la voz, antes de bajar la cabeza de la vergüenza por lo que había dicho.

-Por que ya lo hablamos Clyde- terminaba de decir Mary

- Pero no lo resolvimos completamente.- decía de nuevo el joven poniéndose derecho sobre la silla y todavía con la cara sonrojada

- Lo hicimos ¿recuerdas? Con tus padres estuvimos de acuerdo que te mantuvieras alejado de él.- decía Mary cruzándose de manos sobre el escritorio.

- Pero…pero eso es ignorar los problemas, no haga nada con alejarme- decía Clyde a la mujer que ahora lo miraba fijo.

- Es lo mejor para ti Clyde, por lo que dijiste tu amigo está muy ocupado con otras cosas.- le decía de regreso López

-Pero él no es así... lo conozco mejor que nadie- decía el joven levantando sus brazos.

- A veces con forme pasan los años y mas en relaciones de amistad que duraron desde temprana edad, se tiende a terminar o enfriarse debido a que pierden mutuos intereses o simplemente no hay nada más para aportar. - decía Mary al joven que parecía mirarla con incredulidad en frente suyo.

-No me basta esa explicación.- decía Clyde a la mujer en frente suyo, poniéndose firme por primera vez en muchas sesiones.

- No es cuestión que te baste, Clyde... tu amigo decidió por cuenta propia alejarse y tienes que respetar eso.

Clyde bajo la vista intentando ocultar las lagrimas que le estaban por salir.

- Hay algo más... - decía Clyde más pada si mismo que para la doctora. - Hay algo más y estoy seguro... - volvía a levantar la vista para ver su psicóloga, la misma que tenía desde los 10 años.
- Hay algo mas... yo lo sé, conozco a Lincoln y el simplemente no cortaría lazos conmigo solo porque si.

"Y vamos otra vez" pensaba Mary López para sí misma. Clyde era muy aferrado a su amigo Lincoln Loud, amigo de la infancia con quienes pasaron mucho tiempo juntos, al punto de ser prácticamente hermanos. Lo que Mary no quería decirle a Clyde era que su relación de dependencia a su amigo en psicología podría interpretarse muy fácilmente como un deseo homosexual reprimido, pero ella había descartado eso hace mucho tiempo... pero la teoría volvía a surgir de vez en cuando.

López exhalo un poco tratando de pensar en su siguiente oración pero no encontraba nada que no le haya dicho a Clyde antes. Pero el joven continuo hablando para su sorpresa

-Compartimos todo, tantos años... y... - la voz de Clyde se quebraba y se humedecían sus ojos con forme hablaba. -... y ahora ¡Me odia! Mi mejor amigo me odia.- decía esto de forma dramática mientras lloraba a lagrima vivía sobre el escritorio de su psicóloga personal.

Mary había visto a más de una vez llorar a Clyde pero ya estaba acostumbrada a su llanto, por que por lo general lloraba por tonterías o cosas sacadas de contexto... pero esto no parecía la excepción. Había algo más en su voz que le decía que de verdad Clyde sufría genuinamente por esto y que no era como aquellos temas intrascendentes que se resolvían en una sesión o dos

-Vamos Clyde… él no te odia.- decía con un tono suave a Clyde. -¿Siquiera hablaste con él en este tiempo?- decía Mary al joven lloroso en frente suyo.

Clyde se recompuso y levanto la mirada hacia López, y sorbiéndose los mocos le contesto.

-Es que… es que… Hace casi dos años que no hablamos.- decía Clyde fríamente volviendo a bajar la mirada

-Mmm si que paso un tiempo…y dime, tú me decías que Lincoln tiene hermanas, muchas hermanas- enfatizo la palabra muchas. -¿No tienes forma de comunicarte con ellas de alguna forma?- su pregunta viene acompañada de un genuino interés, pero podría predecir cuál sería la respuesta-

-Usted sabe que no... La familia de Lincoln... bueno, digamos que está pasando por todo un proceso de cambió desde hace un tiempo y están muy cerrados a los demás.- decía Clyde con la voz temblorosa pero estando firme en su silla.

-Personal ¿cómo?- pregunta Mary desde su lado del escritorio.

- Bueno... recordaras a Lori Loud...- decía con una sonrisa boba y un rubor en sus mejillas.

-Como olvidarla...- decía Mary como respuesta. Ella conocía muy bien el amor platónico de Cyde desde que este tiene 11 años.

-Ella prácticamente es una mujer adulta... ya no vive más en la casa desde hace años y lo último que Lincoln me contó era que sufrió un aborto espontaneo... - decía Clyde frunciendo el seño. - Eso provocó que terminara su relación con su novio Bobby... y que este de alguna forma... bueno... -decía Clyde buscando las palabras correctas. -... terminara acostándose con la hermana de Lori: Luna Loud... - decía un poco incomodo. Mary ni se inmuto ante esta declaración.

-¿Luna... Loud? ¿ Aquella artista de rock que me mencionaste una vez?- preguntaba Mary recordando vagamente a la chica que alguna vez su paciente trajo a colación en una sesión.

-Si ella... La verdad es que es una chica muy salvaje... estúpida por no decir más...- decía Clyde cruzándose de brazos. -Lincoln me contó que tiene problemas de drogas o algo así... Pero esto fue hace mucho... - terminaba de decir Clyde.

- Esto podría haber separado a la familia ¿Puede ser?- Mary intentaba hilar los hilos de este posible problema

- Oh no... Hay más cosas... Por ejemplo, la segunda hermana mayor, Leni... es una linda chica y una buena persona... pero muy despistada. Lincoln me había dicho que por ese tiempo, uno sujetos la estafaron y le hicieron hacer un depósito bancario de los ahorros de la familia para alquilar un local de ropa... el asunto es que les dio el dinero sin consultar a sus padres y se llevaron todo... o casi todo... Hablando con una de las hermanas, me dijeron que pudieron recuperar parte del dinero pero no todo.

- ¿Quien fue esta hermana con la que hablaste?- Mary se acomodo en su asiento mientras hablaba.

- Lisa Loud... tú la conoces, es la joven que da charlas y conferencias de física en las universidades alrededor de todo el estado.- afirmaba Cyde sonriendo un poco mientras recordaba a Lisa Loud

- Oh si, tienes razon.- Mary recordaba a la pequeña Lisa Loud, una mente prodigio pero algo torpe para las relaciones sociales. Recordaba haber ido a un seminario de psicología dado por la pequeña.

-¿Y te sigues en contacto con ella?- pregunto inocentemente Mary

- Ella tiene mi numero... le pedí que me mantuviera al tanto de lo que pasaba pero no volvimos a hablar más. Ella cambio el número de su celular y el de su email.- decía Clyde con cierto fastidio.

-Entonces este cumulo de cosas… ¿son los que piensas que alejaron a tu amigo?

- Todavía faltan algunas cosas...- decía Clyde ante la mirada de confusión de Mary. - Vera... también hay otras hermanas, esta Luan... que es prácticamente la mejor amiga de Luna... ella también tienes sus… "cosas" por así decirlo… ella… está en la cárcel.- decía fríamente Clyde. Ahora Mary estaba genuinamente sorprendida.

-¿En la cárcel? ¿Qué hizo?- le pregunto al joven mientras este acomodaba sus lentes.

-Mmm… bueno, ella es comediantes o al menos lo era, no sé que estará haciendo ahora.- comentaba Clyde recostándose en la silla mientras se miraba los zapatos. – Ella siempre hacia bromas pesadísimas durante el "April Fools Day" y siempre… lo llevaba un peldaño más cada año. Ella tiene un novio… o más bien lo tenía, se llamaba Beny.- Clyde levantaba la mirada para ver a su doctora a la cara.- Durante una de sus bromas… de alguna forma dejo caer un refrigerador sobre el pobre chico… no se los detalles, pero según lo que me dijo Lincoln era uno de esos refrigeradores antiguos y parece que las patas están en mal estado… y el refri estaba nivelado de tal forma que este inclinado a la izquierda… y se cayó arriba del tipo.- terminaba de decir Cyde.

Mary abrió los ojos de incredulidad pero no dijo nada de momento.

-No murió si eso quiere saber… pero según lo que escuche el pobre quedo paralitico debido a que el refrigerador le rompió la espada. Y los padres denunciaron a Luan por intento de asesinato y después de unas semanas, le dieron una sentencia… no se los detalles, pero tiene una condena de 5 años con 3 de libertad condicional- terminaba de decir Clyde intentando de alguna forma sonar un poco gracioso por la situación, cosa que no capto Mary en lo mas mínimo.

-Ahh… eso… Ufff… bueno, dos situaciones difíciles en la familia generan… ahh…- Mary no pudo terminar su sentencia por que Clyde la interrumpió sin prestarle atención a su improvisación de respuesta.

-También están las otras hermanas…. Esta Lynn Jr, la ultima hermana mayor de Lincoln solo por un año y medio. Ella siempre fue fan de los deportes pero…- antes de proseguir Clyde trago un poco de saliva. -… También siempre fue muy competitiva y agresiva, a veces hasta violenta…. El asunto es que fue expulsada de la liga de Futbol Soccer e Incapacitada de Jugar a algún otro deporte en el estado de Michigan…. – por cada palabra Clyde encogía más su voz.

-¿! QUE!?- alcanzo a decir incrédula Mary López mirando al joven moreno en frente suyo. –Pero… ¿por qué?- pregunto con un dejo en su voz.

-No sé muy bien los detalles…. Lincoln tampoco me comento mucho al respecto y esto es desde hace casi un año y medio… Rumores en la escuela dicen que ataco a una compañera en un entrenamiento…. ¡o yo que sé!- dijo esto arrugando su voz con un ligero fastidio.

Ahora López no entraba en la incredulidad por lo que escuchaba, ella conocía a la familia Loud por todo lo que Clyde alguna vez lo comento pero nunca esperaba que tuvieran un destino tan fatal para las 5 hermanas mayores de la familia.

-Dios… esto sí es un acontecimiento extraño… la tragedia golpeo la familia x5 pero de seguro el resto de familiares está bien ¿no?... dijo poniendo una sonrisa falsa intentando sonar graciosa pero no lo logro, solo hizo que Clyde bajara la cabeza poniendo un gesto sombrío en su humero rostro.

-En realidad… pasaron un par de cosas también con sus hermanas menores…- dijo Clyde ruborizándose al sentirse un chismoso. -No se los detalles de lo que le paso a Lola y a Lana... ¿recuerda? Las gemelas de la familia... por esa época empecé a perder contacto con Lincoln y no me llego a decir nada de ellas.

La conversación ahora había tomado un rumbo nuevo y ciertamente interesante, Mary considero por un momento decirle a Clyde que le pase su número a la familia Loud para tener una sesión con cada uno de sus miembros, ciertamente todos necesitaban terapia urgente... pero todavía no comprendía del todo el cambio de actitud de Lincoln.

-Sabes Clyde... en momentos familiares muy puntuales como este, las familias tienden a cerrarse para evitar algún tipo de conflicto o situaciones incomodas con terceros ajenos a la familia... tal vez tú amigo Lincoln solo quiere un tiempo a solas para solucionar sus asuntos familiares. - termino de decir Mary al moreno en frente suyo que todavía no estaba muy convencido.

- Pero Doctora López... Lincoln sabe que soy su mejor amigo ¡En momentos así nos necesitamos mutuamente! - levantó la voz Clyde pero las lagrimas le seguían asomando. - Él todo este tiempo estuvo encerrado en su casa... dejo de frecuentar los lugares que nos gustaba, a nuestros amigos en común... a ¡A todos!... Y ahora él... él solo... - la voz de Clyde empezó a menguar hasta que volvió a romper en llanto mientras exclamaba. - ¡Me odia! BUAAAAHHHJ... - y así el joven moreno volvió a estallar en lagrimas una vez más para disgusto de su psicóloga, quien solo atino a mirarlo y a sacar un paquete de pañuelos para que Clyde los usara.

Ciertamente Clyde era un chico muy sensible y necesitaba prioridad con respecto a algunos otros pacientes, pero tal vez debería ponerse firme por una vez y entender que a veces las cosas no duran para siempre y por mas que no queramos, la gente se divide y sigue su camino en la vida... incluso mejores amigos "inseparables" como Clyde y Lincoln.

López por 5 minutos divagaba en sus pensamientos antes de darse cuenta que estuvo 5 minutos en completo silencio, escuchando como Clyde llorar como un bebe y le gastara todo el paquete de pañuelos pero para su fortuna Clyde empezó a tranquilizase, solo interrumpiendo su llanto para sonarse la nariz y limpiarse los ojos.

Rápidamente Mary tosió un poco para aclarar su garganta antes de retomar la conversación.

-Pero Clyde... - interrumpió al joven justo cuando estaba por sonarse la nariz por enésima vez seguida. - ¿Como sabes que Lincoln te odia? De todas las personas del Royalwood, Lincoln sería la última persona en desearte algún mal... -decía en un tono calmado y suave a su paciente que la miraba con ojitos de cordero degollado.

-Es que... simplemente lo sé Doctora... -comentaba el adolecente todavía con lagrimas en los ojos. -Mire... únicamente no es el hecho que dejamos de hablar o juntarnos como antes … es algo mas complicado... de cierta forma sutil- decía con la voz algo quebrada Clyde antes de continuar. - Es en las pequeñas cosas... en los últimos tiempos Lincoln ya no le gustaba nada de Ace Savvy... ni siquiera quería ir a ver la nueva película que se iba a estrenar en Agosto- terminaba de decir extendiendo sus manos de manera dramática.

-Bueno Clyde... ambos son adolescentes... es normal que pierdan el interés en cosas que antes le gustaban- comentaba López un poco fastidiada ya.

- Pero no es solo eso... también dejo de ver Aaaarg! Y ya no le gusta la cosas como el cereal "Zombie Brain" o Hamburguesas el Eructo... practicante cambio su dieta y sus gusto por otros más... ahhh... -Clyde buscaba las palabras adecuadas para terminar su sentencia pero no sabía cómo expresar lo que sentía

-¿Y cuál sería el problema? Muchos chicos cambian sus hábitos alimenticios por uno más sanos... tu sabes, el veganismo es una moda hoy en día- decía mientras se acomodaba el anillo que tenía en el dedo anular de su mano izquierda. "Si tan solo no fuera bisutería barata que compre en la feria" pensaba para sí misma.

- Es que no es eso... Lincoln... creo que empezó a practicar boxeo... - decía en un tono serio a su psicóloga que ahora parecía recobrar un poco de atención a su paciente.

-¿Lincoln haciendo boxeo? Pero si el chico es una piltrafa, no creo que ni llegue a peso pluma- decía en un tono gracioso pero Clyde no se dio cuenta de esto.

-Lincoln aumento de peso... pero no es gordo... en realidad el esta... muy musculoso- decía Clyde encorvándose sobre su silla. - A veces lo veo por la escuela... y no parece él, también falta demasiado a clases ahora que lo pienso.- dijo pensativamente esto llevándose un dedo a su barbilla

La doctora López ahora levantaba una ceja de confusión y algo de asombro. El enclenque chico Loud ¿ahora se volvió un atleta que practica boxeo?

-Eso es... extraño en él...- decía la psicóloga mirando a su paciente. - El nunca fue alguien que le gustaran los deportes.

-Es que es justamente eso Doctora López, a Lincoln no le gustan los deportes... - Sentenciaba el joven moreno a su psicóloga.

- ¿A qué te refieres? - preguntaba a su paciente, ahora prestándole completa atención.

- La última vez que hable con Lincoln él me dijo un par de cosas extrañas sobre su visión del mundo... cosas nunca parecieron importarles pero ahora parece que como si lo afectaran! - decía sin darse cuenta que levantaba cada vez más la voz.

- ¿Y esas cosas son? - preguntaba mientras entrecerraba los ojos

- Cosas como el destino del país... la cultura, el trabajo de la clase media y como cosas como la superpoblación de países de Sudamérica afecta a la demografía local- terminaba de decir Clyde casi tan confundido como López por su expresión.

"¿Por qué a un joven de 17 años le importaría tanto estas cosas?" Se preguntaba mientras cerraba los ojos y volvía a abrirlos para ver a su paciente.

- También habla sobre el "materialismo" y como cosas como "Arrrggg" o otras series le lavan el cerebro a los chicos... y también... parece que odia al presentador... Hunter Spiegelman... - decía mas confundido que antes Clyde.

- ¿Quien? - pregunto rápidamente López.

- Es el presentador de Aaargh! Su nombre artístico es Hunter Spector... - dijo un poco deprimido Clyde.

-¿Y por qué... ?- no termino su pregunta por qué Clyde la interrumpió súbitamente..

- ¡ No lo sé! - dijo Clyde con lagrimas en los ojos. - Me dijo que el tipo es un promotor del entretenimiento basura y no va a desperdiciar su tiempo en llenar los bolsillos para su calaña... - Clyde se sintió raro al decir esto ultimo

- ¿"Calaña"? - volvió a preguntar esta vez sin interrupción la doctora. - Pensé que ustedes incluso conocieron al tipo... - decía manteniendo su tono profesional.

- Lo hicimos... y la pasamos genial pero por alguna razón Lincoln no quiere tener nada que ver con él... - ¿Sabe que incluso empezó a vestirse con ropa militar? - dijo Clyde mirando a los ojos a su psicóloga y antes de que esta volviera a preguntar Clyde prosiguió.

- Bueno... yo no la llamaría militar, es como un conjunto de ropa ajustada que va a juego con borcegos y remeras jersey con cuello.

- Perece que a tu amigo le gusta verse bien al menos... - dijo con un tono de gracia la doctora. - De seguro a su novia le gusta, la pequeña... "Santiago" ¿puede ser? - preguntó inocentemente pero Clyde volvió a ponerse visiblemente incomodo.

-Bueno... el asunto es que... Lincoln rompió con Ronnie Ann- dijo Clyde con dolor en su voz.

-Ohhh... - fue lo único que dijo la doctora sintiéndose torpe por su pregunta.

- Eran tal para cual Doctora López pero un día Lincoln simplemente termino con Ronnie... y no solo eso... - dijo limpiándose la nariz de nuevo. - Parece que Lincoln... no sé, la daba asco la idea de estar con Ronnie. – dijo Clyde arrugando la nariz.

- ¿Asco como qué? - pregunto la dr.

- Como si odiara la idea de tener algo que ver con ella... no lo entiendo, es como si le desagrada la idea de estar emparentado con ella... Pero la verdad no recuerdo bien lo que dijo, tendría que volver a hablar con Ronnie Ann... eso si ella vuelve a la ciudad...- bajo la mirada ante los ojos de su psicóloga.

- ¿Ella volvió a la ciudad capital? - dijo tratando se sonar calmada pero ahora sentía un mezcla de emoción e intriga por los acontecimientos

- Ella se fue del estado doctora... - Creo que se fue a Wisconsin a vivir con su padre. - Clyde sentía una ligera jaqueca con esta afirmación. - Ella me dijo... muy triste y confundida que Lincoln un día simplemente termino con ella... Su relación en realidad ya venía arrastrando algunos problemas pero me dijo... que... - Clyde se saco los lentes un poco para tallarse los ojos antes de volver a hablar. -... me dijo que había una mirada en los ojos de Lincoln que la asustó mucho. - sentenciaba Clyde a su psicóloga.

-Bueno… no podemos basar nada en "una mirada", no tiene ningún sustento.- se le ocurrió decir Mary a su paciente de ojos tristes. –Tal vez la situación familiar que vive lo deja muy estresado hasta para necesitar afecto Clyde…. Por eso a veces hacemos y les decimos cosas a nuestros seres queridos que nunca pensamos que haríamos.

-Pero Lincoln termino con Ronnie… y de una forma muy cruda… Pobre Ronnie Ann… -pesaba el joven moreno mirando sus palmas húmedas. –Ella estaba destrozada…. Ella de verdad quería mucho a Lincoln ¡Estaba dispuesto a ayudarlo en todo el proceso que estaba pasando, pero él… solo la saco de su vida…!- volvió a decir Clyde cruzándose de brazos sobre su asiento.

-Mmm y esta chica… Santiago…. ¿sigues en contacto con ella?- pregunto Mary mirando su celular para saber la hora.

-Mmm a veces hablamos por Discord, ósea… ella era una buena amiga, incluso me presento a su otra amiga Sid en una fiesta de navidad hace como 3 años.- decía Clyde ruborizándose pensando en lo linda que era Sid y como sus amigos intentaron emparejarlos. –Pero esa es otra historia… el asunto es que la última vez que hable con Ronnie Ann fue a principio de año, cuando ella ya había llegado a Wisconsin con su padre… ¿Por qué la pregunta?- le decía a Mary quien acomodo sobre su asiento antes de volver a hablar.

-Podrías hablar con Santiago sobre Lincoln… tu sabes, ya que el chico no contesta tus mensajes y no quieres ir a molestarlo a la casa, podría averiguar algo sobre él directamente con su ex novia… tal vez ella te diga algo de provecho… pero sabes Clyde...- no pudo terminar su sentencia porque fue interrumpida por el joven.

-Oiga, esa es una buena idea. Ella estuvo con Lincoln desde que las cosas en su familia empezaron a tornarse malas… Creo que ella podría aclararme algunas dudas sobre porque Lincoln cambio tanto.- ahora Clyde parecía recuperar un poco la alegría por primera vez desde que piso el consultorio.

-Clyde escucha… -quería hablar López pero Clyde todavía seguía hablando.

-¿Cómo no se me ocurrió antes? Tal vez si indago un poco pueda comprender y ayudar a mi amigo en superar esta etapa.- afirmaba el moreno mientras golpeaba su puño izquierdo sobre la palma derecha en señal de afirmación.

-¡Clyde…!- Mary quería levantar la voz pero parece que su paciente no le hacía caso.

- Sera mejor que le mande mensaje ahora… aprovechando que ya termino la sesión y es temprano todavía. No sé qué hora es en Wisconsin pero no me importa quedarme hasta tarde para hablar con Ronnie.- Clyde saco su celular para mandar mensaje a su amiga latina, mientras se ponía de pie para salir del consultorio, no sin antes voltear para ver a una confundida Mary López y continuar hablando. –Ahh si, Doctora López mis padres estarán haciéndolo el depósito online por la sesión de hoy. Muchas gracias, me siento mucho mejor ahora. – decía con una sonrisa genuina mientras los ojos de Clyde se iluminaba ante el rostro aun mas confundido de su psicóloga quien solo se limito a verlo a Clyde alejándose con su celular e irse por la puerta de su consultorio.

Mary estuvo unos segundos mirando la puerta con una mirada visible de estupor, no alcanzó a terminar de decirle a Clyde lo que quería decirle pero al menos el joven se fue feliz y no un mar de lagrimas como vino al principio.

Mary solo se limito a pararse para estirar un poco su espalda y dejar escapar un poco de aire, un poco de fastidio y otro poco de felicidad.

-Este chico… no me dejo terminar lo que iba decirle… -Mary se cruzo de brazos en señal de fastidio y se acomodo un poco el mechón de cabello que se le asomaba por el lado izquierdo. – ¿Por qué rayos le dije eso? ¡Solo lo alenté mas a seguir!- se reprochaba a si misma mostrando las palmas al aire. –Bueno… Clyde ya es grande… -Mary se movió de su escritorio y empezó a caminar para dirigirse afuera de su consultorio y bajar al primer piso del edificio para ir a buscar una bebida a la cafetería del edificio donde trabajaba. –

-… Ya estas grandecito Clyde y es mejor que te estrelles ahora contra la pared de la realidad ahora que eres joven y puedes recuperarte… - pensaba para sí misma Mary esperando que su paciente querido no sufra mucho cuando descubra la cruda verdad sobre las relaciones humanas: incluso las amistades tan fuertes como la suya con Lincoln se pueden desquebrajar como el hielo y no volver a verse nunca más y seguir con sus vidas.

Mary abrió la puerta para salir de su consultorio no sin antes apagar el interruptor de la luz y cerrar la puerta detrás suyo y esperar que su próximo paciente no le traiga un problema como el de Clyde.


Espero que hayan disfrutado esta pequeña lectura.

Quiero que esta historia sea mas corta que las otras así no descuido a las demás, pero eso solo el tiempo lo dirá.

Si les gusto déjenmelo saber en los review !

Sin nada mas por decir, nos vemos.

MXRgrunt