Todos los personajes que aparecen en este fanfic son propiedad exclusiva de Rumiko Takahashi, pero teniendo en cuenta que no voy a sacar ningún bien económico con esto solo lo hago pura diversión.

Aviso importante del autor: Esté capítulo contiene LEMON no apto para niños o adolescentes menores de 16 años con temas adultos de carácter no explícito, referencias a cierta violencia o lenguaje grosero sí eres menor de edad no lo leas, sí lo haces es bajo tu propia responsabilidad.

Feliz cumpleaños Ranma y Akane. Porque_cinco_fiestas_es_mejor_que_una, todos somos Mundo Fanfics Inuyaha y Ranma.

Hoy es viernes de LEMON. El Mundo Fanfics Inuyaha y Ranma lo sabe.


Akane se encontraba en su habitación, ella estaba sentada sobre su cama. Tenía la vista perdida y su cara se notaba la preocupación que sentía en ese momento.

"Yo espero que a Ranma le guste mucho mí regalo de cumpleaños". -Akane sostenía un paquete de regalo entre sus manos.

"Yo sé que le gusta mucho la comida". -la chica cabellos azulados estaba sonriendo al recordar como come su prometido.

"Pero yo siempre cocino muy mal". -su mirada se nubló.

"Es mejor que no le haga su pastel de chocolate de este año. No quiero causarle una indigestión cómo el año pasado". -una lagrima solitaria se asomo a sus ojos, pero Akane la retiro antes que cayera.

"Yo espero de verdad que le guste mí regalo, no por nada estuve tres meses estudiando para que quedara bien". -ella volvió a sonreír con alegría, ella se levanto de la cama y dejo su regalo en su ropero y se acostó a dormir.


Ranma se encontraba recostado sobre el tejado de la casa Tendo, tenia la mirada fija en el cielo que se encontraba estrellado, su cara expresaba la preocupación que también sentía en ese momento.

"Yo sé que a Akane le gustan las cosas que les tengo de regalo de su cumpleaños. Pero en que diablos estoy pensando Ranma Saotome, esas cosas son estupidas". -Ranma se imagino la cara de Akane sonriendo y se sonrojo.

"Pues vale la pena hacerlo para ver una de sus lindas sonrisas". -él chico de la trenza sonrió ante su propio comentario, cuando el viento comenzó a soplar.

"Será mejor que entre antes de que me resfríe". -él chico se metió a su habitación por la ventana, donde se acostó a dormir.


La mañana llego al Dojo Tendo. Akane se preparaba para su carrera matutina, Ranma, Genma Nabiki seguían durmiendo, mientras que Kasumi preparaba el desayuno, ayudada por su tía Nodoka.

"Kasumi, voy a correr". -Akane salió de la casa.

"¡Cuídate!". -alcanzo a decir Kasumi antes de que su hermana menor se perdiera de vista.


"¿Dónde diablos estoy?". -dijo él chico perdido mirando a su alrededor.

"¿Cómo me gustaría pasar con Akane el día de su cumpleaños?". -su mirada reflejaba nostalgia.

"Pero eso va a ser imposible, debo de estar muy lejos de Nerima". -y en ese preciso momento Akane pasa corriendo por frente del muchacho.

"Akane". -y una anciana le arrojo agua al pobre chico, quedando un lindo cerdito negro en su lugar.

"¿Qué extraño escuche que me llamaban?". -dijo mirando hacia atrás.

"¡Cuiiiiiii!". -trato P-chan de llamar la atención de la chica.

"¡Oh p-chan!". -Akane tomo a su querida mascota.

"Vamos a casa debes de tener hambre". -y así la joven se devolvió a su casa.


"¿Dónde está Akane?". -dijo Ranma luego de un bostezo cuando llegó al comedor.

"Ella se fue a correr. Debe estar por volver pronto". – dijo la hermana mayor de los Tendo sonriendo.

"Siéntate Ranma, para que desayunes". -Ranma se sentó en su puesto.

"¡Familia llegue!". -se escucho desde la entrada, luego de unos minutos apareció en el comedor la joven.

"¡Que hambre tengo!". -ella se sentó al lado de su prometido, quien al ver a Ryoga, perdón a p-chan, le lanzó una mirada de odio.

"Ya veo que de nuevo apareció ese cerdo estúpido". -y luego le dio un puñetazo a p-chan, seguido por un golpe de su poca linda prometida de Akane.

"supongo que vienes para estar con ella el día de su cumpleaños, eh p-chan". -él chico de la trenza lo miró con enojo.

"Ya que mencionaste cumpleaños Ranma. Quiero informarle a toda la familia que mañana en la noche iremos a la feria que se realiza en el templo. Celebraremos sus cumpleaños de los dos y así mataremos dos pájaros de un tiro". -dijo él Sr-Tendo sonriendo y todos los miembros de la familia aprobaron la idea.

"Espero que tengamos un momento a solas mañana". -ambos jóvenes se miraron y se sonrojaron.


La media noche llego a Nerima. Ranma se encontraba en el Dojo entrenando, se encontraba nervioso, ya que aprovecharía ese día para decirle a Akane ese sentimiento que hace tanto tiempo él guardaba.

"Debes ser valiente Ranma, hoy ya cumplistes 18 años, ya no eres un niño pequeño". -y lanzaba patadas al aire cuando.

"Se puede saber que es lo que quieres p-chan". -dijo él chico y volteando y viendo al muchacho que se encontraba apoyado en el umbral de la puerta.

"Nada, solo vengo a decirte. Akane, será mi compañera y no la tuya". -Ryoga sonrió y miro a Ranma con suspicacia.

"Estas equivocado cerdo". -Ranma se dirigió hacia el muchacho.

"Akane estará conmigo". -y le lanzó una cubeta de agua fría a Ryoga.

"Y no creo que seas capaz de encontrar el templo, ja, ja, ja". -ante la burla del muchacho de la trenza, p-chan se lanzó hacia él y le empezó a arañar con sus pequeñas patitas en la cara.

"¡Calma p-chan!, no aceptas una pequeña bromita". -decía mientras esquivaba los golpes.

"Ya estoy harto de esto". -y le dio un puñetazo que lo mando a volar al otro extremo de Nerima.


La menor de las Tendo se encontraba en su habitación, cuando sintió que alguien entraba a su habitación por la ventana.

"Se puede saber que haces en mi habitación, Shampoo". -Akane se volteo encontrándose con la amazona que ya había entrado a su habitación.

"Shampoo venir a decirte que Ranma estará con Shampoo en su cumpleaños y no con chica violenta". -dijo la chinita y señalándola.

"No estas más equivocada". -Akane se acercó a la chica.

"Ranma estará conmigo y no contigo de eso yo me voy a encargar". -Shampoo abrió sus ojos por la sorpresa.

"Y no sé de qué te sorprendes". -Akane le lanzo una cubeta de agua y la mando a volar al otro extremo de Japón.

"¡Esa estúpida gata!. Tendré que estar alerta, sí es que quiero estar con Ranma a solas". -Akane se sonrojo.

"Es la oportunidad perfecta de decírselo"


6:20 P.M en la casa Tendo.

"¡Akane y Nabiki! ¡Dense prisa!". -gritó el padre de las chicas, ya que eran las únicas que faltaban, todos se encontraban ahí, Nodoka y Kasumi vestían los kimonos característicos que se usan para las fiestas, Soun y Genma usaban su característica ropa y Ranma vestía unos pantalones de color negro y su chaqueta roja, el muchacho se veía realmente guapo.

"Ya vamos". -un minuto apareció Nabiki que llevaba puesto un pantalón de vestir color negro y una camisa de color rosado.

"Vamos Akane apúrate". -enseguida apareció la menor de las Tendo que llevaba un vestido de color celeste sin mangas y con un pequeño escote.

"Sí que es bella". -pensó él joven Saotome no tardo el sonrojo de aparecer en su rostro.

"Ya que estamos todos aquí. Es mejor que nos vayamos". -dijo la Sra-Saotome y así toda la familia Saotome/Tendo se encaminaron al templo pará celebrar sus cumpleaños ambos jóvenes.


Más tarde en templo.

Genma y Soun disfrutaban de los juegos como un par de niños, mientras que Kasumi y su tía Nodoka, los miraban con diversión. Nabiki en cambio se había separado de la familia para reunirse con Kuno/beby pará hacer negocios. Por su parte Ranma y Akane estaban caminado juntos, ninguno se atrevía a decir nada, solo se miraban de reojo y cuando sus miradas se juntaban las desviaban sin antes de sonrojarse.

"Yo". –Ranma/Akane dijeron al unísono ambos.

"Habla tú primero". -Ranma le sonrió a la chica, la cual se sonrojo.

"Bueno quieres ir al mirador pará que podamos conversar tranquilos". -comentó Akane y un leve rubor asomó a sus mejillas.

"Yo te iba a pedir lo mismo". -dijo Ranma parpadeando varias veces.

"Vamos". -él chico tomo de la mano y comenzaron a caminar cómo aquel día en Ryugenzawa.

"Pensé que no dejaría que le tomara la mano". -pensó él joven Saotome tenía un rubor mejillas él vio a Akane sonreía y él también sonrió.

Llegaron a un claro donde se podía observar toda la cuidad de Nerima, que en ese momento se encontraba llena de luces, que hacía que la vista fuera romántica.

"La cuidad se ve bella desde aquí". -dijo la menor de las Tendo y mirando a Ranma, quien la veía fijamente.

"¿Qué pasa? ¿Tengo algo malo?". -dijo tocándose el pelo.

"No, no tienes nada malo". -respondió él chico de la trenza.

"Por el contrario eres perfecta". -pensó él chico de la trenza y él la siguió mirando fijamente.

"¿Por qué me verá así?". -pensaba la chica cabellos azulado y se detuvo a mirar a su prometido.

"Vaya, en verdad, Ranma es un chico muy guapo". -Akane se sonrojo, y en ese preciso momento comenzó a corre un viento helado.

Empezó a hacer mucho frío bajo su cabeza, ella se abrazo a sí misma, pero ella sintió como una chaqueta cubría sus hombros. Alzo la vista y se encontró con Ranma arreglándole la chaqueta para que la cubriera bien.

"Gracias Ranma". -dijo sonrojada.

"De nada". -comentó Ranma y le sonrió.

"Akane. ¡Feliz cumpleaños!". -Ranma le entrego un gran ramo de rosas blancas y un gran regalo de cumpleaños (¿cómo lo hacen para sacar las cosas de la nada?)

"Anda ábrelo". -le dijo el menor de los Saotome con una gran sonrisa.

La chica abrió su regalo y se encontró con un osito de peluche de color café.

Oh Ranma, es muy lindo, gracias Ranma". -Akane le sonrió y Ranma se sonrojo.

Akane saco el regalo de cumpleaños de su prometido y se lo paso.

"Yo espero que te guste. ¡Feliz cumpleaños Ranma!". -Akane tenía una gran sonrisa lo más grande qué tenía.

Él chico de la trenza abrió su regalo de cumpleaños y él se encontró con una camisa china de color roja, similar a las que él tiene, pero había un gran detalle, en el cuello de la misma había bordado un pequeño dragón dorado.

"¿Tú lo hiciste?". -dijo Ranma y mirando con incredibilidad a su prometida.

"¿Es que acaso no se parece un dragón?". -su voz y mirada se volvió triste.

"Y tanto que me costo hacerlo". -Akane desvió su mirada, pará qué su prometido no la mirada.

"Te quedó bonito Akane, gracias". -su voz denotaba alegría, por lo que Akane fijo su vista de nuevo en su prometido, que en ese momento sonreía.

"Akane, yo quiero decirte algo muy importante". -su voz sonaba seria.

"Yo también quiero hablar contigo".

"Déjame qué yo hable primero". -Ranma le sonrió a Akane, quien asintió.

Yo te quiero decir".

"¡Airen!".

Ranma cerró los ojos, rezando a Kami, para que sus oídos le jugaran una mala pasada. Ranma sabía muy bien a quién pertenecían esa voz, incluso antes de darse la vuelta para mirarla a su autoproclamada prometida que corría hacia él.

"¡Feliz cumpleaños Airen!". -dijo interrumpiendo al muchacho de la trenza. Y una mujer aparecía de la nada y se lanzaba hacia el muchacho.

"¡Shampoo!". -pero en ese preciso instante apareció Ukyo con el mismo objetivo de Shampoo siempre interrumpiendo.

Ranma sintió una presencia conocida y miro hacia atrás.

"Lo que faltaba, tenia que aparecer ese cerdo". -dijo él chico de la trenza rechinando los dientes.

"¡Akane! ¡Feliz cumpl".

"Shampoo, te quiero tanto". -dijo Mousse abrazando y interrumpiendo al joven Hibiki.

Sin pensarlo dos veces, Ranma tomo a Akane en sus brazos y salto con ella por los arboles.

"Es que no podemos tener un momento a solos". -decía él joven Saotome, mientras seguía saltando. Luego de un rato llegó a un claro que se encontraba alejado del templo, aterrizo y deposito con cuidado a su prometida, la miro y le dijo.

"¿Estas bien?". -por lo que la chica asintió.

"Es mejor que sigamos en lo que nos quedamos". -Ranma tomo una de las manos de Akane entre las suyas, la miro directo a los ojos y le dijo.

"Akane, yo he querido decirte esto hace mucho tiempo, yo".

"Vaya sí que es difícil, pero es ahora o nunca". -pensó él chico de la trenza y agarrando valor de nuevo.

"Yo te amo Akane". -la chica abrió los ojos por la sorpresa.

"Desde que te conocí mi vida tiene sentido, antes de conocerte solo vagaba con mi papá por el mundo para hacerme más fuerte, ese era el único propósito en mi vida, ahora en cambio sigue siendo el ser más fuerte, pero solo tengo que serlo para poder cuidar de ti, ya que sí algo te pasara no podría vivir con la culpa de no haber podido ayudarte y además que vivir sin ti, no es vivir". -Ranma libero sus manos y acaricio la mejilla de Akane, cuando sintió una lagrima en su mano.

"¿Porqué lloras?". -su mirada se nubló.

"No tienes la obligación de corresponderme, yo lo entiendo". -y dejo caer su cabeza cuando sintió una mano sobre su rostro.

Yo también amo Ranma ¿porque tardaste tanto pará confesarlo?". -el chico la miró directo a los ojos y pudo notar que la muchacha estaba siendo sincera.

"Desde que llegaste el vació que había en mi vida, se llenó, sé que no puedes ocupar el lugar de mamá, pero de lo que estoy segura es que puedo confiar en ti, sé que puedo poner mi vida en tus manos y no tendría que preocuparme por ella, y tienes que saber que yo seria capaz de todo por verte feliz y que daría mi vida si fuese necesario. Por favor Ranma quédate a mi lado, tú eres mi sol". -la chica lo abrazó.

"Te amo con todo y maldición Ranma Saotome, no me importa qué te convierta en mujer, te amo tal cómo eres". -Akane alzo su mirada para encontrarse con la de él.

Ranma tomo la cara de Akane y acerco su rostro al de ella, Akane hizo lo mismo, y al segundo sus labios se juntaron en un tierno beso que duró un minuto, luego se separaron, Ranma la miro y le sonrió de esa manera que tanto le gusta a Akane.

"Te amo Akane". -Ranma volvió a besar los labios de Akane y metió su mano debajo de la chaqueta y comenzó a acariciar la espalda de la chica, mientras la seguía besando cargo su cuerpo para que recostarla en el suelo, él chico apoyo sus rodillas para no aplastar a Akane y comenzó a besar el cuello de la chica, quien acariciaba el pelo del muchacho.

"Akane te amo, te amo, te amo". -le decía mientras le daba repetidos besos en los labios y comenzaba a acariciar el cuerpo de Akane, que se estremecía al contacto de la fuertes manos de su prometido. Ranma llego a sus piernas y comenzó a acariciarlas por debajo del vestido. La respiración de ambos se estaba volviendo agitada. Akane acariciaba el fuerte torso de Ranma a través de su camisa, la chica volteo a Ranma para quedar ella encima de él, donde beso sus orejas, su cuello, mientras que Ranma seguía acariciando sus piernas, Akane empezó a desatar la camisa del joven y mientras lo hacía besaba su cuerpo desnudo, una vez que la desato toda se levanto para contemplar el cuerpo de Ranma.

"Sí que eres guapo". -se agacho para besarlo cuando algo café se atravesó en su camino.

"Ahhh, ¿Qué es eso?". -dijo levantándose, seguida por Ranma, por lo que se abrazó a él, el cual correspondió el abrazo.

"Creo que es una ardilla". -Ranma soltó a Akane y se dirigió al pequeño animal.

"Ves, es una ardilla". -le dijo sonriendo y acercándose a la chica y dándole un beso en los labios que luego paso al cuello de Akane.

"Ranma, será que mejor volvamos a casa". -dijo tomando sus cosas y caminando dejando a Ranma perplejo.

"Pero Akane". -pero la chica ya se encontraba lejos, por lo que el chico se arreglo de mala gana y se fue tras Akane.


Más tarde en la casa Tendo.

"Se puede saber dónde estaban ustedes dos". -les dijo Nodoka a los jóvenes cuando llegaron a casa.

"Tía Nodoka nosotros estábamos caminando por ahí". -dijo Akane sonriendo.

"Estoy cansada, será mejor que vaya a dormir buenas noches tía Nodoka". -y se fue a su habitación.

"Será mejor que tú también vayas a la tuya". -dijo su madre y mirando a su hijo.

"Tienes cara de cansado. Buenas noches hijo". -y le dio un beso en la mejilla y se dirigió a su habitación.

"Absolutamente no tengo cara de cansado, sino de desilusión". -Ranma se dirigió a su habitación, donde se tiro en su futón y comenzó a recordar la manera en que beso a Akane y como ella lo besó a él y que por una ardilla no pudo seguir con su trabajo.

"¡Rayos! ¡Maldita ardilla!". -se levanto y se dirigió a su ventana, no tuvo ningún reparo en hacerlo en silencio, ya que desde que su madre llegó a vivir con ellos, él tenia una habitación para él solo. Salió por la ventana y se dirigió hacia la ventana de Akane, quien en ese preciso momento se encontraba de espaldas, Ranma entro sigilosamente, abrazo a Akane por detrás, la chica se sobresaltó, pero Ranma le beso el cuello y le dijo.

"No creerás que me iba a quedar así". -y la volteo y comenzó a besarla por los labios, luego su cuello.

"Te necesito". -y a punta de besos la condujo hacia la cama, donde la deposito con suavidad y se puso en la misma posición que en el claro, la observo y beso su frente.

"Yo también te necesito". -Akane comenzó a desatar la camisa china de Ranma, quien la ayudo a quitársela, luego el chico comenzó a acariciar el cuerpo de la chica, quien se sentó y Ranma también, ambos se besaban, Akane acariciaba el fuerte torso del muchacho, mientras que él bajaba la cremallera del vestido de Akane y acariciaba su espalda desnuda, Ranma subió sus manos hasta los hombros de la chica y tomo las tiras del vestido y las bajo con delicadeza y se dedico a observar el pecho desnudo de Akane, quien se sonrojo al saberse desnuda frente a Ranma, quien entendió y la beso en los labios y le dijo con una sonrisa sensual.

"Eres hermosa". -Ranma dedico a besar sus pechos, mientras la recostaba en la cama su lecho de amor, luego comenzó a bajar el resto del vestido, descubriendo sus senos debajo de un sostén de media copa, pasó su lengua encima del sostén como preámbulo a conocer sus pezones que aguardaba por él desesperadamente.

Con su mano busco el broche del sostén y soltó el broche del sostén se lo quito más rápido de que imagino, en ese momento Akane sentía que se desmayaba de tanto deseo que sentía y Ranma lo sabía, Ranma observó extasiado sus senos en todo su esplendor. Eran maravillosos, eran perfectos, grandes, hermosos, blancos, suaves y firmes, con esa aureola rosada y los pezones duros por sus roces, los miro embobado urgentes de su atención, recorro su cuerpo con mis manos desde su cuello hasta llegar a sus senos y tomando con sus manos los masajeó y los amaso uno de sus cachorros, mientras la otra se lo llevó directo a su boca.

Chupando el centro, sintiendo las manos de su prometida enterándose en su cabello, besó sus pechos y sus senos está ya no poder más al punto que dolía cuando succionaba sus pezones, Ranma lo hacía con tanta desesperación sus pezones empiezan a ponerse duros y como sí no hubiera un mañana, ella no podía aguantar más, el cuerpo ardía en llamas se movía de un lado al otro lado, ella le gustaba cómo le chupaba sus pezones, mientras la chica temblando por la causa del nerviosismo y lo había recorrido por dentro era una excitación que sentía y la ardía de deseo porque quería qué su prometido la poseyera y le hiciera suya.

Él joven Saotome seguía con su boca a su ritmo. Él se dedicó a su tiempo a cada uno, saboreando la suavidad de cada trozo de piel. Sus avances la excitó más todavía, lanzo un gemido mas audible mientras enterraba sus manos en su cabeza incitándolo a que siguiera, sentir su lengua y labios en sus senos y como succionaba su pezón su odiado prometido le supo a gloria él no podía estar quieto mordiendo sus pezones y así descendiendo por su abdomen plano paseando por su lengua por el pequeño y perfecto ombligo de Akane, luego de un minuto de sus juegos donde los dos jóvenes gozándolo al mismo tiempo, pero casi sin entender lo que realmente pasaba y los chupo de nuevo.

Akane aprovechó seguido se levanto para sacar fuerzas de quién sabe dónde, lo tomó de las muñecas y lo giró sobre la cama con delicadeza quedando ella encima y se dedico a besar el fuerte estomago del chico mientras con una mano buscó el nudo del pantalón con un poco de esfuerzo se lo desató le quitó sus pantalones cayendo limpiamente sus pantalones.

Ranma quedo solo con boxers y Akane tomo su miembro por encima del bóxer lo masajeó de arriba a abajo, escucho un ronco gemido de sus labios, estaba muy caliente y ella lo masajeó de arriba a abajo, como sí estuviera ordeñando una vaca pará sacar la leche suavemente, como acariciándolo y lentamente, subía y bajaba su mano, mientras con la otra mano ella tocaba la parte que tenía cerca del ombligo, poco a poco su excitación subía su cara empezó a transformarse del chico, él joven se mordía el labio de abajo y cerraba los ojos y miraba hacia arriba como esperando algo, Akane metió su mano dentro de su boxers y toco directamente su miembro, Akane al ver su reacción, sonrió satisfecha.

Akane escuchó otro ronco gemido más fuerte de sus labios. Akane se sentía poderosa al ver como su prometido se estremecía bajo su contacto. Ella lo miraba agitarse y apretar los dientes y los puños, tratando de contener el placer que en ese momento le invadía con una potencia avasalladora, sus sentidos eran sensible cada vez más, ella veía que en ese mismo momento ella podía hacer cosas que nunca había pensado en otro tiempo, la chica lograba. Observar el destello azul de sus hermosas pupilas que siempre le habían encantado.

Ella no sabía cuanto tiempo pasó, quizás segundos, quizás varios minutos. Deslizando sus pequeñas y suaves manos sobre su fuerte miembro, ella le gustaba sentir su mano los cambios que iba teniendo el pene a medida que llegaba al éxtasis, ella se apoyó con fuerza para incorporase levemente y colocándose sobre sus rodillas, ella se inclinaba la cabeza nuevamente para que se acostara en la cama totalmente, con mas comodidad, Ranma sintió como se ponía en cuatro encima de su cuerpo para deslizarse y había empezado a darle deliciosos besos por su cuello bajo por su pecho haciéndolo exhalar un profundo suspiro y para su placer seguía bajando generándole suaves gemidos...iba dejando un rastro de ardientes y húmedos besos en su cuerpo.

Ranma vio como metió su lengua en su ombligo mientras arañaba suavemente sus pectorales, ante eso se mordió el labio inferior y gruño, su prometida lo estaba torturando, él vio que seguía bajando como se levantaba y le bajaba el bóxer hasta que terminé de sacarlo para dejar al descubierto su miembro completamente erecto sin apartar la vista de su erecto miembro, ella tomó el miembro por la base seguía bajando sus labios hasta que su lengua sobre su virilidad y comenzó a lamer la punta, de forma juguetona, hasta que lo metió en su boca por completo.

Ella comenzó a mover su cabeza de tal manera que la virilidad entraba y salía de ella sin abandonarla en su totalidad en su boca. La chica estuvo a así un buen rato, jugando y lamiendo, como sí fuera una deliciosa paleta sabor limón, su aroma ya había logrado una excitación que ella deseaba hacerlo fue un placer constante y rítmico sus movimiento. Akane no creía que sentiría algo así, tan mágico, sus labios se ponían jugosas y empezaba a babear de su boca y estaba tocando sus bolas del dragón, mientras ella disfrutaba de sus gemidos y sus movimientos de placer.

La chica cabellos azulados estaba babeando por su hombría de su ardiente prometido qué recorría con su lengua y succionaba como sí fuera el biberón de un bebé recién nacido, apenas lo suficiente para aumentarle el placer a su amado, casi tan grande y dura que parecía increíble que se sintiera así, ella jugaba con él en su boca, intentando introducir más su polla en su boca pará así poder sacar el relleno por dentro y tener su cremosidad, realmente ella, le gustaba tanto que casi le había mordido, ella no dejaba de acariciar su miembro duró y erecto que palpitaba a cada emanación de su adolescente edad.

Ranma sentía que su alma quería abandonar el cuerpo por las intensas sensaciones de su poca linda prometida, mientras él miraba extasiado, él chico de la tranza le había agradó demasiado, cómo su poca linda prometida estaba siendo explorado de aquella húmeda manera, él chico sintió cómo su amante se apropiaba de su excitado miembro introduciéndolo cuán profundo pudo en su boca, como sí estuviera ordeñando y brindándole un desconocido placer anhelaba más, necesitaba más, quería más definitivamente su ego subió como espuma y lo calentó más casi primitivo y por su instinto, sujetó con sus manos la cabeza de la chica aumento la fricción y marcando el ritmo que deseaba tener y conforme aumentaba su excitación y él se dejó llevar, moviendo sus caderas con frenesí al tiempo que Akane le devoraba. Él empezó a jugar con su pelo, mientras en una cuestión de minutos.

Él joven sintió cómo el orgasmo se acercaba a él y después de pocos minutos disfrutando del placer que los labios de Akane le estaban dando, se dio cuenta de que estaba llegando a su límite y no quería eyacular en la boca de ella. Quería hundirse en su interior y que ambos alcanzaran el clímax juntos. Por lo tanto en un alarde de esfuerzo, él se incorporó y sujetando a la joven por la cintura un rápido movimiento la tenía acostada con él encima y la comenzó a besar y con su cuerpo, tal como lo hizo con él claro, él la empujo para que quedara recostada en la cama y beso sus labios, luego su cuello, sus pechos comiéndole los senos a besos y su estomago, llegó donde estaba la pantaleta y se la saco mirando a Akane con una mirada sensual, que correspondió de la misma manera.

Una vez que Ranma se la saco abrió sus piernas y una de sus manos la dirigió a su intimidad, gimió al ver lo mojada y caliente que estaba, le masajeaba esa zona y con un dedo la penetro, ella gemía encantada con sus movimientos para luego sentir como bajaban sus besos y lamía su ombligo para luego darle una mordida, era tan excitante todo comenzó a besar la intimidad de Akane, quien gemía con los dulces besos que Ranma le daba, Akane se estremecía, Akane...sintió su lengua recorriendo su intimidad generándole una sensación deliciosa sin poder evitar gemir.

Pero cuando Ranma toco un punto específico ella gimió más fuerte y respiraba más agitada, él noto el cambió al rozar con su lengua esa zona que se veía mas abultada, empezó a lamerle y succionar suavemente ahí mientras la seguía penetrando ahora con dos dedos, se sintió encantado al ver como se retorcía de placer, gemía muy alto y no paraba de pedirle más...él chico lo había conseguido.

Èl estaba devolviendo el mismo placer que ella le dio su sabor era exquisito y la suavidad de esa zona era maravillosa, le encantaba ese lugar, de repente Ranma sintió como ella le salía más de ese viscoso líquido y se consumía es espasmos de placer y gritando su nombre en un fuerte gemido mientras agarraba con fuerza su cabeza...ella se había venido en su boca y él se...le hizo tan excitante que casi se venía él también ante verla derrochar tanto placer y gozo por sus poros, necesitaba hacerla suya.

Por lo que Ranma dejo su trabajo y subió a darle un beso en los labios.

"Voy intentar ser cuidadoso ¿sí te duele mucho? ¿Me avisas si?". -agarró su miembro con una mano y la coloco en la entrada, con delicadeza, para que la chica no sufriera, Akane lo miraba a los ojos expectante y muy excitada, sintió como se adentraba en ella lentamente y se abría camino a su paso, pero estaba muy excitada y mojada, que la tenía muy dilatada que el dolor fue casi imperceptible.

Al sentir lo apretada, agarró fuerte de la espalda, sintió como retrocedía un poco y tomaba más impulso para romper lo que la dejaría de ser virgen para convertirla en su mujer suave caliente y escurridiza que estaba gimió audiblemente, era una sensación muy placentera y eso que solo llego a la mitad de camino, sintió un tope pero aun así Akane lanzo un pequeño grito de dolor fue un grito con una mezcla de dolor y placer, ella sintió una punzada pero era tanto lo excitada que estaba que no le generó grandes molestias, además el placer que sintió al sentirse totalmente invadida por él abarcó más sus emociones y Ranma calmo con besos.

Cuando tenía todo su miembro dentro de ella no pudo contener el fuerte gemido ante la exquisita sensación, jamás pensó que se sentiría así...nunca conoció tal placer en su vida...no había palabra correcta para describirlo...Ranma empezó a embestirla suavemente, dentro de Akane se empezó a mover delicado su vaivén y sus caderas, mientras enterraba su cara en su cuello respirando su aroma y aferraba más a su cuerpo...él chico se estaba conteniendo para ir despacio. Pero le estaba costando horrores, ya que no quería que ese momento no se terminara.

Era tan maravilloso lo que sentía, no podía parar de gemir, pero después de poco tiempo él lo supo él quería más...necesitaba más y él estaba siendo muy suave con ella y él lo iba a conseguir, él tomo firme de las caderas y empezó a embestirla con mayor fuerza, él veía como se retorcía de placer y ella le exigía más y más, no se controlo más y dejo sacar su lado salvaje a plenitud, se hundió en sus senos que los succionaba, besaba y lamía con desespero, la embistió como un animal en celo y la cama se movía al ritmo de sus cuerpos, estaban calientes, sudados y completamente excitados, gemían y gruñían él y Akane comenzaron a gemir de placer y para que no fueran descubiertos Ranma beso los labios de Akane para calmarla y la chica hacia lo mismo.

Él le mordió el hombro en un arrebato y ella tenía su espalda roja y marcada por sus uñas y un par de marcas en su hombro también, bajo una mano y le apretó un glúteo para después sentir como él la tomaba con más fuerza y la alzaba del trasero para hacer más profundas las penetraciones, estaban poseídos por la lujuria...sus cuerpos no paraban de pedir más...él estaba empapado un mar de placeres jamás antes descubierto por ellos mismos. De repente ella empezó a sentir que algo se acumulaba en su bajo vientre, era un cosquilleo placentero y anhelante, como una energía extraña y placentera que crecía, empezó a sentir como su ser vibraba y de repente unos espasmos de placer a nivel inimaginables.

Él estaba empapado totalmente en su mundo, él sentía como de repente se ponía más húmeda aún y se contraían sus paredes vaginales y apretando más su miembro, no lo pudo aguantar más y se estaba por venir ante esa sensación...él estaba por tener el orgasmo también...cuando la sintió se vino completamente en ella sintiendo como su semen se esparcía dentro completamente...y para ellos dos sentir ese líquido caliente dentro de su ser fue majestuoso, pará ambos y ambos llegaron juntos al clímax y lanzaron un grito sordo de placer.

El cayo completamente rendido sobre ella con la respiración agitada, el corazón latiendo fuertemente y todo su cuerpo sudado, pero completamente relajado y feliz de lo que acababa de pasar...habían consumado su amor...ella se sentía igual, intentaba tranquilizarse mientras le acariciaba los cabellos con los ojos cerrados y totalmente satisfecha, levanto su cabeza, ya más recuperados y la beso dulcemente.

"Akane eso fue maravilloso te amo". -y la volvió a besar lentamente y con mucho amor, aun estaba dentro de ella.

Ella feliz respondió su beso y al finalizarlo le respondió mirando esos azules ojos desde que ello lo conoce le facinaron.

"Si lo fue...fue increíble porque fue contigo, te amo Ranma". -él emocionado por lo que le dijo y por lo hermoso que sonaban eso un te amo de sus labios la abrazo fuerte hundiendo su cara en su cuello inhalando su aroma, la beso en la frente Ranma salió de Akane lentamente de ella generando un pequeño gemido en ambos se recostó a su lado y respiraron con dificultad, acurrucándose ella en su pecho dándole suaves caricias y se abrazaron, mientras él lo hacía con sus cabellos y su respiración volvía a la normalidad.

"¡Vaya! ¡Este es el mejor regalo de cumpleaños que he recibido en mi vida!". -y le dio un beso a Akane y luego apoyó su cabeza en el pecho de la chica.

"Tú lo has dicho Ranma, tú lo has dicho fue el mejor regalo para ambos". -dijo la chica cabellos azulados y sonriendo y besando la cabeza de su amado.

Ambos se abrazaron y se quedaron dormidos.

Ranma se despertó, miro hacía su pecho y se encontró con una cabellera azulada que subía y bajaba a medida que él respiraba.

"Menos mal que no fue un sueño". -y acaricio el pelo de Akane, quien se despertó y miro a Ranma a los ojos.

"Buenos días preciosa". -le dijo Ranma y le sonrió.

"Buenos días guapo". -Akane le devolvió la misma sonrisa.

La chica se levanto para darle un beso a Ranma, él comenzó a acariciar el cuerpo desnudo de su ahora novia, que también comenzó a acariciar su cuerpo cuando un olor familiar les llego.

"¡Ranma! Será mejor que te vayas antes que nos atrapen aquí". -y sin más Akane se levanto se vistió lo más rápido posible y Ranma hizo lo mismo.

"Nos vemos en el comedor". -y la beso antes de desaparecer por la ventana.

El desayuno transcurrió con la misma normalidad de siempre, salvo por dos jóvenes que no dejan de mirarse y de recordar la maravillosa noche que pasaron juntos, sin saber que esas noches se repetirían por el resto de sus vidas.

FIN.