Todos los personajes que aparecen en este fics son propiedad exclusiva de Rumiko Takahashi, pero teniendo en cuenta que no voy a sacar ningún bien económico con esto solo lo hago pura diversión.

Hola chicos aquí le traigo una nueva historia qué hay que contar de nuestra pareja favorita el final que a mí me hubiera gustado tener de Ranma y Akane, yo espero que les guste éste nuevo y primer capítulo, gracias.

El baile.


El reloj marcaba las 4:02 P.M en la preparatoria Furinkan.

Sin embargo, Ranma estaba seguro de que habían pasado horas desde la última vez que lo había visto.

En cambio, sólo había pasado un minuto.

Ranma no podía soportar estar más tiempo en el aula, pero desgraciadamente había utilizado todas las excusas que se le ocurrían para salir, así que lo único que podía hacer era quedarse allí contando los minutos hasta que fuera libre.

Su mirada azul se fijó en la única persona de la clase que seguía pensando en la lección.

Ella escribía con cuidado, tratando de no omitir nada y sosteniendo su cuaderno con un ligero ángulo.

Akane podía ver cómo la pluma corría suavemente sobre el papel, dejando aquellas letras escritas con una caligrafía precisa y rotunda.

Su flequillo caía de forma molesta sobre sus ojos brillantes, y el cálido sol que entraba por la ventana iluminaba toda su figura.

Ranma se dio cuenta de todo esto en menos de tres segundos.

Después de todo, haber estudiado artes marciales toda su vida le había ayudado a desarrollar su vista y a fijarse en los detalles con rapidez.

Por desgracia, no fue lo suficientemente rápido, porque Hiroshi y Daisuke notaron tanto su mirada en Akane que le enviaron una nota.

"Al menos intenta esperar hasta el final de la clase antes de saltar sobre ella". -él chico de la trenza arrugó la nota y estaba avergonzado, pero al mismo tiempo tratando de mantener la compostura.

En realidad, aunque quisiera (no es que quisiera, como señaló en su mente) él joven Saotome no podría saltar sobre ella, porque apenas había conseguido intercambiar algunas palabras con ella en el último mes.

Por las mañanas, ella siempre iba de un lado a otro con mucha prisa (bueno, es su culpa que siempre me despierto tarde le señaló su conciencia, que rápidamente silenció) durante la hora de la comida estaba rodeado de esas psicópatas de sus prometidas Shampoo y Ukyo (en el peor de los casos se había añadido la loca de Kodachi) y después de las clases su prometida se iba a su casa para encerrarse en su habitación con la madre del chico de la trenza.

Ranma había intentado pedir información a su madre, llegando a ser tan persistente que la mujer había vuelto a sacar su katana.

Con miedo, había intentado preguntarle a Akane cuando se encontraban en el dojo cuando estaban entrenando junto con ella una tarde.

Akane se había sonrojado, pero se negó a contestar, pidiéndole que se concentrara de nuevo en la pelea.

Pero Ranma no podía hacer eso.

Debido al calor, Akane había reemplazado su clásico uniforme de entrenamiento por una camiseta blanca de tirantes y unos pantalones cortos negros que dejaban poco a la imaginación del joven.

La chica había crecido en ese tiempo, su rostro era más bella y las suaves curvas de su cuerpo, aunque no eran abundantes, se habían hecho más marcadas.

Él chico estaba atrapado como estaba por ese recuerdo Ranma apenas escuchó la campana que había estado esperando.

Akane recogió rápidamente sus cosas, pero Ranma estaba preparado no la dejaría escapar esta vez.

Sin embargo, Daisuke e Hiroshi no eran de la misma opinión, de hecho ellos lo bloquearon y comenzaron a burlarse de él.

"Así que pasa donjuán, ¿qué pasó entre tú y Akane? ¿Por qué la mirabas fijamente?". -Ranma se puso colorado.

"¡No tengo nada que decir! ¿Qué es lo que quieren que pase con esa marimacho?". -Hiroshi le pinchó con un dedo en el costado.

"Claro, claro ¿al menos la invitaste al baile?".

"¿Qué baile?". -Ranma como siempre se había caído de las nubes.

"¿Qué baile? ¡La que organizó ese director loco para celebrar el inicio de las vacaciones de verano! Todo el mundo habla de ello. Vamos Ranma, debes apresurarte a invitarla, a tu hermosa prometida a ella no se le escapa ningún pretendiente. Podría ser invitada por alguien más".

"Por lo que a mí no me importa". -Ranma se volvió pensativo, pero Akane ya se había ido.

La chica ya había llegado a casa y, tras despedirse de todos, corrió a su habitación, donde encontró a su tía Nodoka esperándola cómo siempre.

"¿Continuamos?". -le había dicho su tía Nodoka la madre de Ranma con una dulce sonrisa, sosteniendo una cinta de medir en la mano.

Akane asintió y se puso a trabajar.

Continuará.