Todos los personajes que aparecen en este fics son propiedad exclusiva de Rumiko Takahashi, pero teniendo en cuenta que no voy a sacar ningún bien económico con esto solo lo hago pura diversión.

Hola de nuevo lamentó mucho la tardanza han pasado dos largas semanas muchas cosas han pasado, la primera llego mí hermana mayor de San Antonio Texas a visitarnos y nos trajo regalos a mí madre y a mí, mí hermana me trajo un Nintendo Switch con varios juegos y me olvidé de completo de mí tablet y del fics por estar jugando, luego llegaron unos primos de Monterrey y nos fuimos a la playa South Padre Island Texas, desde que abrieron los puentes internacionales la última vez que fuimos a la playa fue en 2019 agosto tres años, lo voy a recompensar, con este capítulo, es un poco más largo, perdón por la tardanza.

Los primeros cambios.


Ranma se levantó de inmediato de su asiento decidido a ir a hablar con su terca prometida, a pesar de que Akane había dicho aquellas terribles palabras a su padre, él chico de la trenza, se sentía culpable, al fin y al cabo, era por su culpa que el baile se había arruinado, aunque Shampoo y Ukyo habían actuado ignorando sus palabras.

Sin embargo, su mamá lo detuvo.

"No, hijo mío, déjala ir. Akane ahora está enojada, necesita desahogarse, y ahora lo hizo con la persona más importante de su vida". -le había dicho Nodoka a su hijo.

Los ojos de Soun estaban sin expresión por su hija, la más pequeña de sus hijas, ella le había roto el corazón, no creía poder sentir todo ese dolor, no lo había sentido ni siquiera en la muerte de su difunta esposa Naoko, tras la muerte de su esposa, él siempre estaba atento a qué no les faltara nada a sus hijas, desde el amor hasta las cosas materiales, se había hecho cargo de tres hijas y del dojo de la familia Tendo, su mujer se había ido sin querer, pero Akane le había dicho aquellas duras palabras con una voluntad de hierro, se había visto obligado a escuchar esas cosas desagradables de su pequeña hija y Soun no podía enfadarse con aquellas duras palabras de su pequeña hija.

Él sólo sentía una enorme tristeza por no haberse dado cuenta de que todo lo que estaba enseñando a su pequeña era una tortura para ella, en cuanto al compromiso con Ranma, es cierto, al principio la había forzado por el dojo y unir nuestras dos familias Saotome/Tendo y las dos escuelas una sola.

Pero con el paso del tiempo sintió que había algo entre los dos, un sentimiento irrompible, de lo contrario no habría insistido en absoluto, no quería un matrimonio sin amor pará su pequeña hija menor.

Kasumi y Nabiki sus dos hijas mayores se acercaron a él, tratando de reconfortarlo con su simple presencia.

En ese momento imprescindible.

Nodoka tomó la mano del hombre qué estaba tirado en el suelo llorando en silencio.

"Soun, siento haber abofeteado a su hija, y también lamento las palabras que le dijo, no me atrevo a imaginar cuánto te dolieron. Sin embargo, debes saber que no lo dice en serio. Como he dicho antes, está enojada, le han arruinado un momento muy importante pará ella, le han destrozado el vestido que su madre había diseñado con mucho cariño para ella, es normal que haya reaccionado así. Ahora te pido que seas fuerte y también me gustaría que siguieras mí consejo. Que sea libre del compromiso impuesto temporalmente. Pará qué ella pueda conocer a otros chicos de su edad, y darle la oportunidad ella pueda salir y tener citas con otros chicos. Qué conozca él chico de sus sueños. Déjala que haga lo que quiera con su vida. Ya verás que volverá a ser la chica de siempre, pero ahora necesita experimentar cosas nuevas con otras personas, no se lo impidas, déjala en paz". -dijo la Sra-Saotome a Soun.

Soun miró fijamente a los ojos de la mujer qué le había hablado con tanta honestidad en ese momento quiso mirar a su esposa, ella seguramente sabría qué hacer, pero Soun decidió confiar en Nodoka, así que asintió lentamente con la cabeza.

Ranma se quedó pasmado ante la escena con horror causando sensaciones extrañas en su interior de su pecho, él chico sintió como sus oídos zumbaban y la garganta se le cerraba, soltó un gruñido cortando a duras penas su respiración que quería escapar de su boca, Ranma había fruncido el ceño, ¿qué quería decir con eso todo lo que había dicho su madre a su tío Soun? "Qué sea libre del compromiso" "Conozca a otros chicos de su edad" "Darle la oportunidad de salir y tener citas con otros chicos" "Conozca él chico de sus sueños" "Déjarla qué haga, lo que quiera con su vida" y "Necesita experimentar cosas nuevas" ¿acaso se volvió loca su madre o qué?

Que hay con el pacto de honor de compromiso de nuestra dos familias, pará establecer la unión de las dos familias y así poder dirigir el dojo de la familia Tendo es nuestra responsabilidad poder conservar y cuidar nuestro legado de la Escuela de Combate Libre de Todo Vale y conservar y honrar el honor de las dos familias Saotome/Tendo.

Honrando y respetando el honor de la familia Saotome tradicionales, y las costumbres del pasado, estoy obligado por la promesa hecha, con las costumbres del pasado, de la época feudales que se remontan al Japón antiguo feudales antes y después, pará unirme, a través del matrimonio con la hija menor con su viejo amigo de lucha.

Sería una deshonra muy grande no cumplir una promesa hecha por su padre, con su mejor amigo de entrenamiento, pará unir las dos escuelas como uno sola escuela, como se habían planeado hace ya mucho años atrás de sus propios padres antes de nuestro nacimiento.

Pará establecer la unión de las dos escuelas y así cumplir esa promesa hecha de nuestros antepasados y nuestros padres, con las costumbres ancestrales través del matrimonio del Japón antiguo, en ése mismo momento, lo único que quería hacer, era correr detrás de ella cómo un loco desquiciado.

Con su terca.

Nada linda

De su marimacha prometida y poder sacudirla, pará que regrese sus cabales.

Algo tendría que hacer pará impedirlo qué eso pase, sí su madre, lo dejará en paz por un momento, Ranma había intentado de levantarse de nuevo, pero su madre volvió a clavarle la mirada, tendría que esperar pará tomarla de los hombros y sacudirla, pará que admitiera que lo qué había pasado antes, sólo fue un simple arrebato del momento y luego disculparse con su prometida correctamente por no haber comprendido del todo la importancia de ése baile.


Akane corrió rápidamente, sin saber a dónde ir, con la mejilla ardiendo, el corazón destrozado por la culpa y la vista nublada por las lágrimas.

Sin darse cuenta, llegó al lugar donde había comenzado el verdadero sufrimiento de su joven vida, donde había derramado más lágrimas que en su cuna, donde hubiera deseado estar también en ese momento en su cuna.

Llegó frente a la tumba de su madre.

Akane se quedó mirando la foto, con el dulce, rostro de la mujer, en ése mismo momento comenzó a llorar por su vida.

Akane estaba avergonzada de lo que había dicho a su padre, pero ya era demasiado tarde pará el arrepentimiento del momento.

La chica, sin embargo, sólo se arrepiente de una sola cosa, haber dicho que iba a dejar las artes marciales y sí no la hacía, aún estaría unidad a él y por el dojo.

A pesar de que esa era la única manera de tener una vida normal sin ser atacada por las psicópatas prometidas, y lo aceptaba de buena gana, ya no más peleas ni humillaciones, ni por él, ni por ellas.

Eso significaba despedirse también de Ranma ¿cómo puede una chica estar atada a alguien que no la quiere, que la ofende cada día? Akane quería amor, del tipo real, fuerte, dulce y apasionado, y sí Ranma no era de esa misma opinión.

Ella no podía seguir luchando por él dejándose humillar una y otra vez de esa manera, él me ha hecho que yo me sienta fea, pequeña y despreciable cuando la persona que más quieres debe sentir como la persona mas maravillosa del mundo.

Lloró durante más de una hora, al final no le quedaron más que interminables sollozos, sus ojos parecían haberse secado y ardían como brasas vivas.

Tocó suavemente la imagen de su madre, como si buscara el perdón de sus actos cometidos.

Caminó hacia su casa, con el corazón agitado, tendría que enfrentarse a su padre, a sus hermanas, a su tía Nodoka y a Ranma, sin saber quién de los cuatros la agobiaba más.

Absorbida en sus pensamientos, sintió de repente un dolor en la muñeca, ella se volvió para mirarla y, pará su asombro, vio que estaba atada con una cinta de gimnasia negra, el arma de Kodachi.

La chica intentó liberarse, pero Kodachi la sujetó con fuerza y gritó.

"¡Akane Tendo! Tú niña tonta ¡te has aprovechado de que no estaba en la ciudad! ¡Cómo te atreves a ir al baile con mí prometido, con mí Ranma!".

"¡Aiya! ¡No, querida! ¡Airen es sólo mío!". -gritó una voz conocida, agitando un bonbori que fue a golpear la cinta de Kodachi, qué así se desprendió de la muñeca de Akane, haciéndola caer al suelo.

"¿No te has olvidado de mí cariño?". -por supuesto, Ukyo también hizo su aparición.

Las tres chicas empezaron a pelear entre ellas, mientras Akane no encontraba ni fuerzas ni para levantarse.

De repente, Shampoo paró la pelea, mientras exclamaba con sus rivales.

"Parece que no tiene sentido que luchemos entre nosotras hasta que nos deshagamos de Akane. Sabemos que Ranma tiene preferencia por esa marimacho, creo que es gratitud por haberle acogido en su casa. Así que digo que la derrotemos primero y ¡entonces nos ocuparemos de los demás!". -las otras dos chicas asintieron, y juntas se volvieron hacia Akane indefensa en el pavimento.

"¡Prepárate para morir, Akane Tendo!". -gritó Kodachi.

"¿Cómo, Akane, te estás rindiendo así, sin luchar por Ranma?". -dijo Ukyo.

"Pareces una chica asustada, ¡no mereces estar con él luchador más fuerte del mundo!". -comentó la amazona con malicia.

Akane temblaba, mientras nuevas lágrimas, que encontraron quién sabe dónde, empezaban a brotar de sus ojos marrones.

"¡Suficiente!". -murmuró, pero no le hicieron caso.

Las tres rivales se prepararon, pará golpearla un sólo ataque con sus armas de combate, con los ojos horrorizado de la chica cabellos azulados tirada de rodillas en el piso, indefensa por el ataque de sus rivales.

Cuando Akane vió que sus armas se acercaban cada vez más cercas a ella.

Los pompones de Shampoo, varias espátulas de Ukyo y las kazas de Kodachi van directo a la chica la cual, está de rodillas ella cerró los ojos, preparándose con resignación pará recibir el golpe final, como sí ella supiera qué no puede esquivarlos.

Sin embargo, no llegó.

Con los ojos cerrados, oyó una voz familiar que le gritaba que se detuviera, y luego un brazo musculoso le rodeó la cintura y la alejó del lugar.

"Akane". -fue sólo en ese momento que la chica abrió los ojos.

"Gracias Ryoga, sí no hubieras estado allí, lo habría conseguido". -Ryoga se sonrojó.

"No...¡no tienes que agradecerme! Pero Akane, déjame preguntarte algo ¿por qué no te defendiste? ¿Por qué no te defendiste?". -antes esas palabras Akane comenzó a llorar de nuevo, arrojándose a los brazos de su amigo para que la consolara.

Ryoga estaba literalmente en llamas, pero nunca había visto a Akane en ese estado, así que hizo que se calmara y luego le preguntó qué había pasado.

Akane le contó todo, sobre la pelea en la casa y su decisión.

"Ryoga tú...¿siempre serás mí mejor amigo aunque haya decidido dejar las artes marciales?".

Él chico le sonrió dulcemente.

"¡Jajaja! ¿Qué preguntas me haces? Yo no soy tu amigo porque practiques artes marciales, sino porque eres Akane. Te amaría incluso si fueras, digamos, una bailarina de ballet". -Akane sonrió, su primera sonrisa real del día, luego le dio las gracias y corrió a su casa.


Dentro de su casa se respiraba un aire sereno y relajado, no se lo esperaba. Era como sí no hubiera pasado nada.

Sólo Ranma, en cuanto oyó cerrarse la puerta, fue hacia ella como un león encerrado en una jaula durante demasiado tiempo.

Estaba a punto de abrir la boca cuando de repente sonó el teléfono y Akane se apresuró a contestar.

Algunos intercambios de palabras, una respuesta afirmativa, la hora de una cita.

"¿Y bien?". -Ranma le preguntó con dureza a su prometida.

"Tengo que hablar con mí padre". -contestó ella, pasando junto a él.

Él la siguió, realmente quería escuchar sus disculpas.

Soun estaba en la terraza jugando a su habitual juego con Genma y cuando vió a su hija le pareció que no había pasado nada justo antes.

"Papá". -dijo la chica cabellos azulados a su padre.

"¿Está bien sí salgo está noche? Sayuri acaba de llamar y me ha dicho que ella y Yuka van a un nuevo antro, ¿puedo ir? Aunque no sé a qué hora volveré".

"¿Estás loca? ¿Salir después de cenar pará ir a un antro? Mí tío Soun se estará volviendo loco ahora". -pensó Ranma, pero en cambio él hombre le sorprendió diciendo.

"¡Claro, cariño, ve y diviértete, sí no lo haces a tú edad cuando lo harás! Intenta no llegar demasiado tarde y ten cuidado, ¿de acuerdo? Cariño".

"¿Qué demonios? ¿Se ha vuelto loco o que?". -pensó él chico de la trenza.

Akane asintió, dejando a Ranma mirando a su tío Soun como sí fuera un marciano del espacio.

Nodoka salió del jardín y dijo.

"Bravo Soun, sé que fue difícil, pero hiciste lo correcto". -dijo la Sra-Saotome.

Ranma negó con la cabeza y se fue a su habitación.


A las diez y media Akane estaba lista, terminando de ponerse el rímel, cuando la chica abrió los ojos, ella brillaban de sus ojos marrones, iluminando por la luz de los focos de su cuarto, cuando Ranma irrumpió en su habitación, amenazando con derribar la puerta.

Ranma casi se estrelló contra la puerta en automático antes de salir ileso para ver hacia dónde corría, él chico la miró por un momento y casi le da un infarto de miocardio allí mismo, él tuvo que recomponerse pará no dejar que sus rodillas cedieran.

Por todos los Kamis.

Ranma siempre había sabido que su prometida era hermosa, pero en ese momento se veía simplemente impresionante, pero demasiado provocador llevaba un vestido negro con un bonito escote de diseño de forma de corazón lleno de pequeñas brillantes piedrecitas rojas, una cinta de tela baja cubriendo la parte media del vientre pero dejando las caderas al descubierto, se ajusta y la falda se detiene por encima de las rodillas dejando las piernas al descubierto, se cierra con un escote todo el conjunto, un par de zapatillas de tacon negros que debe ser de un tacón 12 como mínimo.

Y era hermosa, su pelo, que ahora le llega a los hombros, es ligeramente ondulado y le da un aire alegre que la representa, ese brillo alegre en sus ojos ¡por todos los Kamis!

Rnma levanto los ojos y miro su cara, el maquillaje es ligero, y está ligeramente maquillada, pero en los labios se ha puesto un carmín rojo que resalta aún más la plenitud y suavidad de esos dulces pétalos de rosa, como sí lo necesitara.

Ranma trago saliva mientras se agarraba la barbilla pensativo, se dio cuenta de que estaba mojada.

"¡Demonios!". -Ranma se maldecía él mismo, él chico de la trenza se quedo sin palabras.

"Maldita sea, ¿realmente había babeado? ¡Oh, Dios! ¿Lo había contemplado? ¿Se había dado cuenta de que él la había estado mirando todo el tiempo, con las babas saliendo también de su boca, como sí fuera un perro?". -Ranma se maldecía en su mente, pero sin darse cuenta de ello expreso su enojo la forma que va vestida su prometida provocativamente.

"¿A dónde vas así?". -gruño entre dientes con irritación.

"Ya lo sabes, voy a salir con mis amigas, voy a un nuevo antro". -respondió amablemente.

"¡No vas a salir con nadie en absoluto y menos en la noche!". -la señaló con el dedo furiosamente Ranma.

"¿Perdón? No me interesa en lo absoluto sí me das permiso o no. No puedes decidir con quién debo o no salir y no te atrevas a volver a entrometerte en mí vida Ranma". -Akane miró con furia a su prometido, pero ya lo pensaré más tarde, Akane vuelve a poner su atención en él.

"¡Yo también iré!". -respondió furiosamente él joven Saotome me acerca a ella pará poder empezar la pelea pero algo me detiene, me doy la vuelta y la veo a ella.

Akane lo de tiene por el brazo y lo miró fijamente.

"No, no digas tonterías. No, no seas estúpido. No es un lugar que te guste, hay música alta y...quiero decir, te aburrirás". -ella está furiosa con él.

"Soy tú prometido, ¡no te dejaré ir sola al antro!". -Ranma declaró molestó.

"¡Ranma, detente! Esto es todo por hoy, sabes tan bien como yo que sólo quieres ser mí prometido por el dojo, pero no te preocupes, de alguna manera lo conseguiremos, hablaré con mí padre, así podrás mantener el dojo en funcionamiento incluso sin casarte conmigo, ¿de acuerdo?". -la chica le sonrió.

Ese nuevo carácter suave y de aceptación de Akane hizo que Ranma entrara de lleno en cólera.

"¿Cómo se te ocurren estas cosas, eh? Todo el mundo puede actuar como tal, ¡pero yo no! Ya basta. ¿Qué te pasa? No eras así".

Akane lo silenció con una mirada gélida.

"Ya basta. Ven conmigo sí quieres, pero deja de gritarme". -lo miro con mala cara.

La chica salió de su habitación y se dirigió a la planta baja, se despidió de todos y salió de la casa, seguida de cerca por Ranma.


Finalmente llegamos al antro.

Con los demás quedamos en encontrarnos con Yuka y Sayuri directamente adentro del antro.

Ya que encontrarnos habría sido imposible dado el desorden que había fuera, la fila estaba muy larga.

Lo luego de un gran reto la fila disminuyó y ya nos encontramos ya adentro del antro.

"Akane, Akane estamos aquí". -oigo una voz que me llama, y son mis amigas, corro a abrazarla.

Ranma saluda las amiga de su prometida y se reúnen con Yuka, Sayuri y Akane, luego nos sentamos unas de las mesas del antro, como había dicho Akane, a Ranma no le gustaba nada.

Había un montón de gente amontonada, bailando al ritmo de una música enloquecida, había olor a humo y sudor, chicos y chicas gritando sus pedidos a los camareros.

Yuka también lo hizo.

"Ranma, Akane y Sayuri, ¿quieren algo de beber?". -les pasó unos vasos con un líquido cristalino a Sayuri Akane y Ranma.

Él chico probó la bebida, y sólo para escupirla de nuevo casi por completo en el vaso le había quemado la garganta.

Sin embargo, se dio cuenta de que Akane se lo estaba bebiendo, y que poco a poco se iba deshaciendo, de hecho en pocos minutos ya estaba en medio de la pista de baile con sus amigas.

Ranma tenía el ceño fruncido, observando Akane qué estaba tan guapa que en poco tiempo, estaba rodeada por sus molestos admiradores se habían acercado muchos chicos ella no les hizo polvo como de costumbre, sin embargo había notado que Akane se mostraba aún más receptiva a las atenciones que antes se limitaba a ignorar, sino que sonría y estrechó la mano a un par de ellos y eso fue extraño.

Ranma estaba a punto de lanzarse sobre ella y llevársela, pero una mano le retuvo, la mano de Daisuke.

Él chico, sin darse cuenta de que Ranma estaba ocupado en ese momento, lo arrastró, haciendo que perdiera de vista a Akane, y luego lo llevó hasta Hiroshi, que sonrió sorprendido al ver a su amigo de la coleta allí.

"¿Qué estás haciendo aquí?". -gritó, tratando de ahogar la música.

"¿Qué?". -gritó Ranma, incapaz de escuchar nada.

Tardaron veinte minutos en entenderse, y luego otros diez en encontrar a Akane, que hablaba alegremente con un chico mientras tomaba otra bebida, esta vez roja.

Daisuke se acercó al oído del chico.

"Ranma, el que habla con Akane se llama Hiro, es mi primo. No digo que sea un mal elemento, pero no tiene buena reputación con las mujeres, así que". -justo entonces Daisuke me señala el centro de la pista de baile donde veo a una Akane bastante mareada y decidida a bailar y reír y a ese imbécil detrás bailando restregándose sobre ella.

Sus manos están en sus caderas y la está tocando.

La está tocando.

La está tocando.

La está tocando.

Hiro se acercó a Akane y le tocó ligeramente los labios, casi con un suspiro.

La chica se sonrojó pero no se retiró.

Sin razonar más Ranma se levantó y corrió hacia ella, seguido por sus amigos, sin tener en cuenta que había mandado a volar a por lo menos diez personas me acerco a ellos, y luego agarró a su prometida por la muñeca.

"¡Akane, ven conmigo! ¡AHORA!". -Akane me mira anonadada, por su forma de moverse me doy cuenta de que está de capas de más y eso me enfurece aún más y en pienso arrastrándola.

"Está conmigo, estamos bailando". -mientras Daisuke le explicaba la situación a su primo, que ya se había levantado para ayudar a la chica.

Dándole una mirada de odio profundo a su nuevo rival, Ranma se la llevo, odiaba como lo miraba, a él, son pocas veces lo vio así, estaba consumido de celos, con ese maldito infeliz.


Akane no pudo liberarse de ese doloroso agarre, Ranma la arrastró hasta la puerta del baño, la abrió de una patada y luego la golpeó violentamente contra la pared, sujetándola por los brazos.

Por suerte, la música estaba silenciada allí dentro.

"¡Suéltame! ¿Estás loco?". -Akane intentó zafarse sin éxito, estaba intimidándola demasiado, ya la tenía acorralada con ambos brazos a los lados de su cabeza sin opción a escape, su lejanía era casi nula y no le sacaba la mirada de encima, parecía como sí fuera acechada por un felino a punto de cazarla todo un depredador.

"¿Estoy loco por tí?". -le dijo molestó Ranma.

"Entonces, Ranma, ¿qué es lo que quieres, se puede preguntar?". -ya más tranquila Akane.

"¿Qué quiero? ¡Sales una noche, un imbécil, se estaba frotándose contra tí, bebes como todos los días y encima te besa un desconocido y tú se lo permitías!". -le dijo Ranma, estaba furioso, sí cree que la voy a hacer volver con él se equivoca y mucho.

"Vamos no estaba haciendo nada malo, ¡él no es ningún extraño, no me estaba violando! ¡Lo estaba conociendo es un chico guapo, es inteligente y entonces se acercó a mí! ¿No se te ocurrió que tal vez quería terminar la noche con él y por qué no llegar a conocerlo mejor?". -me siento como una porquería, no pienso en esas cosas, nunca quise hacer nada y mucho menos llegar hacer algo con él.

Los ojos de Ranma se apagan, baja la mirada, ante sus palabras su corazón se detuvo, Ranma entendió parte de su frase. Ella no me quiere a mí, lo quiere a él, habría terminado la noche, y quién sabe cómo.

Akane no entendía qué cambia para él, ¿realmente siente algo por mí? No quiero volver a caer en ese círculo vicioso, quiero ser feliz y tú Ranma por desgracia eres mí perdición,

"Escúchame una cosa Akane, tú no puedes salir con otros hombre está claro tú eres MÍ PROMETIDA, y te prohíbo que vuelvas a ver a ese idiota entiendes". -pronunció amenazante mientras, estaba con unos celos insoportables, no podía creer que ella estuviera interesada en otro y eso solo genero elevar su lado posesivo.

"Espera, Ranma, como puedes ver, ninguna loca intentó matarme por eso". -añadió, bajando la mirada.

Ranma logró entender parte de su frase.

"¡Ninguna loca te atacará, Akane! Sabes cómo defenderte, ¡no puedes rendirte!".

"¡Sí que puedo! ¡Estamos hablando de mí vida Ranma!".

"¿Que acaso lo dudas? También se trata de mí, ¡maldita sea!". -pregunto con la voz mas ronca.

"Ya te lo dije que pará el dojo".

"Una cosa quiero que tengas clara...tú eres y seras siempre mía Akane Tendo".

Akane no pudo continuar.

Ranma, enfurecido como nunca, impulsado por un sentimiento que no podía entender y sin más la agarro de la nuca y la beso con fiereza, Ranma cerró su boca bruscamente con sus labios con la chica, sin intentar profundizar aquel duro beso devoraba los labios, era pará él como marcar su territorio, solo él podría probar sus labios, era su primer beso...pero no compartido, Akane intentó liberarse, hacía todo lo posible por intentar sacárselo de encima, él no lo amaba, no podían hacer eso.

Pero era muy fuerte y no se lo podía quitar por más que intento.

Pero él no la soltaba, la tomo con la otra mano de la cintura estrechándola con fuerza sin lastimarla pero manteniendola lo mas dominada posible, estaba extasiado con su aroma, su calor, el sabor de sus labios, su aliento, estaba dejándose llevar, era tanto tiempo deseando besarla que bajo la guardia y ella así que cedió, aprovecho para empujarlo y así separarse pero sus lágrimas comenzaron a caer de sus ojos.

Ranma se separó inmediatamente al oírla llorar.

"Akane, yo".

Esta vez fue ella la que no le dejó terminar.

"¡ESTAS LOCO! no vuelvas a hacer eso, no debía ser así...lo esperé tanto tiempo...lo soñé con ello muchas veces y en vez de él. Contigo". -dijo mientras se tapaba la boca sin poder terminar, pasó rápidamente por debajo de sus brazos y salió corriendo.

No le golpeó como normalmente lo habría hecho.

Ranma permaneció inmóvil, él sólo solo se dedico una mirada inescrutable, ni siquiera él había esperado besar a Akane por primera vez de forma tan violenta, era una mezcla de sentimientos de todos los colores, por un lado se sentía feliz, excitado, por fin había probado algo que anhelaba hace mucho tiempo, había probado esa boca que lo traía loco, conocía su sabor y era exquisito, pero a la vez estaba con la ira recorriendolo por no saber corresponder, ella jamás le devolvió el beso y eso lo entristeció.

Algo pasaba estaba seguro, y se encargaría de averiguarlo.

"Tengo que recuperarla cueste lo que me cueste, me va a costar...pero lo conseguiré". -Ranma pensó, pero en ese momento decidió que lo compensaría.

Todo.

Continuará.


Está el próximo próximo capítulo saludos.