Disclaimer:Craig Bartlett es el creador y él y Nickelodeon tienen los derechos del programa.


39. Status quo I

- ¡Vaya Abdicador! ¡Gracias! ¡Finalmente aprendí mi lección! - Le dijo el chico tímido a su héroe.

- De nada Tommy, pero recuerda, ¡siempre sé bueno!

Terminó la caricatura y aparecieron los créditos en la pantalla del televisor, segundos después, el moreno apagó el aparato.

- ¡Él dice lo mismo todos los lunes y cada semana hace lo mismo! Él nunca cambia.

- Oh Gerald, tómatelo con calma, es solo la regla del status quo. - Dijo su mejor amigo, antes de comerse unas palomitas de maíz del tazón que tenía en las manos.

- ¿Status qué?

- Quo. Se trata de que en el mundo de ese programa de televisión existen unas "reglas" que hacen que el mundo funcione y siempre tienen que ser lo mismo.

- Oh, ya veo... ¡Imagínate Arnie, si la vida real siempre fuera la misma! ¡Muy aburrido!

- Tal vez, pero creo que algunas cosas siempre deben ser de cierta manera.

– Mansión Lloyd - Habitación de Rhonda -

Todo el cuarto estaba lleno de chicas de sexto grado, con muchos papeles y adornos a su alrededor, cada una tratando de defender su punto de vista al mismo tiempo.

- ¡De ninguna manera! No vamos a decorar el baile con rosa, eso es tan 95, chicas, por favor, ¡es 1999! Tenemos que hacer algo genial para el último baile en PS 118 y en los 90s.

- ¿Ah sí Rhonda? ¿Cuál es tu sugerencia? - Nadine trató de respirar y evitó matar a su mejor amiga.

- ¡"Carmesí español"! ¡Este es el futuro! Créanme chicas, sé de lo que estoy hablando.

- En realidad Rhonda, mi revista dice que es "azul pacífico", y es la más nueva.

- ¡Ay, Lila es verdad! ¡y será más barato y más fácil encontrar decoraciones en ese hermoso color!

- Dios mío, Phoebe, acabas de decir eso porque has estado vistiendo de azul desde los 80, como una caricatura o algo así, pero si quieres escuchar a una granjera, ¡haz lo que quieras!

- ¡Oye, Rhonda, eso no es agradable! Tienes que disculparte con Lila.

- Olvídalo Sheena, interrumpió a la maestra de moda, así que si todos quieren escucharla, ¡pueden organizar la fiesta sin mí!

La mujer de cabello negro giró su rostro indignada, y segundos después, sintió que se le caía la mandíbula, las chicas salían de su habitación.

- Volverán... rogando por mi ayuda... - Se dijo a sí misma. Las chicas continuaron su camino por el largo pasillo, hasta que Phoebe redujo la velocidad para caminar al lado de la rubia.

- Helga, ¿está todo bien? No dijiste una palabra en la reunión.

- Oh claro, estoy bien, quiero decir... Solo fue Rhonda siendo Rhonda, y el estúpido color, no es importante.

- ¿Y qué es importante? Sé que algo está pasando. ¿Se trata de Arnold y tu cita en el Festival del Queso?

- Oh no, las cosas con Arnold finalmente son asombrosas, después de la retirada de JJ… se trata de los Patakis…

- ¿Tu familia? ¿Qué ha pasado ahora?

- Oh, nada, las cosas en "casa" como de costumbre, Miriam trabajando y saliendo con ese tipo, Bob perdiendo el tiempo con esos estúpidos localizadores, Olga con Jamie O y... Oh, sí, Gerry y yo demandaremos a mis padres por mi custodia.

- Que tú… ¿QUÉ? - Dijo la chica de apariencia japonesa, casi gritando.

- Criminal Pheebs, más fuerte que en China no pudieron escuchar muy bien.

- ¡Lo siento, Helga, pero esto es un gran problema! ¿Por qué cambias de opinión?

- Porque finalmente lo entiendo Phoebe, mis padres siempre serán como son ahora, y no puedo perder mi vida esperando un milagro, este es mi milagro.

- Sé que va a ser difícil, pero me alegro mucho por ti, eres una persona increíble y mereces la protección y la guía de alguien como la Sra. Viksten, te mereces lo mejor.

- Gracias, Gerry y yo estuvimos reuniendo pruebas de su negligencia, y créeme, ha sido más que pan comido. El primer movimiento será pronto.


— Oficina de Horowitz - Archivo — 1 am

La oficina finalmente quedó vacía y todas las habitaciones estaban apagadas, excepto el archivo, donde el Shortman mayor estaba tratando de encontrar una pista para recuperar su casa.

- ¡Vamos, vamos… algo de información por favor! Necesito algo jugoso sobre ese estúpido… Sé que a mi papá nunca lo atraparían, excepto por mi mamá, por supuesto y… - El viejo siguió revolviendo papeles hasta que llegó a la carpeta del caso Kafka. - ¡Por los besos de Hedy Lamarr! ¡Finalmente!

- Phil, ¿qué estás haciendo? - Una voz lo asustó desde atrás.

- ¡No fui yo! No pueden probar nada y... ¡Jimmy Kafka! Traidor, ¿qué haces aquí?

- A veces ayudo en la oficina, mi primo es cliente aquí.

- Ah sí, tu primo, al que ayudaste a quitarme la casa.

- Phil, te lo dije, no sabía que había descubierto a su familia biológica. Me pidió ayuda, pero nunca supe que eras tú o no lo hubiera ayudado.

- No creo una sola palabra tuya.

- Escucha, Tim es un tipo razonable, ¿por qué no intentas llegar a un acuerdo con él?

- Porque soy el único hijo de mi padre, y no me dejaré ganar, sobre todo ahora que tengo una pista. ¡Adiós traidor!

- Oye Phil, no sabes con quién te estás metiendo.


— PS 118 - A la mañana siguiente —

El calor comenzó a llegar a las aulas de la PS 118, los estudiantes caminaban felices, los exámenes habían terminado y para la clase de 6to grado, era cuestión de días terminar la escuela y disfrutar de la graduación. A excepción de Rhonda, con quien nadie habló, todos estaban muy animados, preguntándose con quién irían al gran baile.

- Supongo que irás con Phoebe, ¿verdad?

- Claro hermano, es un hecho... o ¿debería preguntarle a ella? Quiero decir, si es mi novia, ¿debería preguntar?

- Soy tan nuevo en esto como tú. - Se rió el cabeza de balón. - Quiero hacer algo especial... Estoy preparando una sorpresa para Helga... Voy a proponerme...

- ¡Arnold, qué tenaz!

- Sabes a lo que me refiero... Quiero que todos sepan cuánto la amo y lo feliz que soy, Gerald... Sé que será difícil para ella revelar nuestra relación, pero... si tan solo los demás , incluida ella, pudieran verla como yo la veo...

- Bueno mis alumnos. - La voz del Sr. Simmons los devolvió al presente. - Hoy es nuestro último día de clases... Estoy muy emocionado... Aún recuerdo cuando llegué a cuarto grado, todos ustedes eran tan pequeños, tan inocentes y luego...

- Ya lo sabemos, estuvimos allí. ¡Tengo hambre, quiero irme a casa! - El glotón de Harold interrumpió el discurso del profesor.

De repente, la puerta se abrió de golpe y el director entró, luciendo bastante molesto, solo su ceño fruncido fue capaz de silenciar a toda la clase, incluido el lloriqueo de Harold.

- Arnold Shortman, ven ahora mismo.

- ¿Qué sucede, director Wartz?

- Vamos, tenemos que hablar.

El niño obedeció y siguió lentamente al director. Mientras avanzaba por los lugares, Arnold escuchaba los susurros de sus amigos, quienes intentaban adivinar su oscuro destino o qué habría hecho para llegar a esa situación.

Para sorpresa del rubio, uno de sus enemigos los estaba esperando afuera.

- ¿El cabeza de balón? - Preguntó el chico sorprendido.

-¿Wolfgang? ¿Qué está pasando aquí?

-Arnold. - Comenzó el Director. - Verás, Wolfgang necesita tu ayuda en matemáticas. Ha suspendido el examen final. Si no lo ayudas, repetirá sexto grado... otra vez. Soy consciente del progreso que hizo Torvald cuando lo ayudaste.

- No sé... él y yo no nos llevamos muy bien.

- No te obligaré a hacer nada hijo, pero... oh, espera... ¡Thadeus vuelve aquí con mi navaja! - El hombre fue persiguiendo al desequilibrado chico.

- Bueno, bueno si es el cabeza de balón… va a ser galleta comida…

- Es pan.

- No, porque odio el pan, en fin, escúchame Arnoldo, yo quiero hacer las cosas a mi manera, y tú me tendrás que obedecer.

- Espera un momento Wolfgang. Todavía no he aceptado, y para ser honesto, no quiero ayudarte. Cuando le enseñé a Torvald, él tenía un deseo genuino de mejorar, pero tú, nunca vas a cambiar, así que, adiós.

- Espera un momento Arnold, porque… Un pajarito me contó un pequeño secreto sobre ti. - Una sonrisa maligna apareció en el chico, Arnold casi caminaba hacia su salón de clases, hasta que siguió hablando. - Sobre ti y la chica de la uniceja…

- ¿De qué hablas?… No sabes nada de nosotros.

- ¿De verdad, eh? ¿Qué hay de tu relación secreta y cursi… tan lindos, y si crees que estoy jugando… Déjame mostrarte lo excelente reportero que soy.

El chico mayor mostró una caja con muchas fotos de las citas de Arnold y Helga, el chico rubio no podía entender cómo descubrió su secreto. - ¿Estás bien Arnie, mi amigo?

- Ok Wolfgang… te ayudaré… seré tu tutor.

- Excelente Arnold, veo que en realidad eres inteligente. Las cosas comenzarán hoy a las 5 en punto en la entrada de la escuela.

- ¿Por qué aquí? Podemos estudiar en mi departamento.

- Oh no, verás que tenemos que quedarnos aquí…

- Perdón por la interrupción chicos. - El director volvió a la charla. - Entonces, Arnold, ¿puedes ayudarlo?

- Sí señor Wartz, yo le ayudo con él.

- Excelente, ahora regresa a clases, que tengas un buen último día, bueno el último día de clases para los alumnos que aprobaron los exámenes. - El gordo se fue a su oficina, riéndose de su propia broma.

- Hasta luego mi cabeza de balón. - Dijo Wolfgang y segundos después, desapareció dentro de su salón de clases.

- Oh maldición… esto lo complica todo.

- Oye cabeza de balón, ¿todo está bien? ¿Por qué estás aquí?

- Oh hola cariño, nada… Es solo que ayudaré a Wolfgang con su examen.

- ¿Tú qué? ¿Estás loco? ¡Es mejor para nosotros que todavía esté aquí para siempre! No tienes que ayudar a todos. - Dijo su sorprendida novia.

- Lo sé, pero esto es necesario. ¿Podemos cambiar nuestra cita?

- No te preocupes… En realidad yo también estaré ocupada… y… Oh, caramba… Tengo que hablar contigo… es algo grande…

- ¿Qué? ¿Hay algo mal?

- No realmente… es solo que Gerry y yo…

- ¡Arnold, Helga, ahí están! Ven y vuelve con nosotros, son nuestros últimos minutos como grupo.

Sin darles la oportunidad de hablar, Simmons los empujó adentro y regresaron a sus lugares.

- Estamos a treinta segundos de que nuestras vidas cambien... van a dar un gran paso, ustedes irán a la escuela secundaria, aprenderán cosas nuevas y poco a poco... se convertirán en hombres y mujeres maravillosos, yo solo puedo decirles que... me encanta haber estado en un pequeño capítulo de sus vidas y yo... siempre los llevaré en mi corazón. Buena suerte mis alumnos ... Siempre estaré con ustedes.

- Oh Sr. Simmons… ¡Me puso cursi! - Harold corrió a los brazos de su maestro y todos hicieron lo mismo. Y luego, sonó la campana final en el PS 118 para la clase del 99.

- ¡Somos libres! - Dijeron los estudiantes y empezaron a salir corriendo de la escuela.

- ¡Arnold, espera! Tengo que hablar contigo… - Pero fue inútil, la multitud de estudiantes enloquecidos llevó a su novio al lado opuesto de ella.

- ¿Y ahora qué, Helga? - preguntó Phoebe.

- Solo tenemos que esperar... todo va a empezar pronto.

— Tienda de localizadores de Bob — Parte delantera —

Como todos los días, el gran Bob acomodaba su mercancía, esperando que esto atrajera la atención de sus potenciales clientes. Cuando terminó de colocar el último, Miriam cerró la puerta trasera con tanta fuerza que la pirámide se derrumbó.

- ¡Criminal Miriam! ¿Qué demonios te pasa? ¡Así es como se dañará la mercancía!

- ¿Llegaron finalmente los celulares que pediste? Si no lo son, entonces era solo basura. - Dijo la orgullosa mujer mientras ponía un poco de té en su termo, preparándose para irse.

- ¿Qué basura? ¡Esta "basura" te ha alimentado a ti y a tus vicios durante años! ¿Quién te crees que eres para hablarme así? - Bob se molestó y enfrentó a su esposa.

- ¡Soy yo quien está alimentando a la familia ahora! ¡Así que te recomiendo que te calles!

- ¿Qué tú qué?

- ¡Lo que escuchaste Bob! ¡Ya no soy la estúpida que fue intimidada por ti! Estoy cansada, tu estupidez y arrogancia está destruyendo nuestra familia y sobre todo, nuestro matrimonio.

- Es tu culpa. En lugar de ayudarme y estar en casa como deberías, estás perdiendo el tiempo en quién sabe qué.

- No te dejaré...

- Disculpe, ¿están los Patakis aquí?

- Continuaremos esta charla. - Bob le susurró a su esposa. - Dígame señor, soy Bob Pataki. ¿Qué dispositivo estabas buscando?

- Ninguno. Soy el abogado Lewis y represento a la Sra. Viksten. He venido a entregarte esta carta. Te veré más tarde.

- ¿Qué es eso Bob? - Preguntó la rubia al ver salir al hombre.

- Es una demanda... Tu madre quiere llevarse a la niña...

- ¿Qué? - Dijo Miriam dejando caer su taza de café al suelo, se sintió un poco mareada y mientras se agarraba a la mesa de al lado, un cuadro de su familia cayó al suelo, rompiéndose en pedazos.


— Oficina de Horowitz —

Una vez más, Phil estaba haciendo su papeleo, hasta que su jefe salió de su oficina.

- ¡Vaya Phil! Veo que has terminado con casi todo.

- Le dije que no se arrepentiría de haberme contratado.

- Lo sé. Ahora tengo que ir con un cliente, te dejo a cargo de todo.

- Vaya con calma. Yo me encargaré de todo.

El pelirrojo le devolvió la sonrisa y salió de la oficina.

- Ahora, a recuperar ese papel que Kafka me hizo olvidar anoche.

Sacó una pequeña llave de su bolsillo y abrió la sala de archivos. Regresó al que había encontrado la noche anterior y efectivamente.

- ¡Perfecto! ¡Finalmente! No te dejaré ir... a ver qué tienes que decirme.

El anciano abrió el expediente y los ojos al mismo tiempo, sin poder creer lo que tenía entre las manos.


— PS 118 - Pasillo - 5pm —

Como ordenó Wolfgang, Arnold estaba allí a la hora acordada. La escuela estaba completamente vacía, especialmente ahora que las vacaciones de verano habían comenzado oficialmente.

Pasó el tiempo y no había ni una sola señal de él.

- Será mejor que me vaya... tal vez ya se arrepintió.

- Nada de eso Arnold, aquí estoy. - La voz de su némesis se escuchó desde un costado, haciendo voltear al adolescente. - Me alegro de que seas puntual. Mira, ven conmigo, iré directo al grano.

El gran adolescente le abrió el camino a Arnold, hasta que llegaron a la sección de archivos de la escuela.

- ¿Ves esos archivadores? Ahí está el examen de recuperación. Consíguelo y ayúdame a responderlo.

- ¿Estás loco? ¿Por qué harías tal cosa? - Espetó Arnold furioso.

- ¿Por qué tengo tu secreto de amor, recuerdas?

- No importa, olvídalo - Arnold pensó por un momento y continuó. - He hablado con Helga y decidimos romper, así que no tengo que escucharte más, me voy.

- Helga no te interesa entonces, ¿eh? ¿Qué hay de Gerald?

- ¿Qué tiene que ver Gerald en todo esto?

- ¿Quién crees que me reveló la ubicación de este archivo?

- Él no hace las cosas como tú, no es como tú.

- ¿Ah, de verdad? Porque tengo pruebas de que se robó el examen final de quinto grado... nunca debió haber llegado a sexto grado.

- ¿De qué estás hablando?

- De lo que te dije, repito, tengo pruebas. Pregúntale si no me crees... La remodelación para la graduación estará terminada mañana, ya sabes si me ayudas o no... Tienes hasta mañana por la mañana para decidir.

Dicho esto, el adolescente salió, sintiéndose victorioso.

- Ay Gerald... ¿Qué hiciste...? - Suspiró el ojiverde, sintiéndose totalmente atrapado.

FIN


Bueno, chicos, es el principio del fin de esta primera parte de la historia... Tenemos muchos problemas para nuestros héroes y tendrán que tomar algunas decisiones difíciles. ¿Ganarán Helga y Gerry? ¿Qué van a hacer Miriam y Bob? ¿Qué descubrió Phil? ¿Ayudará Arnold a Wolfgang?... Todas estas respuestas y más en Status Quo 2... Nos vemos la próxima semana y una sugerencia... pueden leer el episodio 18 de mi otra historia Alfa y omega... Solo digo...