RESUMEN.

Pucca no lo podía creer, había una pesadilla que estaba teniendo frecuentemente y no sabía por qué. Sólo pasaba una y otra vez, veía a su ninja muerto de diferentes maneras, sin saber quién lo había matado o porque lo habían matado.

Pero obvio, como era Pucca, no le contaba a nadie y sólo iba a revisar que su ninja estuviese bien. Y cuando llegaba a su casa y verificaba que él estuviera a salvo, se iba pues sólo era una pesadilla sin importancia, ¿verdad?

Aunque después de días sin reconciliar el sueño por culpa de las pesadillas, hasta una chica tan fuerte como Pucca puede perder la conciencia de la realidad y el mundo de los sueños. Pues sólo falta alimentar el miedo un poco para desatar el caos, que una chica destrozada y sin dormir por días puede causar.

así que, en estas circunstancias, ¿cómo saber cuál es la realidad? ¿Cuál es la fantasía? ¿Cuándo vives la pesadilla? ¿o cuando todo es falso?

FIN DEL RESUMEN.

Descargo de responsabilidad: Ya saben que los personajes de Pucca no son míos, ya que le pertenece a su creador Boo Kyoung Kim. Yo sólo los uso para entretener, dándoles historias que les aterren y que por cierto sí son mías, así que no copias, traducciones, adaptaciones o plagios.

Advertencia: sangre y más sangre, locura, un poco de oc, algo de ua y clasificación m para que no me funen, así que sí eres sensible no lo leas y también sí eres menor de edad. Sí lo les es por tu propia responsabilidad, así que yo no me hago responsable de nada.

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"Los monstruos y los fantasmas son reales. Viven dentro de nosotros. Y, a veces, ganan."_(Stephen King)

|el día estaba tranquilo en el pueblo de Sooga, los pájaros cantaban, el sol brillaba con ternura y una Pucca corría por el lugar hacia el bosque de bambú para poder ver a Garu. Teniendo una sonrisa de lado a lado en su bello y juvenil rostro, hasta que llegó al sendero del bosque que la llevaba a la casa de Garu.

Notando un fuerte olor a sangre bastante penetrante, que la desconcertó y de la nada sintió unas ansias terribles en lo profundo de su corazón. Continuando con su caminata hacia la casa de Garu, aunque con mucha más precaución que cuando vino en un principio.

Tropezándose con algo líquido en el camino, cayendo de sentón al duro suelo mojado…. Espera, ¿suelo mojado? Pero sí llevaba varios días sin llover, por lo que el camino que llevaba a la casa de Garu ni el pasto del bosque debería estar mojado. Y sí esto es así, entonces.

¿En qué estaba sentada?

¿de qué estaba mojado su trasero?

Pensando confusa en esas preguntas, Pucca se paró aprisa del suelo y sintiendo como su vestido escurría de la parte de atrás. Miró al suelo deseando que lo que su vestido escurriese fuera pura y llana agua, aunque se llevó un susto al notar que lo que escurría era un líquido rojo.

Mirando en el suelo mucho más allá del camino que dirigía a la choza de Garu, notando más charcos de líquido rojo en algunos tramos del camino. Asustando a Pucca aniveles extraordinarios que ni ella pensaría, haciéndola correr de nuevo a la casa de su ninja mucho más asustada, temerosa y ansiosa.

Viendo en cada paso que daba pequeños charcos de ese líquido rojizo, que era más que obvio que era sangre seca o recién derramada. Entrando a la casa de Garu que extrañamente estaba abierta, notando que estaba desacomodada de todos lados e incluso sus trampas estaban desactivadas sin motivo alguno.

Alarmándola aún más a la ya pálida Pucca, que empezó a buscar a Garu con desespero por toda la casa. Gritando al encontrar a Mio colgado en las paredes de la cocina, desmallándose al instante por aquella terrible escena.

–¡AAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

Despertando momentos después de aquel terrible suceso que vio, teniendo los ojos borrosos por el anterior desmallo. Hasta que se despejó poco a poco y vio al techo, parándose deprisa del piso en donde se había caído con fuerza.

Observando de nuevo esa escena tenebrosa, que hizo que abriera los ojos como platos de nuevo. Empezando a llorar por lo que veía, pues el gato no tenía los ojos, no tenía una pata y tenía el vientre abierto como si fuera un pescado.

Eso hizo que Pucca temblara de pies a cabeza por ese asunto, saliendo a buscar a Garu con gran desespero por el miedo que estaba sintiendo. Llegando a la puerta del cuarto del ninja más honorable de la aldea, para abrirla con intriga y muy despacio por la duda y el miedo que sentía de ver a su amado mal.

Terminando de abrir la puerta de la habitación de Garu, para sorprenderse gratamente por ver a Garu dormido en su cama. Pues sí estaba así descansando, significaba que nada le había pasado y no sabía lo que le había pasado a Mio.

Sin embargo, lo que Pucca no se había dado cuenta por ver aliviada a Garu. Era que desde la cama escurría sangre y en las paredes también estaban manchadas de rojo, ignorando aquello por caminar hacia la cama del ninja con seguridad y esperanza brillando en sus ojos.

Estando junto al por fin, para proceder a mover a Garu de un lado al otro y así despertarlo. Pero al sentir que no se movía y que estaba enormemente frio, se asustó considerablemente y lo destapó de las sábanas.

Al destaparlo de las sábanas con las manos temblorosas, Pucca empezó a llorar con tristeza y abriendo los ojos con conmoción por la escena escalofriante que estaba viendo. Observó que Garu tenía el vientre y el pecho abierto, teniendo los órganos por enzima y sin el corazón en el pecho.

Tocándolo sin poder creer lo que veía enfrente de ella, llenándose las manos de la sangre del que había sido su amado. Cayendo de rodillas junto a él con sus manos ensangrentadas, gritando por dolor por la muerte de su amado y deseando que todo eso fuera una mentira.

–¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH

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Saltando de su cama asustada y sudando frio, para después mirar de un lado al otro con miedo, terror y náuseas extremas. Respirando con gran dificultad por lo que había... ¿Vivido? Poniendo sus manos en sus mejillas por aquello, para después mirar sus manos con atención y observando que sangre no tenía.

Suspirando con sus manos temblorosas por eso, parándose de su cama con cansancio y los ojos completamente pesados. Volteando a ver su reloj de pared con rapidez, observando la hora que ahora se mostraba en el reloj de su pared.

(8:56 a. m.)

Alarmándose por la hora que el reloj decía en la pared, yéndose a vestir con su ropa habitual de mesera. ya que sus tíos desde hace una hora que habían abierto el restaurant, por lo que tenía que ir ayudarlos de una vez y seguir como si nada hubiera pasado.

Aunque con el sueño que tenía desde hace días y que no había podido quitarse por la falta de sueño, no sabía sí podía ayudarlos como siempre lo hacía. aun así, Pucca terminó de vestirse y salió de su cuarto bien arreglada y vestida como debía.

Empezando su día con fuerza, a pesar de que quería seguir dormida en su cama. Bajando de su habitación con prisa, preocupación y sueño intenso, llegando a la cocina en donde saludo a sus tíos con un bostezo algo prolongado.

–Buenos días, tíos, ¿cómo están?

–Buenos días, pequeña, estamos bien.

Respondieron sus tres tíos al unísono, asintiendo Pucca con la cabeza agachada, oyendo la voz amable de su tío Linguini.

–¿y tú como has estado, Pucca?

–E estado bien, tío Linguini, de veras.

Contestó Pucca neutralmente, cuestionándole el tío Dumpling inseguro.

–¿Estás segura, cariño? Es que no te ves bien, por lo que en serio me preocupas.

–Estoy bien, tío Dumpling, te lo aseguro.

Caminando para comer una fruta y un trozo de pan, mientras su tío Ho la analizaba de pies a cabeza, preguntándole a Pucca seriamente.

–¿Has dormido bien? Porque hoy tenemos un gran trabajo, así que más vale que hayas descansado.

–Sí, tío Ho, he dormido bien, no te preocupes. Estoy lista para trabajar, te lo aseguro.

Dijo ella automáticamente, terminándose su pan e intentando comer su manzana. Mirando los tíos a Pucca con extrañeza, oyéndose la voz extrañada y dudosa de Dada.

–Pucca, y sí estás bien, ¿por qué intentas comerte una manzana de hule?

–¡JA, JA, JA! ¿P-Por qué lo hago? Pues porque… Porque quería ver sí prestaban atención.

Dejando esa manzana en el frutero de plástico que usaban para días de verano como decoración, para después tomar una verdadera manzana del frutero real, agregando con rapidez y la voz alegre que tenía desde que ella y Garu rompieron el voto de silencio.

–Así que, empecemos con el trabajo, ¿vale?

–Está bien.

Respondieron todos al unísono, sonriendo todos los presentes por el entusiasmo de Pucca.

000

Garu se encontraba tratando de meditar arriba de un árbol de bambú como todos los días, aunque como todos los días él no podía hacerlo bien de igual manera. A pesar de que Pucca no había aparecido en el bosque en todo el día, él no podía concentrarse como debía y quería hacerlo.

Y todo era por culpa de esa chica de chongos, que, aunque no aparecía por ningún lado en estos momentos. Su mente estaba atareada con los recuerdos de ella, pues en estas últimas semanas Pucca no se veía bien de ninguna manera.

Ya que se desconectaba, temblaba a veces, palidecía de repente, en ocasiones la veía llorar, gritaba de la nada, cerraba los ojos de vez en cuando y sus celos habían desaparecido, así como sí Pucca ya no lo amara como antes lo hacía. Aunque bueno, el ninja sabía que, aunque lo parecía en realidad no era así ni era causado por él.

Pero sí no era por él ni por nadie, entonces, ¿por qué? ¿Será que estaba enferma? O tal vez, ¿ella no había dormido bien?

Sea lo que sea, ese debió ser el motivo por el que Pucca no vino a verlo. Y sí era ese el motivo, entonces debería ir a ver sí estaba bien o estaba por lo menos dormida.

Con eso decidido en lo profundo de su cabeza, Garu saltó del árbol de bambú con decisión en su mirada. Queriendo ver sí Pucca estaba bien, para sentirse más tranquilo y ayudarla sí es que lo necesita.

Llegando al suelo con gran agilidad, para así disponerse a ir al restaurante Ching Dooda y así poder ver a Pucca. Aunque paró de inmediato cuando vio en frente de él a su enemigo de siempre, mirándolo con una expresión sombría y oyendo una voz sorprendentemente fría que Tobe no tenía antes.

–Ahora sí, Garu, por fin acabaré contigo.

Lanzándose al ataque con una brutalidad que jamás había tenido, rodando Garu los ojos por aquel ninja de máscara azul, para después preguntar dudosamente con una ceja alzada.

–¿En serio? ¿Y sin burlas? ¿Sin nada de ironía? ¿Sin ninguna tontería?

–No más, Garu, hoy te mueres y por fin concluiré con mi venganza.

Aventándole Tobe una patada en la barbilla a Garu, quebrándole al ninja la mandíbula y provocando que comenzara a sangrar. Haciendo que el de coletas se sujetara la barbilla, esquivando un puñetazo que le dirigía Toba a la cara y pensando con sorpresa.

(¿Desde cuándo se volvió Tobe tan fuerte?)

Maldiciendo Garu en voz baja, siguiéndole el paso a Tobe para bloquear y esquivar los golpes que él le daba, regresándole los golpes a Tobe con la mayor fuerza posible. Aunque parecía que Tobe no era dañado de ninguna manera, porque las patadas y los puñetazos de Tobe seguían siendo los mismos e incluso más fuertes de lo que debería.

Obteniendo moretones, un ojo morado, sangre en su boca, nariz y cejas, que ciertamente lo estaba asustando inmensamente por sus heridas. Dando una patada giratoria que le dio a Tobe en la nariz y lo echó hacia un árbol de bambú, suspirando Garu una y otra vez para recuperar el aire y decir con dificultad.

–T-Tobe, se q-quieres… Tu v-venganza, Pero y-ya… Nadie l-lo… Recuerda c-como antes. A-Así que… Por fa-favor… Sólo ol-olvidalo, déjalo p-por… La p-paz.

–Jamás, Garu, yo prometí quitarte el honor, culminar con mi venganza, quitarte la esperanza y te juro que hoy será ese día.

Soltó Tobe aún más funesto, corriendo de inmediato hacia donde estaba Garu luego de pararse de donde se había estrellado, mientras Garu le gritaba con prisa en su voz.

–¡ESTÁ BIEN, BURLATE Y HUMILLAME TODO LO QUE QUIERAS! ¡PERO POR FAVOR, CÁLMATE YA!

–¿Quién dijo que me refería a humillarte cuando dije que te deshonraría?

Cuestionó burlón el chico de la cicatriz, sacando sus espadas largas de su espalda y así ir a combatir con el ninja de traje bicolor. Un acto que también imitó Garu con destreza, para continuar con la pelea con Tobe y preguntar con un escalofrío de terror.

–No es humillación lo que quieres hacerme, entonces, ¿Q-Qué es?

–Matarte.

Fue tan fría y seca la respuesta de Tobe, que Garu siguió peleando con Tobe con escalofríos en su cuerpo, a pesar de que todos los ninjas corrían a pelear junto a Tobe para acabar con Garu.

000

Cuatro horas habían pasado desde que Pucca se había levantado de su cama para empezar con su turno de mesera y repartidora de fideos, pero nada le estaba saliendo bien en este día. Ya que cada que repartía fideos por el restaurante o recorría las calles de Sooga para entregar órdenes, Pucca sentía un mal presentimiento y comenzaba a ver sangre o un Garu muerto en varias formas posibles.

Asustándola y repartiendo mal las entregas de fideos, aunque la gente no le decían nada porque de verdad querían a la mesera del Ching Dooda. Así que lo dejaban pasar y se comían su comida sin protestar, obviamente con excepción de Ring Ring que le gritaba y esperaba que Pucca hiciera las cosas bien.

Pues raramente la hija melliza de los King estaba en el Ching Dooda, a pesar de que odiaba ese restaurante y siempre solía irse al restaurante de su familia el Dong King. Afirmando que ese restaurante era mucho mejor que el Ching Dooda, pero estando en el restaurante de su enemiga para fastidiarla.

Y por lo que veía la de pelo azul celeste, esa molesta chica de chongos ya estaba irritada, cansada y sofocada como nunca lo había visto. Por lo que Ring Ring se estaba divirtiendo de lo lindo, hasta que oyó lo que Pucca le decía a su amiga Ching con un tono fatigado.

–Debo ir a ver a Garu, tengo un mal presentimiento, Ching.

–Pucca, Garu es un ninja entrenado, cualquier cosa mala que le pase por tus malos presentimientos él los resolverá.

Dijo Ching con seriedad, cacareando su gallina de la cabeza en afirmación, asintiendo Pucca y expresar con urgencia.

–Sé que es un ninja entrenado, pero sí siento algo malo dentro de mí, debo salir ayudar a Garu y verificar que estoy equivocada y él está bien.

–Pucca, pero tien….

Intento decir Ching con seguridad, siendo interrumpida por la despedida de Pucca.

–¡ADIOS, CHING! ¡IRÉ A VER COMO ESTÁ GARU! ¡ASÍ QUE NOS VEMOS LUEGO!

Viendo Ring Ring y Ching como Pucca se iba corriendo del restaurante, notando como Pucca corría de una manera… ¿Lenta? Un hecho que se veía bastante extraño, pues la mesera del Ching Dooda era la más rápida de toda la aldea.

Pero parecía que ahora no lo era, ya que corría como un ninja normal y no como la ser sobre natural que parecía que era. Eso hizo sonreír a Ring Ring de oreja a oreja, pues creía que con lo cansada, sofocada y dañada como estaba ella no la podía superar jamás y por fin Ring Ring se quedaría con Garu.

Mientras que Ching estaba asustada y preocupada por su amiga, debido a la forma extraña en la que hoy y hace unas semanas atrás actuaba. Comportándose como si viera un fantasma, como sí la atacaran o como sí viera algo asqueroso, un detalle que de verdad la estaba asustando muy dentro de ella.

Aunque nunca le dijo nada a su amiga de chongos, porque quería dejarle su espacio y que ella se lo confesara de cuenta propia. A pesar de aquello que Ching hizo, Pucca jamás le dijo nada y al parecer al pasar de los días ella fue empeorando.

Y eso aterraba a la chica de trenzas, pues lo que Garu le había dicho cuando ambos rompieron con su boto de silencio. Al parecer sí la había roto por completo, haciendo que su querida amiga se deprimiera, se desvelara y tuviera pesadillas.

Que, aunque no contara a ninguno de sus amigos, se notaba a leguas que Pucca realmente sufría por dentro y por fuera de ella. Y eso que trataba de ocultarlo con su típica sonrisa y su aun preocupación por Garu, muy a pesar de lo que ese ninja serio le hizo.

Obviamente lo que Ching no sabía ni tampoco nadie de la aldea, era que Pucca y Garu ya andaban, pero que Pucca había dicho esa mentira a todos sus amigos y conocidos por órdenes de Garu. Ya que él quería mantenerlo en secreto para no alertar a sus enemigos ni a su clan, que le harían daño a Pucca o a él sí sabían que tenía una debilidad.

No obstante, como Ching no lo sabía ni la aldea tampoco. Ellos creían que Pucca sólo se estaba aferrando a una esperanza vacía, temiendo por su bienestar y porque ella no lograra superarlo.

Así que el miedo de Ching aumentó por su amiga, pues sí Garu la había rechazado, ¿Por qué temía por él? ¿Y por qué se seguía preocupando sí él la lastimó? Ching no lo sabía con certeza, pero no iría con ella ni por ella.

Pues Pucca era fuerte y podía lidiar con esto, ¿Verdad? Además, ella debía resolver las cosas con Garu, que aprendiera que él no la amaría, alejarse del ninja por fin y así superarlo para estar con alguien más, ¿Cierto?

000

Mientras Ching esperaba lo mejor para su amiga, Ring Ring decidía quedarse en el restaurante esperando que a Pucca le pasara lo peor con Garu. Sin saber que la chica de chongos la estaba pasando fatal en su recorrido hacia la casa de Garu, pues el agotamiento se le notaba, se le cerraban los ojos de vez en cuando, veía alucinaciones funestas, le dolía la cabeza, se sentía pesada y estaba comenzando a enfurecerse.

Aunque ignoraba todo aquello que le estaba pasando, al correr por Garu aun con las alucinaciones de muerte que veía y los tropezones que tenía por la falta de sueño. Llegando al bosque de bambú con heridas en sus piernas, brazos y el pelo realmente enmarañado y suelto, por la corrida que dio hacia el bosque de bambú y las ganas que tenía de ver a Garu.

Asustándose enormemente al oler un olor a sangre y sudor en el ambiente, que le recordó mucho al sueño que no la dejaba en paz desde hace semanas atrás. Descubriendo el porqué de ese penetrante olor, al oír la voz ya conocida de Tobe que decía con fuerza y mucho odio.

–¡MUERE GARU! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡MUERE! ¡POR MI VENGANZA! ¡Y POR TODO EL DOLOR QUE LE CAUSASTE A PUCCA!

Llegando Pucca al lugar de esos gritos, para ver como Tobe apuñalaba a Garu por todas partes una y otra vez con sus dos espadas a pesar de que él ya estaba muerto. Haciendo que Pucca gritara con fuerza, estallando en una ira que ella no se conocía y odiando a Tobe como nunca creyó hacerlo.

–¡AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHH! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ?! ¡¿POR QUÉ LO HAS HECHO TOBE?! ¡¿CÓMO TE HAS ATREBIDO A MATAR A GARU?!

Ese grito con esas exigencias fuertes hacia él, lo hizo entender que no estaba solo. Y viendo a su enemigo muerto por última vez, Tobe volteo a ver a la chica que conocía y que emitió esa voz sacada de quicio.

Asustándose por esa chica normalmente dulce y feliz, vuelta ahora una maniaca con ojos inyectados en sangre, ojeras hasta el suelo, el pelo enmarañado y suelto, rasguños por todo el cuerpo, vestido roto de varios lados y una mirada de odio intenso. No dándose cuenta que él estaba igual o peor que ella, pues su traje regular mente azul, ahora estaba manchado de sangre, su pelo estaba suelto en lugar de que este en coleta, tenía varios rasguños y su cara reflejaba terror del más puro.

Tratando de dar una excusa por lo que hizo, a pesar de que eso era algo que nunca haría. Ya que su venganza era lo más importante para él y no tenía por qué excusarse, pero a pesar de eso sentía la necesidad de decirle algo a Pucca para que no lo hiriera.

–Pu-Pucca, es-escucha me bien, s-sé que tu….

–¿NO ME INTERESAN TUS ESCUSAS! ¡SÍ GARU SE MURIÓ! ¡TÚ TAMBIÉN MERECES ESA SITUACIÓN! ¡ASÍ QUE ACABARÉ CONTIGO POR QUITARME A MI AMOR!

Con ese hecho gritado al aire por una Pucca rota, ella corrió hacia Tobe con sus puños apretados y sus ojos perdidos en la nada. Gritando Tobe por el pavor que en esos momentos le daba Pucca, poniendo sus espadas enfrente de él como su protección.

–¡AAAAAAAAAAAAAAY! ¡PU-PUCCA, N-NO LO HAGAS! ¡PI-PIENSA QUE GARU NO VOLVERÁ HACERTE DAÑO! ¡N-NO ENTIENDES QUE TODO ESTO LO HICE POR TI!

–¡AAAAAAAARRRGG! ¡NADIE TE LO PIDIÓ, TOBE! ¡YO NO TE LO PEDÍ! ¡NO TE LO PEDÍ! ¡ASÍ QUE AHORA PAGARÁS! ¡TÚ PAGARÁS CON TU VIDA POR LA MUERTE DE GARU!

Mostrando Pucca sus dientes macabramente, viéndose como una animal salvaje, fría y hambrienta de sangre. Que observó a Tobe con odio y la hizo ver sin brillo y sin cordura, llegando con el ninja de la cicatriz con una velocidad aparentemente imposible.

Siendo atravesada por las espadas de Tobe, que la hicieron sangrar mucho de los brazos, pero no detenerse como el ninja de traje azul pensaba. Abalanzándose sobre él para golpearlo una y otra vez en el rostro y todo el cuerpo, mientras gritaba con rabia e ira por lo que no pudo evitar.

–¡TANTO TIEMPO PENSANDO EN QUIEN ERA EL QUE MATÓ A GARU! ¡Y RESULTA QUE FUISTE TU DESDE HACE SEMANAS! ¡TOBE, PAGARÁS POR LO QUE HICISTE! ¡LO PAGARÁS! ¡PAGARÁS!

–Y-Yo acabé con Garu apenas, n-no hace semanas. A-Así que dime, ¿d-de qué estás hablando?

Preguntó Tobe desesperado, notando que ella no lo veía y sus golpes no tenían la fuerza de siempre. Logrando esquivar algunos golpes y enterrarle las espadas en algunas partes de su cuerpo, a pesar de que le dolía ver aquel daño que le hacía a Pucca.

Oyendo el grito enloquecido de la mesera del Ching Dooda, que seguía golpeando a Tobe una y otra vez, pero sin recuperar su fuerza que tenía desde siempre. Dándole ventaja a Tobe para seguir enterrándole las espadas a Pucca, haciéndola desangrarse por las múltiples cortadas en su cuerpo.

–¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHSSSS! ¡ERES UN MENTIROSO, TOBE! ¡TÚ HAS MATADO A GARU DESDE HACE DÍAS! ¡O FUE RESIENTE! ¡MIRA, NO IMPORTA! ¡PAGARÁS AHORA POR LO QUE LE HICISTE A GARU HACE DÍAS O HOY!

–N-no Pucca, h-hoy no moriré.

Con eso expresado con seguridad, Tobe volteo a Pucca debajo de él con rapidez. Besando en los labios a la mesera del Ching Dooda, dejando enterrado sus espadas en los muslos de la chica.

Y aunque sabía que era un error, pues era muy probable que Pucca reaccionara y entonces sí terminara golpeado. Tobe decidió que no importaba mucho lo que le pasara, ya que de todas formas ya había cumplido con su venganza, estaba besando a la chica que tanto deseaba y muy pronto iba a morir.

Así que para él sabía que valdría la pena hacer lo que hacía, pues sí no moría era porque sus ninjas lo ayudarían. Lo que Tobe jamás se esperó que pasara, era que Pucca correspondiera los besos de Tobe como lo hacía con Garu.

Profundizando el beso con sensualidad, haciendo creer a Tobe que Pucca correspondía a su amor como él tanto quería. Sin saber que en lo que ella pensaba mientras lo besaba, era que el que la estaba besando era su querido y amado Garu.

Acercándose los ninjas de Tobe para matar a Pucca, sin que se dieran cuenta que la chica agarraba una de las espadas que estaba enterrada en uno de sus muslos. Sacándola con fuerza y haciendo que de ella saliera más sangre, para así enterrársela a los ninjas en su cuello, costado o pecho y matándolos de inmediato.

Cayendo al pasto del bosque luego de ser atravesados por la espada de su jefe, dejando charcos y charcos de sangre fresca o seca de hace horas o resiente. Sonriendo Pucca entre los besos ardientes que Tobe y ella se daban, aumentando más pasión en esos besos húmedos de ambos.

Volviendo a quedar en la posición de Pucca en sima de Tobe y él debajo de ella, al voltearse con rapidez luego de matar a los ninjas. Separándose ambos del beso ardiente que se estaban dando, respirando ambos al mismo tiempo mientras el de la cicatriz decía serio.

–Eso… Estuvo… Genial. Así que, ¿e-eso significa que corresponderás a mis sentimientos?

–Ou, Tobe querido, por supuesto que sí. Pero será cuando nos veamos en el infierno, porque hoy vengaré lo que le hiciste a mi novio Garu.

Cuando Pucca le soltó eso con odio, levantó su pierna derecha rápidamente y aplastó el pene de Tobe con su rodilla. Sonriendo maniacamente por lo que estaba haciendo, mientras Tobe gritaba con mucho dolor por su pene aplastado.

–¡AAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH! ¡MALDITA! ¡MALDITA SEAS!

–No Tobe, maldito seas tú, espero verte en el infierno. Aunque espero que no sea pronto, querido imbécil.

Aplastándole el pene con más fuerza y separándolo de su cuerpo por la fuerza que implementaba, manteniendo su gesto macabro y soltando una carcajada enfermiza y llena de locura.

–¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

Enterrándole la espada a Tobe en el cuello con fuerza, para después arrancarle la cabeza con el arma de él. Parándose de encima de Tobe con velocidad, luego de quitarle la espada y enterrársela en el pecho con agresividad.

Corriendo hacia su amado Garu con rapidez, tomándolo en brazos a pesar de que estaba muerto. Llevándolo a su casa con tranquilidad, mientras decía una y otra vez como un mantra.

–Aquí estoy, Garu, jamás voy abandonarte. Ahora que tú eres mi novio y estás vivo, jamás te voy a abandonar. Jamás voy abandonarte, nunca Garu, nunca lo haré.

Entrando a la casa de Garu bastante alegre, sin dejar de decir ese pequeño mantra que trataba de auto-convencerse.

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28 de octubre de 2022.

Nota de la autora.

Relato de halloween uno, está listo para todos ustedes. Espero que les guste toda esta historia de terror, que, aunque no parezca, me costó mucho trabajo hacerlo.

Y aunque creo que me faltó sangre, considero que está decente para mi primera vez escribiendo relatos de terror en Pucca. Sí les gustó no se les olvide darle me gusta, guardarla en sus favoritos y comentar que les pareció, pues ya saben que eso me hace muy feliz y de verdad me encantaría saber su opinión.

Con esto ya dicho, adiós gente desconocida de fanfiction, que tengan muy dulces pesadillas.