Todos los personajes que aparecen en este fics son propiedad exclusiva de Rumiko Takahashi, pero teniendo en cuenta que no voy a sacar ningún bien económico con esto solo lo hago pura diversión.

Hoy es el día de Halloween aquí les traigo un pequeño cuento de terror, pará que tengan dulces sueños está noche jajaja.


Era una fría noche de Otoñal en el distrito de Nerima. Y Akane se encontraba caminando de vuelta a su casa, pero sentía que algo no estaba bien. Unos pasos mas atrás de ella, alguien la seguía sigilosamente y era Ranma, que había estado siguiendo a su prometida desde la salida de clases.

"Sí llega a enterarse de que la estuve siguiendo me va a matar". -pensaba él chico de la trenza.

"Pero esa carta me dejo preocupado"

*flashback*

Era de mañana, Ranma se encontraba en su habitación ya que recién se había despertado, cuando de la ventana una flecha entro y se clavo en la pared, contenía una nota, esta decía:

Cuida a tú prometida.

Algo malo le puede suceder.

En ese instante supo que se refería Akane, ¿quién se le había enviado esa carta amenazarlo?

*Fin flashback*

Un ruido de ruedas frenado precipitadamente lo hizo salir de sus pensamientos. Este coche había parado frente a Akane y de él salieron un montón de hombres grandotes. Uno de ellos la sujeto e intento meterla dentro del coche, pero Ranma lo impidió, saltando sobre él y propinándole una buena patada. El sujeto, por el golpe, arrojo a Akane y esta callo al suelo de una forma muy dolorosa. Enseguida, los demás hombres se abalanzaron sobre Ranma, pero este era demasiado bueno como para permitir que ganaran, aunque hay que admitir que a Ranma le costo un poco deshacerse de ellos.

Los hombres se dieron cuenta de que no podían con él, así que se marcharon rápidamente de allí. Akane seguía en el suelo y no entendía nada de lo que acababa de suceder. Ranma se acerco a ella y la ayudo a levantarse.

"¿Ra...Ranma...que fue todo eso?". -preguntó confusa la chica cabellos azulados.

Ranma no le contesto.

"¿Te encuentras bien?".

"¿Sí, pero que fue todo eso?".

"Emm unos hombres intentaron llevarte y como yo te estaba siguie". -la chica cabellos cortos miraba furiosa a su prometido.

"¡ME ESTABAS SIGUIENDO! ¡CON QUE DERECHO!".

"¡OYE! ¡NO TE ENOJES, TE SALVE LA VIDA!". -Akane se calmo un poco.

"¿No entiendo nada? ¿Me podrías explicar?".

"Esta bien". -dijo Ranma y le contó todo lo que sabia hasta ese momento.

Akane sintió un escalofrío que le recorrió toda la espalda y sin saber por que, se abrazo a su prometido y él muchacho se había estremecido con el toque de la joven.

"¿Oye qué?". -dijo Ranma con su rostro sonrojado.

Él chico de la trenza la miraba de reojo a la chica que en ese momento se veía tan frágil, delicada, inofensiva, por inercia la rodeo con sus brazos por la cintura a su prometida, sintiendo enormes deseos de proteger a la muchacha.

"Gracias, Ranma". -le dijo Akane a Ranma sonrió.

"Sabes que no tienes que agradecerme nada, tan sólo estaba preocupado". -cuando se dio cuenta de lo que dijo se puso todo colorado.

Akane levanto la cabeza y lo miro fijamente a los ojos.

"¿Te preocupaste por mi?". -le preguntó la chica a su prometido.

"Emm yo…yo…yo". -Ranma cada vez se ponía mas colorado y a akane le gustaba ver a su prometido en aprietos, así que lo abrazo aun más fuerte, aumentando el contacto con su cuerpo. Ranma estaba que estallaba de vergüenza y se miraba muy mono sonrojado, pero sin embargo estar así con akane le producía una sensación de agrado y de paz que nunca había sentido antes con nadie, le gustaba estar así con ella.

"Será mejor que volvamos a casa". -dijo akane separándose de él y dándole una de sus más hermosas sonrisas.

Ranma quedo embobado ante ella.

"Sí...Ak…Akane".

Cuando se estaban alejando, Ranma pudo escuchar una voz que decía a la distancia.

"Muerte"

Trato de no darle importancia y siguió su camino hacia el dojo.

Una vez que llegaron allí, no podían creer lo que vieron, Ryoga, Shampoo, Ukyo y Mousse estaban ahí, ¿que era lo que querían?

"¡Oigan! ¿Que hacen todos aquí?". -pregunto Ranma.

"Oímos que esta noche se presenciara en Nerima un acto imperdible y quisimos venir para verlos con ustedes". -contesto Ryoga.

"¿Acto? ¿Qué acto?". -pregunto akane.

"No lo sé, nadie en Nerima lo sabe, pero así dijeron en el noticiero, que todos los ciudadanos estén alerta". -dijo Ukyo.

"Que extraño, primero lo de Akane, ahora esto ¿que estará sucediendo?". -se preguntó Ranma.

Como quien no quisiera la cosa, de repente las luces de toda la ciudad se apagaron.

Las chicas presentes gritaron del miedo y Akane se aferro fuertemente de la mano de Ranma.

"¿Qué esta pasando Saotome?". -pregunto Soun.

"No lo sé Tendo". -contesto Genma.

Una vez que se acostumbraron a la luz de la luna, Ranma dijo.

"Iré por las linternas del ático, ahora vuelvo".

"Voy contigo". -dijo Akane y se marcho con él.

"Ranma ¿por que estará pasando todo esto?". -preguntó Akane cuando subían la escalera y llegaban al ático.

"No lo sé, pero no me gusta nada". -respondió él seriamente.

Mientras buscaban las linternas, la ventana del ático se rompió y una roca golpeó la pared, Akane pego un grito corto.

Ranma levanto la piedra y vio otra carta más.

"Todos morirán ja, ja, ja"

Leyó y su rostro se oscureció.

Akane se quedo paralizada y silenciosas lagrimas comenzaron a aflorar por sus ojos.

Ranma lo noto y la tomo por los hombros

"Akane cálmate, ya veras que todo esto es una broma, nada más que una broma.

"Pero, mí secuestro, está carta...Ranma, ¡esto no es una broma!".

"Hay que actuar con calma y no perder los estribos, no…no te preocupes...no dejare que te hagan daño, jamas me lo permitiría". -dijo Ranma sonrojado.

"Lo...lo se".

Ranma levanto una mano y le seco las lagrimas a Akane, y entonces el embrujo ocurrió. Fueron tantas veces las que aguantaron sus sentimientos hacia el otro, que su corazón les rogaba que dejaran de mentirse. Ranma bajo una de sus manos a la cintura de Akane y con la otra le acaricio el rostro. Akane lo rodeo por el cuello con sus brazos y le regalo una de sus más hermosas sonrisas.

"Adoro tú sonrisa". -le dijo Ranma tiernamente y comenzó a acercar su rostro al de ella.

Akane cerro los ojos y Ranma hizo lo mismo, finalmente la beso.

Al principio fue un beso romántico y cálido, pero después se transformo en uno muy apasionado y lleno de amor, un amor oculto por más de un año y medió.

Al separarse se miraron a los ojos y se pusieron colorados. Aun así, Ranma sabía que ese era el momento, tenia que decírselo porque se sentía listo como para afrontar lo que su alma guardaba ferozmente.

Se acerco a su oreja para decirle como se sentía con ella, lo importante que Akane resultaba en su vida.

Abrió la boca y se le escapo un "te" pero debido a su nerviosismo tardo más de la cuenta.

Cuando por fin se decidió a decírselo, cuando ya estaba abriendo la boca de nuevo para dejar salir esas hermosas palabras, el grito ensordecedor de Shampoo lo dejo con las palabras en la boca.

Sin pensarlo dos veces bajaron corriendo las escaleras. Ranma sentía que había perdido su gran oportunidad.

"¡¿Que sucedió?!". -pregunto Ranma y alumbro a Shampoo, está se encontraba desmayada en los brazos de Mousse.

"No lo sé, de repente ella se separó de nosotros porque dijo que había visto algo y simplemente grito". -contestó Kasumi, se veía que estaba asustada.

Akane apretó el brazo de Ranma haciéndole entender que tenia que informar a la familia de los extraños sucesos que venían ocurriendo.

"Será mejor que les cuente lo que akane y yo sabemos hasta ahora de todo esto". -dijo y se sentaron alrededor de la mesa.

"Ranma, hijo...que sucede". -preguntó Nodoka.

Ranma la miro tristemente y comenzó a hablar.

Inmediatamente el rostro de todos los presentes se llenó de horror y miedo, porque aunque creían que era una simple broma, no resultaba nada divertida.

De repente el teléfono sonó, y como akane estaba cerca de él, se levanto y lo atendió.

"Hola, dojo Tendo". -dijo la menor de las Tendo al levantar el tubo del teléfono.

Una voz macabra y horrible le dijo a akane.

"¿Te gustan las historias de terror?Jajajajaja".

"¡¿Quién es?!".

"Un admirador de la familia...todos morirán está noche...especialmente tú…jajaja". -dijo la voz misteriosa.

"¡AHHH!". -grito Akane y soltó el tubo del teléfono.

"¡Akane!". -grito Ranma y se dirigió corriendo a donde ella se encontraba, seguido de toda la familia.

Cuando llegaron ella estaba llorando amargamente.

"¡¿Qué te sucedió?!". -le preguntó Ranma.

"La...la…la voz...dijo...todos morirán…especialmente yo". -dijo Akane entre llantos y Kasumi la abrazo.

"Genma, tienen que hacer algo, esto no puede continuar así". -le dijo Nodoka a su esposo sacando de la funda la espada familiar.

"Lo se ¿pero que se puede hacer?". -dijo Genma nervioso buscando todos lados un vaso de agua fría pará hacer un indefenso panda.

Y pará empeorar las cosas, el cielo empezó a retumbar y pronto enormes gotas comenzaron a caer sobre la ciudad.

Todos se encontraban amotinados cerca del teléfono, pero Mousse se encontraba cerca de las escaleras sosteniendo a Shampoo que aun no recobraba la consciencia.

Un ruido de pasos lo hizo darse vuelta.

Un enorme hombre que llevaba puesta una horrible mascara que igualaba a una calavera, se encontraba detrás de el y, en una de sus manos, llevaba una daga.

"¡Aahh!". -grito Mousse y todos se dieron vuelta, al ver al hombre acompañaron el grito de Mousse.

"¡Rápido, al dojo!". -grito Ranma y al ver que Mousse no se movía tomo a Shampoo en brazos y arrastro a este al dojo.

Una vez allí, cerraron la puerta y las ventanas. Ranma aun no había bajado a Shampoo, y esta despertó en sus brazos y lo abrazo.

"Airen querer a Shampoo". "dijo y se acercaba para besarlo.

"No…no Shampoo...espera...suéltame". -decía Ranma desesperado.

"¡RANMA!". –gritó Akane y saco su mazo de quien sabe donde pará pegarle.

Justo antes de hacerlo, se escucho que alguien subió al techo del dojo y empezó a caminar por allí.

Todos se detuvieron a escuchar, Akane guardo su mazo, Shampoo soltó a Ranma y este la bajo al suelo.

Nabiki, Kasumi y Nodoka se pusieron en una esquina y, Genma y Soun, se pusieron delante de ellas para defenderlas.

Los pasos cada vez se escuchaban más y más, y no solamente los de una persona, sino de varias que se acercaban rápidamente al dojo.

Sin saber como y repentinamente, varias paredes de este se rompieron y siete musculosos hombres, con mascaras iguales a la anterior, entraron.

Cada uno de nuestros protagonistas se encargó de 1 hombre, y el séptimo peleaba contra Genma y Soun.

Ranma pudo comprobar que se trataban de los mismos hombres que quisieron secuestrar a Akane, pero, esta vez, eran un poco mas fuertes.

Él pudo vencer rápidamente a su contrincante, y cuando lo hizo, pudo notar que Ukyo se encontraba en un aprieto, así que fue a ayudarla.

Ella se encontraba en el suelo y no podía pararse ya que tenia lastimado el pie.

Cuando Ranma hubo acabado con el hombre, se dirigió a ella pará ayudarla, pero no vio que otro hombre le iba a clavar una daga.

Akane, en cambio, sí lo noto y se abalanzo al enmascarado pará detenerlo.

Este de un rápido y ágil movimiento, la tomo del cuello y la lanzo contra la pared.

Akane callo inconsciente al suelo.

"¡Akane!". -gritaron Ranma y Ryoga a la vez, y cuando el primero se disponía a ir a ayudarla, tiraron un extraño gas y todos cayeron dormidos.

Lentamente Ranma fue despertando, y cuando hubo recobrado la consciencia del todo, noto que estaba atado a la pared por unos caños que salían de ella.

Intento zafarse, pero no lo logro, los caños eran increíblemente resistentes.

Miro para sus costados, y a su lado se encontraban Akane, Ryoga, Shampoo, Ukyo y Mousse.

"¿Pero que demonios?". -se dijo Ranma.

"Vaya, veo que despertaste". -dijo una extraña voz.

Ranma pudo ver que un hombre de pelo largo, color grisáceo y no mucho más grande que él, salió a la luz.

"¿Quién demonios eres y que quieres con nosotros?". -le preguntó él chico de la trenza queriendo respuesta el extraño sujeto.

"Todo a su debido tiempo, Saotome".

Ranma lo miro lleno de furia.

En ese instante, los demás comenzaron a despertar.

Ryoga abrió los ojos y dijo.

"¿Que sucede? ¿Quien eres tú?". -y miro al hombre.

"Bueno, creo que llego el tiempo de decirles pará que fueron traídos aquí". -contestó el hombre.

"Mí nombre es Soujiro Taomi ¿alguna vez oyeron hablar de mí?". -preguntó.

Todos se miraron y Shampoo dijo.

"¿No ser el hombre del noticiero?". -a Soujiro le cayo una gota en la cabeza.

"Veo que no soy muy conocido por aquí". -dijo él.

"Yo soy el rey de las tinieblas, aunque he perdido algunos de mis poderes". -continuo él terrible hombre siniestro.

"Por eso, ustedes me van a ayudar a recuperarlos". -ja río Ranma.

"Eso es lo que tú crees".

"Lamento informarte que aunque no me ayuden, no saldrán con vida de este lugar". -al ver que todos se quedaron callados, continuo

"Ustedes han sido elegidos porque son las seis personas más fuertes de Nerima, así que cuando les haya succionado a todos sus poderes ¡seré el hombre mas fuerte del mundo! Jajajaja".

"Maldito". -dijo Ranma entre dientes.

"Empecemos contigo, muñeca". -le dijo a Akane y le acaricio el rostro.

Ranma se enojo".

"¡No se te ocurra tocarla te mataré!". -le grito él joven Saotome.

"Ya veo". -dijo Soujiro y sonrió.

Sin saber como, los caños de Akane se soltaron.

Él la tomo del brazo y la condujo al centro de la habitación en donde se podía ver que había un circulo dibujado en el suelo.

Akane, al entrar en él, no pudo salir más.

Ella se acercaba a las líneas pero una corriente le impedía salir de allí.

Soujiro comenzó a decir unas extrañas palabras y él círculo donde ella se encontraba empezó a brillar.

Akane sentía un dolor en el pecho, y también sentía como toda su energía empezaba a abandonarla, no pudo más y comenzó a gritar.

Todos se encontraban conmocionados y lagrimas caían por el rostro de nuestros protagonistas al ver la forma en que Akane sufría.

Ranma desesperadamente intentaba librarse de los caños pero todos sus intentos eran en vano.

Lloraba amargamente y el grito de Akane aumentaba cada vez más.

Él sintió una furia, una ira y un dolor que comenzaba a surgir en su pecho y cada vez se hacia más fuerte.

"¡AKANE!". -gritaba con todas sus fuerzas al tiempo en que lograba soltarse de los caños.

Corrió a toda velocidad y utilizo el truco de las castañas calientes con Soujiro.

Akane inmediatamente dejo de gritar y de brillar, callo al suelo, agotada, sus ojos ya no tenían el mismo brillo de siempre, parecía poseída.

Ranma por mas esfuerzo que hacia, no lograba darle un buen golpe a Soujiro, este los evadía todos.

En un descuido por parte de su contrincante, Ranma logro propinarle una buena patada y extrañamente los caños de Ryoga se soltaron.

Ranma comprendió a medida que vencía a Soujiro, sus poderes se debilitaban y los caños se aflojaban.

Ryoga comenzó a luchar con Ranma y pronto pudieron soltar a todos sus amigos.

Cuando estos se disponían a introducirse en la pelea, los hombres enmascarados aparecieron y les impidieron el paso.

Mientras peleaban, Mousse noto que en un rincón de la habitación, había un espejo muy grande.

"¿Qué hará eso ahí?". -se preguntó, pero tubo que dejar de lado sus pensamientos porque un enmascarado casi lo golpea.

Soujiro se las ingenio para enviar a Ryoga lejos con sus poderes y cuando este quiso volver, un enmascarado se lo impidió.

"Ahora sólo somos tú y yo...Saotome". -dijo y río

"Ya veras maldito". -le contesto Ranma lleno de furia.

Sin que Soujiro se diera cuenta, Ranma empezó a caminar en espiral y cuando llego al centro.

"¡El dragón volador!". -grito Ranma y mando a Soujiro por los aires.

Este con las fuerzas que le quedaban logro ponerse de pie.

Una sonrisa de victoria se pronuncio en los labios de Ranma.

"Lo...lo acepto...me has vencido...pero ¡me la llevare conmigo al infierno!". -grito él hombre y Akane comenzó a brillar.

De las manos de Soujiro se empezó a formar una bola de energía gigante.

"¡No!". -grito Ranma y protegió a Akane con su cuerpo.

Pudo sentir un gran dolor en su espalda y como su vida y energia comenzaba a ser succionada.

"¡Rápido!". -dijo Mousse a sus amigos y señalo al espejo.

De un rápido movimiento lograron colocar al espejo delante de Ranma y la bola de energía reboto en él y se dirigió a Soujiro.

"¡NO...NO...NO!", -grito Soujiro antes de pulverizarse junto con sus hombres enmascarados.

Ranma sintió alivio y callo en las piernas de Akane.

Esta pudo sentir como toda su energía volvía a su cuerpo y lentamente despertó.

Al hacerlo vio a Ranma y al notar que Soujiro no estaba, se alegro.

De un rápido movimiento dio vuelta a su prometido tomándolo entre los brazos, pero Ranma no despertaba.

Todos se reunieron alrededor de ellos.

"Ranma...despierta". -decía Akane pero no obtenía respuesta.

Lagrimas comenzaron a salir de sus ojos.

Desesperada lo movió pero él seguía con los ojos cerrados.

"¡Ranma! despierta...abre tus ojos...¡Ranma!". -decía entre llantos.

Ryoga, Shampoo, Ukyo y Mousse comenzaron a llorar amargamente y decidieron salir de allí para dejarlos sólos.

Akane no podía creer lo que sucedía ¿de verdad Ranma estaba muerto? Lo dejo en el suelo y una lagrima callo en los labios de Ranma.

Ella se apoyó en su pecho al tiempo en que lloraba, pero no noto que Ranma comenzaba a abrir sus ojos.

"Ay ¿que me paso?". -reguntó él.

"¡Ranma! ¡Estás vivo!". -dijo Akane llena de alegría y lo abrazo con todas sus fuerzas.

Ranma también se alegro al ver que su amada Akane se encontraba sana y salva, y también la abrazo.

Se quedaron así por un momento disfrutando de la compañía del otro, hasta que ambos se pusieron de pie.

Akane seguía llorando y Ranma le acaricio el rostro.

"Creí que te había perdido". -le dijo ella con un hilillo de voz.

Ranma la iba a abrazar nuevamente pero todos sus amigos entraron llenos de felicidad al ver a Ranma con vida.

Una vez devuelta en el Dojo, a la otra noche, Ranma se encontraba sentado en el tejado. De pronto unos pasos lo hicieron salir de sus pensamientos.

"¿Qué haces?". -le preguntó Akane al sentarse a su lado

"Sólo pensaba"

"¿Y se puede saber en que?". -Ranma la miro detenidamente a los ojos.

Pen...pensaba en...lo hermosa que eres". -dijo y ambos se ruborizaron.

"Gracias". -le dijo ella.

"¡Demonios! ¿porque le dije eso?...bueno, creo que tal vez el momento llego...vamos Ranma ármate de valor y ¡dícelo!". -pensaba él.

"Akane".

"¿Sí Ranma?".

"Hay algo que quiero decirte".

"¿Y que es?".

"Bueno...em...yo...yo...te".

"¿Tú que?".

"¡Rayos! ¿Por que se me hace tan difícil?". -pensaba Ranma.

"¡Ya se!". -se dijo así mismo.

Se levanto e hizo que ella se levantara con él.

La tomo de la cintura y la trajo hacia él.

Comenzó a acercarse y antes de besarla le dijo.

"Te amo". -su segundo beso...romántico, pero a la vez lleno de pasión.

Cuando se separaron, Akane lo abrazo y le dijo.

"¿Porque tardaste tanto? Yo también te amo, Ranma".

"Akane". -dijo él y la abrazo aun con mas fuerza.

-¡Familia! ¡A comer!". -grito Kasumi desde la cocina.

-"Ranma".

"¿Sí?".

"¿Le diremos esto a nuestros padres?".

"¿Tú que quieres hacer?".

"Bueno, ya sabes que sí les decimos, para mañana a esta hora ya estaremos casados".

"Sí, tienes razón". -dijo Ranma y se río.

"Lo mejor será que mantengamos esto en secreto".

"Hasta que estemos listos para casarnos". -dijo Ranma sonriente.

"Porque lo que más quiero en este mundo es pasar toda mí vida a tu lado, porque tú eres la mujer que amo". -termino mirándola tiernamente.

"Ranma". -dijo Akane y lo beso.

Ranma la levanto en brazos y de un salto llegaron al comedor, en donde se sentaron para comer.

De pronto el teléfono sonó.

"Yo voy". -dijo Ranma y fue a atender.

"¿Hola? Dojo Tendo". -dijo Ranma.

"¿Te gustan las historias de terror?Jajajajaja". -dijo una voz tenebrosa.

El fin


Sí llegaron hasta aquí gracias por leerme.

Aun tango pendiente el final Dejar de luchar no se pará cuando lo vaya a terminar las ideas se me fueron nunca antes me había pasado, ahora entiendo los demás autores no terminan sus fics cuando las ideas se te van, espero que un día el universo me ilumine pará poder terminarlo y darle un final que sea mañana o pasado mañana, un día lejano, nos veremos pronto ¿eso creó?