Lala Lulu: Hola! Muchísimas gracias a todos por seguir ésta historia ¡GRAN FINAL! Veremos el futuro de cada uno tomar forma. Nuevos retos se presentan, pero lo importante es que triunfe el amor, sin importar la época del año. Espero lo disfruten y preparen los pañuelos, porque hay escenitas que aaaayyy, las lágrimas wey, mis sentimientos estúpida. :( A leer...

¡Advertencia! Si ya has leído mi historia anterior sabrás que yo no escribo Lemon, sino Smut, mucho Smut. Smut es sabrosura primero, explicaciones después. Así que esto es para adultos ¡Porque soy una maldita pervertida!

No me pertenecen los personajes, son Creaciones de Akira Toriyama y Naoko Takeuchi. Hecho por un fan, para algún otro fan que ande dando vueltas por la Vía Láctea…

Capítulo 8

Recostado en la oscuridad, la mirada azul de Ami es tan intensa, que Nappa siente un faro de luz azulado encandilarlo. Se esfuerza por abrir los ojos y ella está ahí junto a él. — ¿Qué pasa? —Pregunta con un gruñido apagado, espía la hora en su teléfono. Son las 3:15 am.

Ami suspira, está recostada junto a él, mirándolo boca abajo. —Es que…Estoy intentando descifrar cómo piensas. —"Cómo sientes." Reprime en su mente. Lo pica con un dedo en su mejilla.

—Ven aquí… —Nappa se despabila un poco, la toma del brazo y de un solo tirón la recuesta en su pecho.

Las preguntas de Ami sobre qué pasa dentro de Nappa desaparecen, está demasiado ocupada observando lo que sucede por fuera. Su cuerpo desnudo, envolviéndola en sus músculos, presionándola contra sus pectorales. —Jummm… Qué tramposo. —Infla sus mejillas.

—Pienso que, en verdad todavía tienes mucho por ver y descubrir. Yo ya he tenido mi porción de aventuras y desventuras. —Pasa la mano por la espalda de Ami hasta debajo de las colchas, guarda cada tacto, porque sabe que son los últimos. —Jamás te diría que renuncies a algo que quieres o peor, darte un ultimátum para elegir. Nuestro acuerdo era así, creo que lo medimos muy inteligentemente, porque ahora vas a tener el trabajo de tus sueños.

Ami recuerda, y sí, ella estuvo más que de acuerdo. —Nappa, voy a venir, voy a visitarte.

—Jajaja, sí. Yo no me iré a ningún lado…Árbol viejo…—Deja la conclusión del dicho en el aire.

Ami se abraza fuerte. —Voy a venir, en vacaciones de primavera, de verano, cuando necesites.

— ¡Jajaja! ¡Tampoco abuses de tu puesto! —Nappa atrapa la nariz de Ami y se la sacude para regañarla.

Ami se ríe coqueta y feliz de saber que él la apoya de verdad, rueda por la cama y queda boca arriba en su almohada. —Ven… —Lo llama con sus manos. —Quiero hacerlo de nuevo, muy despacio… Tan despacio como nunca.

Nappa frunce los labios y pone un dedo en su mentón. —Déjame pensar si podré…

Escucha sus risas bajitas y roncas, mientras la envuelve completa en sus brazos. —Oye Nappa, antes de empezar… —Se toma de sus brazos. —Te quería preguntar ¿Qué es Saiyajin? Escuché al Superintendente llamarlos así a tu Unidad.

Busca un condón debajo de la almohada y levanta las cejas. —Oh, verás. Es un chiste interno, cuando trabajábamos en el Ejército nuestros nombres clave eran nombres de vegetales. Saiyajin significa: Gente de Vegetal.

—Oh, Jajaja, sí tiene sentido. —Ami levanta las rodillas al sentirlo que está listo para penetrarla. Larga muy suave el aire por su nariz al sentir la punta hacerse lugar. —Ah, Nappa.

No se apura, pero lo hace sin pausa hasta el fondo. Puede ver el ombligo de Ami moverse, mientras su vientre se retuerce, estimulando su miembro. —Ami. —Se retira lento, vuelve al fondo. —Ami…Ami. —Repite una y otra vez disfrutando de cómo le saca el aire a ésa figura tan sexy y delicada.

Lita despertaba en la madrugada, la mirada de Bardock era tan intensa que parecía atravesarla. —Oye ¿Quieres sexo? Jeje, deberías estar frotándote contra mí o algo así. —Larga unas carcajadas, despabilándose completamente. No va a admitir en voz alta que ella también, más de una vez le despertó la polla con su trasero o la mano, mientras estaba dormido.

—Lita… —Frunce el ceño muy serio. — ¿Te gustaría en verdad un futuro conmigo?

Se sienta como un vampiro en la cama, entra en alerta. —Sí Bardock ¿Por qué lo dices? ¿Crees que no quiero esperar a tener hijos? ¿Es nuestra diferencia de edad? ¡Ay Dios mío! ¿Te tengo cansado o harto?

—Sshhh… Desacelera. —Bardock se recuesta en su pecho. —He pensado, que bueno… Si tenemos hijos, sería chocante para ti que tuvieran la edad de mis nietos. Y bueno, nunca me ha importado lo que opinen de mí, pero tú…

—Jaja, ése debe ser tu castigo por no haber sido responsable en tu adolescencia y tener hijos de tan joven. —Lita lo empuja con su índice desde la frente, como un regaño.

Bardock frunce el ceño. — ¿Ah sí? Pues ahora tu castigo, será cero sexo en ése momento. —Se voltea dándole la espalda. —Y sabes qué, ya no te pediré ser mi esposa. —Muy ofendido rechista sobre su hombro.

— ¡¿Qué?! —Lita lo sacude. — ¡Bardock repite eso, repítelo! ¡¿Qué me dijiste?!

—Lo he estado pensando y quería pedirte que seas mi esposa, quiero que vivamos juntos y ésas cosas… —Balbucea, presiona la almohada, está avergonzado de sentir las mejillas prendidas fuego.

—Oh, bueno. —Se abraza desde su espalda, descansa su mejilla en su brazo. —Como querías esperar a tener nietos primero, yo no tenía problemas, de verdad. —Frunce los labios, lo ve decidido a no verla a los ojos. — ¿Y me compraste un anillo? —Dice con un puchero enorme. Escucha un gruñido y un acto fingido de ronquidos. —Ay Bardock, por favor, por favor…Perdóname, por fa… Por favorcitooo. — Mete sus manos debajo de su camiseta e intenta en vano hacerle cosquillas a ése abdomen de piedra.

Bardock le quita sus manos de encima, camina hasta los cajones de su ropa y saca la cajita, escondida en una media. — Lita Makoto Kino ¿Me harías el honor de ser mi esposa? —Abre la cajita, una cinta dorada con una esmeralda en el centro.

Lita frunce todos los gestos, en un intento de no desarmarse de la emoción, rechista entre el llanto y la risa. Se cubre la boca. —Sí, amor ¡Por supuesto que sí! —Salta de la cama lo taclea, se enreda a él con brazos y piernas, hace fuerza hacia la cama y cae con Bardock en brazos.

Bardock se ríe, aunque el abrazo de Lita parece que va a estrangularlo. Está seguro de haber escuchado un hueso tronar. —Ah, Lita… Ya… —Ella afloja su agarre para que le ponga el anillo. —Je ¿Qué tal?

—Perfecto. —Lita se sienta a horcajadas y lo luce un poco.

Bardock piensa en lo hermosa que se ve, con ésa camiseta vieja del secundario que usa para dormir, su cabello hecho una maraña, ésas bragas de algodón, que suele usar para ejercicios. Sus ojos verdes están algo enrojecidos y con la almohada marcada en una mejilla. —Perfecta. —Musita y acaricia la marca de su mejilla.

Lita observa al hombre entre sus piernas, con el cabello desordenado, su mirada negra y brillante, algo somnoliento. Y ésa enorme sonrisa de lado que lo hace ver como un niño travieso. Lita se quita la camiseta. —Mmm… Bardock. —Baja a besarlo y él se aferra a sus pechos. Ella busca los bordes de su camiseta. —Hagámoslo sin condón. —Lita susurra contra su boca, frota su entrepierna sobre la erección de Bardock.

Bardock intenta hablar, pero Lita le mete la lengua muy dominante, ni hablar de que ya le está metiendo la mano en la polla. Abre grande la mirada. —Mmh, Lita espera. —La aleja de los hombros con fuerza y ella sigue queriendo encimarse. —Lita, de verdad. Sé que tomas la píldora, pero me gusta que—

—No estoy tomando la píldora. —Lita le informa.

—Ah, eh…Ah… —Bardock queda frío de inmediato, trata de parpadear.

Lita se abraza a él, se aferra con todas sus extremidades al cuerpo de Bardock. —Amor, como tú, ya no quiero esperar. Vivamos juntos, hagamos una celebración pequeña, armemos una familia, un matrimonio de verdad.

Bardock cubre su rostro de inmediato, rechista enojado. —Ay Lita… —Habla con un esfuerzo monumental para que su voz no se quiebre. Resuena la nariz. — ¡Maldita sea!

Lo escucha rechistar fuerte ésa maldición, intenta destaparle la cara. —Ba-Bardock ¿Estás lloran—

— ¡Cállate! —Grita frustrado de no poder contener ésta alegría. —No, no es porque esté triste, me alegra mucho. Jamás, jamás creí que podría empezar de nuevo, vivir de nuevo… —Al fin afloja su cuerpo y deja a Lita tomar sus manos.

Lo ve voltear el rostro y secarse los ojos. Pone sus manos en su vientre. —Yo tampoco, jamás creí que podría superar a ése imbécil que me rompió el corazón.

—Jajajaja. Ahora le dices imbécil. —Bardock recuerda cuando hablaba de él, ése hombre perfecto e inalcanzable, era como sentirse celoso de un fantasma. — ¡Me ponía como la mierda no parecerme a él en nada! —La abraza de la cintura y la sacude un poco, como una broma.

Lita sonríe enorme. —Pues, me alegra que no te parecieras en nada. —Le asegura. — ¡Y me alegra que tengas la polla tan grande que me sacudiste el corazón completo! ¡Aaah!

Enreda las piernas de Lita a su cintura, voltea la posición. —Uufff, me encanta que hables sucio en la cama. —Se arrodilla entre sus piernas y saca su miembro. — ¿Estás lista?

Lita une sus rodillas, saca sus bragas. Pasa sus manos por sus pechos, baja por su ombligo y abre los labios de su vagina. —Mmm, Bardock, estoy tan mojada, que si me tocas con un dedo, puede que me embaraces.

Bardock lame su índice, lo pasa por su clítoris. La carne de Lita está tan caliente, mojada, está tan dispuesta. Su miembro da saltos y sus bolas hormiguean ansiosas por vaciarse en ella. Mete el dedo en su cavidad, larga un gemido desde su garganta y la prueba. —Oh, Lita… Voy a meterte más que un dedo, te lo prometo.

Los dos se empiezan a reír y a entregarse a la euforia, se cubren entre las colchas. Se sienten tan vivos y felices. Y aún les queda más vida de lo que jamás esperaron o imaginaron.

Broly se despertaba a las 6 am, estaba en el trabajo. Desde que sucedió lo de la cena Navideña, no pudo cobrar nuevo valor para declararse. Los nervios son cada vez peor y cada mañana se despierta con las entrañas oprimidas y nervioso. Va directo al baño, las náuseas secan lo atosigan.

Tock, Tock, Tock…

—Broly ¿Todo bien? —Nappa lo ve mal hace ratos. Le ha preguntado desde hace días, pero él solo respondió que no era nada.

Broly sale secándose la cara, se siente renovado. —Sí, es mi estómago. No lo dejo recuperarse bien. Creo que…Que voy a comer más liviano.

Nappa se cruza de brazos, sabe que arrinconarlo puede ponerlo peor. Mira la hora. —Bueno, no quiero sonar como mi abuelita, pero tengo el té perfecto para ése malestar.

Broly asiente, aunque tiene la guardia alta, trata de relajarse. Hace años que no tiene un ataque de pánico. Hasta siente sudor frío. —"Sí, debe ser el estómago… Nada más"—Se frota la barriga, las náuseas secas le hacen doler el abdomen.

Prepara el té y se sienta con las tazas listas. —Ahí, manzanilla, limón y una cucharada de miel.

Broly sopla su taza. —Sí, pareces una abuelita. —Se ríen un poco.

—Oye Broly, en un par de días es la fiesta de Año Nuevo en mi casa. No escuches al tonto de Raditz de nuevo, si quieres proponerle matrimonio a tu novia, es la oportunidad. —Lo ve asentir y fruncir el ceño. Hace ése gesto de intentar esconder sus gestos detrás de la taza, con temor que su cara lo delate. Nappa se pregunta si sabrá que desde aquella vez que lo ayudó con su ataque de pánico, siente que lo conoce de toda la vida. —Si no quieres hablar no hay problema, si quieres esperar estoy seguro que tu novia va a entenderlo. Se ve muy contenta a tu lado.

Broly exhala, haciendo que el vapor del té vuele de lado. — ¿Soy tan fácil de leer? —Se enoja, es eso lo que a veces lo pone nervioso de socializar, sentirse con la piel así de transparente. —Siento que no puedo, cobrar valor de nuevo. Me frustra, como la mierda. —Habla presionando los dientes. — ¡Carajo Nappa! He estado bajo tiroteos y aterrizando en el mar helado más de una vez ¡He manejado armas y helicópteros de Guerra! ¿Por qué esto me pone así? —Exhala, quizás todavía no es un hombre digno para Mina.

Nappa queda en silencio un momento, dejando a Broly sopesar por lo que lo agobia. — ¿Por qué crees que no es normal lo que sientes? ¿Cuánto tiempo has vivido solo y luchando contra tus demonios solo?—Se encoge de hombros. —Creo que es normal temer que todo se arruine, que el otro se arrepienta o que tú te arrepientas. —Toma su té. — Déjame decirte, que cuando vi a ésa rubia hiperactiva invitarte a salir, pensé lo mismo que la primera vez que te vi… —Vuelve a vista a Broly y se quedan mirando unos segundos, sonríe de lado. — Ésa hija de puta tiene cojones. —Se levanta y va a traer más té. —Así que pregúntale, ella no va a darse por vencida.

Broly siente un peso irse en el aire, bebe todo su té y exhala fuerte. — ¿Y tú? ¿No vas a preguntarle a Ami si quiere quedarse contigo?

—No, no, no… —Nappa niega con el dedo y la cabeza. —Un problema mental por día, de un compañero de Unidad por día. Empecemos a sacudirnos la charla, que esto no es terapia grupal.

—Oye, tú siempre estás detrás de nosotros. —Broly ve la mirada asesina de Nappa sobre él. —Por supuesto de manera más discreta y menos chismosa. Pero admítelo —Lo señala con el dedo. —Cuando perseguíamos a Vegeta para descubrir quién era su novia, tú estabas con nosotros en cada "trabajo de espionaje".

Nappa pone los ojos en blanco, baja los hombros un poco hastiado. —Ya lo dije, ella tiene toda su vida por delante. —Mira sus puños, como si buscara arrugas en sus manos, para convencerse de que él es demasiado mayor para ella. Buscando cualquier excusa para no hacer lo que Broly sugiere. —Ami vendrá para las vacaciones, seguiremos en contacto. Estoy ansioso por verla triunfar en su área. Ella es brillante e inteligente, lo digo ahora y lo diré siempre. —"Aun si lo nuestro se termina". Su mente dispara el comentario, se sacude. —Bueno, ocúpate de tu vida primero. —Pasa junto a él y le presiona el hombro.

Mientras tanto en casa de Broly, Mina casi no pudo dormir. Está demasiado nerviosa, ve el tick del reloj, falta poco para que Broly llegue. —"¡Ay por Dios! ¡¿Cómo se lo digo?! ¡Ya no puedo, no puedo ocultárselo! Si se enojó conmigo después de ésa noche, ahora me querrá matar…" —Llora al cielo, se sienta rebotando un poco en el sillón. Toma aire de nuevo, escucha a Broly abrir la puerta. —"¿Y si mejor se lo digo en la cena? ¡No, Mina cobarde! ¡Hazlo ahora que encontraste valor!" —Se va a saludarlo, espera que Broly lo tome lo mejor posible.

—Hola, Mina. —Broly se acerca, de un abrazo la levanta. —Ahora sí son buenos días. —Dice con una sonrisa enorme, le deja un beso en sus labios.

Mina levanta un pie detrás mientras besa a Broly. —Sí, quería esperarte con el desayuno. —Le señala la mesita de té con diferentes masas y té. —Mira, son las galletas con chispas que he practicado. Jajaja, no las he quemado. —Mina sonríe nerviosa e intenta controlar su temblor.

La deja en el suelo. —Mmm, huelen bien, Jaja. Pero no debías. —La baja al suelo, le deja otro beso en su mejilla haciéndolo resonar. —Voy a cambiarme y desayunamos.

— ¡Broly no! —Mina lo detiene del brazo, lo ve girar algo asustado y confundido. —Siéntate. —Baja el tono, pero sigue nerviosa. Lo hace sentar. —Ten una galleta.

Broly está oficialmente asustado, Mina pone una galleta en su mano y la ve caminar de aquí para allá. Nunca la ha visto así, teme preguntar qué sucede, pero parece que ella está por hablar.

Mina traga duro, retuerce sus dedos. —Bro-Broly ¿Te-te acuerdas de ésa vez que nos pusimos a discutir y me enojé mucho porque no me dejabas ir a la disco? ¿Y-Y que yo me enojé muchísimo y fui a buscarme el top y la falda más corta para ponerte verde de la rabia?

Broly traga saliva y asiente. Ésa discusión fue hace dos meses, no le gustó para nada que tuviera una salida de chicas. En especial porque era con ésa Haruka que se la pasa manoseando a su novia, por más de que tenga esposa, ésa mujer lo hizo sentir celoso.

—Bien, bien… ¿Y recuerdas que volví al amanecer y discutimos más todavía? Al otro día seguías enojado y yo te juré y una y mil veces que no pasó nada, que estaba todo bien…

—"Ay no… ¿Algo pasó? Mina está terminando conmigo". —Broly llora por dentro, presiona el puño que no tiene la galleta. —"Puede que ésta galleta sea lo último que me hizo mi novia". —Mira la galleta con tristeza.

—Pues, puede que te haya mentido. —Mina baja la vista, la oculta detrás de su flequillo. —Pasó un mes, me hice la tonta y ahora…— Le acerca un papel y una prueba de embarazo. —E-Estoy embarazada. —Se lo deja en la mesita, ella se arrodilla en un almohadón. —Perdóname, de verdad. Estabas tan enojado por ésa salida y luego cuando llegué al amanecer, peleamos y en el fuego de la pelea, nos dejamos llevar. Al otro día estabas enojado porque tuvimos sexo sin condón. Yo te juré que no pasó nada, que seguro estaba todo bien, pero ya era mi segundo retraso… El Doctor me lo confirmó ayer.

Y en 3…2…1… Broly taclea al piso a Mina de un abrazo. — ¡Mina, eso es maravilloso!

—Ah, eh… ¿De-De verdad? ¿No estás enojado porque no estamos casados? —Mina recuerda todo el discurso que le dio Broly sobre eso, y la responsabilidad y el honor.

— ¡¿Qué?! ¡No, ahora adelantaremos la boda! —La ve recostada en el suelo, sonriendo enorme, su cabello rubio extendido como una cortina. —Hermosa… —Acaricia su mejilla.

—Ay Broly. Te amo. —Mina mete sus dedos entre su melena negra, le deja un pequeño beso a la punta de su nariz. —No tienes que casarte conmigo, no quiero que te sientas en la obligación.

Broly niega con la cabeza. —Mina, tengo un anillo en la habitación. Pensaba proponerte matrimonio en Navidad. —La ve parpadear grande. —Y desde ése día, que ando con náuseas y… —Piensan un momento mientras se miran entre sí. — ¿Te han dado náuseas Mina?

Mina niega con la cabeza. —Nop, para nada. —Sus ojos celestes se llenan de emoción, al parecer el que tiene los síntomas es él. —Broly, por supuesto que quiero casarme contigo. Quería hacer las cosas bien, por ti, y ahora por nuestro bebé.

—Oh, disculpa… —Broly baja el rostro hasta el vientre de Mina. —Hola bebé, soy tu papá. No te preocupes, nacerás dentro de un matrimonio y lo mejor es que asistirás a la boda. —Le deja un beso y apoya su oído sobre su ombligo.

—Broly ¿Te parece bien que ya vivamos juntos o quieres esperar a…?

— ¡Jajajaja! —Estalla en carcajadas casi histéricas, se acerca para darle un beso. —Mina, tienes un hijo mío en el vientre y me preguntas ésa tontería. A partir de hoy, tu lugar es aquí, quieras o no, ya no te dejaré ir.

— ¡Oh no! ¡Auxilio! ¡Me secuestran! —Mina grita en broma y se aferra al cuello de su ahora prometido. —Así que, el anillo está en la habitación… —Muerde su labio inferior bien explícito, pega su cuerpo y a través de la tela puede sentir sus pezones endurecerse.

—Hmmm… No lo sé, está pequeñito ¿No le va a hacer mal? —Pasa su mano acariciando el vientre de Mina.

Mina larga unas carcajadas. —Nop, claro que no. El Doctor me dijo que estoy saludable, deberíamos ir a la próxima consulta juntos. —Broly asiente emocionado. — Es más, tengo antojos, antojos de amor ¡Aaah! —La levanta en brazos para la habitación.

Con el ceño fruncido y una sonrisa ladina Broly camina triunfal a la cama. —A partir de hoy, empezaremos a mudar todas tus cosas aquí. —La recuesta en la cama y empieza a desvestirla. —Te quiero mucho Mina. —La mira los ojos y se besan, enredándose completamente, sacando sus lenguas. Sin despegarse, como si fueran uno solo hacen el amor.

En la Fiesta de Año Nuevo, Mina daba las buenas nuevas en la casa de Nappa. — ¡Y así fue como pasó! ¡Pum! ¡Me dejó llenita de amor! —Mina se ríe eufórica, está tan feliz que le duele el rostro de tanto sonreír.

— ¡Ay Mina! No hables así. —Serena se cubre el rostro, aunque ve a Vegeta reírse. —Ahora debes pensar como una Señora decente, por tu hijito.

—Jajaja Quizás el bebé salga igual a Mina y tendremos otro clon pervertido por aquí. —Lita comenta. —Hijo de tigre, sale manchado.

—Ay, no. Pobre Broly. —Mina piensa preocupada. —Estará caminando por las paredes si es niña o peor si sale igualita a mí.

—Ah, la justicia divina funciona así. Jajaja —Rei muy presumida dice a modo de chiste, se baja su coctel. —Pero no debes preocuparte, deben hacer buen equipo, complementarse.

—Es muy cierto. —Ami le asegura. — Será difícil, cuando son muy diferentes. Pero Nappa me asegura que Broly es muy tranquilo y disciplinado, seguro tendrá paciencia con su bebé. Jajaja ¡Mira toda la paciencia que tiene contigo!

Ven a las mujeres reírse. Ven a Vegeta acercarse al grupo de hombres que preparaba todo, del otro lado de la barra.

—Oye idiota… Pásame otra cerveza. —Vegeta le habla a Kakarotto, ni siquiera lo mira y le arroja una botella fría a la cabeza. —Gracias. —La atrapa y sonríe de lado.

—Sshhh, Vegeta, pórtate bien. —Raditz le advierte entre dientes.

— ¿Sigue enojado porque Broly tendrá a su bebé primero? —Vegeta le consulta y Raditz le asiente. —Aaah, no siempre se gana. Jejeje.

—La casa parece otra. —Bardock comenta mientras ve las decoraciones. —Hasta parece más cálida.

—Sí, a veces se necesita ése toque… —Nappa comenta, observa a Ami poner la mesa grande, acomodando los platos y vasos, cuchicheando con sus amigas. Se ve tan bonita con ése suéter rojo navideño, ésa boina y sus labios rojos. Mira en la sala, en una mesita, están las flores azules que le regaló el día que la felicitó. —"No sólo el azul le queda bien…"—Piensa y se apoya en la barra con los codos.

Los demás captan lo que Nappa hace y miran unos segundos con él. El cuadro de todas sonriendo y felices, y aunque les parezca increíble, con todas las vueltas que les ha dado la vida; ésas mujeres están a su lado.

—¡CINCO, CUATRO, TRES, DOS UNO! ¡FELIZ AÑO NUEVO! —Gritan todos juntos y se voltean a darse un beso con sus parejas. Al girarse para empezar a saludar a los demás, Bardock y Nappa quedan de frente. Bardock muy travieso le ofrece un beso, frunciendo los labios.

—Ay, hijo de puta. —Nappa le ofrece la mano y cuando se la toma lo tironea brusco para un abrazo, se escucha que le hace tronar los huesos.

—Ya… Na-Nappa, ya enten-dí. —Bardock no puede respirar, lo suelta y se queda tambaleando un poco, intentando recuperar la postura.

Ami había recibido un beso en la mejilla de parte de Nappa, los únicos que se besaron en la boca fueron Milk y Kakarotto, y Mina que técnicamente le saltó encima a Broly. Ponían música y Ami se ponía roja hasta el cuello, las chicas hacían las coreografías que inventaban en el secundario. Largaba carcajadas cuando la tironeaban a la pista improvisada en la sala. Luego de escuchar a los *N'Sync y revivir sus pasos, se escuchaba a Shaggy, Bombastic.

— ¡Oh yo sé bailar éste! —Raditz afirma.

— ¡¿En serio?! ¡¿Y sin quitarte la ropa?! —Vegeta se dobla de una carcajada. Pero la cara le cambia al verlo meterse entre las mujeres hacerles un show obsceno.

Las chicas se morían de la risa, seguían bailando y bebiendo.

Ami siente calor, entre las bebidas y el baile empieza a sudar. Toma su saco y sale un rato afuera, ahí estaba el muñeco. Se acercaba con un trote, tomaba algo de nieve y lo volvía a dejar bien redondito.

— ¿Te sientes bien? —Nappa sale, se acerca y la ayuda un poco. Con dos puños llenos de nieve, Nappa dejaba al muñeco como nuevo.

—Oh, mira… —Ami mira arriba, el vaho la rodea y la nieve cae en su rostro.

—Un hermoso inicio de año. —Nappa la abraza desde atrás, deja su mentón apoyado en su cabeza, ven las luces a lo lejos. Escuchan fiestas en las casas vecinas y las risas dentro de la casa de Nappa.

Las flores se marchitarán, el muñeco se derretirá. Pero estas semanas, éste sentimiento, será difícil de olvidar.

Alquilaron dos autos, todos iban a acompañar a despedir a Ami, pero sólo hasta antes de la sala de embarque. Porque la dejarían con Nappa, para despedirse a gusto. Había sonrisas, pero casi ninguna charla larga mientras veían el camino de llegada.

— ¡Ay Ami! ¡Por favor ven a nuestros baby showers! —Mina se prende a su amiga como una tenaza.

—Mi-Mina, tranquila. —Ami le da palmaditas para que la suelte.

—Sí, no te agites, piensa en el bebé. —Broly se la saca de encima.

—Podríamos hacer un baby Shower grupal, así no viajas tanto. —Lita comenta, se mira de reojo con Bardock. —Quien sabe y más de una tenga un bebé… —Lo dice como si hablara de cualquiera menos de ella.

—Por supuesto, aquí tienes todo mi kit contra energías, espíritus y auras malignas. —Rei le da una bolsa de papel, con todos los amuletos.

—Gracias, muchas gracias a todas. Y un gusto haberlos conocido. —Le sonríe a la Unidad de Nappa.

—¡Abrazo grupal! —Serena taclea a su amiga una última vez. Sus otras amigas y sus nuevas amigas le desean suerte.

—Me tomaré un Uber con Broly. Así vuelves tranquilo a tu casa… —Bardock le comenta a Nappa, sabe que querrá estar solo. Y por alguna razón, muy en el fondo, tiene la fantasía romántica de que Nappa corra hasta Ami y le diga que se quede, que no puede vivir sin ella.

Al fin frente a la puerta de embarque, Nappa y Ami se despiden. —Hm, llegamos temprano, eso es bueno. —Nappa comenta al aire, ayuda a Ami a dejar el equipaje.

—Sí, lo prefiero así… —Ami se gira a él, se da cuenta que la sala está casi vacía.

Acomoda un mechón de su cabello detrás de la oreja. —Nos vemos Ami. —Parpadea y duda un poco, no sabe si darle un beso. Toma aire y prefiere tenerla en sus brazos.

Ami se hunde una vez más en el aroma de Nappa, ése olor de su ropa limpia, su perfume tan suave y discreto, que se combina tan bien con su esencia masculina tan amaderada. —Te escribiré apenas llegue. Leeré el librito sobre cactus y suculentas.

—Jaja, espero te sirva. Esperaré tu mensaje… Buen viaje. —La suelta y la saluda con una mano mientras la ve pasar por el embarque.

Nappa es un hombre sencillo, algo estoico, habla lo suficiente en momentos importantes. No iba a pedirle que se quedara, no iba a decirle que la amaba, tampoco iba a correr detrás del avión para rogarle que se quede. Exhalaba de nuevo por la nariz y juntaba toda su voluntad para irse, voltea y camina. Sabe que no va a aguantar ver ése avión despegar. No sabe ni como llega hasta el auto, tratando de empujar todo en su mente y en su pecho. Cierra la puerta, se pone el cinturón. Presiona el volante y apoya la cabeza. —Vete Nappa, arranca… —Enciende el auto, la radio se enciende en la Playlist que tenía con Ami. Es Ed Sheeran, Perfect. Hubiera sido hermoso bailar ésa canción con Ami, pero ahora parece una puñalada de acero ardiente. — ¡Ay, auto traidor! —Lo apaga de un manotazo. Con el ceño fruncido arranca. Tratando de mantener la mente en blanco, más parece cubrirse de azul.

Llega a casa y ya exhala casi con hastío, toda la decoración que tiene que desarmar. —Necesito morfina… —Habla solo, se sienta en la barra, saca la ginebra y un vaso. Recibe un mensaje…

De: Vegeta

Nappa ¿Ya llegaste? Llevo unas cervezas.

—Oh, no… Aquí empezamos. —Nappa responde que se vaya al diablo. Por suerte recuerda que le cambió la clave a la puerta. Se sirve y el trago ardiente parece anestesiar por unos segundos su alma. Pero es suficiente, si por tan sólo ése efímero momento puede sacarse éste sentimiento. Mira a su árbol limonero a un lado. —Jaja, cuando ella vuelva te verá en el frente de la casa. Ya verás, la llevaré a nadar en el verano. El tiempo pasará volando. —Mira su vaso vacío, sólo se escucha el tic del reloj. — ¿Siempre fue tan silencioso? —Se pregunta en voz alta.

Ding, Dong, Ding, dong, Ding, Dong…

El timbre suena como si alguien estuviera muriendo. —Grrr… Yo y mi bocota… —Nappa gruñe enojado, se baja otro trago y se va caminando, casi como si sacara las baldosas con los pies. — ¡Vegeta, te dije que—Abre la puerta tan de golpe que le abanica el cabello. —Ah, eh… Ami…—Queda en shock.

Ami está apoyada contra el marco de la puerta, está agitada, el vaho la rodea. —Na…Nappa. Lo siento… Me olvidé la nueva clave. —Traga saliva y trata de reincorporarse. —He estado pensando en lo que me has dicho, en lo que todo el mundo me dice. —Inhala y exhala profundo para quitarse la agitación. —Que soy inteligente, que soy brillante. Si es así, entonces, yo puedo triunfar donde sea. En lo único que he pensado desde que recibí ésa llamada es si no era un error, pensaba "hay que ser tonta para rechazarlo". Pero cuando estuve aquí contigo, cuando te di ése beso… Cuando me cargaste en tus brazos, nunca dudé, esto no es un error. Sé que me dijiste que tengo que ver el mundo, descubrir mis propias aventuras. Déjame elegir mis propias aventuras, elijo estar a tu lado.

Nappa al fin parpadea, mira a Ami a los ojos. —Qué mal… —La ve confundida y sorprendida por ésa respuesta. —Porque si te arrepientes será demasiado tarde, ahora ya no puedo dejarte ir.

—Tú no eres un error Nappa. —De un salto se deja alzar en sus brazos.

—Quédate aquí Ami, vive conmigo. —Nappa la toma de la nuca y la besa, succiona sus labios, se besan con pasión. Se toman su tiempo para hundirse en ésta unión. —Mmm, Ami. —Trata de hablar contra su boca. — ¿Meto tus valijas?

Ami abre los ojos y ahí se da cuenta que están con la puerta abierta y las valijas afuera. Parpadea y se aleja, había atrapado el labio inferior de Nappa, estirándoselo un poco. —Oh, sí. —Le suelta la boca. —Lo siento.

Mete las valijas, las arroja en la sala. —Ahora sí. —Nappa se va directo donde se había quedado con Ami. La levanta del trasero y se la lleva a la cocina, la sienta en la barra. Le abre la boca y le mete la lengua, de una sola vuelta la deja sin aire. —Ami, he deseado hacértelo aquí en la cocina, desde aquella vez que te quité los zapatos. —Habla con la voz grande, le quita su abrigo arrojándolo por el aire.

El aliento caliente de Nappa tiene olor a licor, pero le gusta, la excita, quiere beber aún más de su saliva. —Nappa, hazme el amor ¡Ah! —Nappa rompe su camisa, empieza a marcar un camino de besos por su cuello. Ella también toma la camisa de Nappa y hace volar un par de botones. Besa sus pectorales, y gime cuando rompe su brasier. —Oh, mi Dios. —Sus ojos se ponen en blanco cuando atrapa sus pechos y los lame.

Nappa engancha los jeans de Ami, se lo tironea. Baja con besos por su cuello, su vientre y llega a sus bragas. Las rompe de un tirón. —Ah, mira lo mojada que estás ¿También lo querías verdad? —A Nappa le duele la polla, pero quiere esperar, no cree poder contenerse para nada.

— ¡Ah, sí! —Ami arquea la espalda, la boca de Nappa la envuelve completa, besa y succiona su sexo, las lamidas la lubrican y dejan sus labios inflamados. Se sigue retorciendo sobre la superficie dura de la barra, los dedos callosos de Nappa acarician sus muslos, las vueltas de su lengua la están dejando al borde de quemarse. Baja la vista para verlo, la imagen de su sueño está ahí. La cortina de su saliva unida a su centro, lo toma de la nuca. —Nappa penétrame. —Saca la lengua y lo besa, saborea sus propios fluidos.

Busca el condón en su billetera, baja sus jeans y la erección de Nappa estaba por romper la tela. — ¿Lista? —Ella se abraza a él, lo invita. De un empujón sincronizado, se unen hasta el fondo. Dan un grito en lo alto y sin esperar empiezan los empujes de sus caderas.

—Más Nappa, más duro, no te contengas. —Ami gruñe de placer junto a Nappa, siente que va a partirse en mil pedazos, se deja llevar. —Te amo. —Alcanza a decir entre gemidos y se estrella contra su clímax de un grito.

Escucha eso y arremete con más fuerza, se siente deshacer dentro de Ami. Su cuerpo cae flácido sobre ella, se recuestan unos segundos para recuperar el aire. —Ami…También te amo. —Ésos ojos azules brillan hacia él con una sonrisa, se recuesta sobre su pecho. — ¿Soy muy pesado? —Pregunta, aunque sostiene su peso con los codos.

—No Nappa, quiero quedarme así un rato más. —Se abraza a él, hundiéndolo entre sus pechos. El miembro de Nappa sigue dentro de ella, están tan unidos ahora, como nunca creyeron que podrían estarlo.

—Oh, así que vieja máquina del amor… —Raditz como siempre tratando de morir, le tira unos chistes a Nappa. —Jajaja, mira lo que hemos recolectado. —Le muestra los números que dieron las ventas del almanaque. — Tenemos admiradoras, ya nos piden hacerlo todos los años.

—Raditz, deja de joderlo. —Kakarotto le tira una media hecha pelota.

Bardock entra aplaudiendo las manos. — ¡Vamos, vamos! ¡Basta de chisme! ¡Rápido que vamos de salida! —Está apurado, ha pasado un mes y Lita se hará la primera prueba de embarazo.

—Jajaja ¿Qué tal la convivencia? —Vegeta con tono normal le consulta a Nappa.

—Bien, ella consiguió trabajo en un hospital que se especializa en niños con problemas coronarios congénitos. Está muy entusiasmada. Y… —Nappa rasca su nuca. —Y queremos adoptar un gato. —Todos estallan de la risa.

— ¿Le contaste qué pasó con tus mascotas anteriores? —Broly le pregunta con lágrimas de risa en los ojos.

—Sí, sí. —Nappa responde enojado. —Pero ella insiste que quizás pueda pasar de mantener viva una planta, a un animal. Para Ami también será un reto.

— ¡Claro que podrás! —Bardock trata de mantener la cara seria. —Luego de eso un bebé… Arañan menos créeme.

—Jajaja, pero mordemos más. —Raditz muestra todos los dientes y tira un mordisco al aire. —Uufff, tenemos turno con la organizadora.

No me puse de acuerdo en nada con Rei.

—Raditz, admite que solo te importaba el menú. —Vegeta lo regaña. Siguen discutiendo hasta afuera, Broly también irá con ellos a otra reunión con la organizadora.

Afuera estaban las chicas, esperando a sus novios y prometidos. — ¡Nappa! —Ami salta hasta él muy feliz.

—Hola… Uh. —Se exalta al sentir su abrazo, se avergüenza un poco.

—Mira ¡Feliz san Valentín! —Ami le pasa una caja de bombones de edición limitada.

—¡¿QUÉÉÉÉÉÉ?! —Los compañeros de Unidad de Nappa se sienten indignados.

— ¿Milk me trajiste chocolates? —Kakarotto le pregunta.

—Lo siento, nos olvidamos. —Se rasca la nuca avergonzada. —Pero llegando a casa te hago unos.

— ¡No es justo! ¡Yo tengo novia de antes que él! —Raditz reclama, empieza a caminar con el grupo hasta la estación de tren.

—Hmp, sí imagine. —Vegeta dice con los brazos cruzados y mira de lado a Serena, regañándola.

—Ya, ya… Te hago un "regalito" en casa. —Serena le guiña un ojo.

—Yo soy una mujer embarazada. —Mina toca su casi invivible barriga. — Es a mí a quien debe darme chocolates y calmar mis antojos.

—Deja de mentir que es a mí a quien le dan los síntomas de embarazo. —Broly se cruza de brazos, también ofendido por la falta del detalle de parte de su prometida.

—Oh, querido ¿Sigues con náuseas? —Mina lo toma del brazo y lo aprieta contra su pecho, en un intento de cambiar de tema.

—No tanto…Tengo ganas de comida picante. —Broly afila el olfato siente que alguien está haciendo costillas picantes, se le hace agua la boca.

En silencio, Nappa y Ami siguen al grupo bullicioso. Nappa guardó los chocolates en su abrigo, mira la mano de Ami y los ojos de Ami miran lo mismo. Se toman de las manos y miran hacia adelante, todavía les queda mucho camino para estar juntos. No importa lo difícil que sea, éstos dos corazones, se aman.

FIN

...

¡Final feliz! Muchas gracias por seguir éste especial, gracias por dejar todo su amorrrss. Tengo un proyecto más adelante, pues sí, puedo ponerlo en marcha y ver borradores. Sip, será otro VegeRena… ¬¬ Sí te hablo a ti… Tú sabes quién eres…Ríndete, cae al VegeRena. Jajajaja

¡Que el Ki de la Luna los Acompañe!

Saluditos…

DesertRose000: Muchas gracias por tu buena onda. Raditz, no importa el universo es un salvaje y un travieso, no lo puedo evitar, Jajaja. Sí, ella eligió el amor, con ello eligió nuevos retos. Creo que ya viajó y ya vio lo que era competir en el mundo. Al fin se creyó lo que todos le decían que es brillante, ella puede hacerlo donde sea. Y no pues, un Nappa ¿Dónde crece? ¿Dónde se plantan? ¿Cómo lo compro? Nooo, ése era de elección limitada, jajajaja ¡Gracias por tu apoyo y tu rw!

Nita-chan84: Jajaja, al final, todos están en carrera para el bebé, la boda la fiesta. Va a haber un crimen ahí, se van a armar los golpes sin duda. Sí, creo que el sentirse libre y amada, era algo que Ami se dio cuenta que se lo ha negado por mucho tiempo, así que ahora está en un nuevo inicio. Dispuesta a enfrentarse a una aventura de por vida ¿Las chicas celosas? ¡No, como crees! Jajajaja. A la Milk la suavizaron porque la admiraron, sino iba a ser una escena de un crimen. Muchas gracias por tu tiempo y tu rw ¡Un beso grande!

Jiyuu akabane: ¡Gracias por la portada para éste fic! Tu Oda al Kokú quedará para siempre graba da en mi mente. XD te imaginaba en una pelea de gatas contra la Ami compitiendo por Nappa. Jajaja me pregunto si Nappa sabe que le he juntado ganado. Como VegeRena de dulce, pues habría que ver *llora_recordando_que_su_matrimonio_no, recordemos que son intensos al principio, así todo rrrico. Mi esposo me dice que me ama, pero siempre le digo ¡No me amas asíiiii! XD Espero que hayas disfrutado del Smut, y la trama, obvio… por supuesto que están para eso, no para ver al Nappa partiendo ése cuerpito menudo, contra el suelo, la pared, la cocina, la mesa. Jajaja ¡Muchas gracias por tu tiempo, tu portada, tu rw! ¡Un beso grande! ¡Bienvenido al universo #SailorJinLover muuuaaajajajajaja (tenemos galletas y packs-prohibidos ¬¬)

OhaioIzumikun: Tranquila mi ciela, tranquila, que yo nunca las hago sufrir en vano, tú lo sabes. Y son de cabezas duras, no quería perder la rutina. Necesito un Nappa que me entrene y me dé de su proteína *baba_en_teclado. Sí ése Raditz es el rapaz de la familia, siempre hay una oveja negra y seppsi en la manada. Sí el reconocimiento después de tanto esfuerzo y sacrificio se lo merecían. Espero hayas disfrutado de la historia, gracias por tu tiempo y tu rw.

Kariim: Qué bueno que te haya gustado, pues sí aquí triunfa el amor. Como sólo la ficción puede hacerlo, Jajaja. Pero sí lo he visto en la vida real, no hay que ser tan pesimista. Gracias por seguir leyendo y dejar tu rw. Espero que el smut haya atravesado ¬¬ Tu pantalla, Jajaja *pantalla_empañada.