Los personajes no me pertenecen son de la gran Rumiko Takahashi. Esta es una historia sin ánimo de lucro.

Esta historia participa en la dinámica Sextember 4 de la página de Facebook "Fanfics y Fanarts de Ranma Latino"

".

.

..

Por qué tenía que ser ella

.

..

—Joder, joder, joder —Cerró rápidamente la puerta del baño y se tapó los ojos llevando una mano a su fruncido entrecejo.

Esto era una tortura, no podía seguir así. Desde que su madre se había casado con Soun Tendo y había conocido a sus "nuevas hermanas" sabía que iba a ser complicado, pero él era un artista marcial capaz de controlar su cuerpo y mente, ¿no?

Se recostó sobre la puerta y suspiró. Todo era culpa de ella, cómo se le ocurría salir al pasillo sólo cubierta con una toalla, tras una ducha, con el pelo mojado, mientras las gotas resbalaban por su esbelto y precioso cuello y se perdían entre esos apetecibles pe…

No, no, no, tenía que dejar de pensar eso o explotaría. Era su hermana, estaba P.R.O.H.I.B.I.D.A ¡porque no se le metía en su dura cabezota!… pero por qué tenía que ser justamente ella.

Todavía recordaba el día que la conoció, en esa cena familiar donde sus padres les comunicaron sus planes de matrimonio. Nunca pensó que su corazón pudiera latir tan rápido, nunca creyó que existiera de verdad el amor a primera vista. Pero ahí estaba ella desbancando todas sus convicciones con una simple sonrisa.

Y luego se desató la locura, mudarse de casa, cambiar de colegio, convivir de pronto con otras tres chicas, ver a esos imbéciles del instituto babear por ella y tener que ejercer de hermano mayor para apartárselos… Básicamente porque era su responsabilidad, no por nada parecido a los celos. Aunque lo peor era lidiar cada noche con los sueños provocados por su mente calenturienta y cada mañana con el resultado de los mismos.

Se pasaba las tardes entrenando en el dojo para no tener que verla demasiado y así poder resistir. Sabía que a su madre no le agradaba eso porque le hacía parecer distante, como si no le agradase su nueva familia, ¡nada más lejos de la realidad! Estaba muy feliz por ella. Su nuevo marido le caía fenomenal y Kasumi era todo lo que siempre había soñado de una hermana mayor. Incluso Nabiki tenía un punto, pero no era capaz de relacionarse con Akane. Era como si cada vez que la veía o que hablaba o interactuaba con ella, lo que sentía se hiciese más grande y fuerte. Lo había intentado todo para que esa sensación parase, para poder tratarla como al resto, para verla como una hermana…

Volvió a suspirar. En unos meses empezaría la universidad y ya no tendría que preocuparse. Solo tenía que aguantar un poco más. Claro que eso era más fácil decirlo que hacerlo. Sobre todo cuando ella se paseaba por la casa en su mini toalla como si él fuese una hermana más y no un hombre. Kami, por qué su mente le traicionaba y tenía que volver a ese momento.

Miró hacia abajo, no era lo único de su cuerpo en traicionarle.

Se alegraba de que, cuando se toparon, ella se hubiese sobresaltado tanto como para irse rápidamente a su cuarto sin percatarse del "pequeño" inconveniente que había aparecido en sus pantalones. También agradecía a los dioses que Nabiki no hubiese estado cerca porque, en el corto tiempo que llevaba conociéndola, se había percatado de que era una persona muy perspicaz y que no lo habría pasado por alto y habría intentado chantajearle de alguna retorcida manera.

Llevaba ya varios minutos encerrado en el baño y su pequeño, o igual no tan pequeño, problema no tenía visos de desaparecer. Por experiencia sabía que iba a necesitar una ducha fría, muy fría. Odiaba bañarse con el agua a esa temperatura pero últimamente parecía abocado a ello. No era raro que utilizase ese recurso una o dos veces al día. Incluso su hermana Ranko se burlaba de él resaltando el hecho de que, desde que se habían mudado ahí, se aseaba más de lo normal creando un absurdo rumor sobre una novia secreta que, gracias a Kami, mantenía a toda la familia entretenida y lejos de la bochornosa verdad.

Después de asegurarse de que había atrancado bien la puerta, retiró toda la ropa, dejándola en el cesto y se encaminó a la zona del ofuro. Sentándose en la banqueta que había para la ducha, abrió el grifo dejando que el agua cayera directamente sobre sus hombros en vez de en la cubeta. En cuanto el gélido líquido hizo contacto con su piel se estremeció pero agradeció notar que poco a poco conseguía bajar la temperatura de su sobrecalentado cuerpo. Eso le permitió relajarse.

A tientas destapó el bote del jabón, lo volcó sobre su palma y empezó a restregarse con él. Un aroma floral llegó a su nariz volviendo a traer a su mente al objeto de su deseo. Ese era otro de los inconvenientes de vivir rodeado de mujeres, no les bastaba con tener un único producto de limpieza, necesitaban llenar toda la repisa de recipientes variopintos para ir cambiando según el día o la persona y él había tenido la mala suerte de haber abierto justamente el de ella ¡Maldita fuera!

En poco tiempo toda la estancia olía a Akane y no pudo resistir que vívidas imágenes de ella invadieran su cerebro. Se la imaginó justo donde estaba él extendiendo con sus delicadas manos el gel por todo su cuerpo. Sus propias extremidades imitaron la acción. Primero en la zona de los brazos, haciendo círculos lenta y suavemente hasta llegar al delicioso valle entre sus pechos, ese por el que había visto escurrir una afortunada gota minutos atrás. Luego frotaría sus pequeños pero perfectos senos que estaba seguro cabrían sin problema en la palma de su mano y serían dulces bajo el tacto de su lengua. Para finalizar bajando lenta y parsimoniosamente hacia el lugar inexplorado donde residía su delicioso secreto.

Su lengua inconsciente se paseo fuera de su boca de sólo evocarlo. Su miembro latió exigiendo atención y un gruñido gutural salió de sus agrietados labios. Mierda, estaba duro, más que en toda su vida. Su cuerpo ardía como si estuviera envuelto en llamas y supo que si no hacía algo al respecto explotaría. Dio un gemido de frustración. Estaba condenado, ya no había vuelta atrás.

Se incorporó, agarró con su mano derecha al traidor que se había atrevido a alzarse sin su consentimiento y empezó a masajearlo lentamente. Era como montar en columpio, la sensación se disparaba y amplificaba a mayor velocidad y altura generando un nudo en el estómago y unas agradables cosquillas en su entrepierna. El agua que resbalaba por su espalda acentuaba esa sensación como suaves caricias producidas por un elemento externo. Rápidamente las escurridizas gotas pasaron a ser unos sensuales labios, esos que cuando formaban una sonrisa le cortaban la respiración pero que ahora acariciaba su miembro con suavidad.

Aulló de placer de solo imaginarlo y sus piernas temblaron. Tuvo que agachar la cabeza y apoyarse en la pared con su mano izquierda para evitar caer al suelo embaldosado. Aumentó el ritmo de la otra, girando la mano alrededor de la cabeza y luego regresando para apretar alrededor de la base, bombeando con más energía.

Le costaba respirar.

—Por Kami, Akane —suplicó apretando los ojos con fuerza.

La vívida fantasía de tener a la chica, de rodillas frente a él, pasando su lengua por su polla de manera sensual como aquella vez que la vio chupar un helado de manera inocente, empezó a causar estragos en su ya escasa cordura.

Se estremeció gruñendo enardecido.

Apretando los glúteos, se arqueó ligeramente hacia atrás echando la pelvis hacia el frente comenzando a realizar sutiles movimientos de vaivén embistiendo al vacío.

Su mano asumió un ritmo frenético e irregular, cada vez más cerca del éxtasis. El placer fue aumentando mientras notaba cómo el cosquilleo que nacía de la base de su miembro se expandía por todo su cuerpo, devorándolo.

—Joder Akane, Akane, Akane… —gimió guturalmente con voz quebrada mientras se corría en la soledad de aquella ducha fría.

Mantuvo el movimiento durante un tiempo, prolongando el apabullante y ensordecedor clímax, hasta que la sensación se volvió incómoda y toda su simiente había desaparecido por el desagüe.

Con el corazón todavía acelerado y las piernas de gelatina, cerró el grifo, se giró resbalando lentamente hasta quedar sentado en el frío y húmedo suelo. Apoyó la cabeza contra la pared mirando hacia arriba, demasiado embriagado de placer, y procuró calmar su agitada respiración para aclarar su mente.

La necesitaba, la anhelaba, el deseo por ella le estaba consumiendo. El amor había entrado en él revolucionando su cuerpo que ya no era capaz de refrenar sus instintos más básicos.

Ahora que había abierto la caja de Pandora se iba a pasar todo el rato matándose a pajas. Iba a estar más tiempo con la polla en la mano que entrenando… y todo por culpa de ella, su linda e inocente hermanastra.

.

..


.

..

¡Hola a todos!

Muchas gracias por leer mi pequeña participación en este caliente Sextember 4.

Esta historia forma parte del long fic que estoy escribiendo titulado "1+1" que es una mezcla entre uno de mis mangas favoritos "Marmalade Boy" de Wataru Yoshizumi y la serie española de "Los Serrano". Solo la he ajustado para que se entienda sin el resto de capítulos que la preceden (ya que forma parte del tercero) y le he subido un poco mas el tono, ya que el long fic en principio va a ser mas suave.

No quiero quedarme sin agradecer a mis queridas amigas y betas LumLumLove y SakuraSaotome por estar siempre ahí, animarme a escribir y por los maravillosos comentarios que me hicieron de este cortito. Y a Sakura por la suculenta portada que me ha hecho del mismo. Lo mejor de haberme animado de nuevo a escribir (creo que me he vuelto a enviciar) es su reacción a este relato. ¡Les ha encantado! a penas me han hecho correcciones esta vez, no se si porque son unas viciosas del lemon o porque de verdad, aunque cortito, el relato quedó chulo.

Aunque la historia en si me fascina, adoro todas las que tienen que ver con "best friends to lovers" o hermanastros, y me fue fácil escribir la dicotomía de Ranma en cuanto a sus sentimientos por su nueva hermana, sinceramente la parte picante me costó bastante ya que nunca he descrito algo así y mi marido no quiso colaborar diciéndome que los hombres tienen la mente en blanco cuando se masturban y que describir tanta emoción y sensación era un sinsentido... (imaginaos el emoji rodando los ojos)

Por último, me gustaría aprovechar para decirles a aquellas personas que pidieron continuación de mi one-shot de Akane en Hogwarts que no desesperen, si que haré un fic mas largo basado en eso pero mas adelante. No será exactamente una continuación, ya que esa historia fue un sueño, pero si que relataré como nuestros prometidos favoritos van a un colegio de magia y tiene aventuras, amores y desamores dentro del mismo. Aunque primero tengo que terminar el fic en el que se basa este cortito.

Pasad un genial Sextember. Luz