Lo sé, hace siglos que no actualizo esta historia, pero bueno, aquí esta otro capi, dedicado a Kat Basted. Un besote, espero que te guste. También un saludo muy especial a todas las personas que leen este fic.

Poción de Amor

Capítulo 4: Elegido

Albus observó al pequeño joven que se aferraba al magnifico lobo como si su vida dependiera de ello y, teniendo en cuenta como las barreras de Hogwarts habían salido disparadas, no dudaba que un mago oscuro, posiblemente Voldemort hubiese estado en el lugar.

-Harry, ¿Te escuentras bien?- el joven asintió, apenas dejando ir del lobo por un leve momento- Vamos, pequeño, lo mejor es que volvamos al castillo. El joven volvió a asenti, pero esta vez me aferró al cuello del grandioso animal, que le llegaba al pecho, y siguió caminando con él.

Pronto los profesores, Harry y el lobo, se encontraban en la puerta de la enfermería, donde Madam Pomfrey paseaba de un lugar a otro preocupada. Al ver a Albus empezó a hablar rapidamente.

-Oh, Albus, no se que pasó, en un momento Remus estaba en la cama, a punto de tomarse una poción para dormir y al otro momento, salió corriendo en dirección desconocida. No se donde se encuentra, pero cuando llegó, él se encontraba muy débil. Tenemos que encontrarlo Albus-

-No te preocupes, Poppy, me encargaré de que algunos profesores le busquen- dirigiendose a Severus- ¿podrías ir con otros dos profesores en busca de Remus?-

Severus solo le dirigió una mirada fulminante, pero asintió, saliendo del lugar junto a Filius y Minerva.

Albus volvió su mirada a Harry, con un movimiento de varita, el joven estaba acostado sobre una de las camas, el lobo acurrucado a sus pies. Un lobo increíblemente blanco con hermosos ojos dorados, algunos mechones plateados cerca de sus patas. No sabía porque, pero el lobo le recordaba a alguien.

Despejó su mente, ya pensaría en el lobo después, lo que tenía que hacer era hacer dormir a Harry y convencer a Poppy de que el lobo no haría ningún daño y sería benefico para el joven de ojos verdes tenerlo cerca.


Habían pasado cerca de seis horas antes de que el joven volviera al mundo de los vivos. A los pies de su cama se encontraba su querido amigo Lobo. Inmensos ojos ambar miraban en su dirección, como tratando de leer sus secretos.

Esos ojos le hacían recordar otros tiempos, le hacía traer a su mente memorias largamente olvidadas. Miles de recuerdos pasaron por su mente, ninguno quedandose el tiempo suficiente como para poder saber que era. Sintió el poder rodeándolo, para luego comenzar a dejarlo.

El sabía que ese era su destino, pero ¿a quien se estaba dirigiendo su poder? El poder alcanzó a su destinado, para encontrarse con una pared. El joven abrió los ojos inmensamente, antes de que todo el poder se devolviera contra él, envolviéndolo en una ola de viento y electricidad.

No entendía que sucedía, tal vez eso significaba que su elegido lo estaba rechazando, que no quería nada que ver con él. Una lágrima se deslizó por su mejilla, pero el no se daría por vencido, haría lo que tuviese que hacer con tal de que su elegido le aceptase.

Agotado, el joven cayó sobre la pequeña cama, sin darse cuenta de que el pequeño despliegue de poder que había demostrado, había hecho temblar todo Hogwarts...


Remus sintió como el poder empezaba a invadirlo; era enorme, maravilloso y calido, pero pertenecía a Harry. El deseaba conservarlo, pero a la vez sabía que no era lo correcto, el no podía quitarle algo que le pertenecía solo al joven. Ya muchas otras cosas se le habían sido negadas y quitadas por personas orgullosas y avariciosas, y él primero moriría antes de unirse a la lista.

Desde el borde de la cama, el lobo observó como el poder envolvía al chico, como su ángel lo manejaba con facilidad, y supo, sin temor a dudas que había hecho la decisión correcta.

Lo único que lo haría completamente feliz en esos momentos es que Harry recuperara su memoria.


Los alumnos y profesores en el gran comedor sintieron como Hogwarts empezaba a sacudirse, temblando como nunca antes. Pánico empezó a inundarlos a todos, pensando que el-que-no-debe-ser-nombrado estaba atacando. Todos los profesores tenían su varita lista, al igual que la mayoría de alumnos de sexto y septimo año.

Aunque realmente no había de que preocuparse, pronto el temblor empezó a bajar en intensidad y los profesores dejaron el salón para ir a investigar lo que había sucedido. Los rastros magicos los llevaron de inmediato a la enfermería donde se encontraron a Harry, quien lentamente iba bajando para terminar descansando sobre su cama.

Los profesores de Hogwarts escanviaron miradas, si esto era parte del poder del chico, no querían pensar en lo que sucedería al mundo magico si el chico cayera en las manos equivocadas.


Harry despertó al siguiente día para encontrarse solo en una de las camas de la enfermería. No recordaba mucho de lo que había pasado, desde el día que se encontrara en el gran salón. Recordaba que Ginny se había acercado a su mesa, pedido algo a Hermione. Luego el chico tomó un poco de jugo y todo se volvió negro.

Supuso que por eso se encontraba en la enfermería. Se llevó una mano a la frente, notando que ya no estaba usando gafas. Supuso que era algo bueno, tal vez alguien le había hechado una poción para corregir la vista a su bebida, sin saber que lo dejaría inconciente.

Soltó un suspiro y vovió su mirada a los alrededores, sus ojos dieron con un calendario. 'Oh, Merlín, han pasado mas de tres semanas'. Sin pensar en lo que Madam Pomfrey le diría, el joven se levantó rapidamente de la cama y se dirigió al despacho de Dumbledore.

En cuanto estuvo en frente de la estatua, esta de inmediato empezó a girar, revelándole la entrada al despacho del director. En el despacho se encontraban reunidos casi todos los profesores.

-Oh, Harry, veo que ya estas de pie- el joven sonrió timidamente.

-Así parece, profesor. La verdad no se que pudo haber pasado para que me tuviera en la enfermería por casi tres semanas. Espero que no se hayan preocupado mucho- Los otros profesores se le quedaron viendo como si le hubiese crecido otra cabeza.

-¿Recuerdas quien soy, Harry?- preguntó McGonagall.

-Por supuesto, Profesora Mcgonagall-

En el despacho todos se miraban, tratando de entender que era lo que había sucedido. Un día el chico se despierta sin memorias del pasado y luego, de un momento a otro, 'puff' recuerda todo.

-Dime, Harry, ¿Que es lo ultimo que recuerdas?-

-Uhmm, estaba en el gran salón a la hora de la comida, Ginny se acercó para pedirle prestado un libro a Hermione, Dean estaba tratando de explicarle como jugar fútbol a Ron, tomé un sorbo de jugo y todo se volvió negro-.

-Ya veo. ¿No recuerdas nada de la ultima semana?- el chico sacudió la cabeza.- De acuerdo, Harry, lo mejor es que vayas a la sala común y hables con tus amigos. Ellos han estado muy preocupados-

-si, Profesor. Con permiso- sin mas Harry dejó el despacho, preguntándose por que todos estaban actuando tan extraño.

-Albus, ¿como puede estar pasando esto? Según lo que dijiste no había ninguna cura para esta poción-

-Es verdad, Albus. Lo que leí acerca de la poción es igual a lo que el joven Potter representó durante la ultima semana, esto es inconcebible- ahora fue Severus el que continuó.

-Parece que una vez mas, el Sr. Potter desafía todo lo que nosotros damos por cierto-

Los demas no pudieron evitar darle la razón al anciano, mientras Remus, en un extremo de la oficina sonreía complacido.


Harry dio la contraseña al retrato de la dama gorda y entró rapidamente en la sala común dirigiendose a donde Ron y Hermione se encontraban. El joven se tiró sobre uno de los sofás y miró fijamente a sus mejores amigos.

-¿puedo preguntarles que tanto a pasado mientras he estado inconciente?- Hermione sonrió ampliamente, a la vez que se tiraba sobre el joven dandole un fuerte abrazo.

-Merlín, Harry, no sabes lo preocupada que he estado. La forma tan rara en que actuaste ayer, como si no nos conocieras y cuando recién despertaste... Pensé que era efectos de la poción, me alegra que ahora te encuentres bien-

-¿Quieres decir que estuve despierto? Pero, yo no recuerdo nada-

-Oh, no te preocupes, Harry. Lo mas seguro es que haya sido un efecto secundario de la poción, una etapa que no recuerdas a nadie, y que cuando te recuperas no vas a recordar-

-Pero...-

-No te preocupes, buscaré todo lo que pueda acerca de la poción, aunque tendremos que preguntarle al director cual es el nombre, el parecía saber muy bien de que se trataba, mientras voy a seguir revisando este tomo- Ron que hasta ese momento había estado cayado, se decidió por abrir la boca en ese momento.

-Bueno verte de nuevo, Harry. ¿Que tal si jugamos una partida de ajedrez?-

-Seguro- Hermione mientras tanto seguía engrosada en el enooorme libro de pociones.

Durante la siguiente hora, los dos chicos jugaron aunque fueron interrumpidos cada cinco minutos cuando sus compañeron pasaban a saludar a Harry y a decirle cuanto le extrañaron. Siendo viernes, los Gryffindor no tenían clase sino hasta después de almuerzo.

Al parecer todo había regresado a la normalidad, luego del almuerzo seguía pociones. Las siguientes dos horas pasaron entre comentarios sarcasticos enviados del profesor al niño de oro, aunque estos no eran tan llenos de desdén y desprecio como antes.

Después de Pociones seguía practica de Quidditch y después la comida. Todo ese día había sido tan normal que daba miedo. Los profesores no dejaban de observar los movimientos de Harry, temiendo que al mas minimo descuído algo extraño fuese a suceder.

El toque de queda llegó, era cerca de media noche cuando el ultimo de los estudiantes de Gryffindor decidió ir a su dormitorio. Momento que Harry decidió aprovechar. El chico estaba vestido en una larga túnica blanca que acababa de transfigurar, un cinturon dorado y sandalias a juego.

Enormes ojos verdes vacíos miraban hacia la nada, mientras caminaba como sonambulo por los corredores de Hogwarts. Pronto dio con la puerta que deseaba, donde estaba la presencia que lo llamaba. Tocó dos veces a la puerta, antes de que esta se abriera.

Un sorprendido Remus se quedó mirando al hermoso muchacho frente a sí. Ojos verdes se encontraron con los suyos, mientras que labios carmín se partían para dar un suspiro. Brazos niveo fueron a posarse alrededor de su cuello, mientras el rostro del ángel se aproximaba aún mas al suyo.

Los brazos de Remus rodearon a Harry, mientras robaba un beso de los delicados labios. ¡Merlín, cuanto lo deseaba! Apoyó su frente con la del chico, esperando a que él hiciera el siguiente movimiento.

-Harry, ¿sabes lo que estas haciendo?- besó otra vez los labios del chico- /sabes en lo que te estas metiendo?-

-Por supuesto, Amo. Contigo por siempre, y para siempre- los ojos de Remus se abrieron inmensamente por la sorpresa, mientras los labios del ángel oji-verde cubrió los de su Lobo.


¿Fin? - es broma, aunque si les soy sincera, estube pensando seriamente en dejarlo aquí, las ideas que tenía para este fic abandonaron completamente mi cabeza. Sniff, pero voy a tratar de que la inspiración vuelva a mí.

De todas formas va a haber votación, ¿desean que lo continue? Un besote a tods, espero este capi les haya gustado.

Mis agradecimientos a Alym, Yatta, Sailor Earth, Sakura Snape, Kat Basted, Dark-sabry, Nevichii, Ruby Andariel Claw, Gala Snape, Amazona Verde.