Título: ¿Ha sido un sueño? Al abrir los ojos oía de fondo unos ronquidos muy conocidos, se trataba de Neville. ¿Qué hacía allí?, no estaba en la enfermería-piensa Harry, se levanta silenciosamente para no despertar a nadie y miró el calendario que había en la habitación. Era el día 22 de noviembre, eso era imposible. No estaban en pleno abril, a no ser que todo hubiese sido un sueño. Harry se dirige hacia su baul para vestirse sin hacer ruido, echa un vistazo en el interior para elegir lo que se pondría debajo de la túnica. Al mirar se sorprende ya que ve la ropa que se había puesto en el sueño pero de su talla: pantalones negros con botas hasta las rodillas negras con borlas plateadas, blusa negra con trabajos en plata y oro en cuello y puños, capa negra con runas doradas por todo el borde y guantes de cuero negro que le llegaban hasta medio brazo; además, la capa tenía una capucha que siempre llevaba puesta así como una bufanda que le tapaba el rostro de nariz para abajo dejando su cara entre tinieblas. Sólo con verlo, tuvo ganas de ponérselo, lo cogió y se lo puso sin que nadie se diese cuenta. Cuando se estaba poniendo la túnica, las cortinas de las demás camas ya se estaban corriendo dejando ver a unos muchachos soñolientos. Ron- Harry, que madrugador- dice mientras él se incorporaba de la cama para vestirse también. Harry estuvo esperando a Ron mientras registraba de nuevo su baul en busca de las armas de su sueño pero no las encontró. Ron- Bonitas botas, te las comprastes este verano- le dijo a Harry mientras bajaban las escaleras. Harry- Sí, te gustan- dice mintiéndole a su pesar ya que no quería que se preocupasen de que esas botas habían aparecido de repente después de que tuviese un sueño. Ginny- Harry, ¿qué tal has dormido?- dice dándole un beso rápido en los labios cuando éste estaba en la sala común. Harry- Bastante bien, bajamos a desayunar- dice cogiéndole la mano a Ginny. Estaban desayunando cuando empezó a llegar el correo. Hermione- ¿Qué raro?, al profesor Dumbledore le ha llegado una carta. Los otros tres se giran mirando al profesor y ven a un Dumbledore preocupado mientras que leía la carta. Al poco rato los chicos vuelven a centrarse en sus platos después de un comentario de Ron. Ron- Hermione, no es extraño. Dumbledore es muy importante y ahora más con lo que-tu-sabes. Hermione- Sí, es verdad. Harry, ¿qué tienes pensado para sorprender a Ginny? Harry al oirlo se queda de piedra ya que eso mismo había vivido en su sueño. Harry- Será una sopresa- es lo único que consigue decir aparentando serenidad. Se levantan de la mesa para irse a la sala común y coger sus capas para irse luego a Hogsmeade. Cuando estaban a punto de salir por las puertas, Harry se miró los bolsillos si llevaba la varita pero no la encontró. Harry- Chicos adelantaros vosotros, se me ha olvidado coger una cosa. Ginny esperame en la Casa de los Gritos- le da un beso en los labios como señal de despedida. Harry se va a la sala común si encontraba allí su varita pero no la encontró, luego fue a su habitación pero allí tampoco estaba, al final fue al comedor dónde se encontraba Dumbledore sentado releyendo la carta que había recibido. Va a su sitio y allí estaba su varita cuando iba a irse del comedor, le empieza a doler la cicatriz y cae al suelo de dolor. Dumbledore-¡Harry!- grita mientras se dirigía hacia él preocupado. Pero antes de que éste llegase hasta Harry, este último se había levantado del suelo transformándose en un ser totalmente distinto al que era: llevaba pantalones negros con botas hasta las rodillas negras con borlas plateadas, blusa negra con trabajos en plata y oro en cuello y puños, capa negra con runas doradas por todo el borde y guantes de cuero negro que le llegaban hasta medio brazo; además, la capa tenía una capucha que siempre llevaba puesta así como una bufanda que le tapaba el rostro de nariz para abajo dejando su cara entre tinieblas. Como accesorios llevaba su espada, su arco y un carcaj de flechas a la espalda, varios puñales y dardos escondidos así como algunas estrellas arrojadizas en sus antebrazos bajo guardas de cuero y plata, su cinturón negro, lleno de pequeños compartimientos y con la hebilla del fénix dorada y con esmeraldas por ojos y lo más importante, el Anillo del Fénix que era un sencillo anillo de oro con una gema magnífica engarzada y con el dibujo de un fénix llameante en ella, su pelo era mucho más largo, sus ojos eran dorados y la cicatriz había desaparecido. Ante esta visión Dumbledore se quedó de piedra y no pudo seguir avanzando hacia Harry, si se le podía llamar así. Éste último desapareció hacia Hogsmeade. En Hogsmeade: Ginny- No se donde está, por favor dejarme. Mortifago- No te creo pequeña y además no somos tan tontos para dejarte ir. Cruccio- grita dejando semi-inconsciente a Ginny. Voz- Yo creo que sí- dice friamente. Mortifago- ¿Quién eres? Voz- Mi nombre es Miriel y voy a ser el que os va a dar una paliza sino dejais a la chica en paz. Los mortifagos empezaron a reirse de él pero fue una equivocación ya que sin previo aviso volaron por los aires chocando contra una de las paredes de la Casa de los Gritos dejandolos inconscientes. Miriel se acerca a los mortifagos mientras que en una de sus manos se empezaba a formar una bola verde que seguramente se tratase de la maldición asesina. Cuando estaba a punto de lanzarla a los mortifagos escucho una voz detrás suya. Nienna- No, Miriel. Dejalos que vayan a Azkaban. Ante estas palabras Miriel hace desaparecer la maldición y se dirige hacia Ginny dándole un tierno beso en los labios antes de que cayese al suelo transformandose a su forma original que no era otra que el cuerpo de Harry. Nienna coge el cuerpo de Harry y desaparecen dirigiendose a Hogwarts. Cuando ellos habian desaparecido por el lugar aparecen Ron y Hermione preocupados por Ginny ya que no la habían visto desde hace tiempo. Ron- Te encuentras bien- dice cogiendole de una mano para incorporarla. Ginny- Sí, gracias a Harry que vino a salvarme de esos mortifagos- dice señalando a los mortifagos inconscientes y atados en unas de las paredes de la Casa de los Gritos. Los otros dos al verlos pegan un pequeño grito ya que no se habían dado cuenta de ellos. Hermione- Vamos a la enfermería para que te vean. En Hogwarts: Harry había vuelto a aparecer en el comedor acompañado de Nienna dejando a Dumbledore más consternado todavía. Nienna- Dumbledore, hay que llevar a Harry a la enfermería pero si es posible a una habitación privada. Dumbledore- Esta bien- dice encabezando la marcha analizando lo que estaba pasando en esos momentos. Dejaron a Harry en una la cama de la habitación que se reservaba para los profesores enfermos y se fueron al despacho de Dumbledore para tratar el tema. Nienna- Dumbledore, gracias por darme el puesto de profesor de Defensa contra las Artes Oscuras. Dumbledore- No te preocupes de eso, ahora. Nienna- Ok, hay que preocuparse de Harry y que lo que ha ocurrido hoy no vuelva a pasar y para ello me lo tengo que llevar por lo menos durante un mes para entrenarlo a nuestra manera. Dumbledore- Lo tendré que pensar- dice con el semblante triste ya que consideraba a Harry como a un hijo. Nienna- Piénsalo bien, ya que si nos equivocamos todo estará perdido. Lo entiendes, ¿no?, siendo quien eres. Nienna deja a un Dumbledore pensativo en su despacho pensando todo lo que habia hecho por Harry durante todo este tiempo y de sus travesuras. Para él Harry era como un hijo y no sabría que hacer si el no estuviera. Por otra parte estaba Nienna, un tipo raro pero que estaba muy bien valorado y tenía experiencia respecto a las Artes Oscuras. Aun así no estaba dispuesto a dejar marchar a Harry sin motivos ovios pero los últimos acontecimientos los tenía que analizar. Al día siguiente se reunió de nuevo con Nienna. Dumbledore- Lo he estado pensando toda la noche y he decidido que te lo lleves a dónde te lo tengas que llevar pero si le ocurre algo no responderé de mis actos. Nienna- Lo he comprendido- se dirige hacia la salida del despacho- Me lo llevaré ahora que todos están desayunando- y sale de allí para dirigirse a la enfermería. Al entrar, encuentra a Ginny en una cama dormida profundamente y piensa "ya sé porque Miriel ama a esta doncella, parece un ángel". Se dirige a la cama de ella y deja un sobre con su nombre en la mano de ésta. Luego va a la habitación dónde se encuentra Harry y entra en ella cerrandola mágicamente. Nienna- Señor, levantase. Tenemos un largo camino hasta "La Ciudadela"- comenta mientras lo mece suavemente para despertarlo. Harry abre los ojos y lo que ve lo deja desconcertado, un hombre alto delgado, con pelo largo y unas orejas puntiagudas le estaban mirando. Después de fijarse detalladamente en él mira a su alrededor y encuentra una habitación paracida a la enfermería pero muy reducida. Harry- ¿Dónde estoy?¿Y quién eres tú?- dice vencido por la curiosidad al final. Nienna- Señor, se encuentra en la enfermería de Hogwarts y yo soy uno de los antiguos elfos que huyo de las tierras mortales después de la caida de Mordor. Harry al oírlo se queda aun más extrañado pero antes de hablar piensa en lo que quiere decir para no ser descortes. Harry- ¿Y qué hacéis aquí? Nienna- He venido con unos cuantos más para enseñarte nuestras artes para que puedas hacer frente al "Terror" y para ello tendrás que venir conmigo a la antigua Ciudadela, lugar desde que hacemos frente al mal desde tierras mortales. Harry se incorpora y se sienta en la cama todavía más incomodo. Harry- Yo, ¿qué tengo que ver en esto? Nienna- Señor, deja de decir preguntas que se responderán con el tiempo ya que es hora de partir- le extiende la mano y Harry siente como un hormigueo por el cuerpo. Harry se levanta mareado de la cama y Nienna le ayuda a caminar unos cuantos pasos hasta la puerta. Nienna- Mi señor, no nos podremos detener en ningun momento hasta que lleguemos a la Ciudadela ya que estaremos en peligro y no se preocupe por su dama ya le he dejado un mensaje- añade esto último al adivinar lo que iba decir. Harry- Ok, pero a cambio tú dejarás de llamarme Señor y me nombrarás por mi nombre. Mientras en el comedor, dos muchachos estaban preocupados al no ver sentados en la mesa a Ginny y a Harry. Ron- Tardan mucho en venir- dice metiéndose una tostada a la boca- Si nop vienam ma comará sos comadas- dice con la comida aún en la boca. Hermione- Ron, traga ante de hablar, quieres- luego añade pensativamente-No es propio de ninguno de ellos, ausentarse de esta manera. Ron- Sí, ¿qué crees que le ha ocurrido?, no habrán hecho una cosa- añade estrugándose los nudillos de las manos. Hermione- Ron, no seas burro- se mete en la boca lo último que le quedaba del desayuno y se levanta- Vamos a la enfermería, puede que estén allí. Al entrar en la enfermería ven salir de una puerta que antes no se habían dado cuenta de ella que salían dos individuos: uno era una persona adulta y el otro era un muchacho. Hermione y Ron se fijan superficialmente en ellos mientras se dirigían hacia la cama donde se encontraba Ginny. Hermione- ¿Qué extraño?, nunca antes Hogwarts había recibido a dos individuos tan extraños. ¿Te fijaste como iban vestidos?- dice sentándose al lado de Ginny. Ron- Sí, parecían a los cuentos de los muggles. ¿Cómo los llamaban?- se queda pensando durante un rato- Así. Los muggles los llaman Elfos Altos, me lo dice mi padre continuamente que trae un libro de muggles que trata sobre algo del mundo mágico... Mientras Ron decía estas palabras pero Hermione no le hacía caso ya que había visto un sobre raro con un nombre también raro en la mano de Ginny. Hermione- Ron, mira lo que tiene tu hermana en la mano. Ayer no lo tenía- dice enterrumpiendo al mencionado. Ron va a coger el sobre con cuidado pero lo único que hace es despertar a Ginny de su sueño. Ginny- ¡Harry!- grita incorporándose a medias haciendo salir de su oficina a la enfermera Pomfrey. Hermione- Tranquila, ella se encuentra bien. Solo ha tenido un despertar brusco y le hecha una mirada asesina a Ron por despertar de aquella manera a Ginny. Al rato la enfermera Pomfrey se retira de nuevo a su despacho una vez que había examinado a Ginny. Hermione- Te encuentras bien- dice preocupada. Ginny- Sí, sabes algo de Harry. Hermione- No sabemos nada pero esto podría decirlo- Ron le entrega el sobre que ella tenía cuando dormía- Hemos pensado que sería para usted. Ginny se queda mirando la tapa del sobre un momento recordando dónde antes había oído ese nombre "Morwen Nólatári", a sí. Esa era la manera que tenía Dumbledore de nombrarla cuando se transformaba. Ginny- Sí, es para mí pero no sé de quien es la letra- abre el sobre y lee para sí: Para Morwen Nólatári: Con todos mis respetos, señorita, me dirijo a usted para comunicarle que me llevo a su amado a un lugar especial para entrenarlo en el duro arte del dominio mental y físico. No intente detenerme ya que el destino de éste es venir conmigo y él lo sabe por lo que ha venido voluntariamente para protegerla a usted del "Terror". Le aconsejaría que siguiese entrenando como hasta ahora estaba haciendo ya que en el futuro lo necesitará para ayudar a Miriel. Atentamente,
Nienna of Dorthonion Ron- ¿Qué pone en la carta?- dice mirando a su hermana. Ginny- Toma, lee tu mismo- dándole la carta. Ron- Ginny, si aquí solo hay letras raras- dice echando un vistazo a la carta. Hermione- Es verdad, pone cosas muy raras- comenta mirando por encima del hombro de Ron para leer la carta.
... En un lugar desconocido: Harry y Nienna estaban caminando por un bello paraje cubierto de altos árboles y por flores que formaban tapices. Harry- ¿Qué lugar es éste? Nienna- Éste es el antiguo cementerio donde se enterraba a los hombres que caían en la lucha contra el "terro" por eso es tan bello porque lucharon por el amor, la justicia y la paz. Harry- ¡Ahh! Desde entonces Harry no hizo más preguntas hasta que llegaron a la Ciudadela. En la entrada se encontraron a los guardias armadas hasta los dientes. Soldado- ¿Quiénes sois?¿y qué hacéis aquí? Nienna- Somos Morwel Miriel de la casa de Sun y Nienna of Dorthonion de la casa de Treegreen. Y estamos aquí para entrenar al muchacho- dice apoyando la mano en Harry, el cual sufre otro hormigueo. Los guardias enseguida les dejan pasar y se dirigen a una sala dónde se encontraban dos personas sentadas en unos asientos que parecían tronos. Cuando estan a escasos metros de allí, Harry se da cuenta que el hombre que estaba en el trono no era otro que Godric Gryffindor. Godric- Harry, por favor acercate un poco más y te contaré como escape de Salazar Slytherin- se vuelve a su mujer que estaba en el otro trono- Inwé este es Harry Potter, Harry Potter ésta es mi mujer Inwé- sonríe abiertamente para que los dos se llevasen bien- Bien, una vez hechas las presentaciones pasaré al grano ya que dentro de poco me tendré que ir. Veras:

Flash Black Salazar- Lo siento, pero ya es tarde. No te preocupes por esa predicción ya que no ocurrirá. Adiós viejo compañero. ¡Avadra Kadavra!- exclama. Mientra Godric pronunciaba unas palabras intangibles antes de que el hechizo le tocase y segundos después toda la casa quedó en ruinas dejando a todos los ocupantes muertos. Pero lo que nadie supo es que Godric milagrosamente salió vivo de allí pero muy grave, caminó durante horas y días desorientado por bosques y praderas hasta que perdió el conocimiento en un paraje desconocido para él. A los pocos días Godric despertó y se encontró con un lugar totalmente distinto, al incorporarse ve que su habitación estaba dentro de un enorme árbol porque las paredes eran de celulosa pero aun así la habitación era mucha más bella que muchas otra habitaciones que había visto hasta entonces. Godric al echar el vistazo se fija que al lado suyo había una bella joven dormida. La joven se llamaba Inwé y era la princesa de los elfos altos que había encontrado a Godric en uno de sus paseos y lo había llevado ante el médico de la ciudad para que lo curasen. En el momento en que se vieron los dos jóvenes aunque uno de los dos estuviese desmayado o dormido se enamoraron instantáneamente. A los días se lo dijeron al padre de la princesa que se querían casar, pero ha cambio Godric renunció a salir al exterior. Así lo hizo y al poco tiempo tuvieron un hijo que no hacía otra cosa que escaparse de la ciudad para pasar aventuras hasta que en una de ellas no regresó. Godric y Inwé enviaron una patrulla para buscar a su hijo como otras veces pero esta vez lo encontraron casandose con una mortal, con lo que renunciaba a su vida como elfo alto.
Fin del Flash Black
... Godríc- ¿Cómo verás?, tienes en tu pasado mucho más de lo que sabes, no es cierto. Harry- Sí y no sé cuando acabará esta locura de las revelaciones. Godric- Todo acabará pronto, no te preocupes. Nienna procura que nuestro joven huésped se ponga cómodo y empiece su entrenamiento. Harry nos veremos a finales de año, ahora tengo unos asuntos que atender urgentemente- termina desapareciendo. Nienna- Nuestro rey está muy ocupado con todo este asunto. Vamos a empezar tu entrenamiento antes de que pruebes de nuevo a transfigurarte. Se dirigieron a unas salas especiales de entrenamiento donde se le hizo entrega de todas las armas especiales que debía tener muy parecidas a las otras pero en estas la espada estaba curbada hacia atrás como las espadas árabes y los adornos eran de diferente color. El entrenamiento consistió en fuerza mental en la que lo hacían sentar en una silla dónde revivía todos los momentos duros de su vida una y otra vez hasta que dejaba de enfurecerse y analizaba las escenas (las escenas que más le costaron fueron las muertes de sus padres y la de Sirius). Después de eso comenzaron las clases de manejo de armas y pruebas físicas para ponerlo en forma. Ya era casi la hora de volver de nuevo a Hogwarts cuando se celebró una reunión de los elfos. Godric- Siéntate a mi lado. Sabes porque se celebra esta reunión. Harry- Para enseñarme la última lección. Godric- A sí es, en esta reunión se te concederá la sabiduría de los Señores del Fénix como ha sido costumbre en cada generación- le coge las manos a Harry. De repente los dos se encuentran en una dimensión diferente a toda otra que se pudiese imaginar: todo era de un color azul eléctrico como el que se produce en la auroras boreales. Godric coge de las manos a Harry y éste siente una sensación como si le estuvieran pasando mucha información y sabiduría por una descarga eléctrica o por medio de un cruccio muy débil. Sin que se diese cuenta ya estaban de nuevo con el resto de los elfos. Godric se encontraba de pie al lado de Harry, antes de caerse al suelo de cansancio y agotamiento ya que lo que acababa de hacer requería mucho poder. Al momento unos cuantos elfos ya se encontraban ayudando a Godric a levantarse y a retirarse para descansar y recuperar fuerzas. Nienna- Harry, no te preocupes. Godric está bien solo es un momento- se mira el reloj- Ya es hora de irnos pero antes te tenco que presentar a mi sobrina. Vamos. Los dos salen de la sala como habían venido silenciosamente y recorren el fuerte hasta las puertas donde una doncella les esperaba con tres caballos, uno para cada uno. Nienna- Harry, te presento a Jenny, mi sobrina. Jenny, éste es Harry. Harry- Es un placer- dice agachandose y besándole la mano como un caballero. Jenny- El placer es mío- contesta ella. Mientras volvían a Hogwarts a continuar con los estudios escolares, Harry piensa que Jenny se parecía a alguien pero a quien y ese sentimiento se repetía cada vez que la veía.