4º Capítulo: Infancia feliz

A los pocos días del parto apareció Draco Malfoy diciendo que todo estaba listo para el bautizo. Al instante en que Harry se quitó la capucha Draco se puso en guardia sacando la varita pero con un movimiento de mano Harry tenía la varita de éste en su mano.

-Tranquilo, he adoptado esta forma para que Ginny Weasly no se asuste- miente Harry.

-Señor, perdón por la discreción pero por qué has escogido a Ginny Weasly para ser la madrina de su hija- comenta Draco Malfoy.

-Lo hago porque Ginny me ha caído siempre y además me ha ayudado siempre- dice tajantemente Harry- Liz, cariño coge a Elizabeth ya es la hora para ir al bautismo.

Liz coge a Elizabeth de su cuna y agarra del brazo de Harry mientras van siguiendo a Draco por el bosque hasta una pequeña iglesia donde les esperaba Ginny.

-¡Harry!- exclama Ginny al ver a éste y lo abraza- Me alegra de verte, Draco me dijo que sería la madrina de tu hijo.

-Yo también me alegro de verte y sí, serás la madrina de Elizabeth- dice Harry señalando a la pequeña en brazos de Liz- Y la que la sostiene es su madre y mi esposa, Liz.

-Encantada de conocerte, Liz, eres muy afortunada de tener a Harry como esposo. ¿Puedo cogerlo?- añade Ginny.

-Sí claro. Gracias, Ginny, por recordarme que tengo a un maravilloso esposo- dice dándole el bebe a ésta y luego dando un beso a Harry.

-Vamos a dentro, que el cura nos está esperando- dice Harry.

Los cuatro entraron en la pequeña iglesia y como habían dicho los padres de la pequeña sólo asistieron Draco y Ginny como invitados. La celebración fue bonita y encantadora donde la niña ya daba alguna muestra de poder como por ejemplo que cuando le echaron el agua y empezó a llorar estallaron varios cristales.

-Mi aijada ya da muestras de magia- dice Ginny muy contenta después del bautizo.

-Sí, a mi también me a sorprendido- comenta Draco.

-Pues a nosotros no- dice Harry- Os invitamos a comer y os hablaremos de todo lo que queréis y de la primera vez que hizo magia la pequeña Elizabeth.

Los cuatro se fueron hasta la cueva donde Ginny se sorprendió al entrar por encontrarse con un bonito hogar. Entre Harry y Liz contaron como se conocieron salvando el detalle de que Liz en esos momentos era una serpientes y de sus viajes por todo el mundo omitiendo todo lo referente a las artes oscuras y también de cómo Elizabeth utilizó por primera vez magia.

===Flash Black===

-Harry, cariño, me apetece comer una paella y un poco de jamón- dice Liz desde una silla.

-Sí, amor, ahora mismo voy hacia España a traerte un poco de lo que has dicho- dice Harry destrozado por los viajes a todas partes del mundo.

Pero antes de desaparecer vio como su esposa involuntariamente se desaparecía hacia donde no sabía gritando su nombre.

Al momento Harry desapareció para ir a todos los sitios posibles a donde podía haber llegado hasta que la encontró en un chiringuito de una playa española pidiendo una paella y una buena ración de jamón.

-Valla, no me esperas ni para comer- dice Harry aparentando enfado- Te vas y luego esto.

-Harry, sabes que mi intención no era irme pero la pequeña, no sé como pero me ha obligado a irme- dice Liz.

Harry pone una gran sonrisa en su rostro.

-Así que nuestra pequeña ha hecho magia por primera vez- dice Harry- Esto hay que celebrarlo. Camarero una ración doble de lo que ha podido la señora.

-Pues así se hará, querido- dice Liz sonriendo por saber que su hija ya había hecho magia.

====Fin del Flash Black===

Los cuatro se empezaron a reír de lo ocurrido mientras comían, después Ginny y Draco les contaron todo lo que había pasado en el mundo mágico desde que se apartaron de él.

...

Habían pasado unos años desde esa reunión y la pequeña Elizabeth montaba en una escoba voladora de juguete mientras su madre la perseguía para que bajase de ella por toda la casa. Este juego de persecución acababa cuando Harry aparecía por la casa después de haber practicado ya que Elizabeth adoraba a su padre.

-Eli, baja ahora mismo de esa escoba y no hagas correr a tu madre por la casa aunque el ejercicio le viene bien- dice Harry sonriendo viendo a su esposa e hija.

-Harry, cuantas veces te he dicho que le quites esa escoba- dice dándole un tierno beso.

-Sí, padre- dice Elizabeth tristemente.

-Ven aquí pequeña- dice Harry- Mañana te voy a dar una sorpresa. SSShh, no se lo digas a tu madre.

-Sí, no se lo diré- dice en susurros.

Al día siguiente Harry se lleva a Elizabeth a una campa.

-Eli, hoy te voy a enseñar a volar en una escoba de verdad- dice Harry.

Síííí, ¡viva mi padre!- grita Elizabeth dándole un fuerte abrazo a Harry.

-Hija que me ahogas- dice él.

Ella lo suelta y él con un movimiento de mano hace que dos Estrellas de Luz (último modelo de escoba de carreras) apareciesen delante de ellos.

-Papi, son super chulas- comenta emocionada.

-Gracias, vamos a probarlas o nos quedamos aquí admirándolas- añade Harry.

Los dos se dirigieron a las escobas y con una ágil maniobra ya estaban encima de ellas volando por encima de las copas de los árboles. Sin que Harry pudiese hacer mucho, su hija se le adelantó dirigiéndose hacia Harry con lo que éste se puso pálido al adivinar la reacción de Liz, su esposa. Entonces Harry se puso a máxima velocidad y ya estaba a la misma altura de su hija cuando se puso del todo blanco al ver a su esposa saliendo del hogar. Frenó la escoba de su hija a la vez que la suya haciendo que sus presencias pasasen desapercibidas momentáneamente para Liz.

Una vez en tierra, Harry regañó a Elizabeth por lo que había hecho y cuando iba a desaparecer las escobas apareció por detrás de Harry Liz con un semblante serio.

-Harry James Potter, ¿qué haces con dos escobas?- pregunta Liz.

-Nada querida, solo le enseñaba a nuestra hija la diferencia entre una escoba de juguete y una de verdad- comenta el aludido.

-No sé, tu voz no parece muy convincente- dice Liz mirando a Harry inquisidoramente sin creerlo- Tienes suerte que no puedo leer tu mente- añade amenazadoramente con un dedo levantado.

Al final Harry salió airoso del problema y aún así se puso varias veces en peligro con las escobas hasta que su hija pudo controlar una escoba de última generación ya que quería que su hija entrase en el equipo de su casa cuando llegase su oportunidad porque si controlaba la mejor también controlaría la peor.

Cuando pasó otros tantos años, Elizabeth iba a cumplir los diez años decidieron entre Harry y Liz ir a comprar la varita de ésta.

-Eli, esta mañana iremos a comprarte tu varita- dice Harry cuando esta se levantaba de la cama- por tu cumpleaños. ¿Qué te parece?

-Genial, papi. Así tendré una varita como vosotros y podré hacer magia- comenta emocionada dando saltitos.

-Hija, tranquilízate. Te tenemos otras noticias- dice Liz.

Elizabeth se queda quieta al oír estas palabras.

-Elizabeth, vas a tener un hermanito- dicen los dos a la vez (Harry y Liz)- y la otra cosa, es que al año que viene tendrás que pasar a un colegio de magia internada.

Elizabeth al oír estas noticias se quedó paralizada, no esperaba nada de eso. Al principió reaccionó mal llorando y berrinchando como un bebe pero mientras pasaba el tiempo lo iba asimilando hasta que al final aceptó las dos ideas.

Utilizaron los polvos flú para llegar al caldero chorreante y desde allí al callejón Diagonon hasta la tiendas de Olliviander y Madame Malkin. En Olliviander, a Harry y a Liz les estuvo describiendo sus varitas y luego a Elizabeth le escogió una varita especial a la de Harry ya que dijo que fue la única pluma que dejó Fawkes antes de morir definitivamente después de la muerte de Dumbledore. Luego en la tienda de túnicas le midieron las medidas para que el año que viene sólo las tuviese que recoger.

...

Un año después Elizabeth recibió una lechuza del colegio de magia y hechicería Hogwarts donde le indicaba el material que tenía que llevar, la hora y el lugar dónde tendría que coger el tren para llegar hasta el lugar y desde que había recibido su varita había practicado con su padre y madre algunos hechizos de defensa, lucha y hogar para desenvolverse cuando llegase por tener el apellido Potter. Compraron los utensilios un mes antes de empezar el curso y Harry le obligó entre juegos a que aprendiese todo de Pociones ya que por medio de Draco sabía que Snape aún daba pociones.

Al final llegó el 1 de Septiembre y Elizabeth se tenía que ir.

-Cariño, sólo tienes que sujetar esta vieja lata y aparecerás en la estación- dice Harry entregándole una destrozada lata.

-Elizabeth, toma a Tim. Te ayudará a pasar estos meses- dice Liz mientras le pasa un terráqueo oscuro.

-Gracias papa, gracias mama. ¿Cómo pasaré...- pero no termina la frase porque es transportada a King´s Cross.