El pulso

Lily llegaba resoplando molesta al andén del tren escarlata. Su hermana había decidido ponerse enferma justo ese día (para fastidiarla, seguro) y su padre no la había podido llevar a la estación de King's Cross. No le deseaba ni a su peor enemigo un viaje de dos horas y media en autobús con una lechuza que se cree un ruiseñor, con un baúl del tamaño del Santiago Bernabeu, con el SPM (Síndrome premenstrual) y sin aire acondicionado. Definitivamente no era un buen comienzo para su último año en Hogwarts.

Lily era, por así decirlo, alguien que pasa desapercibido, por su propia voluntad. Era una chica guapa, pero pocos lo sabían, ya que no se molestaba en arreglarse demasiado. Su concepto de tratamiento de belleza era una ducha diaria, peinarse el pelo en una trenza y depilarse. Además, y para disgusto de su madre, se empeñaba en vestirse siempre con ropa ancha y deportiva, esto lo hacía para ocultar su delgadez , que en cierto modo la avergonzaba. Pero no era porque no comiera, el lema de Lily era "si está en un plato y no se mueve, cómetelo", era por su hiperactividad: era la mejor estudiante del curso y de la escuela, estaba en el club de astronomía, aritmomancia y encantamientos y practicaba cuatro horas cada día y en secreto ballet. ¿Por qué en secreto? Fácil, a Lily cualquier cosa que la hiciera destacar por encima de los demás le daba alergia, era feliz en su anonimato, había rechazado el puesto de monitora en quinto por ese motivo. Además no soportaría escuchar los comentarios de "¿En serio? ¿Tú haces ballet?", sabía que no destacaba precisamente por su feminidad, pero le daba igual.

Llegó a un compartimento libre y colocó su equipaje sin problemas (el ballet había fotalecido todos sus musculos), y sacó su walk- man de su bolso de mano (le encantaba cantar) y un libro de tamaño enciclopédico titulado "Teoría elemental de las transformaciones avanzadas" (NA: servidora se pregunta como será de grande el que no sea elemental...). Todavía eran las once menos cuarto, así que Elise, Kate y Artemis tardarían aún un rato en llegar. Eran amigos desde primer y los cuatro iban a Gryffindor, Lily era la única que tenía padres muggle. Eloise era también un animal de libros, pero se inclinaba por las "asignaturas de letras" como decía Lily, Runas, Historia de la magia y estudios muggles. Era una chica bajita pero enérgica, con los ojos y el pelo oscuro y le encantaba la música, de echo tocaba el piano y la guitarra bastante bien. Kate era otra historia. Compartía la afición de Elise por la música (era frecuente que las tres amigas se juntaran para tocar algo de música), pero le tenía alergia a los libros. Estudiaba lo justo y se libraba por los pelos de suspender gracias a la ayuda de sus amigos. Su sueño era ser cantante y músico y tenía claro que era a lo que se iba a dedicar cuando saliera del colegio, además como su padre era un magnate del ministerio, no tenía que preocuparse por su manutención. Era rubia y alta, y su lengua no permanecía tan atada como debiera. El último era Artemis, un chico... peculiar. No estaba tan unido a las chicas como ellas lo estaban entre sí, pero eran grandes amigos. Artemis era inteligente y se chiflaba por todo tipo de animales extraños y plantas, así que a pesar de venir de família de magos, estaba decidido a estudiar biología en una universidad muggle. Artemis tampoco era demasiado popular, sobre todo porque era muy callado y reservado con la gente que no conocía bien, pero era un chico, cómo decirlo, mono. No un bombonazo ardiente pero sí un chico dulce de ojos claros y cuerpo fibrado ( a causa de sus múltiples excursiones al bosque prohibdo para ver lo que Kate definía como "montones de alimañas dispuestas a comerse tus ojos en ensalada")

Elise entró al compartimento entonces, sonriendo, vestida a la francesa (de blanco y negro y con una boina).

-Bonjour ma chèrie!- saludó alegremente- ¿Llevas mucho aquí?

-Acabo de llegar- Lily dejo su libro y se sentó al lado de su amiga- vienes très chic.

- Paris es muy bonito- contestó Elise con mirada soñadora- Hay tanto que ver...- Tenemos que ir, ¡os encantará!

- ¿Dónde tenemos que ir?- Kate acababa de entrar cargando con la guitarra de Elise y con la suya

- A París- contestó Lily

-Yo prefiero quedarme aquí. Como tenga que arrastrar diez metros más todo este equipaje me voy a descoyuntar...

- Perdiste la apuesta- dijo sonriendo Elise- te tocó cargar con las maletas

- ¿Qué apuesta?- pregunto Lily picada de curiosidad Kate se puso roja y Elise se echó a reír.

- Apostamos que Kate se transformaría en un tomatito nada más viera a Black... y claro, perdió...

- ¡Oh no Kate!- suspiró Lily- pensaba que eso ya lo teníamos superado. Black es malo... M- A- L- o- le daba golpecitos en la cabeza a la rubia

- ¡Qué es mi primo!- se quejó Elise en broma

- Pero es un idiota- sentenció Lily- Él; Pettigrew y Potter

- Y Remus- añadió Kate- él también es un merodeador...

- Pero no es tan idiota- Elise estaba conforme con Lily- él al menos no va por ahí con aires de "el mundo es mío, no te atrevas a mirarme que te piso", y no tiene una novia estúpida y snob...

- ¿Tu primo sigue con Izbel?- preguntó Lily mirando preocupada a Kate que ahora ordenaba las maletas.

- No, ahora esta con Moniq Sword, una Ravenclaw "monísima, encantadora y con tan solo dos neuronas operativas" de sexto. En serio Kate, si yo fuera tú y mi primo se fijara en mí, me sentiría ofendida. Las chicas con las que sale tienen la cabeza para plancharse el pelo... - Está bien- protestó Kate al final- Black no sabe ni que existo, así que no hay tema ¿estamos? Por cierto Lily, ¿me has traído las cintas? Lily sonrió y le pasó su bolso a Kate, dentro habían miles de cintas de música grabadas y etiquetadas por la pelirroja durante todo el verano.

- Gracias, ¡con esto tendremos para todo el año!

Les encantaba escuchar música muggle e incluso aprendían a tocar las canciones que más les gustaban en los ratos libres. De repente una rubia despampanante y muy arreglada irrumpió en el compartimento.

- Bueno... vosotras, no recuerdo vuestro nombre... haced el favor de iros de NUESTRO compartimento

Tracy Chambers (así se llamaba la chica) apoyaba con un gesto estudiado las manos en sus caderas. Detrás de ella aparecieron sus amigas, tan guapas y populares como ella, había incluso un par de chicas que eran de Ravenclaw. Formaban un grupo al que Elise llamaba NTCPSP (no tenemos cerebro pero somos populares), la "elite de las chicas de Hogwarts. Iban con los "hiper- mega-chachi-guay" de la escuela, sobretodo los merodeadores, de ese grupo solían salir sus novias.

- Tracy, querida,- contestó Elise con falsa cordialidad en la voz.- no veo tu nombre escrito en ningún sitio.

- Pero este- contestó la airada rubia- es el compartimento de al lado justo del de los tíos buenos de la escuela, ¡ y yo quiero estar cerca de mi novio!. Así que fuera antes de que llegue mi Jamie

- En fin..- suspiró Kate- nos podemos ir a otro- no le gustaban nada las peleas por tonterías.

- ¿Cómo que a otro?- chilló Lily- mira chavala, no sé a lo que estás acostumbrada, pero aquí estamos nosotras y aquí seguiremos y si no te gusta pues le dices a "tu Jamie" que se cambie él de compartimento. Yo desde luego paso millones.

Y se sentó en su asiento tranquilamente, indicando a sus amigas que hicieran como ella.

Tracy, mientras tanto, se estaba poniendo de un feo color rojo y las chicas que iban con ella murmuraban indignadas.

- ¡Te vas a enterar niña estúpida!- y la rubia desapareció con sus amigas por el pasillo.

Kate y Elise miraban a Lily.

- La has hecho enfadar- Kate sonreía- ahora tendrás una venganza del NTCPSP.

- ¿Y qué me van a hacer?- preguntó Lily despreocupada- ¿fastidiar mi popularidad? No tendrán mucho trabajo si pretenden eso

- A lo mejor te atacan con sus pinta- labios- sonrió Elise

- Sí- suspiró Lily- creo que voy a ir buscándome un escondite

Después del comentario sarcástico siguió hablando con sus amigas de música, pero no pasaron ni dos minutos que oyeron un grupo numeroso de gente acercándose a la puerta de su compartimento.

La puerta se abrió

- Oh- murmuró Elise- Los 4 fantásticos.

Eran los merodeadores acompañados por las chicas indignadas.

- Hola pariente- Sirius se dirigía sarcástico a su prima- ¿cómo no se me ha ocurrido que eras tú?

- Hola cosa con la cual comparto un tanto por ciento de información genética que espero que no se exprese nunca- sonreía abiertamente, las chicas de fuera del compartimento se perdieron a la mitad del comentario.- No entiendo a que te refieres- contestó

Sirius bufó. Estaba harto de que su primita le dejara mal de esa manera. Era un chico temperamental, muy guapo, con el pelo negro y los ojos azul profundo. Muchas chicas del colegio suspiraban por él e iba de una a otra. Como James, se creía el gallo del corral, y no le cabía en la cabeza que una chica se le resistiera. James también estaba en la puerta, tenía la misma actitud con las chicas que Sirius, pero él era aún más arrogante. También era guapo, con muy buen cuerpo y una sonrisa adorable. Remus estaba apoyado en el pasillo y se disponía a observar la escena; era más calmado, pero también un ligón, aunque las chicas con las que salía solían salirse del patrón del NTCPSP. Era el más alto de todos pero también el más delgado, tenía el pelo castaño y unos ojos dorados adorables. Saludó a Lily con la cabeza y ella le devolvió el saludo, eran amigos de clase y asistían a los mismos clubs. El cuadro lo completaba Peter, más bajito y menos atractivo que los otros, pero también guapo. A Kate, Lily y Elise no les caía bien porque decían que tenía la misma personalidad que una patata al horno.

- ¿Qué le habéis hecho a las chicas?- preguntó James contrariado

- Las "chicas" - contestó Lily- han venido aquí con la intención de echarnos de nuestro compartimento. - - ¿Tanto os cuesta cambiaros?- preguntó Sirius molesto- quieren estar a nuestro lado

- ¿Tanto les cuesta a ellas mover sus traseros de "Miss- mundo" hasta vuestro compartimento?- contesto Elise levantándose y encarándose con su primo.

- Sois unas envidiosas- chilló Peter- como no podéis ser tan fantásticas como ellas- las chicas del pasillo le dedicaron una sonrisa complacida a Peter- las queréis fastidiar.

- Ui sí, tengo una envidia... - comentó sarcástica Kate- ya he pedido hora para hacerme una lobotomía y ser tan "fantástica" como ellas

- James- Remus hablaba pausado y se acercaba a la puerta- creo que ellas tienen razón, si estaban aquí antes...

Elise y Lily le sonrieron agradecidas.

- Sólo lo hacen para fastidiar- murmuró Sirius- parece mentira que no conozcas a mi prima...

- No eres el centro del universo tío- contestó Lily

- Sí, tengo cosas mejores que hacer que fastidiarte, por ejemplo observar el ciclo reproductivo de las babosas suecas... - dijo Elise

- Bueno, ¿entonces os vais a ir por las buenas?- preguntó James perdiendo la paciencia, estaba acostumbrado a que todo se hiciera como y cuando el quisiera.

-No- contestaron las chicas al unísono

- Pues os tendremos que echar por la fuerza- contestó Sirius

- Atrévete a tocarme y te dejo sin potestad de padre, primito

- Esperad- Remus le dedicó una mirada de inteligencia a Lily- ¿por que no lo resolvemos con un pulso?

- ¿Un pulso?- preguntaron todos excepto Lily, Elise y Katrine, que habían visto las intenciones del licántropo.

- ¿Qué pasa? ¿Os da miedo? Venga, el que se atreva, contra mí. Quién gane se queda con el compartimento.

- Chica... - empezó James

- Me llamo Evans, si a su majestad le place el acordarse- comentó sarcástica

- Evans, no sabes dónde te estás metiendo. Como no guardes un brazo de hiero debajo de esa sudadera tres tallas más grande (cosa que dudo) no me ganarás

- Pues si estás tan convencido, prueba contra ella- le incitó Elise.

A regañadientes James se arrodilló en el suelo, enfrente de un baúl que había colocado Kate. Lily ya se había descubierto su delgado pero fibrado brazo, y apoyaba el codo sobre el baúl. James lo obvserbó y descubrió su portentos bíceps. Las chicas del pasillo sonrieron extasiadas y Lily alzó una ceja.

- No quiero hacerte daño, Edams- James sonreía con suficiencia

- Es Evans, y no te preocupes por mí.

Remus se acercó y les dio la salida. James apenas hizo fuerza para, pavonearse, y ese despiste hizo que casi la pelirroja le tumbase. Rápidamente aumentó su fuerza y la miró a los ojos. Su cara era impasible y no denotaba el mínimo esfuerzo, y sin embargo, estaba otra vez a punto de ganarle. El chico ejerció aún más presión pero ella le siguió manteniendo el brazo en el mismo sitio. James lo entendió, esa pelirroja extraña estaba jugando con él, lo iba a poder ganar cuando quisiera... sólo estaba alargando su humillación un poco más. La miró con furia y ella sonrió. En un momento notó el impacto de su brazo contra el baúl.

- Y ganamos- anunció Kate.

Todo el mundo estaba sorprendido. Esa chica alta y delgada había podido contra uno de los mejores deportistas del colegio. Sirius abría la boca atónito. Sólo Lupin sonreía, sabía de la fuerza de la chica (desconocía que era debida al duro entrenamiento de ballet), porque en el club de astronomía era ella la que cargaba siempre y con una gran facilidad los pesados telescopios, y en una ocasión le echó un pulso medio en broma y tuvo verdaderos problemas para ganarla (y eso que él tenía mucha más fuerza que un humano normal)

- Ahora si no os importa- empezó Elise- vais a salir de nuestro compartimento. Nuestro amigo está intentando entrar.

Artemis estaba cerca de la puerta y miraba con sorpresa la escena, Remus le dejó un hueco para entrar.

James todavía miraba a los ojos verdes de Lily con furia, mientras ella estaba indiferente.

- Otra vez será, Potter. Te conviene entrenar, con ese brazo no vas a atrapar la snitch ni aunque se pose sobre tu escoba- Lily sonreía dulcemente

- Egens..

- Es Evans, ¿Tienes alzheimer?

- Es que no eres lo suficientemente importante como para que me acuerde de ti- contestó él intentando herirla

- Me alegro, si fuera importante para ti me tiraría a la vía del tren- la chica no borraba la sonrisa de la cara

- No sabes con quién te metes- todos observaban la pelea atónitos, nadie le plantaba cara a un merodeador sino quería ser ridiculizado delante de toda la escuela

- El que no sabes con quién te metes eres tú... todavía no te has aprendido ni mi nombre- sus amigas, Artemis y Remus sonrieron por el chiste.

James salió enfurecido y dando un portazo del vagón, acompañado por su inseparable corte. Remus se quedó rezagado.

- Gracias Lupin- Lily le sonreía

- Llámame Remus, como siempre, Lily. No ha sido nada. Teníais razón y a estos a veces les hace falta recordar que son mortales...

- Igualmente- dijo Elise- te has portado guay con nosotras.

- No ha sido nada.- meneaba la cabeza - Bonita boina- y se fue por el pasillo con las manos en los bolsillos

- Y bien- Artemis se había sentado al lado de Lily- ¿Me vais a contar que ha pasado?

Kate tomó aire y le contó la historia entera, Artemis se cayó del asiento por la risa cuando le contó lo del pulso.

- Pero Lils, ahora dos amenazas están sobre tu cabeza: La venganza de los merodeadores y la del NTCPSP- Kate hablaba con un tono de película de acción

- Definitivamente, voy a ir buscándome un buen escondite- y despreocupadamente tomó su libro-ladrillo

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++ Quiero reviews si lo leen para saber si les ha gustado, si lo odian, etc...