Ahora si: PERDON PERDON PERDON PERDON PERDON PERDON.

Aaaacckkkk, no saben como lo lamento, han de estar resentidos por haber tardado tanto en actualizar, pero creanme... escribi cinco o seis veces este capitulo (y aun así como que no me gusto mucho), y ya no se ni que decirles, solo que lo lamento mucho, paso o pase por uno de esos baches de falta de inspiración.

SORRY (T-T)

Ahora si… despues de las no tan apropiadas disculpas:

LA contestación a los reviews:

Fallen angel: Hee… hay, pues que te digo… que lo siento mucho mucho mucho pero de veras te juro que no tengo inspiración…. De todas maneras, agradesco mucho tus comentarios y espero que continues leyendo mi historia, y que…. ¿Ya dije que lo siento? Cuidate y gracias por tus comentarios, la verdad si no fuera por el ultimo que mandaste todavía no actualizaria, aunque creo que pude mejorar el capitulo… aunque no se como.

Lord Sparky: Eto…. Bueno, si sigues leyendo mi obra, que espero, pero de todas maneras no me puedo quejar. Yo creo que no va a dar problemas, es algo asi como …. Bueno, creo que lo explico en este capitulo. Gracias por tu comentario.

Caro: Eto…. Hay, como que muchas gracias por todo, y si tienes chance y vez que no me muevo, aviéntame una piedra o algo, sas?. Gracias por tu comentario del capitulo pasado, de echo, a mi tambien me gusto mucho, pero creo que este no esta tan bueno.

Mirug: Bueno, la verdad a mi tambien me encanto esa escena, y eso que prácticamente se escribio sola. Gracias por todo.

Stiby: No, afortunadamente no lo cacho, ese chico tiene mas suerte que yo. Y espero que si recibas mi comentario de actualizado y todavía te acuerdes de cómo iba la historia, poque yo no. Ja

UN EXTRAÑO RESULTADO

-No... no quiero... me va a doler –Ron movió la cabeza en negativa mientras se negaba a ceder ante el moreno.

-Vamos... no es para tanto –Harry puso sus ojos de cachorrito, pero el pelirrojo no cedió ante la presión- yo se que tu quieres... muy en el fondo es lo que deseas.

-Mmmmmmm... ¿me prometes que nada malo me va a pasar?... –Harry asintió con seguridad- ¿y que no me va a doler?

-Mmmmm... no creo que nadie pueda prometer eso.

-No quiero.

El moreno bajo el libro de su regazo y se levanto del cojín en el que estaba sentado. Nos encontramos en segunda reunión de la ED. Después de mucho tiempo, y muchas negativas de su parte, el pelinegro había aceptado volver a realizar las juntas de reunión, con la aprobación, claro, de Dumbledore y SU nuevo y reluciente novio... digo, maestro de Defensa, Harvey.

-Ron... –Harry comenzó mientras se arrodillaba frente a él y lo tironeaba de la camiza de forma infantil- por favor...

Un titubeo...

-No... no puedo creer que me quieras utilizar para practicar un hechizo así, háztelo tu mismo.

-Pero me va a doler... y tu no quieres que me duela... ¿verdad?. –Ron solo lo miro con preocupación... por supuesto que no quería que le doliera... pero... – Anda... –Harry se agacho y susurro en su oreja para que Mione, que estaba presente, no lo escuchara- por todas las veces que me consideraste... lindo.

Hugg... ojalá no le hubiera confesado nunca eso.

-... Vale... –El pelirrojo cedió a pesar de algunas risillas que escaparon de algunos miembros de la ED- pero tienes que hacerlo con cuidado.

-SI¡ -el moreno casi salto de alegría al tiempo que una sonrisa enorme se posaba en su cara- Hermione, la daga.

La castaña, un poco celosa, pero sabiendo que si armaba un escándalo el pelirrojo podría retractarse, tomo la daga que descansaba en el escritorio y la paso al chico, Ron solo tomo aire, cerro los ojos y pregunto con miedo.

-Explícame una vez más –levanto la mano y se remango la manga- como pueden pensar siquiera en hacer un hechizo de artes oscuras.

Harry llamo el libro que había dejando del otro lado del sillón con un movimiento de su mano y lo dejo flotando en el aire al tiempo que pasaba las hojas sin tocarlas.

-Mione ya te explico que no es ilegal y que no debes preocuparte... basta..–agrego en un susurro y las paginas dejaron de moverse- además tendrás un guardián por el resto del mes... ¿Qué forma quieres que tome?.

-Sorpréndeme... –Ron mantenía los ojos cerrados y la cara mirando hacia otra dirección que no fuera su brazo descubierto.

-Mmmm... como quieras... –Harry levanto el cuchillo y recorrió los dedos por la superficie de la hoja, al tiempo que murmuraba un hechizo y esta tomaba un brillo amarillo.

Catie Bell, y algunas otras chicas miraron con cierta pena al pelirrojo cuando Harry le hizo una pequeña cortadura en el brazo y gotas de pesado liquido cayeron sobre un recipiente que contenía una mezcla arenosa que Hermione había preparado.

-¿Por qué no hicieron una maldición de insensibilidad sobre Ron? –Zacharias preguntó y Ron abrió los ojos llorosos molesto.

-Si¿por qué no lo hicieron?

Sin embargo, Harry mantenía los ojos cerrados mientras recitaba un vocablo del echizo una y otra vez totalmente absorto, así que la castaña tomo la palabra.

-Porque los hechizos de este nivel son fácilmente afectados por magia activa y que interviene directamente sobre el sujeto, cualquier encantamiento extra puede arruinar o dar un giro o deformación al resultado de este, es por ello que no pude utilizar fuego mágico en la preparación de la arena y el echo de que Harry no pueda levitar el recipiente. Además debemos esperar a que el hechizo termine antes de cerrar la herida de Ron.

El silencio se instalo una vez más entre los presentes, roto únicamente por el mismo mantra repetido por Harry. Cerca de un minuto después, y justo cuando ya todos se comenzaban a preguntar si algo había salido mál, el pequeño recipiente comenzo a brillar y grietas e formaron sobre este.

Kcrrack...

El sonido de la vasija rompiéndose dio pie a una pequeña explosión de iluminación.

Ron tardo un poco en encontrar a su nuevo y poderoso guardián, después de girar la cabeza por todos lados, lo encontró.

-...

Hermione, que esperaba todo menos... esto, casi se cae de la impresión¿cómo era posible que eso se llamara guardián cuando obviamente ni siquiera podía respirar?... ¿En qué rayos estaba pensando el moreno?.

-...mmmmm...

Zacharias, y el resto de los miembros de la ED, estaban tan impactados por la elección de figura, que la verdad no dijeron mucho.

-...

-Jajajajaja –Harry fue el único que emitió sonido, pues cuando abrió los ojos y vio la figura que había echo, el ataque de risa le dio ligeramente fuerte...

Pero es que, ahí, a sus pies, e intentando saltar a un lugar mejor, estaba un pececito de color naranja, como el pelo de su amigo, sus ojos claramente expresaban molestia y se notaba que no podria proteger a un zapato de Barbey así su vida dependiera de ello.

-Jajajajaja.

Zzzzaapp

Ron hizo lo único que se le vino a la mente en una situación así... zapeo al chico muy, muy fuerte con su brazo sano para que se le quitara la risa, aunque ni el ni nadie hizo ningún comentario, solo continuaron mirando al animalito que parecía ahogarse.

-Ouch... era broma –sobandose la cabeza y sin ganas de seguir riendo.

-¿Quieres decir que lo hiciste a propósito?

-Eh... sip

Zzzzaapp (ya van dos).

-Ouch...

-¡Por andar desperdiciando mi sangre¡Baboso¿Qué se supone que haga con esto...¡¿Ehhh! –Ron parecía crecer cada vez más y la verdad ya estaba por lanzar el tercer zape cuando un liguero mareo le advirtió que el coraje le hacia perder la sangre a chorros por su muñeca, así que mejor cerro la herida con su otra mano.

-¡No seas sangron! –dijo el moreno un tanto jocoso, pero cuando se fijo que Ron lo iba a volver a zapear, a pesar de que eso significara perder mas sangre agrego rápidamente- ¡Puedo arreglarlo!

-... –Ron volvió a sostener más fuerte su muñeca.

-... –Harry lo miro con una sonrisa inocente y pura, logrando, de una manera misteriosa y sorprendente... hacer mas grandes y brillantes sus ojos, mientras parpadeaba tímidamente.

Todos en el salón dejaron salir un suspiro de resignación y miraron al piso derrotados... ¿Cómo poder enojarse con él?.

-¿Como? –pregunto el pelirrojo viendo al pececito que no se había ahogado y parecía no poder hacerlo.

-Pues... –El chico que vivió comenzó y con un movimiento de su mano, llamó a un libro del estante de enfrente, buscando en el índice- para empezar... no se va a ahogar... el libro decía que no necesitaba respirar ni comer... los movimientos que hace solo son los que compaginan con su forma... así que si... –y aquí, después de revisar un numero en la pagina principal, comenzó a pasar las hojas sin tocarlas hasta detenerse en una en especifico- le damos la habilidad de flotar... como si...

-Estuviera en el agua –completo Hermione por el y una chispa de entendimiento cruzo por sus facciones.

-Aja... –el moreno asintió y comenzó a recitar el hechizo que indicaba el libro.

'¿Cómo rayos se supone que hacía eso?'.

El pelirrojo, al igual que el resto de la clase... miraba anonadado al chico dorado, flotando ligeramente en su asiento. El profesor Flitwitch, emocionado, hacia señas a los demás para que continuaran guardando silencio y no perturbaran al chico.

Pero... la verdad... dudaba que fuera necesario, todos estaban impactados con el progreso avasallador de Harry. Incluso Hermione, que estaba sentada a su lado, parecía estupefacta.

En clase de Defensa, y a pesar de que se entretenía, quisiera o no con Harvey, ya había logrado realizar todos los encantamientos protectores en tiempos records.

En cuidado de criaturas mágicas, fue el único que no tuvo que salir corriendo cuando a Hagrid se le ocurrió llevar caballos de fuego... unos encantadores animalitos a los que no les gusta que los... miren?...

Los primeros cinco minutos todo fue miel sobre hojuelas, hasta que a un chico de Ravenclaw se le ocurrió hablarle a la persona que estaba al lado, y la verdad ni siquiera culpaba al chico¿Qué se suponía que aprenderían si tenían que ver la tierra y quedarse callados por una hora?... pero bueno.

El resultado fueron tres heridos de quemaduras, un Nerville con un chichón de cuando corrió y sin fijarse choco contra un árbol y al resto de los alumnos encerrados en burbujas que, afortunadamente muchos hicieron a tiempo... y pregunten...¿Qué hicieron esas cosas con Harry?

Pues nada, lo pasaron de largo, ni siquiera le lanzaron una de esas llamaradas que casi rompen dos que tres escudos, y creo que hasta uno de esos se acercó a olerlo.

Y en encantamientos ni se diga... ya había logrado terminar el ajedrez mágico y logrado hacer que las piezas se movieran de manera inteligente, aunque claro, nunca lograron derrotar nunca a Ron, pues estas realizaban las mismas jugadas de Harry y de echo, el ahora estaba probando con los hechizos fabricadores de ropa, que la verdad era más difícil en pensar en como seria la ropa, que en hacerla.

¿Transformaciones, bueno, ahí también iba bien, ya estaba viendo como transformar su propio cuerpo en animales, nada parecido a la animagia, que no requiere varita, y que por cierto ya casi lo tenia dominado... según McGonagall, porque para él, nadie había echo un ápice de avance.

En pociones y Herbología era otra historia, no era nada remarcable nada de lo que hacia, las pociones le salían bien... no excelentes, y podía reconocer las plantas, aunque la profesora Sprout le tenia un poco de rencor...

-Mmmm... ya es hora... verdad? –pregunto el moreno mientras caminaban hacia su siguiente clase.

Ron se sorprendió, estaba atan embebido pensando en el tinte que habían tomado las cosas, que no se había dado cuenta que ahora caminaban hacia la razón por la cual la señorita Sprout miraba a Harry ligeramente molesta durante sus clases.

Sus amigos, solo afirmaron.

-No entiendo porque sigue insistiendo... yo no sirvo para eso.

-Harry... –Mione lo miro ligeramente enojada durante unos segundos- la única razón por la que la profesora Honey cambio el orden del programa del curso, se debe a tu inata capacidad para...

-No lo digas... –Harry levanto su maleta y oculto el rostro para evitar las miradas de un grupo de alumnos que lo miraron impresionados.

-Cantar –concluyo la castaña, y Ron casi ríe, al ver la cara compungida de su mejor amigo, y digo casi, porque el sentimiento de ternura fue el que gano la batalla.

Se veía tan lindo, con el ligero sonrojo en su rostro, mientras miraba al suelo, que daban ganas de encerrarlo en una vitrina y no dejar que nadie lo tocara.

Ocho días antes:

Harry sonrió bobamente al salir del baño después de su ducha con Ron... no piensen mal, solo le enjabono la espalda (aja, deberías de leer lo que escribo), y después de buscar durante un tiempo entre su baúl, descubrió que no tenia nada lindo que ponerse... NO QUIERO PENSAR COMO UNA QUINCEAÑERA VIRGEN... bueno, bueno, descubrió que no tenia nada caliente y sexy que colocar sobre su tersa y morena piel...

Así que con mucho esfuerzo de su parte, aplico un hechizo óptico a una de sus camisas blancas y a sus pantalones caqui, dándoles la apariencia de que el mismo fuera una ventana donde una lluvia de plumas, que representaban su regente, se pudiera observar. Y ya estaba por salir del cuarto, cuando recordó que uno de sus múltiples regalos, era una especie de perfume.

Se asomo una vez más a su baúl y busco hasta encontrar el cofre que le había regalado Ojoloco, pasando rápidamente una revista a los diferentes niveles hasta encontrar una bonita botella de cristal con un liquido azul metálico, la destapo, y antes de que pudiera abrirla, una nubecita del perfume se evaporo y escribió en el aire con letras azules:

Perfume Mimic

Las letras se diluyeron y volvieron a escribir en letra más pequeña:

Feliz cumpleaños, la esencia cambiara de acuerdo a la persona que lo utilice

Y una vez más, las letras se movieron, solo que esta vez, diburajon un corazón:

Un regalo especial, para una persona única

Y el vapor volvió a entrar en el frasco, dejando a Harry ligeramente confundido... no recordaba de quien había sido el regalo, solo recordaba que había aparecido en la mesa de regalos sin tarjeta ni nada... como fuera, parecía que era de un/a admirador/a... no?

'No, como crees, lo mas probable es que estés imaginando cosas', le reprendió la voz de su conciencia y el chico pensó que tal vez tuviera razón y solo imaginara cosas... (Ahí... que me da... °-° #).

Como fuera, el chico, después de oler la botella y comprobar que no olía a nada, aplico una gota de la cosa esa sobre su muñeca y aspiro... Una esencia a hierbabuena ataco su nariz, y cuando volvió a aspirar pudo percibir algo más... como a zarzamora y rosa o... no se, algo más.

-Ahuuu... que rico –dijo para si mismo y dejando el frasco en el buró al lado de su cama, despertó a Zazzil con unos golpecitos de su dedo- /he... despierta/

La pequeña serpiente se levanto con cara de presa y se estiro hacia arriba, abriendo la boca y mostrando los colmillitos de plata, en un gesto que muchos interpretarían como un ataque, pero que Harry solamente conocía como bostezo serpentino.

-/... ¿Qué pasa Harricito/ -el moreno abrió la boca para contestar, pero la serpiente saco la lengua un par de veces y dijo con tono impresionado- /Ahuuu... que rico/.

-¿Sabes a que huele/ -pregunto el moreno con curiosidad.

-/Si... huele a... –saco la lengua varias veces- Hierbabuena zarzamora y Harry/

-/Yo/ -dijo un poco incrédulo... ¿A que se supone que olía?

-/Si si...tu/ -dijo muy convencida

-¿Y a qué se supone que.../ -el chico se detuvo a la mitad de la oración y volteo hacia la puerta, sonriendo para si mismo.

-/Pasa algo/

-/Harvey/ -dijo el otro chico antes de volver a inmovilizar a la serpiente de manera amistosa y correr hacia la sala común, bajando los escalones de dos en dos- eh...ho... hola.

Su voz apenas fue un susurro pero fue suficiente para que el chico, que estaba caminando por el lugar volteara a verlo. Se veía bonito... más de lo usual, el día de hoy estaba vestido con polera y pantalones negros, adornados con una línea de tela azul marino que lo recorría en cruz por el frente, los tenis también hacían juego con su ropa y de echo, tenían una X del mismo azul que su conjunto, dándole una apariencia más pálida de lo normal.

-Eh... –para gran incomodidad del chico de oro, su novio no había contestado a su saludo, así que repitió- Hola...

'Rayos... piensa en algo más que decirle... y por favor, no salgas con lo del clima'

Pero el silencio parecía muy a gusto instalado en ese rincón del mundo, y Harry mantuvo los ojos en la alfombra... unos segundos más.

-Que bonito día... no crees?

'Ahhhhggg, se acabo... me voy de aquí, no entiendo para que tienes una conciencia si de todas maneras no la vas a escuchar', se escucharon sonidos de pasos y una puerta azotándose.

Y el silencio siguió unos segundos más, haciendo el sonrojo del moreno, que todavía no podía levantar la vista, más grande.

Fap, fap

Una mano se acercó a él y le jalo la plallera con timidez, como hacen los niños cuando quieren llamar la atención. Harry levantó la vista y se encontró reflejado en las pupilas anhelantes de Harvey, que solo acercó su rostro al suyo y lo beso con pasión retenida.

-Te... vez muy... bien –dijo el profesor mientras miraba a SU chico de arriba abajo, en una continua lluvia de plumas que no cesaba. Un ligero sonrojo apareció en sus mejillas.

-Tu... también. Y, aunque el silencio volvió a llegar, esta vez no fue incomodo, porque para ambos chicos el tiempo se había detenido.

Taaaan...tan... taaaan... tan... taan, tan taan tann (uchale... mejor lo dejamos en una tonadita alegre... no?)

El sonido lejano del reloj marcando la media hora para finalizar el desayuno llamo la atención de ambos, así, que, volteando a verse mutuamente, dejaron salir una risa antes de dirigirse a la entrada a paso rápido.

-Te dijeron... Ron y Hermione? –dijo el chico con la mirada al frente- lo de...

-Si... no hay problema... Pero... –se llevo un dedo a la barbilla- ¿Por qué no intentaste algo mas antes de pedir su ayuda? –es decir.. ni que fuera tan tonto como para no darse cuenta de las indirectas...

Harvey respiro varias veces al tiempo que una gota de sudor se posaba en su frente...

-Harry...

-Yeah?

-Calladito te vez mejor... en serio -(es lo que yo siempre he dicho... a ese niño le falta un cachito de cerebro... lastima que sea la parte suspicaz)

Caminaron en silencio durante unos metros más, y Harry, sin darse cuenta, comenzó a tararear una canción que había escuchado mucho tiempo atrás... no recordaba la letra, pero la tonada si. Cerro los ojos, confiando en saber el camino exacto al comedor sin perderse, de todas maneras solo faltaban algunos pasillos, y siguió cantando, empaquetando sus emociones en cada nota.

Abrió los ojos cuando solo faltaba estirar la mano para abrir las puertas del comedor y volteo a ver a Harvey, que tenia una mirada ensoñadora y no paraba de sonreír bobamente. Abrió las puertas, volvió a cerrar los ojos y termino su canción, aún sin estar muy consiente de que estaba cantando.


Ron bajo las escaleras todavía un poco rojo por lo que había pasado.

NO, definitivamente NO tenia nada de malo haber aprovechado la oportunidad. Lo había dicho una vez y lo seguiría diciendo, a Harry no lo quería como novio, pero de que estaba bueno, estaba buenísimo. Además lo quería casi como un hermano... ahggg... ni que fuera Fred hablando de George. Haber... ha, ya, le provocaba el mismo sentimiento de protección que un hermano... si, así quedaba bien.

Con un suspiro, bajo el ultimo tramo de las escaleras para encontrarse a Hermione, rodeada de algunos alumnos que todavía estaban en la sala común. El pelirrojo sonrió con suficiencia y presunción, y fue directamente a probar los exquisitos labios de la chica.

Ya no tenían por que esconderse ...

Ron supo que la castaña estaba enrojeciendo porque la temperatura de sus labios aumento soberbiamente y les dio un sabor diferente, se separaron y sonrieron entre si, Mione todavía roja por el atrevimiento de su chico, y salieron sin decir ninguna palabra a nadie, incluso tuvieron que rodear a Neville, que estaba totalmente perplejo.

En cuanto salieron de la sala común y pasaron el retrato de la dama Gorda, pudieron ver a cierto chico de ojos grises esperando.

-Hola Harvey¿cómo amaneció mi profesor de defensa favorito? –dijo el chico antes de recibir un golpecito en las costillas de parte de su novia.

-Eh... hola chicos... bien... y ustedes?.

-Bien... –ahora fue Hermione la que contesto, y, aunque no agrego nada más, parecía querer decir algo más...

'¿Qué seria?', lo pensó durante unos segundos y casi se da un golpecito en la cabeza cuando lo recordó. ¿Cómo había sido tan tonto como para olvidarlo?. El trato con el chico era...

-"Nosotros te ayudamos con Harry y tu nos contestas una pregunta" –Harvey cito por ellos cuando se dio cuenta de que la chica quería recordarles su pacto- siempre y cuando no sea decirles de donde vengo ni como he aprendido lo que se.

La bruja asintió quedamente y giro la vista para ver a Ron, preguntándole si ella podía hacer la pregunta. El chico solo asintió.

-¿Qué...? –era solo una pregunta, y Hermione quería hacer la correcta, a pesar de que se negara a contestar obtendrían mucha información de todas maneras- ¿Qué edad tienes?

Parecía una pregunta boba, pero si te pones a pensarlo... ¿No seria posible que Harvey tuviera más de lo que aparenta, es decir, ya le habían dado la vuelta al asunto de muchas maneras y era posible que el chico no fuera chico sino un mago adulto, o algo así, además, bien podría ser un Gentil, que son una especie de magos que envejecen más despacio y que vivieron en Europa en la primera mitad del siglo diecisiete... aunque ellos eran muy poco mágicos y mientras mas magia tenían mas rápido envejecían y no cuadraba... además...

Arggg... muchos pensamientos en su cabecita y la verdad no tenia ganas de rondarlos.

-mmm... –el chico solo miro al suelo un tanto apenado- y si... y si a Harry no le gusta?

Eureka… el brillo se dejo ver en los ojos de los presentes... habían dado en el clavo.

-No te preocupes... no creo que a Harry le preocupe mucho –dijo Mione, logrando, con éxito, esconder su emoción- además, tarde o temprano se lo tendrías que decir no?

-mmm... –el mago lo pensó unos segundos mirando inconscientemente al piso, afirmo más para si que para ellos y levanto la mirada- tengo... ca- catorce.

Eh?... ¿era más joven que ellos, pero si se veía más grande, o cuando menos de su misma edad.

-Casi –agrego en un susurro

-¿Cómo que casi? –Ron agrego extrañado.

-Los cumplo en dos semanas.

-Pe..pero tu te vez más grande que Harry –dijo el chico con una mirada rara.

No es cierto.

-Todo mundo se ve más grande que Harry –el ojigris dijo un tanto perturbado por el echo- parece de cuarto... cuando mucho.

Ron y Hermione abrieron la boca para contestar... pero la volvieron a cerrar... era cierto.

-... –Ron parpadeo.

-... –Hermione parpadeo.

-... –Harvey parpadeo.

-Esteee... supongo que esperaras a Harry, no? –el chico solo asintió- bien... los esperamos abajo. ...


Casi habían terminado de desayunar... de echo, Mione, ya había acabado y esperaba a que su novio terminara con la segunda rebanada de pastel...

El chico mastico el ultimo bocado, y la castaña abrió la boca para iniciar una conversación civilizada mientras esperaban por Harry...

-Ron... La chica se detuvo cuando vio como se servia su tercera pieza de pastel.

-Sggi –Ron dijo con la garganta un poco seca mientras masticaba apuradamente, deglutió (o sea, se trago casi completo el cacho de pastel)- Mione –terminó.

-(°-°)U...Olvídalo Ron. La castaña enterró la cabeza entre las manos y se quedo callada, escuchando los sonidos del rededor.

Ron masticando pesadamente mientras comía como... un desesperado, Ginny, un poco mas alejada, riendo con sus compañeros de clase, la platica alejada de otras mesas... y mas al fondo, el clásico canto exquisito de las sirenas que se podía oír todos los días...

Ehhhh? Levanto la cabeza y comenzó a buscar la fuente del sonido, y, después de varios segundos, algunas personas también comenzaron a guardar un silencio, que se extendió como una hola, desde la puerta principal del comedor.

Cuando el silencio llego a la mesa de profesores, hubo un momento de confusión antes de que Snape tomara su varita, y con precaución, apuntara hacia la entrada, McGonagall, y algunos profesores también le siguieron, y solo Honey, la nueva maestra que ahora utilizaba un vestido rojo muggle con encaje y que la hacia ver tremendamente sexy, se estaba entregando al sonido completamente, cerrando sus ojos y acunando sus orejas para oír mejor.

El sonido se hico más fuerte, y, para oír mejor, la castaña zapeo a Ron... el único imbécil que estaba tan embebido comiendo que no se había dado cuenta, y espero... como todos.

Plock...

Las puertas del gran comedor se abrieron, y dejaron ver lo que nadie apostaría encontrar...

Harry... CANTANDO

El chico parecía bloqueado a todo lo demás, había cerrado sus ojos y cantaba lo que parecía ser lo ultimo de una vieja canción... dejando a todos con un sentimiento hermoso en el pecho.

Abrió los ojos lentamente, regresando a la realidad tan lentamente como la lluvia de plumas que mostraba su ropa. Una mano toco su rostro y por un momento, sus ojos lucieron asustados al no reconocer al intruso en su burbuja, pero se relajaron cuando esa mano los llevo a los labios de su chico...

Harvey, totalmente extasiado, agradeció la canción con lo único que se le ocurrió, un beso, lleno de amor y ternura, en el que entrego un poco de su alma.

-Auuummmm –Harry dejo salir un suspiro y miro hacia audiencia, que estaba totalmente impresionada- ¡QUÉ! ...


Resultado del desayuno matutino?... Bueno, Snape lo miro mas feo de lo acostumbrado y le bajó puntos por no traer puesto el uniforme (no se habían fijado?), a lo que el chico lo miro feo, y, en un arranque de enojo, utilizo un hechizo para intercambiar su ropa por el uniforme que descansaba en su baúl, a lo cual Flitwick le restauro los puntos que había perdido. Dumbledore, miro durante un segundo con suspicacia a su izquierda, donde unas sillas mas allá, Arlet Honey, sonreía bobamente, extasiada aun por la canción.

Y después de ningún comentario mas hacia el chico dorado/enojado, todos siguieron comiendo. ...


Luego vino la parte difícil... después de que Hermy y Ron, y todo el mundo, intento hacer que cantara de nuevo sin lograrlo, de lo cual, Harry estaba orgulloso, la señorita Honey llego con una sonrisa radiante a su clase, y dijo que dejarían las cartas mágicas para después y comenzarían a estudiar cantos y rituales mágicos, debido, y aquí miro hacia el trío, a que parecía que en ellos podrían desarrollarse de maravilla algunos... brillantes alumnos.

Durante su hora de clase, estuvo relatándoles la parte teoría, un poquito de historia, como el echo de que la Atlántida, un Fuerte que fue erigido en el mar contra los dragones marinos, estaba protegido con un poderoso campo soportado por tres coros que se turnaban para cantar y nunca dejaron de hacerlo, hasta la invasión del ejercito de los dragones negros (para mas información consulte a su proveedor de historietas... broma)... y sabe que más.

Cuando la campana sonó anunciando el final de la clase y Harry se levanto para correr por su vida, Honey levanto una mando ordenando que esperaran un poco más, y para desgracia del moreno, fue el único que se quejo cuando la maestra dijo que tendrían una segunda sección solo ese día, cuando las clases de todos terminaran. ...


-Mire... no es por ofender... pero no creo que sea buena idea –argumentó mientras la clase entera lo observaba.

-Vamos. Nada va a salir mal, ya viste como lo hice yo de fácil... no?

Honey había soportado las suplicas de su alumno favorito (eso es lo que todos los demás decían) y no había cedido ni un ápice. Para la segunda hora de clase de ese día, había pedido un par de plantas sencillas y muggles del invernadero numero uno, y había cantado una pequeña canción con la cual había echo florecer una de las macetitas.

Fácil.

-Yo no creo que se... –el chico lo intento una vez más.

-YA ME HARTE¿QUIERES QUÉ ME MUERA? –Grito mientras una vena en su frente palpitaba y sus mejillas se coloreaban del mismo rojo que su vestido- CANTA!

Así de fácil. El chico que ahora cooperará, aclaro un poco su garganta y de manera tímida, comenzó a imitar la canción que había escuchado. Su voz, una vez más, comenzó a relajar el ambiente y la maestra lentamente regreso a su estado de felicidad. Sip, había valido la pena obligarlo.

Hermosas notas, danzaron por la habitación y Harry, comenzó a dejar fluir su magia poco a poco en ellas con un encantamiento previamente aplicado sobre su persona.

Canto más fuerte, concentro un poco mas su poder en la planta que tenia enfrente y esta...

Su corazón dio un brinco, su respiración se pauso un instante y su magia muto. Esta mal ...

Murió.

Aja, así de fácil, se marchito tan rápidamente que ni tiempo de parpadear le dio.

Se detuvo, y con miedo, giro la vista hacia sus compañeros. Había liberado tanta magia, que, a pesar de haberla concentrado en la planta que tenia enfrente, algunos de sus compañeros e incluso la maestra estaban sangrando de la nariz. Cerro los ojos unos segundos, mientras un nudo en su pecho se formaba, y dio media vuelta, corriendo fuera de ahí. ...

-snif... snif...

Estaba sollozando en una esquina del castillo.

Los había lastimado. Había perdido el control y los había lastimado a todos. ¿Qué rayos pasaba con él?... es que... no era normal que eso pasara, o si?.

'No... claro que no' La voz de su cabeza sonó apenada y preocupada, pero era la verdad, lastimar a las personas no era bueno, pero en verdad no fue su intención...

Tenia mucho miedo, se abrazo a sí mismo mas fuerte y sollozó alto... ¿Qué fue eso?. Ahora ya no lo iban a tratar... ya lo podía ver venir, el rechazo, el miedo, justo como en su segundo año... solo que peor, porque ahora si tenían derecho a enojarse...

Por un momento, pensó que tal vez podría cantar, si consecuencias ni nada de que preocuparse, pero todo se vino abajo en un segundo... era su culpa...

Tu culpa.

-No es... no es tu culpa –una mano se poso en su hombro y Harry levanto la mirada para verlo.

-snif... soy... un tonto, no? –dijo hacia el rostro preocupado del chico, al tiempo que una sonrisa triste se posaba en su rostro.

Y ya no pudo más... sintió que se quebraba y dejo que Harvey lo abrazara, llorando en sus brazos como un niño.

-Wwwwwaaa, yo no... snif...no se que paso... wwwaaaaaa... –quería explicarle lo que había pasado, que no fue su intención lastimarlos, pero su voz no dio para más y solo lo abrasó fuerte, dejando correr sus lagrimas.

'Verdad que no es mi culpa?', 'dime que no, dímelo otra vez'.

-No es tu culpa –repitió una vez más el joven mago mientras robaba su espalda y lo apoyaba- no es... tu culpa.

Poco a poco, conforme pasaron los minutos, los sollozos del moreno se fueron aplacando, y llego un momento en el que el chico continuo abrazándolo después del llanto, solo para que no viera su cara roja por la pena por haberse comportado como un chiquillo, pero paso el tiempo, y tarde o temprano, tuvieron que separarse.

Harry mantuvo la vista en el piso cuando Harvey lo ayudo a levantarse del suelo.

-Me dijo la profesora... –comenzó el ojigris, intentando que el chico lo viera- que no paso nada grave... y que tus compañeros están bien, pero que... –y se detuvo a media oración. Harry, un poco preocupado, levanto la vista aun algo apenado.

-¿Pero...?

-Pero que vas a tener que soportar los gritos de Sprout reclamándote por su mata de Orquídea –concluyó con una sonrisa. ...


Gracias por leer.