N/A: Ha pasado bastante tiempo desde la ultima vez que actualice, pero nunca es demasiado tarde para terminar un fic. Espero ir poco a poco agarrando el hilo de la historia y del formato de narración, mientras por fa tengame paciencia, espero actualizar más seguido y espero disfruten este nuevo capítulo.


Quedaban solo unos dos meses para que se acabara el año escolar y esto intensificaba las preocupaciones para Lily, no solo los exámenes finales, también necesitaba pensar muy bien que iba a hacer ahora que se iría de Hogwarts, definitivamente asistiría a la escuela de aurores si era aceptada, respuesta que tendría muy pronto, en vista de que se realizaría pronto una preselección, luego un curso inductivo en el cual quedarían seleccionados finalmente los aspirantes a aurores, pero eso sería después de salir de Hogwarts. Los merodeadores, Diane y ella habían llenado sus aplicaciones para dicha escuela, mientras Helene había decidido irse por la rama de la medicina mágica.

Lily había tomado como decisión hasta ahora, ir a casa al salir del colegio, aunque esta idea no le gustaba mucho, pero solo por un corto período de tiempo, mientras conseguía un trabajo en el mundo mágico, conseguir un lugar el cual poder alquilar para vivir y estudiar en la escuela de aurores. No había querido hablar de estos problemas con James, no quería preocuparlo, y mucho menos hacerlo sentir como que tenía que hacer algo para ayudarla, además habían estado full con los exámenes, estudiando muchísimo en sus tiempo libres, James practicando duró al Quidditch, en unas semanas sería la gran final, Gryffindor contra Ravenclaw, Slytherin había tenido una muy mala temporada. La chica se encontraba en el Gran Comedor desayunando sola, se había despertado bastante temprano y no espero por nadie. Ya terminaba de desayunar cuando un chico de cabellos negros y desordenados se acercaba a ella.

¿En que piensas princesa? –preguntó James sentándose junto a Lily y desordenando su cabello.

En el futuro... –respondió mirándolo con una dulce sonrisa.

Que curioso! Tengo también algunos días pensando en el futuro muy seriamente.

Es natural, ya nos graduaremos en Hogwarts y comenzara nuestras vidas como adultos, con responsabilidades más grandes –respondió la pelirroja.

Exactamente….responsabilidades, hermosas responsabilidades –respondió el chico pensativo, y Lily no entendió muy bien lo que quería decir.

¿De que hablas¿Hermosas responsabilidades? –pregunto confundida

Lily, yo no he pensado estos días solo en mi futuro, eso sería muy egoísta de mi parte….tu eres parte de mi vida…y pienso en "nuestro" futuro

Pero James, yo no soy tu responsabilidad –respondió la chica tratando de no sonar maleducada.

Lily… -comenzó a decir tomando las manos de la chica y mirándola intensamente a los ojos- disculpa pero tu no decides mis responsabilidades, tu y yo somos dos y ni creas que vas a salir de aquí para vivir en un cuartucho y yo voy a estar feliz con eso, mucho menos cuando puedo ofrecerte un palacio.

Gracias por preocuparte amor, pero voy a estar bien…tu lo verás –respondió Lily con dulzura

Por supuesto que lo veré, porque tú vivirás conmigo –respondió el chico orgulloso

¿De que hablas James? –preguntó la pelirroja confundida por las palabras que acaba de escuchar

Ven conmigo –dijo tomándola de la mano y llevándosela del lugar.

Hacía una mañana muy hermosa, una mañana de domingo, era muy temprano pocos paseaban fuera del castillo, James llevaba a Lily tomada de la mano hacia el lago, hacia el haya a orillas del lago donde se habían besado por primera vez, la chica todavía estaba confundida con todas las palabras de James y aún las estaba asimilando, ciertamente no esperaba esas palabras venir de él, si le gustaban y mucho pero no lo esperaba. Cuando finalmente llegaron James invito a la chica a sentarse y allí comenzó a hablar de nuevo.

Eres la persona más importante de mi vida, y créeme que me preguntó y me gusta imaginarme como sería vivir contigo….y esta no es una decisión que sale de un simple impulso, es algo que es natural, que desde mi punto de vista es como debe ser, yo no quiero imaginarme como es un día sin poder desayunar, almorzar y cenar contigo, eso lo tengo ahora en Hogwarts, y no lo quiero perder, quiero compartir mucho más contigo, quiero que compartamos nuestras vidas, nuestro futuro, nuestros éxitos, nuestra casa –James la miraba emocionado, Lily sentía que se le llenaban los ojos de lágrimas de emoción- Tu eres lo único que tengo, y lo único que quiero tener –entonces sacó una pequeña caja negra de su bolsillo y la abrió lentamente ante los ojos de la chica, un hermoso anillo plateado con un diamante incrustado la miraba desde la caja- ¿Quiere ser mi esposa Srta. Evans?

Lily no pudo contener más las lágrimas y algunas recorrieron rebeldes su cara, no sabía como responder, no podía hablar, y sin pensarlo dos veces se tiro en brazos de James quien apenas pudo mantener el equilibrio ante el abrazo repentino, la abrazó fuerte de vuelta y le dijo al oído.

Supongo que esto significa que si –la chica alejo un poco su abrazo y lo miro a los ojos sonriente.

Sí James…Sí quiero ser tu esposa –James la miró con una amplia sonrisa y la beso, la besó con más pasión con la que alguna vez la haya besado, y ahí se quedaron gran parte de la mañana hablando de sus planes y de su futuro y de cómo se lo dirían a sus amigos.

Por otro lado, Remus se había levantado y los únicos que quedaban en cama aún eran Sirius y Peter. Se arreglo y salió con un libro, debía estudiar. Primero se dirigiría al Gran Comedor a desayunar y luego buscaría un lugar tranquilo para estudiar. Al llegar al sitio no pudo dejar de notar que Helene estaba allí y se encontraba sola leyendo un libro, no pudo evitarlo y se sentó frente a ella.

Buenos Días –dijo vacilante. Helene subió la mirada de su libro, lo miro y volvió la mirada al libro

Buenos días –respondió mirando el libro.

Por favor…deja de ser fría…esa no eres tú –Helene suspiro frustrada y lo miro nuevamente.

Sé que lo que ocurrió realmente no fue tu culpa porque no estabas en tus cabales, pero fue algo que pudiste haber evitado, me dejaste de la peor forma y en el peor momento, por la razón más estúpida del mundo, y eso fue tu culpa, no confiaste en mí y mira como todo termino.

No fue una razón estúpida….Soy un licántropo Helene –respondió Remus diciendo lo ultimo en un susurro.

¿Y?...eso a mi no me afecta –respondió la chica naturalmente.

Claro que te afecta….no ves lo que te hice…te maltrate

Pero fue tu maltrato emocional el que me derribo, no el físico –respondió tajantemente la rubia.

Tienes razón y necesito que me perdones por eso….te subestime, pensé que no soportarías lo que soy y me dejarías con asco…eso no lo hubiese podido soportar -respondió el chico con tristeza

¿Y yo si tuve que soportar todo lo que me hiciste pasar solo porque tú no querías salir lastimado? -preguntó la chica molesta poniéndose de pie y recogiendo sus cosas para irse.

Lo siento….lo siento muchísimo…tienes que creerme

¿Sabes lo peor?, te creo….voy a evitar la frialdad, para ver si se puede salvar la amistad, solo eso. –Helene terminó de decir eso y se fue del Comedor dejando a Remus pensativo y solo en el Comedor.

Lily y James entraban de nuevo al castillo, luciendo más felices y más juntos que nunca. Iban tomados de la mano jugando el uno con el otro riendo, deteniéndose cada dos metros para darse un beso o darse una caricia, sin mirar que tenían alrededor, iban envueltos en su amor, y no notaron que venia alguien caminando hacia ellos.

Muy buen día alumnos, se puede saber a que se debe tanta felicidad –preguntó divertido el director de la escuela.

Profesor Dumbledore muy buen día….es que Lily y yo tenemos grandes noticias –respondió James orgulloso.

¿Ahh sí?, que bueno -respondió el director con una sonrisa, pasando la mirada ahora a la chica que estaba un poco sonrojada.

Buen día Profesor, es que James y yo vamos a casarnos –respondió sonrojándose un poco más. Y mostrando el anillo en su mano.

¿Ahora? –pregunto algo sorprendido el hombre.

Por supuesto que no profesor, apenas nos graduemos –respondió James divertido.

Ahh claro…pues los felicito mucho, no me imagino una mejor pareja decidiendo casarse que ustedes dos –respondió con una gran sonrisa estrechando la mano de ambos y guiñándoles un ojo antes de seguir su camino.