Capitulo 2. La recuperación.

-Ron se morirá por lo que voy a decir, pero… ¡Eres mi mejor amigo! o

Draco solo suspiró dejándose abrazar. -Tú también eres muy importante para mí.

And the reason is you / y la razón, eres tú.

Mi razón…

De ser

De vivir

De sentir

Todo eso eres para mí…

-Harry no ha vuelto… hay que avisar a Dumbledore.

-Ya, Ron.

-¡Pero si no ha vuelto en toda la noche!

-¡Déjalo vivir! Voldemort ya desapareció… creo que es tiempo de que Harry viva su propia vida, ¿No crees?

-…..Tienes razón…. Además, con lo contento que andaba, no me extrañaría que esté ahora con alguien especial. -terminó sonriendo para luego continuar la partida de ajedrez mágico con su amiga.

-¿Que piensas hacer ahora? -la preocupación reflejada en cada nota de la voz del rubio mientras le ayudaba cuidadosamente a levantarse de la camilla.

-¿A que te refieres?

-¿Que harás con Blaise?

-Nada.

-¡¿QUE!

-Mira, realmente… -bajó la cabeza al no saber que decir. -realmente… -suspiró armándose de valor antes de conectar ambas miradas y hablar con decisión. -Debes entender que yo no soy cualquier estudiante de Hogwarts, soy el-niño-que-vivió añadiéndole ahora "que-sobrevivió" ¿Te imaginas lo que le pasaría si la comunidad mágica se enterará de lo que sucedió anoche?...

-Solo lo que se merece. -contestó en el tono más frío que jamás se le hubiera escuchado al ultimo Malfoy.

-No, se le echaría a perder completamente la vida y sería por mi culpa. Draco… -aun sentado en la cama, estiró la mano para tocar la mejilla de su amigo mirándolo fijamente. -yo no quiero que él sufra.

-¿Te das cuenta de lo que pudo haberte hecho si no hubiese llegado a tiempo anoche? -preguntó entre dientes, controlando la furia que crecía en su interior.

-Sí, sé lo que pudo haber pasado… pero al menos lo intenté. Ahora sé que simplemente no me ama. Así de sencillo.

-¡ESTO NO ES "ASÍ DE SENCILLO"! ¡Maldición! ¡Ese imbecil pudo…! -la voz se le cortó, unas lágrimas comenzaron a desear abandonar sus ojos, por lo que simplemente fijó la vista en un punto indescifrable a través de la ventana. Sus puños apretados al grado de sangrar, la respiración agitada. -Te apoyo en lo que desees cuando quieras. -lo miró a los ojos. -pero en esto no cuentes conmigo. Él pagará lo que te hizo. -Caminó hacia la puerta de la enfermería dispuesto a salir.

-Es… espera… -el rubio se detuvo al sentir un tembloroso contacto en su hombro izquierdo. -No… no lo hagas… por favor…. -apenas alcanzó a darse la vuelta para, de nuevo, detener la caída de un inconsciente Harry.

-Solo necesita descansar, aun esta débil. -la voz comprensiva de la enfermera lo tranquilizó. -Quiero que le dé estas pociones… sugiero que lo lleve a descansar a algún lugar neutro, creo que ni Gryffindor o Slytherin son seguros en estos momentos.

-Gracias.

Luego se retiró con el ojiverde entre sus brazos hacia la habitación del requerimiento.

El tiempo pasaba, Harry ya llevaba un par de horas dormido.

Draco dejó el libro que leía en una mesita de roble y se levantó, recostándose de lado enseguida del chico. Lo miró un par de segundos antes de retirar con suave caricia un mechón azabache, depositó un casto beso en su frente, sintiendo como entre sueños él se acercaba y lo abrazaba depositando la cabeza en su pecho.

Tan dulce

Inocente

Suave…

Así era Harry.

Fuerte por dentro, la debilidad siendo solo una máscara…

Cuanto desearía ser como él…

-Draco… -entre sueños comenzó a moverse y retorcerse mientras murmuraba y de sus ojos cerrados brotaban débiles y silenciosas lágrimas. -Ayúdame… sa… sálvame…

Lo apretó contra su pecho, sintiendo que con cada lágrima derramada, su corazón sufría una nueva herida.

Que complicado era esto de amar a alguien ¿No?

Sentir como propio su dolor, solo que multiplicado por mil.

Desear gritar sin que puedas sacar un solo sonido de la garganta, querer correr y gritar a todos que amas a ese ser tan puro y perfecto, añorar tocar su cuerpo centímetro a centímetro, detener el tiempo y perdurar cada segundo hasta hacerlos eternos…

Pero nada de eso puedes hacer.

Por que no basta con ser un mago, tener toneladas de oro mágico o una reputación… todo pierde su valía, queda en segundo termino, cediéndole el primer lugar a esa persona…

Que complicado es el amor…

Cuanto desearía en ese preciso momento decirle a aquel pequeño ser que ahora dormitaba tranquilo, lo mucho que lo amaba y todo lo que deseaba ser y hacer a su lado.

Y sin embargo no podía, ni debía…

¿Por qué?

Pues por que no… por que él amaba a alguien más, por temor a alejarlo… no quería asustarlo y menos con lo de Blaise tan reciente.

Por que Harry podía parecer lo más tranquilo, sereno e indiferente que quisiera, pero sus sueños y la mirada jade que poseía lo delataba sin dudar.

Y él, Draco Malfoy siempre fue un completo experto en descifrar las miradas de otros, así como ocultar la suya.

Se sentía tan bien estar así, sintiendo la respiración del moreno en su cuello, el latir acompasado de su corazón… el calor de aquel pequeño cuerpo contra el suyo normalmente frío…

Siempre fueron eso: calor y frío, fuego y hielo, oscuridad y luz… por eso dicen sabiamente que los polos opuestos se atraen… o en este caso, la oscuridad siempre busca un poco de luz…

Así Draco buscó acercarse a Harry de una manera u otra, siendo su sombra para permanente y eterna… mejor estar cerca de él, con la herida fresca a estar lejos, muriendo lentamente de amor…

El rubio cerró los ojos, dejándose llevar por tanta tranquilidad, entregándose al perfecto mundo de sueños en que todo podría ser realidad… incluso su amor por el moreno…

-Profesora Mcgonagall… -la mujer miró al par de jóvenes que la observaban aprehensivos.

-¿Sucede algo?

-Es Harry. No ha aparecido en toda la noche y ya casi anochece.

La mujer suspiró cansadamente mientras recordaba lo relatado hacía unos minutos en la sala de maestros por Madame Pomfrey.

-Siéntense. Tenemos que hablar.

-Tranquilo Harry… -Draco le daba suaves palmaditas en la espalda a el ojiverde que despertaba inundado en llanto, uno de esos llantos desgarradores que te rompen el alma y recuerdan lo dañado que ese corazón se encuentra.

-No… no lo… entiendo…

-¿Que es lo que no entiendes?

-Por que… -suspiró intentando detener las lágrimas que caían como dagas en el corazón de Draco, haciéndolo sufrir lo indecible con solo verlo. -Por que si aunque ya… ya acepté lo que pasó… e incluso lo perdoné… -aferró con ambas manos la túnica del rubio, mirándolo fijamente a los ojos. -¿Por qué es que me duele tanto?... ¿Por qué a mi?... ¿Es que soy malo? ¿Acaso soy malo y esto es un castigo de Dios?... Dios… ¿Por qué me abandonó?... ¿Por qué?

¿Que se contesta en esos casos? Díganme por favor, por que yo no lo sé.

¿Cómo explicarle que es natural que le duela, que fue solo el destino, así de simple y a la vez de complicado… que le pasó por que si, que no es malo, que es el ángel más hermoso que jamás has visto en tu vida…?

Dime, por favor… ¿Que se contesta?

¿Cómo puedes hacer entender a la más frágil flor del universo que las tormentas son algo que sucede y que por más duras que sean, siempre nos enseñarán algo…?

-Draco… ¿Por qué la vida es tan cruel conmigo?... Solo contéstame eso… ¿Por qué? -El rubio apretó los ojos intentando detener el llanto a la vez en que abrazaba fuertemente a Harry, quien se guareció en su pecho mientras continuaba preguntando la razón… esa simple y maldita razón de que el destino se ensañara tanto con él. -¿Acaso es justo? -luego de suspirar varias veces, por fin fue capaz de responderle.

-No lo sé, Harry… no sé por que pasan estas cosas y mucho menos por que a ti… pero si estoy seguro de algo y eso es que tu no eres malo, que esto no es justo, que solo pasó… Dios no se ha olvidado de ti, el ha estado todo este tiempo a tu lado, ayudándote, llorando tus penas a tu lado… -el moreno se alejó un par de centímetros, levantando el rostro para enfocar la vista con el rubio.

-Enviándome ángeles de salvación (como tú) en el momento adecuado… -Una triste sonrisa hizo el amago de aparecer en su rostro. -pero aun así, duele… y mucho.

-Lo sé… por eso quiero que nunca olvides que tienes en mi a alguien que siempre te va a apoyar, cada que desees hablar de lo que sea, o hacer lo que se te ocurra. Aquí estaré, ¿Sí?

-Gracias…

-Mi único pecado fue amarlo y no ser correspondido… ¿Que haré ahora? -Harry se dio la media vuelta, quedando acostado de frente al rubio que momentos antes lo abrazaba. -¿Que haré cuando lo vea en el Gran comedor, en los pasillos…?

-Lo que harás será sonreír e intentar ser tan feliz como antes, que él se de cuenta de lo mucho que ha perdido… -murmuró Draco, ganándose un leve golpe en el hombro.

-Pero que tonterías dices… ¿"Lo mucho que ha perdido"? jajaja, realmente creo que andas confundido.

-Nop, tú eres el confundido aquí. Potter –arrastrando las palabras como antes, siguió hablando. –Creo que esos lentes tuyos necesitan mucho más aumento. u.ú -El rubio hizo aparecer un enorme espejo en la parte de arriba de la cama, viendo el reflejo de ellos dos acostados. –Dime que vez.

-Te veo a ti y me veo a mí.

-Wow, que descubrimiento. Describe lo que ves, como si no nos conocieras.

-¡Ni digas eso! –De pronto, el tono juguetón de Harry cambió a uno de total temor, Draco lo miró preocupado por lo que el moreno añadió al instante. –Nunca vuelvas siquiera a decir "como si no nos conociéramos"… Draco… tal vez no me creas, pero realmente, si no te hubiera conocido, mi vida sería demasiado distinta… y no me gusta… eres de lo mejor que me ha pasado en mi vida. –Terminó con una enorme sonrisa, sus verdes ojos fijos en los de tormenta del rubio, quien observaba maravillado como aquella mirada de vidrio volvía a convertirse en las dos brillantes gemas que él recordaba. Por un momento tuvo el impulso de acariciar su rostro, de delinear su sonrisa y besar sus labios. Pero de nuevo se detuvo.

-Ya pues, ni digas que esto se pone cursi.

-Jaja, no lo ocultes, se que me adoras aunque no lo demuestres.

(Si supieras cuanto de verdad hay en esas palabras…) –Bueno, en lo que estábamos. Describe lo que ves.

-Esta bien, veo… -pareció pensarlo un poco, una ligera sombra entristeció su mirada. –Veo… a un aristócrata rubio el cual sonríe y es esa misma sonrisa la que lo hace parecer humano –"y no ángel"… un momento… ¿Por qué pensó eso?...

-¿Qué más?

-También a un miserable suertudo que esta a su lado.

-¿Cómo se ve ese "miserable"?

-Se ve triste, pero también feliz… se nota que poco a poco comienza a retomar su vieja alegría… -a través del espejo, miró a Draco. –"Las puertas del cielo son custodiadas por demonios"…

-¿Y eso? -el rubio lo enfrentó, ambos mirándose a través del reflejo.

-¡Pues eso!... ¿No te has fijado que siempre antes de la verdadera felicidad, viene algo que te hace sufrir mucho? Algo que te hace pensar muy seriamente en darte por vencido y sencillamente deshacerte de todo… Por eso digo eso.

-Vaya… realmente estas loco.

-No más que tú…. Pero… Draco, ¿Qué es lo que ves?

-Veo a la persona más feliz del mundo en compañía de un ángel.

-Ohhh…. Entonces si me ves a mí con mi ángel…

-Ehh… de hecho era al revés. Harry, realmente te agradezco lo que has hecho por mi, me has ayudado a cambiar…

-Lo mismo digo Draco… lo mismo digo…

-Vamos, ¡Deja de ser tan necio!

-El necio es otro… ya déjame en paz…

-Mira, por estar tomándote tan a pecho tu labor de enfermera particular…

-¡Oye!

-¡Ohh, déjame terminar, decía, por estar con eso de ser mi enfermera, no te has puesto a terminar tus tareas y ¡Seguro tienes una pila de deberes sin terminar en tu habitación!...

-Harry… las he estado haciendo mientras duermes. –contestó aburrido.

-00… y ¿Por que aquel pergamino esta incompleto?

-¡Has estado husmeando entre mis cosas! –respondió con un falso aire indignado. La verdad es que Draco se estaba divirtiendo de lo lindo con Harry que lo reñía con sus finas manos en las caderas.

-¡Sí! Ehhh… jejeje, disculpa… pero el punto es que… ¡Esta incompleto ese pergamino de pociones! Si mal no recuerdo era mínimo un metro y medio.

-Lo sé… maldita sea… es solo que me falta un libro.

-¿Por qué no vas por el?

-No quiero.

-¿Por qué?

-Por que… por que…

-¡Draco, habla ya!

-¡POR QUE NO TE QUIERO DEJAR SOLO! ¿Contento?

-Mucho. –el chico sonrió. –Ahora vete por lo que necesites, aquí te espero.

-Mmm…

-Vamos, deja tu complejo de mamá gallina y ve por eso, no me pasará nada…. Anda…. ¡Vete ya!

-Grrr…. El rubio salió refunfuñando del lugar, pero apenas iba a cruzar el umbral, se detuvo, una siniestra sonrisa apareciendo en sus labios. –Harry… espera, antes de irme. Ven. –el chico se acercó a él.

-¿Y bien señor? ¿Qué haremos ahora?

-Ahora harás lo que quieras.

-¿Qué?

-Sí, mira. Estas en la habitación del requerimiento, aquí todo lo que desees se hará verdad así que quiero que cierres los ojos y aunque sea por lo que queda de día, en esta sala, te sientas libre de hacer lo que quieras, solo lo que desees. Iré por esos malditos libros ya que tanto insistes y mientras quiero que pienses en lo que deseas… cuando vuelva, quiero que hagas y digas lo que desees ¿ok?

-Eh… esta bien… Draco…

-¿Si?

-Yo no deseo nada.

-En otro tiempo te creería, pero veo en tus ojos que deseas algo y quiero que sepas que es.

-¿Tú lo sabes?

-No. Aunque tuviera la manera de saberlo, te respeto, yo nunca haré nada que tú no me permitas…. Pero anda, apresúrate a prepárate. –Draco salió dejando a Harry solo. El chico se tumbó en la cama mirándose en el espejo que no habían hecho desaparecer desde la mañana. Soltó un suspiro pensando que podría ser ese deseo oculto que su corazón guardaba y se negaba tan terminantemente a revelarle.

Joder… el mismo sabía que había algo, pero no sabía que.

Cerró los ojos, la imagen de Draco acudiendo a su mente, haciéndolo sonreír. Comenzó a pensar luego en Blaise, analizó lo que sentía por él.

Tanto tiempo amando a Blaise le había cerrado los ojos y empañado la razón al grado de no darse cuenta de que su corazón había encontrado a otra persona a la cual realmente amaba… lo de Zabini tal vez se había convertido en algún tipo de obsesión…. Como esos filtros amorosos que tomas y realmente crees sentir amor, pero que al pasar el tiempo, te das cuenta de que en realidad era solo una ilusión…. Y sin embargo puedes llegar a hacer tanto por ella…

Amor verdadero o no, Harry fue conciente de una cosa: que necesitaba a Draco con todas sus fuerzas. Lo necesitaba a su lado cada que despertara por las mañanas, lo necesitaba cuando los fantasmas del pasado volvían a él… simplemente lo necesitaba y eso era algo que su corazón gritaba desesperado desde hace tiempo, que idiota fue al no haberse dado cuenta antes…

-Ron… Ron... ¡RON! –los animales que retozaban cerca del lago huyeron al escuchar el grito de la chica.

-Lo siento… Hermione… ¿Te das cuenta de que le hemos fallado a Harry?... no hemos estado ahí para él cuando más nos ha necesitado… somos sus "amigos" y sin embargo, tuvo que recurrir al hurón para que lo ayudara…

-Sé a que te refieres… pero, no podemos hacer que el tiempo vuelva, el error ya lo cometimos… lo que podemos hacer es intentar repararlo… pero para eso, necesito que te tranquilices, ¿Lo harías, Ron?

-Sí, no te preocupes.

-Muy bien. La profesora dijo que estaban en la habitación del requerimiento ¿No?

-Aha… vamos ya.

Los dos chicos se levantaron y con grandes zancadas cubrieron el camino hasta llegar a su destino, cada uno con la mente inmersa en el mar de confusión que Mcgonagall no hizo mucho por resolver. Solo les dijo que Harry había sido atacado y salvado por Draco, que él lo había estado apoyando… gracias a las atinadas preguntas de la chica, lograron sacarle a la profesora que quien lo atacó fue alguien a quien el ojiverde amaba, pero el nombre no lo sabían.

Sinceramente el trío dorado necesitaba hablar.

El rubio regresaba de la biblioteca con un par de pesados volúmenes mohosos entre sus manos, avanzó hasta llegar a las puertas de la sala del requerimiento, las cuales eran franqueadas por los amigos de Harry, quienes lo miraban con recelo.

Apretó los libros que antes cargaba con tanto cuidado, su mente peleando entre lanzarles un expeliarmus para borrarles la duda en el rostro, un cruciatus por no haber cuidado a Harry (NA: sobre protector xD) o simplemente dejarlos pasar a ayudar al moreno que lo esperaba dentro.

Hizo lo último después de soltar un gruñido.

-Pasen, pero más vale que no lo molesten ¿Ok? -abrió la puerta con la elegancia que siempre lo caracterizaba. –Harry, tienes visitas.

El aludido saltó asustado, realmente lo que deseaba en ese momento era no ver ni oír a Draco… aunque también añoraba hacerlo… el punto es que le tomó por sorpresa sentir su sedosa voz tan cerca, igual el abrazo en el que de pronto se vio inmerso.

Abrió los ojos con sobresalto, reconociendo una enorme masa de cabello castaño y el ya característico aroma a bosque de su amigo.

-Ron… Hermione… ¿Qué hacen aquí?

-¡No puedo creerlo! Nosotros preocupados por ti y tu nos recibes de esta manera… -respondió Ron en un tono melodramático. -¿Qué no ves a la pobre muchacha que se lanza a tus brazos y ahora llora desconsolada por tu actitud? -Todos rieron cuando la chica lo golpeó cariñosamente en el brazo.

-Ya deja eso, Ron.

-Lo siento, es que realmente me puso de buenas volver a ver a Harry. –enfocó la mirada en el ojiverde, la seriedad haciendo su inusual aparición. –Estaba muy preocupado por ti, compañero… ¿Estas bien? ¿Qué pasó?

-Vaya… creí que hacer esas preguntas era trabajo de Hermione.

-Sí, pero ahorita ella esta demasiado ocupada en abrazarte y revisarte a conciencia. –respondió con candidez, viendo a la chica que de pronto parecía una fiel copia de la señora Weasley, revisando que no tuviera heridas y musitando frases como "que bueno que estés bien", "Harry, nos tenias tan preocupados…" (vamos, que solo falta que le diga "Harry, cielo" xDDDD)

-¡Ron!

-¿Ves que te digo? Hasta el mismo mal genio comparten…

Draco se sentó a un lado de la chimenea, dispuesto a darles un poco de intimidad para charlar; algo celoso por la familiaridad con que se trataban y los continuos abrazos de Granger, sacó el pergamino a la vez en que abría los libros dispuesto a hacer los deberes, escuchando a Harry comenzar la narración desde que decidió pedirle ayuda a Draco.

Un par de horas luego y muchas lágrimas e interrupciones de Granger, además de bromas de Weasley para aligerar el ambiente, Draco terminó lo que hacía y se acomodó mejor para disfrutar del fuego, la voz de Harry relajándolo y trayéndolo a la realidad.

-Realmente al principio pensé en mentirles, chicos… decirles no se,.. que todo había sido algún accidente o algo por el estilo… pero realmente merecían saber…

-Ese Zabini recibirá su merecido… seguro que –mínimo- lo echan de la escuela. –Pronunció un enfurecido Ron, Malfoy apoyándolo sin dudar.

-No, Ron. Déjalo así.

El rubio sintió la ya conocida ira dentro de su pecho al escucharlo decir eso. Ya tomaría él mismo venganza… ¿Quién sabe? Tal vez Weasley lo ayudara…

Estando inmerso en sus pensamientos, no se dio cuenta de la fuerte mano que se elevaba ante él. Levantó la mirada encontrándose cara a cara con Ronald Weasley quien en ese momento le extendía la mano.

-Muchas gracias por ayudarlo, Malfoy. –El rubio asintió. Luego el pelirrojo se le acercó hasta murmurarle al oído. –Ya después nos pondremos de acuerdo para vengarnos de Zabini.

-Perfecto, Weasley… creo que tú y yo nos entenderemos muy bien.

-Lo mismo digo, Malfoy. –Ambos se vieron con miradas que daban miedo (vamos, parecían dos yakuzas o.ó), después solo echaron a reír como viejos amigos.

Siguieron charlando todos, Draco incluido, sobre cualquier cosa hasta que llegó la hora de que se fueran.

-Mañana hay clases así que nos retiramos…

-Claro, gracias por venir. –se estaban despidiendo en la puerta cuando de pronto Ron se llevó una mano a la frente en señal de descuido.

-¡Cierto! Casi lo olvido. Dumbledore dijo que quería verlos mañana a primera hora en su despacho.

-Gracias… creo…

Llevaban al menos dos horas en el despacho, estaban ahí Draco, Harry, el director y Blaise (además de todos los malditos retratos chismosos). El anciano llevaba todo este tiempo indagando que había pasado realmente, recibiendo las tres versiones de lo ocurrido, al final dio su veredicto.

-La verdad es que esto resulta realmente indignante. Señor Zabini, a partir de ahora usted deja de ser estudiante de este instituto… se dará parte de esto a su madre y a el ministerio… -el aludido solo miraba por la ventana como diciendo "no me importa, vejete de mierda", fue por eso que el mayor solo suspiró frustrado para dirigirse con tono paternal a la victima de todo esto. -Bien Harry… ¿Qué harás?

-Nada. –sonrió imperceptiblemente al escuchar el bufido enfurecido de Draco a su lado. –Solo me gustaría que me permitieran tener unas palabras a solas con él.

-Como escojas. –Ambos salieron de la oficina, en las escaleras, el anciano se volvió al rubio. –Señor Malfoy... ¿Le apetecería una taza de chocolate caliente en las cocinas?

-No solo me apetece… realmente creo que la necesito con urgencia. –masajeó levemente su sien antes de seguir al mago mayor.

-Zabini… ¿Puedo preguntarte algo?

-Ya lo estas haciendo ¿No? -El tono frío e indiferente del muchacho lo hería pero no tan cruelmente como antes gracias a su reciente descubrimiento. –Habla ya, Potter.

-Lo siento… -suspiró nervioso para luego fijar la mirada en la azul eléctrico de él y hablar con voz determinada. -¿Por qué?

-Por que lo amo. –el Slytherin comprendió al instante para donde iba la platica así que contestó lo más sinceramente posible. Realmente ahora le daba igual lo que pasara con su vida, si lo expulsan, lo meten a Azkaban… ¿A quien le importa? Tanto tiempo viviendo de la esperanza de que el rubio se diera cuenta de que existía y ahora perderlo… ya nada importaba… pero era demasiado cobarde como para quitarse la vida el mismo. –Digamos que me pasó lo mismo que a ti (supongo). Amo a Draco desde que tengo uso de razón… ¿Te enteras, Potter? ¡Llevo más de dieciséis años con la esperanza de que algún día él se diera cuenta de que existo, que algún día me viera como algo más que un amigo…

-Perdóname…

-¿Por qué te disculpas?

-Por que yo no sabía nada de eso y solo terminé complicándolo más al pedirle ayuda… -se levantó de su asiento para hincarse frente al chico y apretar sus manos entre las suyas. –Por favor perdóname, Zabini.

-Mira, ya da igual… supongo que es estupido vivir siempre solo de la esperanza… lo que importa ahora es que él es feliz.

-No, no lo es…

-¿A que te refieres?

-Me he dado cuenta de que hay una sombra en sus ojos… él ama a alguien y no lo dice… o tal vez no es correspondido…. –terminó, sus ojos cerrados, la memoria recordándole como la mirada del rubio cambió aquella vez en el gran comedor cuando empezaba el "plan"… poco a poco las piezas del rompecabezas se ordenaban mostrándole lo que en su tiempo no notó. De pronto veía vividamente como en los años anteriores Draco lo protegía hasta de las arañas, en primer año lo sorprendió curándole un pequeño raspón en su rodilla… -mira, Draco es muy bueno en eso de ocultar sentimientos y esas cosas pero…

-Potter, lo sé… sé que el ama a alguien… -pronunció tristemente.

-Sí, es por eso que… Blaise… creo que Draco te quiere.

El rincón de Cerdo Volador.

o.ó realmente muchas cosas salieron diferentes…. Ok, dejen explico xD. La verdad es que este capitulo sería tmb songfic, pero (ahí viene el pretexto xD) pero pensaba usar la canción de "quisiera ser" o algo así de Reik. La bajé, y comencé a usar, escribí como tres o cuatro paginas (de esto hace milenios) pero luego ññ perdí el capitulo ññU simplemente olvide que lo estaba escribiendo y eso, así que recientemente lo encontré pero ya no le hallaba sentido y no sabía como demonios lo seguiría. Un día me llegó la inspiración y escribí el resumen del cap xD, pero apenas hoy (aprovechando que tengo tres horas antes de entrar a mi clase de japonés) me di el tiempo y la inspiración de hacerlo (mendiga musa… ya te puedes ir de nuevo a comer nachos te doy permiso, pero vuelve pronto!) La musa se va volando acompañada de la conciencia grrr, malditas… pero bueno! xD el punto es que después de reencontrarme con esa musa desgraciada, simplemente borré la canción pq no quedaba. xD

Etto… me ha gustado mucho como me salió Ron (tmb fue diferente a como en un principio lo había imaginado o.ó).

Para los que leen mi fic de "Estudios del corazón" TTTT quiero decirles algo: escribí el final. Ya por fin el final esta terminado y eso, solo falta el lemon xD y que pueda sacarlo del disquete! TToTT lo estaba escribiendo entre clase y clase, pero de pronto el sr disquete enloqueció y me salio con "necesita ser formateado" o.ó así que ahora mi cap esta ahí y no se si puedo sacarlo ;; por eso pido más paciencia (realmente no se como demonios me aguantan TT son las mejores ;o;) para que la maldita musa vuelva y pueda dedicarme bien a terminar mis fics lo más rápido y mejor posible.

Espero los personajes no me estén quedando muy ooc o.ó. Tmb a quienes ya leyeron el libro 6 tendrán que aguantar que este fic aun este con el 5 xD pero sería muy complicado poner spoilers y eso (aunque no vean como me muerdo la lengua por no decir nada xD)

Nos vemos "pronto"ôô, ls quiero, cuidense 0

DEJENME REVIEWS! (onegai ;o;)

TToTT MUERO DE HAMBRE!