Bueno, como lo había dicho, este fic lo comienzo ya que terminó: 'acaso...¿te quiero?'. Espero que les guste. Este capítulo es la introducción, espero que los próximos capítulos les parezcan más interesantes xD.

Nota: No me pertenecen ninguno de los personajes de este fic. TT

La historia se desarrolla cuando el grupo de Sasuke, Sakura y Naruto tienen 17 años. A partir de eso se puede saber más o menos la edad de los demás personajes. En este fic Sasuke regresó a Konoha hace 2 años (cuando tenían 15), él junto con Naruto y los demás ya son jounins y hacen misiones para Konoha. Sasuke y Naruto se fueron a entrenar con Kakashi y Jiraiya respectivamente; Sasuke para convertirse en ANBU y resolver sus asuntos pendientes con Itachi. Sakura entrena con Tsunade, pero se encuentra de vacaciones.

Espero que me puedan perdonar por soltarles así los datos, pero es que quería saltarme eso para entrar en la historia de lleno. Ahora sí, no los entretengo más.


VIENTO

- Introducción -

La luz del sol empezaba a filtrarse por las cortinas impidiendo que una kunoichi de cortos cabellos rosados siguiera durmiendo. ¡Pero que molesto es esto! Pensó frotándose los ojos para ver con claridad.

-¡Sakura ya levántate, recuerda que tenías que ir a ver a Hokage-Sama! – le gritó su madre desde el piso inferior

-Ya voy mamá – contestó con voz cansada, se levantó de la cama con pesadez y se dirigió al cuarto de baño. Era una mañana demasiado calurosa, como era de esperarse en estos días de verano, pero parecía que este día en especial, iba a estar demasiado pesado.

¿Para qué querrá verme Tsunade-sama? Pensaba mientras dejaba que el agua corriera por todo su cuerpo sin lograr refrescarlo en lo absoluto, ya que con el calor que había en los últimos días, las tuberías se habían calentado, y el agua por consiguiente también.

¡Maldición, yo que quería empezar bien el día! Cogió una toalla y se secó rápidamente mientras salía del baño, resignándose a esperar a que en la noche estuviera un poco más fresca el agua. Se vistió con una blusa rosa y una minifalda del mismo color con unos shorts negros debajo de ésta, como siempre. Se despidió rápidamente de su madre y salió corriendo de su casa sin comer su desayuno.

Ya comeré algo más tarde pensó malhumorada, por ahora, lo único que quería era hablar con Tsunade para después no tener nada que hacer en el día más que descansar. Era lo que menos deseaba hacer en estos días de descanso que Tsunade le había dado, pero últimamente la aldea era especialmente aburrida: Naruto, Sasuke y Kakashi se habían ido desde hace tiempo a entrenar, Ino y Tenten habían ido al país de la Ola a representar a Tsunade por unos días, a Hinata no la dejaban salir mucho, y los demás jounins estaban en una misión…

Llegó al despacho de Tsunade dispuesta a terminar con el asunto que fuera lo más rápido posible. Al entrar se sorprendió de ver a una chica tímida de ojos blancos sentada frente al escritorio de Tsunade.

-¿Hinata? – murmuró la pelirrosa sin lograr ocultar su desconcierto

-Llegas a tiempo Sakura – dijo Tsunade indicándole que se sentara

-Tsunade-sama… ¿ocurre algo?

-Espera un momento – le indicó su maestra mientras se recostaba en el sillón cerrando los ojos.

Al cabo de un cuarto de hora - en el que ninguna de las 3 kunoichis hablaba, cada una ensimismada en sus pensamientos – se escuchó que alguien llamaba a la puerta.

-Adelante – indicó Tsunade

Sakura y Hinata se giraron y se sorprendieron al ver a Tenten y a Ino después de 2 semanas sin tener noticias de ellas, parecían bastante cansadas.

-¿Tuvieron problemas? – preguntó la temperamental Hokage

-En lo absoluto – respondió Tenten con serenidad – Nos recibieron muy bien, especialmente porque Konoha ayudó mucho en la restauración de aquel país.

Sakura no pudo evitar sonreír al recordar los tiempos en que ella y su equipo salían a hacer las misiones… cómo los extrañaba, hacía más de un año que no veía a ninguno de los 2 y tampoco tenía noticias de ellos…

-¿Sakura? – preguntó Ino pasándole una mano en frente de los ojos

-¡Perdón! – se excusó la pelirrosa

-¡Bueno, pero termina de despertarte bien! – Bromeó Tsunade – Bien chicas, como ustedes saben, no tenemos suficientes jounins disponibles y nos surgió una misión de improviso. Ustedes 4 son ideales para hacerla, es algo sencillo, pero no podemos darnos el lujo de ser descuidados, quiero que lleven estos pergaminos al Kazekage de la arena y vayan en mi representación a una reunión que las diferentes aldeas organizan cada año, dura varios días, este año la sede es en la villa de la Arena… yo iría pero…

-¿Otra vez a representar? – Dijo Ino cansinamente - ¡Perdón Tsunade-sama! – añadió al ver la mirada que le dirigía la mujer

-Sí Ino, necesito que ustedes 4 vayan, el Kazekage les dará hospedaje, vamos chicas sólo serán unos días – dijo tratando de animarlas al ver las caras que ponían, y no era para menos, si el calor de Konoha era insoportable, no querían ni imaginarse el calor de la aldea de la arena…

-Yo creo que no quiere sufrir con el calor y por eso nos manda – dijo Sakura suspicaz

-Claro que no chicas, lo hago porque quiero que ustedes sean más diplomáticas, esa es una cualidad que todo ninja debe de tener: saber negociar.

-Sí claro – dijo Tenten con suspicacia

-Además ¿ustedes quieren ser ANBU o no? – las chicas asintieron con la cabeza – pues entonces esto les daría una ventaja sobre el examen

-Quiere decir que… ¿usted nos va a ayudar en el examen? – dijo Hinata hablando por primera vez desde que había comenzado la reunión

-No es eso, lo que quiero decir es que progresarían y eso les ayudaría – aclaró la Hokage

Una gota de sudor resbaló por la cabeza de todas las kunoichis.

-¿Cuándo saldríamos? – preguntó Sakura

-Mañana a primera hora, lleven suficiente ropa para estar ahí varios días.

Eso ya lo sabemos pensó Sakura con una gota en la cabeza.

Salieron de la aldea más fatigadas que cuando habían entrado, especialmente Ino y Tenten que acababan de llegar de un largo viaje.

-Pues no se ustedes chicas… - empezó a decir Tenten – pero yo me voy a descansar, tendremos mucho tiempo para conversar a gusto y ponernos al día.

-Lo mismo digo – apuntó Ino

-Está bien, aunque no creo que haya mucho que contar – dijo Sakura con pesadez

-Nos vemos, yo también tengo que irme, no puedo llegar tarde a casa – dijo Hinata despidiéndose también y caminando en dirección contraria a las chicas

Lo cierto era que en estos últimos años la heredera del clan Hyuga había superado un poco su timidez, no era la palabra andando, pero por lo menos hablaba sin tartamudear, eso se lo debía en gran parte a sus amigas que siempre la habían alentado, además de que en el último año antes de que Naruto se fuera, el la había ayudado bastante, sonrió al recordar a su amor de la infancia, era cierto que hasta los 15 años había estado muy enamorada de Naruto, pero ahora, dudaba mucho de sus sentimientos hacia el rubio. Su padre se había puesto muy estricto en el último año al ver que Hinata salía con Sakura, Ino, Tenten, Naruto, Kiba y los demás muy a menudo. Así que este año tenía tajantemente prohibido salir de casa – sólo le permitía salir un día a la semana –

Llegó a su casa y fue llamada para almorzar, al ir a la mesa ya estaban ahí su padre y Hanabi, su hermana menor. Hinata entró haciendo una pequeña reverencia y tomó asiento al lado de su padre.

-¿Qué era lo que quería Hokage-sama? – preguntó su padre con su acostumbrada severidad

-Mañana tenemos que salir a una misión a la aldea de la arena

-¿Qué misión? – interrumpió Hanabi siendo reprendida con una mirada por parte de su padre

-Tenemos que llevarle unos pergaminos al Kazekage, además de que tenemos que representar a Tsunade-sama en una reunión que hacen las diferentes villas.

-¿Cuánto tiempo estarás fuera? – inquirió su padre

-No lo sé Otou-san – respondió Hinata – el tiempo que sea necesario supongo.

Al terminar de decir esto, todos dirigieron su atención al desayuno que tenían servido en la mesa: jugo de naranja, huevo hervido y un plato de frutas. Tenían que desayunar ligero porque ahora debían ir a entrenar.

-Vamos, que hoy supervisaré su entrenamiento, especialmente el tuyo Hinata, que no has mejorado mucho desde el mes pasado y mañana sales a una misión

-Ya voy padre – dijo Hinata mientras suspiraba cansinamente. Definitivamente, aquel iba a ser un día muy pesado…

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Mientras tanto, Sakura arreglaba sus cosas más entusiasmada que en la mañana, porque, aunque era cierto que tenía que pasar unos días muy calurosos en la villa de la arena, por lo menos no iba a estar sola en su casa aburriéndose a morir.

Al menos si yo muero de calor, las demás también lo harán pensó irónicamente mientras metía el cepillo de dientes en la bolsa de enfrente.

-Sakura… - la llamó su madre – ¿llevas pantaletas de repuesto? Acuérdate también de llevar ese sujetador tan bonito que te compré la otra vez…

-¡Si mamá! – respondió avergonzándose, tal vez los vecinos estarían escuchando todo, aunque debería de estar acostumbrada a eso, ya que su madre siempre hacía lo mismo.

¡Ya no soy una chiquilla de 5 años! "aunque a veces actúas como tal" le reprochó su 'Sakura interior'.

Intentando dejar el malhumor, se dispuso a acostarse para al menos intentar descansar lo que quedaba del día, después de todo, era el último día de sus 'vacaciones'.

-¡Sakura ven y ayúdame con la cocina después te vas a la tienda a comprar verduras para mañana!

-Ya voy mamá – respondió tratando en vano mantenerse calmada

¡Maldita sea¿Es que acaso no puedo tener tranquilidad! Y así, apretando los dientes para que la rabia no aflorara, se dispuso a bajar las escaleras, después de todo, este caluroso día se lo pasaría fatigándose por los encargos de su madre que es como las 'Sabritas': una vez que empieza no puede parar (con sus encargos). Sí, definitivamente aquél iba a ser un día muy caluroso… pero mañana con un poco de suerte las cosas mejorarían…


Espero que les haya gustado (estoy cruzando los dedos xD). Por favor déjenme reviews... no saben cuanto me alegra. Trataré de actualizar lo antes posible. Tal vez este capítulo les haya parecido un poco lento, pero es la introducción. En los próximos capítulos iré metiendo a las parejas. Ya verán... ¡Reviews por favor!