CAPÍTULO 1: Yo no busco los problemas, son los problemas los que me encuentran a mí.

Harry miró con indiferencia como sus compañeros de casa se alegraban por la próxima salida a Hogsmeade y hacían planes sobre que era lo que iban a hacer en el pueblo. Él no iría; ya no tenía permiso. Cuando Sirius murió a finales del curso anterior, el permiso que tenía dejó de ser válido y los Dursley jamás se lo darían… pero sinceramente tampoco le importaba.

Se encontraban en pleno mes de marzo de su sexto año y desde que comenzó ese curso casi no había tenido relación con nadie. Ron y Hermione se encontraban casi desesperados, a pesar de todos sus intentos, el joven mago moreno casi nunca les hacía caso y muy raras veces notaba que incluso estaban a su lado. El tercer y más famoso componente del trío de gryffindor se había vuelto muy frío e indiferente; rara vez hablaba con alguien y jamás tenía otra distracción que no fueran sus estudios; Había abandonado deliberadamente el E.D y cuando se le pidió si lo continuaría (incluido el mismo Dumbledore) su única reacción fue la de encogerse de hombros y comentar que la información estaba al alcance de todos, que se buscaran otro profesor.

Ambos muchachos estaban preocupados por su amigo, pero nada de lo que hacían parecía animarlo en su depresión. La muerte de su padrino lo había afectado mucho y lo sabían, pero no comprendían como era que rechazaba toda compañía y se aislaba del mundo para refugiarse en los libros.

- Harry… ¿Por qué no pides permiso para venir esta vez a Hogsmeade?- Le preguntó Hermione.

- No, tengo cosas que hacer.

- ¡Pero Harry no has visitado Hogsmeade en todo el curso!- Exclamó Ron.

- Tengo que prepararme las clases.- Dijo Harry con voz molesta.- Id vosotros, yo me quedo preparando pociones.

- ¡Harry por favor, olvídate de los estudios por una vez!- Exclamó Hermione.

El mago, lo único que hizo fue levantarse y marcharse lanzándoles una mirada asesina.

Sí, definitivamente Harry Potter había cambiado a lo largo del verano y el tiempo posterior y parecía que nada de lo que hacían podía hacerle volver a lo que era antes… Aquella vez también se quedó sin ir a Hogsmeade.

El que el lunes siguiente todo el mundo hablara de la visita a Hogsmeade tampoco le hizo cambiar de idea. Cuando Hermione y él iban hacía pociones, casi cada Slytherin se burló de él creyendo que había sido la falta de permiso lo que le impedía ir al pueblo mágico más que su falta de ganas.

- Harry¿estás bien?- Le preguntó Hermione.

- Sabes que sí.

- ¡Y tú sabes que no!- Le contestó ella.- ¡No eres el mismo¡Harry, sé que sufres por la muerte de Sirius pero no eres el único! Además él no querría que te lo tomaras así.

- Tú no sabes nada Hermione así que cállate.

- Pero…

- Cállate Hermione.

La bruja optó por obedecerle y callarse. No comprendía que era lo que podía haberle llegado a pasar a su amigo pero lo único que podía hacer era intentar estar allí para él por si la llegaba a necesitar (algo que últimamente había llegado a ser poco probable debido a su independencia y grado de habilidad mágica).

Para cuando ambos llegaron a la mazmorra donde se realizaba las clases de pociones, el mago todavía no había abandonado su mutismo, pero parecía algo más relajado que cuando su compañera había mencionado a su difunto padrino. Fue por ese motivo que en vez de sentarse alejado de la muchacha lo hizo en el asiento contiguo a ella, algo que la bruja observó con alegría; Aquel era un símbolo de que el muchacho no estaba enfadado con ella.

- Hoy vais a realizar la poción Emmas Robis… se trata de una poción peligrosa y complicada sí que espero que todo el mundo tendrá el suficiente sentido común como para mirar las instrucciones como mínimo tres veces antes de hacer algo.- Dijo Snape en cuando entró lanzándole una mirada venenosa al único gryffindor masculino que había en su clase: Harry Potter.- Supongo que nadie se habría mirado los apuntes que tiene de esa poción o su libro de texto… ¿Quién puede decirme en que consiste esta poción?

Sabiendo quienes iban a levantar la mano, Snape miró a sus alumnos con una mirada absolutamente odiosa. Tal y como supuso, tan solo Malfoy, Granger y Potter habían levantado sus manos. Deseaba humillar a ambos gryffindors, pero sabía que si les pedía la respuesta contestarían correctamente.

- Malfoy.

- La poción Emmas Robis es una poción que roba la energía mágica de un mago o bruja; en otras palabras se trata de una poción de drenaje.

- Correcto. Diez puntos para Slytherin.- Dijo Snape.- ¿A que esperáis¡Comenzad!

Todos dentro de la mazmorra comenzaron a buscar los ingredientes necesarios y prepararon sus calderas en silencio. Hermione sabiendo que su compañero sabía perfectamente que era lo que hacía, no le prestó atención mientras comenzaba ella misma su poción.

Harry estaba tan concentrado en su poción que no notó como en el lado Slytherin, el mago que parecía controlar toda la casa de la serpiente sonrió de forma perversa y estuvo atento a los movimientos del gryffindor, ni tampoco notó como aprovechando que se giró un momento para pedirle a su compañera de mesa su cuchillo porque el suyo propio no cortaba lo suficiente el rubio dejó caer algún líquido dentro de su caldera, y puesto que parecía que este no había producido ningún cambio en el color o la textura de lo que había en el caldero tampoco lo notó después.

Para el final de la lección, la poción de Harry era en apariencia perfecta, lo cual, desde el punto de vista del gryffindor era tan malo como si lo hubiera hecho mal porque estaba convencido que el bastardo le haría probar la poción y por lo tanto, le drenaría su energía.

- Bien… parece que el señor Potter ha sido capaz de realizar la poción correctamente… Comprobemos si realmente ha hecho algo bien o lo ha estropeado todo de nuevo.- Dijo Snape ganándose una mirada odiosa por parte de Harry. Pruebe la poción señor Potter.

- ¡No puede pedirle eso, profesor!- Exclamó Hermione horrorizada.- ¡La poción es demasiado peligrosa¡Si le drena la energía, Harry tardará semanas en recuperarse!...

- Señorita Granger, haga el favor de callarse.- La cortó Snape.- ¡Potter¡Bebe la poción!

Harry no esperó que Snape se lo volviera a decir. Con decisión llenó una taza de su poción y se la acercó a los labios esperando que el arisco profesor hubiera llevado algún tipo de antídoto para su poción previamente a la enfermería. Sin ningún tipo de vacilación, bebió el contenido de la taza de un trago, esperando sentirse agotado en cuestión de segundos.

Todos en la mazmorra miraron como el muchacho bebió la poción de un solo trago y esperaron ver como caía al suelo sin fuerzas ni para mantenerse en pie. Pero en vez del efecto esperado, el gryffindor permaneció de pie sin que pareciera haber ningún cambio en su comportamiento. Aquello resultaba extraño porque la poción tenía el color, la textura y el olor correcto por lo que no comprendían que era lo que podía estar pasando.

Fue entonces cuando sin previo aviso Harry comenzó a sentir un dolor muy fuerte en el vientre… casi como si fuera rasgado en dos y dejó escapar un grito que resonó por todas las mazmorras y que heló la sangre de todo el que lo escuchó.

Decir que Snape se asustó era una atenuación… estaba aterrorizado. Snape estaba convencido que la poción del gryffindor era perfecta… entonces ¿porqué aquella reacción?

- ¡Potter!- Exclamó mientras se arrodillaba a su lado.- ¿Qué es lo que ocurre?

- ¡No lo sé!- Dijo apretando los dientes.- Pero siento como si fuera a ser rasgado en dos.

- ¿Puedes andar, Potter?

- Creo que sí.

- ¡Recoged!- Exclamó Snape.- ¡La clase ha terminado!

Después de aquello, Snape ayudó al muchacho a levantarse y lo llevó hasta la enfermería donde con esperanza la señora Pomfrey sería capaz de arreglar el posible daño que la poción podía haber hecho en el cuerpo de Potter.

El camino hacía la enfermería fue hecho en silencio y durante todo ese tiempo Harry fue notando como aquel dolor que a él le había parecido insoportable fue reduciéndose hasta convertirse en nada más que un malestar embotado. La verdad es que no tenía ganas de ir a la enfermería y que la señora Pomfrey lo hiciera permanecer durante Merlín sabe cuanto tiempo.

- Profesor… creo que ya no es necesario que me lleve a la enfermería.- Dijo el muchacho cuando estaban a punto de llegar.- Ya no me duele nada.

- Potter, un poco más y pierdes el conocimiento en mi clase a causa de esa poción. No digas que ya estás bien porque aunque ya no sientas dolor puede que le haya pasado algo a tu sistema.

El muchacho miró a su profesor con fastidio al darse cuenta que lo más probable es que la enfermera lo hiciera permanecer bajo su custodia durante al menos dos o tres horas, pero siguió caminando.

El familiar olor de la enfermería les dio la bienvenida, pero parecía que la señora Pomfrey no estuviera por ningún lado. Mientras Snape fue a buscar a la bruja, Harry se dirigió hasta su propia cama, la cual le había sido asignada por la matrona algunos meses antes después de un pequeño accidente.

- ¡Tenías que ser tú!- Exclamó la mujer en cuanto lo vio.- No si ya decía yo que tardabas en venir.

- Yo ya le he dicho al profesor que ya me encontraba bien, pero no me ha hecho caso.- Explicó Harry.

La bruja lo miró durante unos segundos antes de girarse hacía el profesor con tal de que le explicara el porqué el joven gryffindor había acabado otra vez bajo su cuidado. Ni dos minutos más tarde, el muchacho se vio reconocido por la enfermera peor tal y como ya imaginaba, ésta no encontró absolutamente nada mal.

- Bien señor Potter, no parece que le haya pasado nada, pero puesto que su reacción ha sido muy extraña me gustaría que permaneciera aquí durante un par de horas al menos.

- ¿Y ese dolor?- Preguntó el muchacho.

- Seguramente ha sido tan solo una mala reacción.- Dijo la señora Pomfrey ayudándole a tumbarse en la cama.- Vamos, aprovecha para dormir un rato.

Nota Autora: Hola! Otra vez estoy por aquí y con historia nueva, como aquellos que hayáis leído en mi journal ya sabíais… Es la primera vez que hago algo de este estilo, así que espero que seáis amables conmigo aquellos que estáis más versados en este estilo de historias. Para aquellos que leáis por primera vez una historia mía y queráis saber sobre como la voy escribiendo y todas las demás, o queráis dejarme alguna idea para la historia o historias, solo tenéis que clickar en la dirección que hay en mi pagina profile dentro de aquí en fanfiction.

Hasta la próxima,

Irethy