Capítulo 17: Un poder que el Lord Oscuro no conoce; Severus Snape: "El hombre que…"

A pesar de que el Lord Oscuro había huido, nadie suspiraba aliviado, ni trataba de averiguar que había sido aquel poder que había obligado a uno de los magos más poderosos y malvados del último siglo a escapar. Todas las miradas seguían fijas ene l cuerpo inmóvil del maestro de pociones, que había sido golpeado por un Avada en su intento de proteger a Harry Potter y su hija.

Nadie se atrevía a acercarse al hombre caído, y Harry, el único que en sí deseaba hacerlo, era refrenado por sus amigos que miraban al adolescente con tristeza. Esa fue la escena que se encontraron Dumbledore y los diferentes miembros de la Orden, cuando llegaron al local, ni cinco minutos más tarde.

- ¿Qué ha pasado aquí?- Preguntó el anciano.- ¿¡Qué le ha pasado a Severus?

De un principio, ninguno de los presentes sabía como responderle al hombre, pero poco después, fue la señora Rosmerta quien comenzó a hablar, explicando todo lo sucedido. Cuando escucharon que el maestro de pociones había sido golpeado con un Avada, Remus corrió hasta donde se encontraba el hombre caído; había muerto como un héroe, ninguno debía permanecer así, lo mejor era que fuera llevado a Hogwarts… p reo cuando fue a cogerlo, palideció y susurró asustado.

- Sigue vivo…

- ¿¡Qué?- Exclamó más de uno.

- Remus, fue golpeado con un Avada!- Gritó una llorosa profesora McGonagall.

- ¡Pero está vivo!- Exclamó el hombre lobo.- ¡Está respirando!

De una forma tan rápida que realmente desmentía su edad, Albus Dumbledore estuvo al lado del exprofesor de DCAO, arrodillado ante el cuerpo de su amigo… Tan sorprendente como era, realmente estaba vivo.

- Es imposible. ¡Está vivo!- Susurró sin acabar de creérselo.- Minerva, encárgate del señor Potter y la joven señorita Potter, me llevo a Severus a la enfermería.

Evocando una camilla el mago anciano se apareció hasta los terrenos de la escuela donde limitaba el campo anti-aparición, y desde allí llevó lo más rápido que pudo a su amigo hasta la enfermería. No le importó lo más mínimo las miradas sobresaltadas de los alumnos o del resto del personal y llegó a la enfermería en tiempo récord.

- ¡Director! ¡Esto es una enfermería! ¡No puede entrar así!- Exclamó la enfermera cuando el director entró con brusquedad, pro su enfado duró poco, porque enseguida vio la camilla donde se encontraba el maestro de pociones.- ¡Santo Merlín! ¿¡Que le ha pasado a Severus?

- Si te lo cuento no me crearás.- Dijo el anciano a la vez que se apartaba del camino de la enfermera.

- Haz la prueba…

- Bien… digamos que el señor Potter ha dejado de ser el único superviviente de la maldición asesina.- Respondió el anciano e interiormente comenzó a hacer cuenta atrás.- "tres… dos… uno…"

- ¿¡ESO QUÉ?- La enfermera se olvidó de Snape por unos segundos y se giró para enfrentar al anciano.- Albus, no es gracioso.

- Tampoco lo estoy intentando.

- Pero… ¿Cómo?

- Voldemort descubrió que Severus era un espía… lo torturó y le lanzó el avada… pero tal y como puedes ver, está vivo.

La enfermera tomó la indirecta y comenzó a trabajar en su nuevo paciente. Tenía síntomas obvios de la maldición cruciatus, así como la maldición de cuchillo, y muchas más… incluso si no hubiera recibido el avada, habría tenido que permanecer en la enfermería durante mucho tiempo… Trató lo mejor que pudo las diferentes heridas que tenía y le hizo tomar todas las pociones necesarias para que se recuperara… luego se giró al director.

- ¿Cómo está, Poppy?

- Tal y como se puede esperar.- Respondió la enfermera.- Se recuperará, aunque no sé cuanto tiempo tardará en despertar, Albus… el Avada ha agotado sus reservas de energías y está como en una especie de coma… y Luego está la pequeña herida en su pecho; no puedo curarla, Albus… al menos no con magia.

- ¿Qué herida, Poppy?

- Bueno, creo que a Severus no le va a gustar.- Dijo la bruja con una sonrisa misteriosa.- Tiene un corte bastante feo en forma de rayo… de hecho, de la misma forma exacta que la famosa cicatriz que tiene el señor Potter.

Ante esto el anciano no pudo evitar el ponerse a reír, después de todo era bien conocido cuanto despreciaba el maestro de pociones aquella cicatriz. Aún riéndose y con el centelleo de sus ojos con más potencia que nunca, Albus Dumbledore se sentó en la silla que se encontraba junto a la cama de su profesor y esperó… esperó a que llegara un cierto padre.

Las noticias sobre lo sucedido en las Tres Escobas durante el ataque, se dispersó por todas partes de la comunidad mágica inglesa; así mismo también el hecho que Severus Snape era en realidad el padre de la joven señorita Potter y como había estado dispuesto a sacrificar su vida por la de su hija y el otro padre de la niña.

La escuela era un auténtico hervidero de rumores y comentarios, todos ellos querían ver al hombre que antes habían despreciado casi con pasión; pero ninguno (ni siquiera sus Slytherins) tenía acceso al inconsciente profesor, nadie excepto Harry y su hija que prácticamente se pasaba cada momento disponible con él, velándolo, esperando que se despertara.

Estaba allí sentado, hablándole de todo y nada, le hablaba de sus clases, de la guerra, pero especialmente le hablaba de Alex, de cómo iba creciendo y de cómo echaba de menos a su padre.

Casi un mes más tarde del ataque, Snape comenzó a dar los primeros signos de despertarse; fue durante un de los tantos momentos que Harry se encontraba con él, pero uno de los pocos que no tenía a Alex a su lado, a la que había dejado con Molly Weasley en sus habitaciones. Ante los primeros signos de despertar, Harry alzó la vista de su ensayo de transformaciones sobresaltado, y contuvo la respiración mientras observaba como el maestro intentaba volver al mundo consciente. Sin darse cuenta comenzó a alentarlo para que volviera a despertar.

- Vamos, Severus… otro esfuerzo más… solo un poco más… debes despertar… vamos, abre los ojos…

Cuando el hombre abrió los ojos, Harry estuvo tan contento que sin darse cuenta, saltó de su silla y se abalanzó hacía el maestro, dándole un beso apasionado… claro que tan buen punto se dio cuenta de lo que estaba haciendo se apartó avergonzado del maestro estupefacto. Y debido a su vergüenza (puesto que sus manos se habían vuelto lo más de interesantes) no pudo ver el brillo feliz en los ojos de obsidiana del hombre.

- Yo… lo siento mucho, Severus, no me di cuenta de lo que hacía, estaba tan contento que despertaras, que…- Harry se calló y hubo un silencio incómodo durante unos momentos.

- ¿Qué me ha pasado? Lo último que recuerdo es que el Lord Oscuro me lanzó un Avada, aunque supongo que no me tocó.

- Sí que te dio. El Avada te golpeó de pleno.- Le contestó Harry y al ver la mirada del hombre dijo.- Lo he hablado con Dumbledore y me ha dicho que en el momento que Voldemort lanzó el avada, "el poder que el Lord Oscuro no conoce" despertó en mí y te protegí.- Y luego añadió burlón.- ¡Felicidades, eres la segunda persona en sobrevivir al Avada Kedrava! ¡Ahora eres, Severus Snape "El hombre que sobrevivió"!

La cara del maestro era sin precio, y Harry no pudo evitar el comenzar a reír de forma descontrolada.

- Debes saber que ahora eres bastante famoso, Severus… te has convertido en el héroe de muchas personas y han escritos varios artículos sobre ti en el profeta.- Suspiró.- Intenté pararlos como hice con los de Ales, pero puesto que no eres nada mío, no lo logré. Lo siento, se como de fastidia todo esto.

- Al menos lo has intentado.- Respondió Snape y lo miró durante unos minutos, de forma calculadora que puso al muchacho nervioso.

- Bien, voy a ir a buscar a Alex… hace un mes que no te ve y te echa de menos.

Harry se levantó de la silla y se giró para salir de la enfermería en busca de Alex, pero no había dado ni dos pasos cuando la mano de Snape se cerró en su muñeca y lo detuvo, mientras lo miraba con intensidad.

- Severus… ¿qué?

No le dio tiempo a acabar la pregunta, antes de que se diera cuenta el hombre le dio un tirón del brazo, haciendo que el muchacho cayera sobre él en la cama, y justo cuando el chico abrió la boca para volver a preguntar, el hombre aprovechó para capturarla con un beso feroz, posesivo y apasionado.

Harry de un principio se congeló ante el beso, pero poco después y sin darse cuenta, comenzó a responder el beso, de forma sumisa, permitiendo que el hombre de más edad fuera quien llevara la iniciativa y el control. Cuando se separaron, a Harry l faltaba el aire y miraba a su profesor con ojos incrédulos.

- Jamás vuelvas a disculparte por algo que yo mismo he deseado hacer desde hace meses.- Le dijo el hombre antes de volver a besarlo con la misma intensidad.

Harry estaba feliz… por fin Severus estaba despierto, pero lo que era más importante: ¡lo estaba besando! ¡Y según el lo había estado deseando durante meses! Por un momento creyó que había muerto y estaba en el cielo… pero entonces Severus rompió el beso y Harry no pudo evitar un leve sonido de disgusto que provocó una sonrisa en el hombre.

- Harry, cuando acabes Hogwarts, quiero que tú y yo vinculemos…

- ¿Vinculemos?- preguntó desconcertado el muchacho, sin acabar de saber que era lo que el hombre quería decir.

- Sí, vinculemos.- Repitió el hombre y al ver su cara, le explicó.- La vinculación, es como la boda muggle, Harry, pero al mismo tiempo diferente. También es más significativa y ante todo… es de por vida, Harry, una vez que se realiza no se puede romper. Es por eso que muchos magos han optado por una ceremonia algo diferente, que es lo que se conoce como los Votos… Así pues… dime, ¿quieres vincular conmigo? ¿Querrías unirte de por vida con tu grasiento profesor de pociones?

- ¿Estas locos? Si eso significa que podré estar contigo, ¡por supuesto que quiero!

Fin?

NA: Bueno… jejeje… no soy tan mala como he querido hacer ver… jusjusjus… aunque reconozco que de un principio había pensado dejar pasar más días entre la última actualización y esta, aunque ya había acabado de escribir el capítulo… pero no soy tan mala persona. Aunque debo reconocer que me he divertido mucho leyendo los reviews amenazantes que me habéis dejado… Solo que hubo uno… de Princesa si no me equivoco que me decía que ella creía que iba a ser un H/G… me chocó bastante leer eso… sobretodo cuando ya avisé que habría Slash en capítulos posteriores…

IMPORTANTE: Otra cosa, al final por el momento, no voy a escribir la continuación de esta historia… la razón… he comenzado a escribir un epílogo para este fic… aunque ya os aviso que si queréis leerlo tendréis que mirar mi livejournal, porque será bastante subidito de tono y no puedo ponerlo aquí en Fanfiction. Así pues aviso, si no os gusta los Nc-17 NO LO LEAIS. Si por el contrarío queréis saber como acaba realmente la historia, adelante.

Un beso y hasta pronto.