TE AMO, PERO QUIERO SER FELIZ.

III

Horo Horo:

Me encantaría que esta historia hubiera tenido un mejor final, me hubiese gustado que después de ese baile nos hubiéramos años después y tú estuvieras libre y yo también y que hubiéramos reconstruido nuestro amor y viviéramos felices para siempre, pero no, no fue así, fue una tragedia.

Me separe de Ilira unos años después, nunca la ame, y ella tarde o temprano se iba a dar cuenta de eso, quedamos como buenos amigos, solo eso podíamos ser, yo regrese a China a la casa de mi familia una vez que mi padre murió y por fin tome las riendas de la dinastía, ahora soy temido, respetado, tengo poder, dinero, gloria, fama, pero jamás tendré amor, la verdad no se por que te escribo esta carta, es patético, tal vez por que se que no la podrás leer, también se que te la entregare en persona y lo más seguro es que te la lea.

Hace 3 meses me entere de donde estabas, te mande a buscar, como resultado me trajeron tu localización, y todo lo que había pasado, se me rompió el corazón, el saber que habías sufrido un accidente, donde tu familia había muerto me devasto pero lo demás fue lo que me derrotó, aun no puedo creerlo, pero no importa, aun así te quiero, te quiero con toda mi alma, y te eh estado esperando todo este tiempo, pero nunca paso, por que fuimos tan cobardes, por que… Te amo HORO y creo que siempre te amare, me gustaría poder estar a tu lado, pero ya elegiste, y no puedo seguirte a donde fuiste, se que algún día nos volveremos a ver.

TE AMA LEN TAO.

Tras leer la carta Len la dobla y la mete en su sobre, limpia las lagrimas de su rostro y desea que hubiese sido diferente, un suspiro, el gran Tao recarga el sobre sobré la lapida de frío mármol mientras cae sobre sus rodillas y llora desconsolado, dando libertad a todos los sentimientos que había mantenido ocultos en su alma, lloro como jamás había llorado, sus lagrimas formaron un río de lagrimas tan saladas como el agua del mar, su dolor conmovía hasta al mismo cielo que se obscureció y acompaño al hombre en su llanto, lagrima a lagrima, sentir a sentir, gota a gota, dolor a dolor, el mundo entero se estremeció ante el dolor del gran len tao y después como un ángel, como un sueño Len vio la sonrisa infantil de Horo entre sus recuerdos, como un aliento una esperanza, un consuelo.

-Tonto, aun muerto me consuelas y me das ánimos.

Dijo Len sonriente al recordar la hermosa y brillante sonrisa con la que Horo saludaba todos los días al mundo.

-Te amo, pero quiero ser feliz y voy a serlo por ti y por mí. ADIÓS HORO, ADIÓS AMOR MIO.

Len seco sus lágrimas y con el recuerdo de Horo presente siempre en su mente se alejo de la tumba sonriendo con la misma alegría con la que siempre sonreía Horokeu Usui.

Rail: TT hay dios trágica

Oteler: mucho, me gusta

Rail: frío y sin corazón, como pude crearte.

Oteler: yo me cree, no tu a mi

Rail: aja ¬¬ bueno dejen opinión por favor, me interesa mucho saber que opinan…

GRACIAS.