Nota aclaratoria: Los detalles que suceden en los siguientes párrafos están relacionados con mi otro relato "Un romance para Nabiki" aunque algo ligados entre si los fics se pueden leer de forma independiente pero si quieren lean ambos para tener una idea mas amplia del contexto.


Capitulo 2: "Adaptándose"

Dos días después.

Mousse iba vestido con el uniforme del colegio Furinkan y llevaba el pelo recogido en una apretada coleta, estaba muy nervioso, apretó el maletín que llevaba con los libros cuadernos y un par de extras (armas del estilo de combate propio) y acelero el paso.

En el patio de la escuela se encontró con una curiosa escena. Un grupo de estudiantes miraban divertidos el asta bandera donde se encontraba colgado lo que parecía ser un enorme pájaro pero una segunda vista le hizo rectificar, era un hombre embarrado en plumas y brea y mas específicamente era el director Kuno, entre las plumas se distinguía la pequeña palmera sobre su cabeza.

-¿Qué paso? –Mousse se acerco a un estudiante mientras se alejaban dejando que un grupo de policías bajaran al emplumado director de su improvisado nido.

-¿Cómo es que no te enteraste? –El chico lo miro sorprendido y después le contó una historia increíble donde, mas increíble aun, Kuno Tatewaki resultaba ser victima y héroe.

Un pequeño grito llamó la atención de Mousse del evento principal, era una exclamación mitad sorpresa mitad alegría, miro en dirección de la barda y vio aparecer a Ranma Saotome llevando en brazos a Akane Tendo, la chica se veía muy colorada y nerviosa.

-Ya bájame – Dijo ella- Que nos pueden ver.

-¿Y que tendría de malo? –Ranma se puso serio de repente y mantuvo la fija vista en ella mientras la abrazaba un poco mas fuerte pero después la deposito suavemente en el suelo y lanzo un suspiro al notar la sorprendida mirada de Mousse. Una segunda mirada al chico le hizo darse cuenta del uniforme.-¡Hey Mousse!

-¿Vas a estudiar en la escuela con nosotros? –Akane se acerco al muchacho con una expresión de sorpresa.

-Hoy es mi primer día oficial –Dijo el maestro de las armas ocultas, la presencia de Ranma le molestaba pero no podía ser descortés con Akane- me asignaron el salón de segundo curso el... –Saco un papel de la bolsa de su camisa- ... El 17-b.

-Nuestro salón –Sonrio Ranma- Vaya tienes suerte.

"Suerte seria que te cayera un rayo en este instante estúpido" Mousse fingió una sonrisa a Ranma y después miro un punto mas allá de ellos, una pareja entraba por la puerta principal, Mousse se quitó los lentes y los limpio vigorosamente con un pañuelo que saco de quien sabe donde, se los volvió a poner y se dio cuenta que no estaba viendo mal, aun así tenia que preguntar.

-¿Esa no es tu hermana Akane-san?

La chica volteo a ver y lanzo una especie de maldición que se le atraganto a mitad de decirla. Ranma miro también y su coleta se tenso por la sorpresa, efectivamente era Nabiki Tendo... Colgada del brazo de Kuno, ambos caminaban con paso tranquilo pero se les notaba sonrojados y eso era lo alarmante. Nabiki era bien sabido jamás se sonrojaba.

-Pero... Pero... Pero –Akane no podía articular palabra. Nabiki los vio y les guiño un ojo.

-Ahora si lo he visto todo –Ranma se rasco la cabeza especialmente al ver que Kuno los miro de soslayo y no hizo nada, parecía incluso y eso era lo sorprendente, feliz del brazo de la mediana de los Tendo.

La campana de la escuela sonó anunciando el inicio de clases y todos se dirigieron a sus salones, Mousse fue escoltado por Akane y Ranma el muchacho estaba molesto pero tampoco podía negar que su odiado rival de amores se estaba portando muy civilizado y además la escena de ellos entrando por la barda del colegio le hizo pensar que algunas cosas estaban cambiando y quizá para bien de todos... Quizás

Muchos se aburrían en clases, Mousse se sintió a gusto, nadie lo presionaba ni le gritaba, cuando se presento en clases fue bien recibido por los demás, incluso Saotome parecía contento con su presencia, la clase termino y el profesor se retiro, inmediatamente los alumnos se distribuyeron en pequeños grupos para platicar mientras llegaba el siguiente maestro, el cotilleo era un ritual ancestral en las aulas de clase. Un grupo de cuatro chicas se acerco a el.

-Hola –Dijo la que parecía ser la líder del grupito- Yo soy Kirume Mio ella es Mami Yutana y creo que ya conoces a Sayura y a Yuki –Las amigas de Akane lo saludaron entre risitas nerviosas- Queremos darte la bienvenida oficial al colegio.

-Es un placer y agradezco su bienvenida –Mousse sonrió- Es un poco extraño entrar a medio curso.

Mousse cuando se trataba de Shampoo se convertía en un manojo de risas y sonrojos y hacia cosas estúpidas, resultado de su perdido y mal correspondido amor por ella pero el chico estaba muy lejos de ser tímido, toda su vida educado en una aldea llena de mujeres le habían dado el tacto y el estilo necesario para lidiar con cualquier situación que tuviera que ver con faldas y cuatro chicas que sonreían nerviosas no eran algo desconocido para el... Si tan solo Shampoo le sonriera así.

Ranma y Akane platicaban bastante sorprendidos la actitud de Nabiki y Kuno, ambos se mostraban contentos que por fin las cosas entre esos dos se aclararan pero no dejaba de ser algo turbador, estaban tan entretenidos que no se habían dado cuenta que en algún momento de la platica uno de ellos había acercado la mano a la mano del otro y que este la había entrelazado. Ranma miro en dirección a Mousse y sonrió un poco mas.

-Parece que nuestro "chico pato" se esta adaptando muy rápido.

Akane vio a las cuatro chicas rodeando a Mousse con cara de absoluto embeleso, el muchacho sonreía con gentileza y parecía contar alguna anécdota interesante aunque por el rostro de las muchachas bien podía estar hablándoles en chino y daría lo mismo, había un aire de seguridad en el que era imposible de ignorar, no parecía en absoluto incomodo por la atención que recibía.

-¿por qué Shampoo lo rechazara tanto? –Akane pensó en voz alta y luego miro a Ranma- Míralo es un chico educado y... No te molestes, guapo ¿Por qué Shampoo se ensaña tanto con el?

-Tal vez se esfuerza demasiado en hacerlo de la manera incorrecta –Dijo Ranma pensativo- Por lo general se convierte en una versión china del doctor Tofu cuando esta cerca de ella, es la primera vez que lo veo tan relajado con tantas chicas a su alrededor y... ¿Dijiste guapo?

Akane se rió coqueta mientras regresaba a su lugar, Ranma alzo las cejas e iba a reclamar por una explicación cuando la señorita Hinnako entro al salón y las clases comenzaron de inmediato.

Un par de clases después la campana anunciaba el receso general, el patio de la escuela se lleno de chicos y chicas que buscaban buenos lugares para comer su almuerzo, la cafetería como siempre se convertía en un campo de batalla donde neófitos artemarcialistas y desconcertantes estilos de combate convergían para obtener el mejor platillo para comer.

Pero para el chico del Nekohatten eso no era necesario, había traído su propio almuerzo, busco un lugar tranquilo donde sentarse y después saco de quien sabe donde su caja de almuerzo donde algo de ramen y algunos encurtidos esperaban a ser devorados.

-¿Le molesta que me siente con usted Mousse-sempai?

El aludido levanto la cabeza y se encontró con la ansiosa mirada de una de las chicas que le habían dado la bienvenida, tardo un momento en recordar su nombre y después sonrió.

-No es ninguna molestia Mio-san por favor. –Mousse vio que la chica se sonrojaba y se sentaba aun lado de el con una cierta distancia.

-Esos lentes que usa Mousse-Sempai –Dijo ella después de un rato- Son muy gruesos... ¿En verdad los necesita tanto?

-Una vez llegue a confundir a Akane Tendo con la estatua del director Kuno –Bufo Mousse- Y al infame de Saotome con un poste de luz... –Se calló al escuchar la risa de la chica, no era la típica burla que solía escuchar de Shampoo, era algo que le decía que ella se divertía con la historia y decidió continuar- Un día me levante sin los lentes y vi algo en el piso creí que eran un montón de ropa sucia y cuando lo iba a patear me grito... Era Colgne sama que había ido a levantarme.

Mientras Ranma estaba sufriendo su tortura diaria de tener que contener a sus prometidas. Shampoo con su plato de Ramen, Ukio con el Okonomiyaki del día y una insistente y risueña Kodachi con un platillo de verduras cocidas que juraba no estaban envenenadas. Entre las discusiones de que plato probaría primero el levanto la vista y vio a una silenciosa Akane sentada a cierta distancia de ellos, estaba molesta de eso no había duda pero no era la típica molestia de sacar-el-mazo-y-molerte-a-golpes, era algo mas parecido al que tiene que soportar algo inevitable, las miradas de ellos se cruzaron, el arqueo las cejas y transmitió un silencioso "Lo lamento", ella hizo el esbozo de una pálida sonrisa y meneo la cabeza resignada, se levanto y fue a buscar a sus amigas.

Shampoo estaba segura que Ranma escogería su plato de ramens, estaba lleno de cosas que solo a el le gustaban, nada que ver con el grasoso okonomiyaki o las dudosas verduras de la loca aquella. ¿Quién se estaba riendo tan fuerte? Las risas eran femeninas y ella conocía el tono de estas, eran de alguien coqueteando descaradamente, desvió la mirada un poco para ver de que se trataba, después de todo nunca se acababa de aprender acerca de las artes de la seducción.

Era Mousse... Con una chica. Una repentina punzada apreso el estomago de la amazona.

¿Qué demonios estaba haciendo el estúpido ese? Sin duda la tipa era una estúpida también, era la única respuesta lógica por que después de todo estaba muy cerca de el, incluso parecía querer besarlo ¡El idiota de Mousse no traía sus lentes! Eso explicaba que no notara lo cerca que estaba de el pero de ninguna manera justificaba...

-¿Shampoo?

La amazona reacciono al oír su nombre. Ukio, Ranma e incluso Kodachi le lanzaban una mirada perpleja. Ella se sonrojo vivamente y le entrego el plato de Ramen al chico de la coleta.

-Yo recordar entregas- Dijo levantándose rápidamente- Yo recoger plato después... Bie lao Airen.

Y antes de que pudieran decir algo mas la chica subió a su bicicleta y partió.

-Bueno eso si que fue raro –Ukio alzó una ceja- ¿Qué demonios habrá visto que la altero así?

-¿Qué importa? –Kodachi se alzo de hombros- Mejor así, Ranma podrá degustar este delicioso platillo que he preparado exclusivamente para el.

-¿Por qué no lo pruebas tu primero corazón?

Kodachi tomo una zanahoria con los palillos y con un gesto de burla se lo llevo a la boca lo mastico con delicadeza y después sonrió triunfal a Ukio.

-¿Contenta?

Ukio meneo la cabeza y mas cuando noto que Ranma había escogido al final el plato de shampoo, no le molesto mucho, al final se comía todo lo que le ofrecieran. Risas femeninas, la chica miro y se dio cuenta de que tres muchachas rodeaban a alguien aunque una de ellas no parecía muy contenta.

-Interesante espécimen masculino –Kodashi miraba también la escena-Buena presencia, se ve caballeroso y gentil- Se sonrojo y miro a Ranma- ¡Hohohohoho! Pero no se compara con tu gran porte y presencia mi adorado Ranma Sama.

-Es Mousse –Espetó Ranma sin dejar de comer. Ahora atacaba el okonomiyaki de Ukio.

Ambas chicas volvieron a mirar.

-Y eso que se sienta delante de mi –Dijo Ukio- ¿Por qué no había notado que se ve tan...?

-¿Atractivo, deseable? –Kodashi sonrió- ¿Tal vez despierta tu interés?

-¡De que hablas tu maldita loca! –Ukio se levanto enfadada- Yo no tengo ojos mas que para Ranchan. Si lo analizas tan bien a lo mejor es a ti a quien te interesa.

-Si estamos tan enojadas es por que tocamos un nervio mi estimada campesina- Kodashi destilaba veneno.

Ranma termino el plato de verduras admitiendo para sus adentros que estaba bastante bueno, Kodashi y Ukio seguían discutiendo y por lo que se veía pronto llegarían a las armas, era buen momento para hacer un discreto mutis.

Mousse se vio de pronto rodeado de tres chicas, Mio que había sido la primera la otra chica llamada Mami y una tercera que no había visto antes, bueno quizá si la había visto pero no la recordaba, se puso los lentes para observar su entorno, las chicas le hablaban y el contestaba con discretas afirmaciones de cabeza. Tenia la sensación de que Shampoo había estado ahí pero ya no la veía por ningún lado, cerca de el reconoció a Ukio y a Kodashi discutiendo, Ranma se levantaba y se alejaba discretamente.

"Típico de el" pensó "Maldito cobarde ¿Por qué no escoges a una y dejas en paz a mi Shampoo?" La campana sonó una vez mas y la tropa de estudiantes regreso a clases mientras Kodashi y Ukio terminaban una discusión entre espátulas y clavas de gimnasia.

Las clases acabaron. El chico cegato estaba bastante sorprendido del tiempo que Ranma y Akane se la pasaban en el pasillo sosteniendo baldes de agua, se hizo una promesa mental a si mismo para tratar de no acabar con ellos en el pasillo.

-¿Qué tal tu primer día de escuela?

-Bastante educativo –Bromeo Mousse a la persona que se le emparejo- Gracias por preguntar Akane-san... ¿Qué no ibas con Ranma mas adelante?.

-Soy Ukio tu pedazo de tonto.

Los lentes bajaron a su lugar y Mousse se sonrojo apenado.

-Caramba lo lamento Ukio-san –Entonces noto que ella llevaba el uniforme de las chicas- La ultima vez que recuerdo usabas el uniforme de los hombres.

-Decidí explotar mas mi lado femenino para atraer las miradas de mi ranchan. –Declaro la chica.

-Las miradas de el y de otros tantos –Mousse la veía analíticamente- Te vez muy bonita así.

Ukio se sonrojó muchísimo y comenzó a reír nerviosa, le dio un mochilazo en el hombro.

-¡Miren con el Don Juan este! Este lado no te lo conocía corazón.

-¡Jejeje! Solo soy honesto digo... yo me tengo que ir por este lado.

-Y yo por este.

-Te veo mañana.

-Solo si no se te olvidan los lentes –La muchacha le guiño un ojo- Nos vemos corazón.

Mousse se quedo en la esquina viendo como la chica se alejaba, un ligero sentimiento viseral se apodero de el al ver la pequeña silueta de ella alejarse.

"Si tan solo Shampoo fuera así" Pensó y entonces recordó "¡Shampoo, el Café, voy a llegar tarde!"

Salto a una barda y de ahí a la azotea de una casa. Había que cortar camino a como de lugar.