OK esta historia fue hecha por Maki interpretando a Horokeu Usui y Yo (Rail-Tezca) interpretando a Ren o Len Tao, bueno espero que les guste, probablemente sea un One-Shot, pero no estén tan seguros igual y se nos ocurre continuarla, por cierto es un Shomen Ai, es decir un Yaoi Horo-Len, ósea homo-fóbicos adiós, bye, cuídense, largo! Los demás disfruten el Fic…

Atte. Yo es decir Rail-Tezca.

Night School

Sonó la campana que anunciaba el fin de la última clase. El peliazul tomó su cuaderno (que de cuaderno sólo tenía el nombre era más bien un montón de hojas con una espiral chata en medio) y sin meterla siquiera en la mochila, salió corriendo del aula para llegar lo antes posible a donde lo habían citado la noche anterior. Un muchacho de cabellera verde lo miró cuando salía volando por la puerta del salón

-Horo, ya te vas

El aludido solo lo miró por un segundo

-Disculpa, tengo algo que hacer. Te veo el lunes

Gritó, y salió de la habitación como una exhalación

Len tao caminaba lentamente por los jardines de la escuela sin prestar mucha atención a nada, no podía creer que estuviera ahí, y en sima estuviera esperando, pero en fin, ese chico le hacia hacer cosas extrañas

Cuando al fin lo vio, desarreglado como siempre, con el remedo de cuaderno en mano, y el morral en la otra, era tierno en su caos.

-Llegas tarde como siempre Holo

El ainu estaba tan airado de correr, que sólo atinó a pararse en seco frente al muchacho de cabellos violetas, haciendo caso omiso del apodo

-Disculpa la vieja de historia mucha tarea

-excusas, como siempre, y dios mío quieres arreglarte un poco

Horo levantó la vista, y miró al chico a los ojos. Sonrió, divertido

-Tú siempre cuidando las apariencias, Len

Len no pudo evitar dar media sonrisa y sin decir más empezó a caminar

El peliazul se pasó una distraída mano por el cabello, y comenzó a seguir al muchacho de ojos claros. La escuela estaba llena de gente, chicos que se encontraban con amigos de otros grupos, Maestros que esquivaban alumnos, algunas parejas sumidas en la sombra de la explanada levemente iluminada por la luz de la luna

Las clases nocturnas eran un fastidio, pero Len no había podido negarse a ir a esa escuela cuando el ainu se lo pidió.

Al salir de las instalaciones de la escuela, Len volteo a ver al chico de cabellos azules detenidamente, sus ámbar ojos se posaron en los azules casi negros de horo horo

El ainu clavó sus ojos en la noche oscura, aspirando el aroma de la penumbra

-Que día tan malo. Solo hay algo que lo salva

Murmuró el muchacho de cabellos azules, sobándose el cuello con cansancio

Len lo miro un momento más antes de voltear a otra parte.

-que lo salva hoto hoto

Un par de chicos pasaron corriendo al lado de ellos, Horo esperó a que se alejaran para murmurar de nuevo, a la noche

-Que hoy sí pude verte, claro.

Len sonrió suavemente y dirigió una mirada al chico de cabellos azules.

-y ah donde vamos

HoroHoro miró a Len a los ojos, complacido de la compañía

-No sé, hoy mis padres no me esperan hasta las 10 Vamos al parque un rato, si

Sugirió el ainu, metiendo su olvidado cuaderno en la mochila maltratada, sin dejar de mirar al chico a su lado

-me parece bien, hoy tengo el depa para mi solo, Jun salio de viaje no volverá en una semana, tengo toda la noche, aun que nunca eh pedido permiso para nada

Dijo pensativo Len como si tratara de insinuar algo

Len miro a Horo directamente a los ojos, no había nadie al rededor y en un parpadeo le robo un beso al chico

-si jamás eh pedido permiso para nada.

Dijo como comentario triunfal

Horo sonrió, complacido, alelado y ruborizado

-Si, empezando porque te llevaste mi corazón y aún no me lo regresas, maldito.

El ainu lo tomó del brazo y o acercó a sí

-pero por mí, puedes quedártelo

Dijo en un hilo de voz, dando un tierno y cálido beso en su frente

-que cursi Horo

Dijo len con una sonrisa en la boca y rubor en sus mejillas, jamás aceptaría una de las cursilerías de Horo aun que le encantaba escucharlas

-vamos quieres, antes de que alguien nos vea

HoroHoro no se lo hizo repetir. Tomó a Len de la mano, aunque éste se opuso al principio, y comenzó a caminar con él por la calle desolada, arrastrando el pobre trapo al que él llamaba mochila.

-Admítelo, me adoras -

Len volteo a ver a Horo como reclamo, el chico sabia bien que len jamás admitiría eso y aun se atrevía a decir eso

-si como a un dolor de estomago

Dijo el chico, para después acercarse un poco más al chico de cabellos azules

-Como un dolor de estómago después de comer tanto dulce

Completó Horokeu, sin poder resistirse, y dando un tierno besito en la punta de la nariz de Len

-Admítelo, me adoras

Repitió, riendo quedamente

Len sonrió, una vez más Horo había ganado.

-no horo, no te adoro, te amo

Dijo len acercándose más a horo hasta besas románticamente sus labios con pasión y suavidad casi celestial

La mochila del ainu cayó al suelo cuando Horo ocupó ambas manos en rodear a Len con sus brazos. Len era muy cálido, muy suave y muy tierno, aunque a éste no le gustara admitirlo

-Y sabes que yo no puedo vivir sin ti verdad

Preguntó Horokeu entre beso y beso

Len no contesto solo sonrió y rodeo al chico por el cuello intensificando el beso.

-eres un tonto Loro Loro, un tonto cursi

Dijo len antes de volver a besar a Horo con mayor pasión

-Todo es tu culpa, tú me has hecho cursi

Susurró el ainu estrechando a Len con fuerza mientras volvía a besarlo. De cortos y suaves toques, la actividad entre ellos había pasado a ser una coreografía de largos y profundos besos, dulces y cálidos.

-Dios, búsquense un maldito hotel, no anden haciendo sus escenitas en pública.

la voz de ana se oyó fría y cortante como siempre, y detrás de ella Yho y Manta saludaron a los chicos mientras cargaban toneladas de bolsas de diferentes tiendas, Len se separo de inmediato y miro apenado a todos poniéndose tan rojo como un tomate y horo simplemente atino a sonreír con mientras sobaba con su mano su nuca.