Advertencia: Hola Aika-chan por acá. Vaya cuanto tiempo ha pasado (5 años) desde que publique el primer capitulo de esta historia tan linda. Aquí esta la continuación de mi primer fanfic de Fronteir y para los que ya me conocen y los que no, recuerden que esto es un MaleXMale – si no sos partidario de este genero, el botón arribita con un "X" solucionará el problema.

Disclaimer: n.n lo mismo de siempre, los personajes de Digimon Fronteir, no me pertenecen esto lo hago por puro amor al arte y a estos personajes tan monos .. Así que los dejo con el fanfic.

"The Wish of my Soul"

Cáp. 3: ¡Decisiones!

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

¡Hoy es el gran día!No puedo creerlo! ¡Calma Takuya! ¡Respira hondo!- exhalé- ¿Qué es lo peor que puede pasar?

¿Enfadarse conmigo y nunca más dirigirme la palabra? ¿Odiarme por el resto de mi vida y la suya? ¿Humillarme? …

¿Decirme no?

-._.U pensándolo bien ¡je! Mejor callado me quedo…- se dijo en voz alta un chico de cabellos café claro mortificado por la determinación de confesar sus sentimientos. Suspiro- ¡Fius! Si Zoe me rechaza será feo, horrible…Noooo por que a mí.

-Debo pensar positivo. ¡Vamos Takuya! Estuviste practicando esto todo el verano, esta es tu oportunidad…Hoy…ahora. – se dijo así mismo para inculcarse valor y dirigirse a su objetivo.

-¿Eh? …¿Zoe? – Bien ya di el primer paso.

Veo como se voltea para contestarme. Cortando conversación con el gemelo de Kouji.

-Si – Sonrió

¡Sonrió! ¡Buena señal!

-Este… ¿podríamos hablar un rato? Necesito…eehh- ¡rayos! Estoy tartamudeando. Hasta pensar me es difícil – yo…bueno…este…Contigo

¡Ups! ¡Tonto! Soy un tarado. Ella pensará lo mismo. La extrañez en su rostro me lo dice. ¡Oh no! Dirá que no.

-Bueno.

Hasta aquí he llegado. Mi primer amor esta por morir por mi inesperado ataque de cobardía. . Ha de pensar que soy un tonto, fracaso incapaz de decirle que…

-¿Takuya?

-¿Eh? – Alto…dijo "Bueno". Dijo "Si". Ella me dijo "Si" ¡Estupendo!

No hay que perder tiempo. Mejor nos alejamos para no ser interrumpidos. Es verdad que estamos juntos en el campamento que ella organizó ya que pocas veces nos miramos por las responsabilidades de cada quien.

Tommy con la secundaria, Jumpei en sus cursos de electrónica y la preparatoria. Los gemelos cada quien con sus intereses. Ambos en la preparatoria. Koichi en clases particulares de música y dibujo mientras Kouji…

¡muh! ¿Kouji? Hace rato que no veo a Kouji.

Me detengo con brusquedad provocando un roce entre Zoe y mi hombro, pero dónde esta Kouji.

Por más que lo busco alrededor no lo veo. En la fogata – viró a ella- solo está Jumpei contándoles relatos de miedo al pobre de Tommy y Koichi.

¿Y Kouji?

-¡Takuya! Este- la miró a los ojos y por un momento olvido lo que tenía planeado. Encontrar a Kouji era más importante por alguna razón que desconocía.

Necesitaba verlo.

Desde temprano y valga desde el inicio del campamento no habían cruzado palabras más que el cortés: ¡Hola!

Demasiado preocupado por su declaración a Zoe. Aunque viéndola a los ojos, teniéndola tan cerca de él. No pudo evitar un sonrojo en sus mejillas y revuelo en su estomago.

-"Kouji" - ¿Por qué pienso en Kouji?

-¡Muh! Zoe…-Se lo diré, pero…

-Si… vamos Takuya habla de una vez ya me tienes preocupada- le reprocha la chica de cabellos rubios al verlo tan distraído y ansioso.

-¡Muh! Este… ¿Sabes donde se ha metido Kouji? – la entusiasta expresión de la chica varía a uno serio con ligeras señas de decepción por la abrupta pregunta del peli castaño.

-Él fue a explorar por las montañas. – contesta al joven ex Agunimon quien se reprocha mentalmente por lo sucedido:

¿Qué he hecho? ¡Grks! Se aleja. Quiero detenerla. Confesarle mis sentimientos de una vez. ¿Qué rayos me pasa? Si Kouji no me ha dirigido la palabra en el día, por qué debería hacerlo yo. ¡Ahs!

¿A quién engaño? El paradero de ese amargado me interesa…

Y mucho.

Sin otra indicación más que él de sus instintos Takuya camina en busca del peli azulado adentrándose en el bosque:

-Si no me equivoco, Kouji debe estar en un lugar apartado y solitario desde donde se pueda apreciar el cielo. ¡Ah! – me pregunto que me habrá pasado.

¿Por qué no se lo dije? ¡Takuya eres un cobarde!...aunque talvez es mejor así. – meditaba para sus adentros, cuando recostado en una enorme piedra plana con sus manos apoyadas debajo de su cabeza, logró divisar al chico de la pañoleta.

Mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

Un sentimiento de alegría hizo brincar su corazón, tan pronto como la incomodidad y desaliento se apoderaron de él. El chico peli azulado parecía ausente viendo hacia el cielo.

-Como supuse. Esta viendo el cielo. – pensó Kambara dando un paso en dirección del Kouji, quién estando de espalda hacia él, aún no ha percibido su presencia.

¡Click! – el quiebra de una pequeña ramita, previno al chico.

-¿Quién anda ahí?- replico al voltear. Su mirada encontró las pupilas asustadas de Takuya por la impresión.

-¿Takuya?- con extrañeza pregunta lo obvio.

-¡Eh! Disculpa no quise incomodarte. ¡Je!

Apartando la cara con un suspiro profundo responde: - ¡No te preocupes! – retornando la mirada hacia el azur.

-¡Bueno!...- una sensación de tranquilidad recorrió su cuerpo. Estar en compañía de Kouji lo llenaba de alegría. Se aproximó hasta sentarse en un extremo de la enorme roca y permanecieron ahí sin medir tiempo.

Solos a la luz de la enorme luna llena y el vaivén del viento.

-¡Takuya! – replica el chico después de cierto tiempo.

-Si- contesta.

-¿Para qué me buscabas?- pregunta con curiosidad al dirigir su mirada al chico.

-¿Para qué? – repite el joven peli castaño sin entender.

Al comprender que no capta su pregunta: - Me buscabas ¿no? O ¿es que me espiabas? – se oye cierta irritación en su tono de voz.

-¿Qué? "POR SUPUESTO QUE NO" – grita preocupado.

-¿Entonces? – concentro su mirada en los de Kambara como queriendo descifrar las razones.

Un torrente de emociones invade su cuerpo. Justo en esos momentos su corazón empezó a latir precipitado, sus manos le sudaban y las ideas se agolpaban sin orden en su cabeza. Por lo cual, dijo lo primero que le vino a la cabeza:

-Yo… estaba con Zoe y…

-Con Zoe…- musitó Kouji bajando la mirada al parecer entristecido. Incómodo.

-Si… y quise saber donde estabas. – Comentó con la verdad – No platicamos desde temprano. ¡Vamos Kouji! No me digas que ahora en lugar de acercarnos como buenos amigos, estamos alejándonos.

"alejándonos" – pronunciar esa palabra le resulto doloroso.

Hace cuánto conocía a Kouji. Como unos cinco años, sin embargo el tiempo los ha venido alejando poco a poco. De la época que vivieron en el Digimundo hasta hace poco menos de un año con los apuros de concluir la preparatoria cada quien ha estado sumergido en sus propios asuntos.

Aunque, el joven de los googles, no perdía oportunidad de entablar conversación telefónica con el chico ex lobomon.

¡Él y yo nos estamos alejando!

-Creí que desearías estar solo para concentrarte en tu confesión a Zoe- irrumpió Kouji el cavilamiento de Takuya.

-¿QUEEEE? O.O?- cómo…co..mo…lo supiste – (N/A: U.U pues no era tan secreto que digamos)

-Te escuche temprano en un extremo de la tienda repasar algo así como- replica llevándose el dedo índice al mentón en señal de recordar_ "Zoe quiero decirte que me gustas" y un montón de balbuceo que supongo complementaba tu guión – termino de decir con una pequeña sonrisa.

- w.w O.O En serio? – responde mientras su cara experimenta una gama de colores en ascendencia roja- ¡¿Cómo pude ser tan indiscreto?

-¡Je! No tanto n.n – sonríe aún más- y cuéntame cómo te fue?

-¡Je! – con un leve sonrojo- yo aún…no-repara en la situación. Él por buscar a Kouji no empezó siquiera con lo que tenía planeado. Por lo tanto, su sonrojo aumento en escalas imposibles XD.

-¡Takuya! Está bien…no tienes porque ponerte así. Si no quieres decirme no te preocupes- agrega al ver al chico en apuros sanguíneos.

-No. – le interrumpió. Guardo silencio cabiz baja. – No, aún no he podido decirle nada.

-¡Ah! – fue el monosílabo del peli oscuro. Aunque una esplendorosa sonrisa apareció en su rostro- seguro te acobardaste n.n

-Suspiro- U.U supongo que si…- sonriendo. El sentimiento de satisfacción reinó en su pecho.

Permanecimos en silencio. Para meses después descubrir él porqué de mi necesidad de verlo esa tarde. Para días después descifrar los latidos de este corazón.

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨EN EL PRESENTE *¨¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*¨*

En la costa de Valencia. El atardecer del sol empieza a llenar todo de colores pasteles en pompa por la llegada de la noche.

-¡Kouji! – se dijo así mismo. Permanecía sentado a la orilla de la playa apreciando el atardecer. Una promesa al recuerdo de Kouji lo llevó hasta las costas donde ocurrió el accidente tres años atrás.

-¡La luna estará preciosa cuando caiga la noche! – sonrió con timidez.

El oleaje de las olas le hizo compañía. Con cada una de ellas se llevaba un recuerdo. El aroma a sal fresca le rozaba la garganta.

-¿Lo recuerdas? Ha pasado tanto tiempo que en ocasiones creo olvidar, pero no es así… ¿estaré yo en tus recuerdos cómo lo estás vos en los míos?- continua en su soliloquio.

Mientras, ajeno al monologo del turista. Un chico de ojos azul oscuro le observa desde un mirador gracias a telescopio que en ausencia de estrellas, su dueño ha optado por inspeccionar el lugar encontrándose con este turista tan peculiar.

-¡Vamos Syaoran! ¿Cuándo será mi turno?- reprocha un pequeño al lado del chico alto de complexión delgada, cabellos largos azul oscuro y tez blanca.

-¡Suis! Kyota…ya pronto- ese sujeto me parece tan familiar. –piensa el joven de unos 23 años de edad.

-¡Grks! – gruñé. Una fuerte punzada en el cerebelo lo aturde.

¡Kouji! ¡Kouji! – tintinea una voz en su cabeza. La voz con la que ha soñado todas las noches de su vida desde aquel día en que su memoria se nubló.

-¡Syaoran! ¿Te sientes bien? – con aflicción pregunta el pequeño de cabellos plateados y ojos color lilas.

A lo lejos, el chico de cabellos castaños se ha colocado en pie para regresar a su hotel. La noche ha caído y la afrenta del viento lo ha despedido por hoy.

El joven de nombre Syaoran, ve alejarse a la silueta. –¡No te vayas!- es una súplica que su cuerpo, su alma y su propio corazón le pide.

¡No te vayas! – se incorpora con agilidad para saltar desde el mirador a la arena de la playa: -¡Kyota! Regresa a la cabaña, dile a GrandFather que estaré indagando para la nueva acrobacia.

-¡Eh! Syaoran…syaran voy contigo- grita el pequeño sin éxito. Puesto que su Oni-san ha salido corriendo.

-¡Ese tipo no me gusta! Ha venido a arrebatarme algo que el mar me obsequio – medita para si mismo el pequeño, a pesar de su edad Kyota es un guru muy respetado entre la caravana de Gitanos a la cual pertenece.

Mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

Abatido llego a la habitación del hotel donde se estaba hospedando. Cuando intento abrir la puerta. Un par de brazos femeninos le dieron la bienvenida:

-¡Sorpresa! – dijo la chica de cabellos azulados.

Con un rostro de asombro, Takuya medio sonrio nervioso: -¡Yurit! Digo…este que haces aquí?

-¿Qué más cariño pasar las vacaciones con vos? Hable con el Señor Hitomi y me permitió viajar.

-¡Je! Que alegre - Respondió un Takuya no muy convencido.

-Llevo rato esperándote. Ven te invito a cenar. Debes alimentarte. – convido la joven. Su personalidad dócil y directa siempre desarmaba a Kambara.

Una vez en el restaurante del hotel. Las sobrias luces con un decorado tropical adornaban el ambiente e invitaba a los turistas a relajarse para disfrutar.

-¡Que ambiente tan romántico!- susurro Yurit sin soltar la mano de su novio quien como siempre parecía ausente.

-Si.

En tanto, desde el living del Hotel, Syaoran divisó a la joven pareja ordenar y saborear la cena.

Las pulsaciones de su corazón varían sin son, ni tono. El verlo de cerca al joven de la costa le excitaba, despertaba una adrenalina en su cuerpo casi adictiva suplicando tocar aquel rostro, recorrer aquella piel.

Pero, el ver como la chica le sujetaba la mano le inquietaba, había un fuego doloroso que lo impulsaba a ir. Arrebatar al joven para deshacer el agarre y salir corriendo con él de la mano.

-¡Adivina quién soy! - el tintineo de la voz en su cabeza.

-¡Munkr! ¡Que molestia!- se dijo al encaminarse a la barra del restaurante.

-Syaoran de nuevo por la playa – con efusividad le saludo el bartender. Un señor de piel morena, nariz aguileña y ojitos claros.

-¡GrandFather quiere que mejore mis acrobacias! Venimos a entrenar – respondió con sequedad. Syaoran era un chico apartado, directo aunque sabia estar ahí cuando se le necesitaba.

Era popular en la costa, no por su habilidad social (N/A: vamos cuando han visto a Kouji en esas) sino por su espectáculo en las cuerdas. Gracias a la caravana gitana que le dio albergue, un nombre y familia Syaoran existía. De lo contrario no sabría donde estaría después de esos días llenos de oscuridad.

-¡Salúdalo de mi parte!- animo el hombre. Aunque le veía pensativo, más que de costumbre no quiso reparar en ello. Syaoran tenía una personalidad especial y había que saber llevarlo.

-¡Miguel! Puedo hacerle una pregunta sin que se incomode – replico inquieto sin apartar la mirada del estante de madera fina repleto de una gran variedad de licores.

-Dime- intrigado.

-El joven de cabello castaño que se encuentra sentado en la mesa 6 con la chica peli azul de ¿donde viene?- pronuncio con cuidado las palabras para evitar ser escuchado.

-¡Muh! – musito al dirigir su mirada a la mesa junto al espejo que separa el living del restaurante. – un amigo ¿eh?- sonrió

-Algo así – repuso con un gesto de extrañeza.

-bueno, creo que lo confundes con alguien más ya que son japoneses. Ayer le di un trago al muchacho y se complico mucho por no saber pronunciar las bebidas en un inglés fluido.

-¿Japonés? – extrañado. Con cautela giro hacia la mesa. La chica seguía hablando entusiasmada mientras que el chico mantenía la mirada fija en…él.

Se asusto. Sus miradas chocaron. Como energía magnética se atraía una a la otra. No supo que hacer, él turista lo había pillado viéndolo.

Permanecieron así por unos momentos, hasta que sus piernas se lo permitieron.

-¡Nos vemos Miguel!- se despidió del señor risueño sin poder despegar su mirada del turista quien parecía atónito, asustado.

Corrió. Huyó. Su corazón latía acelerado hasta refugiarse entre las palmeras de la playa. En un espacio rodeado de arboles frondosos de piñuelas, palmeras y arbustos.

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

Las lágrimas recorrieron sus mejillas sin permiso. –¿Qué ocurre? Debo calmarme. Además ya es demasiada noche y yo…- meditaba sin comprender lo que le estaba pasando.

Seco su rostro. Volteo su rostro a lo alto, donde la majestuosa luna iluminaba su lugar especial. Fue cuando diviso una silueta detrás de una palmera. La respiración era acompasada y escuchaba los leves quejidos.

Se puso en guardia. Con desconfianza.

-¿Quién esta ahí? – pregunto en voz alta.

No contesto. – Salga pronto de lo contrario no respondo…-dejo a medias su advertencia. El dueño de la silueta avanzaba hacia él. Con una mirada llena de ternura, agradecimiento E incredulidad.

Era nada menos que el turista que había seguido hasta el hotel. No supo que hacer o qué decir. Cuando estaba a punto de disculparse. El joven lo alcanzó. Le sujeto por la cintura y alzó el rostro.

-¡Yo sabía que eras tu! ¡Kouji! – y le besó.

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

¨*¨*¨*¨*¨* Continuara *¨*¨*¨*¨*¨*¨

Notas de la Autora:

¡Kyaaaaaaa! Si estoy de vuelta. Actualización después de este..eh? No me hagan caso lo bueno es que actualice y todo gracias a los dos últimos reviews que recibi: ¡Mil gracias chis! No saben como me dispare al leer sus comentarios.

Por lo tanto espero que disfruten este cap. Como lo disfrute escribirlo. Gracias totales a: Defne (los poemas son de Adolfo Becquer de su colección Versos y rimas; El de este capitulo es de Bennedetti "estrategia", gracias por tus palabras); Ess (ves actualice saluditos); A.R.Z, Angel of Friendship, Mokoto Shinya (disfruta de esta actualización me avisas si te gusta) y Aguila Fanel. ¡Nos seguimos leyendo!

¡Sayonara!