Solo…


Capitulo 1. Misty

Las piernas le temblaban como gelatina, y sentía que el corazón se le salía del pecho, se detuvo justo en frente de las puertas del gimnasio… y tembló un poco más fuerte.

-Pikapi –una pequeña patita se poso en su nuca y otra toco su mejilla.

Satoshi respiro hondo y volteo a verlo, Pikachu tenía una de sus miradas de preocupación mientras intentaba abrasarlo desde su hombro para darle ánimo.

-Estoy bien Pikachu, -dijo el muchacho intentando calmarlo al tiempo que ponía una sonrisa en sus facciones, pero por la cara de su pokemon supo que eso no servia con su mejor amigo de toda la vida, así que suspiro y dio una explicación mejor- de verdad, estoy bien, solo un poco nervioso.

Y por Dios que lo estaba, acababa de regresar de su último viaje, ahora que era un verdadero maestro pokemon, el mas joven en mucho, mucho tiempo, se dedicaba a recorrer diversas regiones en busca de nuevas aventuras, y siempre las encontraba.

Nuevos amigos, nuevos pokemon, nuevas leyendas de las cuales era participe.

Sonrió al recordar el ultimo pokemon legendario que se presento y le dijo que él era el "elegido", Por favor, que se consiguieran otra persona, aunque por lo que entendía, el elegido de uno, era el elegido de todos o mas o menos, así que ni modo, le tocaba salvar el mundo o dimensiones o lo que fuera a cada rato.

Cada vez que terminaba un viaje y/o salvar algo, regresaba a casa, donde su mamá todavía lo esperaba con Mr. Mine, cocinando sus platillos favoritos, y el aroma de los guisados, de las violetas de su mamá por la ventana, la sensación de casa, tan relajante y tibia, lo sanaban lo suficiente como para seguir su viaje, siempre con algunos de sus pokemon o solo… con Pikachu.

También… también estaba ella.

Ya no eran unos niños inmaduros… bueno, tal vez si inmaduros, pero con diecisiete años y medio, había cambiado un poco su cuerpo, ahora la mayoría de las personas lo miraban por la calle, o eso le dijo Brock una vez, aunque en ese entonces no le creyó.

Ahora… ahora estaba rezando por tener aunque sea un poco del encanto que sus amigos le decían que poseía, aunque el se viera reflejado en los lagos, espejos, ríos y cristales, como un ser… sin chiste, sin atractivo, sin… nada que se pareciera a esos modelos de comerciales o revistas.

¿Y a quién le importa?.

Sin pensarlo más atravesó las puertas solo para arrepentirse cinco segundos después cuando las hermanas de Misty prácticamente lo atacaron al verlo. Siempre era lo mismo, desde hacia algún tiempo.

Él llegaba, ellas atacaban, y solo se detenían un poquito cuando Misty se presentaba y comenzaban a platicar. Traían té, pasteles y hasta presumían uno que otro pokemon extraño que conseguían de quien sabe que manera, una vez le regalaron un dratini solo porque dijo que el pequeño era una maravilla y que las chicas estaban haciendo un buen trabajo al criarlo.

Ash creía que era porque querían que se casara con Misty.

-Ash… mira cuanto has crecido, cada día te vez más apuesto –dijo una mientras se colgaba de su brazo.

-Aja, aja –confirmo otra mientras se tiraba a abrazarlo- y yo digo que se te vería bien un pendiente, pero así esta bien, como quieras.

-No, no, no, eso no esta bien, Ashy se ve bien como esta –dijo la ultima mientras se disputaba un lugar entre sus hermanas.

Ahora que normalmente él hubiera corrido, como siempre y buscaría refugio cerca de Misty, que suponía que era lo que ellas querían, pero con el nudo que tenia en su garganta y el nerviosismo ni se movió.

-Piiii… kaaaa…. CHUUUUU.

Años y años de experiencia le enseñaron que cuando se trata de un ataque de pikachu, es mejor… es mejor… rayos, y ya llevaba una eternidad recibiendo esas descargas… para qué, para nada.

Cuando al fin termino de sentir la energía eléctrica abrió los ojos y casi le da un ataque de risa cuando vio que quedó mejor parado que las chicas, estaban un poco achicharradas y lanzando un poquito de humo por la boca.

-Hola a ti también… Pikachu –dijeron las tres al mismo tiempo.

-Piii –dijo el pequeño ratón desde su hombro y Ash creyó ver un poco de celos por su maestro- Pikapi, pi pika chaaa pika… chuu.

Lo que en términos generales, incorporando los gestos y movimientos, significo para Ash algo así como 'Ash, terminemos ya y ve a decirle a Misty lo que vienes a decirle', eso o que quería un sándwich.

-Nnn –dijo afirmando decidido, apretó las manos decidido y se sorprendió al ver lo que tenia en ellas, lo había olvidado.

Un paquete de flores, suspiro cuando vio que el papel estaba un poco quemado y unos cuantos pétalos cocidos.

-Flores –dijeron las tres hermanas sorprendidas y por un momento, las sonrisas más brillantes se dejaron ver.

-E… esta… Misty?.

Tonto.

Las sonrisas cayeron, y tres respuestas diferentes se escucharon al mismo tiempo.

-Si.

-No.

-Nnn, creo que tengo que ver.

Ash parpadeo confundido, luego sonrió.

-Eh?

-Tenemos que ver… creo que estaba… -dijo la mas grande de ellas, y según experiencia de Sato, la más lista.

-Salio, se fue al mercado a comprar maquillaje.

De acuerdo, ahora estaba seguro que pasaba algo raro, Misty nunca compra maquillaje.

-Para hacer un guisado –una vez más, la más grande volvió a hablar- fue a comprar las cosas para hacer un guisado para sus lindas hermanas.

-Escuche maquillaje –sonrió una vez más mientras se disculpaba por haber malentendido, sin saber que su sonrisa tenia efecto anestesiante.

-Eso dije tontito –(¿lo ven, y eso es solo el inicio).

-Pensé que estaba en la sala principal con… -la ultima de las tres hermanas que faltaba por hablar hablo, y se cayó cuando sus otras hermanas la miraron con alerta.

Muy raro…

Camino decidido hacia la sala en la que siempre se sentaba a platicar con la chica.

-Espera Ashy… no es…

Y esta vez, ni siquiera le hizo caso, atravesó la puerta sin tocar, como de costumbre, y sonrió tontamente pensando que la encontraría en pijama y que tal vez por eso sus hermanas la estaban ocultando.

¿Por qué?

-… No

Su voz fue una suplica en un suspiro.

Ahí estaba, igual o más bonita que la última vez, con el cabello suelto más largo y alborotado, dándole un aspecto más salvaje que antes, con sus ojos azules más brillantes y entrecerrados, su pecho un poco más crecido, y su cintura mucho más femenina y estrecha, siendo abrazada por alguien más.

Y sus labios... sus labios estaban besándolo.

Era un chico de cabello azul corto, con pantalón de mezclilla negro y camisa blanca sin mangas.

-Zafiro… basta…

Y ni siquiera lo habían escuchado entrar…

-Pero Misty –el chico lloriqueo como si le quitaran un caramelo delicioso- no me canso de besarte.

Todo era un cuento, de seguro un sueño extraño de esos en los que te despiertas con el miedo, así que no importaba nada, para que molestarse en separarlos cuando despertaría en un momento a otro.

Comenzó a temblar y ni siquiera lo notó, escasamente percibió una garrita de pikachu posándose preocupada en su mejilla.

-Misty –la voz de la hermana de ella se escucho a su espalda.

Y cuando la chica se espanto al escuchar la voz, y lo miro, primero con miedo, luego con tristeza y finalmente, cuando su mirada se poso en el ramillete de flores que tenía, con lástima, Satoshi supo que no estaba soñando.

Tonto¿ por qué no te das cuenta que no te quiere?.

Se giró y corrió, porque vio que la chica iba a hablar y no quería que viera cuanto lo lastimó.

Plack, tock tack.

Y tropezó.

Había un borde en la alfombra que comunicaba el pasillo con la sala, siempre le pasaba, pero a todo mundo le parecía gracioso y siempre reían cuando ocurría, era una de esas cosas que esperas con ansia porque te asegura que todo esta en orden, Misty le dijo una vez, hacia tiempo, que el día que no tropezara, el mundo se acabaría.

Se equivocó… el mundo se acabó y el seguía tropezándose.

El silenció que siguió pareció durar por siempre, y la sensación de Ash de estar haciendo el ridículo se enfatizo cada segundo, ni siquiera podía pensar claramente.

-Pikapi, chuu? –la voz de pikachu fue la primera en escucharse, pero Ash no pudo contestarle, ni levantar la cara del suelo, estaba llorando y eso se hizo notorio cuando un par de gotas golpearon la alfombra, seguida de otra y otras y otras…

Nadie sabía que hacer, y nadie hizo nada.

-¿Estas bien?

Un par de manos fuertes lo ayudaron a levantar desde los hombros, y el chico se tenso, pero se puso de pie, firme, aunque el resto lo viera llorar.

-…

El chico de pelo azul, Zafiro, lo miro de frente unos segundos de silencio, sorprendido, obviamente, que un chico de su misma edad llorara como un niño por una tonta caída en la alfombra.

-Nnnn, no llores –dijo cuando salio de su transe y saco un pañuelo de su bolsa- no fue un golpe tan fuerte –comenzó a limpiar sus lagrimas con cuidado, mientras pikachu lo veía alucinado desde el suelo- lamentamos haberte sorprendido con… "nuestro acto", pero no era para que salieras corriendo así… bueno, no se si yo…

-Zafiro, -la voz de Misty lo cortó a media oración, no que fuera importante- ¿podrías dejarme hablar un momento con él?

El chico miro de Ash a Misty repetitivamente, para acabar llegando a la conclusión de que se perdió algo, así que sonrió como un tonto y antes de irse acarició la cabeza de Ash como si fuera un perro y le dio un beso en la frente.

-Ya no llores ne, no te queda.

Y salio de la habitación acompañado por las hermanas de Misty que habían seguido la carrera, cerrando la puerta tras él.

-….

-Perdona, es un tonto –dijo la chica no sabiendo que más decir, mientras lo invitaba a tomar asiento a él y pikachu con una señal.

-Hoy… -comenzó sin moverse con voz débil para luego repetir más fuerte- Hoy te iba a pedir que salieras conmigo.

-…. –Misty no respondió.

-Yo te quiero, no se desde cuando, pero me gustas… te quiero.

-Yo… yo te quería, desde siempre te quería -las lágrimas se comenzaron a juntar en sus ojos, pero ninguno apartó la mirada.

Y guardaron silencio unos momentos, sin saber que más decir.

-Déjalo… déjale y quédate conmi…

-No –la voz de la muchacha fue dura, y se mareo cuando vio a Ash comenzar a llorar una vez más- no lo dejare, porque te iras, y se que yo no puedo ir contigo.

-¿Cómo puedes saberlo si no…!

-¡SOLO LO SE! –se detuvo y respiro hondo- lo se, siempre lo he sabido, y… y lo intente un tiempo, siguiéndote en algunos viajes, intentando seguir tu ritmo e ignorando mis responsabilidades… lo… lo intente como no tienes idea…

Ash miro a sus pies… Pikachu lo miro, sin saber que hacer. Se agacho y lo tomo con cuidado y luego recogió lo que quedo de su ramo, quemado por el ataque de su amigo y desojado por su caída, ninguna flor quedaba intacta.

Y aun así… aún así, cuando Misty lo recibió de las manos de Ash, le pareció que era la cosa más hermosa que recibió y recibiría en toda su vida, el chico la beso una vez, en la mejilla, con cariño y dio la vuelta, caminó con cuidado y no tropezó con el borde de la alfombra, tomo la manija de la puerta y se detuvo.

-Solo te pediré una sola cosa –dijo sin voltear hacia ella- hasta que yo regrese a verte de nuevo, y no se cuando sea eso, puede ser en dos horas, un año, una década o tal vez nunca, no vuelvas a buscarme, ni a llamarme ni a preguntar por mi, porque si no… -las lagrimas salieron una vez más y las aparto con brusquedad, molesto- porque si no, creo que me moriré de dolor.

Y se fue, sin decir adiós, ni hasta pronto, ni siquiera verla una ultima vez.


Por favor Dios.

Si existes, no dejes que se quede solo.

Si lo amas, impídele morir

Porque morirá si esta solo, y si muere…

Moriremos después de él.

Por favor… por favor… Dios.




Capitulo 2 De sangre madera y lodo.

Caminó directo a una tienda de víveres, compro unas cuantas cosas y sonrió siempre hacia los empleados, tal vez hasta le contaron algún chiste, ya no lo recordaba bien.

Tomo el resto de sus pokebolas y las mando con el profesor Oak, pero no se molesto en hablar con él, solo le dijo algo así como una caminata por el bosque de regreso y colgó. Ni siquiera tenia idea de que algo pudiera doler tanto.

Un poco antes de llegar a la salida del pueblo, Satoshi giro hacia la espesura del bosque. Normalmente, cuando uno se refería a una caminata de regreso por el bosque, no se refería literalmente al bosque espeso, sino los caminos que ya estaban trazados, y aunque Pikachu se sintió incomodo con este echo, decidió que esta vez, y solo esta vez, caminar por un bosque oscuro no era mala idea para despejar la mente.

Caminaron en silencio hasta que la noche cayó, sin llegar a pelear nunca con un pokemon, aunque se cruzaron con muchos. Ahora, el elegido era reconocido hasta por los pokemons de los bosques.

-¿Te parece aquí para acampar pikachu? –pregunto el chico con una sonrisa que al ratón le pareció real.

-…Pi –contesto pikachu cuando vio que la pregunta requería una respuesta real.

-Genial, entonces espérame aquí mientras voy a buscar la leña.

Sin esperar respuesta Satoshi giro y comenzó a alejarse del claro luego de dejar sus cosas en orden, el ratón lo iba a seguir, pero decidió que Pikapi necesitaba un tiempo para pensar… solo… aunque eso doliera, y comenzó a ver que podía hacer de utilidad para el chico. Después de darle muchas vueltas, descubrió que en verdad lo único que podía hacer en el campamento, y con su tamaño, era desenvolver la cobija de Pikapi para cuando él volviera, así que lo hizo, y luego espero un poco más, y comenzó a colocar las piedras de alrededor para hacer la corona donde descansaría el fuego.

Y espero un poco más, hasta que ya no pudo y corrió hacia el bosque como un lunático, sintiendo que su corazón pararía si no encontraba a Pikapi.

Lo encontró, no muy lejos de ahí, mientras el chico recogia un pequeño paquete de leña que se había caído, al parecer.

Se acercó lentamente a él, en silencio, y justo cuando lo iba a llamar, observo que el chico lloraba, igual o peor de cómo lo había echo en la sala de Misty.

Ash terminó de recoger las últimas varas con manos temblorosas y tomó el pequeño paquete con ambas manos.

-MMMAAAAAAHHHH –lo aventó contra un árbol y este se volvió a descomponer en varas- AAAhhh, Aaaahhh, AAAAAAAAAaaaaaaahhhh.

Como un demente, Satoshi comenzó a golpear el tronco del árbol mas cercano hasta el cansancio, una y otra vez, hasta que la madera atravesó la piel y la sangre comenzó a salir lentamente, lo siguió golpeando hasta que el dolor físico y el agotamiento superaron el dolor de su corazón, y entonces, y solo entonces, lloro una vez más, recargando la frente en el árbol… sin lagrimas, porque se habían acabado hacia ya tiempo.

-Pi… ka.

El sonido de su amigo lo sobresalto, y con rapidez irguió la espalda sin levantarse del suelo y, sin voltear a verlo, se limpio los pocos restos de lagrimas que le quedaban. Reunio un poco de valor y volteo despacio.

Pikachu, lo veía muy preocupado desde su altura y sostenía una vara entre los dientes, la dejo a sus pies y fue a buscar otra.

Y otra, y otra… tardo un poco, y en ese tiempo ni Ash ni pikachu volvieron a hablar, hasta que el paquete estuvo una vez más completo Ash levanto las manos y las coloco sobre el montón para llevárselo, pero pikachu puso también sus garras sobre las suyas y Ash no las movió.

Con mucho cuidado, y como si se fueran a romper por estar echas de cristal, la primera mano de Ash fue levantada y puesta a la luz de la luna, llena de mugre, sangre y astillas, y a una indicación de pikachu, la mano se abrió, para comenzar a ser lamida, con cuidado y cariño.

Una por una, las heridas de Ash fueron limpiadas de polvo, sangre y madera, y cuando ambas manos estuvieron bien desde el punto de vista de pikachu, partieron hacia el claro con el pequeño paquete dividido.


Capitulo 3 Favores

Cuando llegaron al claro Ash paseo la mirada por el pequeño "campamento" que había echo su pequeño amigo y bajo la mirada avergonzado.

-¿Sabes? –dijo con la voz un poco ronca de tanto llorar y un rubor permanente- no tenias que hacerlo… pero gracias, muchas gracias.

-Pi.. ka… -dijo el ratón también con un ligero rubor que ocultaba bien bajo su pelaje.

-Estaré bien… gracias a ti –dijo el chico mientras caminaba al centro del claro y colocaba las varas en posición para el fuego, pero cuando pikachu quiso acercarse a prender el fuego con un rayo Satoshi lo detuvo- No, no… no es necesario –continuo mientras sacaba unos fósforos de su mochila- yo puedo.

Y tomo una cerilla de la caja para prender el fuego.

-Hay –el quejido se escapo sin querer cuando la llama llegó a sus dedos porque la estúpida madera estaba un poco húmeda de una lluvia reciente y no quería encender.

-Pikapi, pi ka, pika chaaaaa, chaaa…

Y el regaño se dejo oir durante un buen rato, pikachu lo regaño por irresponsable, hablador y tonto, además de que se apresuro a encender el fuego antes de que Satoshi lo intentara otra vez, así que cuando terminó, lo miro un rato y luego se sentó al fuego, esperando a que pikapi preparara la cena, que fue una lata de atún para hacer sándwich.

Comieron en silencio, y ahora que Sato estaba mucho más calmado, parecía disfrutar la comida con su amigo.

-Pikachu… -el ratón volteo a verlo con curiosidad- tengo un favor que pedirte¿prometes que lo intentaras?.

-Pika –dijo decidido y lanzando chispitas con las mejillas.


Gracias por leer.

N/A: Huy, conozco a un par de gente que me va a matar por hacer esto, sobre todo porque no he actualizado las demás historias en mucho, mucho tiempo, pero cada vez que intento adelantarlas se me bloquea la inspiración… me da coraje.

La pareja de este fic todavía es un misterio, la verdad puede que ponga a Zafiro… es que me fascina el nombre. Saben?... la verdad muchos de los cambios que pongo en las historias están provocadas por un personaje paralelo a este, bueno, no en todas, pero si en algunas y es un personaje que me gustaría poner en las otras historias… aunque es un bobo.

Nnnn, que más me resta decir… A si, este fic esta pensado para agradecer a todas las personas que me mandan esos reviews tan bonitos y que me hacen sentir un buen escritor… aunque no lo sea, mi ortografía es pésima.

Nos vemos luego.

PD. SOY HOMBRE CARAJO!.