Notas: Este fanfic fue escrito originalmente en inglés para uno de los retos de la comunidad IchiRuki en LiveJournal. Fue basado en una imágen muy linda creada por una usuario de dicha comunidad, así que disculpen si este fanfic carece de sentido si no han visto esa imágen. De todas formas espero que lo disfruten con todo y la locura que ocurre en él.
Bleach no me pertenece, pero Kubo Tite tiene desde ya un espacio reservado en mi útero para engendrar a uno de sus hijos si lo desea.

Yuzu escuchó ese ruido de nuevo. Un sonido muy extraño que provenía de la planta alta en algún lugar cercano a la habitación de su hermano Ichigo. Lo podía asegurar porque una semana antes lo averiguó cuando por fin juntó el valor y subió al segundo piso para revisar. No tardó mucho en aterrorizarse y salir huyendo a la cocina asustada y enloquecida como energúmena.

Ahora estaba casi segura de que la fuente de ese sonido agudo y repentino era alguna clase de animal pequeño como un gato o algo por el estilo, que probablemente quedó atrapado dentro de las tuberías de la casa.

Al siguiente día le contó a su hermano lo ocurrido, pero él solo la miró sorprendido y le dijo que no se preocupara, que él se encargaría de hacer algo para solucionarlo en los próximos días. Pero aún hoy los extraños gritos continuaban y Yuzu temía cada vez más por su salud mental.

Hoy, como de costumbre en este mes Yuzu se encontraba sola en la casa; Karin había ido a su práctica diaria de soccer, su padre había salido de la ciudad para asistir a un congreso de medicina e Ichigo había salido diciendo que necesitaba recoger un libro de la biblioteca OTRA VEZ, así que ella no tuvo más remedio que hacer lo único que parecía funcionar para aplacar ese atemorizante llanto desesperado.

La pequeña niña subió lentamente por las escaleras armada con una escoba y, sin acercarse demasiado, comenzó a golpear la puerta de la habitación de su hermano con todas sus fuerzas, hasta que finalmente los gritos cesaron.

Ichigo y Rukia se separaron rápidamente al escuchar el fuerte golpeteo de la escoba contra la madera de la puerta y esperaron a que los pasos de Yuzu descendieran las escaleras. Solo entonces Ichigo deslizó la puerta corrediza que los encerraba.

El armario no era el lugar más cómodo para este tipo de acción, ni mucho menos el más conveniente, pero demonios, hacía dos semanas que Ichigo y Rukia descubrieron lo que los humanos somos capaces de hacer para tener algo de privacidad.

Pero solamente en este día ya era la tercera vez que Yuzu y su escoba malvada los interrumpía. Ichigo no quería ni pensar en lo que harían para explicarle si los descubría.

"Estamos mejorando mucho." Le dijo Ichigo sonriendo burlonamente, respirando con esfuerzo y mirando a Rukia acomodarse junto a él.

Pero ella estaba muy ocupada jadeando y poniéndose algo de ropa como para responder a su comentario.

"Uff, si tan solo no fueras TAN ruidosa. Quien pensaría que disfrutarías tanto lo que hacemos." Continuó Ichigo dejando salir una sonrisa malvada, su tono burlón al 100.

Rukia no pudo evitar sonrojarse por completo y al no saber que responder optó por golpearlo justo en el rostro. Fuerte. "¡Tú… maldito idiota…!"

Al día siguiente Ichigo llegó a la escuela con un enorme moretón en el ojo, pero una sonrisa el doble de grande que lo compensaba. Después de todo, había valido la pena.

Fin.