Perdón por la espera no me sido posible actualizar antes.

Me ha quedado algo flojo pero mi coco no da mas de si, lo lamento.

39 epilogo

En la primera pagina del profeta venia un artículo bastante peculiar.

El profeta.

Nuevo miembro de una de las más importantes familias mágicas.

Hoy hemos sabido que el mago mas conocido de nuestro mundo ha sido de nuevo padre; Harry Potter y su esposa la señora Nymphadora Potter, han sido padres de una hermosa niña a la que llamaran Hermione. Es sabido que la mejor amiga de la pareja comparte el nombre con la pequeña, además de ser la esposa de otro gran amigo de la pareja el señor Ronald Weasley.

Todos los amigos, familiares y conocidos ya han pasado por el hospital mágico para conocer a la nueva miembro de la familia.

La señora Hermione Weasley, es la única que al cierre de este periódico no se ha presentado en San Mungo, como sabrán ella también ha sido madre hace poco tiempo y debe permanecer en reposo.

Esta será la quinta hija del matrimonio Potter.

Todos conocen de sobra a todos los miembros de esta familia. A la pequeña recién nacida hay que añadir a sus hermanos mayores Sirius y Andrómeda. Seguidos por Elizabeth y hasta el momento el benjamín Albus Theodore Potter.

Nos ha sido completamente imposible conseguir ninguna declaración de conocidos y menos siquiera del orgulloso padre. Solo pudimos averiguar el nombre de la pequeña cuando la medímaga se lo comento a un compañero y por suerte nuestro reportero estaba cerca del lugar. De sobra es conocido el deseo de esta familia de no aparecer en demasía por el mundo mágico. Es raro verlos en algún acto o acontecimiento de gran índole para nuestra comunidad.

Por si alguien aun no lo supiera, El matrimonio Potter son los más destacados Aurors que trabajan para el ministerio. Ellos, junto al matrimonio Weasley son los más capacitados de este departamento, a la hora de realizar misiones de cierta importancia y dificultad.

Estén atentos a las próximas ediciones, intentaremos informarles de todo aquello que podamos averiguar con respecto a este y otros temas de interés de la comunidad mágica.

Ron soltó el periódico y miro a la feliz pareja.

- ¡Creo que Hermione tendrá que hablar con Rita!, parece que ha vuelto a las andadas.

- ¡No te preocupes Ron!.- Dijo fatigada pero feliz la madre.- Solo ha sido eso, podía haber publicado mucho as si hubiera querido, pero… sabe mantener las distancias.

- ¡De todas formas tendremos que hacer una declaración!.- añadió Harry.- ¿Piensas que nos dejaran irnos sin responder algunas preguntas?.- El pelirrojo lo pensó y suspiro resignado.

- ¡Tenéis razón!. Lo mejor será afrontarlo todos juntos.- Pensó un segundo.- ¿Cuándo llegaran las fieras?.- Tonks lo miro molesta.- ¡Perdona!. Sabes que me encantan pero creo que sacaron demasiado de merodeador.- suspiro.- a veces creo que mis hermanos los aconsejan.

¡No creo que tengan tiempo!.- rió Harry. Ron también.

- ¡En cierta forma están pagando por todas las travesuras que hicieron de pequeños.- dijo riendo Tonks.

- ¡Quien diría que los gemelos Weasley se volverían unos padrazos tan serios con sus hijos.- dijo Harry.

- ¡Y que sus hijos serian peor que ellos!.- ya todos reían divertidos.

Harry se puso serio y su mujer lo noto.

- ¿Qué sucede?.

- Lo sabes, creo que ha llegado el momento de aceptar la propuesta de Minerva.

- ¡Vas a enseñar en Hogwarts!.- Grito Ron. Harry asintió.

- ¿Estas seguro?. Pero si te encanta tu trabajo.

En ese momento las puertas de la habitación se abrieron y Molly Weasley entro peleándose con varios pequeños. Detrás de ellos Ginny la seguía cargando a una pequeña niña pelirroja de ojos azules y que lo miraba todo curiosa.

- Pero me gusta mas otras cosas.- le respondió Harry mirando a sus hijos.

- ¡Estoy muy vieja!.- dijo Molly Weasley después de que los pequeños fueran con sus padres y hermana.- ni siquiera los gemelos pudieron conmigo y estos me agotaron.

- Lo que pasa mama es que los hijos de Fred y George son demasiado hasta para ellos.

- ¡Hola Ginny ¡, ¿Qué tal?..- dijo Harry cargando a la pequeña Lily.- ¿y Neville?.

- ¡Tenia que terminar un asunto en el ministerio!, en cuanto acabe vendrá a veros. ¿Verdad Alice?.- miro a la pequeña.- ¿Verdad que papa vendrá pronto?.- La pequeña miro a su madre y asintió. Tenia el aspecto callado de su padre pero… solo lo parecía. En el fondo era igual a Ginny en todos los aspectos.

- ¿Mama podemos ver a la pequeñaza?.- dijo Sirius, a su lado sus hermanos asintieron.

Su madre sonrió y les señalo una cuna de color dorado que había junto a la cama. Al momento todos los niños Potter se acercaron a la cuna.

Un niño y una niña, algo menor, estaban junto a su padre.

- ¿Podemos acercarnos nosotros papa?.-pregunto la niña. El pelirrojo miro a Tonks que sonrió.

- ¡Claro Minerva!.- dijo Ron acariciando la cara de su hija. Esta sonrió y junto a su hermano se acercaron a los Potter. Ron suspiro.- Será mejor que me acerque pronto a casa o Hermione me matara.

- Con un par de maldiciones vas servido.- bromeo su hermana.

- ¡Siempre tan graciosa!.

- Ya estamos de vuelta.- Por la puerta a parecieron las inconfundibles cabezas de los gemelos Weasley, ambos se habían dejado una pequeña y fina barba en forma de hilo.- y os traemos…- al decirlo se apartaron y cinco cabezas pelirrojas aparecieron por la puerta..

- ¡Hola a todos¡, ¿Podemos pasar?.- dijeron los Weasley al unísono. Los hijos de los gemelos entraron en la habitación y se fueron directamente hacia la cuna.- Alicia y Kate vendrán después.

- Las traerán Bill y Fleur.- término su gemelo.

- Además creo que Charly llegara en un rato.

- El perfecto Weasley.- bromearon.- el único que ha sido capaz de superar a Harry en número de hijos.- termino Fred.

- ¡Por el momento!.- añadió su hermano. En ese momento se fijo en que su hija tenia algo en la mano.- ¡Ni se te ocurra usar eso Katherina!.- en dos zancadas le quito un cohete Weasley a su hija. Al mismo tiempo su hermano se acerco también al grupo de pequeños. George después de quitarle el cohete a su hija le tendió la mano a su hijo y este se saco algunos más del bolsillo y los puso en su mano.

- ¿Lizy?.- Fred miro a su hija y esta a regañadientes se saco de la túnica un paquete y se lo dio a su padre.- ¡George!.- su hermano se hizo el desentendido.- No me hagas registrarte, te desnudare frente a todos.- al momento un gran cargamento de cohetes estaba en las manos de su padre y en el suelo.

- ¡Como para negar que son sus hijos!.- los gemelos sonrieron orgullos, pero al oír las risas…

- ¿No estamos seguro de que eso sea para felicitarnos?.- ya las risas fueron generales. incluso entre los niños.

- ¿Valentine?.- la hermosa niña hija de Bill y Fleur no tenia nada que envidiar a su madre, gracias a su sangre Veela, y si añadimos a eso su largo pelo rojizo claro… Bill tendría muchos problemas cuando fuera a Hogwarts.- ¿Tus primos te han dado a ti?.

- ¡Tío George!, como crees que yo…- los gemelos se miraron y asintieron, ambos le tendieron la mano.- ¡Que poca confianza!.- pero al ver que sus tíos no retiraban la mano y la miraban con la risa sostenida supo que había sido descubierta. Saco un par de cohetes y se los dio.- ¡No entiendo como puede ser tan importante un par de cohetitos…!

- ¡Es un hospital y la gente necesita descansar!.- le dijo su abuela.- se lo diré a tu padre.- Los gemelos se miraron.

- Como si sirviera de algo.-la niña sonrió.

- ¡Una sonrisa unos mimitos y a Bill se le cae la baba!.- concluyo su hermano .

- ¡Como a ustedes dos!.- termino Ginny consiguiendo que todos rieran de nuevo.

Nuevamente la puerta se abrió y por ella entro Neville Longbotton.

- Siento el retraso , pero tenia algo importante que hacer en el ministerio.- se acerco a su mujer.- Hola querida.- le dio un beso y después a su hija.

- ¿Qué paso Neville?.- le pregunto extrañada Ginny.- te veo nervioso.

- Y eso en un medimago y profesor… no es muy normal.- bromeó Ron.

El aludido se puso serio y suspiro.

- Os vais a enterar de todas formas pronto así que…- algunos se pusieron serios.- Hace unos días vino a mi consulta una mujer nerviosa, quería que fuese con ella a su casa ya que su hija estaba muy enferma y no se atrevía a moverla.- se acerco a una silla y su mujer le puso la mano en el hombro, como apoyo.- ¡Naturalmente accedí y fui con ella!. Vivía en una granja cercana a Hogwarts, era una casa modesta pero se notaba cierto desahogo para unos granjeros. La niña tenía una fiebre muy alta y necesitaba tratamiento. A su padre se le daban bien las pociones y le había dado algunos remedios aunque no del todo efectivos. Por suerte averigüé lo que tenia y en estos momentos se encuentra mejor y fuera de peligro.

- Me alegra que la niña este a salvo pero no entiendo por que eso tenia que ponerte nervioso.- dijo Ron, los demás asintieron dándole la razón.

- ¡El problema no era la niña sino el padre!.- nadie lo entendía.- Supe quien era nada mas ver a la pequeña. La madre es de cabello castaño y de piel morena.- hizo un a pequeña pausa antes de seguir.- Pero la pequeña es de piel muy pálida y blanquecina… rubia… y de … ojos grises.

Con esa descripción todos se alteraron.

- ¡Una Malfoy!.- Neville asintió.

- ¡Es hija de… Draco Malfoy!.- Ron estaba completamente tenso y parecía a punto de explotar.- Poco después llego el mismo Draco, junto con sus dos hijos.

- No se escapara en esta ocasión.- dijo Ron dirigiéndose hacia la puerta.- Neville lo paro.

- ¡No esta allí y su familia no tiene la culpa!. Escúchame por favor y después decide.

Ron Molesto volvió a su sitio ante la mirada de sus hijos.

- No te prometo nada.- neville siguió con su historia.

- El mismo Draco fue el que le dijo a su esposa que me buscara. Ninguno de sus remedios había funcionado y perdían a su hija. Si llamaban a otro medimago de seguro no seria tan comprensivo y al final su hija… Después de que la atendiera hablemos un rato y me contó lo que había sucedido.

- ¡Me da igual!.- contesto Ron.

- ¡Fue atendido al escapar por los padres de su mujer, unos Magos granjeros, de origen Muggles!.- eso si que sorprendió a todos.- Con todo el mundo buscándolo, no podía ir a ninguna parte, y ese era un lugar igual de bueno que otro para esconderse. Cuando se recupero trabajo en la granja.

- ¿Malfoy?.¡No me lo creo!.- dijo Harry.

- ¡Pues lo hizo!. Y debo reconocer que lo poco que vi lo hace muy bien.- la cara de todos era increíble.- Con el tiempo se fue encariñando con la familia que lo acogió y acabo enamorándose de su hija, cuando se casaron les contó todo lo que había hecho y les pidió perdón.- movió la mano en círculos.- a sus suegros no les hizo mucha gracia, habían sufrido mucho por culpa de los mortifagos y pensaron en denunciarlo pero Atenea, su mujer los convenció de que había cambiado y que deberían darle una oportunidad. Todos este tiempo ha estado cerca de Hogwarts llevando una vida sencilla y si no fuera sido por su hija hubiéramos tardado en saber de el, hasta que sus hijos fueran a Hogwarts.

- ¡Pero eso o quita nada de lo que hizo debe pagar!.- dijo Ron muy molesto.

- Eso lo tenia asumido desde que nació su primer hijo.- Me pidió que llevara una carta al ministerio. El asumiría todos los delitos que se le imputaron y se entregaría sin resistencia, a cambio de que su familia quedase al margen y parte de su fortuna le fuera devuelta. El resto lo entregaría gustoso para mitigar el sufrimiento que ayudo a provocar. Acabo de acompañarlo al ministerio, el ministro ha accedido y Draco se ha entregado.- saco una carta de su túnica.- esta carta es para vosotros tres.- se la tendió a Ron.- al menos léela.- El pelirrojo la cogió molesto y estuvo a punto de romperla, pero después de pensarlo abrió el sobre con violencia y la leyó.

Poco a poco su cara cambio de enfado a incredulidad. Todos estaban pendientes del joven.

- ¿Qué dice Hijo?.-le pregunto su madre.

Al terminar sin terminar de creérselo, se la tendió a Harry, este el tomo y la leyó. La reacción del moreno fue casi la misma.

- ¡Por Merlín, que alguien diga algo!.- casi pidió la matriarca Weasley. Harry le devolvió la carta a Ron. Tonks tomo a Harry del brazo y con la mirada le preguntaba lo que le sucedía.

- En la carta.- empezó Harry.- Malfoy nos pide perdón a Los tres. A cada uno por todos los insultos y lo que nos hizo.- antes de seguir, termino Ron.

- ¡Pide especialmente perdón a Hermione por lo que estuvo a punto de hacer!. Le pide perdón a Hermione Granger, y espera de todo corazón que la bruja más increíble que ha pisado Hogwarts, le perdone. Sabe que eso no quita sus actos pero servirá para que se sienta mejor, con el mismo y los suyos.- no miraba a nadie , tenia la vista fija en el suelo. Harry siguió hablando.

- ¡A mi solo me pide perdón y me felicita por haber conseguido salir adelante y tener tan buenos amigos.- Ron salio de la sala.

- ¡Mama por favor!. ¿Te puedes quedar con Minerva y Albus?.- su madre asintió aunque el no lo vio, ya estaba fuera de la sala.- Hermione tiene que ver esto y decidir por ella misma.

Cuando salio Harry hablo de nuevo.

- ¡A Ron le pide perdón diciendo que lo que mas sentía por el era envidia, por ser rico no en galeones, sino en gente que lo quiere y aprecia.- paro un segundo.- Añade que… de todo el mundo mágico seguramente los Weasley son los mas ricos en ese aspecto. Le pide por favor que no juzguemos a sus hijos por sus actos. Que al menos ellos puedan escoger sus caminos libres del odio de esta guerra.

- ¿Qué le ocurrirá?.- pregunto Tonks.

- ¡No tiene la marca!.- todos se sorprendieron.

- ¡Nosotros la vimos!.- entendió al momento.- ¡Snape!.

- ¡Solo será juzgado por lo referente a el asunto con Hermione!. Si Snape se calla no le salpicara lo de Dumbledore.- callo un segundo.- pero si no.

- ¡El beso del dementor!.- Dijo Harry.- Se que es mi enemigo. O lo fue.- miro a su esposa, esta asintió y el moreno se levanto en dirección a la puerta.- Pero no puedo permitir que sus hijos, crezcan sin padre. No le deseo eso a nadie.

Salio de la habitación en dirección al ministerio de magia.

- ¿Qué hará?.- preguntaron los gemelos.

- ¡Yo he intercedido por el!.- dijo Neville.- Os aseguro que después de lo que he visto en su casa creo sinceramente que algo en el ha cambiado. Ni siquiera Malfoy , haría todo lo que yo he visto, por librarse. ¡No el antiguo Malfoy!.- Todos lo miraron, Neville solo todo a su pequeña en brazos.- el miedo y la impotencia cuando estuvo a punto de perder a su hija no se puede fingir. Y en esa casa se respira felicidad. ¡Incluso juega con sus hijos!.- los gemelos se sorprendieron.

- ¿Un Malfoy normal?.- se miraron.- ¡Si que le diste fuerte Ronny!.

Hermione Weasley no se tomo muy bien la vuelta de Malfoy a la comunidad. Después de leer la carta que le dio su marido, sintió miedo y… curiosidad.

Al final acabo buscando a la familia del Rubio. Se sorprendió cuando vio donde vivía el Slytherin más orgulloso y cruel. Una simple granja en el campo con la hermosa vista de Hogwarts a lo lejos.

Conoció a sus hijos y a su esposa, embarazada de poco tiempo. Incluso los hijos de Ron y Draco jugaron un buen rato juntos, ajenos a lo sucedido con sus padres.

Decidió darle el beneficio de la duda , por su familia.

Harry intercedió por el Rubio en el ministerio, pero aun con el apoyo del moreno, Draco Malfoy fue sentenciado a pasar, como mínimo cinco años en la prisión de los magos.

Según algunos poco tiempo para lo que había hecho. Snape ni siquiera se inmuto al saber del regreso de su alumno favorito, permaneció en un mutismo total.

Algo que también contribuyo a esta sentencia fue el total rechazo de su mujer e hijos al grupo de familias que intentaron de nuevo entablar amistad con la nueva familia Malfoy, Todas ellas de alguna forma relacionadas con los antiguos seguidores del mago oscuro. Y seguir prefiriendo su vida sencilla.

Los años se fueron sucediendo en paz y tranquilidad. Todos habían seguido con sus vidas y disfrutados de familiares y amigos.

Las navidades eran un hecho digno de recordar. Debido a la gran cantidad de gente. La celebración se cabía en la mansión Black, ya que la madriguera , aun agrandándola mágicamente se había quedado pequeña.

Ron se había convertido en el jefe de aurors del ministerio. Tanto Harry como Hermione y Nymphadora eran profesores de Hogwarts.

Hermione era la profesora de encantamientos y jefa de la casa de Rabenclaw. Tonks volvió como profesora de transformaciones y jefa de los leones.

Por su parte Harry Potter fue el profesor que consiguió romper la maldición que parecía pesar sobre el profesor de DAO. No es necesario decir que era el mejor que había impartido esa materia con diferencia.

- ¡Mama ya llego!.- decían a coro dos pequeños.- Ya llegaron nuestras cartas.

Harry potter sonrió satisfecho. De sobra lo sabia, el las había enviado en persona antes devolver a su hogar.

Estaba seguro de que en la casa de sus amigos el joven Godric seguramente también habría recibido la suya.

- ¿Cuándo iremos a comprar nuestras varitas?.- pregunto ansiosos el joven Sirius.

- ¿Y nuestras mascotas?. ¡Yo quiero un fénix!.- decía Andrómeda con ojos soñadores. Su Hermano rodaba los ojos al oírla.

- ¡No seas tonta!, sabes que los fénix son muy raros y que son ellos los que escogen a sus compañeros, no al contrario.- ella como respuesta le dio una pequeña patada.- ¡Ay!. ¡Papa! ¿La viste?.

- ¿Cuándo iremos papi?.- pregunto poniendo la carita que sabia derretía a su padre. Harry se vio perdido así que opto por pedir ayuda.

- ¡Pregúntale a tu madre!.- al momento los dos chicos salieron corriendo en busca de su progenitora. Una niña se acerco triste a su padre.

- ¡Papa! . ¿Cuándo recibiré yo mi carta?.- harry miro a su hija y la cogió en brazos.

- ¡Aun te falta mucho para recibirla Hermione!.- la niña se puso triste .- pero te aseguro que cuando vallas .- miro un momento hacia el pasillo, como asegurándose de que no le oyeran.- te comprare la mejor escoba que exista.- la niña sonrió y le abrazo al tiempo que le daba un beso en la mejilla.

Bajo del sillón y salio de la sala. Harry suspiro. La pequeña Hermione había conseguido el puesto de ojito derecho de su padre , heredándolo de su hermana. Lily.

Dos días después , una gran comitiva entraba en la tienda de varitas de Ollivanders. El dueño se acerco al mostrador y reconoció a todos los presentes.

- ¡Estaba esperando que llegase este día!. ¿Qué tal señor Potter?.

- ¡Por favor sin formalismo llámeme Harry.- el pasar por el callejón había sido demasiado para el. Todos lo paraban y agradecían. Habían tardado casi toda la mañana y apenas habían comprado la mitad de lo necesario.

- ¡Como quieras!. ¿Algún problema con la varita?.- dijo aun sabiendo de sobra el motivo por el que se encontraban allí. Harry entendió su juego y sonrió.

- ¡Esta vez es para mis hijos!.- Rodeo con sus brazos a Sirius y Andrómeda.

- ¡Entiendo!.- tomo un cordel y se dispuso a medir el brazo de los chicos.- Aunque me parece que no es el único. El hijo de Ron y Hermione se adelanto un paso nervioso.

- Yo también necesito una varita… señor.- el vendedor sonrió.- y mi prima.- La joven Valentine salio también con una amplia y encantadora sonrisa.

- Son de los últimos en venir.

Se giro después de tonar algunas notas y entro en su tienda.

- Creo que empezare realizando pruebas con algunas parecidas a las de sus padres. Veremos que tal les van.- Tomo algunas cajas y se acerco a los chicos.- La damas primero.- dijo mirando a las pequeñas.

Andrómeda complacida se adelanto un paso y sonrió. Tomo la varita que le tendió, y al ver como el anciano vendedor movía la mano hizo lo mismo. No sucedió nada.

- Es normal que no se acierte.- miro a Harry tu padre sabe de sobra que no es fácil encontrar la varita correcta.

Después de más de diez pruebas distintas al final, nada mas tocar la varita que le ofreció, aparecieron algunas chispas doradas en la punta y una pequeña brisa recorrió el local.

-¡Ves!, al fin la encontramos.¿Te gusta?. Madera de cedro y núcleo de pluma de fénix 25 centímetros pequeña y muy resistente, aunque flexible , una combinación perfecta para duelos y transformaciones.

- ¡Mis padres son los profesores de esas asignaturas!.

- Entonces creo que….- sonrió mirando al moreno.- van a estar muy satisfechos con sus logros. Miro a la Hija de Bill.- Señorita es su turno.

La varita de esta fue mucho mas facil de encontrar. Apenas necesito tres intentos para encontrarla.

- Hermosa varita. Sauce blanco y pelo de unicornio. Igual de bella que su dueña.- la joven sonrió y se giro complacida.

- ¡Me toda a mi!.- se adelanto un ansioso Sirius.

- Pareces muy emocionado. Contigo…- miraba al nervioso chico y algo le vino a la memoria.-Probaremos algo distinto. En mi juventud probé a realizar pruebas con distintos núcleos.- se acerco a uno de los estantes y cogió una varita. De soplido le quito el polvo que tenia acumulado.- Me da la impresión de que me repito demasiado, pero creo que esta va a ser la tuya.- saco una varita rojiza y se la dio al chico.- Es ciertamente rara ya que no se suelen vender de este tipo. La madera es de Teca roja y el núcleo… de pelo de sirena.

- ¿Pelo de sirena?. ¿No hay otra cosa?.- Sirius pensaba que era algo demasiado femenino. Los demás sonreían ante la ocurrencia.

- ¡Prueba!. ¡Hasta que no la cojas no sabrás si es la tuya!.- no muy convencido la tomo.

En cuanto la tuvo en su mano, sintió un agradable cosquilleo por el brazo.

- ¿Qué pasa?. Me hace cosquillas.- se rió.

- No me equivoco si digo que esta es tu varita, sin duda.

- ¿Como esta tan seguro?.- pregunto el chico.

- ¡Las sirenas son seres caprichosos!.- dijo su tía Hermione.

- ¡Si sientes un cosquilleo significa que le agradas!. Por lo que te ha aceptado.- Ollivander se rió.- El ultimo al que le vendí una varita con un núcleo como el tuyo también compartía tu nombre..- Harry se altero.

- ¿Sirius Black?.

- ¡En efecto!. Parece que el joven tiene el encanto necesario para poder impresionar a las sirenas.

- Si sale como Hocicos seguro que no será a las únicas a las que impresionara.- dijo Ron.- ¡Ay!.- un golpe de Hermione lo callo.

- ¡Entonces me la quedo!.- dijo el chico mirando su nueva varita.- tal vez pueda ser muy divertido.

La ultima varita fue la mas difícil de encontrar. Parecía que no había manera de encontrar la varita para Godric Weasley. Y el chico empezaba a preocuparse.

- ¡Tranquilo!. Aun no ha salido un cliente de esta tienda sin que yo haya encontrado su varita compañera..- buscó en un estante con varitas relativamente nuevas.- No creo que….- cogió una caja. Prueba esta.

En cuanto el preocupado muchacho tomo la varita esta comenzó a lanzar un haz de luz y una agrávale brisa lo envolvió.

- ¡Te lo dije!. Es una de las ultimas que he hecho es sin duda rara donde las haya. El núcleo es de una pluma de fénix. Una hermosa ave ,me cedió varias plumas. Lo inusual es que la madera es de un raro jazmín. No es una madera muy normal para hacer una varita pero me pareció que era interesante probar, es un arbusto que se esta estudiando y parece tener propiedades sorprendentes.- se quedo pensando.

- ¡Creo que hay mas!.- dijo Harry , sabiendo que algotas ocultaba.

- Solo he hecho otra varita con ese material.- los adultos se pusieron serios.

- ¿Varitas gemelas?.- pregunto Ron. El anciano fabricante asintió.

- Hace poco que vendí la otra. Y me parece que… conocen a su propietaria.

- ¡Una chica!.¡Una chica tiene la varita gemela de la mía!.- el chico se sentía molesto..- ¿Quién es?.

- La señorita Artemisa Malfoy.

El día para que los chicos empezaras su primer año.

Todos se encontraban delante de la maravillosa locomotora roja que les llevaría a Hogwarts.

Los padres se despedían de unos avergonzados hijos que intentaban por todos lo medios de escapar de sus atenciones y poder entrar en los vagones.

La pequeña Valentine ya cautivaba a todos los chicos, ante el disgusto de su padre.

Al final de la estación había una familia que se mantenía apartada de las demás.

Esto no paso desapercibido para un pelirrojo, como buen Auror.

- Lo han soltado.- su mujer se puso tensa al ver de quien hablaba.- Tranquila no se acercara.

Draco Malfoy se dio cuenta de la situación y miro a sus antiguos compañeros.

Sabía que no lo perdonarían tan fácilmente o quizás…nunca.

Se acerco a su hija y le dio un beso en la frente. Después la pequeña cogió su baúl y entro en el tren.

Malfoy miro al grupo, no con el odio y orgullo de antaño. Sino con esperanza. La esperanza de que todo lo que el había provocado no afectase a sus hijos.

Del otro lado la advertencia pareció ser recibida. Harry asintió.

Con una leve sonrisa el rubio junto con el resto de su familia desapareció de la estación.

- ¿Qué ha sido eso?.- pregunto Ron.

- ¡Nos estaba pidiendo perdón y que no incluyamos a nuestros hijos en lo que sucedió!.- dijo Hermione.

- ¡De eso nada!. Ese desgraciado debe…- Hermione lo callo.

- ¡No Ron!. Esa pequeña no sabe lo que sucedió y no tiene culpa alguna, al igual que su mujer y el resto de sus hijos. No seré como los mortifagos que odiaban por cuestiones de sangre.- Se giro.- No creo que pueda estar cerca de Malfoy pero no le haré eso a esa niña.

- Estoy de acuerdo.- añadió Tonks.

- Y yo.- Ron dijo algo que nadie entendió. Pero siguió molesto por lo sucedido.

Lo que ninguno supo hasta tiempo después en el castillo.

Es que una temerosa y solitaria chica rubia entro en uno de los compartimentos.

- Perdonad. ¿Os importa que me siente aquí?. No hay mucho sitio y los que hay no me agradan los compañeros.

- ¿Eres una malfoy?.- la chica quito la pequeña sonrisa de su cara.

- ¡Si!.- se giro para salir sabiendo lo que le dirían.

- ¡Por nuestra parte no hay problema. Me llamo Andrómeda Potter, este es mi hermano Sirius y este es…

- ¿Godric, Godric Weasley. Es un placer volverte a ver.- la chica se volvió sin entenderlo. Y el siguió hablando nervioso.- ¡No se si te acordaras pero hace algún tiempo fuimos a verte a tu casa! Cuando tu hermana estuvo enferma.- los nervios lo hacían hablar sin parar.

- ¡Creo que me acuerdo!. Fue hace varios años Vinieron varios niños y me acuerdo sobre todo por que no había visto a nadie con es color de pelo .- miro su pelo y sonrió.- pelirrojos.

- Podéis ignorarme no hay problema.- dijo molesta Valentine.

- Ella es mi prima Valentine.- añadió Godric avergonzado.

El resto del viaje fue tranquilo y alegre. Los cinco aprovecharon para conocerse mejor y averiguar lo que les esperaría en el castillo.

La selección de ese año fue de todo menos normal.

Fue diferente por algunos de los participantes. El apellido Potter y Weasley no paso desapercibido.

- ¿Dónde crees que acabaran?.- pregunto Tonks a Hermione. Esta la miro seria.

- ¿Dónde crees?.- ambas mujeres sonrieron.

No extraño a nadie , y sobre todo a los orgullosos padres, que los miraban desde su sitio de profesores, que tanto lo niños Potter como el Weasley fueran a parar a Gryffindor.

Parecía que se les ensanchaba el pecho al oír como los nombraban y se acercaban decididos hacia el taburete donde los esperaba el sombrero

Pero todos se quedaron sin palabras al oír como ese año una Malfoy entraría de nuevo a Hogwarts. Y más aun cuando el viejo sombrero mandaba a la primogénita de los Malfoy también a la casa de los leones. La ovación fue contenida por la sorpresa, menos para los nuevos integrantes de la casa de Gryffindor

Fue recibida con alegría por los hijos de los que se conocían como rivales de su padre. Y ella se unía a ellos con alegría en la que seria su nueva casa.

Los únicos que se alegraron de esa noticia fueron los padres presentes que vieron en ese hecho una forma de poder enterrar todo el pasado con ese esperanzador futuro.

El grupo de cinco chicos daría mucho que hablar en ese y los sucesivos años .

Pero eso es otra historia, son otras vidas cargadas de ilusiones y sobre todo de decisiones, para cambiar el destino.

FIN

He tardado más de lo que pensé en terminar esta loca idea. Debo reconocer que el epilogo es algo simple pero creo que simplifica todo lo que quería dejar atado antes de acabar la historia.

Me hubiera gustado terminarla mucho antes ero… varios problemas personales no me lo permitieron.

Prometí publicar una nueva historia. Lamentablemente en estos momentos estoy en plena mudanza y me es imposible hacerlo.

Con un poco de suerte creo que lo podré hacer a principios de año.

Gracias a todos aquellos que han leído mi historia, sobre todo a los que perdieron un poco de su tiempo en decirme lo que opinaban.

Algunos me dejaban la dirección de otra buena historia o simplemente me aconsejaban que leyera una de su cosecha.

Ese es el espíritu que mas me gusta de esta pagina ya que las ideas fluyen libremente de la imaginación a la pantalla y de ahí….Merlín sabe donde.

Espero de corazón poder subir lo mas rápidamente una de mis historias y seguir leyendo algunas de las vuestras.

Gracias y hasta pronto.

Por cierto si no puedo publicar antes, os deseo unas felices fiestas a todos , por adelantado.