La siguiente historia contiene sexo entre hombres (yaoi) explicito y groserías. Si nada de esto te gusta por favor pasa de largo y no lo leas, no quiero ser responsable de abuso psicológico ni nada que se le parezca. Los personajes de este fanfic "Harry Potter y la Bruja Desastrosa" pertenecen a J. y Jill Morphy respectivamente. Con esto, no busco ganar nada que no sea solo divertirme y entretenerlos.

Harry PotterY La Bruja Desastrosa.

Por: Haoyoh Asakura.

Capitulo: 1. En busca de alianzas.

Erase una vez, en un hermoso castillo situado en la punta de una alta montaña, al borde de un gran lago. Se llevaba a cabo un torneo, pero, no uno de caballeros, con espadas y lanzas, no… era un torneo de magos. El más importante en su tipo. El torneo de los tres magos era celebrado por las tres escuelas más importantes de Europa. Beauxbatons, Dùrmstrang y la anfitriona iba de alguna forma, marchando a la perfección, pero, en el último evento de la competencia ocurrió algo terrible… Un joven murió… a manos del peor criminal del mundo mágico, aquel, del que solo la mención de su nombre causa terror… Lord voldemort. Ingenuamente. El ministro de magia y muchos en el mundo lo creían muerto desde hace 14 años aproximadamente. El día en el que el joven Harry Potter lo había eliminado y así él se convirtiera en una leyenda viviente… y… obviamente… en un héroe, pero, no fue así. Y la muerte del joven Cedric Diggory venia a destruir la falsa seguridad en la que el ministro Cornelius Fudge venia construyendo su reinito y del cual no piensa deshacerse tan fá del castillo. El colegio Hogwarts de magia y hechicería.

En la enfermería se esta llevando una discusión entre el ministro de magia y el director Albus Dumbledore. Después de que terminara el torneo en tan terribles circunstancias y acompañaran al joven Potter a atender sus heridas. Resultado de la amarga experiencia vivida apenas unas cuantas horas atrás.

El ministro de magia Cornelius Fudge se paseaba nervioso mientras el director del colegio sede del torneo antes mencionado le ponía al tanto de la cruel realidad, lamentablemente para Albus, el viejo funcionario se negaba a creerlo

- ¡no!... ¡no puedes estar hablando en serio!

- ¡estas asustado! Temes perder la cartera que tanto ostentas…entiende. Voldemort ha vuelto y hay que empezar a….

-¡Locos!... ¡todos ustedes están locos!... no voy a permitir que propaguen rumores y mucho menos que siembren incertidumbre y miedo entre la población.-La necedad de Fudge era desesperante para todos los presentes en la enfermería, Dumbledore armándose de paciencia continuaba su labor de convencimiento

- ¡entiende Cornelius! Harry estuvo presente en el resurgimiento de Voldemort¡Cedric Diggory esta muerto!-

-¡ese fue un accidente! Muy comunes en estos eventos.-Por más explicaciones y por más que le demostraban que la marca tenebrosa en el brazo de uno de los profesores había vuelto a la vida. Fudge seguía negándose a creer, continuaba tachando de loco a todo el que intentaba sacarlo de su incredulidad.- ¡absurdo!... ¡esto es una locura! No sé a que estén jugando tus profesores y tú Dumbledore, pero, no voy a permitir que continúen con estas tonterías…por favor Albus. No puedes darle crédito a todos los cuentos de este niño.-

- ¡por supuesto que creo en el testimonio de Harry! Jamás pondré en duda lo que él tenga que decirme.- El chico al oír esto de labios de su mentor, no pudo evitar sonrojarse desde la cama en la que descansaba sus heridas. Pero Fudge seguía en su protesta.- ¡es imposible Dumbledore!... no puede volver…no puede.

- ¡no te ciegues Cornelius! Voldemort ha regresado, es importante que estemos juntos y comencemos a organizar a todos los grupos de magos, brujas, gigantes, licántropos, vampiros, squibs etc.-

El ministro a cada palabra movía con más fuerza la cabeza en parvedad.- ¡gigantes y licántropos! Si llego con semejantes propuestas me despedirán de inmediato…no…no lo haré… me niego a ser una vez más tú cómplice…no lo permitiré.- era por demás…no había forma de hacerle ver la verdad a quien se priva de ésta tan febrilmente.

Con tristeza y decepción reflejados es esos ojos azules que tanto impresionaban a Harry. Dumbledore se aproxima a Cornelius, pero no en plan amenazante, esa actitud jamás ha sido utilizada por el director, mas bien era de consuelo, por raro que parezca

- esta bien Cornelius, si prefieres seguir con los ojos cerrados y permitir que lord Voldemort tome más poder y recuperar sus fuerzas, allà tú, ese será el camino que tomes, yo por mi parte tendré que ir por otro lado.- esto ultimo le brinco en el cerebro al ministro y extrañado giro la vista hacia el director en busca de algo inexistente.

- a caso te revelas contra mi… ¿significa que estarás en mi contra?-

- al contrario, si te mantienes en contra de Voldemort…entonces seguiremos siendo aliados, pero, por otro lado…-Fudge no quiso terminar de escuchar y prefirió retirarse dando la espalda a quien en el pasado muchas veces gracias a sus consejos había actuado de manera correcta…ahora, se negaba a seguirlo.

Por su lado, después de dar indicaciones a todos los que se encontraban con él en la enfermería, Dumbledore acompañado de la profesora Macgonagall conversan mientras se dirigen a la oficina del director.

- y ahora… ¿Qué haremos Albus?-

- como he dicho, debemos hacer alianzas con todos los grupos que podamos convencer y reunir…pediré a Hagrid y a madame Maxime que nos ayuden… también, visitare a algunos colegas.-

- ¿te refieres a la orden del fénix?-

- aparte, Sirius ya se esta haciendo cargo de reunirlos…Minerva ¿podrías escribir algunas cartas avisando mi visita a los colegios?-

- si claro ¿Cuáles?-Llevándose la mano en puño a los labios para cubrirse una leve tosesilla ya que se imaginaba la reacción de su subdirectora al escuchar los siguientes nombres.

- ¡ejem, ejem! La Academia Cackle, El Colegio Camellot, La Facultad Abracadabra y El Colegio Pentágono.-

la profesora se disponía a escribir lo dictado por el director, pero, al oír el primer nombre…simplemente se congelo.- ¿Qué haz dicho?!- Albus paso saliva sin mirar de frente a la profesora Mcgonagall pues sabe que las instituciones antes mencionadas y sus dirigentes no gozan de su satisfacción.

- así es, visitare a Cackle, Hellyburg, Pentágono y por último a Retumba.-

la profesora no podía salir de la sorpresa y miraba al director como buscando las palabras "es broma"- Albus…dime que estas jugando…dime que es una de tus bromas.

- ¡claro que no es una broma! Ya te dije…necesitamos de toda la ayuda posible.-

Macgonagall no podía creer lo que sus oídos le transmitían, sabia que Dumbledore podía llegar a pasar por excéntrico, pero esto era el colmo.- pero Albus…ellos ni siquiera han de estar informados de todos los hechos…no veo en que puedan ayudarnos.-

- los subestimas Minerva. Claro que deben saber…la batalla entre Harry y Voldemort hace 14 años es de conocimiento mundial y de estudio obligatorio en todas las clases de historia de la magia en los colegios.-

Minerva estaba de acuerdo con esto último y temiendo parecerse a Fudge, trataba de hacer cambiar de parecer al director en el resto.

- si, pero, hasta ahí llega el conocimiento del mundo mágico que ellos imparten a sus alumnos, lo demás simplemente lo rechazan. A los magos les niegan el uso de escobas y no les permiten tener varitas mágicas a ninguno, niño ò niña. El único que tiene un báculo es Hellyburg… ¡un báculo! Eso no se usa desde hace siglos…creo que el ultimo que uso uno fue Merlín.-

Dumbledore escuchaba divertido las observaciones y quejas de la profesora.- si, si, tienes razón, pero, debes admitir que eso de hacer magia sin varita a temprana edad, puede ser muy útil.-

- ¡pero tiene muchas desventajas! Usan hechizos muy largos…además son muy limitantes, te aseguro que ninguno de sus alumnos de grados superiores podría conseguir ni la mitad de lo que realizaron los participantes del torneo de los tres magos…mucho menos podrán defenderse de los mortifagos. Prefieren tratar temas sobre eventos rurales como ese de Lucy del aire que avanzar.-

Dumbledore esta vez no reía ante tal dato por que no era motivo de risa, meditaba en silencio lo dicho por su colega.- tienes razón en muchos aspectos Minerva…en su afán por mantener las viejas costumbres, han orillado a sus alumnos a un aprendizaje limitado, además, les han negado el contacto con el mundo mágico. El conocimiento de criaturas mágicas, defensa contra las artes oscuras…es precisamente ese mi mayor temor... el que se lleguen a enfrentar al enemigo y mueran muchos inocentes.-

- y ¿Cómo piensas hacerlos cambiar de parecer?... a menos que cambies las reglas no veo como puedas ayudarlos.-

- no tengo intenciones de llegar y tomar las riendas de sus colegios…hablare con ellos y les pediré que se unan a nosotros en contra de Voldemort (la profesora sufre un sobresalto al oír ese nombre, a la que no presta atención el director) que recapaciten acerca del uso de varitas y hechizos contra las artes oscuras…deben comprender que estamos en tiempos muy difíciles y peligrosos. Por el bien de ellos y sus chicos deben empezar a modernizar sus técnicas de aprendizaje.-

Macgonagall aceptaba su derrota ante la decisión tomada por el director.- ¡pues te deseo mucha suerte! Por que lo vas a necesitar…no me extrañaría que encontraras a Cackle y compañía bailando alrededor del caldero burbujeante.-Después de decir esto no pudo evitar sonreírse y con esto conseguir que Albus también sonriera.

- ¡aahh, Minerva! Que cosas se te ocurren. Sabes, no dudo que ellas tengan una opinión similar hacia ti y del resto del profesorado.- Alejándose de la pedagoga para dirigirse a resolver sus propios asuntos.- ¡ah! Y por favor no olvides enviar las cartas…no me gustaría llegar sin avisar. No quiero molestarlos, ya sabes como es Hellyburg.-

La subdirectora hizo un gesto que indicaba saber a lo que se refería.- si, no soporta que seas mejor que él.-

- Minerva no sigas, vas a conseguir que me sonroje.- ¡es la verdad! Estoy segura que ese hombre sigue utilizando un báculo a causa de algún complejo fàlico.-

Esta vez no solo se sonrojo. Se puso completamente rojo.- ¡Minerva!-Mirando sorprendido a la profesora que solo sonreía como si hubiera hecho una diablura inocente.

- ya me voy…tengo mucho que escribir…con permiso.-y sin darle tiempo al director de reclamar algo, acelera el paso hacia su propia oficina. Albus Dumbledore se quedo solo en medio del pasillo. Al principio atónito por lo que escucho, pero al final no pudo evitarlo y sonrió.

Dos días después, en un castillo internado en medio de un espeso bosque. Un hombre de edad madura llega en su motocicleta. Abriendo el portón de la vieja construcción lo recibe una joven mujer de cabello rubio y corto, vestida en lycra y con silbato al cuello. Con una sonrisa en su bello rostro lo acompaña hasta donde estacionan el vehiculo.

- ¡buenos días, sr. Brote!-

- ¡buenos días, profesora Mimm! -

la joven de cabello claro era la profesora Imògenes Mimm de unos 25 años de edad, delgada y alegre, se encargaba de instruir educación física en la vieja y desvencijada Academia Cackle para jóvenes brujas. A esas horas del día empezaba a dar clase al grupo de cuarto grado cuando llegaba el amable Sr. Brote conserje del instituto. Algo que une a estos dos personajes no solo es su alegría y amabilidad ya entes mencionada, lo que también tienen en común es que ambos son muggles. Dos de los tres únicos trabajadores en una escuela de magia, "honor" que más adelante les causaría muchos viejo Frank Brote de ya más de 50 primaveras se encargaba de hacer habitable el desordenado colegio. Para el que no lo conozca el castillo donde la Academia Cackle estaba edificado tenia varios siglos de construido y ninguno lo dejo en buen estado, las goteras abundaban, no tenían calefacción, en invierno las niñas se congelaban y en verano se asaban vivas, además, por costumbre tenían tolerar en vano todas esas incomodidades, por que en la antigüedad las brujas vivían en pequeñas cabañas ocultas en el interior de algún bosque a merced de la naturaleza, pero para que no se les etiquetara a las profesoras de sádicas, se permitían algunas reparaciones y Frank Brote era el único que podía con todas mañana. Frank llegaba con una caja de deliciosos pastelillos de crema y frutas recién horneadas por la Sra. Dulce, dueña de una pintoresca cafetería a las faldas de la montaña. El Sr. Brote era el encargado de traerlos para el almuerzo de los tres trabajadores ya citados, risueño bajó del ostentoso aparato y saludo como acostumbraba a su amiga.

- ¿Cómo ha estado?-

- ¡muy bien! Gracias¿alguna novedad?-

- no mucho, Charlie me escribió, dice estar bien, pero que son peores que en cualquier colegio normal. Por que ahí lo molestan con magia.-

Charlie Brote era el sobrino del buen hombre, al principio tan común como él, pero ya entrado en años en comparación del resto de los chicos que practican hechicería, empezó a mostrar ciertos talentos para la magia, éste estaba deseoso de aprender en Cackle (a pesar de las instalaciones) para poder volar en escoba, pero las costumbres de la vieja escuela no se lo permitían y tuvo que ir a un colegio para magos, donde no usan escobas, pero si báculos. Degustando el seductor aroma de los panecillos, Mimm seguía la línea de la charla

.- ¡vaya problema! La verdad siempre me ha parecido muy peligroso que personas tan jóvenes è inmaduras posean magia…deberían aprender ya mayores.-

- pues si, tiene razón, pero no crea que por ser mayores ya poseen madurez. Me he encontrado con cada espécimen que... ¡ah por cierto! hablando de cartas, aquí esta el correo.-

- ¡ah bien!-Tomando de Brote la correspondencia, la profesora busca entre el grupo de chicas que tiene entrenando a una que las llevara a la oficina.- ¡hey sibyll¿Podrías llevar el correo a la dirección?-

De entre las chicas distraídas y atraídas por la dulce fragancia, sale la joven aceptando de inmediato y separándose del grupo seguida por la mirada de sus compañeras, entre ellas su mejor amiga, una picara pelirroja de nombre Clarisse, le veían retirarse salvada de la tortura matutina

.- ¡que envidia!-

- aquí tienes, y no te entretengas ¿eh?-

- ¡si maestra!-La joven de cabello castaño claro y lacio, con una gran sonrisa dibujada en su pecoso rostro toma el correo y sale corriendo con rumbo al edificio, pero ya dentro y fuera de la vista de su profesora. Aprovecha para jugar a gallo gallina, dar vueltas a los pilares, platicar y saludar con cualquiera, el avión pintado en el piso (imaginario) etc. El chiste es hacer que llega a donde están las escaleras encontrando en ellas a un grupo de conocidas.

- ¡hola chicas!-

- ¡hola sibyll!-La chica es bien recibida ante las alumnas de quinto grado. Un grupo de amigas muy singular. Por ejemplo…entre ellas se encontraba Maude Luna, delgada y bajita, rubia de cabello largo peinado con dos colitas (una de cada lado) con unos grandes lentes redondos, del grupo de amigas la más aplicada en los estudios y sus compañeras saben sacarle provecho. Ella hace como si le molestara, pero siempre termina ayudándolas, en especial a Mildred, a quien conoceremos mas adelante. Aun lado de ella y divertida del espectáculo que se presenta ante ellas esta Yadù Wally de mediana estatura, su piel morena clara por su familia hindú, cabello oscuro, largo agarrado a la altura de la nuca hace de ella una chica interesante. No es tan estudiosa como Maude ò al menos eso es lo que dice ella, pues sus compañeras opinan lo contrario, ya que siempre es la primera en crear algún movimiento activista cuando se a realizado alguna injusticia y pocas veces las cosas no le salen como a ella quisiera, pero por suerte siempre cuenta con sus amigas para cerrar el triangulo de las niñas buenas de quinto grado (según Enid) se encuentra también Ruby Cerezo de ascendencia africana, siempre usa su cabello trenzado de varias maneras, es la más alta del grupo, lo que a veces la tiene un poco atormentada, pero en caso de tener alguna pelea, su presencia se impone. No solo es una de las estudiosas, es un verdadero genio, inventa una sin fin de cosas que por lo regular la meten en líos. Las tres reciben con una gran sonrisa a la pequeña sibyll, no es que sea muy joven, lo que pasa es que sin importar que tenga catorce años de edad, las chicas la tratan como a una hermana menor.

Sibyll llega junto a la escalera donde Maude, Yadù y Ruby se encuentran observando divertidas como las dos últimas del grupo están cumpliendo una vez más con algún castigo.

- ¿apenas empieza el año escolar y ya las castigaron?-

- ¡ya sabes! No seria lo mismo si no estuvieran castigadas.-Todas las chicas ríen con el comentario de Yadù, todas menos las aludidas que observan de reojo un poco molestas a sus burlonas camaradas, mientras siguen tallando los escalones del colegio Enid Sombra bajita de cabello negro y trenzado, de picara mirada y lengua afilada se encuentra arrodillada sujeta a un cepillo muy gastado de tantos castigos pagados. Mirándolo con una mueca de fastidio en su alegre rostro. Dando un largo suspiro impregnado de resignación, a su lado se encuentra su inseparable mancuerna a lo que a travesuras se refiere. Mildred Embrollo alta (no como Ruby) de piel blanca y cabello negro y largo, con dos trenzas a los lados. Sujeta una franela para limpiar el barandal, mismo que ya conoce a la perfección, pues junto a Enid se ha encargado de darle mantenimiento desde hace ya cinco años. Fastidiada Enid reclama a sus amigas del alma las carcajadas a sus espaldas.

- ¡ja, ja, ja¡Que divertido¿No? Mejor ayuden-

Por su lado Mildred mira el panorama con tristeza.- ¡no es justo!... ¡fue un accidente!-

- ¡no me lo digas a mi!... ¡díselo a Ogromm!-

- ¡ya la conocen!-Maude entro en la conversación junto a Ruby para dar su opinión.- es muy estricta a lo que se refiere a pociones.-

- y más si se la pasan jugando y platicando en clase.- Yadù vino a rematarlas con esto último.

- ¡si¡Ya sé que fue tonto! Pero…-

- como todo lo que haces…¡INUTIL!-

Todas giran la vista hacia donde se escucho la voz que venia del segundo piso. Ethel Hallow de quinto grado y primogénita del accionista mayoritario del colegio, miraba divertida a las castigadas. La joven hermana mayor de Sibyll, de mediana estatura, piel blanca y cabello castaño claro siempre peinado en un perfecto moño. Con sonrisa burlona observa como Mildred y su amiga cumple con uno más de sus numerosos castigos. Acompañándola se encuentra Drusila del Corral, una joven rubia de cabello al hombro, lacio, piel blanca y un poco más alta que Ethel. Casi siempre la ayuda a meter en líos a Mildred y sus compañeras, pero, cuando es necesario, apoya a las chicas en contra de la voluntad de la joven Hallow. Pues en ocasiones no esta de acuerdo con su forma de pensar y a decir verdad puede llegar a ser una verdadera amiga si se librara de las malas , Yadù y Ruby les reciben con mirada fastidiada seguras de lo que vendría

.- ¡aahhh! Aquí viene.-

- ¡empezando el año y empezando a molestar!-

- ¿no tienes nada mejor que hacer?-

- ¿pero que puede ser mejor que ver como el dúo tarado se encarga de la limpieza de nuestra amada escuela?-Contesta la aludida poniendo carita de niña buena provocando una risita a su compañera.

- ¡ja, ja, ja¡El dúo tarado!-

Como era de esperarse Enid no permite que se le trate así y apunto estuvo de subir para hacerle pagar por sus palabras.- ¡oye¿Cómo te atreves?-

- no digo nada que no sea cierto.-

Maude en un arranque de ira (de los pocos que le llegan).- ¡eres una…una…!-

Desafiantes. Ambas jovencitas bajan los escalones ya limpios ensuciándolos de nuevo, pasan entre Mildred y Enid sin que ellas lo eviten y se detienen ante Maude de inmediato intimidándola

- ¿una que? A ver dime cuatro ojos ¿una que?-

Maude a pesar de que a veces se a enfrentado a ellas, esta vez no se atreve.- u…u…no…-Bajando la mirada, derrotada y avergonzada.-…nada…-

Sin soportarlo, sus compañeras salen a su rescate y de inmediato se interponen.

- ¡no la molesten!-Ruby como escudo se pone entre Maude y Ethel, alejando a esta ultima, Yadù también entra en auxilio de su compañera.

- ¡déjala en paz!-

Enid desde la escalera tira en un arranque de ira el cepillo con el que trabaja al percatarse del estado de su trabajo.- ¡Ethel¡Eres una desgraciada! …¡ensuciaste todo lo que ya llevábamos avanzado!-

Mirando hacia el piso con altivez. Druscila le contesta.- ¿en serio?... no lo parece…esta muy mal hecho.-

- lo tendrán que repetir.- Le apoya Ethel en su inspección visual.

Mildred también arroja el trapo de trabajo y furiosa se dirige a la perversa parejita.- ¡lo único mal hecho aquí son ustedes!-Impulsada por un ataque de ira, en los cuales la razón no funciona, toma la cubeta de agua sucia y se dispone a vaciarla sobre las molestas jovencitas…cuando…

- ¡Mildred Embrollo baja esa cubeta de inmediato!-Con un sobresalto al corazón de la mencionada jovencita y compartiendo el terror provocado por la autoritaria voz, Mildred deja sus intenciones y entre todas buscan de donde vino la voz de la profesora. La cual aparece ante ellas en el primer piso. Hallow y Del Corral aprovechan para correr hacia ella y buscar como siempre tenerla de su lado.

- ¡maestra Ogromm! Maestra Ogromm, querían vaciarnos la cubeta, usted ya lo vio.-

- si, ya lo vi.- Constancia Ogromm, la profesora más estricta del plantel (siempre hay un ejemplar así en todas las escuelas, todos conocen el de Hogwarts ¿verdad?) subdirectora y maestra de pociones, también puede dar otras clases como sustituta. Mayor de 35 años, piel blanca y cabello negro agarrado en un apretado moño, ataviada en un vestido negro clásico de su profesión, observaba con severidad el cuadro representado por las alumnas de quinto grado y por desgracia para cinco de las actrices principales, llevaban las de perder al ser encontradas con las manos en la masa.

- ¡pero maestra, ellas comenzaron!-

- ¡si maestra…ellas bajaron ensuciando adrede!-

- ¡eso no es cierto maestra! No nos dimos cuenta que estaban limpios.-

- así es, estaban sucios, creímos que apenas estaban comenzando.-

- ¡mentirosa!-Sin poder soportar más mentiras, Ruby intenta enfrentarla, pero sus amigas la detuvieron antes de que se metiera en problemas.

- ¡silencio! -Ogromm avanzaba al centro del grupo imponiendo calma con su dura figura, no necesitaba saber quien tuvo la culpa, a su preferencial mirada, era evidente a quien debía castigar.- si se equivocaron al bajar, no es motivo para arrojarles agua sucia Mildred Embrollo.-

Druscila ante la evidente victoria quiso dar el tiro de gracia y empezó a fingir llanto y una voz quebradiza

.- y…y además…nos llamaron… par de desgraciadas.-

Ethel imitando a su amiga siguió el juego

.- y nos habíamos disculpado…pero…a Mildred…no le basto y dijo que así aprenderíamos.- Completamente furiosa y creyendo cada palabra de sus alumnas favoritas, la maestra se dirige al grupo.

-¡esto es intolerable! Y me imagino que las groserías fueron de Enid y las agresiones físicas de Mildred.-

- ¡pero maestra!-Sibyll trato de ayudar a sus amigas dando la verdadera versión de los hechos, pero…

- ¡maestra fue…!- La joven ya no se atrevió a seguir, pues con una mirada por parte de su hermana mayor, basto para callarla.

- ¡es suficiente! Si por mí fuera, ustedes dos ya estarían en su casa desde primer año…parece que castigarlas no sirve de nada, pero en fin. La maestra Cackle cree poder hacer de ustedes dos brujas de provecho…lo veo difícil…después de terminar las escaleras, barrerán el patio y lavaran los platos de toda la escuela…¡las tres comidas! Por toda la semana, además, escribirán 500 veces "debo respetar a mis compañeras".-

Las chicas iban a protestar, no habían abierto apenas la boca cuando fueron calladas

- ¡a callar! Y agradezcan que solo sea castigo y no expulsión… ¡a trabajar!... y tú…-Dirigiéndose esta vez a sibyll, que al notarlo dio un sobresalto y oculta las cartas.- ¡¿si maestra?!- - ¿no deberías estar en clase?... ¡muévete!-

Dicho esto desaparece, dejando satisfechas a Ethel y Druscila…y furiosas a las demás.- ¡dos menos y faltan tres!-

- ¡par de lloronas! Si Ogromm no estuviera siempre cuidando de sus bebitas, ustedes no podrían solas.-

Ethel dibuja una sonrisa cínica y confiada, satisfecha del triunfo obtenido.

- cuida tus palabras Wally. A menos que quieras acomodar trastes en la cocina junto a tus amiguitas.-

Apenada, molesta y en especial triste. Sibyll trata de impedir que Ethel continué molestando a sus amigas.

- ¡Ethel por favor no sigas!- ¡y tu hermanita…vuelves a ponerte en mi contra y me las pagaras!-La pequeña Sibyll guardo silencio de inmediato ante la atemorizante amenaza de su hermana í, las dos orgullosas de su obra se retiran, dejando al grupo tragándose su coraje y despotricando en contra de ellas, igual que en primer año, igual es en quinto y ya se veían igual en los años que les espera de colegio, pues como Hogwarts, Cackle también cursa siete años de instrucción.

- ¡es el colmo!-

- ¡ahora tienen más trabajo!-

- ¡esas pinches viejas, desgraciadas mal cogidas!- Todas se quedan como si hubieran escuchado al diablo susurrándoles al oído.

- ¡Enid!-La aludida, con carita de inocente y sin comprender el por que de las caras de susto, las mira y pregunta.

- ¿Qué pasa?-

- ¡¿Qué forma de hablar es esa?!-

- ¡¿de donde sacaste esa lengua?!-

- ¡¿Qué?! ... ¡¿Qué dije?!- ¡aaahhh!-Resignadas, dejan su florido lenguaje de lado y se concentran en otra cosa (por algo fue expulsada de varias escuelas) las chicas meditaban en silencio todo lo que acababa de pasarles sin encontrarle algún remedio.

- como decía…empezando el año y empezando mal.-

- y ¿Qué año lo hemos empezado bien?-Las jóvenes brujas afirman con conformismo lo marcado por Maude, Mildred por su parte, mira con fastidio los implementos de limpieza tirados a sus pies.

- ya que más da, otro año de mantenimiento a mi cargo.-

- ¡junto a tu inseparable ayudante!-Todas empiezan a reír, menos Enid que reclama disgustada por las carcajadas de sus compañeras.

- ¡oigan¡Yo no pienso pasarme otro año manteniendo habitable este cascajo!-

- ¡pues no vas muy bien que digamos!-

- ¡ja, ja, ja!-

Maude advierte el fajo de cartas en manos de la pequeña Sibyll y con curiosidad pregunta por ellas.

- oye, a propósito ¿Qué llevas ahí?-

- ¡ay, es cierto! Tengo que llevar el correo a la oficina.

- ¡a ver, a verlo!-El vivir en un lugar sin ningún evento especial ò al menos con actividades recreativas, la llegada de cartas al colegio era hecho de gran interés, las chicas se reúnen alrededor de la niña de cuarto grado y revisan la correspondencia. Ruby toma liderazgo del correo y dice en voz alta para todos los remitentes.

- cuentas, cuentas, una postal para Mimm…y…-Entre la correspondencia basura y las postales, sobresale un sobre de pergamino con letra verde y sello de cera.- ¡miren!- ¡que rara!-

- ¡¿de donde es?!-Yadù toma la carta de manos de Ruby y lee para todas el frente del sobre.- dice: para Amelia Cackle. Colegio Cackle para brujas, de parte del Colegio Hogwarts de magia y hechicería.-Se deja oír una exclamación de asombro general. Yadù gira el sobre amarillento y muestra el escudo estampado como sello en la cera.- ¡miren el escudo!-

- ¡vaya! Que elegante.-

- ¡jamás había visto este escudo!-

- ¡yo jamás había oído de Hogwarts!-Maude permanece contemplando el sello por largo tiempo tratando de hacer memoria, ya que de todas las presentes era la más ferviente lectora de la academia y estaba segura de haberlo visto antes.

- me parece haber visto ese escudo en algún libro que leí…pero no recuerdo cual fue.-

- ¡un león, una serpiente, un águila y un tejon!…parece muy sofisticado… ¡ya es tarde¡Tengo que irme!-

Después de recoger el correo, se despide de las chicas y corre hacia la direcció la oficina, la directora Amelia Cackle, directora y profesora de encantamientos, revisa algunos papeles en su escritorio, de todas las catedráticas es la mas avanzada en edad, unos 65 años aproximadamente, cabellos grises y complexión robusta por su adicción a los buenos quesos, es la que lleva las riendas del instituto. Acompañándola se encuentra la profesora Davina Vamp, de 45 años de edad, encargada del coro y clases de música, asegura con el canto se puede embrujar y eso es lo que trata de enseñar a sus alumnas (siempre y cuando no este escondida en el armario de la oficina de la directora) ambas pedagogas conversan sobre el nuevo curso y el nuevo grupo de primero que recibieron, cuando tocan a la puerta interrumpiéndolas.

- ¡adelante!-

- ¡con permiso Prof.¡Aquí tiene!-

- ¡ah, gracias! Srta. Hallow, ya puede retirarse.-

Después de irse, la maestra comienza a revisar la correspondencia, mientras Davina comenta sobre sus nuevas partituras hindúes que compro en vacaciones. Cuando Amelia escudriñaba entre las cartas, una de ellas la dejo impresionada.

- ¡será fantástico!-

- ¡no…no puede ser…!-

- ¡claro que si! Ya vera los nuevos coros que formare.-

- ¡no…no me refiero a eso!-

- ¿entonces?-

En eso estaban cuando nuevamente se abre la puerta y entran discutiendo las profesoras Ogromm y Mimm. En voz tan alta y buscando como siempre a la directora para fungir como referí, mientras Davina comienza a bailar las melodías retenidas en su cabeza

- ¡me parece que siempre ha actuado contra Mildred y sus amigas!-

- ¡yo no tengo la culpa de que a cada rato busquen problemas!-

- ¡pero que casualidad que también estén Ethel y Druscila en el preciso momento y nunca las castiguen!-

- yo diría que es mala suerte.-

- ¡yo lo llamaría nepotismo!-

- ¡…insinúa…!-

- ¡no insinuó…se lo digo en su cara!-

- ¿Cómo se atreve?!-

- ¡usted empezó!-

- ¡la, la, ra, ra!-

- ¡majadera!-

- ¡elitista!-

- ¡da, ra, la!-

- ¡es usted!-

- ¿Qué? A ver ¿Qué?!-

- ¡la, da, ra!-

- ¡YA, BASTA¡CALLENSE!-

El silencio total, las tres profesoras perplejas voltean a ver a la directora, extrañadas por esa falta de paciencia poco común en ella, Davina quien no soporta que le griten y con un puchero a flor de labio corre a esconderse en su armario. Mimm reconoce su falta de educación y se disculpa.

- lamento mi comportamiento.-

- ¿sucede algo prof. Cackle?-

Cackle seguía leyendo y leyendo la carta en sus manos sin dirigir la vista a ningún otro objetivo, ante las miradas curiosas de su personal docente.-

- ¡ha llegado algo muy importante a mis manos!-

Las profesoras dirigen la vista a las manos de Cackle tratando de averiguar por su parte la procedencia de la misma.

- ¡ah¿Carta de Hellyburg?-

- ¡el gran mago Hellyburg! Aunque le cueste más trabajo.-

El mago en mención es un personaje importante en la provincia donde esta ubicada la escuela, ya fuera de ella no es mas que otro del montón, más adelante hablaremos de él. Mimm que no tolera ser corregida por nada ni por nadie, dirige una mirada asesina a su colega.

- ¡ese lo único que tiene grande es el ego!-

- ¡¿Cómo se atreve?!-

- ¡ya no peleen!- Interviene la maestra Cackle antes de que inicie una nueva disputa, pues lo que tiene en sus manos es más importante que el dichoso mago ese.- y no, no es del gran mago.-

- ¿entonces?-Tomando un tono más solemne y de pie frente a sus colegas, hace uso de todo el autocontrol del que le sea posible para no salir gritando y saltando como colegiala a la que le informan que cenará con el más grande ídolo juvenil del momento.- es una carta de su ilustrísima…¡Albus Dumbledore!-

Las profesoras guardaron silencio después de oír la gran noticia.

La maestra Ogromm se llevo las manos a la boca para no empezar a gritar de emoción, la misma Davina no daba crédito a lo que sus oídos escuchaban desde el armario, al oír el nombre de Albus Dumbledore, salio despavorida del mueble solo para caer de sentón en el sillón más próximo sufriendo falta de aire.

A diferencia del resto del personal docente. Imògenes mimm aun batalla con el nombre y la reacción de las demás ante este personaje.

- ¡Albus Dumbledore!... y… ¿Quién es él?-

-Fin del capitulo 1.

¡Hola! Espero les haya gustado este primer capitulo de mi historia. Si encuentran algunas fallas, disculpen, es mi primer fanfic el cual esta dedicado a mi querida hermanita Luna Adamms que nunca deja de apoyarme. Por favor no olviden enviarme su opinión, acepto todo tipo de critica, menos mentadas y virus. Mi correo es: ò ¡Hasta pronto!

Y Que los ilumine la eterna luz.