El sol comenzaba a colarse por la ventana, Elizabeth despertó de un sueño hermoso y plácido, despertó con una hermosa sonrisa, sin despegar aún su cara de la almohada miró a su alrededor, afuera solo se escuchaban los pájaros cantar al nuevo día. Cuando se iba a poner de pie fue que notó que no tenía ropa, y todos los acontecimientos del día anterior volvieron a su mente, así que por instinto volteo hacia el otro lado de la cama y ahí dormía su esposo, cubierto hasta la cintura con la sabana, dejando ver su musculoso pecho, Elizabeth no pudo evitar sonrojarse, ya que vinieron a su mente rápidamente muchos momentos espectaculares de la noche anterior.

Elizabeth se acercó cautelosa y le dio un suave beso en la mejilla, luego lo miró por un segundo esperando no haberlo despertado, luego se puso de pie y se envolvió en una sabana. Camino hacia la habitación principal y allí se acercó a la ventana, se veían muchos barcos a su alrededor, se encontraban en Shipwreck Cove, y ahí se había llevado a cabo la fiesta, en la isla la fiesta por la victoria, en la Perla la fiesta por su boda. Recordó frases que algunos de los tripulantes le habían dicho al acercarse a ella, por ejemplo Raguetti se había acercado y había dicho "Era de esperarse muñeca, felicitaciones", luego Pintel había agregado "Si se hubiese casado con el joven Turner no hubiésemos celebrado igual" Elizabeth no hacía más que sonreír, pero entonces los dos piratas fueron interrumpidos por el Sr. Gibbs.

"Dejen a la Señora tranquila" dijo serio a los hombres, quienes inmediatamente se alejaron. "¿Dónde está Jack?" preguntó el hombre.

"Allá" dijo la chica apuntándolo con un dedo, "fue a buscar un botella de ron, y hace rato miro divertida como no lo dejan volver con tantas felicitaciones" los dos miraron con sonrisas a Jack quien daba un paso y algún otro pirata quería brindar con él.

"Tienes que tenerle mucha paciencia….Es un hombre muy especial, de buen corazón aunque lucha por esconderlo"

"Y por eso es que lo amo, no espero que la vida sea fácil, pero mientras esté a su lado lo tendré todo"

"Entonces todo estará bien" dijo finalmente Gibbs justo antes que Jack lograra alcanzarlos.

"Disculpa la demora amor, es que querían brindar conmigo, como les digo que no" dijo Jack colocándose a un lado de la chica, Gibbs le dio una palmada en el hombro y se alejo. Entonces Jack agregó "Creo que esto se está llenando de muchos piratas borrachos para tu gusto linda, o para mi gusto, o para el gusto de uno que no quiere que su esposa se encuentre entre tantos piratas borrachos" Elizabeth sonrió ante las palabras de su esposo y lo tomó por una mano y comenzó a caminar con él hacia la cabina del capitán.

"A mi también me gustaría más privacidad"

"De eso es de lo que estoy hablando" respondió Jack con una sonrisa dejándose arrastrar.

Ahí mirando por la ventana, Elizabeth se encontraba inmersa en sus pensamientos, recordando su celebración de bodas, su noche de bodas, su boda. Quizás no fue como siempre lo soñó, pero para ella había sido perfecto, y ahora se sentía más feliz de lo que alguna vez se había sentido, de pronto unos fuertes brazos la envolvieron desde atrás, estaba tan inmersa en sus pensamientos que no lo había escuchado venir.

"Debes tener más cuidado amor, no siempre seré yo el que te sorprenda, ahora eres esposa de un pirata" le dijo Jack al oído comenzando a darle besos a su cuello al terminar de hablar.

"Tienes razón, y aunque no es excusa, me acabo de casar y de pasar la noche más espectacular de mi vida, así que aún estoy como flotando"

"No vuelvas a dejarme solo en la cama, me asusté mucho. Creí que ya te habías arrepentido" ante estas palabras Elizabeth se volteo entre sus brazos para mirarlo a los ojos, movimiento que Jack aprovecho para acercarla más a él.

"Jamás, prométeme que jamás volverás a pensar eso" dijo la chica un poco dolida por el comentario anterior.

"Prométeme que nunca te irás de mi lado" respondió el pirata inmediatamente. Elizabeth ya iba responder cuando Jack con un dedo le indico callar y continuó. "Habrán tiempos difíciles, estoy seguro que en algún momento uno de los dos o los dos querremos salir de esto, habrá momentos en los que me querré tirar por la borda antes que discutir contigo, así que no puedo prometerte que seremos eternamente felices, porque eso es físicamente imposible, pero prométeme que a pesar de todo nunca me dejarás, porque te amo" Elizabeth lo miro a los ojos con dulzura.

"Lo prometo….Te amo" y allí frente a la ventana se besaron apasionadamente, pero Jack rompió pronto el beso, tomó a Elizabeth entre sus brazos y la devolvió a la cama en sus brazos.


A media mañana Jack apareció en cubierta irradiando felicidad, pero la vista en cubierta no era nada agradable, había botellas por todas partes, hombres tirados borrachos por doquier, además de que todo apestaba a ron y hasta otros olores asquerosos que no quería identificar. Empezó a caminar por cubierta pateando hombres para despertarlos echando agua a otros todos se iban poniendo de pie cuando veían que era el capitán quien los despertaba y gritaba ordenes.

"A limpiar este desorden…..Laven la cubierta…Limpien las velas…otros que repongan el ron"

Los hombres aún tambaleándose corrían de un lado a otro cumpliendo órdenes, Jack siguió caminando hasta subir al puente de mando, allí despertó otros hombres, ya la cubierta comenzaba a parecer más un barco que un bar, de pronto se acercó a el Raguetti.

"Capitán, algunos hombres del Emperatriz piden permiso para abordar y hablar con su capitán" Jack escucho con atención y desvió su mirada hacia los hombres que se encontraban a punto de abordar.

"Escóltelos hasta acá y luego valla a buscar a la capitán Sparrow" el hombre pareció confundido, entonces Jack tuvo que hacerle entender "La capitana del Emperatriz es la Sra. Elizabeth"

"Oh" respondió Raguetti alejándose luego hacia los hombres. Con quienes pronto volvió hasta el puente de mando.

"Muy buen día Capitán….solicitamos hablar con la capitana Swann, necesitamos ordenes" dijo uno de los hombres asiáticos que tripulaba el barco de Elizabeth.

"Ahora es capitán Sparrow" dijo Elizabeth acercándose a los hombres y colocándose junto a Jack.

Los 3 hombres que habían venido a buscarla hicieron una pequeña ovación al verla. "Buen día capitán, necesitamos ordenes"

"Por ahora creo que todos merecemos un descanso por el día de hoy, vallan al barco asegúrense de que todo este en orden yo estaré a mas tardar esta tarde allí" Elizabeth habló como toda una capitana, los hombres hicieron otra ovación y se dispusieron a bajar del barco. Cuando se encontraron finalmente solos Jack se atrevió a hablar.

"¿Qué vamos a hacer con la Emperatriz?" preguntó el pirata

"Aún no sé Jack, o nombro a alguien más capitán o me voy a ese barco"

"Entonces necesitamos un capitán" dijo Jack y de pronto notó como en cubierta aparecía Barbosa, se había olvidado totalmente de él.

"Barbosa" dijo Elizabeth casi en un susurro.

"Ahora podrían dejar el misterio y explicarme que quiere la hermosa familia Sparrow?"

"Hector, he notado que hemos fallado en cumplir nuestra palabra en entregarte el Flying Dutchman" comenzó Jack que se encontraba de pie caminando alrededor de la mesa en la que se encontraban sentados Barbosa y Elizabeth. "Pero tengo una oferta para ti que creo no podrás negar"

"Vas a entregarme la Perla y te irás al barco de tu esposa"

"No¿por qué iba uno a entregar su barco al alguien que es solo capitán por ladrón y amotinado?"

"Porque ese ladrón y amotinado ha sido capitán de dicho barco por mucho más tiempo que tú" respondió Barbosa torciendo los ojos.

"Ese no es el punto y por favor no comiencen una discusión ahora" intervino Elizabeth.

"El punto es amigo que voy a ser justo contigo, si aceptas podrás ser capitán de la famosísima Emperatriz. Sino, te quedarás aquí siendo tercero al mando, en vista de que ahora hay dos capitán Sparrow sobre el barco" dijo Jack sosteniendo el peso de su cuerpo con el brazo que coloco en la mesa para acercarse a Barbosa.

"la Emperatriz no es la Perla Jack¿lo has notado?..." agregó Barbosa

"Entonces píntala de Negro, es tu barco has con él lo que más quieras….tienes una buena tripulación de valerosos corsarios venidos directo de Singapur" agregó jack.

"Sabes que no es cualquier barco Barbosa, es la Emperatriz de Sao Feng, y ahora te la estamos regalando" agregó Elizabeth.

"Voy a aceptar su propuesta, la acepto porque no quiero imaginarme lo que es convivir con dos Sparrow en un mismo barco, porque querida tienes que estar tan loca como tu esposo para haberte casado con él" dijo acercándose a la chica, y luego acercándose a Jack agregó, "lo voy a usar para luego quitarte la Perla, porque la próxima vez que me veas en el horizonte acercándome no será para tomar té"

"Que así sea compañero" termino por decir jack antes de que Barbosa saliera de la habitación. Cuando ya el pirata había cerrado la puerta Jack termino su oración, "Si es que puedes alcanzarnos".


Jack se encontraba en el timón dirigiendo la Perla Negra hacia el horizonte, estar en esta posición, en medio del mar, era su lugar favorito en el mundo, dirigiendo su barco, cuando estaba allí sentía que nada le faltaba, o al menos así era antes, ahora aunque le llenaba de placer sentía que faltaba algo y estaba muy seguro de que era, pero pronto la vista que completaba su momento perfecto apareció en cubierta. Una bella mujer de cabellos largos y dorados, con la piel un poco tostada por el sol y unos hermosos ojos avellana que ahora lo miraban fijamente. La pareja se miro por un momento intensamente, hasta que jack hizo un gesto que la invitaba a acercarse. La mujer subió lentamente al puente de mando, camino alrededor del pirata y se abrazo a su espalda, envolvió sus brazos en la cintura de Jack y recostó su cabeza placidamente en su espalda. Ante este gesto Jack no pudo evitar una sonrisa, ahora lo tenía todo, su momento era perfecto.

Jack volteo su cara un poco hacia atrás y dijo algo en voz baja a su esposa. Inmediatamente la chica soltó su abrazo, se agacho un poco para pasar por debajo de los brazos de Jack que agarraban el timón y ahí se paro entre el pirata y el timón. Jack soltó una mano del timón y tomó una de las de Elizabeth y la colocó donde antes había estado su mano, y hizo lo mismo con la otra, quedando libre y ahora en la misma posición en la que se encontraba antes la chica.

Una de las manos libres de Jack volvió a su lugar dirigiendo el timón sobre una mano de Elizabeth, mientras la otra, se posaba sobre el vientre de la chica, un vientre bastante hinchado, y ahí Jack acariciaba gentilmente el hogar de su bebe. Y así en ese estado de gloria en el que se encontraba la pareja, donde todo era perfecto, donde no había nada que pudiera mejorar el momento, pues ciertamente hubieron unas palabras que pudieron hacerlo más perfecto si era posible. Jack acerco su boca al oído de su esposa y susurro.

"Te Amo"

Elizabeth inmediatamente puso una dulce sonrisa en su rostro. Había tenido sueños en que todo era diferente, sueños en los que no podía estar con Jack, sueños en los que se había casado con Will y se encontraba sola. Pero solo eran sueños, era como un pasado borroso, nunca imagino su vida tan feliz, y menos junto a un pirata, viviendo la vida de pirata. Pero era feliz, estaba con el hombre que amaba, y pronto tendría su primer hijo. Todos estos pensamientos corrieron por su mente en cuestión de segundos, hasta que contesto con su dulce sonrisa.

"Eres mi vida Jack, Te amo" ante esta respuesta el pirata le dio un dulce beso en la mejilla lo más cerca que pudo a la boca y así mirando el horizonte vislumbraban su vida imperfecta pero feliz.

FIN


N/A: Gracias a todos por viajar en esta aventura junto a mí, disfrute mucho escribiendola, aunque a veces sentí que perdía mi musa, logre terminarlo. Y particularmente me encanta el final ; )