Ah, bueno, este capitulo ya esta corregido, por lo menos las faltas de ortografía... hay dios, como doy lata.

A ver... cosas que tenia que decir?... Pues... Si eres nuevo entrando aqui esto es un Kiba-naru... bueno, un princess Naruto... no que tenga bubis o algo parecido... simplemente es muy tierno... segun mi punto de vista...

Haaaa -suspiro- estoy comenzando a escribir tonterias.


Y me enamore de ti


Capitulo primero:

Formando el equipo 8


Si no fuera por que le debía al regente de Konohagure todo su respeto, Kurenai hubiera simplemente dado la media vuelta y salido por la puerta en cuanto las intenciones del anciano fueron lo suficientemente claras.

Quería que tomara una vez más un equipo de Genin bajo su cuidado.

Intentó negarse de la manera más cortes argumentando que no estaba lista para una carga de ese tipo, y el peliblanco solo había contestado, fumando su pipa desde la ventana, que definitivamente estaba lista.

-Tómalo como una prueba a ti misma Kurenai –había dicho de manera sabia- si después de un tiempo no estás cómoda con tu equipo, podrás volver a realizar tus misiones en solitario.

Decir que no, para ese punto ya no era posible, y la Jounin de pelo negro, rasgos exquisitos y ojos rojos, solo pudo asentir y abandonar la oficina.

El resto del día lo tenía libre, así como el resto de los Jounin que tomarían equipos a su cargo, pero decidió que caminaría sola por el resto del día antes que demostrar lo preocupada que estaba por dentro; así que, después de dar vueltas y vueltas por la ciudad sin rumbo fijo se detuvo bajo un árbol que sostenía un columpio.

No se sentó, solo se recargó contra el tronco y miró al frente donde, ya sea por mano del destino o simple casualidad, la Academia de la aldea se encontraba.

Cerró los ojos y aspiró el aire fresco de la mañana al tiempo que una brisa, soplando desde el norte, comenzaba a cobrar intensidad y arrancaba algunas hojas del árbol.

Miró hacía arriba y sus ojos rubíes toparon con los ojos azules de un niño que estaba mirando hacía abajo desde una rama.

-Hola -dijo el chico rubio después de unos segundos de silencio, ella devolvió el saludo- ¿Eres un ninja?

-Si vas a comenzar a hablar con un desconocido –contestó con voz dura, pero que no guardaba antipatía- primero debes presentarte de manera apropiada.

Sonriendo de una manera apenada que a la pelinegra le pareció salvaje, el chico salto desde la rama y calló con poca gracia frente a ella.

-Mi nombre es UZUMAKI NARUTO –dijo remarcando su nombre y la Jounin pudo ver las marcas en forma de bigotes que caracterizaban al portador del Kyuubi- soy estudiante en la Academia para ninjas y futuro Hokage.

-Mi nombre es Yuu Kurenai –replicó ella sin mostrar signos de sorpresa al descubrir que el chico fuera EL UZUMAKI NARUTO o que clamara ser futuro Hokage- soy un Jounin de la aldea oculta de la hoja, mucho gusto.

-Genial –dijo Naruto con expresión sorprendida- yo no conozco muchos ninjas, solo conozco al viejo Jiji-san y a Iruka-sensei, Ne… Kurenai-san, debes saber muchos trucos sorprendentes, Jiji siempre dice que solo los mejores ninjas pueden ser Jounin y que primero tengo que llegar a ser uno si quiero ser…

-NARUTO! –rugió una voz potente al tiempo que volvía a pasar otra corriente de aire y más hojas caían al suelo, ambos voltearon a ver la ventana de uno de los salones de la Academia, donde Iruka estaba luciendo seriamente enojado- El receso terminó hace quince minutos, regresa ahora mismo o te pondré un castigo a la hora de salida.

Y sin esperar respuesta cerró la ventana dejando al dichoso rubio con una sonrisa nerviosa.

-Ne… creo que me quede dormido más de la cuenta –dio media vuelta y caminó dos pasos antes de volver a detenerse y voltear- Fue un placer conocerla Kurenai-san –e hizo una reverencia corta con las mejillas rojas.

-También fue un placer conocerte Naruto, espero volver a verte.

Y ambos marcharon en direcciones opuestas, curiosamente, a Kurenai le pareció que en realidad si esperaba volver a ver al muchacho.


Una semana después la pelinegra y los otros Jounin estaban en la sala del Hokage esperando, algunos menos gustosos que otros, la asignación de sus equipos.

El suyo ya había sigo asignado y solo estaba esperando al ultimo de los equipos para abandonar la habitación y continuar, en la sala de juntas, con la hora obligatoria de comentarios. Entiéndase chismes.

-Hatake Kakashi, será asignado al grupo de Uchiha Sasuke, Haruno Sakura y Uzumaki Naruto.

Eso llamó su atención, según tenía entendido…

-¿No había reprobado ese muchacho? –dijo el Jounin de relleno número 1.

-Despues de algunos eventos nocturnos en donde Naruto prestó sus servicios para la captura de un traidor, su maestro de la Academia, Iruka, decidió aprobarlo.

Aparecieron algunos susurros en el fondo de la sala y por lo que Kurenai pudo rescatar, eso no era todo lo que había ocurrido, suspiro y volteó a su izquierda donde Kakashi, aparentando leer su libro, parecía apático a los comentarios de algunos de sus compañeros.

-Kakashi, que suerte tienes, el chico genio Uchiha y un muchacho que no entiende nada.

No supo porque, pero en ese momento la imagen del rubio, sonrojado al hacer su reverencia, atravesó por su cabeza y la ojiroja supo que no fuera tanto por que no entendiera, tal vez simplemente no tenía nadie que le explicara y tal vez, solo tal vez, Kakashi debería defender a su futuro estudiante.

-Hokage-sama –dijo y se quedó callada cuando descubrió que no sabía lo que quería decir.

El viejo espero el tiempo necesario y la urgió con un movimiento de cabeza, indicándole que podía hablar.

-Quisiera que el muchacho fuera puesto en mi equipo.

Si bien, no era poco común que un Jounin pidiera a algún alumno en particular, ya sea por razones personales o profesionales, ese tipo de peticiones iban precedidas con días o meses de anticipación; así que, cuando todo mundo entendió la frase que había dicho y las cosas se quedaron más calladas que una tumba, Sarutobi dijo con voz calmada.

-Kakashi, Kurenai, esperen un momento, el resto puede irse.

En un tronar de dedos, el salón quedó vacío salvo por tres personas.

Después de un incomodo silencio, el anciano dejo salir un suspiro.

-¿Hay alguna razón especifica para esa petición tan inesperada Kurenai?

El otro Jounin, que para ese entonces ya había guardado su libro, la miraba atentamente, y todavía sin estar muy segura de la razón de su súbito razonamiento la pelinegra comenzó.

-Hace una semana aproximadamente me tope con el muchacho –hizo un pausa para acomodar sus ideas- y lejos de parecerme un muchacho torpe, como todas las personas lo clasifican, me pareció… interesante.

-Estoy conciente de su personalidad –el hombre se llevó la mano a la barbilla y exhaló- pero no veo porque transferir a un muchacho de un equipo diseñado para el asalto y ataque rápido a un equipo diseñado para el rastreo e información.

-Creo que no sería muy conveniente poner a alguien como Uchiha Sasuke con alguien como Naruto.

Ante esto, Kakashi entrecerró su único ojo visible y el regente de Konohagure levantó una ceja.

-Explícate.

-Si pones juntas dos personas, que han estado solas tanto tiempo, puede que se entiendan mutuamente… –se detuvo un poco- o puede que no sepan como acercarse entre sí o que se lleguen a lastimar bastante en el proceso o que se comprendan pero no entiendan a los demás.

Por un momento, le pareció ver en el rostro del anciano, el deseo golpear su cabeza contra el escritorio.

-¿Y que propones tu? –hablo por primera vez Kakashi desde su derecha y por el tono de voz, dio a entender que tal vez el también quería al muchacho en su equipo por alguna razón.

-Los Aburame son de un clan respetable y de principios parecidos a los del casi extinto Uchiha, por otro lado, el Clan Inuzuka es conocido por ser, entre otras cosas, muy protector con los suyos, y a la vez tener un carácter un tanto liberal, y si mal no recuerdo, Hyuuga Hinata tiene un carácter tímido que parece suficiente para calmar el temperamento de ambos muchachos. Incluso Haruno Sakura puede actuar como un catalizador para que Aburame Shino y Uchiha Sasuke comienzen alguna platica… de vez en cuando.

Tenía que admitirlo, para ser una reflexión de tres minutos, no estaba tan mal.

La habitación quedo en silencio un par de minutos más mientras cada uno pensaba sus propios pensamientos.

-Si las cosas no van como suponen, siempre podemos empujarlos un poco en la dirección correcta.


Hinata mordió su labio inferior por la parte interna y se miró una vez más en el espejo de baño mientras intentaba arreglar su cabello.

Fracasó.

No es que no estuviera bien peinado, o que su ropa fuera inadecuada. Pero por una vez desearía ser una muchacha más bonita, con confianza de si misma. Tal vez el cabello largo, un carácter más fuerte o…

Suspiró y, sintiendo un nudo en su estomago, salió del baño para ir al comedor donde su familia ya la esperaba.

Su padre y su hermanita estaban un tanto serios y fue el primero de los dos, el que interrumpió el desayuno para hablar.

-Comprendo que hoy va a ser el día en que te asignaran tu unidad –ella afirmó débilmente con la cabeza- ¿Tienes alguna idea de quienes podrían ser tus compañeros?

El nudo en su estomago se hizo más fuerte e intentó mantener la mirada hacia su padre, fallando por segunda vez en el día.

-Cre-creo que… podrían ser Aburame Shino o Inuzuka Kiba, porque tienen habilidades… compatibles con la nuestra –por un momento le pareció ver algo de desagrado en el rostro de su padre y la peliazul se preguntó si era por pensar que fueran compatibles con otros clanes y a eso le siguió el pensamiento de que hubiera dicho si mencionaba que deseaba que Naruto estuviera en su unidad… por alguna razón a su padre, como a la mayoría de la gente, no le agradaba mucho el rubio.

-Sea cual sea tu unidad –la cabeza del clan interrumpió sus pensamientos- estoy seguro que demostraras lo que vale tu linaje.

Lo cual, en términos normales, significaba que esperaba que no lo decepcionara.

-Si padre.

Dijo al tiempo que asentía y continuaron el desayuno en silencio.


A Naruto le sabía la boca a… por mucho que le desagradara pensarlo… Sasuke, había sido golpeado a morir por una horda de mujeres furiosas y si no fuera porque estaba distraído pensando "por favor que me toque con Sakura" una y otra vez en su mente, tal vez se hubiera dado cuenta cuando Hinata se levantó de su asiento y dio un pequeño grito de "SI", cosa muy rara en ella y que pronto remedió sentándose apresuradamente completamente roja, o cuando Kiba puso la cabeza entre las manos con todos los síntomas de un dolor de cabeza.

-Naruto… -se escuchó la voz de Iruka y el rubio salió de su trance para mirar a su maesro- ¿Escuchaste lo que acabo de decir… verdad?

Como solo se quedó inmóvil en su asiento, el profesor se limitó a mirarlo de manera neutra y volvió a repetir.

-Equipo ocho, Uzumaki Naruto, Hyuuga Hinata e Inuzuka Kiba.

Hinata se puso un poco roja, pero sonrió, Kiba hundió la cabeza un poco más entre sus manos y Naruto solo miró a Sakura con una sensación de perdida mientras la pelirosa lo miraba con cierto alivio (perra).

El rubio, curiosamente se quedó callado, claro que eso no duró mucho tiempo, porque cuando Iruka terminó la lista con un

-Equipo diez, Aburame Shino, Haruno Sakura y Uchiha Sasuke.

Se levantó rápidamente de su asiento y dijo.

-Ooi, Iruka-sensei, yo quiero estar en el equipo de Sakura-chan, cámbiame por Sasuke-teme.

Kiba, en ese momento levantó la cabeza y exclamó su apoyo al tiempo que el salón se elevaba en opiniones.

Sakura tenía un aura negra alrededor de ella, Sasuke, por una vez estaba de acuerdo y asentía, mal que mal, Hinata era una de las pocas mujeres que nunca se le había lanzado a media calle e Ino, que nada tenía que ver en este asunto, apoyaba fervientemente la teoría de la relatividad de Naruto.

Tal vez, si alguien en ese momento se hubiera tomado su tiempo, y por alguna misteriosa razón el salón hubiera estado en completo silencio hubiera escuchado, con muuuucho esfuerzo, el pequeñisimo "No" que salió de la boca de cierta peliazul.

-NO.

El sonido apago el resto de las voces y todos miraron a ver hacia el frente donde Iruka-sensei mostraba ya la vena palpitante en la frente que había descubierto desde que cierto rubio comenzó a tomar clases con el.

-No va a haber cambios en los equipos, -explicó con voz cada vez más alta- No vas a DECIDIR con quien te cambie y NO vas a EXPRESAR TU OPINION con respecto a este asunto.

Como el rubio no parecía muy poco afectado por el exabrupto, en apariencia irracional, de su maestro, abrió la boca solo para ser interrumpido por el mismo.

-Si escucho alguna opinión más de tu parte, te pondré en un equipo con Sasuke e Ino.

A Ino pareció encantarle la idea, pero desafortunada o afortunadamente para Sasuke que se había puesto a sudar en frió, Naruto no parecía dispuesto a futuros comentarios

'Ah, que bueno que los niños son tan crédulos', pensó Iruka.

-Bien, los Jounin de cada unidad llegarán aquí en medía hora, pueden ir a comer –y salió de ese salón a festejar que otra persona tendría que arreglárselas con el dolor de cabeza que era Naruto.


Pensando que esta era su última oportunidad para robar un beso del amor de su vida, Naruto se levantó de su asiento y abandonó el salón poco después de que lo hiciera Sakura para seguir a su sueño dorado Sasuke.

Kiba los vio abandonar el salón y se preguntó una vez más porque esos tres no habían sido puestos en una misma unidad. Si hasta parecía cosa del destino

Sakura moría por Sasuke, Naruto se moría por Sakura y Sasuke parecía tan GAY que no le sorprendería descubrir que en realidad estaba perdidamente enamorado de Naruto.

Reprimió un escalofrió y decidió que lo mejor sería desayunar con la única compañera de equipo que le quedaba antes de que, por alguna misteriosa razón tomara un poco de coraje y siguiera al rubio fuera.

Si, claro.


Cuando faltaban cinco minutos para el plazo de media hora, Naruto entró otra vez al salón con una expresión alicaída y Kiba no pudo dejar de pensar que seguramente Sakura lo había mandado por un tubo… por millonésima vez.

-Oi, Naruto –exclamó desde su lugar al lado de su compañera peliazul y le hizo una señal para que se sentara con ellos.

Ciertamente no le agradaba tener que compartir una unidad con el tonto de la clase, y tampoco le hacía mucha gracia que su compañera estuviera obviamente enamorada del tonto, pero su madre lo mataría si se enteraba que se había enemistado con su compañero desde el primer día. Si alguien iba a iniciar una pelea, ese sería el ojiazul.

-Hola aliento de perro –dijo cuando estaba a su lado y Kiba solo sintió como una vena se hinchaba en su frente, pero como el apodo ya tenía tiempo y no fue dicho con mala intención sino más bien por costumbre lo dejo pasar- Hola Hinata, parece que vamos a estar juntos un tiempo ne?

La chica del grupo lo miro una fracción de segundo como ponderando si era real o una de sus fantasías perfectas, después… intentó hablar.

-Ho- ho… ho- ho… -el punto clave en esto es… intentó.

Y mientras el rubio la miraba con incredulidad creciente, decidió sentarse como le había indicado Kiba y esperar a que terminara lo que iba a decir.

Al fin, después de unos asombrosos quince segundos, los "h-ho" de la chica culminaron con un grandioso.

-H-hola Na-naruto-kun.

Kiba agradeció que no quisiera continuar con un "como has estado?" porque no creía que pudiera soportarlo.

-Ne, Kiba¿No deberías haber dejado a tu perro en la casa?

Tal vez en verdad tenía paciencia ese día, o tal vez ya no tenía fuerzas para pelear contra su ligero dolor de cabeza y el resto de su equipo al mismo tiempo, pero en vez de contestar de manera brusca miró al rubio duramente.

-Akamaru, no es una mascota, es un compañero de equipo muy útil en el campo de batalla y de ahora en adelante, si vamos a estar en el mismo equipo, espero que lo respetes más y no te refieras a él como "un perro".

El cachorro, que en ese momento estaba en su chaqueta, ladró en señal de aprobación, y el chico solo los vio antes de suspirar cansadamente.

-Cielos, aliento de perro, no tienes porque enojarte tanto, solo estaba preocupado porque tu pe… Akamaru, no parece muy grande para ser "un compañero de equipo muy útil en el campo de batalla"¿Qué tal si algún enemigo decide ensañarse con el pobre mientras estamos en batalla o algo?

Kiba, Hinata, y hasta Akamaru se le quedaron observando indecisos entre estar ofendidos por creer que el animal no podría defenderse o asombrarse de que se hubiera preocupado por él.

-En verdad no lo sabes no es cierto? –dijo al fin el castaño a lo que el otro solo se le quedó viendo con su mirada de "¿saber que?"- mi familia a sido compañera de perros ninja desde hace quien sabe cuanto tiempo.

El rubio miró a Akamaru que a su vez le devolvió la mirada desde la chaqueta de su amo y dijo con expresión dudosa.

-¿Perros ninja?

Afortunadamente en ese momento el autor, o sea yo, quiso que en ese momento llegaran Asuma, Genma y Kurenai, llamando la atención del resto de los Genin que en ese momento ya estaban casi completos en su totalidad.

-Equipo siete

Dijo Asuma mientras, con su mano derecha, retiraba el cigarrillo de su boca. Ino, Shikamaru y Chouji se levantaron y, a una señal suya, lo siguieron fuera del salón.

La Kunoichi dio un paso al frente y con toda la ley marcial escrita en cada uno de sus movimientos dijo.

-Equipo o…

-Kurenai-san –exclamó Naruto antes de acercarse a toda velocidad- ¿te acuerdas de mí?, nos vimos el otro día fuera de la escuela y tú…

-Naruto –lo interrumpió la pelinegra sintiéndose enrojecer un poco- Trae al resto de tu equipo y sígueme.

Se dio medía vuelta y simuló no ver la sonrisa burlesca de Genma o percibir la mirada de Asuma que ya estaba a medio pasillo antes de salir y caminar en dirección al tejado del edificio que estaba en dirección contraria a donde se dirigía el hijo del Hokage en curso.

Ni muerta dejaría que Asuma la viera roja de vergüenza.


Ya en el tejado, el equipo ocho se sentó en algunos escalones que había en la estructura del techo y la pelinegra rompió el silencio.

-Naruto –dijo seriamente- espero que entiendas que lo que hiciste haya abajo no fue precisamente apropiado –como el susodicho solo la miro confundido, explicó- en primer lugar, correr y gritar a todo pulmón cuando reconoces a alguien, sobre todo a alguien mayor, no es lo indicado, en segundo lugar, no es bueno interrumpir a las personas.

El rubio sonrió tontamente a modo de disculpa y se rascó la nuca.

-Un –dijo.

-Bueno –suspiró, por lo menos era algo, y dirigiéndose a todos continuó- mi nombre es Yuui Kurenai, seré su líder de unidad como Jounin y espero que podamos trabajar como un equipo unido. Para empezar, me gustaría que me dijeran las cosas buenas que saben de sus compañeros y algo de ustedes mismos para conocerlos un poco mejor.

Todos asintieron y con una mirada a su derecha, el castaño comenzó.

-Mi nombre es Kiba Inuzuka y este es Akamaru –dijo sosteniendo a su "perro ninja"- le gustan las croquetas, tiene capacidades de rastreo superiores a las mías, cuenta buenos chistes –el resto lo vio como si estuviera un poco fumado- y es muy leal. –volteó a su derecha- ella es Hyuuga Hinata, no se mucho de ella, pero parece que sabe escuchar y él –señalo más a su derecha, sobre la chica- es Naruto y es… rubio.

-Hey –interrumpió el chico ofendido que no pudiera decir algo bueno de él.

-Me gusta correr por los bosques del rededor y soy bueno rastreando por el olor, mi técnica especial es el Gatsuga.

Kurenai no pudo evitar una pequeña sonrisa e indico para que la chica del grupo siguiera.

-Bu-bueno… yo… soy… me llamo Hinata –dijo lentamente mientras jugaba con sus dedos e intentando no ver a su derecha- de Ki-kiba-kun no se-se… mu-mucho… le gustan los animales –dijo rápidamente y luego enrojeció como si hubiera dicho algo mal, miró a su derecha de reojo y continuó- y de-de Na-na-naruto-kun –para este punto Kurenai había comenzado a desear estampar la cara contra el muro de concreto, Kiba y Akamaru parecían tener la misma idea y el ojiazul solo la miraba directamente esperando, con sabía Dios que paciencia, a que terminara- pu-pues… que… -enrojeció más- no… no se… ri-rinde…. Me… me gustan las rosas.

Por un segundo, nadie pareció caer en cuenta que había terminado, hasta que la pelinegra afirmó lentamente con la cabeza e indico al chico comenzar.

-Mi… -Naruto parecía no estar seguro de si Hinata había terminado o no, pero volteó hacía el frente de todas formas- mi nombre una vez más es Uzumaki Naruto, Hinata es… muy tímida, pero se ve que es buena persona, no sé que tan fuerte sea para la batalla, Kiba aliento de perro, -la ojiroja lo miro duramente y el chico se detuvo- perdón, Kiba es un buen compañero de bromas y... y… bueno, cuando sea mayor voy a ser Hokage.

El único que parecía en desacuerdo fue Kiba, que soltó un sonido de "Tsu", pero no hubo mayores altercados, así que, pensando que tendría un largo camino por recorrer, antes de poder decir que había logrado su cometido, Kurenai volvió a tomar la palabra.

-Bueno, mañana los espero en área de entrenamiento dieciocho a las nueve de la mañana, no lleguen tarde, no me gusta la impuntualidad.

Y con eso dicho, desapareció en un genjutsu.


Gracias por leer.