Holas, aquí yo de nuevo jejeje con un nuevo capítulo. El cual va especialmente dedicado a mi querida hermanita Grecia-chan, que es mi fuente de inspiración y de apoyo. ¡Te quiero un montón!

Pero también quiero agradecer a estas maravillosas personas que me han dejado un review, son el pan de cada día para mí jejeje, es realmente muy reconfortante leer sus comentarios y me alegran mucho. Y como la mayoría de ellas son autoras, me halaga saber que también se han pasado por aquí, siendo que muchos de sus trabajos han sido mi inspiración. MUCHAS GRACIAS CHICAS:

Umino Megumi – L.I.T - Tomoko Uzumaki Hyuuga – Azuna Yuko - duLcE gAllETitA - Cori-C.A

Ahora si, podemos continuar con el fan fic, sentirse en la libertad de leer y dejarme mensajito con sus comentarios o.-

Predilection

Capítulo 3. Interés

iki mo dekinai No puedo siquiera respirar

joukyou shita de wa Debajo de las circunstancias

sugureta ai wo musaboru Deseo un maravilloso amor

Ahí estaba. En medio del oscuro pasillo, a medianoche y forzando la cerradura del despacho del Kaze-kage del Sunagakure. Realmente eso no se veía bien desde ningún punto de vista. Si alguien llegaba a descubrirla, afectaría gravemente a las relaciones que Konoha tenía con la Arena…pero esta vez su misión requería correr con aquel riesgo.

Ino escuchó un clic en el mecanismo interno de la cerradura y sonrió satisfecha. Abrió la puerta y entró en el recinto donde la luna iluminaba escasamente la amplia habitación.

Shikamaru había logrado convencer a Temari para que les ayudara con la búsqueda de Inoichi. Y ella había aceptado gustosa incluso a hacerles una copia de un permiso para buscar al padre Ino. Pero a pesar de ser una copia exacta, no era válida ni legal hasta que tuviese el sello del kaze-kage en él. Por eso la joven Yamanaka estaba allí, para encontrar el sello, firmar la copia y salir sin dejar rastro alguno.

Hábilmente recorrió el escritorio, revolvió papeles, pergaminos y plumas, abrió todos los cajones hasta dar al fin con su objetivo. Tomó el sello y suspiró aliviada. Ahora sólo debía firmar la copia que llevaba asegurada en la cintura de su falda…pero cuando intentó caminar se dio cuenta de que sus piernas no respondían.

Miró hacia abajo, y vio que su cuerpo estaba siendo cubierto por un capullo de fina arena. Subió por su cintura, su cuello…ejerciendo presión suficiente para quitarle el aire-¿Pero qué…pasa?- gimió asustada.

- Realmente sus aptitudes ninja dan lástima- siseó una voz fría desde las sombras- Acaso el haberla hallado fisgoneando en mi despacho a estas horas ¿Es una muestra de "las verdaderas intenciones que tiene Konoha" para con Sunagakure? ¿Traición, Yamanaka-san? ¿O es sólo su torpe obstinación por creer que aún puede hacer algo por su padre?- el joven y pálido pelirrojo se dejó iluminar por la luna plateada provocándole escalofríos a Ino-

-Yo…no…-balbuceó ella tratando de respirar- detenga la arena-

-¿Qué está haciendo aquí?-

-No puedo… –se quejó Ino, luchando contra la arena - Me cuesta…respirar, suélteme-

-Ésta acción suya, bien podría considerarse una alta violación al tratado de paz entre nuestras aldeas. Konoha estaría obligada a pagar por incumplirlo y usted sería destituida de su cargo, Yamanaka-san- informó acercándose-

-Me hago responsable…de esto, pero suélteme- jadeó

Gaara estudió el delicado rostro de la joven, afligido por la falta de aire, brillante por las aperladas gotas de sudor que corrían por su frente. Le gustaba verla así. A través de la arena adivinaba su frágil cintura, su suave piel…toda ella captaba su atención. En especial cuando jadeaba para respirar, cuando sus ojos celestes se enfocaban en los suyos con furia…

-No entiendo porqué continúa tan encaprichada con esto. Su padre ya no está con vida- comentó acercándose a su rostro con malicia, sus respiraciones chocaron entre sí- Ya entiéndalo, márchese y deje de causarme tantos problemas…

-¡No voy a irme! –exclamó esquivando los ojos aguamarina- Yo sé que él está vivo. Él cuenta conmigo, soy su hija y soy la única que puede encontrarlo. No lo abandonaré- El pelirrojo se percató del suave perfume de aquellos mechones dorados que caían en cascada. Eran largos y se veían sedosos…por un momento se preguntó qué se sentiría enredar sus dedos en esos perfumados y rubios cabellos. Negó con la cabeza para concentrarse…pero era muy difícil no prestar atención a esos detalles, todo el cuerpo de ella era demasiado provocativo…

-Sé que no lo comprende, pero es mi padre, y lo quiero más que a mi vida. Haré lo que sea para hallarlo…así usted intente detenerme o no-

-¿Lo que sea? Debo admitir que eso me intriga, Yamanaka-san. ¿A cuánto más estaría dispuesta por ese hombre? Deseo conocer los límites de esa cabezonería suya- Gaara tomó bruscamente la copia del permiso de la cintura de la falda de Ino, rozando en el proceso con sus dedos la piel de su estómago. Ella se sonrojó ante el contacto y cerró los ojos.

Él leyó el permiso mientras aflojaba la presión y la arena caía harineándose sobre la alfombra- Su irracionalidad ha capturado mi curiosidad. Pues yo conozco a la perfección mi aldea, sé cuáles son sus condiciones de vida, y sé cuánto duraría un hombre en el desierto. Inoichi-sama ya no puede estar vivo, porque incluso hallar su cadáver en las arenas de este cambiante ecosistema es una tarea imposible. Pero a pesar de eso usted insiste en desafiarme…-

-¿¡Que puede usted saber sobre mi padre!?- exclamó furiosa- Él es el líder del clan Yamanaka, yo confío en las habilidades de mi familia. Sé de lo que somos capaces y puedo asegurarle que mi padre es uno de los mejores. ¡Usted no sabe nada sobre él o sobre mí, así que no tiene derecho alguno de decir…!-

Él se abalanzó sobre Ino, haciéndola retroceder para quedar acorralada entre la pared y los fuertes brazos del muchacho, sus ojos estaban fijos en ella, viéndola como si fuera la peor molestia del mundo. Sus orbes eran intimidantes –Ya es hora de que aprenda cual es su lugar, Yamanaka-san. Las cosas no se consiguen así, deje sus infantilismos a un lado porque ya han agotado con mi paciencia-

Ino apenas respiraba, incapaz de ignorar los trabajados rasgos de su rostro, sus fríos ojos, sus finos labios, su piel pálida, sus amplios hombros...todo acompañado de su amenazadora voz, eran un conjunto demasiado atractivo, eso estaba mal.

-Voy a firmar ese permiso. Pero al menos deseo sacar provecho de su testarudez y de todo este asunto ya que usted no piensa cambiar de parecer-

Ino le miró sin comprender- Mi aldea aún necesita deshacerse de esos 'Areneros' ya que la misión de Inoichi-sama fue un fracaso. Y como estaré perdiendo más tiempo en ese hombre durante esta búsqueda suya, creo que lo más justo es que Konoha mande nuevos escuadrones de ninjas sin cobrarle nada a la Arena hasta eliminar a esos rebeldes

-No puede hacer eso. Konoha ya perdió muchos hombres aquí, no puede pedir refuerzos sin pagar por ellos…-

-¿No puedo?- preguntó seductoramente quitándole el aire- Inoichi-sama era el líder de esa misión, él falló y le hizo perder dinero a mi aldea. Y ahora usted me propone hallarlo, déjeme ponerlo así: Si lo halla entonces, supondremos que Konoha no me debe nada, pero si está muerto….entonces su aldea se verá obligada a pagar esos refuerzos- Él firmó el pergamino con su sello y se lo extendió a Ino- Allí está su permiso, y es más…mi equipo les acompañará personalmente dada la oficialidad del asunto.

Ino tomó el papel

-Pero que conste Yamanaka-san, sólo tendrá el tiempo plazo de una semana para hallarlo ¿me escuchó?-

-Sí, Kazekage-sama. Pero me temo que me veré obligada a decepcionarlo pues no me rendiré hasta hallarlo. Y no ganará esta apuesta…-

Él se dio la vuelta y dijo:- Eso ya lo veremos cuando termine por cargarla en brazos para rescatarla de las fauces del desierto del Sunagakure después de hallar el cuerpo sin vida de Inoichi-sama – él salió de la habitación. Dejando a una Ino con escalofríos en su cuerpo. Sola en el despacho. Ahora si se había metido en problemas. Los fondos monetarios de Konoha estaban en juego, si Tsunade-sama lo llegara a saber…

¡Ino ni siquiera tenía permiso para estar allí en Sunagakure! ¿Ahora que iba a hacer?...

Se abrazó a sí misma, recordando las sensaciones que tenía cuando estaba con el pelirrojo…y al instante se sonrojó. Eso era un error. Él sólo era un tipo extraño, orgulloso y obstinado, quizás casi igual a ella, y no podía siquiera pensar en sentir atracción hacia él.

La rubia negó con la cabeza, ahora lo más importante era su padre, no el atractivo brillo de los fríos ojos del Kaze-kage…sí, lo más importante era probarle a ése creído que ella no se quebraría nunca. Y que no haría fracasar a su aldea ¡Ya estaba decidido!

. . . .o

-Nunca voy a entender a Gaara- gruñó Kankurou colocándose su gastada mochila sobre sus hombros.

-No te quejes, hermano. Esto es por el bien de nuestras relaciones con Konoha- sonrió Temari – Además, respirar un poco de aire freso te hará bien. Pasas demasiado tiempo encerrado en tu habitación con tus marionetas-

Kankurou suspiró resignado. Odiaba que su hermanita lo metiera en sus líos sólo porque era parte de la primera familia del Sunagakure. Echó una ojeada a las fuertes ráfagas de arena que se veían en el exterior de los muros de la aldea- Este no será un viaje placentero- murmuró el marionetero viendo las complicaciones del clima.

-¿Y porqué Gaara ha tomado así de repente la decisión de acompañarlos? Creí que la búsqueda de ese hombre no tenía sentido para él-

-Ahora que lo mencionas, no lo sé. Pero es bueno que comience a interesarse por los asuntos con las otras aldeas ¿no te parece, hermano?- sonrió Temari

-mmm…sí, como digas- 'Algo importante debe estar impulsándole, ¿pero qué?' Observó a lo lejos a su hermano, junto a las enormes puertas de la aldea. Cerca estaban los tres muchachos del equipo 10 de Asuma-san probándose las ropas que la Arena les había prestado para su viaje por el desierto.

-Me gusta mucho esta tela, es suave como algodón- sonrió Ino haciendo una pose de modelo ante sus compañeros- Y me queda muy bien ¿verdad? - Llevaba un vestido violeta de mangas largas hasta por arriba de la rodilla, ajustado, con una capucha que le protegería de las ventiscas. Los otros vestían similar.

-Yo creo que te ves como siempre Ino-baka- comentó Shikamaru haciéndola enfadar

- Vamos, no seas así, se ve muy bonita, admítelo Shikamaru - defendió Chouji con una sonrisa-

Kankurou miraba aburrido el desenlace de la discusión. Se detuvo un momento en la tal Yamanaka Ino, pues aquella rubia no era lo que esperaba de una Kunoichi de Konoha, se veía demasiado delicada, no aguantaría ni un minuto bajo las ventiscas de arena…El marionetero buscó con la mirada a su hermano…¡Pero vaya sorpresa que se llevó! Su pequeño pelirrojo también estaba observando a la rubia con detenimiento. Kankurou parpadeó un par de veces. Y sí…su hermano seguía estando muy atento a los movimientos de la muchacha…

-Gaara…podría ser que tú…-

-¡Kankurou-san, ya estamos listos para partir!- le llamó Ino desde lejos agitando su mano. El marionetero la observó despectivamente, estudiando los rasgos delicados de ese rostro de muñeca. Contuvo una risita antes de comenzar a caminar junto con ellos hacia las puertas. Allí vio a Ino encontrarse con Gaara, y ésta con una sonrisa de autosuficiencia le dijo algunas cosas que provocaron en el pelirrojo un cambio de expresión muy sutil, que sólo Kankurou notó. La mueca de su hermanito era una mueca de genuina curiosidad…e interés por ella.

'Enserio…podría ser que esa niña se traiga más entre manos de lo que sospecho…' pensó Kankurou.

. . . .o

Ino traspilló por cuarta vez en la profunda y caliente arena. Maldijo quedamente mientras volvía a marchar al final de la fila. Llevaban caminando muchísimo tiempo, bajo el sol y con las ventiscas resoplando tras ellos, el sol ya se estaba poniendo al oeste y no habían hecho una sola parada.

La rubia estaba cansada, no lo negaba. Le dolían los pies, y la arena le molestaba dentro de sus zapatos. Sus piernas le temblaban, su rostro estaba sonrojado, se sentía deshidratada y a su cabello muy despeinado. No podía ser peor.

-Eh…Disculpa, Temari-san- llamó ella captando pronto su atención de la joven- ¿Aún falta mucho para llegar al paso de la serpiente? Es que llevamos mucho tiempo caminando…y yo creí que…-

-Sólo faltan un par de kilómetros si no me equivoco- informó alegremente- ¿Por qué? ¿Te sucede algo? ¿Te sientes mal?

-No, para nada. Estoy en perfectas condiciones -

-¿Tienes problemas para seguirnos el paso, pequeña? - preguntó Kankurou escuchando la conversación de las dos rubias. El marionetero notó al instante que Gaara también volteaba la cabeza para ver a la kunoichi- Luces al borde del desmayo. No me digas que tendré que cargarla, Temari…-

-¡Hermano! Ese no es un comentario apropiado- regañó su hermana- Hemos caminado mucho, y es comprensible que se haya cansado, ellos no están acostumbrados a…-

-No tendrás que cargar a nadie- dijo fríamente la Yamanaka- Estoy bien, no estoy cansada. Y no necesito de la ayuda de nadie, y mucho menos la tuya Kakurou-san-

-¿Y quién dice que te la brindaría? En lo que a mí respecta tú no perteneces aquí, y no deberías haber venido. Porque veo que sólo serás una carga- Ambos se lanzaron miradas desafiantes que pronto pasaron a ser asesinas-

-¡Nadie va a ser cargado por nadie! ¿Me oyen?- exclamó de repente Shikamaru subiendo a una loma de arena- Más vale que detengan su tonta pelea, porque eso no nos ayudará en nuestra misión. Trabajo en equipo es vital. Además…por si no se han dado cuenta, ya hemos llegado-

-¿De qué hablas, Shikamaru?- preguntó Kankurou subiendo con él al montículo-

-Allá está el Paso de la Serpiente- anunció el Nara tranquilamente viendo las enormes formaciones rocosas alzarse sobre las arenas del desierto. Eran realmente hermosas al atardecer y parecían brillar en diferentes tonos de naranja…

. . . .o

-Sea bienvenido Kazekage-sama- saludó el líder del escuadrón ambu saliendo al encuentro del pelirrojo y sus acompañantes- Temari-san, Kankurou-sama-

El escuadrón especial de ambus de la arena, habían establecido un improvisado campamento en las profundidades de las rocas del Paso, pues algunos de los cadáveres aún no habían podido ser identificados a causa del daño en sus cuerpos, aún reunían pistas sobre los causantes de aquella tragedia y aún as pertenencias de los shinobis debían ser recuperadas de lo que quedaba del campamento de Konoha.

-¿Algo nuevo que reportar?- preguntó, viendo como Ino, Shikamaru y Chouji se adentraban explorando las maravillosas cavernas que habían dentro de esas profundas rocas -No, aún no señor. Lo lamentamos, pero ha sido muy difícil aún para nosotros recavar información en las condiciones que se encuentra ese perímetro-

-Y lo más curioso, Kazekage-sama…es que a pesar de que hemos confirmado en cierto modo que los areneros estuvieron aquí, hay otro factor que nos perturba. Es la presencia de unos enormes rasguños en las rocas que no pudieron ser causadas por ningún humano. Garras, que también se confirman en los cuerpos destazados por completo de algunos shinobis, pareciesen las marcas de alguna bestia-

-Ya veo…-murmuró pensativo el pelirrojo recorriendo con una mano la superficie irregular de la pared-

-Bien, como ya es tarde. Les escoltaremos hasta la posada de la frontera noreste. Allí iban a pasar la noche ¿verdad?- preguntó otro ambu, recibiendo un asentimiento del Kazekage- Entonces recomendaría partir ya, para que alcancen una buena cena-

-Sí, gracias- sonrió el grupo de Asuma-sensei-

-Ahh disculpe señorita ¿Usted es la hija de Inoichi-sama? – preguntó un ambu mientras tomaba un paquete entre sus mano. Ino asintió- Me pareció reconocer esos ojos del clan Yamanaka. Pues mire…hemos hallado parte de las pertenencias de su padre mientras registrábamos el campamento. Son sólo algunos cuadernos de notas y cartas. Íbamos a mandárselas a Konoha, pero ya que está usted aquí…

La rubia estaba en shock y con un leve empujón de Shikamaru por fin pudo moverse y acercarse al ambu para tomar el paquete que le extendía. Pero justo cuando iba a tomarlo, unas fuertes manos se lo arrebataron. Ino miró furiosa al pelirrojo que ahora se alejaba con las pertenencias de su padre en sus manos-

-¿¡Qué demonios cree que está haciendo, maldición!?- gritó fuera de sí- Son las cosas de mi padre, no tiene ningún derecho a quitármelas. Tengo que verlas, son sus cosas-

-Kazekage-sama…-cuestionó el ambu consternado ante la situación, pero los ojos fríos del líder de la aldea le silenciaron- Yo me quedaré con esto hasta que vea conveniente dárselos a Yamanaka-san-

-¿¡Qué!?-

-Ya me oyó, estoy en todo mi derecho de ver estos objetos que quizás nos lleven a descubrir la causa de su muerte y/o desaparición- contestó pasivamente

-Con todo respeto, señor. Hemos revisado de antemano esas pertenencias y no hallamos nada-

-Eso se dirá luego de que yo las vea- Gaara salió al exterior seguido de sus hermanos dejando a Ino temblando de furia- ¿¡Cómo se atreve!?

-Cálmate, por favor- le dijo Shikamaru tratando de tomarla por lo hombros pero ella escapó a su tacto.

-¿¡Nuevamente estás de su lado!? ¿¡Por qué permites que me haga esto!? ¿¡Es que acaso nuestra amistad ya no te importa para nada!? ¿¡O es que le has jurado lealtad al Sunagakure antes que a Konoha!? ¡Eres un idiota Shikamaru!- exclamó dejándolo atrás y siendo seguida por un preocupado Chouji.

. . . .o

N/A: Terminado, uno más para mi registro n.n ¿Y bien? ¿Qué opinan? Me esforcé mucho con este capítulo, no tienen idea. Francamente creo que es uno de los más difíciles, reescribí varias veces la primera escena en el despacho XD no me terminaba de convencer pero creo que como ha quedado….está bien ¿verdad? ¿no? Ya saben, dejadme sus comentarios, críticas y demás, por favor. Todas serán bien recibidas, hasta la próxima…

Mata ne!