El sonido de una respiración acompasada a mi lado, ha logrado despertarme, inquieto trato de incorporarme pero la empresa resulta compleja, hay alguien sobre mi, un tibio peso que respira sumido en profundo sueño, trato de levantarme nuevamente, las sabanas de mi mortaja descubren a un ángel abrazado a mi pecho, cabellos oscuros enmarcan el rostro de piel canela .

¿Cómo llego aquí sin que me diese cuenta?

Resignado, abandono la empresa, mi ángel sonríe dormida, acaricio sus cabellos oscuros, apenas puedo creer que esto sea verdad

-Erik-

Susurran sus labios incrementado mi dicha al saber que aun estando en mi lecho es conmigo con quien sueña, suspiro, despeinando con mi aliento su flequillo, ella despierta, desperezándose como un pequeño felino.

-Mademoiselle, temo que ha errado el camino, estoy seguro de que este no es su domicilio-

Le informo con gentileza, ella clava en mi las gemas obsidiana de esos ojos de gacela, dedicándome una picara sonrisa

-Era mi intención despertarle monsieur pero le he visto tan placidamente dormido que me ha contagiado el sueño- explica

-Ya veo y ¿se halla cómoda?-

-Pues, con sinceridad no, mis intentos por recostarme a su lado resultaron fracasos contundentes, me es claro que no gusta de tener huéspedes-

Pronuncia con fingido reclamo

-Los huéspedes no suelen dormir con el anfitrión señorita, a decir verdad para tal propósito tengo una segunda habitación, amueblada y provista de un lecho mucho mas cómodo que este-

Digo, mientras trato de convencerme de que debo levantarme, sin embargo, ella se adelanta, abandonado con tal cuidado mi lecho que de no haberla visto ni siquiera lo hubiese notado

-Bueno, es tarde ya, debo marcharme, que tenga un buen día monsieur-

Pronuncia con una sonrisa, abandonando en segundos la pieza y dejándome, aquí, recostado en el féretro que en este instante me repugna, no, no estoy muerto, no hay razón para esta tumba, me levanto, un olor extraño proviene de fuera dela habitación, tras vestirme cruzo el umbral de mi cuarto tan solo para encontrarme con una mesa en donde humea mi desayuno recién preparado, observo mi entorno pero al parecer la autora se ha esfumado, resignado tomo asiento, una pequeña nota al lado del plato principal

"Me disculpo

Habría querido desayunar contigo pero se me ha hecho tarde, los negocios demandan mi presencia, espero que el desayuno aún este caliente.

Lo prepare con esmero y aún cuando se que tu apetito no es precisamente abundante, confío en que te lo termines.

Provecho

Cordialmente

Clitia"

Exhalo resignado, esta mujer es increíble, señora del palco numero cinco, inmune a la sirena, maestra en el piano, envidia de las damas y objeto del deseo de un sin fin de caballeros a quienes rechaza sin misericordia alguna, ella es Clitia Abend y yo...

El humilde objeto de su amor.

Hi! Hi!

Estoy contenta aqui inicia un nuevo proyecto, me la he pasado pensando mucho sobre que es este comienzo ya que no es un prologo ni un preludio, esto se halla mas bien como a la mitad de nuestra historia jijiji ¿Quieren saber como esque llegamos aqui? jejeje yo tambien asi que nos veremos en el siguiente capitulo nn