Disclaimers:Naruto y Sasuke no son míos(evidentemente),todas las referencias a la obra y los personajes pertenecen a la editorial Shueisha a Masashi goloso Kishimoto,si se me permite.

El fic es yaoi,NO hay lemon aunque pueda parecerlo(me veo incapaz de hacerlo xD).Está situado (SPOILER?) después
del reencuentro entre Naruto y Sasuke en la guarida de Orochimaru,pero antes de que Sasuke absorbiera su que funcionara he tenido que inventarme unas cuántas cosas,porque lo que más me importaba era que la relación entre estos dos paisanos tuviera á desde el punto de vista de Sasuke(en menudo berenjenal me metí...).Y le hago sufrir un ,muy poco...realmente el cabroncete disfruta...y lo cucos que son los dos,virgen santísima...

Aquí va el primer capítulo,el segundo está casi acabado pero hay ciertas discusiones sobre cómo podría ser el final ... sigo diciendo que es muy difícil que haga un Lemon, sufro demasiao ...


Capítulo 1

En la oscuridad

Konoha estaba desierta, algo normal a esas horas de la madrugada. Se vislumbraba alguna que otra solitaria luz en las ventanas, pero no se oía ruido alguno salvo el del ulular del viento.

Sasuke avanzaba por las calles de la aldea. Vestía su uniforme de ANBU, algo bastante habitual en él en los últimos tiempos. No obstante no llevaba consigo la máscara, no creía que fuera a necesitarla en un simple paseo .Caminar era algo que solía hacer desde meses atrás cuando no podía conciliar el sueño, lo que sucedía demasiado a menudo para su gusto, sobre todo últimamente. Nunca se había caracterizado por dormir bien, más bien todo lo contrario, sobre todo después de la debacle de su clan. Aún antes, siendo niño, se pasaba muchas noches dando vueltas en la cama e intentando dormir. Naruto solía decirle durante las misiones en las que compartían tienda que dormir tan pocas horas probablemente tuviera algo que ver con su carácter tan agrio.

Naruto...frunció el ceño imperceptiblemente. Al final había tenido que reconocer, aunque sólo fuera por el bien de su estabilidad mental, que la principal causa de su insomnio en los últimos tiempos se debía a él. En especial, a un sueño que había tenido la última vez que había dormido más de cuatro horas seguidas, y que se había convertido en un delirio repetitivo durante demasiadas noches.

El sueño era bastante simple. Transcurría en el Valle del Fin durante su pelea con Naruto hacía más de tres años. Podía decirse que era un sueño recurrente para él, y aunque era una visión cuando menos desagradable y descorazonadora para él, no había alcanzado el nivel de pesadilla enloquecedora hasta hacía poco.

La razón de que el sueño se convirtiera en pesadilla era que en la visión de la batalla, Naruto moría. No permanecía tendido en el suelo, inconsciente pero vivo. Moría, y él lo veía morir, y sabía que era él el que lo había matado. En el sueño también llovía, y él también caía arrodillado incapaz de soportar el dolor de su costado. Pero en el sueño Naruto abría los ojos, en un primer momento rojos y con pupilas rasgadas, para después del primer pestañeo diluirse en su azul habitual. Pero notaba que se estaban apagando, sabía que no volverían a abrirse después de que se cerraran. Y Naruto le miraba, y le sonreía, una sonrisa extraña, una sonrisa que no alcanzaba a recordar con claridad pero que hacía que el corazón se le rompiera, y veía como sus labios se movían pero de ellos no salía palabra alguna, y entonces sentía su mano rozándole la mejilla, acariciándole hasta llegar al mentón, para luego caer al suelo y quedar inmóvil mientras los ojos se cerraban por última vez y Naruto seguía sonriendo ,y había lágrimas en aquellos ojos ,y aunque los suyos permanecían secos sentía un dolor desgarrador, un dolor insoportable que hacía que se despertara empapado en sudor, con los ojos desorbitados y respirando agitadamente, agarrando la sábana con los puños cerrados hasta casi desgarrarla.

El sueño se había repetido más veces desde aquella ocasión ,y aquella noche también(esa era la razón de que hubiera salido a todas las demás veces, se había levantado, se había refrescado la cara y el cuerpo para liberarse del sudor que le envolvía y después de enfundarse en su traje de Anbu había salido a las calles vacías.

Sólo que ésta vez su turbación era mayor. Algo había cambiado en su visión. En el sueño no era Naruto quién alzaba el brazo y le acariciaba, era él mismo el que alargaba la mano, y sabía que no era Naruto quién lloraba, era él, y Naruto le miraba con la misma sonrisa, sólo que ésta vez la recordaba claramente; una sonrisa tierna, que dejaba entrever una emoción similar al afecto, y seguía diciendo algo que no alcanzaba a escuchar, y finalmente cerraba los ojos y su cabeza caía de lado y sabía que había muerto. Había sido más vívido que de costumbre, había sentido la lluvia, había sentido cómo se desvanecía el calor de la piel de Naruto...incluso había sentido la sangre y el agua deslizarse y empapar sus ropas, cómo la vida desaparecía del cuerpo inerte tendido debajo suyo. Esa noche Sasuke se había despertado gritando en la cama de su habitación. El corazón amenazaba con salírsele del cuerpo y sentía un dolor sordo en el pecho.Y levantándose, tembloroso, había decidido que necesitaba respirar aire puro con urgencia.

Desde su adolescencia no había tenido ese tipo de pesadillas desgarradoras. En aquella época eran pocas las noches tranquilas que le permitían descansar aunque sólo fueran unas cuántas horas. Eran similares a las que había tenido en los años inmediatamente posteriores a la muerte de sus padre, y aunque éstas ensoñaciones nunca habían desaparecido por completo de su vida ,no iban en aumento en su intensidad, cómo parecía que le estaba ocurriendo con la recreación de la lucha en el Valle del Fin.

Después de observar el cuerpo inmóvil de su hermano,y vista su venganza cumplida,se había encontrado sólo en el mundo y sin ningún objetivo. En cierta manera se sentía vacío, pero no se arrepentía de lo que había hecho. Puede que la venganza le hubiera maldecido de por vida, pero el único final justo para lo acontecido hacía años en el distrito Uchiha había de ser el que finalmente había ocurrido. Ahora Sasuke tenía una casa vacía a la que regresar, innumerables recuerdos casi borrados por el paso del tiempo y una antigua vida a la que había tenido intención de regresar a la aldea; de hecho siempre había sabido que la lucha con Itachi acabaría con la muerte de ambos. Se había resignado a su destino el día en el que había despertado en el hospital creyéndose inmerso en una horrible pesadilla que, muy a su pesar, resultó ser cierta.

Hacía casi un año que había regresado a recordaba por completo la lucha entre los ninjas de la aldea y Orochimaru,pero si recordaba claramente que cuando se había despertado, Naruto le estaba arrastrando a duras penas .Sentía como la sangre manaba de sus numerosas heridas, sobre todo de una especialmente profunda que le atravesaba la espalda. Tenía las piernas entumecidas y no se sentía capaz ni de alzar el brazo para retirar el pelo que se le pegaba a la cara, en una amalgama de sangre y sudor...y de lágrimas, por poco que le gustara la idea y por mucho que destruyera su imagen de estoico vengador.

Recordaba su encuentro final con Itachi. En un claro de un bosque sin nombre, ambos se reunieron. No cruzaron palabra. Itachi le miraba sólo con parcial interés, mientras Sasuke intentaba que todo el dolor y el odio que sentía no se translucieran en su mirada ni en su algo debió de surgir,ya que Itachi le miró algo más altivamente si maldito bastardo...activó entonces su Mangekyou Sharingan y se abalanzó tras él. Oía gritos y sonido de lucha detrás de él...puede que los ninjas de Konoha les hubieran dado alcance por fin. No le importaba. Todo se había precipitado cuando sintió un chakra muy poderoso a pocos kilómetros de la guarida de Orochimaru. La razón única de su existencia estaba delante suyo. Sabía que iba a morir, y con un poco de suerte Itachi se iría con él. Recordaría el rostro de su padre y volvería a ver a su familia con la cabeza alta, con su deber cumplido y su honor restaurado. No se arrepentía de nada. Recordó brevemente sus tiempos en el equipo 7,su periodo más tranquilo y, admitámoslo, más feliz desde que sus padres hubieran muerto. Recordó a Naruto. Su rivalidad, su amistad, la fe ciega e inagotable que tenía en él, la cual había traicionado en repetidas ocasiones. Y justo antes de que Itachi y él convergieran en el aire, deseó una vez más que las cosas no hubieran sucedido así. Si su clan estuviera vivo, las cosas podrían haber sido distintas, no habría sido consumido por el odio y no estaría a punto de matar a su propio hermano, podría estar entrenando con el usuratonkachi, escuchando sus insultos y charlas vacías y viendo como reía y cómo sus ojos irradiaban más vida que cualquier cosa que hubiera visto nunca.

Pero las cosas no habían sucedido así. Ellos estaban muertos, él estaba vivo. Tenía que vengarles. Se liberó de los sentimientos inútiles como tantas otras veces a lo largo de su larga vida, cerró su corazón excepto para albergar odio y sus puños se encontraron con los de Itachi instantes después que la herencia de su clan se reflejara en sus ojos, varias aspas girando incesantemente en un mar de sangre en el que pronto se sumergieron ambos hermanos.

Y lo siguiente que recordaba era contemplar el cuerpo sin vida de Itachi. Mareado por la pérdida de sangre, se derrumbó, exhausto, abatido, con una sensación bien distinta de la que habría esperado sentir en aquel momento de aparente triunfo. Mientras el Sharingan se desactivaba por iniciativa propia y oía un rumor de pasos lejanos que, francamente, no le importaban lo más mínimo en ese momento, se desplomó y todo a su alrededor se volvió negro.

La condición de Naruto mientras le arrastraba no había sido mucho mejor, su sangre se entremezclaba con la suya, goteaba de su rostro y de un costado, y tenía el brazo derecho totalmente destrozado. Juraría que en sus leves momentos de consciencia había oído farfullar algo sobre los estúpidos Uchiha y otros improperios, al menos eso parecía, dirigidos hacia su persona, bastante más ofensivos que el otorgado a la totalidad de los miembros de su clan.

Al recobrar el conocimiento en el hospital, el mismo que hacía tantos años, pero ésta vez despertándose con su objetivo cumplido, se encontró a Tsunade contemplándole seriamente, con cierta hostilidad aunque también con interés, a Sakura mirándole con ojos tristes y atentos, pero con una leve sonrisa en los labios, y a Naruto sentado en la cama de al lado, con el brazo en cabestrillo y observándole fijamente con una expresión neutra y mirada insondable, para al segundo siguiente esbozar una amplia sonrisa, como era habitual en él.

Y Naruto simplemente se había comportado igual que antes. Después de proclamar a voz en grito lo estúpido que había sido y la suerte que tenía de seguir vivo, se recostó de nuevo en su cama y suspiró con fuerza.

Al salir del hospital, apenas vigilado, algo que extrañó a Sasuke, se presentó ante el concilio de ancianos, cómo Tsunade le había ordenado. No tenía especial interés en lo que tenían que decirle, pero una vez en Konoha creyó más prudente asistir. Básicamente se trató de un interrogatorio sobre sus razones para haber traicionado a la aldea. Preguntas a las que contestó con sobriedad y sinceridad, francamente no le importaba lo que pudieran hacer o pensar aquellas personas. Y tampoco era necesario, ya que el veredicto final, tras saber que finalmente había matado a Itachi, fue permitirle la vuelta a la aldea, siempre y cuando hubiera jurado que era leal a Konoha y que algo como lo ocurrido en el pasado no se repetiría.

En su opinión eran estúpidos si volvían a confiar en él con tanta rapidez, pero al fin y al cabo los Uchiha eran uno de los clanes más poderosos de Konoha, y no podían permitirse desperdiciar al último poseedor del Sharingan que existía; o al menos eso es lo que creían ellos.

Tsunade fue la única que no parecía enteramente de acuerdo con la decisión final, pero se limitó a asistir a la audiencia y plantear ciertas preguntas sobre Orochimaru, sus guaridas y todo lo que hubiera conseguido averiguar sobre Itachi en aquellos tres años. Tenía la sensación de que su animadversión hacia él tenía raíces personales, tanto por su relación con Jiraiya como con Naruto, sobre todo por lo que le contó éste último poco después. De hecho tenía la neta impresión de que éste había aplacado de alguna manera a la Godaime.

Tras responder satisfactoriamente a todas las preguntas exigidas y escuchar su juramento, le habían dejado marchar y volver al complejo Uchiha.

Curioso, se dijo a si mismo. En fin, un problema menos...ahora podía decidir lo que hacer y no tendría problemas. Se dio cuenta de que no le desagradaba tanto estar otra vez en Konoha...y que en cierta manera le agradecía a Naruto que le hubiera arrastrado (literalmente) de vuelta. Éste pensamiento le desconcertó, pero después de todo lo que había pasado, consideró que tenía derecho a plantearse lo que quedaba de su vida como mejor quisiera, y sobre todo recapacitar sobre lo que había sucedido y visitar las tumbas de su clan para rendirles el homenaje que merecían y contarles el desenlace final de su trágica historia.

Tras unas semanas de reposo y cierta tranquilidad en la soledad del complejo Uchiha, logró reconciliarse en cierta manera con sus recuerdos y se permitió rememorar su vida en aquel lugar. Excepto las interrupciones, un tanto molestas, de Sakura e Ino, que parecían seguir sin comprender nada de nada, no tuvo apenas visitantes. Naruto le visitaba con frecuencia, pero se limitaba a hablar sobre los cambios sufridos en Konoha, las misiones que había realizado, y los progresos que habían hecho los restantes Genins, ahora casi ascendidos en su totalidad al rango de Chuunin o Jounin. Sasuke mostraba poco interés, o eso aparentaba, pero se fue informando de las novedades y estado de la aldea.

Sólo fue cuestión de tiempo que les ofrecieran ingresar en los ANBU tanto a Naruto como a él. Ambos aún eran oficialmente Genins, pero sus actividades pasadas y sus actuaciones en la última gran batalla, al menos para Naruto, les garantizaron el ingreso. Además el escuadrón estaba falto de miembros por el aumento de misiones de espionaje y reconocimiento, y se requería su servicio para misiones de alto nivel.

Y con el ofrecimiento comenzó el entrenamiento. Solían entrenar a menudo, y ambos estaban secretamente admirados de comprobar los adelantes del otro, aunque no lo admitirían nunca.

Seguían discutiendo como antes, aunque parecía que Naruto había madurado bastante y él mismo se había vuelto aún más reservado. Los años de entrenamiento con Orochimaru no habían mejorado su ineptitud social ni su expresividad precisamente.

No era estúpido ni mucho menos, sabía que sentía aprecio por su compañero. Incluso desde el principio, aunque no lo admitiera, se había sentido en parte identificado con él, y la lástima que le había despertado estando en la academia se había tornado en respeto al comprobar su potencial oculto. Había arriesgado su vida por él, algo que aún ahora no entendía...si su objetivo había sido siempre matar a Itachi, en esa milésima de segundo en que se interpuso entre él y las agujas de Haku en el País de la Ola, por primera vez en su vida, había quedado relegado a un segundo puesto. Durante el examen de Chuunin le hizo entrar en razón frente a Orochimaru ,después frente a Garaa le impresionó profundamente, y fue sólo tras su reencuentro con Itachi que la envidia que sentía y la frustración por quedarse rezagado respecto a él le superaron. Había comprobado la diferencia de poder entre ambos, y el quedarse en Konoha no habría servido para alcanzar su meta. El ansia de poder y el dolor de recordar la muerte de su clan y rememorar forzosamente la muerte de sus padres se hicieron demasiado fuertes, y acabó traicionando a la aldea, y a Naruto.

A pesar de todo, no alcanzaba a entender el por qué el centro de sus desvelos era Naruto. No podía decir que lamentara lo ocurrido, sabía que tenía que hacerse, y aunque bajo el dominio del sello maldito de Orochimaru y sediento de poder, Sasuke había actuado todo lo consciente que podía haber estado en esa situación. Si el imbécil se hubiera ido como le había dicho, ninguno de los dos habría sufrido el menor daño. Claro que si hubiera ocurrido así, Naruto no habría sido Naruto. Suspiró mentalmente .La verdad era que el usuratonkachi era todo un carácter; la única manera de detenerlo había sido herirlo. Gravemente. Casi había acabado con su vida. Pero de alguna manera no lo hizo. Sabía que el otro genin había conseguido desviar su Chidori, pero algo le decía que aún habiéndole acertado de pleno, no habría conseguido matarle. Ya en aquel momento había intuido algo por fin...el Kyubi...al igual que en su siguiente encuentro ,había comprobado que en Naruto, cómo siempre había supuesto, había mucho más de lo que se podía esperar.

-Sasuke-Teme!

Perfecto, pensó Sasuke con una cierta fatiga. Su principal fuente de preocupaciones hacía una de sus espectaculares entradas, y desde que había aprendido a ocultar su chakra le era casi imposible predecir cuando iba a aparecer. Resultaba más que evidente que era una de las pocas personas que toleraba y que disfrutaba del tiempo que pasaba con él, pero en el estado mental en el que se encontraba, cansado, frustrado y confundido, no creía que lo mejor fuera tener una conversación potencialmente peligrosa para la integridad física de ambos.

En cuánto a la integridad mental sólo temía por la suya, a veces dudaba de que Naruto estuviera cuerdo del todo. Y lo dice una de las personas más inestables emocionalmente después de Gaara. Estupendo, el pequeño Itachi despertaba. A veces se preguntaba si todos sus antepasados habían tenido que convivir con esa pequeña e irritante voz que él había bautizado como aniki-teme.

Se dio la vuelta lentamente, y manteniendo su rostro inmutable le vio acercarse a grandes zancadas .Al igual que él, seguía vistiendo el traje oscuro de Anbu, consistente en unos ceñidos pantalones negros y una camiseta sin mangas del mismo tono. Aunque en el caso de Naruto, la posibilidad de camuflarse gracias a las vestimentas se diluía debido al tono de su pelo ,de un rubio brillante ,y que ahora llevaba un poco más largo que en su época de Genin. No era un color de pelo especialmente indicado para pasar desapercibido. Claro que nunca se había caracterizado precisamente por eso desde que se había convertido en Genin, y aún antes...Sasuke sonrió de forma ligera mentalmente (eso era bueno, internamente podía sonreír aunque por fuera su cara se mantuviera impasible).

Se le acercó. Se había detenido a un par de pasos y le mostraba los perfectos dientes con su sonrisa habitual.

-¿Qué haces despierto tan tarde?

-Hn

Naruto sonrió aún más , algo que antiguamente no habría hecho después de esa contestación ,más bien habría empezado a insultarle y a señalarle con el dedo. Parecía que desde que había vuelto ya no le molestaban tanto sus gruñidos de respuesta o silábicas contestaciones.

-Supongo que no podías dormir. Yo tampoco, así que decidí salir a dar una vuelta. Hace una noche estupenda.

Sasuke no pensaba que la noche fuera ni remotamente estupenda, sobre todo con el viento frío que venía del norte y que helaba hasta los huesos, pero se limitó a asentir con la cabeza. Como si le hubiera leído el pensamiento, su compañero se metió las manos en los bolsillos ante una ráfaga de aire especialmente fuerte.

-¿Ibas a algún sitio?

-No. Simplemente andaba, necesitaba pensar.

Ante tal respuesta, el rubio arqueó las cejas casi imperceptiblemente. Poco después una sonrisa zorruna se dibujó en su rostro. Sasuke le miró interrogadoramente.

-¿Por qué no entrenamos? Hace tiempo que no lo hacemos...

La verdad era que desde que ambos habían ingresado en los ANBU, solían entrenar la mayor parte de los días si no estaban ocupados en alguna misión, pero después de la última de ellas y del papeleo consiguiente, habían estado casi una semana sin entrenar. La idea animó a Sasuke, siempre le habían gustado esas peleas de entrenamiento, Naruto representaba un enemigo formidable, mucho más que en los principios del equipo 7,y ante un reto como aquel no se rendía fácilmente. Aunque solía vencer la mayoría de las veces, solía ser debido a golpes de estrategia más que a fuerza propiamente dicha, y sus duelos estaban bastante igualados .Pero teniendo en cuenta el rumbo de sus pensamientos últimamente, no sabía si sería tan buena idea como parecía...

Naruto debió leer la duda en su rostro, aunque Sasuke estaba absolutamente seguro de que no la había variado un ápice (años de experiencia, los Uchiha nacen preparados para tener la expresividad de un muro de piedra) y se apresuró a decir:

-¡Ahhh, vamos, Sasuke, un poco de ejercicio nos vendrá bien, así quizás podamos dormir algo! A no ser que tengas miedo, claro...de que te deje tirado en el suelo sin moverte.

-Dudo mucho que eso llegue a pasar algún día, Usuratonkachi.

-Podría dejarte inmóvil en el suelo hasta que me suplicaras que parara, y lo sabes...- alzó las cejas sugerentemente.

Sasuke se sobresaltó ligeramente y le miró sorprendido. Desde que había regresado, se había percatado de que la influencia del Sannin Jiraiya se hacía notar en Naruto en otros aspectos además de los puramente físicos. Ciertos comentarios le hacían pensar que el alumno seguía los pasos del maestro en otros campos además de los referentes a técnicas ocultas y ninjutsu. La mayoría de las veces los comentarios pervertidos solían ir dirigidos al propio Sasuke, aunque en alguna ocasión su objetivo había sido Sakura, la cual se había ruborizado de manera bastante cómica, al menos para Naruto, hasta que se vio proyectado varias decenas de metros mientras arrancaba la hierba del suelo después de un impacto de un puño de acero contra su cara. Menos mal que la pared de un granero cercano le impidió continuar su avance. Incluso una vez con Neji (eso le había perturbado de verdad) había hecho alguna que otra insinuación sobre las aplicaciones de uno de sus genjutsus en otros aspectos más banales...aunque la expresividad del Hyuga, que rivalizaba con la suya, por mucho que le pesara, sólo se había visto afectada por un ligero alzamiento de cejas y un fruncimiento de ceño, momento que Naruto aprovechó para guiñarle un ojo en un aparente intento de flirteo y desternillarse de risa.

Interesante cómo se acordaba de esos detalles, se dijo el Uchiha asombrado. Generalmente los comentarios dirigidos a él eran sobre lo bien que le quedaban los pantalones del traje o sobre ciertos movimientos que hacía mientras entrenaban, pero siempre eran seguidos de una risa escandalosa. Tenía la ligera sospecha de que Naruto disfrutaba viéndole indignarse todo lo que le permitía su sangre Uchiha, y aunque esto último no le hacía demasiada gracia, si que disfrutaba a cierto nivel de la atención que suscitaba en su compañero, sobre todo después de los comentarios hechos a Neji. De hecho no le había hecho demasiada gracia aquella insinuación sobre la posible aplicación del Byakugan para estudiar y aplicar puntos de presión en ciertos sitios...

-Quizás seas tú el que tenga que rogarme que pare...o que continúe, quién sabe... – dijo en voz alta, mirándole de manera insinuante a la vez que sus labios se curvaban imperceptiblemente. La expresión de Naruto había merecido la pena, tenía la boca abierta y los ojos de par en par. Una lástima que no tuviera un sentido del humor demasiado pronunciado, incluso podría haberse reído.

Mientras éste se recuperaba del shock y sus mejillas adquirían un interesante color rosado, Sasuke, con su media sonrisa , satisfecho aunque algo desconcertado por lo que acababa de decir, se giró y se dirigió hacia el bosque.-¿Vamos entonces?

El zorro se quedó mirando como su amigo se deslizaba sinuosamente entre las sombras en dirección al bosque, los fuertes brazos brillando con la luz de la luna llena y sus cabellos agitados de manera rebelde por el viento. Aún boquiabierto y en cierta manera cautivado por la belleza del hombre que tenía delante, cuando al fin recobró la movilidad se apresuró en seguirle con una sonrisa en los labios, presintiendo que quizás no fuera algo tan malo el haber tenido insomnio aquel día.

N/A : Hasta aquí y demás serán bien recibidos.Ésto era como un reto personal para mi y me siento bastante satisfecha,no es una maravilla pero igual que me pasó con La Marca ,es del tipo de fics que me gusta leer.